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Sutiles pero efectivas acciones por parte de los gobiernos Departamental y Nacional

2. ELECTRIFICADORA DEL HUILA S.A E.S.P SU HISTORIA

2.1 EL HUILA DURANTE AQUELLA ÉPOCA

2.1.3 Sutiles pero efectivas acciones por parte de los gobiernos Departamental y Nacional

Impulsado el boom del desarrollo eléctrico en el Departamento y enfocada la mirada a no quedarse fuera del proceso de industrialización del país, se evoca la necesidad de ampliar la cobertura de energía eléctrica al total de los 37 municipios. Al mismo tiempo que se buscaba llegar a más familias, las empresas eléctricas se concentraban en mejorar la calidad de la energía suministrada, pues está se caracterizaba por ser deficiente.

EMPRESA DE ALUMBRADO ELECTRICO DE TIMANÁ ABRIL 01 DE 1941

Sesión del 21 de marzo de 1941 se reunió la asamblea general de accionistas de la empresa. Salomón rivera, presidente de la junta

Carlos Vargas vocal

Juan B Gómez, revisor fiscal Juan B Murcia gerente

Dr. Lozano Agüdelo, secretario de hacienda

Alejo Borrero visitador fiscal de la contraloría del depto. Misael Pastrana delegado de capital de ánimas, 299 acciones Roberto López capital sacerdotal, 139 acciones

Daniel Soto en representación del San Luis Gonzaga de Elías y del párroco Pio Perdomo, 45 acciones

Presbítero Simón g. Ardila, representando la capilla de Hobo, con 8 acciones Presbítero Carlos Oviez, representado el seminario de Garzón 10 acciones Otro numero de particulares.

 Se eligió gerente principal, primero y segundo suplentes así: Miguel A Díaz Cabrera, Ricardo Muñoz y Daniel Vargas. Marco Tulio Sterling, presidente la junta

 Febrero 28/45, en asamblea ordinaria de accionistas se declara disuelta la sociedad al haberle sido negada la autorización legal que exige la ley 58 de 1931 por el

cumplimiento tardío de las disposiciones de código de comercio sobre registro y publicidad. Se aprueba constituir con los activos una nueva sociedad con el objeto de explotar el mismo negocio.

 Abril 17/46, designa gerente a Manuel M. Toledo en reemplazo de don Miguel A. Díaz Cabrera. Agosto 8/46, se designa a Ángel Vanegas, gerente liquidador. Septiembre 1/47.

ESCRITURA DE LIQUIDACION 543 DE AGOSTO 23 /47 NOTARIA DE GARZON

Tal situación la afirma Salas:

La calidad de la energía producida era de una baja calidad, lo que suscito protesta e incluso manifestaciones populares de significativas proporciones, se decía que casi era preciso encender un fósforo para encontrar el bombillo que daba luz. Las instalaciones eran tan precarias que se cita como ejemplo el hecho de que la cuchilla que dejaba en servicio la red urbana de distribución, ubicada cerca a la línea férrea en las inmediaciones de la estación, se saltaba con la vibración que producía el autoferro que llegaba a las siete de la noche.(1997: 23)

El gobierno departamental con el ánimo de fortalecer la actividad y apoyar el crecimiento de las empresas, declara de utilidad pública a la Compañía de Energía Eléctrica del Huila, mediante la ordenanza 51 del 13 de Abril de 1925 y posibilita al departamento mediante el decreto 235 del 17 Agosto del mismo año a hacer inversiones en la compañía. De la misma manera, a partir de la ordenanza 5 del 3 de Marzo, también del mismo año, se posibilita la inversión en la empresa de Alumbrado de Timaná, en donde el ejecutivo suscribe 300 acciones. En 1926 el gobierno aprobó la suscripción de 150 acciones más por valor de $1500 (Salas, 1997: 24)

Mientras tanto la Compañía Eléctrica del Huila que utiliza las aguas del rio Fortalecillas para abastecer a Neiva, inició la ampliación de cobertura abasteciendo a los municipios de Campoalegre, Tello y Baraya. El ejecutivo en cumplimiento a la ordenanza 5, del 12 de mayo de 1926, destina $2.000 pesos representados en 20 acciones.

Es en este contexto que gobierno nacional al observar el desarrollo eléctrico y la importancia del mismo para el crecimiento del país en todas sus áreas, dicta la Ley 113 de 1929 en la que se regula normativamente el estudio técnico y aprovechamiento de corrientes y caídas de agua.

Nuevos municipios se suman de manera lenta al servicio de alumbrado público y domiciliario. Continúan en el proceso, Gigante, Garzón y la implementación de la empresa en el Agrado a finales de los años 20.

Gabriel y Jesús Antonio Vega Lara emprenden a finales de los años 20 la construcción de la primera subestación de energía eléctrica por sistema hidráulico en la población de Gigante. Con una capacidad de 120 kilovatios y sistema Pelton, la planta traída de España, funcionó desde 1932 hasta finales de la década de 1950, momento para el cual, asumió el servicio Centrales Eléctricas del Huila. En un principio, los pobladores se rehusaron a efectuar los aportes requeridos para la instalación de redes domiciliarias. Ante esta situación, Jesús Antonio instaló y dio al servicio por quince días el alumbrado público. Creada la necesidad los pobladores acogieron la instalación del servicio. (Quintero & Tapiero, p 20)

Se inaugura la planta de Agrado el 1 de Febrero de 1939, la Honorable Asamblea Departamental del Huila declara de utilidad pública la empresa, y autoriza al municipio para comprar acciones en ella. Las características de la planta, se enmarcaban en su pequeña capacidad para producir energía, siendo esto motivo para que fuera utilizada en las noches. No obstante y olvidando aquella situación, en 1939 la planta lleva energía al municipio del Pital, en desarrollo de las políticas definidas por la Ley 126 de 1938.

En el municipio de Garzón, la Sociedad Industrial de Garzón S.A. crea una planta eléctrica en la vereda de Majo, con una capacidad de 2400 voltios. La micro central llevaba fluido hasta el casco urbano, a 800 suscriptores a quienes también suministraba los elementos para la instalación y uso como cable, portalámparas y planchas. (Salas Vargas, 1997: 23)

Es importante manifestar, que si bien se llevaron a cabo sutiles acciones que beneficiaron la consolidación y crecimiento de la energía eléctrica en el Departamento, el servicio aún era estimado como elemental, por tal motivo los presupuestos municipales y departamentales giraron durante esta década en la construcción de puentes y caminos, casas municipales y escuelas, hospitales y asilos, y acueductos y carnicerías. De tal manera, los beneficios y compromisos económicos y sociales recaían fundamentalmente en sus propietarios. (Salas Vargas, 1997: 25)