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TÉCNICAS, INSTRUMENTOS Y PROCESO DE RECOGIDA DE DATOS E INFORMACIÓN.

EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN

I 1 Averiguar el clima interno del Centro y Aulas I 2 Averiguar el clima interno de las clases.

6. TÉCNICAS, INSTRUMENTOS Y PROCESO DE RECOGIDA DE DATOS E INFORMACIÓN.

Como se ha expresado anteriormente, las técnicas de recogida de datos están siempre condicionadas por los objetivos de la investigación, la metodología, la población y las características de la muestra, el contexto, etc. Las utilizadas son las siguientes:

9 Cuestionario al alumnado. Se encuestó a una muestra representativa del alumnado del Centro, considerando importante la inclusión en la muestra de alumnado de todas la Aulas y enseñanzas.

9 Entrevista al alumnado (individual o grupo de discusión). Teniendo en cuenta las diferentes Aulas, enseñanzas que realiza, grupo, sexo, edad, etc. También se considerará si representan al alumnado o desarrollan algún rol social destacable, ya

que los «informantes clave» son personas de las que se puede obtener información valiosa.

9 Entrevista al profesorado (individual o grupo de discusión). Sirve para confrontar diferentes puntos de vista. Es relevante su pertenencia a diferentes Aulas, si son representantes en el Consejo Escolar, si ocupan puestos en el Equipo Directivo del Centro o si tienen cierta antigüedad en el Centro.

9 Entrevista al representante de las entidades locales en el Consejo Escolar. Su cometido también es la triangulación de diferentes puntos de vista.

9 Observación. Su utilización será como auxiliar de la técnica de la entrevista.

9 Análisis de documentos. Aporta la información relativa a la descripción institucional del Centro y los apartados relacionados con la participación, y también sirve como auxiliar a la técnica de la entrevista.

O sea, se ha recogido información y percepciones que sobre una misma realidad tienen los diferentes agentes implicados para ampliar la perspectiva sobre los elementos investigados, todo ello mediante técnicas diversas.

6.1. El cuestionario.

El cuestionario y la entrevista son las técnicas más relevantes en la investigación. Entre las ventajas principales de la técnica de las encuestas está el acceso a una gran muestra, la comparación estadística y, si la muestra es significativa, la extrapolación de los resultados al conjunto de la población. También se puede citar el anonimato, la objetividad y la cuantificación.

El empleo de encuestas y otros procedimientos relacionados es una estrategia de investigación bastante difundida pero, antes de aplicar una encuesta, se deben considerar ciertos aspectos. El principal es que entrevistadores y entrevistados tienen que compartir supuestos comunes sobre el significado y la estructura de los protocolos y los ítems del instrumento.

Este instrumento sirve para triangular información, junto a otras técnicas, y para validar apartados teóricos de la fundamentación. Incluye los indicadores relativos a todos los objetivos de la investigación y es el resultado de operativizarlos en variables útiles para la recogida de información relevante. Nos proporciona respuestas mediatas, asociadas directamente a las preguntas, a la vez permite al que responde una reflexión personal no mediatizada por nadie en ese momento. Las preguntas deben tener sentido para los participantes y suscitar los datos

buscados. La encuesta se basa en informaciones reunidas previamente: fundamentación teórica, consulta de expertos, conocimiento de la problemática, experiencia en el ámbito de estudio, etc.

Para operativizar los indicadores hemos seguido tres pasos:

1. Traducción empírica de los conceptos, aplicándolos o objetos concretos.

2. Definición operativa para establecer las reglas que hagan posible su traducción empírica.

3. Aplicación de las reglas a los casos concretos, llamando variable a la propiedad operacionalizada.

De esta forma, al nivel de participación, por ejemplo, le hemos asignado finalmente 4 valores, siguiendo la fundamentación teórica. Además, el estudio de diferentes instrumentos nos ha ayudado a la operacionalización de muchos de los indicadores incluidos en el cuestionario, siguiendo las mismas reglas, o similares. La indagación en la bibliografía sobre instrumentos parecidos evita realizar un trabajo ya hecho, y nos orienta y facilita algunas cuestiones. A continuación se citan las fuentes de procedencia de los principales instrumentos que nos han sido de utilidad:

9 El cuestionario cualitativo utilizado por San Fabián Maroto (1.997) en la investigación: “La experiencia participativa de los estudiantes en el ámbito escolar”. Los aparados más destacables son: delegados, asociaciones, Consejo Escolar, reuniones, derechos y deberes, participación en general, problemas participativos y sugerencias.

9 La guía para la valoración y el desarrollo de la institución escolar (DIE) de Sabirón Sierra (1.990) nos ha servido principalmente en los siguientes apartados: clima del Centro y la clase; organización, funcionamiento y procesos del Centro, la participación en general, Consejo Escolar, toma de decisiones y planteo de cuestiones.

9 Los cuestionarios utilizados por Sarrate (1.997) para la evaluación de centros de adultos (tesis doctoral). Su utilidad ha sido sobre todo en lo relacionado con la participación en el aula, la participación en actividades, los problemas o dificultades para participar, los datos personales y los motivos participativos.

9 El texto de Sánchez Alonso (1.991), relacionado con la metodología y práctica participativa. Su uso fundamental ha tenido que ver con el proceso participativo, la medición de la participación, el clima y la forma de informar.

9 Los cuestionarios elaborados por Aguado Odina y otros (1.988) para evaluar la participación de padres, profesores y alumnos de los centros docentes. Los puntos más destacables han sido: Consejo Escolar, representantes de los alumnos, información para participar, asistencia, sugerencias, dificultades y participación en general.

Las etapas por las que hemos pasado en la elaboración de este instrumento siguen de cerca las propuestas por De Ketele y Roegiers (1995, pp. 202-215), teniendo como finalidad garantizar mínimamente su validez y fiabilidad. Los diferentes pasos se exponen a continuación:

1. Tomamos como referencia los objetivos de la investigación para seleccionar variables en torno a ellos.

2. Del estudio conjunto de la fundamentación, contexto, planteamiento del problema y cuestiones de la investigación, definimos una serie de indicadores, lo más representativos posible de las dimensiones de los conceptos a estudiar.

3. Selección de los indicadores más apropiados en función del curso, modalidad educativa, marco contextual, etc.

4. Estudio de diferentes métodos de recogida de información y formatos de cuestionarios.

5. Revisión de la literatura científica y consulta a especialistas del ámbito a investigar. 6. A partir del marco teórico y de los apartados anteriores operacionalización de los

indicadores o su transformación en variables.

7. Sucesivas redacciones del cuestionario para su mejora, en función de las indicaciones del director de la Tesis, expertos, profesorado del Centro objeto de estudio y recomendaciones de manuales de recogida de información como el recién citado, entre otros, para construir un instrumento lo más pertinente, válido y fiable posible. Los principales aspectos que se tuvieron en cuenta son los siguientes: extensión (número de ítems); tipo de pregunta, su disposición u orden en el cuestionario, elección del registro de respuesta; modalidad de aplicación y presentación; poder cumplimentarse en menos de 45 minutos; situación de las preguntas que requieren menos reflexión en primer lugar, alternación de las preguntas complejas con las de resolución simple; expresión clara, evitando términos muy técnicos; utilización de frases cortas, con palabras inteligibles para todos; formulaciones con baja inferencia, etc.

8. Recogida de sugerencias del profesorado tutor sobre el modo más viable y riguroso de recogida de información.

9. Validación por 14 «jueces». Durante el procedimiento los expertos estimaron los diferentes ítems encuadrados en indicadores y variables, también puntuaron globalmente el instrumento y anotaron las consideraciones que consideraron oportunas. Las personas que participaron se encuadran en alguno o algunos de los siguientes apartados:

ƒ

ƒ

Profesorado que está en contacto con el alumnado de EPA (teniendo muy en cuenta la opinión del que imparte español para extranjeros).

ƒ

ƒ

Profesorado de EPA experto en este tipo de instrumentos, por experiencia y conocimientos.

ƒ

ƒ

Profesorado de EPA de diferentes países europeos, participantes en el programa Grundtvig.

ƒ

ƒ

Profesorado universitario.

ƒ

ƒ

Asesor de EPA.

10. Eliminación de los ítems menos valorados y realización de correcciones en función de los aportados por los expertos.

11. Prueba piloto a diferentes participantes (43) para ensayar el instrumento y detectar posibles equivocaciones.

12. Redacción final mediante pequeños ajustes y corrección de errores de expresión en algunos elementos o ítems.

En resumen, una vez definido previamente lo que hay que precisar y medir, se determinaron las dimensiones, indicadores y variables mediante el procedimiento citado. Luego se especificó el tipo de preguntas, forma, relación con las variables y aplicación del cuestionario, cuidando la redacción y ordenación de las preguntas, de tal manera que tuviesen todo el sentido posible para el encuestado. Se cuidó que el lenguaje se aproximase al del sujeto guardando las preguntas relación con el marco de referencia de la persona. No se incluyeron sugerencias de contestación. La mayoría de las preguntas tenían amplia gama de respuestas. Se estudió el formato más adecuado, la redacción de las preguntas, se puso título, se dividió en apartados lógicos, constó el nombre del autor, el título de la investigación... Las recomendaciones para la composición de las cuestiones fueron las siguientes:

1. Sólo se formularon preguntas relacionadas con el problema estudiado.

2. Las preguntas se establecieron teniendo en cuenta el modo en que iban a codificarse o tabularse las respuestas.

3. En la medida de lo posible, se planificó el cuestionario de modo que los resultados permitiesen establecer comparaciones con otros estudios sobre el mismo tema.

Finalmente, como se contó con ayuda para encuestar al alumnado, asesoramos a los encuestadores en los términos en que se debía realizar la recogida de información, y se redactaron una serie de instrucciones (anexo 2) para leerlas y tenerlas presente en los momentos previos a la realización de las encuestas.

6.1.1. Análisis del cuestionario.

La portada del cuestionario tiene el título de la Tesis, el nombre del autor y del Grupo de Investigación Aplicada de la Unizar, y la contraportada el depósito legal. La página siguiente encabeza el objetivo del cuestionario, sugerencias para su contestación y los cuatro apartados de que consta. Las primeras respuestas hacen referencia a las claves de curso y Aula que debe rellenar el encuestador según unas instrucciones precisas que debía tener muy en cuenta (ver anexo), además de la fecha. Tiene 42 ítems en total, muchos tienen 4 respuestas para facilitar su contestación, en otros se utilizan filtros muy similares (Sí, No) para lo mismo. De vez en cuando se alternan preguntas abiertas para evitar la monotonía de la uniformidad. Finalmente hay un espacio reservado para comentar aspectos que cambiaría el encuestado para mejorar la participación.

Respecto a la valoración, los expertos estimaron cada elemento con una puntuación: Inadecuado (1), Poco Adecuado (2), Bastante Adecuado (3) o Muy Adecuado (4). La media del total de puntuaciones daba un número entre 1 y 4 según el siguiente formato:

1 1,75 2,5 3,25 4

MAL REGULAR BIEN MUY BIEN

De esta forma, un resultado calificado como Mal está entre 1 y 1,75, Regular de 1,75 a 2,5, Bien de 2,5 hasta 3,25 y Muy bien de 3,25 a 4.

La valoración global del cuestionario fue calificada como Bien (3,13) por los expertos, faltando todavía los últimos ajustes o mejoras de la redacción final. Los ítems referidos a cada indicador y objetivo, junto con su puntuación están en la tabla 2.4. Como se puede ver, todos tienen una valoración adecuada o buena como mínimo y la mayoría están por encima de 3,25 (Muy Bien o Muy Adecuado).

Cuadro 2.4.

Objetivo Indicador/Variable Ítem Valoración media

B Enseñanzas Clave 3,33 C Aula Clave 3,33 1 3,60 A 1 Nivel de participación 3 3,60 A 4 Grado de satisfacción 7 3,50 I 1 Clima interno 11 3,10 2 3,87 D 1 Experiencia participativa 10 3,10 D 2 Compromiso participativo 5 4,00 4 3,75 E Conocimiento de normas 9 3,28 F 1 Participación deseada 6 3,28 F 2 Centro Obstáculos a la participación 8 3,14 14 3,25 15 3,25 A 2 Nivel de participación 16 3 A 4 Grado de satisfacción 17 2,60 I 2 Clima interno 21 2,87 D 1 Experiencia participativa 12 3,50 13 3,75 D 2 Compromiso participativo 19 3,12 F 1 Participación deseada 20 3,25 F 2 Clase Obstáculos a la participación 18 3,25 22 B 3,75 22 C 3,75 A 3 Nivel de participación 24 3,75 A 4 Grado de satisfacción 26 2,87 22 3,00 D 1 Experiencia participativa 23 3,50 22 A 3,25 25 3,25 D 2 Compromiso participativo 25 A 2,63 F 1 Participación deseada 28 3,12 F 2 Contexto Obstáculos a la participación 27 3,00 29 3,87 30 4,00 31 4,00 32 3,75 33 3,50 34 3,75 35 3,50 36 3,75 37 3,50 38 3,67 39 3,75 40 3,75 G H Datos perso

nales Factores afectan participación

Perfiles socioculturales

41 3,75

6.1.2. Fiabilidad y validez del cuestionario.

El cuestionario, como se ha dicho, hace que se evite la subjetividad de un investigador inmerso en el medio objeto de investigación e implicado en su desarrollo. Sobre todo si se mejora técnicamente mediante la validación por el sistema de «jueces», que es la validez de contenido. Además, la validez de constructo o construcción “suele fundarse sobre la opinión que emiten sus propios autores o jueces externos en relación con la acomodación del instrumento al modelo teórico en el que pretende basarse” (Gento Palacios, 1.994, p. 395). Sobre este aspecto, solamente señalar el marco teórico expuesto en el inicio, éste se ha seguido de cerca en la construcción del cuestionario y creemos que se acomoda suficientemente el instrumento al marco conceptual. O sea, la validez se ha procurado por una doble vía: en primer lugar, acudiendo a una amplia revisión bibliográfica que asegure la adecuada selección y representación de las variables, así como la coherencia del cuestionario con la teoría; y, por otro lado, con el propósito de verificar el ajuste del cuestionario al campo de estudio, se acudió a la consulta a expertos, solicitándoles su juicio sobre la adecuación de cada ítem del cuestionario a los campos de variables objeto de estudio.

Por otro lado, la fiabilidad del cuestionario aumenta mediante los criterios que hemos seguido en su confección y teniendo presente los siguientes puntos:

9 Colaboración de los sujetos.

9 Estudio de la situación de encuesta y del proceso.

9 Instrumento con un contenido interpretable, buenos enunciados e indicadores, texto con poca inferencia, traducible si hay dudas (instrucciones a los entrevistadores), palabras concretas e inteligibles unívocamente, buena estructuración, etc.

Además, se puede utilizar algún índice. Nosotros recurrimos a uno de los más conocidos, el coeficiente alfa de Cronbach, que resume la coherencia interna global del cuestionario. Lo calculamos según la siguiente fórmula:

K (1 - Σ S

2

i)

α = *

K- 1 S

2T

Donde K es el número de elementos de la prueba, S2i la varianza de cada ítem y S2T la varianza de las puntuaciones totales de la prueba.

No es un coeficiente de correlación, aunque tenga esa apariencia. El umbral para aceptar el instrumento se suele fijar en 0,70 (Corbetta, 2.003, p. 238), un alfa inferior significa que los elementos tienen poco en común o su número es demasiado bajo. Según los resultados del cuestionario piloto (antes de introducir las últimas mejoras técnicas), el cálculo nos dio un coeficiente global de 0,908.

6.2. La entrevista.

En cuanto a metodología cualitativa, nos decantamos preferentemente por la entrevista como una de las técnicas principales por economía de medios (tiempo y recursos), la posibilidad de obtener referencias al pasado, una mejor viabilidad por las características de las personas y los grupos a estudiar, una mayor productividad en cuanto a la comprensión del punto de vista de los participantes y, finalmente, porque se adaptaba mejor a los objetivos de la investigación.

Esta técnica se ha utilizado para contrastar, triangular y obtener información relevante que por otros medios es difícil de conseguir.

La entrevista, individual o colectiva, no es un cuestionario estandarizado, tiene que reflejar el punto de vista de los entrevistados, cómo ven su mundo, sus palabras, conceptos y su modo de sentir. Tiene que sobresalir la voz del entrevistado, viendo su perspectiva. O sea: lo que ha guiado principalmente el desarrollo de las entrevistas es la creación de un clima apropiado para que los entrevistados se sintiesen cómodos, usando un lenguaje cercano a los entrevistados y motivando adecuadamente.

Si en el cuestionario nos centrábamos en las variables, en este caso el criterio está centrado en la persona o personas, reconstruyendo historias o experiencias vividas; revisando modelos o casos analizados en su totalidad. Así pues, la persona o el grupo es el punto de partida para el análisis de datos y reflexión teórica, buscando su comprensión, haciéndoles hablar y entendiéndoles, mediante una recogida intensiva de la información de forma empática, y situándose ante un contexto de descubrimiento, no de verificación o refutación de una teoría o hipótesis.

Asimismo, a diferencia del cuestionario, en la entrevista semi-estructurada, que es la que se ha seleccionado, el orden y modo de preguntar se altera. Pero, aunque existe libertad de diálogo, hay que discutir o tocar todos los temas del guión (ver anexo 3), teniendo en cuenta la profundidad de cada apartado.

6.2.1. Los criterios adoptados en la entrevista.

Las directrices para la realización de las diferentes entrevistas se acomodan bastante a los siguientes apartados (Goetz y LeCompte, 1.988, pp. 138-145):

9 La tipología de Spradley divide las preguntas primarias en tres grupos: descriptivas (¿Me puedes hablar de tu participación en las actividades culturales?); estructurales para verificar constructos de los participantes (¿Qué tipo de personas participan con ustedes/con vosotros?) y de contraste para obtener los significados que asignan a los constructos y sus relaciones (Diferencia entre alumnado participante y no participante).

9 Una vez determinadas las preguntas hay que desarrollar un guión orientativo. 9 Utilizar un lenguaje claro y significativo para los respondientes.

9 Dependiendo de los datos utilizar preguntas abiertas o cerradas. 9 Preferencia de preguntas simples.

9 No hablar más que los participantes.

9 Primero se expondrán los fines, las garantías del anonimato e interacción preferente. 9 La secuenciación debe asegurar la exhaustividad de las repuestas y, al mismo

tiempo, minimizar la repetitividad, la fatiga y el aburrimiento del entrevistado. 9 Las preguntas complejas, controvertidas o difíciles para los momentos intermedios

o finales de la entrevista.

9 5 posibles contingencias: duración, sesiones necesarias, escenario, identidad de los individuos implicados y modos o estilos comunicativos del grupo.

9 Cuando hay limitación de tiempo optar por entrevistas grupales.

9 Algunos datos se obtienen más eficazmente en situaciones de grupo (descubrir diferencias y controversias).

9 La mayoría prefiere el estilo conversacional de la interacción cotidiana (comunica empatía, estímulo y comprensión; favorece la confianza y naturalidad necesarias para que los datos que se obtengan sean elaborados, matizados y válidos).

Además, según los diferentes tipos de pregunta, las «primarias» nos introducen en un nuevo tema o interrogante, las «secundarias» articulan y profundizan el tema anterior, y las «exploratorias» animan sin influir al entrevistado, quitan la defensiva y estimulan mediante alguno o algunos recursos: repetición de pregunta, solicitud de repetición de respuesta o síntesis de respuestas, estímulo o expresión de interés, pausas, solicitud de profundización, lenguaje claro y correcto, etc.

Las orientaciones de Sabirón Sierra (1.990, pp. 53-62) también nos han sido muy útiles:

9 En las entrevistas con alumnos priman las colectivas, en pequeños grupos de un mismo curso. El proceso no es costoso ni en tiempo ni en recursos y ofrece mayores garantías que si se procede con entrevistas individuales.

9 Las entrevistas a los compañeros profesores conviene realizarlas individualmente. 9 Como norma se puede pretender usar grabaciones magnetofónicas puesto que, con

ellas, no se produce ningún tipo de pérdida de información explícita, a la vez que permite observar con tranquilidad las distintas reacciones del entrevistado.

Así pues, al alumnado lo hemos entrevistado preferentemente en grupo y al profesorado y representante local individualmente, aunque en algunos casos nos hemos saltado esta norma (ha habido alumnado, como por ejemplo algún representante, que sólo se ha podido entrevistar de forma individual; y se nos planteo la posibilidad de hacer una entrevista conjunta a tres profesores, observando la confrontación de sus puntos de vista, y la mayor fluidez y extensión en el tratamiento de los contenidos por la retroalimentación que ejercían sus diversas apreciaciones). También, las entrevistas se han grabado ya que el uso de los magnetófonos permite recoger todo el diálogo y repetirlo para cuantos análisis se precise. Junto a las ventajas de este procedimiento, se ha tenido en cuenta siempre el consentimiento de las personas entrevistadas.

Por otro lado, no es necesaria una muestra representativa, se busca reproducir situaciones, eligiendo casos conforme va avanzando la recogida de información o investigación, seleccionando observadores privilegiados, representantes, o personas que están en una situación relevante y conocen el ámbito de estudio de forma amplia o mejor que otros actores. También estos informantes clave pueden ser individuos en posesión de conocimientos, «status» o destrezas comunicativas especiales y estar dispuestos a colaborar, teniendo acceso a datos inaccesibles para el investigador (tiempo, espacio, perspectiva). Entre ellos podemos citar los siguientes tipos:

9 Alumnado que conoce el Aula desde hace tiempo o la dinámica de EPA, participantes en cursos o enseñanzas con alguna problemática participativa, inmigrantes integrados en la vida de la comunidad y representantes del alumnado. 9 Profesorado con dilatada experiencia en el Centro, representantes del profesorado e

Para identificar a los informantes clave, buscar y mantener contactos con diversidad de participantes o para obtener información oculta realizamos lo que se llama diagramación.