VIII. Evaluación de los efectos de la declaración sobre los usos existentes y su
5. Sector de hostelería, turismo y restauración
Hallándose la Isla de El Hierro tradicionalmente alejada de los movimientos desarrollistas que históricamente se han sucedido en el archipiélago canario, la llegada de turistas a esta isla ha sido tardía y ha estado muy ligada al desarrollo de un turismo doméstico con importantes lazos con la población local. Esta situación podría ser matizada en la zona sur, en el entorno del futuro Parque Nacional marino, pues tras la 2ª Guerra Mundial, con el establecimiento de un ciudadano alemán que inauguró una pensión, comenzaron a llegar los primeros turistas buceadores. Antes de la construcción del muelle y dique del puerto de La Restinga, este empresario, que trabajaba con tour-operadores europeos, desplazaba a los primeros submarinistas a la
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isla, los cuales ya buceaban con primitivos equipos en la Bahía de Naos, bajo protección en la actualidad por la reserva marina Punta de La Restinga – Mar de las Calmas. También es cierto que a esta isla llegaron algunos aventureros y naturalistas interesados por conocer el archipiélago en su conjunto, pero hasta la segunda mitad del siglo XX no se construyó el puerto y el aeropuerto de El Hierro, ambos con un marcado carácter interinsular ya que la isla no se encontraba dentro de las importantes rutas comerciales existentes entre Europa, América y África. Sólo en el cambio de milenio podemos comenzar a referir cierta proyección internacional como destino turístico, de la mano del buceo y otras actividades o turismos “alternativos”, las cuales han encontrado en el entorno natural de El Hierro un lugar ideal para su desarrollo. Hoy por hoy la actividad turística posee una enorme relevancia en el conjunto de la economía de El Hierro, aun presentando importantes diferencias y particularidades frente al modelo de turismo de masas imperante en algunas zonas del archipiélago canario. En el ánimo de los habitantes de la isla y de sus instituciones y entes públicos con competencias en la materia, prevalecen los objetivos de desarrollo equilibrado, diversificado y sostenible que fueran planteados en su declaración como Reserva de la Biosfera (en el año 2000). Para su consecución podríamos señalar unos estrictos principios de sostenibilidad, recogidos en buena parte en el Plan de Reactivación Integral Turístico de la Isla de El Hierro 2013:
- El principio de precaución en el uso del territorio y los ecosistemas, que debe prevalecer frente a cualquier movimiento desarrollista.
- El principio de promoción de la equidad social.
- El principio de impulso participativo, que debe inspirar cualquier iniciativa de desarrollo.
- El principio de responsabilidad en el uso de los recursos, que debe promoverse tanto entre la población local como la turista.
- El desarrollo de medidas de corrección de los daños sobre la población y el medio ambiente.
- La preservación del paisaje tradicional, como una importante seña de identidad del pueblo herreño.
- La mejora de las condiciones y nivel de vida de la población local, como fin último.
Apoyada en estos preceptos, la isla de El Hierro habitualmente se promociona como un mosaico de paisajes patrimoniales, que rara vez son explotados económicamente y se nutre de un buen número de figuras de protección medioambiental. Ahora bien, a pesar de la trascendencia de algunas de las políticas ejecutadas como la creación de la central hidroeléctrica, la sensación que impera en algunos segmentos de la población es la de que viven en un entorno “intocable”, donde las tensiones entre el desarrollo social y económico y el mantenimiento de los sistemas naturales pueden llegar a ser incompatibles. En este sentido, la estrategia prolongada en el tiempo de protección medioambiental puede ser entendida y presentada tanto como una fortaleza o como una debilidad/amenaza frente a la propuesta de Parque Nacional
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marino. De manera similar, la existencia de un empresariado y población necesitada de cambios y dispuestos a asumir el sistema turístico como eje vertebrador de la economía insular, puede ser vista como una fortaleza.
Es importante detallar el análisis del sistema insular y territorial, que pivota sobre cuatro importantes elementos:
a) La conectividad interna y externa de la isla, que históricamente ha sido un elemento clave en el desarrollo insular y que presenta importantes deficiencias no resueltas hoy en día.
b) La estructura institucional y administrativa de la isla, considerando el papel preponderante del Cabildo Insular de El Hierro en el contexto sociopolítico insular y la aparición de colectivos y organizaciones de la sociedad civil, con mayor o menor capacidad de diálogo, representación, contestación y liderazgo. c) La deficitaria estructura y baja calidad de los servicios de la isla, seriamente limitada por la debilidad de la demanda interna, el alto coste de las importaciones y ciertos rasgos o características socio-demográficas.
d) La imagen predominante (y explotada turísticamente) de El Hierro como un “oasis intocado”, que se ha basado históricamente en la proyección de un paisaje natural “deshumanizado” sin presión antrópica, y que se ha apoyado en el discurso sobre la sostenibilidad.
Desarrollo litoral y ordenación turística en El Hierro
Mediante Decreto 82/2002, de 17 de junio, se aprobó el Plan Insular de Ordenación de El Hierro (PIOH) para su adaptación a las Directrices de Ordenación General para la racionalización del planeamiento territorial de desarrollo del PIOH.
Tal y como se expone en el documento “LITOMAC. Recopilación, análisis y evaluación de información territorial y ambiental”, en líneas generales, la revisión del PIOH mantiene una estructura similar al vigente. Si bien, el diagnóstico territorial establecido, vigente con respecto al litoral, ha variado en los últimos años y se han agudizado los procesos apuntados entonces como generadores de efectos no deseables de cara a la estrategia de revalorización territorial y ambiental del Plan Insular. El modelo histórico de asentamiento está desfasado y se está provocando un movimiento poblacional y, en consecuencia, de actividad inmobiliaria y turística hacia la costa desde las medianías. A su vez, surgen procesos de edificación dispersa sin licencia destinada en su mayor parte a segunda residencia. El incremento, tanto de la presión de nuevas demandas turísticas y turístico-residenciales, como de accesibilidad viaria hacia el litoral tenderá a concentrar un excesivo peso en la presión inmobiliaria sobre la medianía y sobre todo a los asentamientos y economías de medianías que pueden quedar en situación desfavorecida respecto a una costa en ascenso.
De entre los Ámbitos de Actuación Prioritaria (AAP), se consideran Intervenciones Territoriales de carácter estructurante aquellas que contribuyen específicamente a la
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consecución del Modelo Territorial pretendido por el PIOH para la articulación de espacios de centralidad. Y en este sentido, frente a la futura declaración del Parque Nacional cabría mencionar la proyección de cuatro polos turístico-ambientales en La Restinga (Municipio de El Pinar), Las Puntas (Municipio de Frontera), El Pozo de la Salud (Municipio de Frontera) y El Tamaduste (Municipio de Valverde), que implicaría la creación de 2.500 nuevas plazas turísticas, repartidas a un 50% en hoteleras y extrahoteleras. Este número significativo de plazas de alojamiento turístico alcanzaría entre el 20 y el 25% de la población oficial, pero según los últimos datos de población estimada, alrededor de 7.000 habitantes, correspondería al 36% de la población, lo cual en los términos actuales supondría crear un riesgo de desequilibrio en el territorio. Habría que señalar que desde su aprobación parcial en 2008, en los inicios de la crisis, la mayoría de las iniciativas contenidas en los planes territoriales parciales aprobados para tal fin, han quedado suspendidas o parcialmente paralizadas. Se han acometido mejoras en infraestructuras, accesos y servicios, tales como el acondicionamiento de playas, paseos marítimos y piscinas y alumbrado público por ejemplo, pero el número de plazas de alojamiento no se ha incrementado notablemente ni se han llevado a término muchas de las obras proyectadas.
A pesar de los desarrollos apuntados sobre la zona costera, es necesario señalar que la isla de El Hierro había sufrido –previamente a la crisis económica agudizada por los eventos sísmicos y volcánicos del año 2011– cierto incremento de población pero equilibrado entre las zonas litorales e interior.
La población en la zona costera representa únicamente un 14% y se concentra sobre los denominados Núcleo III, que se define como los centros de concentración de servicios más inmediatos y menos especializados, destinados a un ámbito limitado a nivel municipal o de pequeña comarca aislada y Núcleo IV, que se describen como los centros de servicios limitados a su propia población y la del entorno rural inmediato.
Núcleo I Núcleo II Núcleo III Núcleo IV Total
Pobl. % Pobl. % Pobl. % Pobl. % Pobl. %
El Hierro - - - - 547 30,7 1.233 69,3 1.780 100
Canarias 473.686 53,1 198.675 22,3 143.737 16,1 76.670 8,6 892.768 100
Núcleo I: capitales de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
Núcleo II: principales centros de servicios a nivel insular, resto de capitales insulares y núcleos de población amplia que atienden las necesidades de un ámbito territorial.
Núcleo III: centros de concentración de servicios más inmediatos y menos especializados, destinados a un ámbito limitado a nivel municipal o de pequeña comarca aislada.
Núcleo IV: centros de servicios limitados a su propia población y la del entorno rural inmediato.
Tabla 15: Población litoral según la tipología de núcleos. Año 2010. (LITOMAC. Recopilación, análisis y
evaluación de información territorial y ambiental, 2011).
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Población interior Población litoral Población total
2000 2010 2000 2010 2000 2010
El Hierro 7.368 9.466 1.165 1.494 8.533 10.960 Canarias 976.111 1.226.661 740.165 891.588 1.716.276 2.118.549
Tabla 16: Contraste entre la población de la zona interior y de la zona litoral. Período 2000-2010.
(LITOMAC. Recopilación, análisis y evaluación de información territorial y ambiental, 2011).
Características generales de la oferta de turismo
La estructura empresarial isleña se caracteriza en general por sus reducidas dimensiones y su carácter familiar. Tradicionalmente enfrenta una baja capacidad de apertura y captación de nuevos mercados, debido a la situación de doble insularidad en la que vive la isla, pero registra o mantiene importantes lazos con las instituciones locales y está incorporada en diferentes redes profesionales, a las que nos referiremos más adelante.
Los subsectores de hostelería y restauración de El Hierro se encuentran en la encrucijada en la actualidad. La erupción volcánica de finales de 2011 ha acelerado un importante éxodo poblacional tras una década de crecimiento; el cual ha afectado a todos los ámbitos económicos y sociales de la isla, debilitando la limitada demanda interna. Si bien el número de establecimientos hoteleros de la isla creció de manera significativa entre el 2001 y el 2006, El Hierro oficialmente mantiene una cifra de establecimientos turísticos abiertos y plazas de alojamiento ofertadas (por municipio de alojamiento y periodo de visita) bastante regular de 2011 hasta el momento actual. En el municipio de Frontera, de 18 establecimientos sólo uno no permanece abierto; en Valverde, de 8 han pasado a 7 y en El Pinar han pasado de 9 a 8 en dicho período. La isla en total ha pasado de 35 a 32 locales abiertos. En cuanto al número de plazas de alojamiento disponibles, éstas han variado de las 835 de 2011 a las 816, una reducción mínima correspondiente a los 3 establecimientos cerrados en dicho período. Es posible desagregar estos datos para un mayor detalle, diferenciando entre hoteles y resto de establecimientos o alojamientos turísticos. Los establecimientos hoteleros de la isla, en número de 28 en 2011 y con un descenso a 26 en 2014, se concentran en los dos municipios más turísticos de la isla: 10 entre La Frontera y El Pinar (11 en 2011) y 3 hoteles en Valverde, estos últimos dirigidos también al segmento de alojamientos de servicios, más allá de los meramente turísticos. Se han perdido 30 plazas hoteleras en este período de 2011 a 2014, pasando de 350 a 320, concentradas la totalidad en los municipios de La Frontera y El Pinar.
Los alojamientos extrahoteleros abiertos en la isla del período analizado 2011 a 2014, se redujeron de 21 a 20, figurando durante todo este período 9 en La Frontera, 7 en El Pinar y pasando de 5 a 4 en Valverde. Las plazas ofertadas sin embargo, aumentaron de 244 a 271 en La Frontera, se redujeron de 89 a 73 en Valverde y se mantuvieron sin cambios en El Pinar, totalizando un número global en la isla de 485 en 2011 a 496 en 2014. Es a esta cifra en concreto, de establecimientos dados de alta y funcionando
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regularmente, a la que habría de sumarse una cifra sin estimar, pero con importancia real, de alojamientos turísticos informales que se encuentran en el mercado turístico insular. Sólo en La Restinga, el núcleo más inmediato al futuro Parque, se podría estimar un número aproximado de mil plazas de alojamiento, sumando las oficiales y las informales.
En el año 2014 los datos oficiales sobre el sector turístico insular, provenientes de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y del Registro Mercantil, abundan en la idea del escaso conocimiento que se tiene sobre los datos reales de un segmento económico tan relevante para el presente y el futuro de la isla, siendo el número de autónomos dados de alta en El Hierro en actividades relacionadas con el sector hostelero, turístico y de restauración (NACE Rev.2), llamativamente escaso, 118 para los tres municipios.
Además el Registro Mercantil aglutina en sus índices al menos a 19 empresas relacionadas con el ámbito turístico, de las cuales la mayoría correspondería a firmas de tamaño mediano y pequeño.
Sobre el sector de la restauración cabría destacar que existen un total de 53 establecimientos en la isla, a los que se sumarían numerosos bares y cafeterías. Además, si tuviéramos en cuenta la oferta gastronómica global, se deberían considerar las bodegas con denominación de origen, los mercadillos y fábricas de productos artesanales, y las panaderías y dulcerías. En relación a la declaración del Parque Nacional marino, vale la pena mencionar que un 2,5% de los establecimientos señalados están especializados en el producto “pescado fresco”. Si bien, en los núcleos costeros es común que, por lo general, todos, incluidos bares y cafeterías sirvan productos de la pesca artesanal, tales como camarones o lapas.
Oferta de ocio y actividades en la zona marítimo- costera
La zona marítimo-costera de la isla de El Hierro comparte usos profesionales y recreativos. Los principales usos profesionales se relacionan con la pesca profesional artesanal (o de bajura), desarrollada principalmente desde La Restinga hacia el mar de las Calmas y el frente marítimo de Las Playas, hasta el puerto de la Estaca aproximadamente; con el tráfico marítimo y de mercancías, concentrado en el entorno del puerto de la Estaca y con ciertos usos recreativos que son explotados con fines comerciales, principalmente en el núcleo de La Restinga y entorno del mar de las Calmas, gracias a la popularización del buceo autónomo recreativo y el incremento de los veleros turísticos que hacen escala en el refugio pesquero del pueblo.
Además de estas actividades, a lo largo de toda la costa se pueden localizar áreas de recreo y de esparcimiento donde se mezclan vecinos, veraneantes y turistas ejerciendo actividades de pesca recreativa, baño y navegación principalmente.
La oferta de actividades turístico-recreativas en la zona marítimo-costera se puede sintetizar en:
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a) Tomar baños de sol y mar
Las áreas de charcos, las piscinas y las pocas playas de arena de la isla (Arenas blancas, Timijiraque, Las Playas y el Verodal principalmente) atienden a un público numeroso y variado durante la época estival. En ellas se concentran las actividades de baño. Algunas de estas zonas han sido objeto de importantes obras de embellecimiento, mejora de sus accesos y en materia de seguridad. También se ha mejorado las áreas de descanso y solárium. Pero a pesar de las mejoras introducidas, todas las áreas de baño carecen de servicio de socorrismo, no están acondicionadas para personas con diversidad funcional, la señalética informativa es deficiente y se detectan algunas carencias en materia de accesos y seguridad en tierra.
b) Merenderos
La actividad en los charcos y áreas de baño en la zona costera se ve incrementada y animada con la presencia de infraestructuras al aire libre para sentarse a comer, almorzar o merendar. Buena parte de las zonas de uso identificadas en el ámbito marítimo-costero de la isla de El Hierro posee algún tipo de mesas y asientos, barbacoas, fuentes de agua potable, y recipientes para desperdicios y basuras. Por desgracia, su presencia no se recoge en la mayoría de las guías y portales de turismo, estando su uso vinculado principalmente al público local y residente.
c) Pesca recreativa y marisqueo
La pesca recreativa ejercida con caña desde tierra es una actividad muy popular en la isla de El Hierro. Su ejercicio está regulado en algunos tramos de la costa, como en el entorno de la reserva marina Punta de La Restinga – Mar de las Calmas, si bien el desarrollo de la actividad es relativamente libre en el resto de la isla, contando con la licencia pertinente y atendiendo a la normativa vigente.
La pesca submarina está acotada a dos sectores en los extremos este y oeste de la isla, en los sectores de El Verodal y Norte respectivamente. A diferencia de la pesca de caña desde tierra, la pesca submarina no goza del mismo apoyo ni popularidad a nivel social, siendo objeto de controversia en algunas ocasiones.
La pesca con caña desde embarcación es, al igual que la pesca de caña desde tierra, una actividad muy popular en El Hierro, ejercida tanto por locales como por visitantes y turistas. Tanto desde el puerto de La Restinga como desde el Puerto de la Estaca han operado barcos pertenecientes a empresa o clubes de pesca deportiva, que han explotado la actividad con fines comerciales de orientación turística. Pero la actividad de tales entidades ha sido relativamente intermitente, su distribución desigual y su impacto es relativamente bajo en el conjunto de la oferta turística marítimo-costera del destino. La incidencia de las empresas que comercializan actividades de pesca desde embarcación es relativamente baja en el conjunto de la isla, y prácticamente inexistente en la zona sur, debido a las limitaciones impuestas por la reserva.
El marisqueo es una actividad ejercida principalmente por los habitantes de El Hierro, que también se encuentra acotada en varias zonas de la costa de la isla, tales como el
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entorno de Las Playas y del Charco Manso, además de la franja costera de la reserva marina. Las medidas de limitación de esta actividad son relevantes por el impacto que puede tener sobre las poblaciones animales y sobre el mercado el marisqueo ejercido tanto por los bañistas y veraneantes como por pescadores furtivos (aquellos que ejercen actividades extractivas con fines comerciales pero sin licencia ni atendiendo a la normativa correspondiente). Sin embargo, sería deseable contar con estudios al respecto debido a las particularidades y sensibilidad de los ecosistemas marinos herreños aludidos al comienzo.
En los dos últimos años se han sucedido diversas controversias al respecto de la posible limitación de la actividad pesquera recreativa, en sus distintas modalidades. En algunos casos se ha detectado una posible sobrestimación de su potencial como recurso, actividad o reclamo turístico. Ciertamente la pesca recreativa es una actividad popular (y popularizada) en la isla, de interés tanto para algunos segmentos de la población local como de la visitante. Pero sería deseable contar con estudios más completos que analizaran tanto la relevancia socioeconómica de la actividad como sus efectos sobre las comunidades marinas y su impronta como práctica social. Por otro lado, una mejor ordenación de la actividad podría tener un efecto positivo sobre su comercialización como producto turístico.
d) Buceo autónomo deportivo o recreativo
Como ya se ha indicado más arriba, el buceo recreativo ejercido con medios artificiales de respiración o SCUBA, representa el principal producto turístico comercializado hoy