GRÁFICO N° 10.
Fuente: Elaboración Propia en base a UNODC, 2011.
Como afirmamos al inicio del apartado, la problemática del TID en el VRAE se caracteriza por una conjunción de fuerzas mayoritariamente exógenos (narcotraficantes extranjeros, especialmente mexicanos y colombianos) con un componente endógeno (crimen organizado local neosenderista), que a diferencia de lo que los organismos estatales e internacionales venían registrando, cultivos de coca de tipo focalizado, estos cultivos se dan de manera uniforme y casi generalizado como se puede apreciar en el siguiente gráfico, donde el 55 por ciento del incremento productivo se centra en las cuencas del VRAE y Alto Huallaga, ocasionando que los cambios espaciales y productivos que puedan ocurrir en estas zonas repercutan a nivel nacional (UNODC 2009: 7- 21).
GRÁFICO N° 11. Distribución Porcentual de los Cultivos de Coca por Cuenca.
Fuente: Sistema Nacional de Monitoreo apoyado por la ONUDD. 2008.
En la próxima tabla se puede apreciar la superficie de cultivo de hoja de coca por sectores y valles. La extensión de los cultivos de coca se focaliza en la zona del Alto Huallaga, VRAE y La Convención y Lares, representando un 85 por ciento de la superficie total cultivada en el Perú. En las zonas restantes, aunque se produce un marcado aumento en la superficie de cultivo de coca sobre todo en las zonas amazónicas, es relativamente pequeña en comparación con las producciones tanto del Alto Huallaga como del VRAE, que se conectan casi en su totalidad con el narcotráfico para su conversión en derivados de coca.
TABLA N° 11. Superficie de Cultivo de Coca por Sectores y Valles en el Perú (Has).
VALLES 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Alto Huallaga 13,636 14,481 15,286 13,646 16,900 16,039 17,080 17,217 17,848 17,497 13,025 VRAE 11,475 12,600 14,170 14,300 14,700 15,530 15,813 16,019 16,719 17,486 19,723 La Conven- ción y Lares 13,914 13,980 12,170 12,340 12,700 12,503 12,747 12,894 13,072 13,174 13,330 San Gabán s.d s.d s.d 470 2,700 292 446 465 500 742 738 Inambari – Tambopata 1,511 2,520 2,430 2,260 2,000 2,250 2,366 2,864 2,959 3,519 3,591 Aguaytía 2,529 1,051 1,070 510 500 917 1,570 1,610 1,677 2,913 2,803 Marañón, Putumayo, s.d 1,250 1,250 450 500 500 968 1,065 1,209 1,666 3,169
Amazonas Palcazú - Pichis – Pachitea 340 350 350 250 300 211 426 1,148 1,378 2,091 3,323 Kcoñispata s.d s.d s.d s.d s.d s.d s.d s.d 298 340 383 Alto Chicaza s.d s.d s.d s.d s.d s.d s.d 400 400 498 500 Total redondeado 43,400 46,200 46,700 44,200 50,300 48,200 51,400 53,700 56,100 59,926 60,585
Fuente: Sistema Nacional de Monitoreo apoyado por ONUDD. Elaboración OPD-DEVIDA.
Históricamente, el valle cocalero por excelencia en el país fue el Alto Huallaga48, sin embargo, a partir de 2000 el VRAE comenzó a erigirse como el segundo productor de coca hasta desplazarlo en 2010. Le llevó una década al VRAE convertirse en la zona del país donde se produce más hoja de coca, especialmente en Santa Rosa, Llochegua (Ayacucho), Pichari, Kimbiri (Cusco) y Pangoa (Junín) donde se concentran los mayores niveles de cultivo de coca.
Por el relieve del Valle del Río Apurímac y Ene la superficie plantada con hoja de coca llegó a casi su pico máximo en 2010, ocupando gran parte de los espacios disponibles, lo que obligó al productor cocalero a implementar mejoras tecnológicas en sus cultivos –a través de la utilización de agroquímicos-, de allí que el VRAE presente la característica de producir más en una menor cantidad de extensión, incrementando exponencialmente la densidad de cultivos de coca (Veáse mapa n° 5). Fuentes de Naciones Unidas estiman que en algunos casos en un hectárea se llega a producir 200.000 plantas de coca, que gracias a agroquímicos, posibilitan rendimientos unitarios superiores a 3.5 TM/ha. (ONUDC, 2014:29) los que superan largamente al promedio nacional vigente de 2.2 TM/ha. En tal sentido, además de ser la cuenca cocalera más extensa, también es el primer productor en cuanto a hoja se refiere. Al tener una superficie cultivada de 19.723 ha. el VRAE presenta como resultado una producción total de hoja de coca de 69.030 TM, lo que constituye un 55 por ciento en el período analizado del total producido en el Perú.
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Excede a los fines de la tesis evaluar las características peculiares del Alto Huallaga y la relación con Sendero Luminoso. Para ver dicha relación y cómo el Valle, a través de la coca, se convirtió en la zona que financió las campañas de PCP-SL ver Gonzalez, Raúl. (1987). “Coca y Subversión en el Huallaga”, en Revista Quehacer n°48, septiembre-octubre, Lima: DESCO: 59-73.
La mayor parte de los cultivos de coca, corresponden a los pequeños productores con unidades agrícolas reducidas, denominados microproducción familiar. Este segmento campesino representa el 77% del total del VRAE (IAP, 2010). Lo novedoso radica en que hasta el 2000 se producía sólo Pasta Básica de Cocaína (PBC), el PBC es un paso intermedio tal como puede observarse en la figura n° 1, su transformación hacia lo que usualmente se denomina cocaína, es decir, clorhidrato de cocaína se producía fuera del país, mayoritariamente en Colombia.
FIGURA N° 1. Esquema del Proceso de Elaboración del Clorhidrato de Cocaína.
Al inicio del Siglo XXI el Perú, con el VRAE a la cabeza, comienza la producción de clorhidrato de cocaína lo que provoca que los microproductores cocaleros se integren al proceso de elaboración de drogas con la instalación de pozas de maceración y laboratorios. Este escenario ocasiona que cobra fuerza en el Valle firmas del narcotráfico existentes y se instalen otras nuevas que, junto con la presencia de Neosenderistas, impregnan de violencia la zona.
GRÁFICO N° 12.
Fuente: Elaboración Propia en base a Sistema de Monitoreo Nacional.
A través del gráfico n° 12 podemos percibir el crecimiento paulatino a partir del año 2000 en la producción –potencial- de clorhidrato de cocaína en el Perú, cabe destacar que para los dos últimos años no se han recabado datos por las críticas hacia la ONUDD sobre la disparidad entre la producción de hoja de coca y la conversión luego hacia cocaína49, de allí la decisión de reformular los factores de conversión hoja de coca-cocaína mediante un estudio que hasta la fecha no ha sido presentado. No obstante, IDL (2011b) asegura que el Valle puede producir potencialmente 200 toneladas anuales.
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El Perú no aceptó la medición sobre producción de clorhidrato de cocaína, ya que éstos se obtienen en base a dos únicas investigaciones: uno de la Administración del Control de Drogas de Estados Unidos (DEA en sus siglas en inglés) del año 2005 y el otro de la Prevención del Desvío de Sustancias Precursoras de Drogas en América Latina y el Caribe (PRELAC) en 2009, ya que el gobierno peruano entiende que los trabajos toman una menor cantidad de volumen de hoja de coca para su transformación química a cocaína que los utilizados en el país. Este aspecto es de suma sensibilidad porque el índice de la producción ponderada de clorhidrato de cocaína se computa para medir los logros en los avances de la lucha contra las drogas en un país y por tal, es un parámetro muy relevante a la hora de negociar la cooperación internacional.
141 150 160 230 270 260 280 290 302 0 0 0 50 100 150 200 250 300 350 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010