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Sobre moluscos y bivalvos

In document Ecosistemas acuáticos (página 93-96)

Otro numeroso grupo son los moluscos, con más de 100 mil especies, los cuales se distribuyen en todos los charcos de agua, sean dulces o salados.

Entre los caracoles de agua dulce y de gran importancia tenemos a los del gé- nero Biomphalaria que con solo 18 mm de diámetro proliferan en aguas quietas y lagunas. Este caracol es pequeño y marrón, lo que lo hace algo difícil de encontrar. Son agentes de propagación de una peligrosa enfermedad parasitaria denomina- da esquistosomiasis (o “Enfermedad de las Represas”). El parásito es de origen africano y se cree que llegó a América traído por los esclavos. Si bien los caracoles Biomphalaria son nativos de América, fortuitamente resultaron ser convenientes huéspedes para uno de los estadíos de vida del parásito africano. Se convierten así en agentes de propagación de la enfermedad.

En los últimos años la enfermedad se ha extendido al sur de Brasil a causa de las numerosas represas que se han construido en las cuencas fluviales de la región. Las aguas quietas de estos nuevos y enormes lagos como Yacyretá, han causando un gran incremento en las poblaciones de caracoles de este género, aumentando las posibilidades de infección y expandiendo las zonas afectadas. Así es que la enfermedad ya se ha detectado en el norte de Argentina. Se han re- portado casos en la provincia de Corrientes. La eventual llegada a la zona platense sería un serio problema, ya que científicos han demostrado en laboratorio que, al menos una de las especies de Biomphalaria que viven en la región del Río de la Plata, también podría actuar como posible hospedador del parásito .

La mayoría de las especies de caracoles prefieren aguas lentas con suaves corrientes y tan solo unas pocas se han adaptado a ríos con fuertes corrientes.

Otro caracol habitual en acuarios es Physa, de menor tamaño, ya que no supera los dos centímetros, con su conchilla romboidal, color caramelo, camina sobre la parte interna de la película de agua de las peceras y charcos de agua dulce, como desafiando la tensión superficial.

Entre representantes marinos contamos con caracoles, almejas, pulpos y ca- lamares, ostras y babosas marinas. La malacología es la rama de la ciencia que estudia a los moluscos. Incluyendo su taxonomía, ecología, paleontología y evo- lución. Los conocimientos de la malacología se usan en aplicaciones médicas, veterinarias y agrarias. La malacología contribuye al conocimiento y estudio de la biodiversidad, por medio de inventarios de ejemplares de moluscos y el estudio de los mismos. Estos estudios pueden utilizarse en análisis del impacto ambien- tal, ya que los moluscos pueden utilizar como bioindicadores de las condiciones físicas químicas y biológicas del medio, y por lo tanto permiten la detección de factores disruptores de su equilibrio. La malacología también está asociada con el estudio de diversos fenómenos de simbiosis y parasitismo, ya que muchos maris- cos y peces utilizados para la alimentación humana pueden ser hospedadores o vectores de otros organismos4.

En una expedición paleontológica del Museo de Ciencias Naturales del IFD 35 de la provincia de Buenos Aires5, en busca de evidencias de ingresiones mari-

nas, encontramos restos de conchillas de moluscos marinos en sedimentos mari- nos pero… ¡a 350 km de la costa!

Tapizando las rocas de la zona costera con un manto violáceo, un mejillín (Brachidontes rodriguezii) recubre las rocas a las que se adhiere mediante filamen- tos secretados por una glándula especial en la base del pie. Se caracteriza por ser el individuo dominante de la zona. Puede alcanzar una densidad de casi 170.000 individuos por metro cuadrado. Este dominó eterno además sirve de sustrato para las algas y otros organismos que se asocian al mejillinar.

La pequeña lapa pulmonada Siphonaria lessoni, que habita desde Santa Ca- tarina (Brasil) hasta Tierra del Fuego (Argentina), puede ser encontrada en las

4  La malacología ha inspirado hobbies que se han transformado en parte de sus vidas, como le sucede al integrante de Les Luthiers, Carlos Nuñez Cortes. El destacado coleccionista de caracoles y autor de Cien caracoles argentinos, (lectura recomendada para disfrutar en las playas), posee una colección personal de 4000 caracoles marinos!

5  Expedición paleontológica del Museo de Ciencias Naturales del ISFD35, en busca de evidencias de ingre- siones marinas en la provincia de Buenos Aires (Argentina) http://youtu.be/jLNGoYZ2PKE

LOS LÍMITES DE LAS COMUNIDADES

rocas de Mar del Plata. S. lessoni pertenece al intermareal superior. Las rocas a las que se encuentra asociada la pequeña lapa, quedarán sumergidas durante las pleamares, momento en el cual la lapa saciará sus requerimientos alimenticios. Cuando las rocas quedan al desnudo, y como respuesta a la desecación, la in- solación y las temperaturas extremas, las lapas presentan un comportamiento gregario, razón por la cual las encontramos amontonadas en grietas y fisuras de las rocas durante la bajamar.

El caracol trompo o Tegula patagonica, con su conchilla resistente, tan carac- terística de la especie, habita nuestras costas. Este gasterópodo intermareal se alimenta de algas y pequeños animales (juveniles de bivalvos). Si estamos aten- tos nos encontraremos con bivalvos excavadores en las playas arenosas.

Figura 4.1

1- Aequipecten tehuelchus 2- Amarilladesma mactroides 3- Crepidula aculeata 4- Ostrea equestris 5- Amiantis purpurata 6- Pitar rostratus 7- Donax hanleyanus 8- Mactra isabelleana 9- Tagelus plebeius 10- Brachidontes rodriguezii

11- Glycymeris longior 12- Tegula patagónica 13- Plicatula gibbosa

14- Siphonaria lessoni 15- Buccinanops globulosus 16- Buccinanops cochlidium 17- Olivancillaria urceus

Fuente: Adaptado de Boschi, E y Cousseau, M.B. La vida entre mareas: vegetales y animales de las costas de Mar del Plata, Argentina. INIDEP,2004.

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