BALANCE DE SITUACIÓN ACTIVO PASIVO
RECUERDE: “CUANDO HAY DUDA, O SE ACLARA, O NO HAY DUDA: LA RESPUESTA ES NO”
Ejemplo
Ultramarinos Aege S.L. es una tienda del barrio con una clientela selecta basada en la excelente calidad de los productos perecederos que vende y al servicio domiciliario para sus ventas. Tiene autorizada una póliza de crédito que utiliza habitualmente para compras de oportunidad de determinados productos. La venta la cobra al contado, sea en efectivo o mediante tarjeta que pasa para su abono inmediato por un TPV. Sin embargo, al aportarnos la documentación para el estudio de la renovación del crédito, observamos que la partida de clientes pendientes de cobro, prácticamente inexistente hasta entonces, tiene un volumen importante.
La razón que nos expone el dueño, Sr. Egea, es que “por fin hemos conseguido entrar a suministrar al Corte Japonés; lo que pasa es que nos pagan a 120 días”. Nuestra obligación consistirá siempre en analizar y valorar las aclaraciones que nos dé el cliente.
Unidad 4: Análisis de la Información y del Cliente: el Análisis del Riesgo
Análisis del Riesgo
Los departamentos centrales de riesgos se quejan de forma generalizada de que, en más ocasiones de las que fueran deseables, la solicitud de crédito, tanto de particulares (profesionales liberales) como de empresas, se argumenta en “necesidades de tesorería” o “necesidades de circulante” u otras más llamativas como “colchón” o “por si lo necesito”.
Ciertamente, cualquier petición crediticia viene derivada de una necesidad de dinero. Sin embargo, en el momento de efectuar un análisis, lo realmente importante es determinar y aclarar totalmente el origen último de la necesidad.
La obligación de la entidad es cerciorarse de la autenticidad de la finalidad expuesta mediante documentación que la acredite, ya sea factura proforma, presupuestos, licencias de obras, o cualquier otro justificante que merezca credibilidad. No está de más, adicionalmente, verificar la veracidad de esos documentos, muy particularmente, cuando sea primera operación, cliente desconocido, etc., toda vez que la entidad, si se aviene a financiar la operación, financia esa operación y no otra.
Cuando se tienen dudas sobre la finalidad planteada, una forma eficaz de verificar esta finalidad declarada es, plantear al solicitante, desde el inicio del análisis, (con el argumento, por ejemplo, de facilitar las gestiones del propio cliente) que la entidad controlará el destino de los fondos, es decir, se ocupará de efectuar la transferencias al proveedor, emitir cheque nominativo o, en definitiva, asegurarse de la bondad de la operación.
En el caso de empresas suele ser más complejo, en muchas ocasiones, llegar a determinar el destino real de los fondos cuando lo que se dilucida es una cuenta de crédito.
Si la facilidad planteada es la adquisición de un bien concreto mediante una operación a largo plazo, no suele haber discrepancia: el bien a adquirir está perfectamente identificado, pero si, como se apuntaba al principio, la finalidad es “para el circulante” frecuentemente ni siquiera la propia empresa tiene una idea clara de cuál es la necesidad última.
2. Análisis de la finalidad de la operación: finalidades claras y finalidades “vagas”
Ejemplo
La “necesidad de tesorería” es, para los clientes A y B, una petición de una facilidad con un importe similar para llegar a fin de mes, pero, ¿será igual enfoque si sabemos que A ha soportado gastos extras por una operación quirúrgica, mientras B acude cada viernes (que casualmente es el día de cobro de nómina) al casino?
Unidad 4: Análisis de la Información y del Cliente: el Análisis del Riesgo
Análisis del Riesgo
En las financiaciones de tesorería sí se debe hacer un seguimiento “a posteriori”. Si en una cuenta de crédito para tal fin se observa que durante su vigencia ha tenido un saldo medio dispuesto próximo al límite, con mínimas oscilaciones y escasos movimientos, se puede asegurar que no ha sido coherente con la finalidad planteada. Habrá que reconsiderar si se plantea su renovación.
Tal como se detallaba en la Unidad didáctica 3, el examen de las masas patrimoniales de la empresa y su evolución puede contribuir a situarse correctamente ante la necesidad real. Pero también el examen de la propia capacidad de reembolso en el proceso de análisis que se inicia a continuación, puede arrojar luz sobre la base auténtica de la petición de financiación.
Unidad 4: Análisis de la Información y del Cliente: el Análisis del Riesgo
Análisis del Riesgo
La Cuenta de Resultados de una empresa recoge los flujos de carácter económico y los beneficios o pérdidas de las operaciones realizadas durante un determinado período, tanto los relativos a la propia explotación como los obtenidos por operaciones atípicas (venta de inmovilizado, resultado de cartera de valores, etc.).
La cuenta de Pérdidas y Ganancias presenta de forma resumida los Beneficios de la empresa con la particularidad de que no sólo ofrece información de cuánto gana sino, y sobre todo, cómo lo gana. Los saldos se presentan por su total acumulado, es decir, recogiendo la totalidad de ingresos y gastos respectivos dentro del ejercicio.
La normativa contable vigente unifica la forma de presentación del modelo de la cuenta de Resultados en formato vertical, lo que facilita enormemente el análisis de la información.
3. Análisis de la Capacidad de Reembolso
Unidad 4: Análisis de la Información y del Cliente: el Análisis del Riesgo
Análisis del Riesgo
Debe matizarse en cada caso según se analice una empresa industrial, comercial, de servicios, etc., pero,