3 Conocer los indicadores
3.5. La relación interés y tipo de cambio
Las tasas de interés fijadas en los créditos pueden ser flotantes, cuando varían en función a una tasa de referencia. Dada la globalización de los mercados financieros se suele usar como referencia la tasa internacional de interés, la más conocida es la tasa LIBOR (London interbank offered rate).
Una aproximación en el caso peruano es la tasa LIMABOR o tasa de interés promedio que los bancos cobran a sus mejores clientes, esta tasa es actualmente la base de los créditos hipotecarios.
Por ejemplo, si tenemos una deuda por 5,000, a 5 años, a una tasa LIMABOR más 4% anual, significa que
~
92~
necesitamos saber el comportamiento al inicio de período de dicha tasa.
Consideremos que la LIMABOR ha variado entre 7% a 10% en los últimos 5 años, entonces es probable que la tasa final de interés pueda ir entre 11% a 14%. Con esta información, la cuota mínima sería de 1,352.85 y la cuota máxima que podría pagarse sería de 1,456.42.
Existen aquí indicios de los riesgos de la operación, porque podríamos pagar más de lo previsto, sin embargo existen instrumentos financieros que pueden cubrir estas oscilaciones, uno de ellos es el intercambio o swaps de tasas de interés. En general, el caso más común en los acuerdos de deuda, es la tasa de interés fija y esta se aplica mayormente a los créditos de corto plazo.
Aún cuando los créditos sean en moneda nacional, se entiende que en los mercados globales, las entidades financieras pueden recurrir a líneas de crédito internacional, con lo cual estos fondos siguen la secuencia del costo internacional del dinero, esto puede resumirse del siguiente modo:
i local = (1+ i internacional) * (1+ variación del tipo de cambio expresado en la moneda externa ) -1 Esto nos genera un indicador muy relevante en las decisiones financieras, el tipo de cambio o el valor de la moneda extranjera.
~
93~
El tipo de cambio mide el valor de la moneda extranjera expresado en términos de la moneda local (aun cuando puede expresarse al revés, como la fórmula anterior). Por ejemplo en Perú diríamos el tipo de cambio del Sol contra el dólar, en Europa sería el valor del euro contra el dólar.
El tipo de cambio surge de la interacción entre la oferta y demanda local de la moneda extranjera (ME). Se puede señalar que la demanda de esta moneda se produce cuando las empresas deciden pagar sus créditos en moneda extranjera o deciden comprar bienes extranjeros (importaciones) y la oferta se produce por la recepción local de moneda extranjera, que se da cuando vendemos bienes al exterior (exportaciones) o cuando cobramos créditos otorgados al exterior.
Por ello, la interacción entre la oferta y demanda de moneda extranjera, determina el valor de la misma. La figura siguiente señala esta dinámica. Una mayor compra de bienes en los mercados internacionales o importación de los mismos, significa una mayor demanda de dólares generando una subida del tipo de cambio.
Debido a la variabilidad cambiaria, se pueden hacer diversas operaciones entre monedas, generando rentabilidad para aquellos que deciden invertir esperando la bajada o apreciación cambiaria o bien la subida del cambio o depreciación de la moneda local.
~
94~
Fig. 3.2. Mercado cambiario
La dinámica cambiaria puede configurar ganancias o pérdidas para los inversionistas que se dedican a intercambiar monedas, en este caso no importa si se posee la moneda como stock de activos o simplemente se hacen operaciones cambiarias con dinero prestado o con pasivos, en el primer caso se espera que las monedas vayan subiendo (devaluación o depreciación local) para revender y obtener ganancias, en el segundo caso se espera que las monedas vayan bajando (o apreciándose) para recomprar y obtener así retornos positivos para la inversión.
Cuando se emplean pasivos o deudas para estas operaciones, conocidas como cortas, la apreciación cambiaria tiene que superar la tasa de interés a pagar por
Oferta de ME Demanda de ME Tipo de cambio Monto de ME ($)
~
95~
los pasivos, de lo contrario la posición del inversionista será negativa. Los riesgos en estas operaciones se cubren con unos instrumentos denominados futuros o forwards, que se compran o venden al mismo modo común que las monedas, en el mercado financiero de cualquier país, pero siempre actuando a la inversa que en el mercado corriente, real o spot de monedas.
El Banco central de reserva o el ente emisor de moneda local en cada país, cumple una función estabilizadora del tipo de cambio (algunas veces cumple el rol de fijador del cambio), en esta labor la entidad mueve la oferta monetaria local.
Si existe un elevado volumen de dólares en la economía, entonces el Banco Central, compra el excedente de moneda extranjera para subir el tipo de cambio o frenar su caída. En el lado inverso de la operación la entidad reguladora está incrementando la cantidad de soles que hay en el país.
Al revés si se percibe escasa oferta de moneda extranjera, lo que hace es ofertar la misma vendiendo la moneda, con lo cual se espera que el tipo de cambio baje o mantenga su valor. La inversa de la operación es que la economía reduce su tenencia de moneda local.
Sin embargo la presencia del Banco Central con estas operaciones, genera efectos secundarios. Si no existen otros instrumentos financieros que permitan el manejo de los soles excedentes o faltantes en el mercado (por ejemplo operaciones con bonos o certificados que
~
96~
muevan la masa monetaria en soles), el impacto podría darse en dos vías; en primer lugar la escasez en soles, podría afectar en algún modo el sistema de pagos y reducir la dinámica del consumo. En el segundo caso, no menos peligroso, podría haber un excedente de soles que genere una sobre demanda de bienes y ello puede elevar los precios en una economía, teniéndose allí un origen monetario de inflación en la economía.