seguir buscando y encontrar el reino prometido…
1. REPRESENTACI ONES DE CI UDAD QUE LOS NI ÑOS Y LAS NI ÑAS EN SI TUACI ÓN DE DESPLAZAMI ENTO FORZADO ELABORAN SOBRE LA
CIUDAD.
La ciudad no debe ser considerada únicamente por su espacio geográficamente extenso, ni por la altura de los edificios que la componen o por la cantidad de autos que transitan por sus avenidas, si bien estas descripciones hacen parte de sus características fundamentales, no son las únicas. También es indispensable tener en cuenta las relaciones que en ella se tejen, pues son tan variadas y particulares como personas la habitan. Para muchos se trata de relaciones efímeras y endebles, pero para otros constituye un punto crucial para la adaptación; como es el caso de los niños y las niñas en situación de desplazamiento forzado quienes a la hora de determinar su aceptación o rechazo hacia la ciudad lo hacen de acuerdo a la cantidad y calidad de relaciones que han establecido en ella. Sin embargo, en este nuevo espacio como lo es la ciudad, la
muchas ocasiones las vecinales nos son profundas como lo pueden llegar a ser en el campo. Eso explica la posibilidad de la soledad en medio de la multitud. La soledad es potenciada incluso por el anonimato urbano, ella era impensable como dimensión de lo subjetivo en las culturas constituidas por lazos comunitarios y a cambio se constituyen lazos políticos y civiles. No obstante algunas de las víctimas del desplazamiento forzado corren con la suerte de encontrar personas que tienen su misma procedencia y que por lo tanto han interiorizado los lazos solidarios que caracterizan la población rural, es así, en alguno casos la cabeza de familia toma la decisión de llegar a un contexto sociocultural similar a su sitio de expulsión, pues allí encuentran familiares y amigos (redes de apoyo). De esta manera el proceso de adaptación resulta menos traumático pues cuentan con personas que han atravesado por esta situación y que les tienden la mano en el momento que lo necesitan.
“cuándo te dijeron ¡nos vamos a vivir a Cali! Qué
sentiste? Tristeza porque dejara sus amigos,porque yo
estoy muy acostumbrada a ellos y a estarallá… entonces me da tristeza.Y qué sintió cuando llegó a Cali?mmm,
pues después de conocer a mis amigos me sentí súper
feliz, ellos me recibieron y me aceptaron. Qué más te
gusta de Cali a parte de la alegría de la gente? El
comportamiento, porque a uno no lo juzgan por la raza. (Cecilia,9 años)
Los niños y las niñas tienen diferentes percepciones de lo que es la ciudad. Sus representaciones y vivencias están mediadas por las experiencias que han tenido en ella y por la añoranza que aún queda de sus lugares de origen. Es así como para muchos la ciudad soñada no es más que el recuerdo de lo que era su finca o su pueblo, de esta manera el deseo de ciudad es una en la que coexista el ritmo citadino (algarabía, carros, gente, edificios, etc.) con un toque campestre (quebradas limpias, vegetación, animales, etc.) Los imaginarios urbanos se relacionan directamente con la evocación del lugar que hizo parte de su pasado y que quieren plasmar en lo que ellos simbolizan como ciudad, que hasta ahora por los pocos usos que le han dado, se limita únicamente a su barrio. Este proceso de
representación hace parte de una “tensión-adaptación-resistencia”14,pues su situación ha hecho que ellos abandonen sus lugares de procedencia obligatoriamente, muchas veces sin tener respuesta a un ¿por qué lo dejan? y sin poder elaborar un verdadero duelo a todas las construcciones que hasta el momento habían elaborado. En éste orden de ideas la realidad de los niños y las niñas se convierte en un escenario de pérdidas donde no solo han perdido su casa, sus amigos y/o familiares, sino también la identidad por una región o un municipio y con ella las costumbres y tradiciones que apenas estaban interiorizando.
“Evocar no es, sólo recordar a modo de pasatiempo o simple ejercicio de la memoria. Es, ante todo, darle fundamento al sujeto, volver sobre los instantes fundadores, recabar alrededor de los acontecimientos y lugares que por algún motivo para nuestra vida se tornaron fundamentales. Esas evocaciones generalmente recaen sobre instantes, objetos, lugares, personas, todo ello puesto casi siempre en relación. Evocar es entrar en un proceso fundamental de
resurrección de momentos y de objetos sin los cuales el hombre perdería toda relación de certeza consigo mismo, todo sentido, toda sensación de identidad, toda seguridad”. (Cruz, 1996:6)
.
Como te imaginabas Cali antes de llegar aquí? me lo
imaginaba iguala Buenaventura y cuando yo llegué pensé que el señor se había metido por donde no era, y yo le
pregunte a mi abuela ¿ay! Cali no es igual a
Buenaventura? Y ella me dijo que no. Qué te gustaría
que tuviera Cali, que tiene Buenaventura? ay! Pues la
quebrada en la siempre bañaba, pero ya lo tiene que es pance… pero que tuviera árboles de frutos, fincas y animales,porque los animales los matan (Cecilia,9 años)
“Qué pensabas de Cali cuando vivías en
Buenaventura? Yo pensaba que era bueno, es que esto
es bueno, pero ahora que me vine para acá me aburrí, ahora pienso en Buenaventura que quiero irme para allá, yo me vine alegre de allá,Yo pensaba,me imaginaba que 14
Esta frase hace referencia al proceso que vive una persona que migra, es decir, la tensión de dejar su tierra, la adaptación al lugar al que se llega y la resistencia, en la medida en que estos dos
las casas deben de sermás bacanas que las de acá,que eran bonitas, que no son de palo.Qué sentiste cuando
llegaste a Cali?una emoción,yo dije uy,esto es bueno,
yo me alegre más, que esto era bueno Cómo te
divertías? Nosotros jugábamos fútbol, jugábamos naipe, dominó, nos íbamos para allá para el río, uno que queda por la casa más para allá, esta es la casa de nosotros y más abajito queda elrío,eso es grande,hay uno pequeño y otro grande.(Andrés,12 años)
Para los niños y las niñas, vivir en la ciudad se convierte en un choque entre lo imaginado, lo esperado y la realidad. Muchos llegan a Cali con la esperanza de encontrar nuevas oportunidades de supervivencia y mejores condiciones de vida (ese se convierte en su deseo), pero al llegar se encuentran con una realidad que desborda los límites de sus fantasías; los lugares en los que se ubican no son como la ciudad imaginada llena de edificios, de carros, de centros comerciales y la paz como principal insignia, sino que se establecen en algunos de los barrios más pobres de la ciudad donde son características principales los altos índices de violencia y las deficiencias “en el goce efectivo de derechos como: la educación, la salud, alimentación, vivienda y vías de transporte”. (Rodríguez y Otros, 2008:23)
“Qué diferencias hay entre Cali y el lugar donde
vivías? Que Cali es una ciudad tranquila porque hay luces, semáforos y no atropellan como allá, no hay
balaceras.Que sitio de Caliha escuchado y le gustaría
conocer? Quiero conocerelcentro comercialRío Cauca,
mipapá dijo que cuando viniera me iba a llevara todos los países que elhabía ido”.(Cecilia,9 años)
“Que te gusta de Cali? Me gusta que no es tan feo como era allá en la vereda, me gusta que es grande y pues había varios sitios a donde ir,y me gusta conocer”.(Maria Angélica,9 años)
En el imaginario de muchos de los niños y las niñas en situación de desplazamiento forzado está la ciudad como un escape, un refugio al conflicto que viven en sus lugares de origen. Sin embargo, llegan a una ciudad dentro de la ciudad, que no se caracteriza por ser su ciudad soñada, por el contrario es una parte de la urbe que es estigmatizada e invisibilizada, que poco o nada tiene que ver con un recinto de paz, pues los barrios que llegan a habitar son iguales o más
violentos que las zonas de las que huyen. “Paradójica e infortunadamente la convivencia con la intolerancia, la injusticia y la violación de sus derechos no culmina con el desplazamiento. La llegada a los centros urbanos, a las zonas marginales y de pobreza extrema está acompañada de nuevos factores de violencia. En ciudades como Bogotá, Medellín y Cali los menores desplazados tienen que convivir con diversas expresiones de violencia como las pandillas juveniles, milicias urbanas y otros grupos que imponen normas y códigos que limitan sus derechos y prolongan los escenarios de amenazas, miedo y muerte que caracterizaron las zonas de expulsión” (Gallón, 2003:6)
“Qué te gusta de Cali? Nos gusta,es que Calies bueno,
simermara la balacera pues,sería más bueno,la casa es bonita, nosotros salimos a jugar, pero es que es la balacera es lo que a uno le da miedo.Qué no te gusta?
Pues tanta balacera,que una bala perdida,a micasito me da una bala yo estaba ahíparado en la cancha y cuando voy a verempezaron a correr,yo me tiré alpiso y me pelé las rodilla, y luego pasó alguien y me cogió y salimos corriendo, es que allá hay muchas pandillas”.(Andrés,12 años)
“Que pensabas cuando te viniste a vivir aquí a Cali?
Pues al principio por allá por Mojica eso era un infierno,
pues vea, nosotros vamos para allá para mojica a
estudiar,y esos muchachos empiezan a jugarcon pistolas de balines pero luego sacan la de verdad y un día hirieron a un compañero; por acá es medio me dio, por acá una vez le robaron la bicicleta a un niño y pues pasó un mariguanero y que sino le entregaba su cicla que lo iba a
matar. Que sentiste cuando llegaste a Cali? No, pues
sentí alegría porque pensé que como no había
enfrentamientos, eso me ponía alegre. Que no te gusta
de Cali? Pues no se, allá en putumayo no había tanta
inseguridad y acá si hay mucha inseguridad y no quiere decir que yo me arrepienta de venir a vivir acá, sino que eso es muy feo porque uno no puede salirsolo,nidejara mis hermanitos solos porque algo les hacen. Como te
imaginas Cali? Yo también pensé que era una vereda,
pero diferente, porque en la vereda pues era pequeña, cuando llegué a Cali era grande. Allá en la vereda había
poca gente y en cambio acá en Cali hay mucha gente
además no se ven soldados como allá. Yo me imaginaba Cali diferente, pensé que como era una ciudad pues no había violencia ninada de eso.(Maria Angélica,9 años).
Cuando hablan de cómo se imaginaban Cali antes de llegar, se refieren a un sitio tranquilo donde la situación violenta de la que huían se iba a acabar. Por el contrario en su significado de ciudad y lo que les muestra la realidad, Cali es sinónimo de inseguridad, de ladrones y de atracos.
La ciudad se configura no sólo como un lugar de múltiples migraciones si no que para ellos es difícil otorgarle un sentido, más aún cuando lo que ofrece no es lo que ellos esperaban. De esta forma nuestros niños están creciendo con la desesperanza, la desilusión, el desarraigo y la necesidad de sentir como propio un territorio que les tocó habitar no por opción sino por presión, al mismo tiempo y al ver este espectro tan desolador en el que sus deseos no son resueltos siguen soñando, fantaseando con otras ciudades, otros países que tal vez los recojan y que se acerquen más a lo que tienen en su imaginario como el lugar deseado.
¿cómo es la ciudad? no me gusta, mucha basura y
violencia atropellan a los niños.¿cómo te imaginabas la
ciudad antes? con muchos edificios, no contaminada.
Pensabas en una ciudad especifica? antes me
imaginaba otro país,Inglaterra,cuando sea grande quiero ir a Inglaterra. Me encanta, cuando sea grande voy a recorrer todo el mundo. Y quiero conocer la nieve”. (Luz, 12 años)
“Qué sitio de Cali ha escuchado y le gustaría
conocer? Bogotá,porque no es tan peligroso como Cali”. (Cecilia,9 años)
El contraste paisajístico entre sitios de origen y el paisaje urbano de una ciudad capital incide de manera contundente en su imaginario. Cuando llegan se encuentran con un contexto urbano que hipotéticamente no corresponde al imaginado, es decir, un imaginario adverso.