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EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA 9

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA 9

Los animales más comunes para cada sociedad dan lugar general­ mente a la formación de estereotipos. Un gato, por ejemplo, difícilmen­ te se puede distinguir sólo por su forma, pues comparte gran parte de ella con los perros, los tigres y muchos otros cuadrúpedos. Pero la expe­ riencia social con el gato da lugar a un significado de la palabra gato en donde no cuenta precisamente que sea un felino, sino un animal domés­ tico, de ojos muy brillantes en la oscuridad, de andar elástico y silencio­ so, de piel aterciopelada, que maúlla, que caza ratones, que es enemigo del perro y tiene siete vidas. Ese es su estereotipo, y gracias a él, que constituye el significado de la palabra gato, podemos entender expresio­ nes como “tener más vidas que un gato” (‘sobrevivir muchas situaciones peligrosas’), “andar como perros y gatos” (‘pelear o discutir continua­ mente dos personas’), “ponerle el cascabel al gato" (‘atreverse a enfren­ tar a una persona más poderosa que uno mismo’), etc.

El estereotipo tiene, en consecuencia, « e s características: o] sé construye socialmente y es el que determina la pertinencia social del significado; bl es temporalmente v erd ad ero , y c] determina la corrección de machas expresiones.

1.3. El papel de la cultura en la form ación del significado Ya dijimos antes que muchas palabras tienen una base perceptual, corres­ pondiente al primer estrato de formación del significado; ir y venir, en es­ pañol, corresponden a la misma configuración de acciones, pero las di­ ferencias importantes en sus significados se producen en otro plano, correspondiente a la experiencia histórica de la comunidad lingüística, que pone enjuego diversas relaciones de enunciación de la acción, de di­ rección, de situación en relación con algún punto de referencia, etc. De la electricidad, del Sol o del gato debe haber un esquema de conocimien­ to, que probablemente no sea del orden de lagestalí; cualquier ser huma­ no puede distinguir esos tres objetos, pero lo que constituye el significa­ do de las palabras electricidad, sol y gato no es del orden de la percepción, sino de la transmisión histórica de un conocimiento verbal, en que se han

1 0 0 LA DETERMINACIÓN DE LA UNIDAD PALABRA

destacado las características más im­ portantes de esos objetos para una comunidad lingüística particular. En estos tres casos, el estrato del este­ reotipo al que corresponden, deter­ mina más el significado.

Una lengua histórica es también una acumulación y selección de ex­ periencias lingüísticas, que avanza valorando lo ya dicho y seleccionan­ do lo que vale la pena seguir dicien­ do, en relación con nuevas experien­ cias que han de adquirir pertinencia y sentido para todos los miembros de la comunidad. Este proceso es lo que solemos entender por cultura.

Volvamos a nuestro ejemplo del verbo dar en español. Hay un con­ junto de verbos más, que pueden corresponder al mismo esquema de acción: donar, regalar, prestar, conceder, otorgar, heredar y unos pocos más. Sus significados no son solamente del orden de la percepción, si­ no también del del estereotipo, pero además, han venido formándose en la significación de acciones valiosas para la cultura de la lengua españo­ la y a lo largo de los siglos; generalmente sobre la base de distinciones ya existentes en latín, pero siempre haciendo resaltar ciertos rasgos nue­ vos, como se puede ver si uno estudia su desarrollo histórico.

Comencemos por tomar en cuenta el significado de donar: la acción de hacer pasar algo (C) de A a B es la misma que la de dar, pero la dife­ rencia estriba en que lo que se da son objetos que constituyen un bien para quien los recibe; se dan dones. No se donan problemas, deudas o males, sino bienes, dinero, virtudes. Aquí, la cultura de la lengua espa­ ñola tomó una voz latina para crear una diferencia entre el simple dar, que es neutro, básico, y el donar, que hace hincapié en los dones.

En regalar, su significado es dar algo a alguien para que haga uso de él libremente y como un acto de generosidad de quien da, algo muy dis­ tinto del prestar, que significa dar algo a alguien temporalmente, con el compromiso de devolverlo. En el significado de regalar cuenta más la

Hay varias maneras de comprender lo que es cultu­ ra y de definir su significado. Hoy en día muchos autores la entienden como el conjunto de las cos­ tumbres o de los hábitos de una comunidad deter­ minada. Este es un concepto de cultura que podría­ mos clasificar como "descriptivo". Con ese concepto se habla, por ejemplo de "la cultura de los niños de la calle" o de "la cultura de los narcotraficantes". Otro concepto, que es el que manejamos en este li­ bro, supone que la cultura conlleva una valoración de experiencias, lo cual la hace muy diferente de la mera colección de hábitos. Cuando se habla de "la cultura tolteca" se entiende el conjunto de los mitos y las artes que nos heredó a los mexicanos, lo cual supone una valorización de esos mitos y artes. En consecuencia, la pobre vida de los niños de la calle no llega a crear una cultura, y tampoco las costum­ bres violentas, corruptas e inmorales de los narco- traficantes.

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generosidad y la libertad de quien da los objetos, aunque éstos también han de considerarse bienes apetecibles.

Ahora comparemos otorgar con los verbos anteriores: se otorga algo de carácter más elevado, más abstracto, más espiritual, considerado de mucho valor; pero además, se hace como muestra de verdadera gracia de quien lo otorga, de magnanimidad, pues no está obligado a hacerlo, ni quien recibe lo otorgado puede alegar ningún derecho a recibirlo. Así por ejemplo, un médico no puede escribir al comité del Premio Nobel para pedir que se lo otorguen; el comité puede hacerlo como un premio gratuito y desinteresado a un médico, para reconocer el valor de su tra­ bajo. Entre regalar y otorgar hay una sutil diferencia, que corresponde al papel social de quien regala u otorga, y al carácter más concreto — como dinero, una joya— de lo regalado, frente al más elevado de lo otorgado, que generalmente se subraya con una ceremonia especial: “te regalo un coche”, pero “el Senado te otorga una condecoración”.

El significado de conceder, al contrario del de otorgar, supone siem­ pre una solicitud previa para que alguien dé algo a alguien: se concede un préstamo cuando uno lo solicitó previamente. (Hay periodistas o buró­ cratas que, a causa del mayor respeto que se atribuye a quien otorga al­ go, piensan que, cuando un servidor público concede una entrevista, la otorga; pequeña sutileza del adocenamiento.)

Por último, heredar significa dar algo de su propiedad a otra perso­ na, generalmente emparentada con uno, como regalo antes o después de morir. En heredar, lo que cuenta es el parentesco o cercanía con quien da la herencia, y su muerte ineludible. Todas estas diferencias de significado, que forman parte de la cultura verbal de la lengua españo­ la nacieron para hacer distinciones valiosas o importantes entre diver­ sas acciones consistentes en hacer pasar C de A a B. Muchas de las dis­ tinciones se gestaron en el ámbito jurídico, en donde era necesario hacerlas para poder juzgarlas y legalizarlas. La mera percepción no bas­ ta para aprender los significados de estos verbos, sino que sólo se trans­ miten a lo largo de una práctica verbal educada, que nunca termina pa­ ra cada ser humano.

Los

significados que se crean en la cultura de una lengua constitu­