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4. ANALISIS DE LOS RESULTADOS

4.4 Provincia del Chaco

Se visitaron en la provincia un total de 14 grupos. Si bien estaban previstos y organizados encuentros con 18 grupos, en el transcurso del trabajo de campo no se pudo acceder a 4 de ellos por razones ajenas al equipo de encuestadores (2 por las intensas lluvias y los otros 2 porque no asistieron a la reunión concertada).

El recorrido se realizó por las localidades de Saenz Peña, Miraflores, Castelli, San Martín, Isla del Cerrito, Cabeza de Tigre, Basail, Quitilipi y Santa Sylvina.

Caracterización de los grupos

La mayoría de los grupos entrevistados están constituidos por pequeños productores que desarrollan actividades agrícolo-ganaderas con destino a la comercialización. La excepción son 2 grupos que hacen apicultura, el grupo de jóvenes que tienen proyectos agroindustriales (fábrica de pastas, y dulces y encurtidos) y otros 2 grupos con producciones de subsistencia (uno está casi desactivado).

En aquellos grupos cuyos integrantes se dedican a actividades agropecuarias, menos del 40% son propietarios, el resto tiene formas precarias de tenencia, constituyendo los ocupantes un 25% del total (forman parte de 5 grupos de productores, y representan el 77% de los mismos).

Si bien entre los productores se encuentra una diversidad de tamaños de las explotaciones (en más del 40% de los grupos sus integrantes tienen propiedades que oscilan entre 3 y 50 has), en general, los grupos son de composición homogénea, existiendo algunas diferencias de capital poco significativas. Una excepción para destacar es la cooperativa apícola, donde la mayoría de los integrantes cuenta con un capital de entre 15 y 100 colmenas, mientras que uno de los integrantes tiene 1.000 colmenas y es, su vez, el acopiador de miel de la zona. Esta heterogeneidad puede derivar en diferencias en la apropiación del proyecto, de los conocimientos, de instancias de vinculación y se constituye en una posible fuente de conflictos al interior del grupo.

Los beneficiarios entrevistados son pequeños o medianos productores -en algunos casos de subsistencia-, con escaso capital y muy poca infraestructura. En general, no poseen maquinaria (hay 7 productores que declararon ser propietarios de tractores, aunque cabe aclarar que la mayoría son antiguos y están amortizados). En el caso de los grupos que pertenecen a las cooperativas (Nueva Esperanza y Apícola Gral San Martín), los bienes de capital con los que cuentan (importante infraestructura, maquinaria, instalaciones, etc.) son propiedad de las cooperativas.

En síntesis, la mayoría de los grupos se ubican en estratos de tamaño similares y con niveles de capitalización semejantes. Un mismo nivel de capitalización se corresponde, en líneas generales, con el desenvolvimiento de similares actividades productivas, lo que confiere a los grupos cierto grado de homogeneidad que facilita el desarrollo de un proyecto y el trabajo de asesoramiento técnico.

Entre los grupos ganaderos, se encuentran 4 que pertenecen al Programa Ganadero del Noroeste Chaqueño (PROGANO): se trata de pequeños productores caprineros con rodeos de 60 a 100 cabras. Los otros grupos ganaderos (6) se dedican a la cría de vacunos, algunos de ellos con rodeos muy pequeños (promedio de 9 cabezas) y otros de mayor tamaño relativo (75 vacunos). En ocasiones la combinan con caprinos, equinos (para el trabajo rural) y ovinos, estos últimos para el consumo familiar.

Un tema a destacar es que en algo más de la mitad de los grupos (57%) sus integrantes sólo se dedican a la actividad agropecuaria. En los restantes grupos, encontramos que sus miembros desarrollan algún tipo de trabajo extrapredial. Esto es notorio en los grupos apícolas donde sus integrantes declararon que “la actividad no da para vivir”, porque se necesitan al menos 300 colmenas para autosustentarse con la apicultura. Por otro lado, los grupos cuyos integrantes tienen niveles de ingreso inferiores y sus proyectos han sido casi de subsistencia, también recurren a ingresos extraprediales, ya sea por tareas ligadas a la agricultura (cosecheros, obrajeros, peones) o no agrícolas (albañiles), o bien reciben algún plan social como jefes o jefas.

Casi todos los grupos fueron conformados a propósito de recibir el crédito del PRODERNEA, del 2001 en adelante. En tanto que uno de ellos se constituyó a partir de la unión de tres grupos PRODERNEA anteriores, mientras que otro grupo fue conformado con los hijos de integrantes de una cooperativa.

Conformación de los grupos

De los 14 grupos que se visitaron en la provincia el 43% manifiestaron estar conformados por familias, en varios casos con fuerte impronta patriarcal y de liderazgo de los jefes de hogar que van incorporando a sus hijos a la producción a medida que crecen. En general, estos son grupos pequeños, de entre 2 y 6 miembros. Otro 35% se constituyó mediante lazos de vecindad y de amistad.

Por lo cual se puede inferir que casi un 79% de ellos tiene una conformación autónoma a partir de lazos preexistentes y el objetivo generalmente fue solicitar el apoyo crediticio del PRODERNEA (“Somos vecinos de Villa Correa, todos vivimos cerca…la mayoría nos conocemos desde que en el 85 vinimos acá…”). Como excepción se puede afirmar que sólo el grupo apícola se organizó mediante la intervención de un agente externo -a partir de un proyecto ya armado y presupuestado- que convocó a un conjunto de beneficiarios (un total de 24 integrantes en 3 grupos de 8 beneficiarios cada uno), conformando una cooperativa, con escasa o nula información y participación de los involucrados en esta organización. Este es un grupo que constituye un ejemplo de disfuncionalidad: se disolvieron los grupos, parte de los integrantes hoy son los directivos de la cooperativa y han asociado a nuevos miembros (con el objetivo de aumentar el volumen de miel extraída, tratando de reducir la alta capacidad ociosa). Sin embargo, ninguno de los mismos ha pagado el crédito. Otro ejemplo de conformación con escasa autonomía es el grupo de jóvenes de la cooperativa Nueva Esperanza (en realidad se trata de dos grupos de jóvenes). A partir de la entrevista, información recabada y percepción de los entrevistadores es posible concluir que este grupo fue conformado por los directivos de la cooperativa, con jóvenes hijos de integrantes, pero que éstos no tienen ninguna autonomía en sus decisiones, ni siquiera en su trabajo y el uso de las instalaciones para las que solicitaron el crédito.

Sólo 1 grupo preexistía desde el año 1998, aunque alrededor de la mitad de los grupos ha tenido algún tipo de participación en experiencias asociativas de distinto tipo, ya sea con el PROGANO (allí son asociados), con el INTA en Prohuerta, en la Cooperativa, u otros grupos de PRODERNEA. Cabe destacar que del resto de los grupos que no tenían ninguna experiencia asociativa previa, 2 son grupos constituidos por jóvenes.

La forma jurídica de organización revela que un 64% de los grupos no tienen personería, aunque también participan agrupados en 3 cooperativas, 1 asociación civil y 1 sociedad de hecho (conformada por tres grupos).

Más de la mitad de los grupos (57%) armaron el proyecto en forma conjunta con el técnico, en algunos casos por necesidades propias de conformarse como grupo para acceder al crédito, por haber participado en cursos de capacitación o aprovechando la experiencia previa del PROGANO. Es interesante destacar que los cursos de capacitación funcionaron como verdaderos promotores del

proyecto, ya que algunos grupos de jóvenes o de mujeres asistentes a ellos se sintieron motivados para formular un proyecto productivo y solicitaron luego la asistencia de un técnico. En otros casos, el técnico armó el proyecto a partir de lo conversado con el grupo, mientras que se observaron 2 situaciones donde los proyectos fueron armados “externamente”, en un caso un proyecto con una inversión de envergadura promovida desde el Consejo Apícola Provincial y en otro caso para dar respuesta a demandas de un grupo de vecinos (proyectos de capacitación, autoconsumo, venta de excedentes, etc.).

En el caso de los grupos que se constituyeron desde el PROGANO, la asistencia del técnico estuvo basada en el armado de proyectos que permitieran el financiamiento de infraestructura ganadera. De esta forma, el PRODERNEA queda subordinado al PROGANO, en tanto este programa es el que organiza las líneas de acción, las actividades de capacitación y la asistencia técnica. De hecho, los productores se identifican más con el PROGANO, se reúnen con más frecuencia y llevan actas de estas reuniones, mientras que como grupos de PRODERNEA no han desarrollado el mismo nivel de organización.

Organización de los grupos

En las entrevistas se registró una asistencia muy numerosa en relación a la cantidad de miembros que conforman los grupos. Estos niveles de participación (más del 70% de sus integrantes) se dieron en casi todos los grupos, excepto en la Cooperativa apícola de 48 miembros, donde la participación fue comparativamente escasa.

Si se analiza la frecuencia de las reuniones se observa que el 64% de los grupos se reúnen en forma periódica y con una frecuencia quincenal o mensual. De estos grupos, un 80% lo hacen con o sin la asistencia del técnico, en tanto en el resto sólo cuando el técnico los convoca. Asimismo, en estos grupos se registra un alto nivel de asistencia a las reuniones, incluso en uno de ellos se aplican penalizaciones por inasistencia. En otro caso sólo se reúnen los varones -pese a contar con una integrante mujer-; en tanto en el Grupo de Villa Correa donde la mayoría son mujeres, las inasistencias corresponden a los varones que trabajan afuera (“…a las reuniones asisten varios de los miembros… y se cuentan a los que faltan… las mujeres siempre vienen, los que faltan son los hombres”).

Cabe destacar que hay un 21% de grupos que si bien se reúnen con cierta periodicidad, lo hacen en el marco del PROGANO o de las cooperativas a las que pertenecen, y no en el ámbito del PRODERNEA. El resto de los grupos se reúnen esporádicamente.

En pocos grupos se tratan temas organizativos, esto ocurre en aquellos que desarrollan labores conjuntas o cuando tienen bienes en común y deben organizar su uso. En general, los temas tratados son productivos, ya sea propuestos por el técnico o solicitados por los grupos. En el caso de los grupos de PROGANO no se reúnen formalmente como grupos PRODERNEA, salvo que el técnico los convoque por cuestiones vinculadas con el crédito. La asistencia técnica la reciben como grupo PROGANO (es decir, es más amplia que el grupo focalizado PRODERNEA).

Más de la mitad de los grupos no lleva ningún registro de las reuniones, mientras que cerca del 40% se organiza para llevar actas o registros de los temas tratados. Algunos registran actas y asistencia, otro también los balances y los protocolos de producción. Cabe destacar que esto sucede en los grupos que tienen formas organizativas más consolidadas, como las cooperativas o las sociedades de hecho. Se incluyen aquí a los grupos que participan del PROGANO.

Con relación a los mecanismos adoptados para la toma de decisiones en las reuniones, el 57% de los grupos declaró que lo hacen por voto o por consenso de la mayoría de los integrantes. Se dan casos de discusión entre todos y con el técnico donde se decide por consenso. En el resto de los grupos la toma de decisiones suele estar concentrada, ya sea porque tienen una forma de organización patriarcal o porque se delega en unos pocos integrantes -tales como líderes de grupo o el presidente de una cooperativa-, que funcionan como la “autoridad” y no se registran otras opiniones.

En el 57% de los grupos se le han asignado roles a sus miembros en tareas de venta, administración, logística y en la designación de responsables del tractor y de su manejo. Sin embargo, en más de la mitad de estos grupos la división de roles es formal, excepto en algunos casos para tareas administrativas de apoyo al técnico. El resto declaran no tener división de tareas.

El 64% de los grupos no buscó integrar nuevos miembros. Sólo en el 21% de los casos se integraron nuevos integrantes. En ocasiones se trata de los hijos y en

otras, el ingreso de nuevos socios responde a razones de índole económica (como lograr mayor volumen de producción).

Un porcentaje relativamente bajo de los grupos (14%) ha sufrido desgranamiento, en general, por la necesidad de trabajar en otros emprendimientos de la provincia o de otras provincias (recolección de la frutilla, desmonte) o por temor a no poder hacer frente al pago de los créditos. Si bien no se mencionaron conflictos grupales, en algunos casos se hizo referencia a gente que se retiraba porque “no creía en el proyecto” o porque estimaba que

“era más fácil y ganaría más plata”. En estos casos se observó un intento por evitar el desgranamiento por parte de los integrantes que quedaban, y sobre todo, para hacer frente al problema que les crea la garantía solidaria: “cuidamos lo de ellos… vamos a intentar que no se vayan del todo”.

Producción y comercialización

Casi el 60% de los grupos manifestaron tener bienes en común, que van desde el rodeo compartido, las maquinarias, los galpones y depósitos, equipos para producir y clasificar, tierras, jeringas veterinarias, sala y equipos de extracción, apiarios. En uno de los casos hicieron un criadero de pollos en común y una perforación para abastecerse de agua, que finalmente se salinizó inutilizando toda la inversión. Debido a este problema se repartieron los materiales y cada miembro del grupo siguió trabajando en su domicilio. En la mayor parte de los casos estos bienes han sido adquiridos con el crédito de PRODERNEA, salvo en el grupo perteneciente a la cooperativa Nueva Esperanza que tenían bienes preexistentes cuyo uso es organizado por las autoridades de la cooperativa. Por la envergadura de los bienes en común y el grado de organización alcanzado, se pueden destacar del conjunto dos grupos: COSEBA y Juntos para Crecer.

La compra de insumos presenta una modalidad muy heterogénea. El 64% de los grupos realizan compras en común, ya sea del total o de una parte de sus insumos. El resto de los grupos no realiza compras en conjunto. Se observa en muchos casos que los bienes o insumos comprados con el crédito han sido en conjunto pero luego esta modalidad no continuó. Este indicador puede tener tres lecturas: o bien no les resultó positiva la experiencia y no encuentran ventajas en realizar compras en conjunto (cosa que, en general, no manifestaron); la compra en conjunto fue facilitada por el técnico y luego esta modalidad fue muy

difícil de sostener por el grupo solo; o, finalmente, dada la precariedad de ingresos de los integrantes de muchos grupos, la forma de adquisición de insumos o bienes está relacionada con sus estrategias de supervivencia. Esto se puede observar en las modalidades de venta, donde cerca del 80% de los grupos manifiestan que venden el total de su producción en forma individual a las cooperativas de la zona y/o a intermediarios, acopiadores locales o provinciales o en el matadero local (“la venta la hace cada uno por su lado porque las necesidades son distintas y cada uno saca de lugares distintos semillas y veneno”).

La mitad de los grupos venden su producción localmente (en ferias francas, por pedido, puerta a puerta o compradores de la zona). Del resto, algunos venden su producción en el mercado provincial y/o nacional (a cooperativas y intermediarios o consignatarios de la provincia). Cabe aclarar que los productores caprineros, pertenecientes al PROGANO venden a la cooperativa Trento Chaqueña con la que el programa ha hecho un convenio.

Al analizar los indicadores considerados hasta aquí, se puede decir que, en términos generales, un número importante de los grupos ha logrado funcionar efectivamente: un porcentaje superior al 60% pareciera haber mantenido a sus integrantes originales y consolidado el grupo avanzado en cierta “institucionalización” con la inclusión de reglamentos y procedimientos (reuniones más o menos periódicas, mecanismos de toma de decisiones, registros). Esto se logró en algunos casos con una fuerte presencia de los técnicos y con la participación activa de varios de sus integrantes. Es importante destacar que mayoritariamente son grupos conformados por vínculos familiares o vecinales.

Esto se vio inclusive en grupos muy pequeños, donde en las entrevistas participaban otras personas que sin ser miembros plenos se acercaban “para ver como era la reunión”, ya que al ser menores de edad no podían participar como integrantes del grupo.

En otros casos expresaron claramente que “somos concientes que por estar agrupados podemos acceder a información que de otra forma no tendríamos… somos como una gran familia, tenemos problemas pero también fuimos logrando cosas”.Esta declaración muestra a las claras como se constituye en una regla de juego importante para ellos el asociarse como grupo, ya que les reporta los

beneficios de créditos blandos, subsidios, información y capacitación de los organismos estatales de distinto nivel (nacionales, provinciales o municipales).

Participación de mujeres y jóvenes

La composición según sexo muestra una fuerte presencia de varones en todos los grupos. En menos del 35% de los casos participan mujeres en su conformación (originalmente fueron 6 los grupos que las incluían pero luego un grupo femenino dejó de participar). Sobre un total de 150 miembros de ambos sexos sólo un 8% son mujeres. No hay información sobre sexo en los grupos conformados por jóvenes, que representan un 10% del total de integrantes.

No obstante, si bien la presencia de mujeres en la composición de los grupos es escasa, su participación en las actividades productivas es sustancial. En casi el 75% de los grupos no hay integrantes femeninos, aunque la actividad desarrollada por ellas cubre distintos aspectos de la producción y/o comercialización (elaboración de quesos, chacinados, miel, cosecha o en tareas de organización, administración y venta de la producción del grupo). En los grupos cabriteros es muy frecuente que, pese a que el hombre es el beneficiario del Programa, la mujer sea la que se ocupa de la crianza de las cabras y también concurra a las capacitaciones.

En la mayoría de los casos las mujeres no tienen ningún tipo de participación, registrándose casos donde había mujeres que por ser parte de la familia estaban presentes al momento de la entrevista pero no participaban de la misma, aunque por los comentarios vertidos se traslucía que su dedicación no se restringía a las actividades domésticas. La excepción fueron dos grupos donde se verificó una presencia activa de las mujeres en las entrevistas.

Del total de grupos, en un 50% se declaró que hay menores de 30 años incluidos como miembros plenos, representando el 10% del total de los participantes. Se registraron varios grupos sin jóvenes, mientras que en aquellos con presencia de jóvenes se dieron situaciones diversas: en algo menos de la mitad los jóvenes participaron activamente, ya sea durante toda la entrevista o bien al ser consultados (debe tenerse en cuenta que 2 de estos grupos son sólo de jóvenes). Por otra parte, en más de la mitad de los grupos que contaba con la presencia de jóvenes se presentó la situación inversa, o bien no se acercaron a la entrevista o no participaron en la conversación. Para los grupos constituidos

por jóvenes es muy importante este tipo de emprendimiento productivo grupal ya que para la mayor de ellos es la primera experiencia de relación con algún organismo gubernamental.

Vínculos con otras organizaciones y con el PRODERNEA

El 50% de los grupos ha gestionado otros apoyos crediticios o tiene otros vínculos de asistencia técnica, gestión de proyectos, etc. que sostienen en el tiempo (subsidios y ayuda de INTA / Ministerio de la Producción, contactos con el municipio; INAE; Planes Manos a la Obra; Acción Social y con diversos centros apícolas de la zona). Los grupos de PROGANO (28% de los grupos visitados) se identifican como asociado a este programa (que ya lleva alrededor de 7 años de gestión), aunque no tienen otros vínculos con organizaciones o instituciones, exceptuando algunos contactos con las autoridades municipales (en general, este tipo de vinculación la realizan como asociación PROGANO y no como grupos