CAPÍTULO 2. Marco teórico
2. Esquema teórico
2.3.3. Sujeto y subjetividad El sentido subjetivo La subjetividad social
Fernando González Rey (2011; 10 y ss.) presenta una psicología social que se define por la inseparabilidad de lo individual y lo social a partir de la organización subjetiva de ambos términos. “Lo social y lo individual se instituyen como momentos de un nuevo sistema que emerge del desarrollo de la condición social del hombre, la que se organiza, a diferencia del resto de los animales, dentro de definiciones culturales específicas.” La subjetividad, tema teóricamente abarcador de la psicología social, “existe en procesos y formas diferenciadas de organización psíquica en todas las actividades humanas.”
Así como la inteligibilidad de la subjetividad individual es posible sólo a través de categorías no estandarizadas y que surgen en el propio estudio de los sujetos, la subjetividad social se define por
53 “configuraciones subjetivas en movimiento, capaces de captar cómo los procesos de la vida social toman carácter subjetivo.”
El autor sostiene una caracterización de la subjetividad apoyándose en la perspectiva histórico cultural desarrollada por Vygotsky. Este psicólogo soviético había introducido, entre otros, el concepto de sentido “como un nuevo tipo de unidad de la vida psíquica, lo que pudo haber representado el momento de definición de la subjetividad como producción cultural-histórica.” Vygotsky, según G. Rey, no completó esta perspectiva y por consecuencia, se necesita avanzar con el concepto de sentido subjetivo. “El sentido subjetivo, a diferencia del sentido, es una producción simbólico-emocional que caracteriza subjetivamente la experiencia vivida. En el sentido subjetivo, las experiencias humanas son inseparables de la configuración subjetiva del sujeto y del contexto en el que el sujeto actúa; el sentido subjetivo es la forma en que una experiencia aparece en el plano subjetivo; el sentido subjetivo no es un reflejo de la dimensión objetiva de la experiencia, pues la trama subjetiva asociada a cada experiencia vivida no está en el acontecimiento, en el hecho, sino en el sujeto.”
Corresponde asociar con la idea de unidad de sujeto y experiencia, necesaria para la comprensión de la conformación subjetiva de los estudiantes frente al desafío de la formación. Asimismo, actúa en la reproducción y cambio de la subjetividad, entendiendo que lo que se juega en cada nueva experiencia es esa conformación previa y también, el “nuevo” acontecimiento supone una posible crisis de esa conformación, o, al menos, su puesta en riesgo.
“La subjetividad es la forma que toma el universo complejo de la realidad social para el hombre y los diferentes espacios sociales en los que actúa, y en ese sentido es tan objetiva como cualquier otro fenómeno de la realidad, sólo que su objetividad está en su naturaleza subjetiva.” (op. citada; 46). “El sentido subjetivo es la expresión simbólico-emocional mediante la cual se vive subjetivamente una experiencia, lo que es una condición objetiva para el sujeto que la vive.” Pero el sentido subjetivo no es abordado como una huella automática dejada por una influencia externa sobre una persona o un espacio social, “el sentido subjetivo es una verdadera producción psicológica de carácter diferenciado.” (op. citada; 52)
El sujeto no es un pasivo consumidor de las definiciones sociales. Afirma G. Rey: “Al referirnos al sujeto, enfatizamos al individuo no como agente, como expresión activa en el marco de sus relaciones, sino a la persona subjetivamente constituida, capaz de posicionarse activamente en un espacio social y de generar alternativas de subjetivación en esos espacios… El sujeto es la persona en su capacidad subjetivo-generadora, capaz de producir alternativas frente a los espacios sociales dominantes. El sujeto representa un momento activo de la convergencia entre la subjetividad social y la individual, marcada por la toma de decisiones y la acción.” (2011; 94)
La categoría de los sentidos subjetivos, como unidad para el estudio de la subjetividad “nos permite integrar la emoción como producción específica humana, en su condición subjetiva, al campo de la representación.” El valor simbólico de las representaciones sociales se apoya en la emocionalidad de
54 quienes la comparten, sin lo cual no sería posible explicar su importancia como productora de comportamientos.” (2011; 96)
Sobre la subjetividad y la cultura, en los contextos escolar y deportivo: “Las posiciones racionales del hombre son producciones de sentido subjetivo que se organizan dentro de complejas redes de sentidos subjetivos de la subjetividad social. Cada cultura es, en sí misma, un referente verdadero y objetivo para quienes viven en ella.” (2011; 117). La cultura es una producción de sentido subjetivo que legitima la racionalidad de un sistema de prácticas compartido por un grupo y no por otro. Los grupos de deportistas dan sentido congruente a lo que ocurre en las prácticas, tanto las federativas como las escolares.
El sentido subjetivo es siempre singular, se produce en personas y espacios sociales concretos. Su escenario de producción lo constituyen simultáneamente el sujeto, sus grupos e instituciones, “dentro de los cuales el sujeto siempre actúa desde una configuración subjetiva que los integra a todos de forma simultánea en los sentidos subjetivos que emergen en cada momento de su acción en cada uno de esos espacios.” (2011; 124). Por su parte, la subjetividad social, es identificada como “el sistema integral de configuraciones subjetivas (grupales e individuales), que se articulan en los distintos niveles de la vida social, implicándose de forma diferenciada en las distintas instituciones, grupos y formaciones de una sociedad concreta.” De este modo parece posible distinguir la subjetividad (social) de o en las instituciones, grupos, organizaciones. Y ello ligado a las formas o lógicas que prevalecen en el contexto determinado (la forma deportiva, la forma escolar). La subjetividad social, emparentada con el imaginario, vista desde el proceso de quienes participan en los contextos específicos.