4 LA NO-STOP CITY: CIUDAD INFINITA E INTERIOR
4.1 El proyecto y su desarrollo 1969-71
Desde finales del 68 el grupo había llevado a cabo una intensa labor de discusión y reflexión sobre el papel de la arquitectura y sobre su posicionamiento teórico y profesional en relación al debate sobre las relaciones entre política, arquitectura y ciudad que tenía entonces lugar en Italia. En abril del 69 el grupo participa en el congreso Utopia e/o Rivoluzione, celebrado en el Politécnico de Turín. En la “relación política” que Archizoom presenta a las actas del congreso, el grupo intenta sintetizar el estado de su reflexión sobre una ciudad genuinamente marxista.
Hasta ahora la profundidad de los edificios y las tipologías se ha mantenido anclada a los límites impuestos por equilibrios espontáneos: iluminación y ventilación naturales y superfi- cie per cápita son el fruto de una imagen de renta y vida equilibrada con las condiciones económicas generales que, definitivamente, hay que hacer saltar por los aires. Pero el pro- blema no es conjeturar nuevos barrios obreros ligados a tipologías mejores, sino, más bien, imaginar estructuras amorfas o monomorfas cuyo contenido utópico se realice tan sólo en términos cuantitativos, no imaginando la organización de una sociedad distinta, mejor y más justa, en la que las casas sean más bonitas, a nosotros, de momento, nos interesa sola- mente que sean mucho más grandes. Esta no es una operación de arquitectura, en la medi- da que los problemas no se resuelven sino que, en todo caso, se representan y en la medida que no se intenta restituir una unidad formal sino, más bien, la indiferenciada homogenei- dad de todo.3
Curiosamente, mientras que el grupo planteará poco después sus “discursos por imágenes”, este texto parece justo lo contrario, es decir, una “arquitectura por palabras” formulada a través de una descripción urbana que carecía todavía de una expresión formal. Una expresión formal,
3 ARCHIZOOM Associati: “Relazione del gruppo Archizoom”, Marcatré nº 50-55, febrero-julio 1969, p. 100
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por otra parte, que la propia naturaleza de lo que Archizoom empezaba a delinear dificultaba enormemente: ¿cómo plasmar algo homogéneo, inexpresivo y estrictamente cuantitativo, cuando se trata de cualidades inherentemente irrepresentables? Es muy significativo que la única descripción en este sentido que aparece en el texto sea la referencia a “estructuras amor- fas o monomorfas.”
A pesar de ello, la relación política puede interpretarse ya como un boceto de la No-Stop City o, por lo menos, como un primer programa de ésta en el que se enumeran varias de las ideas cruciales del proyecto. Aparecen claramente la voluntad de “dinamitar” los límites de la pro- fundidad construida, la idea de una utopía cuantitativa carente de todo contenido formal, la intención de convertir el proyecto en una herramienta de demistificación, es decir, dirigida a hacer visibles los conflictos más que a resolverlos y la renuncia a la arquitectura. De hecho, el Congreso de Turín coincide con la publicación del texto “Per una critica dell’ideología architet- tonica” de Tafuri, cuya decisiva influencia llevó a los miembros de Archizoom a sostener que “La arquitectura ya no existe.”
Como ya hemos comentado, en uno de los fotomontajes urbanos de los Discorsi per immagi-
ni de finales de ese año, el titulado Roof Garden, aparece la primera prefiguración de lo que será
la No-Stop City, en este caso bajo la apariencia de una estructura “monomorfa”: un prisma hermético y descomunal con cubierta ajardinada similar a algunas de las futuras formalizacio- nes del proyecto. El texto de la publicación en Domus de estos fotomontajes es una reelabora- ción del presentado al congreso de Turín y se abre constatando la imposibilidad de representar el sistema: “Hace ya cinco o seis años que comenzamos a darnos cuenta de la imposibilidad, manual e intelectual, de representar el sistema dentro del que vivimos (es decir, de reducirlo a una única imagen simbólica), no tanto por su dimensión global, sino más bien debido a una extraña inversión de las posiciones recíprocas entre él y la cultura”. 4 Para Archizoom, mientras
a principios de siglo los intelectuales luchaban por un arte basado en una metodología lógica que se resistiese a homologarse formalmente con la realidad y su apariencia, “… ahora las posiciones se han invertido y el sistema se ha convertido únicamente en impalpable racionali- dad funcional de método, de higiene y de eficiencia, mientras que la cultura intenta desespera- damente atraparlo en una forma y en una imagen, tomándole el pelo con botes de conserva, dando una mala impresión…” Una frase con la que los miembros del grupo parecen tomar distancia respecto a su anterior arquitectura pop.
El texto de los Discorsi se ubica claramente en el marco del debate marxista. Se reproduce la tesis de Mario Tronti de un proceso dirigido a cooptar el capitalismo más que a destruirlo: “Después de todo, vivimos en una sociedad que se basa en la férrea certeza de que la FELICIDAD DEL HOMBRE se puede alcanzar sólo a través del binomio concertado ‘más dinero y menos trabajo’, sobre cuya fuerza universal de convicción descansa cualquier hipótesis revolucionaria seria.” 5 También se describe un sistema que se ha realizado a sí mismo y que,
como había afirmado Marcuse, genera una “perfecta adhesión de toda la sociedad”.
Este equilibrio puede ponerse en crisis si se opera dentro del sistema, en su propio terreno y con sus propias armas, esto es, intentando batirlo no tanto en el plano moral, mediante una “cruzada contra el mal”, sino en el plano de la “utopía cuantitativa”: “Probemos descaradamen-
4 ARCHIZOOM Associati: “Discorsi per Immagini”, Domus nº 481, diciembre, 1969, p. 47 5 Ibídem, p. 47
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te a rechazarlas, y el cerebro del sistema comenzará a enloquecer.” 6 Esta última expresión, que
ya había aparecido en el texto del congreso de Turín, está tomada de Nicola Licciardello7 que
describía una situación en la que el plan extiende su dominio sobre el conjunto de la existencia y en la que “la utopía, como límite extremo del pensamiento ‘negativo’, se convierte en una herramienta esencial de la prefiguración capitalista.” 8
A principio del 70 los miembros del grupo comienzan a plasmar gráficamente el resultado de sus reflexiones sobre una ciudad cuantitativa. Corretti dibuja un espacio continuo de clara inspiración miesiana sostenido, inferior y superiormente, por enormes cerchas trianguladas, y un volumen magmático e impenetrable que rellena un valle similar al Monumento Continuo de Superstudio. Branzi elabora una serie de diagramas con una máquina de escribir en las que el papel es pautado con una retícula de equis y puntos que representan, respectivamente, la estructura portante y la retícula dimensional de un espacio continuo y sin límites definidos. A veces, a esta malla isótropa se superponen otros signos caligráficos que colonizan zonas de este espacio. Uno de estos diagramas tiene escrito un rótulo esclarecedor: Diagramma Abitativo
Omogeneo. Ipotesi di Linguaggio Architettonico non Figurativo. Mediante estos dibujos intentan
expresar una arquitectura carente de forma, bien porque se trata de plantas isótropas y poten- cialmente infinitas, bien porque la forma viene dada por la orografía que la contiene: dos carac- terísticas que recuerdan los procesos de generación automática de la forma ensayados en el proyecto para la Fortezza da Basso.
6 Ibídem, p. 48
7 … llevar al interior del conocimiento capitalista una confusión permanente, y por lo tanto una disfunción creciente, hacer
enloquecer el cerebro del sistema, el Plan. LICCIARDELLO, Nicola: “Proletarizzazione e utopia”, Contropiano nº 1, 1968
8 Ibídem, p. 117
F3, 4 - Archizoom Associati: Vedute di città y
Diagramma abitativo omogeneo, 1970 (estu-
4. La No-Stop City: ciudad infinita e interior 91
A principios del 70 parece que son conscientes de que tienen entre las manos los mimbres de un proyecto realmente original y a la altura de su ambicioso deseo de dar forma a la muerte de la arquitectura decretada por Tafuri. En una carta a Germano Celant, sobre un posible artículo para Casabella, escriben que tiene interés en publicar, no lo que habían hecho previa- mente, sino “… aquello que estamos empezando a hacer y que, sinceramente, nos parece formidable.” 9
La primera publicación del proyecto, con abundante producción gráfica y escrita, se produce en el número de julio-agosto del 70 de Casabella bajo el título: “Città, catena di montaggio del sociale. Ideologia e teoria della metrópoli”. En una nota previa al artículo, Giovanni Klaus Koenig, que era por entonces codirector de la revista, marca distancias con Archizoom expli- cando que su publicación no implicaba que la redacción compartiera su contenido y afirmando que “personalmente disiento en gran parte de un ensayo tan apodíctico […] me resulta difícil incluso exprimir las críticas, porque esta forma de escribir me marea, sobre todo por el uso un poco desmesurado y un poco esnob de las mayúsculas”. A pesar de ello el historiador, imitando al grupo, afirma que “…. el Modo De Conducir El Discurso Ideológico de los Archizoom tiene, por lo menos, el mérito de la novedad y un indudable seguimiento entre los jóvenes“.10
El proyecto presenta ya la mayoría de elementos que lo harán reconocible: una estructura reticular de pilares y ascensores que sostienen forjados continuos con un número de plantas y unas fachadas indefinidas. En una visión aérea, se representa como una serie de enormes prismas en medio del paisaje, y en otra como un único prisma atravesado por una autopista. Se reproduce también el fotomontaje de los Discorsi al que ya nos hemos referido. Aparecen catorce plantas de distintos fragmentos, la mayoría denominadas “Diagramas habitacionales homogéneos”. En algunas de ellas parece que sólo la orografía o la costa pueden contener su expansión y todas las demás están recortadas invariablemente por el marco de la imagen, lo que sugiere una extensión potencialmente ilimitada. La continuidad horizontal en el interior de este campo neutro se ve interrumpida, bien por los elementos paisajísticos que ocasionalmente afloran en su interior (ríos, rocas), bien por muros exentos rectos y curvos, una autopista de cuatro carriles o distintos trazados de calles. En una de las plantas incluso aparecen una serie de casas patio de clara filiación miesiana. Se trata por lo tanto de un catálogo de situaciones distintas en las que el proyecto demuestra su absoluta flexibilidad tanto de implantación como de uso. Sin embargo, el sistema de objetos que será tan importante para la imagen de la pro- puesta no ha aparecido todavía debido, probablemente, a que la escala de las plantas es muy pequeña, algo seguramente destinado a mantener el tono genérico de la propuesta.
El subtítulo de la publicación en Casabella refleja la voluntad del grupo de seguir en la estela de la crítica de la ideología urbana iniciada por Tafuri. El muy extenso texto es una elaborada teoría sobre el sistema económico y la ciudad contemporánea cargada de referencias explícitas a la obra del historiador romano y de otros pensadores marxistas como Tronti y Licciardello, algo que queda claro en su apertura: “La ciudad moderna ‘nace en el Capital’ y se desarrolla en el interior de su Lógica: el Capital le impone una Ideología General propia, que condiciona su
9 ARCHIZOOM - Andrea Branzi: carta a Germano Celant, 6 marzo 1970 (citada en: GARGIANI, Roberto: Archizoom
Associati 1966-1974. Dall'onda pop alla superficie neutra, Electa, Milán, 2007, p. 175)
10 KOENIG, Giovanni Klaus: Nota previa a: ARCHIZOOM Associati: “Città, catena di montaggio del sociale. Ideologia e
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desarrollo y su configuración.” 11 El grupo deja claro que no es una propuesta de ciudad alterna-
tiva, sino una “teoría”, y hace hincapié en que, a pesar de que el contenido gráfico implica inevitablemente una dimensión propositiva y, por lo tanto, utópica: “Sin embargo la Utopía que nosotros utilizamos es solamente instrumental: se representa a sí misma, pero no como prefi- guración de un Modelo Distinto del Sistema (dado que no existe una Metrópoli Obrera) sino como Hipótesis crítica sobre el propio Sistema.” 12
El capital, impulsado por su tendencia incontenible a la totalidad y la unidad, lleva a cabo un proceso de progresiva integración en la que debe ir absorbiendo y desactivando sucesivas “realidades salvajes” que son ajenas a su ética y lo cuestionan y de las que la mayor es la clase obrera. La sociedad se organiza a través del Plan según las lógicas de la producción, pero, si por una parte esto implica que la ciudad se convierta en la extensión natural del modelo de fábrica, por la otra también conlleva la proletarización de toda la sociedad, es decir, la maximización de la principal contradicción del capital. Un fenómeno “vergonzoso” que debe ser ocultado me- diante su mistificación. Por una parte la ideología urbana todavía separa la producción y la circulación de la mercancía, ocultando las fábricas en la periferia del sistema. Por otra parte, se lleva a cabo una política del consenso vehiculando la participación de los trabajadores en el
11 ARCHIZOOM Associati: “Città, catena di montaggio del sociale. Ideologia e teoria della metropoli”, Casabella nº 350-51,
julio-agosto 1970, p. 44. En todas las traducciones de este artículo se han respetado las mayúsculas del texto original.
12 Ibídem, p. 44
F5, 6, 7 - Archizoom Associati: Struttura
urbana monomorfa, Diagramma abitativo omogeneo y Assonometria schematica (Città, catena di montaggio del sociale, 1970)
4. La No-Stop City: ciudad infinita e interior 93
poder y aumentando paulatinamente los salarios, algo que debe producirse de forma limitada para no poner en peligro el desarrollo equilibrado del sistema. Siguiendo al pie de la letra los principio del Operaismo, Archizoom afirma:
… el ‘salario’ se convierte en la categoría más propiamente ‘política’: el instrumento único capaz de provocar una crisis general, y también en el papel de tornasol de las ‘posibilidades’ de la demanda obrera. El eslogan “más dinero-menos trabajo” se convierte así en el máximo programa revolucionario, en el nivel de integración máximo. 13
El sistema es capaz de de dar respuesta y absorber demandas sociales reformistas, pero no puede, sin embargo, dar respuesta a un eslogan como éste sin poner en crisis el carácter cientí- fico de los equilibrios económicos sobre los que se basa. De esta manera, la clase obrera trasla- da el debate desde los valores sociales a la cuestión del poder. “Es decir, cuando el conflicto Social se constituye en los términos de una demanda de Gestión Obrera del Capital, y ya no como conflicto entre capital y no-capital, se desenmascaran, automáticamente, las superes- tructuras del conflicto.” 14
La ideología metropolitana capitalista se remonta a la “ciudad como objeto natural” del se- tecientos y presenta lo urbano como la realización de un proyecto “metahistórico” de equilibrio armónico entre privado y público, “entre la Parte y el Todo, entre el Individuo y la Colectividad, entre la Técnica y los Valores, entre el Hombre y la Naturaleza.” 15 Para demistificar la ciudad es
necesario desvelar el carácter ficticio de esta “naturalidad”. Uno de sus componentes esenciales es la idea de un mercado perfecto basado en la autorregulación espontánea de la oferta y la demanda, un mito que ha sido sustituido por mecanismos de fabricación de la demanda como “Necesidad Aparente”, algo que iguala la producción y el consumo.
La Inducción de los Modelos de Consumo se convierte en el instrumento de integración más mistificador: el Capital propone en el Consumo su propio Modelo Social que trasciende la realidad de Clase, en tanto presupone a su desarrollo una realidad social homogénea. Un mecanismo de este tipo ya no necesita los supuestos del Equilibrio Natural que la ciudad le ofrece: el mismo está listo ahora para convertirse en Naturaleza gracias a su ‘acción pro- funda’ que le garantiza una modificación permanente, aunque dúctil, de la realidad. La metrópoli que pierde, en el desarrollo del Sistema, su propio papel de ‘representación social’, ¡es una metrópoli que pierde la ‘imagen de sí misma’! 16
La dimensión de la auténtica megalópolis no es el resultado del crecimiento de la antigua ciudad sino que coincide con la dimensión del mercado y trasciende la distinción entre urbano y agrícola. La metrópoli del capital tiene un destino doble y contradictorio, por una parte, como extensión de la fabrica en la sociedad, la ciudad tiende a una funcionalidad que, para ser ópti- ma, debería ser autónoma de unas superestructuras que interfieren en su funcionamiento, por la otra, como mistificación de la realidad del trabajo, tiende a que estas superestructuras aparezcan como “realidad objetiva”.
El grupo coincide plenamente con Tafuri en su visión de la arquitectura como superestruc- tura ideológica lo que le lleva a escribir la frase tal vez más conocida del artículo: “El fin último
13 Ibídem, p. 46 14 Ibídem, p. 46 15 Ibídem, p. 47 16 Ibídem, pp. 48-49
94 Andrea Branzi y la “città senza architettura”
de la Arquitectura Moderna es la ‘eliminación’ de la propia arquitectura”. 17 Algo debido a dos
procesos opuestos y análogos a los señalados para la ciudad: por una parte, como estructura racional y funcional, la arquitectura tiende a la industria “en una sociedad hecha homogénea por el Consumo”.18 Por otra parte la arquitectura moderna se presenta como defensora de una
parcialidad humana a la que el sistema necesita referirse para sostener la imagen de “equilibrio realizado”. Lleva así a cabo una especie de mediación entre la objetividad del orden general y la subjetividad individual, mediación que se extingue cuando ambas se integran como realidades de hecho en el Plan.
Sin embargo, la vocación de autoeliminación de la arquitectura, como extensión en lo real de la lógica de la producción, habría sido contenida por una ideología urbana que impone, con fines mistificadores, el respeto de unos límites ‘espontáneos’ fijados por los equilibrios entre la profundidad del edificio y la iluminación y aireación naturales.
Mientras en la fábrica se han ignorado estos equilibrios gracias a una tecnología que optimi- za su funcionamiento, en la ciudad se habrían mantenido con lo que el capital habría renun- ciado a dar forma a una ciudad que permitiera una plena optimización productiva, quedándose anclado en el modelo de ciudad burguesa del XVIII.
La iluminación y la aireación naturales se han convertido así, en una especie de límite es- pontáneo indiscutible, capaz de simular en la Totalidad los límites permitidos a lo Privado, y para atestiguar que aquello que sucede en la Fábrica no es más que un fenómeno aberran- te, que ni puede ni debe ser generalizado en la Sociedad. […] El sistema que se convierte en
17 Ibídem, p. 50 18 Ibídem, p. 50
F8 - Archizoom Associati: Diagrammi abitativi omogenei (Città, catena di montaggio del sociale, 1970) F9 - Archizoom Associati: Dressing Design, 1972
4. La No-Stop City: ciudad infinita e interior 95
‘naturaleza profunda’, rechaza convertirse en ‘naturaleza formal’, rechaza uniformizar completamente la realidad urbana a su propia lógica.19
Si, como lógica económica de producción y consumo, el capital se presenta como realidad homogénea e informe, como lógica mistificadora está obligado a representarse formalmente reprimiendo su tendencia a desbordarse fuera del edificio y la ciudad. Salvo la fábrica, el resto de tipologías serían un residuo mistificador y un corsé para la naturaleza informe y extensiva del capital. Con una excepción: “El único punto en el que el Modelo de Fábrica y el Modelo del Consumo se identifican es el Supermercado. Él es el verdadero prototipo de la Ciudad Futura y,