GLOBAL Y UNA PATENTE CONTROVERTIDA.
3.2 Rebelión en la granja.
Las voces críticas respecto a la existencia de la patente comenzaron pronto a hacerse oír.333 Aunque tímidamente no faltó quien formuló cuestionamientos directos del sistema de protección de medicamentos: el pago de un canon por propiedad intelectual en fármacos debería tener límites. Ante las declaraciones que ponían en duda el respeto legal a los dueños del fármaco (y cuestionaban la patente), los movimientos de los diferentes países implicados fueron muy significativos al ignorar convenientemente lo pactado.
Es interesante el hecho de que, reunidos en Ottawa (Canadá) el 25/10/2005 alrededor de 30 países industrializados para discutir la coordinación internacional contra la gripe aviar, fueron incapaces de ponerse de acuerdo para “donar un porcentaje de medicamentos antivirales a países en vías de desarrollo” (EFE, 25/10/2005). Por dos razones: la primera es que la patente pertenece a una empresa y, dadas las reglas de juego internacional vigentes, sólo ella puede decidir si la libera
331 Puede consultarse el texto completo en:
http://www.wto.org/spanish/thewto_s/minist_s/min01_s/mindecl_s.htm
332 Ver: “La hora de los pobres. Los países en desarrollo defienden los productos básicos para su futuro.” (El País, 16/12/2005, pág. 7).
333 Por ejemplo, en nuestro país: “FACUA (Federación de Consumidores en Acción) considera inmoral que Roche estudie vender sublicencias de Tamiflu en lugar de liberar la patente” http://www.facua.org/facuainforma/2005/19octubre2005.htm
o no. En segundo lugar, cabe comentar que, aunque numerosos Estados veían necesario (casi obligado) en este caso saltarse la actual normativa en propiedad intelectual334, no fueron mayoría ni consiguieron un consenso para romper, temporal y coyunturalmente, la supremacía de la patente privada ante las vicisitudes críticas de los Estados-nación. Son determinados países los que encabezan esta postura335 que parece, de momento, inamovible. Baste ver algunas declaraciones que trascendieron a los medios de comunicación:
“El secretario estadounidense Leavitt se mostró tajante cuando el grupo de ministros fue preguntado sobre esta posibilidad [flexibilizar las leyes de propiedad intelectual]. "Estados Unidos respetará las leyes de patentes", afirmó Leavitt.” (EFE, 25/10/2005).
El senador norteamericano Charles Schumer (demócrata), reunido con el presidente de los laboratorios Roche para América del Norte, George Abercrombie, presionó a la empresa para forzar un acuerdo. Roche aceptó compartir con varios fabricantes de genéricos estadounidenses (los laboratorios Teva, Barr, Mylan y Ranbaxy) la producción de Tamiflu a fin de otorgarles licencias subsidiarias para fabricar el oseltamivir). Sorprende que, en este caso, el argumento ha sido técnico y productivo: era obligado el acuerdo por la cantidad de producción necesaria:
“Schumer y su colega republicano Lindsey Graham expresaron, en un comunicado conjunto, que “una sola empresa no puede manejar toda la
demanda cuando se le están encargando cientos de millones de dosis”336
(Página 12, 21/10/2005).
334 La propuesta partía del secretario de Sanidad mexicano, Julio Frenck, y tenía el apoyo inicial de las autoridades canadienses. Frenck había sugerido que los países desarrollados donasen entre un 5 y un 10 por ciento de sus medicamentos antivirales a los países más pobres que no tienen medios para combatir estas enfermedades (EFE, 25/10/2005).
335 En este caso parece que la misma anfitriona (Canadá) y Estados Unidos. Su contrapropuesta fue el compromiso de que entre 8 y 10 países con capacidad para producir medicamentos antivirales firmaran un acuerdo que garantizara el suministro en todas las zonas geográficas en que fueran necesarios. Merece consideración la postura de Canadá que ante un posible ataque con ántrax hace unos años desarrolló antibióticos sin pagar copyright al fabricante.
336 Roche había comunicado al gobierno de Estados Unidos que sólo a finales de 2007 podría completar las dosis suficientes para un 25 por ciento de la población, nivel que ha sido sugerido desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) (Página 12, 21/10/2005).
Otros países menos afortunados en el arte de la negociación amenazaron con romper el consenso mundial patentista amparándose en algunos vericuetos legales:
“La Administración de Alimentos y Drogas de Corea manifestó su propósito de producir una versión genérica del oseltamivir sin requerir aprobación de Roche, ya que “las leyes internacionales de patentes establecen que, cuando el producto es necesario para prevenir una crisis extrema, no se requiere el consentimiento del poseedor de la patente. Hemos empezado consultas legales para decidir si tal excepción es válida en este caso”. (Página 12, 21/10/2005). A pesar de que, en apariencia, la elaboración de directivas conjuntas para armonizar la jurisdicción compartida era firme y decidida, se acabó entonando el “sálvese quien pueda”: los ministros de Salud de la Unión Europea decidieron trabajar en conjunto para dar respuesta a la llegada de la gripe aviaria a su continente y, en cualquier caso, “cada Estado miembro será responsable de desarrollar sus propios planes y sus propios acopios de antivirales”, estableció Markos Kyprianou, comisionado europeo para la Salud.
Mientras el mundo occidental resolvía casi individualmente sus problemas, el mundo menos desarrollado o los países menos pudientes lo veían de otra manera. En la Cumbre Mundial sobre Gripe Aviar, convocada por la OMS en Ginebra, se reunieron 600 representantes de 100 países a principios de noviembre de 2005. En ella, los representantes de Vietnam, Tailandia, Laos, Indonesia, otros países afectados, Egipto y Kenia (destino frecuente de aves migratorias) pidieron “dinero y antivirales como el Tamiflu, algo imposible por el precio y la limitada capacidad del laboratorio fabricante, Roche, que se ha visto desbordado.” (El País, 8/11/2005, p.34).
India, y es el caso extremo, anunció su desobediencia a las normas internacionales sobre patentes (ADPIC) que, como país miembro de la OMC, había
firmado y secundado337. El Gobierno indio, por boca del secretario de Salud, Prasanna Kumar Hota, estudió la posibilidad de invocar una ley especial que permitiera a sus farmacéuticas copiar la patente de "Tamiflu". El gigante farmacéutico indio Cipla Ltd., que decía haber desarrollado una versión genérica del Tamiflu, presionaba igualmente en esa dirección.
Uno de los hechos más chocantes de este tema es la demostración de cierta fragilidad del sistema global de propiedad intelectual e industrial: aparentemente es un pilar sagrado del mercado planetario y del esqueleto comercial y financiero mundial, aunque cae fulminado ante situaciones especiales sin ningún miramiento338. Dicho contundentemente: un mercado sin reglas es imposible pero,
si las reglas del mercado son imposibles, hay que saltárselas339.
Unos días después, las cosas se complicaban aún más para la multinacional farmacéutica: Relenza (comercializado como GlaxoSmithKline (GSK)), un fármaco inhalado, parecía presentar competencia al Tamiflú (administrado oralmente)340. Relenza también actúa como inhibidora de la neuraminidasa (una enzima que se encuentra en la superficie del virus de la gripe) impidiendo que éste se replique. Por otro lado, el descubrimiento de la resistencia de una niña vietnamita, infectada a los efectos del oseltamivir, terminó por bajar del pedestal a dicho compuesto. Informes especializados341 concluían indefectiblemente que había que favorecer la producción de zanamivir (Relenza) junto con el oseltamivir (Tamiflu). En este caso: “Relenza está disponible en España desde enero del año 2000 para el tratamiento de la gripe. No obstante, como la Seguridad Social no lo financia, su precio es bastante elevado (unos 23 euros) y casi no se vende.” (El Mundo, 8/11/2005342). Un último fenómeno trastocaba la plácida existencia de la multinacional suiza: los efectos secundarios del
337 “Muchos países, como India, han elaborado sistemas de patentes soberanos que excluyen la posibilidad de patentar medicamentos y alimentos con el fin de evitar que “se obtengan beneficios de la vida y de la muerte.” (Shiva, 2003: 87).
338 En relación a esto hay quien considera que la centralidad de las patentes no es tal en el caso farmacéutico: “Ocasional infringement of patents would not seriously undermine the incentive scheme of pharmaceutical patents.” (Parsi, 2002: 46)
339 Una idea similar es la de que el mercado necesita violaciones de sus propias leyes y normas para sobrevivir a través del ejemplo del manga y el dounjinshi japoneses (ver, Lessig, 2005:44).
340 “Relenza, la alternativa al Tamiflu”, (El Mundo 8 de noviembre de 2005. Suplemento de Medicina.) http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/11/08/medicina/1131477204.html
341 En concreto: Moscona, A. (2005) “Neuraminidase Inhibitors for Influenza”, The New England
Journal of Medicine, Volume 353: pp. 1363-1373, September 29, 2005.
Tamiflú han dejado constancia de algunas reacciones cutáneas, trastornos psiquiátricos (alucinaciones) y los casos polémicos de muerte en 12 niños japoneses. Aunque no está demostrada la cadena causal que va de la ingesta del fármaco a los fallecimientos, todos ellos estaban siendo tratados con el mismo, lo que ha generado cierta disputa acalorada entre investigadores científicos.
En medio del vendaval, Roche se afanaba por resolver los problemas técnicos surgidos, por lanzar una imagen de suficiencia productiva y por demostrar una cintura suficiente como para negociar con habilidad y sin cortapisas con el resto de actores implicados:
“Asimismo, Roche ha anunciado que incrementará en 2007 su ritmo de producción del antiviral Tamiflu hasta alcanzar los 300 millones de tratamientos anuales, lo que supone multiplicar por 10 la capacidad de fabricación de este fármaco en 2004.” (El Mundo, 8/11/2005343).
Terminamos esta sección trayendo a colación una postura crítica que está empezando a proliferar en la opinión pública. Es aquella que afirma344 que tanto revuelo ha sido alimentado mediante cierto tremendismo apocalíptico, difundido por algunas multinacionales del sector farmacéutico para fomentar el consumo de antivirales. No se niega la existencia de una amenaza real, pero se sospecha que declaraciones agoreras y premoniciones exageradas han tenido un efecto práctico (performativo) sobre el mercado farmacéutico. Un resultado que se traduce en un aumento innecesario, se afirma, de las ventas de Tamiflú, generando un negocio fabuloso.
343 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/11/08/medicina/1131477204.html. También reconoció que estudia 150 solicitudes de otros laboratorios interesados en fabricar Tamiflú (El País, 8/11/2005, p. 34).
344 Por ejemplo: Enrique Oliva del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos: “Gripe aviaria ¿Timo o verdad?”. Versión electrónica:
3.3 La industria farmacéutica: crisis y supervivencia del mercado de