Anexo 16. Proyecto de astronomía y territorio
2.5 GESTIÓN EDUCATIVA
2.6.4. Semillero
En el semillero en Otredad del grupo Interculturalidad, Decolonialidad y Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación, de la Universidad Libre, se han desarrollado dos trabajos de grado; estos proyectos han sido desarrollados tomando como base las problemáticas y temáticas de interés del grupo. Cabe resaltar que aunque estos proyectos no tratan como tema central el territorio, si plantean situaciones problemáticas de las comunidades indígenas en sus territorios.
Frente a la temática resaltada, se puede resaltar los siguientes aportes brindados por las anteriores investigaciones:
Aportes educativos para el fortalecimiento de la lengua sikuani: el caso de Cumaribo- vichada de Castro13 , reflexión de los procesos epistemológicos y sociales tomando como base la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús (IESCJ), ubicada en el casco urbano del municipio de Cumaribo- Vichada. Este proyecto da cuenta de las diversas situaciones de discriminación y exclusión que han sufrido las comunidades indígenas, y tomando como base
13 Castro, Karen Dallana. Aportes educativos para el fortalecimiento de la lengua sikuani: el caso de cumaribo- vichada. Trabajo de Grado (Licenciada en Humanidades e Idiomas). Bogotá: Universidad Libre de Colombia. Facultad de Ciencias de la Educación. 2014. 137 p.
teórica tres categorías, la de colonialidad, la lingüística y la vitalidad se diseña una propuesta para fortalecer la lengua y la cultura sikuani.
La Ley de “Lenguas Nativas” de Colombia: En la encrucijada de la inclusión y el racismo, artículo escrito por el docente Javier Guerrero Rivera y publicado en la Revista de Lingüística y literatura: Páginas y Signos (2011), presenta el análisis de la Ley 1381 de enero del 2010 o Ley de Lenguas Nativas de Colombia, donde el autor identifica los mecanismos lingüísticos de la Ley que sin interpretados desde las teorías de coloniales concluyendo que a pesar de que la ley es un aporte importante a la diversidad lingüística de nuestro país en ella aún se mantienen el imaginario que ve a los pueblos indígenas y a su lengua como elementos marginales y de poca importancia para el estado. Recordemos que una de las formas de afianzar la identidad de los pueblos indígenas es con el uso de tradiciones, costumbres y manteniendo sus lenguas maternas.
En el artículo ―Interculturalidad, usos y abusos”, escrito por Guerrero Rivera y publicado en la revista Educación y Ciudad n° 26, plantea grandes interrogantes orientados en la interculturalidad: ¿Cómo pensar proyectos de educación intercultural que realmente den cabida y piensen/actúen la diversidad, la diferencia, la ―inclusión‖ de las personas, con las necesidades educativas especiales, la edad, el género, las sexualidades, los pueblos indígenas, gitanos, raizales y afrodescendientes, los campesinos, los movimientos sociales y la sociedad en general?; ¿cómo sustraerse de los encargos ideológicos de ―los retos de la globalización‖ y del mercado de las políticas educativas de moda: ―educación inclusiva‖, ―educación para el desarrollo y el trabajo‖, ―educación para…‖; ¿son acaso los mismos planteamientos señalados en las tres miradas anteriores los que deben acogerse?
Frente a estos interrogantes plantea como una de las opciones claras es evitar hacerle el juego a las posturas y discursos hegemónicos, hegemonizados e incluso institucionalizados; donde no se puede concluir que la inclusión es el único escenario de la interculturalidad, sin
olvidar la historia como pueblos amerindios, además se puedan pensar/actuar esas posibilidades de educación intercultural ―inclusiva‖. Resalta las múltiples opciones de educación intercultural, para el conjunto de la sociedad, ajena a los universalismos, donde la interculturalidad ha de entenderse como una condición natural y no como una consigna.
En el trabajo titulado ―Enseñanza de la oralidad desde el pensamiento mítico uitoto: una perspectiva intercultural-de colonial‖14 se pueden determinar unos indicios de los imaginarios sociales frente a lo indígena. De este modo, se infiere que la modernidad y el salvajismo están inmersos en el pensamiento de los estudiantes en aulas regulares para quienes el mantener las costumbres y la cultura podrían constituir, el atraso y la falta de progreso para los habitantes de la América precolombina. Las representaciones que tienen de los niños occidentales frente al mundo indígena se da en términos binarismos como: europeo- civilizado; indígena- primitivo, donde se acepta la conquista con sus consecuencias devastadoras, como necedad para la salvación y civilización de los salvajes gracias a la mano del conquistador,
En el artículo escrito por Guerrero Rivera y titulado ―Las representaciones que el diario el Tiempo hace de los indígenas en Colombia”. Se establece que ningún discurso es neutral o vacío; por el contrario, tras sus estructuras se esconden posturas ideológicas, culturales e individuales.; dicho artículo presenta las representaciones de los indígenas en Colombia por parte de El Tiempo, único diario de circulación nacional en el periodo estudiado (2004-2006). Con base en el modelo lingüístico y comunicativo propuesto por el lingüista colombiano Luis Alfonso Ramírez Peña, se analizaron e interpretaron tales representaciones, construidas a partir de voces, ideas e imaginarios provenientes de la cultura. La finalidad de este estudio fue caracterizar el modelo comunicativo de El Tiempo, el cual contribuye —dado su carácter y su incidencia— a la consolidación de relaciones, modos de comportamiento e identidades en el encuentro de la sociedad dominante con las culturas minoritarias en el país. Una de las conclusiones del autor hace referencia a que los medios solo buscan impactar, innovar, y para
ello tienen que reducir sus contenidos, que a significantes mínimos, dentro de ese marco contextual compartido; afirma que el modelo comunicativo de este importante medio se concentra en el que, en la transmisión de textos adobados y organizados con las estructuras de la narración y la argumentación.
En el artículo, ―La teoría de la argumentación como sustento epistemológico para la interculturalidad‖ (Guerrero, 2009); el autor establece una discusión en torno a la relación entre argumentación e interculturalidad. Estableciendo que entre los planteamientos de la teoría de la argumentación de Perelman y Dibrechts-Tykeca, se pueden encontrar principios teóricos para desarrollar prácticas interculturales que contribuyen a solventar problemáticas complejas como el racismo y la exclusión concluyendo que la interculturalidad no debe pensarse ni llevarse a la práctica como si se tratara de un asunto instrumental que resarce la deuda histórica con las minorías, sino como una acción que implica una transformación de las relaciones del poder y del saber de las elites y de la sociedad en su conjunto. Por otro lado también destaca la responsabilidad de la escuela de actuar y escenificar la interculturalidad bajo principios de diálogo y emancipación que transforman y consolidan nuevos individuos.
En definitiva, estos trabajos permiten ver la necesidad del estudio del territorio como un compromiso serio con el sistema educativo asumido no solo en las esferas económicas, sociales, políticas y culturales sino en las prácticas cotidianas en la escuela donde se pueda incluir el concepto de territorio como principio educativo de los pueblos indígenas en los planes de estudio y /o proyectos transversales de las instituciones educativas que se encuentran en territorios ancestrales y con presencia viva y activa de comunidades indígenas como es nuestro caso la comunidad muisca de Bosa.
El estudio desde la escuela del territorio comprende aspectos importantes como las prácticas pedagógicas, con un alto nivel de sensibilidad social, frente a los conflictos generados por factores como la violencia, la inseguridad y la relación armónica con la naturaleza y con los
originarios de los propios territorios; así mismo es la posibilidad para aprender y construir colectivamente a partir de los ―saberes otros‖ que ha sido visibilizado y discriminado históricamente.
2.7 CONCLUSIONES DEL SEGUNDO CAPÍTULO
Desde la llegada del invasor europeo a tierras amerindias, se manifiesta la lucha constante de los pueblos originarios por preservar, cuidar y recuperar su territorio y las relaciones que como herencia ancestral mantienen con él. Donde la lucha por la recuperación del territorio se convierte en un acto político y una herramienta de concienciación y organización social frente a las necesidades de las comunidades indígenas y la imposición de modelos ajenos a las realidades de las comunidades.
A la fecha la lucha por la re significación del territorio se mantiene en las actuales comunidades indígenas quienes siguen el legado y camino trazado por grandes líderes como Manuel Quintín Lame, quien aportó en la construcción de los pilares de trabajo del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), constituido en febrero de 1971 en el municipio indígena de Toribío (Cauca), los cuáles, persisten en mantener vigentes los tres principios rectores que son la parte que convoca a la unidad, a la defensa del territorio, y la recuperación de sus modos de vida: Unidad, tierra y cultura.
Para los pueblos indígenas el territorio es la base material y espiritual de su existencia. Hay una relación mística con la ―Madre Tierra‖, que es sagrada, es un bien de propiedad colectiva, necesario para la supervivencia del pueblo. Es fuente de vida. Es el arraigo de su historia, cultura, ancestros, autonomía y libertad. Trasciende el concepto occidental de la tierra como accidente físico-geográfico, explotable y comercializable. El territorio indígena es un medio y no un fin.
Frente al anterior tema la comunidad indígena muisca de Bosa, inicia su despertar y trabaja por la re significación del territorio y tiene claro que es una tarea difícil ya que con el paso del tiempo son expropiados de sus territorios ancestrales e invadido con planes de urbanización legal e ilegal que ponen en riesgo sus pervivencia y conservación de su tradición y cultura.; por eso emprenden una dura tarea en el despertar de la memoria ancestral en sus territorios como ocurre en las localidades de Suba y Bosa.
Particularmente en la localidad de Bosa, se emprende un trabajo por ―calentar el corazón de hijos mestizos‖, que reconocen en su sangre la herencia de sus abuelos indígenas; se hace una propuesta pedagógica que gira en torno a la tierra y la relación que se da con ella. Para ello se hace necesario acercar a la ―Madre Tierra‖ con ternura y con palabra dulce a los niños y niñas indígenas y no indígenas que comparten el territorio; se ha evidenciado cómo a través de ejercicios particulares de educativos, se ha llegado a consolidar dinámicas socioculturales autónomas en el camino de fortalecimiento de las comunidades así como de las mismas organizaciones sociales que las representan y que a su vez se convirtiera en uno de los pilares fundamentales en el camino de fortalecimiento de la identidad, rescatando los usos y costumbres propios mediante el ejercicio educativo