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3.3 LAS SPIN-OFFS ACADÉMICAS

3.3.1 El surgimiento del fenómeno spin-off

La creación de spin-offs académicas no es un fenómeno nuevo puesto que, ya en el siglo XIX, en Alemania se dieron ejemplos de creación de empresas basadas en los resultados de investigación promovidos por profesores universitarios, particularmente en el área de productos químicos como sales, potasio, ácido acético y fertilizantes químicos (Etzkowitz, 1983). No obstante, a pesar de sus orígenes europeos, es en Estados Unidos donde este mecanismo de transferencia se desarrolla de forma más generalizada y formalizada.

Se puede decir que el desarrollo de las spin-offs en Estados Unidos comienza a gestarse en el año 1862, con la aprobación del Acta Morrill, al amparo de la

cual se concedieron terrenos y subvenciones para la instalación de “Land Grant

Universities”, un nuevo tipo de universidad que, además de sus funciones tradicionales, apoyaran el desarrollo agrícola e industrial de la región en la que estaban insertas. Posteriormente, en el Acta Hatch de 1887, se convoca a las

universidades para que desarrollen y diseminen el conocimiento que resulte de la investigación académica para el desarrollo de la industria y la agricultura. Estos actos legislativos generaron una orientación comercial en las universidades estadounidenses que facilitó el desarrollo de empresas spin-offs (Kenney, 1986).

Posteriormente, al inicio del siglo XX, se inician esfuerzos organizados para generar nuevas empresas como instrumento de transferencia de tecnología; no obstante, tales esfuerzos se ven obstaculizados por la actitud de muchos académicos y administradores de universidades que observan de forma negativa los esfuerzos realizados por algunos profesores para patentar y licenciar sus invenciones, debido a que esta actividad se considera “inapropiada” para la misión académica (Etzkowitz, 1983). Para enfrentar este obstáculo, en Estados Unidos se crea una institución intermediaria en el

proceso, la “Research Corporation”, encargada del licenciamiento y venta a

empresas privadas de la tecnología desarrollada en la universidad.

Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, las universidades se involucran aún más en la investigación y el desarrollo de la tecnología como resultado del

incremento de las relaciones con la industria(Shane, 2004). Para responder al

aumento de la actividad comercial se produce una formalización de mecanismos de transferencia de tecnología en algunas universidades como, por ejemplo, el desarrollo de políticas para divulgación de invenciones y la creación de unidades de transferencia de tecnología, las cuales se encargarían de gestionar la propiedad intelectual de la Universidad, previo convenio con la

Research Corporation.

La Segunda Guerra Mundial marca un nuevo cambio en la universidad investigadora estadounidense al producirse un incremento de los presupuestos destinados a la investigación de las universidades y del porcentaje de financiación proveniente de los fondos federales para investigación. Esta transformación continuó con la Guerra Fría, durante la cual la investigación en las universidades americanas se contempla como un importante componente de la estrategia de defensa. El incremento en la financiación de la

El emprendedor académico y la decisión de crear spin-off

investigación federal llevó a la creación de una generación de empresas spin- off universitarias para comercializar los resultados de la investigación financiada por el gobierno federal. El esfuerzo para fundar las spin-offs fue

apoyado con la creación de la American Research and Development

Corporation –ARD-, la primera empresa de capital riesgo, establecida en Boston con el objetivo específico de ayudar a la comercialización de las invenciones del MIT (Gompers y Lerner, 1998).

La década de los 70s fue un periodo de profundos cambios en la comercialización de tecnología de la universidad y la creación de spin-offs. En primer lugar, desde el año 1970 se produce un incremento en la producción de patentes universitarias, así como un aumento en la productividad de las universidades, es decir, en el número de invenciones por dólar invertido en

investigación (Mowery et al., 2001). En segundo lugar, muchas universidades

empiezan a desarrollar políticas para fomentar la generación de spin-offs, tanto a través de asistencia directa como por medio de fondos de capital riesgo. En tercer lugar, en esta década surge la industria en donde las spin-offs conseguirán una mayor importancia: la biotecnología. Pero no todos los cambios de la década fueron positivos, ya que se subsistieron políticas que dificultaron la comercialización de las invenciones financiadas con fondos federales.

En 1980 se resolvieron las dificultades generadas por las políticas existentes en los 70’s para la comercialización de los resultados de investigación obtenidos con la financiación de fondos federales con la aprobación de la Bay- Dole Act, la cual otorga a las universidades los derechos de propiedad sobre todas las invenciones financiadas con fondos federales. Esta ley se ha constituido como la más importante para el desarrollo de las spin-offs en Estados Unidos, ya que ha generado un acusado aumento del número de patentes, así como de infraestructuras para la comercialización y la

transferencia de tecnología, como son las oficinas de licenciamiento (Mowery et

al., 2001; Shane, 2004; Audretsch et al., 2005). Adicionalmente, en la década

de los 80s se crearon nuevos mecanismos para el fomento de las spin-offs universitarias, tales como incubadoras de empresas, parques científicos,

planes de inversión de capital riesgo en nuevas empresas y programas para ayudar a profesores y alumnos a explotar la tecnología de la universidad.

La década de los 90s ha sido testigo de un nuevo incremento en la creación y comercialización de tecnología universitaria, reflejado en un mayor número de invenciones, patentes, y licencias, así como en el aumento de los ingresos por licenciamiento y en la formación de spin-offs (Shane, 2004), lo cual le ha permitido a Estados Unidos ser reconocido como líder mundial en la generación de las mismas.

En otros países, la creación de spin-offs se ha desarrollado de forma más lenta, especialmente en aquellos seguidores de tecnología y con bajos niveles de espíritu emprendedor. No obstante, la necesidad de avanzar en el desarrollo tecnológico y el éxito demostrado por este mecanismo ha impulsado su formalización y consolidación en las universidades. Tal es el caso de Alemania y Japón, en donde se han realizado profundas reformas para aumentar el número de spin-offs generadas a partir de la investigación científica en el área de la biotecnología (Lehrer y Asakawa, 2004).