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Relieves regios del Reino Nuevo

1.4 “Templos de millones de años” o templos conmemorativos del Reino Nuevo

2.1. La escultura exenta

2.2.1. Relieves regios del Reino Nuevo

Hay una recuperación de los modelos clásicos del Reino Antiguo y del Reino Medio. Las mejores obras se tallan en las paredes de los templos como el de Amón en Karnak y en las grandes tumbas de la nobleza de la necrópolis tebana. Los relieves pictóricos bajo el reinado de Hatshepsut en Deir el-Bahari tienen una temática insólita hasta el momento, narrándose con muchos detalles etnográficos la expedición de las naves hasta el país de Punt, para buscar perfumes, materias primas y animales exóticos. Destaca Relieve del viaje a Punt ordenado por Hatshepsut, del Museo Egipcio de El Cairo, en el que aparecen el príncipe y su reina seguidos

11 por otros personajes. Se representa con rigor a los animales y plantas, así como objetos egipcios y exóticos del otro lugar.

De la época anterior a Amarna resalta el Relieve de la reina Tiye que está en el Museo Egipcio de Berlín. Se representa con delicadas facciones que combina con cierta idealización y realismo. Las obras del reinado de Ay y las de Horemheb, señalan la transición entre la XVIII y la XIX Dinastías. Este faraón eliminó el legado de Akenatón ordenado la demolición de sus monumentos en Tebas. Destacan los relieves pictóricos de la tumba del Valle del Rey, y cabe mencionar Horemheb presentando una ofrenda a la diosa Hathor, cuyo brillante colorido se mantiene intacto.

En el Reino Nuevo destacan los Relieves de Seti I en la sala hipóstila de Karnak, escenas de guerra, llenas de fuerza, se esculpe al faraón luchando contra libios e hititas. Hay una estructura tradicional, jerárquica, colosal y realizada en huecorrelieve.

Los relieves tallados en el reinado de Ramsés II en Abydos son de una calidad similar a los anteriores. Por ejemplo los de Abu Simbel, donde se relatan campañas bélicas. Del reinado de Ramsés III merecen citarse los huecorrelieves, con escenas de guerra y caza, que decoraron los muros del templo de Medinet Habu. Como por ejemplo Victoria de Ramsés III sobre los libios y

sobre los Pueblos del Mar, con su figura colosal, agarrando del cabello a varios enemigos.

Sitúan al monarca como mantenedor del orden divino. 2.2.2. El esplendor pictórico de la necrópolis

Las pinturas que decoran las necrópolis de Tebas, Menfis y Amarna son de gran calidad. Se fue perfeccionando el estilo respecto al tratamiento del cuerpo humano. La pose y los contornos se vuelven menos rígidos y los colores más logrados, creando incluso transparencias. El movimiento se hace más presente en la época de Amenofis III. La riqueza, el lujo y el exotismo de esta época se ponen de manifiesto en la profusión de joyas, los detalles de los tocados y las ricas vestimentas.

Entre las pinturas tebanas, destacan las ubicadas en la Tumba de Ramose, en la que participan plañideras de largas cabelleras rizadas.; las de la Tumba de Menna, donde hay muchos de talles y se representa al difunto y a su familia pescando; Tumba de Userhet, en una escena de caza en el desierto; Tumba de Rekhmiré, con escenas como la recepción de invitadas a un banquete; y las de la Tumba de Najt, con cuadros de música y danza a cargo de jóvenes mujeres.

Tras las creaciones de la época amarniense los ramésidas siguieron decorando las paredes y su época culminante es la decoración de la Tumba de Nefertari, en cuyas paredes disponen las figuras de los dioses y las diosas, coloreándolas al modo clásico. La imagen de la reina, ataviada con adornos y joyas, se pinta con más naturalidad, empleándose la gradación tonal para dar volumen al cuerpo.

Merecen citarse las creaciones de Deir-el-Medina. Se han encontrado esbozos decorativos, llamados ostraka, que fueron trazados sobre fragmentos de caliza. Destaca la Tumba de Sened-

yem, en cuya cámara se representa su viaje al Más Allá. En las imágenes de época ramésida hay

un intento de independencia, que se ve en el trazo como en el colorido y las expresiones de los rostros. Esto irá desapareciendo debido a la tendencia a asimilar las imágenes de las tumbas a aquellas que aparecen en las escenas del Libro de los Muertos, iniciándose un declive del género hasta su paulatina desaparición.

12 2.2.3. Iconografía de la pintura palacial

Los temas elegidos para las tumbas estaban condicionados por el contexto funerario y la función de esas imágenes en cara al Más Allá. Pero el repertorio iconográfico que decora los palacios reales del Reino Nuevo es más libre y dinámico. En los inicios de la Dinastía XVIII se encuentran los primeros ejemplos de decoración palacial. En Tell el Dab’a se han hallado miles de restos realizados al fresco. Se ve un variado colorido y una rica temática, que incluye figuras humanas, felinos, acróbatas, motivos de influencia egea (saltos de toro).

Amenofis III encargará construcción de un palacio en Malkata donde hay un repertorio decorativo diverso, condicionado por la función de la sala, ya sea un salón del trono, el harén, o el dormitorio del rey. Podemos encontrar temas tradicionales como la representación de cautivos, estanques, escenas nilóticas con papiros, peces y pájaros, motivos geométricos con espirales, figuras de animales, símbolos como el toro con una roseta entre los cuernos.

El palacio de Akenatón en Tell el Amarna es un ejemplo de que debe entenderse en el contexto del complejo arte amarniense. Los fragmentos ofrecen vivas escenas, como en el Fragmento de

pintura mural del Palacio Sur. Es una composición de aves y plantas, con tonos degradados,

efectuado con una pincelada cuidada y detallista. Las escenas regias forman parte también del repertorio pictórico, destacando la representación de Dos princesas Sentadas, del Museo Ashmolean de Oxford. Exhiben cráneos alargados y deformes cuerpos desnudos, que se alejan de las convenciones de etapas anteriores.

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ARTE DEL III PERIODO INTERMEDIO Y DEL PERIODO

TARDI O

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

Tras la desintegración del Reino Nuevo comienza un periodo conocido como Baja Época que se prolonga por ocho siglos y que se caracteriza por el debilitamiento del poder egipcio y el dominio de las dinastías extranjeras. A la primera fase de esta etapa se conoce como Tercer Periodo Intermedio, que abarca de la XXI a la XXV Dinastías y a su vez, se divida en época tinita, época libia y época Kushita o Nubia.

Después de la muerte del faraón y del consecuente debilitamiento de la monarquía, Egipto vuelve a dividirse en sus dos partes. Al norte, en Tanis, estará la línea dinástica de los faraones de escasa notoriedad mientras que en el sur, en Tebas, residen reyes sacerdotales que administran la región en nombre de Amón. La etapa de la XXI Dinastía se llama época Tinita, por la ubicación de su capital.

Durante el primer milenio a.C. Egipto va a estar influenciado por sus países vecinos, que aprovechan los momentos de debilidad para traspasar las fronteras y tomar el poder. Esta situación se debe a la pérdida de caudillaje y de prestigio del faraón y a la precaria situación económica. Primero serán los libios y luego los kushitas, quienes se instalen en territorio egipcio, luego los persas y los griegos, hasta la conquista del país en el 30 a.C. por los romanos. Con la Dinastía XXII se instalan en el gobierno militares libios, pueblo que había llegado a Egipto mucho antes, integrándose en la civilización, por lo que se consideraron lícitos herederos de la dinastía XXI. Los libios habían formado parte de los mercenarios que combatían en el ejército del faraón y por ello tenían experiencia en el terreno bélico. Durante su reinado se reunifica el poder político y religioso retomándose la política de expansión hacia Oriente. Bajo el reinado de Sesonchis I, primer rey, la cultura y el arte renacen, en una búsqueda de identidad que lleva a la imitación de los modelos del pasado.

Tras el gobierno de los faraones libios y de los efímeros reyes de la XXIV Dinastía, Egipto vuelve a una situación interna complicada, acentuada por la situación de los terrenos fronterizos, amenazados por los asirios y por el reino de Kush. Los primeros faraones kushitas, de Nubia y Sudán, llegaron al poder mediante la conquista de Egipto. Volvieron a unificar el país dando lugar a la XXV Dinastía, siendo bien aceptados en el Alto Egipto. El hecho adorar a Amón y de conocer bien la cultura egipcia, les aseguró la anexión de la región de Tebas y el control del resto del país. Las artes retornaron a los modelos del pasado, recuperando los grandes ejemplos de épocas clásicas, sobre todo el Reino Antiguo y Medio. Esta etapa fue un renacer de la civilización y el arte egipcio, produciéndose una gran actividad artística.

La intervención asiria puso fin a la Época Nubia de la XXV Dinastía, aunque los asirios fueron expulsados de Egipto por Psamético I, rey de Sais, ciudad ubicada en el Delta, quien estableció de nuevo la unidad geográfica del país, dando lugar a la época Saíta de la XXVI Dinastía con la que inicia la Época Tardía que abarca desde el inicio de la misma en 664 a.C., hasta el 332 a.C., momento en el que los griegos conquistan Egipto.

2 La XXVI Dinastía es conocida con el nombre de Época Saíta. Estos monarcas reinaron en un momento de independencia y prosperidad del país y consiguieron neutralizar la influencia de Tebas, además de acabar con la dinastía Kushita. En este periodo los artistas heredan de sus predecesores el interés por la imitación del arte de etapas anteriores pero se inspiran más en las obras del Reino Nuevo, lográndose un refinamiento formal que supera al de los modelos copiados. Los faraones saítas tuvieron relaciones comerciales y militares con las ciudades griegas de Asia Menor, siendo destituidos en el 525 a.C. por los monarcas aqueménidas, quienes fundaron la XXVII Dinastía y reinaron en Egipto durante más de un siglo.

Amirteo de Sais liberó el delta del dominio persa y luego todo Egipto, inscribiéndose a este breve rey en la XXVIII Dinastía. Las Dinastía XXIX y XXX son monarcas egipcios que intentan mantener un Egipto unificado, lo que conseguirán hasta el 343 a.C. fecha en que hay una nueva invasión persa. Se produce así el Segundo Periodo Persa, de corta duración, que sucumbirá por las tropas de Alejandro Magno.

1. ARQUITECTURA

1.1. Los restos arquitectónicos del III Periodo Intermedio: arte de