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Tablas de interpretación de datos.

In document Tecnicas de Investigación (página 196-200)

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2. EXTENSIÓN DEL INFORME

Otro aspecto que se debe tener en cuenta al redactar el informe de la investigación es lo relacionado con su extensión, que también tiene que ver con la profundidad o amplitud con la que se redacta dicho informe. En otras palabras, aquí se debe tener en cuenta la extensión del informe. Éste debe ser tal, que no sea ni tan escueto, que omita información valiosa, ni tan detallada que contenga información intrascendente. Un criterio que serviría para redactar un buen informe de investigación, en cuanto a su extensión, es que debe consignar la información suficiente y necesaria como para que otro investigador, con el informe que tiene entre manos, pueda replicar la investigación. Es decir, quien redacta un informe debe redactarlo pensando en proporcionar la información que se requiere y que sea relevante como para replicar dicho estudio. La extensión del informe dependerá, pues, de este criterio.

Un informe muy minucioso, que proporciona muchos detalles irrelevantes, distrae la atención del lector con información intrascendente. Por el contrario, un informe muy escueto, no proporciona datos acerca de los grandes aspectos de la investigación, tales como el problema, las hipótesis, las variables, o la estrategia empleada para probar las hipótesis.

3. ESTILO DE REDACCIÓN DEL INFORME

El informe científico debe redactarse empleando el lenguaje científico técnico, que no es otra cosa que el uso del lenguaje en función denotativa. Usar el lenguaje denotativamente es dar cuenta de la realidad haciendo referencia sólo a hechos observables, objetivables, demostrables. Al usar denotativamente el lenguaje, el autor no emite sus impresiones personales acerca del fenómeno al que se refiere, ni mucho menos sus opiniones o juicios personales. El investigador debe ser objetivo y sólo da cuenta de los hechos, sin emitir sus apreciaciones subjetivas acerca de los hechos.

En el aspecto gramatical, el autor debe redactar en modo impersonal, es decir sin hacer referencia a su persona: “se halló”, “se demostró”, “se encontró”, son fórmulas recomendables para redactar informes científicos. Otra alternativa es usar el plural de cortesía, es decir, en vez de decir “yo hallé”, “yo encontré”, “yo demostré”, se recomienda usar las formas: “hallamos”, “demostramos”, “encontramos”. Con el plural de cortesía, aun sabiendo que el autor del informe es una persona individual, ésta se mimetiza demostrando con ello humildad académica al usar el plural aun cuando él solo haya hecho los descubrimientos que reporta.

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4. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Se hallan estandarizados algunos sistemas para realizar las referencias bibliográficas. No existe, ni debe existir tampoco, predilección por ninguna de ellas, pero lo que sí importa es que el autor, al redactar el informe científico, debe adoptar un estilo determinado y emplearlo coherentemente a lo largo de su informe. Es muy recomendable empelar, en todo el informe, un solo estilo con lo que se proporciona uniformidad y calidad académica al trabajo.

Por ejemplo, si el autor desea hacer referencia a un texto de Piaget, entonces, después de la cita colocará entre paréntesis lo siguiente:

(Piaget, 69: 1978)

69 hace referencia a la página de la que se extrajo la cita y 1978 es el año de edición del libro citado. Conviene poner, en la bibliografía, el año de edición para identificar el título del libro, pues es poco común que un autor publique más de un libro por año. O si se trata de una traducción o una reimpresión, con el dato del año se puede deducir el título del libro. Naturalmente, en la bibliografía, debe aparecer el libro referido con su asiento bibliográfico completo, de este modo, el lector podrá identificar el título del libro de Piaget al que se hace referencia con esta fórmula.

Esta es una forma práctica de hacer la referencia bibliográfica. Aquí no se necesita hacer citas al pie de página y la lectura puede hacerse de corrido y tener la referencia de la bibliografía puesta de modo escueto dentro del texto que se está leyendo.

La forma convencional de hacer referencias bibliográficas es mediante las citas al pie de página o al final del texto. En este caso, al final del texto citado, el autor debe colocar, en súper índice, el número correlativo de las citas. En forma correspondiente a los súper índices, al pie de página, y en letras más pequeñas que las del texto, debe aparecer la cita en los siguientes términos:

1 Salkind, Neil J. (1999): Métodos de Investigación. México, Editorial Prentice Hall Hispanoamericana S.A., pág. 87

Como se aprecia en el ejemplo que antecede, se ha colocado una línea corta, de no más de dos centímetros de longitud, para indicar que lo que sigue corresponde a las citas al pie de página. A renglón seguido aparece el numeral 1, en súper índice, que corresponde al mismo número que aparece en el párrafo que se cita. Es obvio que las citas siguientes serán numeradas en forma correlativa. Es posible, que en una sola página aparezcan una o más citas; esto depende de la necesidad de citar que tiene el redactor del informe.

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En seguida aparece el apellido del autor. Los nombres del autor van después de una coma, algunos autores, con la finalidad de destacar la información que proporcionan escriben, en mayúsculas, el apellido del autor citado. Esta es una práctica muy usada, pero para mantener la uniformidad del texto del informe que escribe, en este caso, el apellido del autor citado debe aparecer en altas y bajas, vale decir, sólo la letra inicial del apellido debe ir en mayúsculas.

Algunos libros son escritos por varios autores. En estos casos, si los autores son dos, se consignan los nombres y apellidos de los dos autores, como se puede apreciar en el siguiente ejemplo:

1 JOBERG, Gideon y NETT, Roger, (1980): Metodología de la investigación Científica. México, Editorial Trillas, pág. 56.

En este ejemplo se puede apreciar una variante en la forma de presentar los apellidos de los autores: van en mayúsculas y así fácilmente se puede saber que los autores son Sjobereg y Nett.

En algunos casos, si los autores son tres, sólo se escriben los apellidos de los tres autores, del modo como se indica en seguida:

1 FERRANDEZ, SARRAMONA Y TARIN, (1988): Tecnología Didáctica. Barcelona, Ediciones CEAC., pág. 93.

En otros casos, si los autores son tres o más de tres se escribe sólo el apellido y el nombre del autor principal y se coloca luego la frase “y colaboradores” para indicar que la obra fue escrita por varios autores, colaboradores del autor principal. Para hacer referencia a los colaboradores también se usa la forma latina “et al”, abreviatura de et alter, como se ilustra en el siguiente ejemplo:

1 ARY, Donald, et al. (1982): Introducción a la investigación pedagógica. México, Editorial Interamericana, pág. 109.

Luego de una coma, y entre paréntesis, se escribe el año de publicación el libro, tal como se puede ver en los ejemplos que se comentan. Antecedido por dos puntos ( : ) va el título del libro, con altas y bajas, si el título es breve; pero si el título es extenso, sólo se escribe el mayúsculas la letra inicial de la primera palabra del título. En seguida, y formando un solo párrafo, se consigna la ciudad en la que se imprimió el libro y, seguido de una coma, el nombre de la editorial. Luego de otra coma, se da cuenta de la página de la que se extrajo la cita, empleando la abreviatura “pág”. Si la cita ha sido extraída de varias páginas, se coloca la abreviatura “pp.”, para referir el intervalo de páginas de la que se extrajo la cita. Por ejemplo:

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1 Salkind, Neil J., (1999): Métodos de Investigación. México, Editorial Prentice Hall Hispanoamericana S.A., pp. 87-93

Todos estos datos conforman un solo párrafo de dos renglones, más o menos, por lo que es muy recomendable usar una sangría francesa de 4 ó 5 puntos, para destacar los datos que van en el primer renglón, como son el súper índice correlativo y el apellido del autor. Si no se usara la sangría francesa, y todo el texto apareciera alineado a la izquierda, se haría más difícil identificar el orden correlativo de las citas y el apellido del autor se perdería en el contenido del párrafo. Esta forma de diagramar las citas al pie de página se puede apreciar en los ejemplos que anteceden. Los científicos utilizan con mucha frecuencia información proveniente de publicaciones periódicas, es decir artículos de revistas especializadas. Para citar artículos publicados en revistas u otras fuentes hemerográficas, la alternativa es la siguiente:

1 Peñalosa Ramella, Walter, (2000): El problema de las competencias. En: Revista Peruana de Educación. Año I, Nº 5 Lima, Optimice Editores, pp. 5-28.

Para destacar la fuente, se subraya el nombre de la revista en la que apareció el artículo citado y luego se proporciona el asiento bibliográfico de la revista, indicando el año y el número de la revista, así como la ciudad y la editorial.

Con la aparición de los medios electrónicos que permiten acceso rápido y variado a la información, surge la necesidad de citar la información a la que se accede por estos medios. Estos textos tienen sus propios títulos y sus respectivos autores, de modo que en las referencias bibliográficas que se hagan se deben consignar estos datos. Es obvio que en la información obtenida por estos medios no aparece la editorial o la ciudad, aunque sí se puede saber el año de la publicación.

Sin embargo se observa en recientes informes científicos que en vez de hacer las referencias bibliográficas sólo se consigna la Página web o la dirección electrónica de la que se obtuvo la información. Ante estas circunstancias, conviene recomendar la siguiente manera de citar la información obtenida por medios electrónicos, señalando que existen diversas alternativas propuestas.

1 Salas, Rubén Darío: Las élites rioplatenses y su representación en la categoría de gobierno despótico. Revista electrónica, Número 1, junio de 1999.

http://constitucion.rediris.es/revista/hc/uno/diario2.html.Párrafo 3.

Debido a que las páginas de Internet carecen de numeración, para facilitar la búsqueda, se debe consignar el número del párrafo, como se ha hecho en el presente caso.

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