2.1 ¿QUÉ ES LA AUDIENCIA?
2.4 LA TELEVISIÓN, UNA MIRADA DICOTÓMICA
En este punto es posible empezar a profundizar sobre la televisión infantil; sobre este tema son muchas las críticas que han aparecido una de ellas y la más común está relacionada con la violencia:
Un reporte técnico del Comité Consultivo científico del Surgeons General´s publicado en 1972 bajo el título de “Televisión y Conducta Social, el cual reúne los resultados de 23 proyectos de investigación. En este reporte se concluyó que había una relación causal entre ver violencia y la agresión en los infantes. Por otra parte se plantea que los niños pueden volverse apáticos ante la violencia de la vida real, después de observar violencia en un programa de televisión (“Televisión, violencia y niños”, 2006)
De igual forma se ha visto que el tema de la violencia en la televisión ya se ha vuelto más natural, en la mayoría de los programas para niños (Power Rangers, Los chicos del barrio, Ben 10, entre otros) está implícito este aspecto.
Como ya se ha venido mencionando la televisión es uno de los factores que ha llevado a la transformación de la infancia. Diferentes investigaciones realizadas alrededor de los últimos 15 años demuestran que la televisión que se dirige a los niños ha ido deteriorándose poco a poco. Este deterioro se expresa en los programas y las temáticas
abandono del principal papel que se le adjudica a la televisión infantil, ese papel se define como un modelo educador; es decir, debe encargarse de reproducir valores, principios, moralejas entre otros, por medio de los programas que están dirigidos a los niños:
La concepción más tradicional de la televisión educativa era definida por los adultos, considerando buenos y de calidad aquellos programas dirigidos a que los niños mejoraran su rendimiento escolar (apresto pre-escolar, leer, información científica, etc.), adquirieran ciertos hábitos y valores socialmente deseables (solidaridad, paz, valorar las diferencias, respetar la discapacidad, aprender a consumir, etc.). En las nuevas ideas, son los niños quienes aparecen exhibiendo sus propios intereses y protagonizando sus actividades para lograr sus deseos y metas (conjuntos musicales, etc.) (“Televisión, los niños y la televisión”,1997)
Esos últimos programas que se han ido desarrollando para los niños dejan de lado la parte educativa para pasar hacia un enfoque basado en el entretenimiento, es decir, lo que más vende.
De esta forma se podría hablar de dos tipos de posiciones adjudicadas a la televisión con respecto a los niños: “Por un lado, estaban aquellos que veían en la televisión un medio con influencia negativa en las conductas de los chicos, y por otro, quienes creían que la televisión iba a ser un medio capaz de democratizar y llevar información y conocimiento a quienes no podían acceder de otra forma.” (“Televisión y niñez: ¿desaparición de la infancia?, 2007) Muchos programas que se han construido pensando en los niños han buscado la forma de ser una institución educadora, llegar a espacios donde el nivel económico impide tener un grado de educación mayor. Un ejemplo de esto es el programa Plaza Sésamo, este proyecto buscó llegar a los lugares donde los niños se encontraban inmersos en un estrato socio-económico muy bajo. Por lo tanto los contenidos, los personajes, los libretos; todo lo que rodeaba al programa buscaba ser ese modelo educador que no existía en esas zonas. Sin embargo y como se mencionó también es posible hablar de casos comprobados de niños que imitan lo que ven en televisión, llevando a crear más violencia e imaginarios de poder y aspectos sobrenaturales que ningún humano es capaz de poseer. Es así que por este lado la televisión si puede ser vista de forma peyorativa. Frente a este aspecto de violencia en la televisión Breel en su libro Los niños, el consumo y el marketing (1995, p.173) dice que diferentes investigaciones han sido realizadas para conocer qué tanto afecta lo que
el niño ve en televisión en la realidad y de esta forma medir los efectos a largo plazo de la televisión:”El CEFREC (centro de formación y de investigación para la educación y la comunicación) elaboró una lista de una docena de efectos probables o supuestos de multiplicación de imágenes duras en los niños y adolescentes”, (Breel, 1995, p. 174) Los resultados de esta investigación demostraron que: por un lado al ver las imágenes violentas se podía dar una liberación de todas las pulsiones negativas, de esta forma se rechazaba la violencia; pero por otro lado se ve la violencia como la razón para vencer, por lo tanto la violencia justifica algunas acciones para alcanzar lo que se desea.
Sin embargo, el lado negativo ha sido el lado que más se ha investigado, es así que se busca la forma de alejar a los niños de la televisión. Se ve la televisión de una forma negativa, debido a todos los posibles problemas que puede causar en el desarrollo de los niños. Por medio de los programas vistos los niños empiezan a desarrollar comportamientos violentos, volviendo a los niños más agresivos; como se mencionó este aspecto es el más resaltado por investigadores y psicólogos:
la televisión, fomenta una "naturalización" de la violencia como mecanismo para resolver problemas, alcanzar el éxito e incluso ser considerados como un héroe… los actos violentos a los que se puede ver expuesto un menor durante 10 horas de programación infantil de una de las principales cadenas televisivas del país es de 582, de los cuales 252 corresponden a muertes violentas, es decir, "se trata prácticamente de 58 actos de violencia por hora, y casi uno por minuto ( “Experta vincula la televisión infantil al auge de violencia en aulas”, 2007)
Es por esto que se trata de evitar que los niños vean televisión, de igual forma todos los dibujos animados que manejan superhéroes o personajes que tienen algún tipo de poder se convierten en el modelo a seguir de los niños; el deseo de los niños por tener esos poderes muchas veces inflyen en la forma como actúan con las personas que se encuentran a su alrededor.
De igual forma en el libro Los niños como audiencias: investigación sobre recepción de medios (Barbero, 2001) se analiza el entendimiento que se da por parte de los niños hacia programas dirigidos a ellos y uno que otro dirigido hacia los adultos. Esta investigación busca conocer cuáles son los aspectos que más resaltan los niños de los programas vistos, qué fue lo que más les gustó, qué no les gustó, cómo ven los
relación entre esos programas vistos y la familia. Se pregunta acerca de si el programa es un reflejo de la familia en la que convive. Las temáticas de los programas analizados en esta investigación demuestran que muchos de los conceptos que anteriormente se manejaban en los programas para niños han cambiado. Anteriormente se hablaba de la familia, donde había uno que otro problema y finalmente al acabar el capítulo había una solución al problema. Los programas de hoy en día son el reflejo de un tipo de imaginario difícil de esclarecer, pero que muestra una ruptura con las narrativas de programas de hace unos años.
La influencia que representa la televisión en los niños también puede ser medida en cuanto al tiempo que pasan los niños frente al televisor. La cantidad de tiempo alarma tanto a los investigadores como a los padres. En un año los niños pasan alrededor de 1023 horas (“How TV affects your child”, 2008) viendo televisión. También se menciona la necesidad que los niños vean la televisión acompañados de sus padres, la presencia de ellos en este ámbito parece ser relevante para lograr un mayor entendimiento de lo que se está mostrando. Se miden los efectos que se producen en los niños al pasar mucho tiempo frente a este medio.
Sin embargo no es posible ver a la televisión infantil sólo como un medio en el que se produce violencia y que sólo provoca aspectos negativos en los niños; en cambio, la televisión permite que los niños conozcan más acerca del mundo en el que viven, les da la opción de conocer las representaciones de las personas y de las cosas, los divierte y entretiene por medio de personajes que muchas veces se alejan de la realidad rutinaria, y les permite acceder a espacios que físicamente se encuentran limitados, como se había mencionado anteriormente. En el libro Televisión infantil: voces de los niños y de la industria televisiva se menciona:
La televisión en Colombia ha sido más objeto de juicios morales que escenario para pensar el país, hacer la comunicación e imaginar la sociedad… abundan los ensayos escritos por teóricos y moralistas venidos de otras disciplinas, que expresan sin ningún pudor sus prejuicios frente al medio como si fueran verdades irrefutables. Existen así mismo números estudios sobre los supuestos: efectos de la televisión en la dilución moral y la exacerbación sexual y de las actitudes o los comportamientos violentos de los niños y jóvenes (Rincón, O; Gómez, M. y Galindo, M. Galindo M, 2002, p. 16)
Esta posición trata de encontrar nuevos puntos de vista acerca de la televisión y los niños.
En el libro: Televisión infantil: voces de los niños y de la industria televisiva (Rincón, O; Gómez, M. y Galindo, M. Galindo M, 2002) se define a la televisión infantil como una estrategia en la que su diseño y comercialización se encuentra dirigida a los niños. Cada uno de los programas que son emitidos en este campo conoce rangos de atención de los niños, preferencias, desarrollo en las diferentes capacidades. La televisión infantil busca educar, entretener e informar a los niños. Dentro de la definición que se da en este libro también se menciona la variedad de temáticas que son manejadas para entretener a los niños al igual que los diferentes formatos. La televisión infantil cambia dependiendo del espacio donde se encuentra. Es decir, en EEUU es posible hablar de canales infantiles; es así, que la televisión infantil es emitida durante todo el día y todos los programas que son emitidos en estos canales están estructurados para y hacia los niños.
Por otro lado en Colombia no es posible ver un canal totalmente dirigido a una audiencia infantil, un canal que pueda ser definido como un canal para los niños; en cambio, lo que se ven son diferentes programas que se emiten en diferentes horarios sin tener en cuenta una franja infantil, debido a que canales como RCN o Caracol parecen no tenerla, esto de lunes a viernes. Una franja es un espacio estructurado en un medio masivo o no, que cumple con ciertas características, horarios y programas para llegar a una audiencia definida. Una de esas franjas es la infantil que tiene espacio dentro de los canales. Dentro de una franja infantil se incluyen los programas para los niños; para conocer qué programas deben ser incluidos dentro de estas franjas se tienen en cuenta aspectos como el rating, la audiencia, las temáticas y otros. Estos más otros factores son los qué definen qué programas serán incluidos dentro de la franja infantil. Un ejemplo de esta franja se puede encontrar en el canal City TV, en la tarde a partir de las 3:00 p.m. se presentan programas como Zona Locha y dentro de éstos los niños pueden acceder a dibujos animados y a documentales que son de su interés. Sin embargo una de las críticas que se le hace a esas franjas infantiles es que incluyen programas ahí porque no tienen restricciones de sexo ni violencia.
reproduce violencia y que logra comportamientos inadecuados en los niños, impidiéndoles desarrollarse de una mejor manera, todo esto visto dentro del ámbito educativo. Los programas que van a ser investigados no pueden ser vistos desde este enfoque, ya que su principal objetivo es divertir a los niños, sin embargo; pareciera que no sólo hay entretenimiento de por medio; en cambio, hay algo más oculto porque las temáticas y la estética que manejan los nuevos programas se alejan substancialmente de los programas de los niños en otro momento.