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TÉCNICAS DE EVACUACIÓN – DESCENDEDORES O DESCENSORES

In document Manual Rescate Vertical (página 79-87)

Los descendedores son aparatos que trabajan bajo la fuerza de fricción que realiza la cuerda al pasar sobre estos. En general esta fuerza de fricción se usa para contrarrestar la fuerza gravitatoria o peso del usuario, como todo EPI, este tipo de equipo debe contar con ciertas características como son: su resistencia, tamaño, peso, color, puntos de fricción y campo útil. Los descensores están diseñados para regular el frenado y controlar el descenso a lo largo de una cuerda fija, son utilizados por la mayoría de servicios de rescate y la función que realiza tiene una importancia relevante dentro de la “cadena de seguridad”, estos instrumentos son solo un eslabón de la cadena, la cual hay que conocer y tener presente en todo momento, sin olvidar aspectos tan importantes de la misma, como son los conceptos de factor de caída, fuerza de choque, efecto polea, certificación y resistencia de cuerdas, mosquetones y arneses, utilización de cuerda dinámica o estática, perdida de resistencia de la cuerda por efecto de los nudos, puntos de anclaje, etc.

DESCENSOR OCHO: Es un dispositivo en forma de ocho y engloba a los descensores en los que el paso de la cuerda se realiza de forma similar. Consta básicamente de una pieza metálica (acero o duraluminio) que dispone de dos orificios; uno grande para el paso de la cuerda y otro más pequeño para introducir el mosquetón de anclaje. Se puede catalogar dentro del grupo de Descensores de Deslizamiento Continuo, ya que no disponen de un sistema de autobloqueo, es decir, si el usuario pierde el control sobre el aparato (inexperiencia, desprendimiento de objetos, desvanecimiento) éste se desliza de forma violenta hasta el final de la cuerda.

Existen muchos modelos de distintos fabricantes y todos con prestaciones similares. Diseñado en principio solo para rapelar (descender), siendo el dispositivo de freno con menor capacidad de frenado (de 1,5 a 2 KN) por lo que no se recomienda como sistema para asegurar, salvo en situaciones que se necesite un sistema muy dinámico, el mayor o menor frenado se obtiene abriendo el ángulo que sale y entra en el aparato (0º mínimo frenado – 180º frenado máximo). Como descensor riza las cuerdas (1 rizo por cada 3mts). Su utilización normal es simple, existiendo numerosas variantes que requieren todas ellas de experiencia y precaución.

Se utiliza pasando una cuerda por el agujero más grande del aparato (ocho) y por encima del extremo del agujero más pequeño, el agujero más pequeño se coloca al mosquetón del arnés, es necesario que se domine la técnica del ocho mediante la práctica continua.

El riesgo de este sistema es la formación del temido nudo de alondra, que una vez formado bajo tensión no se puede deshacer (es especialmente peligroso en descenso de cañones en cascadas, por el riego de ahogo). Para evitar la formación de este nudo existen modelos con orejas y otras formas (cuadrado, con el orificio superior sobredimensionado e inclinado, etc.), aunque el sistema clásico de pasar la cuerda por el mosquetón de seguridad que une el ocho al arnés evita el problema. El ocho suele ofrecer poca fricción, por lo que al rapelar en cuerdas simples de menor diámetro son preferibles los más pequeños y un poco angulados (mayor contacto pero la

rizan más la cuerda). Con cuerdas heladas, los ochos grandes suelen ofrecer una buena solución al ser difícil manejar la cuerda.

En si se puede utilizar de la misma forma que rapelamos, o como una placa de freno como en la imagen (el cordino es para evitar la pérdida del dispositivo).

Al colocar la cuerda en simple, la velocidad de descenso es superior a los establecido (2m/s) y para contrarrestar esto se necesita mayor esfuerzo por parte del rescatista, lo que se traduce en una mayor preocupación del seguro en el sistema de desplazamiento, resumiendo es torna altamente PELIGROSO.

TUBOS DE FRENO: estos dispositivos evitan el rizado de la cuerda. Se utilizan en cuerdas en doble de 8,5 a 10 mm y en simple de 10 a 11 mm. Al usar más metal en su construcción que otros sistemas, mejoran la reducción del calor. Su diseño 3D proporciona una retención cómoda y progresiva.

MOSQUETÓN: es un sistema de descenso opcional para el rescatista que se utiliza en el caso de no contar con el equipo completo debido a la complejidad del rescate. Este sistema proporciona la seguridad suficiente para el rescatista dentro de su operativo, consistiendo en pasar tres veces por el cuerpo del propio mosquetón la cuerda con la que se va a efectuar el descenso. También llamado cola de puerco, se puede utilizar el nudo dinámico en este sistema de descenso.

Un problema aún más grave en estos sistemas de fricción es el atrapamiento de cabello, barbas, ropa, o cualquier equipo holgado en el descendedor, lo que podría producir un accidente en una operación de rescate.

ID - GRIGRI: este instrumento es un descendedor autoblocante, pues entre otras ventajas, evita un descenso incontrolado del usuario debido a caída de objetos o un desvanecimiento, garantiza maniobras de aseguramiento, ofrece los niveles de seguridad necesarios para realizar ciertas maniobras de evacuación y rescate, permitiendo permanecer parados en mitad de la cuerda sin necesidad de realizar llaves de bloqueo complicadas, facilita las maniobras de autosocorro para el usuario, puede utilizarse como elemento bloqueador para remontar por la cuerda, e incluso hay modelos que facilitan maniobras de movimientos de cargas, dispone de un gatillo de cierre en la placa lateral móvil para que el aparato no se pierda. Tiene una empuñadura multifunción que permite, según la situación:

Liberar la cuerda y controlar el descenso con la mano que sujeta el cabo libre

Desplazarse más fácilmente por un plano inclinado u horizontal gracias al botón de la empuñadura

Bloquear la cuerda para posicionarse sin necesidad de llave de bloqueo

Función antipánico que se activa si el usuario tira demasiado fuerte de la empuñadura, la leva pivotante se liberará para frenar y parar automáticamente el descenso

Leva indicadora de error para limitar el riesgo de accidente debido a una colocación incorrecta de la cuerda. La forma de la leva está diseñada para mejorar el deslizamiento de la cuerda en el ascenso

Leva pivotante que permite recuperar cuerda más fácilmente. También permite convertir un sistema de izado en reversible o realizar cortos ascensos por cuerda

Características:

Sistema autofrenante: en caso de tensión brusca y repentina (caída), la polea pivota para pinzar la cuerda y así ayuda al asegurador a detener la caída

Para una sola cuerda

Tipo de aseguramiento: semi-estático Bloqueo automático

Fuerza de frenado: 380 daN. Resistencia: 2200 daN.

Materiales: placas en aluminio, levas de freno en acero inoxidable, refuerzo en nylon Peso según fabricante: 225 g.

Hay que señalar que de poco o nada sirve incorporar al servicio un elemento que cuente con estas características, si el resto de los “eslabones” de la cadena, no cumplen con las exigencias mínimas de seguridad, resistencia y calidad, pues estaríamos expuestos a que la cadena se rompiese por el punto más débil.

En el mercado existen gran variedad de aparatos descededores (rack, stop, Id, Grigri), los cuales son ocupados por el personal de rescate de acuerdo a las necesidades, en la mayoría de los casos consiste en un aparato que tiene costillaje o rodamientos en el cual se desliza la cuerda trabajando por fricción la cual es controlada por el rescatador que realiza el descenso.

Hay descensores específicos usados en rescate en los que para descender se presiona una palanca (Id, Grigri), en el caso de que soltemos la palanca, se bloquea, por lo que si usamos un aparato de este tipo no sería necesario el autoseguro. Se puede descender prácticamente con cualquier dispositivo diseñado para asegurar, e incluso se puede hacer un freno sólo con mosquetones. Hay que conocer bien el uso de cada aparato, y familiarizarse con él antes de usarlo. Cada aparato descensor está diseñado para trabajar con unos diámetros determinados de cuerdas. Con una cuerda demasiado fina, frenará poco (o nada) y más gruesa frenará demasiado o incluso se puede bloquear.

Recomendaciones y Mantenimiento

Lea cuidadosamente las instrucciones que vienen al comprar el aparato.

Los aparatos que no son auto bloqueantes (placas de freno, ochos, etc.) se recomienda usarlo en conjunto con un aparato de bloqueo, ascendedor o prusik cuando se realiza un descenso, de esta manera el usuario quedará asegurado en caso de perder el control del descensor. Un excelente aparato diseñado para tal fin es el Shunt, el cual trabaja eficientemente en cuerda doble de 8.5 a 10 mm.

Se debe conocer a la perfección como asegurar el descendedor, es decir, como bloquear el aparato cuando está cargado y así inhibir el desplazamiento de la cuerda.

Se deben evitar caídas o choques con materiales rígidos, ya que pueden sufrir fisuras difíciles de ver a simple vista.

Los aparatos de rodillos móviles como el Grigri y el Stop, necesitan un mantenimiento adicional, ya que arena o partículas pueden impedir el buen funcionamiento de estos.

Tome en cuenta la resistencia del aparato, no use aparatos de uso individual, para el soporte de más de una persona.

Procedimientos de descenso

Destrepe: Consiste en descender por una pared de poca dificultad manteniendo tres puntos de apoyo. Se puede efectuar de cara al vacío, cuando la dificultad es moderada, o de cara a la pared, cuando la dificultad aumenta; en este caso se procede de forma inversa a la escalada, manteniendo el cuerpo más separado de la pared, para poder ver las presas y apoyos inferiores con facilidad.

Cuerda a la espalda: Sirve para descender por una pendiente moderada, para lo cual se ancla la cuerda en la parte superior y, pasándose el escalador la cuerda por la espalda y sujetándola con los brazos abiertos a la altura de las axilas, desciende de costado a velocidad controlada, produciendo el frenado por rozamiento.

Rapel: El rápel o ráppel (del francés rappel) es un sistema de descenso por cuerda utilizado en superficies verticales, se utiliza en lugares donde el descenso de otra forma es complicado, o inseguro.

El rápel es el sistema de descenso autónomo más ampliamente utilizado, ya que para realizar un descenso sólo se requiere, -además de conocer la técnica adecuada-, llevar consigo (puesto) un mínimo equipo y una cuerda. El rápel es utilizado en excursionismo, montañismo, escalada en roca, espeleología, barranquismo y otras actividades que requieren ejecutar descensos verticales. El rápel también es utilizado en rescate, tanto en los medios naturales como en los urbanos, así como en operaciones militares.

Sistemas de Rapel

Rápel en “ese”: Es un procedimiento de circunstancias que permite rapelear sin disponer de material. Para frenar se llevará, con la mano más baja, la cuerda hacia delante, con el fin de hacerla rozar contra el costado y la espalda. Es indispensable proteger la piel en los puntos donde roza la cuerda.

Rápel a la espalda: Una vez colocado el arnés o la atadura de asiento, se hace pasar la cuerda por el mosquetón y por el hombro, para tomar el sobrante con la mano contraria. El frenado se realiza como en el procedimiento anterior y también deberá protegerse la piel.

Rápel mediante descensores: Han desplazado a cualquier otro procedimiento de realizar el rápel, debido a: Mayor seguridad, comodidad y mejor control de la velocidad

Posibilidad de bloquearlo fácilmente durante el descenso Algunos modelos permiten otras utilidades (asegurar, etc.) No se precisa de otras prendas que protejan del rozamiento La técnica de rapelar la podemos aprender en poco tiempo

La maniobra de cuerda es sencilla y no requiere demasiado material Es una técnica que no requiere un gran esfuerzo físico

El individuo que rapela controla perfectamente y en todo momento la velocidad de descenso

Debido a sus facilidades podemos llegar a la conclusión de que en el rapel el exceso de confianza, unido al "relativo control" de la cuerda durante este descenso, pueden provocar accidentes. Algo que siempre debemos tener presente es que una vez que soltamos las manos de la cuerda durante el rappel, es prácticamente imposible volver a agarrarla, y son muchas las causas que pueden llevarnos a ello, independiente de la experiencia que tengamos.

Veamos algunos ejemplos de situaciones en las cuales nos podemos ver forzados a soltar la cuerda, y producir un accidente:

Descendemos demasiado rápido y por consiguiente la cuerda nos quema las manos o terminamos perdiendo el control. (la velocidad máxima de descenso en rappel aconsejada es de 2 metros por segundo. Superior a esta, se calientan en demasía las piezas metálicas y pueden llegar a fundir la funda de la cuerda, algunos modelos, rizan las cuerdas)

El diámetro de la cuerda es demasiado pequeño para el modelo de descensor utilizado, por lo que el rozamiento es mínimo y la fuerza que hemos de aplicar es demasiada.

Apoyamos los pies en rocas sueltas y perdemos el equilibrio.

El movimiento de la cuerda provoca la caída de piedras por encima nuestro y, por instinto natural, nos llevamos las manos a cubrir la cabeza.

Las cuerdas están totalmente empapadas de agua o cubiertas de hielo.

El rápel es pendular: nos caemos, pendulamos y perdemos el control de la maniobra.

Una mochila demasiado pesada en la espalda, nos obliga a inclinarnos hacia atrás durante un rápel demasiado largo y perdemos el control.

El cansancio nos produce un desvanecimiento.

Los diversos procedimientos de rápel aprovechan el rozamiento de la cuerda con el cuerpo o sobre algún dispositivo para conseguir un descenso controlado y sin fatiga.

El rapel más común es el que se hace con un descendedor ocho y algunos modelos de placa, siendo el de uso más generalizado el descensor en ocho. El frenado en el descensor en ocho se consigue al aumentar el ángulo que se forma con la mano más baja.

Rápel con freno de mosquetones: Cuando no se disponga de descensor, y las condiciones del descenso aconsejen no emplear los procedimientos explicados anteriormente, se puede emplear el freno de mosquetones como descensor de circunstancias. Se tendrá la precaución de usar mosquetones de seguridad, o básicos con los cierres opuestos.

Freno de Mosquetones: Sistema de freno realizado con mosquetones, que permite descender por una cuerda o bajar una carga. El mosquetón de soporte deberá ser de seguridad o, en su defecto, dos mosquetones básicos con los cierres opuestos. Dependiendo de la necesidad de frenado, el sistema se podrá confeccionar simple o doble, e incluso se podrán doblar los mosquetones de frenado.

Normas generales para realizar Rapel

Todas las maniobras de preparación para el rápel se deben realizar autoasegurado.

Se ha de descender con las piernas separadas, con la mayor superficie de los pies en contacto con la pared, para conservar la estabilidad, y con el cuerpo ligeramente girado hacia abajo, para ver tanto la cuerda como el itinerario de descenso.

La mano que queda más baja, mano de frenado, controla la velocidad, mientras que la que queda alta conserva la estabilidad y, en su caso, maneja el autoseguro.

El mosquetón a utilizar en la atadura de asiento o en el arnés ha de ser de seguridad y se debe comprobar que está bien cerrado, antes de iniciar el descenso.

Se debe bajar asegurado o autoasegurado, siempre que las circunstancias (poca destreza, malas condiciones meteorológicas, desconocimiento del punto de llegada, cansancio, poca visibilidad, etc.) lo exijan. Es muy recomendable hacerlo siempre.

En rápeles encadenados, es aconsejable hacer un nudo en los extremos de las cuerdas para el descenso del primero. Habiendo alcanzado éste, la reunión anclará las cuerdas.

El descenso se debe realizar a una velocidad uniforme (2m/s) y sin saltos, para evitar sobrecargas en los anclajes.

Técnicas de Rapel

Un rescatista debe conocer las técnicas de Rapel ya que ellas le permitirán poder descender por todo tipo de terrenos incluso los vacíos o caídas verticales.

Pared Lisa: Siempre se descenderá formando un ángulo de 90 grados (escuadra) con la espalda recta, el arco de las piernas separado un poco más allá de los hombros manteniendo siempre la pelvis a la misma altura de las piernas, se deberá desplazar el elemento con agilidad caminando sin llegar a brincar a menos que exista un obstáculo que obligue a hacerlo.

Trave a Trave: Al realizar un descenso que implique rapelear en una construcción aun no terminada u obligue al rescatista a brincar a Trave deberá realizar su escuadra y descendería a la primera Trave para entonces inclinarse sin retirar sus pies del punto de apoyo, una vez que su cabeza libre la parte inferior de la Trave podrá liberar sus pies del punto de apoyo y continuar con el descenso a la siguiente Trave. Para llegar de una Trave a otra el elemento deberá resortear con sus piernas procurando no separase en demasía de la estructura en construcción. Es importante

mantener el compás de piernas, tocar la Trave a la que se desciende con los pies y sobre todo nunca separar la mano de frenado del cuerpo del elemento.

Balcones: Al descender por balcones se utilizara la misma técnica que en través, cuidando el roce de la cuerda en el filo del primer balcón. Se debe tener especial cuidado con la estructura del balcón puesto que de ello dependerá la resistencia de este, debido a que el rescatista se encontrara con diferentes estructuras para balcón (aluminio, acero, madera, concreto, etc.).

Cristales: Cuando es necesario descender sobre estructuras de cristal se requiere que el elemento descienda en sentido paralelo con el cuerpo totalmente recto manteniendo el compás de las piernas abierto (con lo que se tiene estabilidad al deslizarse).

Es importante no apoyar totalmente la planta de los pies sobre el cristal, se apoyaran solo las puntas de los pies o en su caso la cara interna de estos para de esta manera difuminar el peso del elemento en el cristal, evitando así producir la rotura del mismo y ocasionar complicaciones en la operación de rescate .

Abanico o Péndulo: En ocasiones el rescatista tendrá que hacer acercamientos a puertas, ventanas y/o balcones desde otra pared debido a las circunstancias de las operaciones de rescate, en dichas ocasiones el rescatista comenzara por descender hasta un punto en donde se encuentre en paralelo con la ventana, balcón o puerta a penetrar, una vez allí, el rescatista se auto asegurara y comenzara a balancearse de un costado a otro hasta alcanzar su objetivo procurando nunca soltar su línea de descenso ya que la misma le permitirá evacuar caso de alguna contingencia.

La aseguración

La experiencia adquirida en el estudio de los accidentes desarrollados en la práctica del Rapel demostró a la unión internacional de asociaciones de alpinismo (UIAA) máximo rector del alpinismo mundial, que el 80% de los accidentes se han desarrollado en el descenso, por lo cual dicha asociación recomienda el mantener una vigilancia constante al efectuar cualquier descenso y el observar el desarrollo positivo de las técnicas así como el enmarcar sus riesgos. Entendemos por aseguración el conjunto ordenado de normas, procedimientos y recursos de que se sirve la técnica para permitir al rescatador progresar en terreno difícil, con el mínimo riesgo.

Sistemas de seguro

En rescate se presentan diversas contingencias al efectuar alguna operación en la cual se ve en la necesidad de asegurar al rescatista, ya sea para iniciar alguna penetración por una ventana, puerta, balcón, grieta, o también para el apoyo de un compañero que pudiera tener complicaciones con su sistema de descenso, es por eso que se

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