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Surgimiento y definición de la teoría del Tercer Sector

CAPÍTULO 1. PERSPECTIVAS TEÓRICAS

1.1. La teoría del Tercer Sector y los clubes deportivos

1.1.1. Surgimiento y definición de la teoría del Tercer Sector

Una forma de comprender la ubicación de los clubes deportivos en la sociedad es a través de la teoría del Tercer Sector10, la cual surge de la necesidad de enmarcar ciertas acciones que se desarrollan en la sociedad y que, por sus características, no tienen cabida entre las labores ejecutadas por el Estado (público), por el Mercado (privado con fines de lucro) ni tampoco por organizaciones informales, como la familia, sino que quedan en un terreno difuso o más bien perteneciente a una mixtura de sectores. La figura 2 refleja claramente la ubicación del TS.

10 En adelante: TS

Figura 2. El Tercer Sector y sus relaciones con el Estado, el Mercado y la familia

Fuente: Heinemann (1999, p. 80)

La representación anterior, sitúa en cada vértice a un sector específico de la sociedad (Familia, Estado y Mercado), y ubica en el medio al TS, que está compuesto por sus organizaciones y se ve influenciado por esos tres sectores.

Es relevante aclarar que el TS es llamado de diversas formas, tales como: Sector No Lucrativo, Sector Voluntariado, Economía Social, Sector No Estatuario, Sector de Servicios Comunitarios, Tercer Sector Social, Organismos No Gubernamentales, entre otros (Pizarro, 2004, p. 6). A las anteriores denominaciones, se suma la de Sociedad Civil (Salamon, Anheier, List, Toepler y Sokolowski, 1999, p. 13). La variedad de términos se debe a los múltiples ámbitos (económico, social, político, etc.) desde los que se aborda este “sector”; si bien todos ellos presentan las mismas características estructurales y de funcionamiento, cuentan con algunos matices que los diferencian. Así, alguien que se quiera referir a él desde la economía, lo podrá llamar Economía Social, mientras que quien desee poner énfasis en las características “no lucrativas”, lo podrá llamar Sector Sin Fines de Lucro, por citar dos ejemplos. Para esta tesis, se utilizará principalmente el concepto de “Tercer Sector”, debido a que no se pretende hacer hincapié en ningún aspecto específico del término.

Antes de entrar en las definiciones y las características del TS, es necesario contextualizar este trabajo en la historia contemporánea, la que ha vivido importantes cambios como resultado de distintos hechos que han afectado a las realidades sociales del mundo. Es el caso de las guerras mundiales, la crisis del Estado de bienestar, la caída del socialismo y del comunismo, las dictaduras, las crisis

económicas, el fenómeno de la globalización, etc., que han llevado a la comunidad científica (principalmente a la de las ciencias sociales) a observar cómo las sociedades se comportan y afrontan los desafíos del mundo globalizado.

Es en este contexto donde surge el TS, el cual -como se verá- permite, de acuerdo con sus características, desarrollar tareas y funciones específicas en la sociedad, tanto para los integrantes de sus organizaciones, como para los beneficiarios de sus acciones.

El TS nace de la necesidad de ocupar productivamente espacios en la sociedad, es decir, de ofrecer servicios o bienes que no estaban siendo cubiertos por el Estado ni por el Mercado por diversos motivos, tales como: la incapacidad operacional para abarcar a toda la población en la entrega de servicios y de materiales en ámbitos como la salud, la educación y, el bienestar social, en el caso del primero (Estado); y porque las acciones no resultan lo suficientemente rentables, en el caso del Mercado, entre otros motivos. Por otro lado, es relevante considerar que el Estado no rechaza ocuparse de estas acciones de forma intencionada, sino que ciertas circunstancias o ciertos factores influyen en ello, tales como el aumento de la población y, por ende, de sus necesidades, a lo que se suma la diversificación de estas.

Pizarro (2004, p. 12) indica que existen dos grandes teorías que permiten explicar cómo nace el TS. Por un lado, encontramos el fracaso del Estado y, por otro, el fracaso

del Mercado. Esto quiere decir que el TS surge debido a los errores o las

incapacidades de suplir o brindar los bienes y/o servicios (educación, deporte, salud, etc.) por parte de uno o de ambos sectores. Esto implica que otras organizaciones que no pertenezcan a esos dos sectores (las del TS), puedan hacerse cargo de ese espacio social, económico y cultural, aportando lo que otros no otorgan.

Si bien muchas organizaciones del TS surgen “técnicamente” de acuerdo con esas dos situaciones (fracasos del Estado y del Mercado), las organizaciones del TS también nacen, en muchas ocasiones, de motivaciones basadas en la solidaridad, la democracia y la participación ciudadana, entre otras.

Ya de entrada, al intentar definir y enmarcar esta teoría, se debe partir asumir que el término es complejo en cierta medida, ya que es un campo de estudio reciente, lo que se suma a la heterogeneidad de las organizaciones que lo componen, lo cual se refleja en su diverso campo de acción (Espadas, 2006, p. 32).

Para abordar el TS, partiremos de uno de los primeros conceptos, el que aportó en el año 1973 el sociólogo Theodore Levitt (Ascoli, 1987, p. 122), quien señaló lo siguiente:

Tradicionalmente se distinguen dos sectores: el privado y el público. El sector privado corresponde al mercado. El público se supone que es todo lo demás. Pero "todo lo demás" resulta demasiado genérico, abarca tanto que al fin y a la postre no significa nada. Comúnmente hablando, se entiende por sector público aquello que hace, puede hacer o debiera hacer el gobierno. Pero también queda un enorme espacio residual. Yo he llamado a este residuo "tercer sector”.

En el mismo sentido de Levitt, Ascoli (1987, p. 124) indica que el TS sirve para: “contener o ubicar a quienes no se incluían en el business11 ni en el government12”. El concepto anterior (Levitt) permite distinguir de forma clara los dos sectores que históricamente otorgaban las bases para el funcionamiento de las sociedades modernas, el Estado y el Mercado, pero a la vez descubre un espacio asociado al ámbito de la función pública, pero que define como muy amplio, por lo que plantea el surgimiento de un sector que se ubica entre lo público y lo privado.

Otro concepto para el TS es el desarrollado por Torre (2004) y citado por Pizarro (2004, p. 6), que indica lo siguiente:

Denominación con la que se designa a una dinámica social creciente de organizaciones que se caracterizan, por no tener fines de lucro y que prestan un servicio de interés público, con una importante presencia de voluntariado, logrando diferenciarse del Estado y del Mercado, no solo por lo que hace, sino que por las funciones y valores que proyectan a la opinión pública.

La definición precedente, a diferencia de lo propuesto por Levitt, aporta características distintivas para este sector, ya que hace alusión a los fines de lucro (a

11 El término “business”, se refiere en este caso a la empresa privada con fines de lucro. 12 El término “government”, corresponde o hace alusión al Estado.

la ausencia de ellos), al servicio y a la opinión pública, y señala también la importante presencia del voluntariado.

Por otro lado, Etzioni (1973, p. 314) describe sus apreciaciones del TS desde la experiencia estadounidense, bajo el mandato del presidente Richard Nixon (1969 – 1974). En su artículo denominado “The Third Sector and Domestic Missions”, plantea que el TS emerge en medio de un debate ideológico entre el mundo capitalista (mercado) y el socialista (Estado), defendidos y promocionados por el mundo occidental y por el oriental, respectivamente.

Tanto Ascoli (1987, p. 123) como Levitt (1973, p. 315) coinciden en señalar que el TS se caracteriza por ser una mixtura de las características del Mercado y del Estado, cuyos límites cada vez son menos claros y están más mezclados.

Para finalizar este apartado de conceptualizaciones del TS, es necesario citar a Villar (2001, p. 1), quien declara la relevancia que ha tomado este sector, al cual, según afirma, “se le adjudican importantes virtudes en la solución de problemas sociales, en la generación de innovaciones, en la capacidad de producción de bienes públicos, en los procesos de democratización y equidad social”. El autor proyecta este espacio como una alternativa no solo de colaboración, sino también de solución a dificultades presentes en la sociedad.

En consideración de los diversos conceptos analizados, y con el fin de proyectar al TS en la sociedad, se puede señalar que las organizaciones que lo componen serían de una naturaleza mixta, ya que si bien son privadas, no poseen ánimo de lucro y a la vez cumplen en mayor o menor medida, un rol o una función pública, al compartir o asumir funciones del Estado. Las organizaciones deportivas, tales como los clubes, que son los que nos ocupan, comparten muchas de estas características, tal como se verá en las próximas líneas.

1.1.2. ¿Por qué existe el Tercer Sector?

Si bien ya se ha demostrado cómo surge y cómo se estructura el TS, es conveniente abordar la justificación de su presencia en la sociedad. De acuerdo con Heinemann (1999, p. 86), el TS no se explica solo por el fallo del Estado en el suministro de servicios o por “probar” con la entrega de bienes y servicios antes de la

comercialización con fines de lucro, sino que existirían unas funciones claras que defienden y validan la constitución o la presencia de las organizaciones de este sector. Dichas funciones son ejemplificadas por el autor desde la perspectiva de los clubes deportivos:

- Función de integración: relacionada con la interacción entre los distintos miembros de la organización y sus características personales (raza y religión, entre otras).

- Función de socialización: basada en el ejercicio de la democracia y en el voluntariado.

- Funciones políticas: a través de las cuales se crean identidades locales, regionales o nacionales.

- Funciones culturales: relativas al medio y a las características donde se desarrolla el club. Se reúnen la obligación y lo voluntario, lo serio con lo informal.

Heinemann destaca que las características propias de cada organización -club deportivo, en este caso-, hacen que dichas funciones se encuentren o se desarrollen en mayor o menor medida en función de su cercanía respecto al Estado, el Mercado o la Familia. La figura 3, ayuda a visualizar cómo se producirían dichas acciones.

Figura 3. El Tercer Sector y su aproximación a otros sectores

El autor indica que los clubes deportivos se encontrarían más cerca del sector del Mercado debido a que también ofrecen bienes privados y prestaciones. Por otro lado, las organizaciones de autoayuda, se ubican más cerca de las redes familiares y parentales, es decir, se sustentan en las relaciones personales, mientras que las

asociaciones benéficas se hallarían más cerca del Estado, dado su rol “cooperativista”

con respecto a este.