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Los Religiosos: Olorishas y Babalawos Guías de una Cabeza y un Pueblo

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Quiero recordarte que hablo por la Regla a la que pertenezco, la cual es la Regla de Ocha/Ifá. También te hablaré de lo que debe ser y no precisamente será lo que encontrarás. Otras reglas podrán estar en desacuerdo con lo que se exponga aquí, pero es la Regla, la Rama y la Casa (Ilé) en la que estoy iniciado y hablaré de ella, sin dejar de decirte lo que se hace en otras. Debes recordar que hay otras Reglas, otras Ramas y otras Casas (Ilé) y debes respetar sus formas de trabajo. En la Regla Ocha/Ifá se considera el Mayor, al Babalawo más viejo en edad de consagración. El

Babalawo, tiene que ver con todo lo

concerniente a Ifá y el Olorisha tiene que ver con todo lo concerniente a la Ocha. Esto se debe a que en esta Regla, por lo general el que vaya a ser Babalawo, también debe haber sido consagrado en Ocha, en cualquiera de sus formas. Es importante que aprendas a saludar apropiadamente a los mayores de tu Casa (Ilé) religiosa, pero sin melodramas. A este saludo, ya sea a los mayores o a los Orisha, le llamamos Rendir Moforibale o Dar Moforibale. Al Santero o Santera se le conoce como Olorisha, Olocha o Iworo, lo cual es indistinto si es hombre o mujer. Si es hombre también se le llama Babalocha y si es mujer se le llama

Iyalocha. La traducción sería Baba = Padre; Ocha = ―Santo‖ y por consiguiente

―Padre de Santo‖ e Iyá = Madre; Ocha= Santo y por consiguiente Madre de Santo.

El santero está supuesto a ser un conocedor de los secretos de Ocha. Debe atender a sus Orishas, saber cuáles son sus ofrendas, tabúes, animales que se le pueden sacrificar y en fin todo lo relacionado, no solo a su Santo (Orisha) Ángel de la Guarda (Alagbatori), sino de todos los santos que tengan. Sin embargo, muchas veces oyes decir que una persona se hace santera por ―Salud‖ o cualquier otro motivo y piensan que con solo recibir el Santo, el problema queda resuelto. Esto no trabaja así y es un mito.

Cuando se recibe Santo por razones de ―Salud‖, no es que la ceremonia te va a curar una vez que te la hagas. Si así fuera, no existieran hospitales. Recibir el Santo por salud o por cualquier otro motivo, es para que se consulte y lleves tu vida de acuerdo a los consejos que te dan los Orishas y puedas tener una mejor calidad de vida. Siguiendo estos consejos y haciendo las obras que te marcan, es

como uno puede ir saliendo poco a poco y llegar a tener una vida apacible y llena de bendiciones.

Muchos Olorishas hoy no estudian y tienen sus Orishas solo para la adoración. Esto no es malo, lo malo es que se pongan a trabajar religión sin estudiar. Esto no es un carrera corta con la cual hacer dinero y ganar lujos. Esta es una religión de estudios y todo lo que se haga, debe ser teniendo el conocimiento. Nuestro Corpus de Ifá nos enseña que no debemos hacer una cosa por otra. Si vas a trabajar religión, debes conocer todos sus procesos.

Dentro de los Olorishas, hay uno que se ha especializado en todo lo referente a los Orishas y sus ceremonias y es el grado más alto al que puede llegar el Olorisha. Este es conocido como el Ori Ate, Oba Tero u Oba Eni Ori Ate. Este es el encargado de ejecutar y dirigir todas las ceremonias concernientes a los Orishas, supervisando además que todo esté en orden y completo. Es el principal responsable de que todo lo que se haga en una ceremonia de consagración, esté acorde a los dogmas y tradiciones establecidas por la Rama o Casa (Ilé). El entrenamiento y ceremonias de este o esta Olorisha, lleva muchos años.

A los Babalawos también se les llama Awó, Awó ni Orunmila y Oluwo. Babalawo significa ―Padre del Secreto‖ y es considera como el sacerdote mayor de la religión. El Babalawo o sacerdote de Ifá, puede consultar el Oráculo, ver las situaciones que afectan a la persona y como manejar estas situaciones a través de su comunicación con Orunmila. Un Babalawo está supuesto a ser un consultor espiritual para aquellos que deben ser asistidos, para conocer a su Orisha tutelar e

iniciarse en la religión de los Orishas.

Se supone que el Babalawo debe conocer, dominar y practicar el oráculo de Ifá y sus 256 Odu o signos, que fue el legado que dejó Orunmila, quien se considera como la deidad de la adivinación en nuestra tierra, según nuestra religión. Como sacerdocio impone de determinada conducta social y lo mas determinante es el estudio de la naturaleza, el universo y sobre todo el Corpus de Ifá, extensa obra predominante de simbolismo y un intrincado lenguaje Yoruba. Es por ello, que la obligación de un Babalawo, es la de mantenerse estudiando.

Pero debo advertirte de un error, que ha circulado durante años con respecto a estos nombres. No tengo el origen del inventor, pero hoy día muchos pretenden ―enseñar‖ que hay una diferencia entre llamar a un Babalawo ―Awó‖ y llamarlo ―Oluwo‖, alegando que el Babalawo que no tiene hecho Santo es llamado ―Awó‖ y el que si tiene hecho Santo es llamado ―Oluwo‖. ¿Quieres saber como se llama esto? Yo te lo diré: Esto se llama un CHORRO DE BABA.

Dentro de los Babalawos, también hay una jerarquía. Está el Babalawo consagrado, pero que aun no recibe una ceremonia conocida como Cuchillo (Kuanaldo). Este es básicamente un período en que el Babalawo comienza a aprender con su padrino, todo lo que concierne a Ifá. Es allí donde el Babalawo aprende a realizar los diferentes tipos de sacrificios (Ebbó) y ritos que existen

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dentro de la religión. Se considera que está listo, al momento en que aprende a hacer el Ebbó de Tablero o Ebbó Ate. Este Babalawo puede recibir Cuchillo en un período no menor a un año. Mientras no tenga este atributo, no puede hacer sacrificios de animales de cuatro patas, ni mucho menos hacer plantes para la entrega de Mano de Orula (Awofakan en el hombre e Ikofá en la Mujer). Los viejos solo daban el cuchillo, a aquel Babalawo que supiera hacer el Ebbó de tablero y otros ritos. Hoy lo dan si el dinero es bueno, aunque al que se lo den no esté consagrado en Ifá.

Luego el Babalawo pasa por una compleja ceremonia, que es donde recibe el Cuchillo o Kuanaldo, aunque más correctamente, Obe Kapanado. Es en este momento en que el Babalawo, ya puede sacrificar animales de cuatro patas. La ceremonia de Obekapanado es una ceremonia donde se ve el llamado ―Fuego de

Odu‖ y la base de la ceremonia está contenida en que Orunmila probó con fuego

la verdadera identidad de su hijo. Debe saberse que esta ceremonia pasó de utilizar lámparas de aceite, a utilizar velas, por lo que antiguamente la ceremonia era más fuerte.

La siguiente ceremonia por la que pasa el Babalawo, es recibir a Olofin, en caso de que ya haya recibido a Oduduwa. A este Babalawo se le llama Olofista y es la máxima jerarquía que puede alcanzar un Babalawo. Olofin es lo más alto que puede recibir un Babalawo y esta es la deidad sobre la cual se pueden consagrar otros Babalawos. Sin Olofin, no hay consagraciones de Babalawos posibles. Su posesión estaba altamente restringida dentro de la jerárquica regla de Ifá. Se cree que la cabeza mayor dentro de cada rama de Ifá, era quien debía poseer el Fundamento de Olofin.

Para las primeras décadas del siglo XX, no había más de 16 Olofistas. Se cree que los primeros Olofin confeccionados en Cuba, fueron hechos en conjunto en el último tercio del siglo XIX, por los líderes africanos de Ifá, que incluían a Adeshina, Oluguere Kokó y Ashadé. Dentro de los primeros herederos de estos Olofin recién nacidos, se pueden incluir a Asunción Villalonga, Tata Gaitán, Esteban Fernández Quiñones, Marcos y Quintín García, Ramón Febles, Periquito Pérez, Bernabé Menocal y Bernardo Rojas.

Hoy en día, en nuestra era comercial, esto ha cambiado mucho y se le entrega Olofin a cualquiera que pueda pagarlo. Nuestra religión se ha convertido en un antro comercial. No hay respeto por nada de lo que nuestros viejos nos enseñaron. De acuerdo a las ANTIGUAS reglas de Ifá, el Babalawo primero debía tener cuchillo y permiso del cabeza de su rama, para iniciar a otros o sea, para comenzar una nueva ―Casa de Ifá‖. Para poder habilitar una iniciación específica, el Babalawo en cuestión, debía pedir el Olofin de la Rama. Para poder pedir el Olofin, se debía pagar un derecho a la Rama. De acuerdo al protocolo, hecho tradición en La Habana, el Olofin de la rama, sería heredado por el hijo más viejo del Olofista difunto, si era Babalawo y si no, entonces por el Ahijado más viejo de ese Olofista. La identidad y capacidad de este vástago, sería confirmada por la adivinación de Ifá durante el Itutu del difunto y ratificado por los miembros

sobrevivientes de la Rama, de acuerdo a la buena moral del heredero. Luego el heredero, se le hacía entrega del Olofin, a través de ceremonias especiales de entrega (La Adjudicación) y el heredero debía pagar una serie de ceremonias fúnebres (honras) al difunto. En la práctica, este proceso ha sido sustituido por diferentes políticas dentro de las ramas (generalmente políticas económicas) y ambiciones de poder personal.

Con la posesión legítima de un Olofin y el Kuanaldo, el Babalawo no tenía que pedir prestado un Olofin para poder hacer una iniciación. Hoy en día, aun cuando no se puede negar el uso del Olofin de la rama, los cabezas de estas por lo general lo hacen de acuerdo a sus caprichos, prejuicios o políticas. Por consiguiente, el pedir prestado un Olofin puede ser algunas veces, una posición humillante dependiendo de la reputación del que lo pide y la actitud del cabeza de rama. Por otro lado, la posesión de Olofin permite a su dueño, una independencia completa de su padrino de Ifá o de su rama, ya que era el Cabeza de una nueva rama y su estatus y reputación pasan a ser algo así como una especie de ―Grande‖ local.

Las dos primeras generaciones de Babalawos Cubanos, mantuvieron fuertes restricciones en la diseminación y uso del fundamento de Olofin. Con esto se pretendía mantener la jerarquía tradicional de autoridad, para controlar los procedimientos de iniciación y la diseminación de los secretos de Ifá y más importante, asegurar el carácter de los Babalawos como hombres probos en la Regla de Ifá. Dentro de la regla, se sabe que Bernardo Rojas era uno de los más estrictos en el control sobre la entrega de Olofin. Esto, más nunca se retomó y ya puedes intuir la causa de porque hay tanto farsante en esta religión. Los controles, simplemente se perdieron.

Los Sacerdotes de nuestra religión, son personas consagradas a Orisha, o a Orisha y a Ifá y son los encargados de todo lo que se refiere a la guía de ahijados en todo lo que concierne a la Religión. Esta persona debe llevar una vida que se apegue a la moral y buenas costumbres, cumplir con sus Orishas e Ifá, observar lo que tiene marcado por sus ceremonias y sobre todo ser cordial y amable con sus ahijados, pero más que nada, ayudarlos desinteresadamente en todo lo que esté a su alcance. Esa es la teoría, en la práctica muchas veces vemos otra cosa.

Tu padrino o madrina Olorisha y tu Padrino Babalawo, merecen un respeto por ser tus mayores y tus consejeros. Ellos deben estar en disposición de escucharte y ayudarte cuando estés en problemas y hasta cuando solo necesites que alguien te escuche. Sin embargo, el respeto es una carretera de dos vías. No se puede ser un déspota con los ahijados o pensar que estos son esclavos o que están en la obligación de servirnos. Tanto el Sacerdote como el Ahijado deben respetarse mutuamente y el respeto del sacerdote hacia el ahijado, parte de no

ENGAÑARLO a conveniencias económicas. Si un Sacerdote engaña a un

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Si un Olorisha o un Babalawo tienen un hijo y le enseñan como tiene que vivir y quiere que sus cosas estén bien hechas sin nada deshonesto, la misma obligación y sentido del deber, debe existir con sus ahijados. A los ahijados, se les enseña y si no quieren enseñar, entonces no tengan ahijados. Los padrinos deben enseñar como tirar coco, cuales son los materiales rituales más comunes, como se usan, debe enseñar todos los deberes y atenciones que debe tener un ahijado con sus Santos, incluyendo decirles que comen, que se les puede poner de ofrenda (Adimú) y sobre todo cuales son los tabúes (Eewó) de estos. Hoy en día, vemos a muchos que les dicen a sus ahijados, que no les hagan nada a sus Orishas, lo cual no tiene sentido, ya que si se hicieron Santo u otra ceremonia, fue para atenderlos y poder ir evolucionando y no porque querían redecorar su Casa (Ilé) y tener nuevos adornos. Claro que como te dije, enseñarles, no significa que lo puedan hacer y poder hacer va en concordancia a las consagraciones recibidas. Esto les debe ser indicado a los ahijados según su estatus religioso y debe quedarles muy claro, que pueden hacer y que no pueden hacer.

Claro que existen los perezosos que se van al extremo contrario y le dan mano libre a los ahijados para que hagan barbaridades, como tirarles coco a sus Guerreros o hasta darles un pollito. Esto no lo hace un neófito (Aleyo), bajo ningún concepto, ya que esto transgrede las leyes de Olodumare, al matar a un animal. El sacrificio es un proceso largo y debes tomar en cuenta que sacrificar y matar no es lo mismo, aunque oirás y leerás que muchas veces llamamos a los sacrificios: ―Matanza‖, pero en su capítulo te explicaré porque un neófito (Aleyo) no puede ejecutar esto. Si te encuentras con un Padrino o Madrina que te dice que le sacrifiques un pollito (Jío Jío) a cualquier Santo o atributo que te haya dado, sal corriendo de allí, porque esto es hacerte un daño.

El Sacerdote debe enseñarles a sus ahijados consagrados, como saludar a sus Santos en las mañanas, cuales llevan agua y cada que tiempo deben cambiarla (cada siete u ocho días). A cuales se les unta manteca de Corojo (Epó) y a cuales manteca de Cacao (Orí). Si los ahijados están consagrados, debe enseñarles como consultar con sus Orishas sobre situaciones que tenga o cuando lo llamen a realizar ceremonias religiosas, los derechos que se pagan, como se pagan, debe explicar bien de quienes puede recibir otros Orishas que no tengan ellos, en fin

TODO debe ser explicado y hablado claramente, lo cual evita malos entendidos y

discusiones totalmente innecesarias, que muchas veces llevan a la ruptura de la relación Ahijado/Padrino. A los que se les han dado Guerreros y Collares, se les debe explicar claramente como atenderlos y hasta donde están autorizados a atenderlos.

Un mayor religioso, NO ACEPTA chismes, habladurías, ni rencillas dentro de su Casa (Ilé). Tampoco permite ―relajos‖ amorosos, ni promiscuidades y sobre todo, no se involucra sentimentalmente con sus ahijados. De hecho, esto último es una gran falta de respeto. Otra cosa que debe tener en cuenta un religioso, es que una de las cosas más difíciles con las que se puede encontrar, es ser consejero de parejas. Nunca debe parcializarse por ninguna de las partes y jamás debe oírlas por separado. En todo caso, un mayor debe hacer lo que en nuestra religión se

llama: Sentarse (Yoko). En el Yoko se sientan ante los mayores las partes involucradas. Cada una expone el caso a los MAYORES, y ninguno de los dos puede hablar entre sí, solo pueden dirigirse a los mayores y no pueden interrumpir. Esto no da lugar a chismes. Una vez que todo se ha dicho, por lo general no queda mucho que hacer, ya que por lo general ambas partes recapacitan y arreglan sus diferencias. De no ser así, el Mayor da los consejos de acuerdo a quien tiene la razón y se dilucida el asunto. Si la decisión está estrecha, entonces los mayores deliberan y si aun así es muy difícil, se consultan los Oráculos para ver cual es el mejor camino a seguir.

En nuestra vertiente, el Olorisha al pasar a Ifá, deja el sacerdocio de Ocha para los Olorishas, o sea, que él no puede realizar ninguna consagración de Ocha. Lo primero que debe existir es el respeto al sacerdocio de cada quien, respetando lo que es de los Olorishas y los Olorishas respetando lo que es de Ifá, pero además, aun cuando alguien pueda hacer algo, lo primero que debe tener para poder hacerlo, es CONOCIMIENTO. La sola consagración no sirve de nada, si no se sabe hacer.

Hoy leerás aquí, lo que muchos libros de religión tratan de esconder y te pintan ―pajaritos preñados‖ de lo que ellos muy particularmente creen que debe ser nuestra religión y sus sacerdotes y deliberadamente esconden lo que en realidad sucede. Así que ahora me corresponde darte nuevamente, una dosis de

REALIDAD. Todo lo que te he escrito, en teoría suena muy bonito, pero en la

práctica es otra cosa. Por lo general, en tu camino religioso encontrarás Babalawos y Olorishas, que al parecer quieren asistir a un concurso de déspotas o están escribiendo un libro llamado: Como ser Idiota en Una Lección. Estos señores, todo lo resuelven con gritos, groserías y hasta amenazas abiertas. Sus ahijados se ven atemorizados y hasta amedrentados por los manejos de este tipo de ―religiosos‖, que ya te había explicado antes.

Te lo pondré muy claro: Este tipo de actitudes para con los ahijados y/o asistentes a esa ―Casa‖ religiosa, te indicarán muchas cosas: Primero, si él o ella necesitan gritar, significa que no han enseñado correctamente a los ahijados, lo que enseguida te dice que son de los que no enseñan. Un error de un ahijado, es un

error de un Padrino que no enseñó, así de simple. Claro que un ahijado novato

tiene todo el derecho a cometer un ―Error de Novato‖ o lo que doy a llamar: El

derecho inalienable del novato a meter la pata, aun cuando se le ha enseñado,

pero es deber del padrino decirle que cometió un error y que debe repetir el proceso, no gritarle o tratarlo como si fuera una escoba y exigir que se le den cuarenta latigazos y lo tiren a los leones. Esto ya te dice que mejor no te quedes allí y busques otra Casa (Ilé).

Si un Padrino necesita amenazar, eso te indica que no tiene control de las cosas, porque él mismo es un indisciplinado o simplemente no sabe lo que está haciendo y trata de imponer sus ―creatividades‖ por medio del autoritarismo. Ese despotismo, es una clara señal de que obviamente es la única forma que ese

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así imponerles su propio criterio y que la gran mayoría de las veces, no es acorde a nuestras prácticas y son un mero invento. Si ves a un religioso que todo lo quiere resolver por medio de la amenaza, eso te indica que no hay cohesión en su Casa (Ilé) religiosa y tampoco puedes esperar lealtad de su parte. Claro que estos mismos sinvergüenzas, son rápidos para exigirte lealtad a toda prueba, pero por supuesto lo hacen con la amenaza inferida de que si no se la das, te hará todo tipo

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