• No se han encontrado resultados

POLÍTICA Y EMOTIVIDAD

I. La tragedia es política

4. La Sofística

El género representado por el Epitafio suele identificarse con el paro- diado en el Menéxeno, donde Platón atribuye a Aspasia el discurso pronun- ciado por Sócrates para imitar la práctica del Discurso fúnebre, de modo que aquella se muestra como inventora del discurso sofístico, caracterizado prin- cipalmente por falsear la realidad. La base argumental, que los atenienses son autóctonos y los únicos griegos que no proceden de las migraciones, se ve contradicho por la realidad histórica.25La Retórica que sustenta el género se

inserta así en la corriente de la Sofística, a la que en general Platón contra- pone el método dialéctico, como instrumento para alcanzar el conocimien- to. No es inocente que Platón atribuya la invención de este otro método a una mujer de origen no ateniense.26Suele considerarse que el estilo directa-

mente parodiado por Platón corresponde al del siciliano Gorgias.

La tradición atribuía a Siracusa el papel de cuna de la sofística, a tra- vés de la personalidad de Córax, inventor de la Retórica,27empleada como

instrumento para recuperar ante los jurados democráticos tras la tiranía las propiedades perdidas por la acción represiva de los tiranos. Quien no

22 L. Canfora (2003), p. 14. 23 L. Canfora (1992), p. 380. 24 H. Richards (1906), p. 151. 25 P. B. Manville (1990), pp. 140-141. 26 D. Plácido (2004), pp. 93-98. 27 W. K. G. Guthrie (1971), p. 178.

puede demostrar sus derechos acudiendo a los hechos tiene que hacer uso de la probabilidad. Las normas habrían sido sistematizadas en las publica- ciones de Tisias, según Aristóteles (Rhet.II24=1402a17). Protágoras, en la

misma obra de Aristóteles (Rhet. II 24=1402a23), se incluiría entre los

herederos del sistema. Aristóteles piensa en efecto que la famosa frase de Protágoras sobre el argumento fuerte consiste en aceptar dos afirmaciones verosímiles en cada caso y presentar una como más verosímil, eikós, que según dice procede de Córax y fue expuesta sistemáticamente por Tisias. Para Aristóteles se trata de una verosimilitud puramente aparente. Para Platón (Phdr. 273ab) la teoría de la verosimilitud se traduce en la adecua- ción a la opinión de la multitud, es decir, en el comportamiento de los ora- dores en la política democrática. Cabe la hipótesis (López Eire, p. 739) de que el ambiente siciliano potenciara el desarrollo de la Retórica a partir de la actuación de vates del tipo de Empédocles de Agrigento, autor de unas

Purificaciones que operaban por la palabra, dentro de una concepción órfi-

ca del mundo, creadora de la fuerza mágica del discurso. Sin embargo, la potenciación de los instrumentos retóricos se produjo en la transforma- ción política que condujo a la democracia, y su plena realización solo fue posible en la democracia ateniense, donde se reúnen tradiciones proce- dentes de las diferentes prácticas literarias como la poesía o el discurso reli- gioso. En la democracia se potencian por ello las tradiciones literarias rela- cionadas con la fuerza mágica de la palabra, al cobrar protagonismo el

dêmos, capaz de tomar decisiones y susceptible de ser orientado por quie-

nes poseen instrumentos útiles para la persuasión.

De este modo, Gorgias, nacido en Leontinos, en Sicilia, discípulo de Empédocles, ganó gran prestigio en su estancia en Atenas desde su llegada en 427, cuando acudió en busca de apoyo para su ciudad natal frente al imperialismo siracusano. Aunque la misión política no tuvo éxito por el momento, se considera que tuvo gran influjo en el desarrollo de la prosa ática. Fue maestro de Retórica y enseñaba el oficio sobre las bases de la Retórica siracusana. Su estilo y su pensamiento se conocen principalmente a través de sus discursos de aparato, en los que exhibía las características de su magisterio. El fundamento de su teoría retórica estaba en la fuerza de la palabra, tal como se manifiesta en el argumento utilizado en el Encomio de

Helena. Esta había sido encantada por la fuerza del lógos e hizo lo que hizo

arrastrada, o por la decisión de la Fortuna, o por voluntad de los dioses o por decretos de la Necesidad o por la violencia (DK82 B11, 6), lo que la

exime de cualquier culpa. Similares son los razonamientos de la Defensa de

Palamedes, acusado de traición. La defensa se basa en argumentos de vero-

similitud. Así, se pregunta quién iba a elegir la esclavitud en lugar de la rea- leza, lo peor en lugar de lo mejor (DK82 B11a, 14). No sería verosímil que fuera un traidor alguien que se ha caracterizado como euergétes (30), como benefactor de la humanidad a través de sus inventos. Los métodos parecen tomados de la poesía, del género en que se manifiesta el poder mágico de la palabra. Por ello sale en defensa del poder del engaño (apáte) y proclama que el mejor orador es el que mejor engaña a su auditorio y que este es más inteligente cuanto mejor entra en el engaño. Gorgias reconoce de este modo que el encomio de Helena es desde su perspectiva un juego, paígnion (11, 21). La acción de Helena fue en cualquier caso el resultado del efecto de la persuasión, del efecto mágico de la palabra. Los fundamentos teóri- cos de la posición retórica de Gorgias se reconocen en su escrito Sobre el no

ser o Sobre la naturaleza (B3), donde defiende que nada existe, si existiera

no sería comprensible y si fuera comprensible no podría explicarse al otro, en un lenguaje que parece derivado del de la escuela eleática, especialmen- te de Zenón, pero con objetivos contrarios. Lo único real es el lenguaje y su uso en las relaciones humanas, en la política.

Por su parte, Protágoras suele identificarse plenamente con el momento democrático de la época de Pericles, tanto por los contenidos como por las relaciones establecidas entre ambos personajes.28La capaci-

dad de control de las masas atribuida a Pericles encontraría su expresión teórica en Protágoras que alude a la capacidad del orador de hacer fuerte el argumento débil, en un ambiente democrático donde sobre cada tema siempre existen dos argumentos contrapuestos.