Importancia Ecológica:
B. Sitios de anidación
Recolección de huevos:
El consumo humano de huevos de tortuga marina se debe principalmente a usos industriales, nutricionales para la producción de aceites y por las creencias populares sobre las propiedades me- dicinales y afrodisíacas que poseen los huevos de tortuga marina (Chacón et al. 2001). Además por la falta de educación que hay en Costa Rica sobre el consumo de huevos de tortuga marina, ya que aún hoy en día, en Costa Rica, país reconocido mundialmente por sus esfuerzos conservacionistas, existe todavía la tradición de consumir huevos de tortuga sin tener información sobre las consecuencias de esta actividad en las poblaciones de tortugas marinas a largo plazo.
En general, los pobladores de las zonas costeras, usan constantemente los recursos marinos debido a la falta de alternativas económicas. Por esto los huevos de tortuga son recolectados en Costa Rica con dos fines: para consumo de subsistencia y para venderlos al mercado. En Costa Rica, solamente durante 1996, se explotaron en consumo local 30000 huevos de tortuga verde (Chacón et al. 2001).
El efecto del saqueo de huevos se observa a largo plazo en el número de hembras que lleguen a desovar, ya que no se permite que nuevas hembras se incorporaran a la población.
Construcción de infraestructura costera:
Los efectos de la infraestructura cercana a las playas de desove son múltiples. Hoteles, casas pri- vadas, y otros tipos de construcciones, implican más personas en la playa de desove, que circulan a lo ancho y largo de las zonas donde los huevos están siendo incubados. Es difícil, por ejemplo, controlar a los huéspedes de un hotel ubicado en frente de una playa de desove. Además la presencia de perso- nas, sin conocimiento sobre el comportamiento de las tortugas en las playas de desove, provoca que las hembras listas para desovar desistan de su intento de poner sus huevos, y si en una segunda ocasión, vuelve a ocurrir lo mismo, los huevos se perderán al ser “depositados” en el mar. En el reino animal existe evidencia suficiente sobre como una especie en particular se adapta a su ambiente cambiante, ya sea generando algún tipo de estrategia que le permita sobrevivir mejor en ese nuevo ambiente, o sim- plemente migrando hacia otro sitio. Para las tortugas marinas la solución al problema que representa la invasión de su hábitat de desove a raíz de asentamientos humanos es clara, dejar de desovar en esa playa es la única opción.
Otra consecuencia de las construcciones cercanas a las playas de desove es la iluminación con luz blanca sobre la playa. Los neonatos se encaminan hacia el mar orientados por la iluminación que se ve en el horizonte hacia mar adentro, guiados por un gradiente de luz ubicado entre el cielo y el océa- no. Cuando las luces artificiales como las comerciales, residenciales, luces de seguridad o recreación iluminan las playas de anidación, los neonatos se orientan hacia tierra adentro, donde pueden morir fácilmente, aplastadas por un vehículo, depredadas o por exposición al sol. En el caso de las hembras adultas, las luces en la costa provocan una reacción negativa evitando anidar. Ambos resultados se reflejan en una merma en la capacidad de las colonias de anidación de producir nuevos individuos y perpetuar su especie. Datos provenientes del análisis de las luces costeras de comunidades en Playa Grande y Tortuguero confirman que las tortugas prefieren anidar fuera de los sitios de influencia de las luces artificiales provenientes de las construcciones aledañas a la costa (Chacón et al. 2001).
Turismo:
El turismo es un importante medio de desarrollo para Costa Rica, siendo una prioridad en los sectores privados y públicos. El problema del turismo es la falta de planificación a la hora de desarrollar las zonas turísticas, y en el caso específico de Costa Rica la falta de conocimiento de cómo llevar a cabo un turismo ecológico, planificado y guiado.
El desarrollo del turismo, como cualquier actividad humana, puede tener consecuencias no pre- vistas ni deseadas. El turismo puede amenazar los mismos recursos que los atraen y a las comunidades que se supone que se beneficiarían con la actividad (Chacón et al. 2001).
En Costa Rica se debe promover el turismo siempre que se tome en cuenta el precio en términos ecológicos y sociales, y no sólamente monetarios, sólo así podremos ser una entidad mundial en turis- mo ecológico.
Desechos sólidos y líquidos en playas:
Los desechos sólidos arrojados al mar constituyen un problema importante para las poblaciones de tortugas marinas. Latas, plásticos, anzuelos, redes, vidrios, tubos, partes metálicas, entre muchos otros, llegan a la costa y se acumulan en las playas, formando verdaderas barreras entre las tortugas y sus sitios de anidación. Esta situación se agrava aún más en la época lluviosa, cuando en muchas playas de Costa Rica donde hay desove de tortugas marinas, quedan cubiertas por desechos, tanto naturales, como manufacturados por el hombre.
Además de constituir un problema en la playa, los desechos sólidos afectan también la condición general de los hábitats de alimentación y migración. Residuos sólidos que flotan con facilidad, como desechos plásticos, son comúnmente confundidos por alimento por tortugas marinas, las cuales mue- ren por asfixia al no poder tragar el plástico(Chacón et al. 2001).
En el caso de contaminantes químicos, solubles en agua, como metales pesados, DDT, quími- cos utilizados como fertilizantes, y que son deliberadamente y constantemente desechados a los ríos, eventualmente llegan al mar, la información que se tiene es sumamente escasa. Para otros organismos, como peces, se saben los efectos que éstos, y otros químicos, tienen sobre la salud reproductiva de los individuos. Para las tortugas marinas la información se limita a datos sobre concentraciones de diferentes químicos en tejidos y huevos, pero no hay información para las poblaciones que desovan en Costa Rica. Actualmente se está realizando un proyecto en el Golfo de Papagayo, a cargo de los investigadores José Antonio Vargas y Omar Lizano del CIMAR (Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología), para determinar las concentraciones de químicos, incluidos metales pesados, en diferentes especies marinas, como las tortugas. Los resultados provenientes de dicho estudio tendrán un alto valor científico y para la ejecución de planes de acción para evitar la contaminación de los ambientes marino-costeros.
Depredadores:
El ciclo de vida de una tortuga marina esta caracterizado por una continua presencia de diver- sos tipos de depredadores, desde que apenas son huevos incubándose, hasta que han alcanzado una avanzada madurez. Los huevos son depredados por especies como cangrejos, serpientes, mapaches, coyotes, jaguares, cerdos y perros (Chacón et al. 2001). Una vez que han logrado salir de su nido, los neonatos en la superficie deben hacer frente a una inmensa variedad de depredadores tanto marinos como terrestres, como son cangrejos, aves, peces, gaviotas, zopilotes, y algunos mamíferos. A su vez las tortugas marinas en estado juvenil, sub adulto y adulto, son depredadas en el mar por tiburones y orcas entre otros. (Chacón et al. 2001).
Todos los anteriores son depredadores naturales, y han formado parte del ciclo de vida de las tor- tugas marinas desde siempre, formando parte del balance natural de sus poblaciones. Sin embargo, el hombre ha alterado los ecosistemas al desarrollar infraestructuras, eliminando habitats, y practicando cacerías sobre algunas especies de animales, rompiendo así el equilibrio natural de las especies, despla- zándolas hacia zonas donde ejercen presión sobre otros organismos, que a su vez ven aumentados sus depredadores y disminuidas sus probabilidades de sobrevivir. Es común encontrar poblaciones de ma- paches, pizotes, zopilotes, ratas y otros animales en cantidades desproporcionadas ejerciendo presión sobre los huevos y sobre las hembras de tortugas marinas (Chacón et al. 2001).
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INFORME TÉCNICO Ambientes Marino Costeros de Costa Rica
Recomendaciones
Como se ha expuesto en párrafos anteriores, muchas de las playas de Costa Rica se encuentran entre las de mayor importancia mundial con respecto al desove de tortugas marinas que ocurre en ellas. Esto no sólo debe verse como un increíble atractivo turístico, sino en primer instancia como una obligación que lleve tanto a investigadores como a gobernantes hacia la puesta en práctica de planes de manejo, proyectos de conservación e investigaciones científicas que permitan hacer de nuestro país un verdadero líder en protección y estudio de nuestras especies de tortugas marinas.
Es necesario preservar la capacidad de una población para recuperarse de un estado disminuido por medio de la protección de las hembras anidadoras, sus nidos y neonatos y por medio de la preser- vación de la calidad del sitio de desove. La captura de hembras anidadoras, saqueo de nidos, depreda- ción, destrucción y/o alteración del hábitat de desove, destrucción de la vegetación, luces artificiales, desarrollo no controlado son todos factores que degradan la habilidad de las poblaciones de tortugas marinas para poder recuperarse en términos poblacionales.
Las siguientes son algunas, de muchas, recomendaciones que se deberían poner en práctica para poder asegurarles a las tortugas marinas de Costa Rica un puesto en el futuro:
1. Generación de información científica por parte de entidades e investigadores costarricenses:
Para poder proteger se debe entender en detalle los aspectos más pertinentes correspondientes a la biología de las especies que se pretenden conservar. Es de vital necesidad que tanto las organizaciones de conservación como los investigadores costarricenses tengan un fuerte apoyo gubernamental para poder así generar información científica de calidad que sea de uso para la protección de las diferen- tes especies de tortugas marinas que desovan en playas costarricenses, y que habitan nuestras aguas. Nuestro país cuenta con excelentes investigadores y conservacionistas que en muchas ocasiones ven sus esfuerzos frenados por cuestiones económicas. En términos de investigación científica, nuestro país es un paraíso para biólogos y científicos de todo el mundo, donde muchísima de la información que se tiene sobre nuestras tortugas marinas proviene de investigaciones lideradas por extranjeros, inves- tigaciones que han sido vitales para la creación de muchos planes de conservación y para entender el estatus de las poblaciones de tortugas marinas costarricenses. Estas investigaciones han impulsado a muchos científicos costarricenses, pero ahora es el momento de que sean estos los que lideren aquellas acciones que lleven a un mejor entendimiento de las poblaciones de tortugas marinas costarricenses y a mejores prácticas de conservación de éstas. Es nuestra obligación generar información de calidad que nos brinde la seguridad, confianza y suficiente conocimiento científico que permita a los costarricenses ser entidades mundiales en conservación de tortugas marinas.
La colecta de información biológica básica sobre el desove y las poblaciones de tortugas marinas es un paso crítico en la toma de decisiones inteligentes de manejo y conservación. Es conveniente llevar a cabo investigaciones con respecto al éxito de eclosión y desove en las diferentes playas de desove, ten- dencias poblacionales y tamaños poblacionales (en playas en las que no existe ningún tipo de proyecto de monitoreo, e.g. Playa del Rey, Junquillal), determinación sexual de neonatos (determinación de la producción de neonatos en términos de proporción sexual) y genética poblacional entre otros.
Aunque en playas como Grande y Tortuguero se han realizado muchos proyectos específicos sobre el éxito de eclosión y desove para una especie en particular, hay muchas otras zonas en las que no existe información sobre la producción de neonatos y el éxito de desove. Una de las formas mas simples para mejorar la condición de una población es aumentando la producción de neonatos. El primer paso es determinar el éxito de desove/eclosión y caracterizar los factores que lo limitan. Una vez que esos factores han sido determinados, es posible implementar medidas de protección.