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Capítulo 3. Proceso Enseñanza – Aprendizaje

3.1 El trabajo docente

3.2.2 La Teoría del Aprendizaje Significativo

Ausubel (1968) considera que las personas adquieren los conocimientos verbales más bien por recepción; las ideas, los conceptos, las reglas se presentan y son comprendidas por los alumnos. Si la información presentada a los estudiantes posee una estructura lógicamente ordenada el aprendizaje significativo ocurrirá con mayor probabilidad.

Ausubel considera que toda situación de aprendizaje, y particularmente el que se produce en la escuela, puede distinguirse por dos dimensiones fundamentales: el que ocurre por repetición y el que es verdaderamente significativo. Si estas dimensiones se combinan con tres estrategias de instrucción que se aplican de

manera más generalizada, se tiene una matriz que arroja seis posibilidades que se exponen en el siguiente gráfico:

Aprendizaje significativo Clarificación de relaciones entre conceptos Instrucción audiotutorial bien diseñada Investigación científica. Música o Arquitectura nuevas Conferencias o La mayoría de las presentaciones en libros de texto Trabajo en el laboratorio escolar Mayoría de la investigación o la producción intelectual rutinaria Aprendizaje memorístico Tablas de multiplicar Aplicación de fórmulas para Resolver problemas Solución de

acertijos por ensayo y error Aprendizaje receptivo Aprendizaje por descubrimiento guiado Aprendizaje por descubrimiento autónomo

Posibles combinaciones de dimensiones de aprendizaje y estrategias de enseñanza (Ausubel, 1968).

Es importante señalar que tanto el eje vertical como el horizontal son concebidos por Ausubel como continuos. El primero distingue entre el aprendizaje por recepción en contraposición con el aprendizaje por descubrimiento. El segundo eje señala al aprendizaje memorístico o repetitivo en contraste con el aprendizaje significativo.

En el aprendizaje por recepción, el alumno recibe los contenidos verbales en una forma terminada, tal y como se espera que los aprenda; interesa que los asimile para poder reproducirlos posteriormente. El aprendizaje por descubrimiento requiere una participación activa por parte del alumno; en este caso, el contenido se ofrece de forma inacabada para que el estudiante lo analice, lo reorganice, establezca las relaciones y luego asimile los principios.

El aprendizaje significativo se distingue por dos rasgos: la posibilidad de vincular el contenido nuevo con lo que el alumno ya sabe en una forma no arbitraria; y, la disposición del estudiante para asignar un significado propio a ese contenido. El aprendizaje repetitivo o memorístico se produce cuando el contenido nuevo no

puede relacionarse lógicamente (se percibe como datos sin sentido), o cuando el alumno no cuenta con los conocimientos previos para incorporarlo.

Ausubel, pone el acento en el aprendizaje significativo y recomienda disminuir al máximo el aprendizaje memorístico.

Su experiencia le llevó a afirmar que el aprendizaje más generalizado es el aprendizaje significativo por recepción. Ausubel considera que una cantidad importante del conocimiento es compartido mediante el lenguaje, sin embargo, no desestima el aprendizaje por descubrimiento.

Para que el aprendizaje significativo ocurra se requiere de la presencia de tres condiciones:

1) El contenido a ser aprendido debe ser potencialmente significativos; esto es, debe poseer una estructura lógica.

2) La estructura cognoscitiva previa del individuo debe poseer ideas relevantes relacionadas con el nuevo material.

3) El individuo debe presentar una disposición positiva para realizar la integración entre el nuevo material a aprender y los conceptos pertinentes de su estructura cognoscitiva.

Para que el aprendizaje significativo ocurra, el material debe estar constituido por elementos organizados en una estructura, de tal manera que sea clara la forma en que las diferentes partes se relacionen entre sí.

Esta primera condición no es suficiente por sí sola. La estructura cognitiva de quien aprende ha de contener también ideas inclusoras, esto es, ideas que puedan ser relacionadas con el nuevo material. Si no se poseen estas ideas, se dificulta enormemente el enlace que pueda hacer el individuo entre los nuevos y los viejos conceptos. La existencia de esta condición permite la transformación del significado lógico que tenga el material en un significado psicológico dentro del individuo. Esta transformación es siempre idiosincrática y ocurre cuando el sujeto incorpora la nueva información en su particular y personal estructura cognitiva. El aprendizaje significativo es producto de la interacción entre el nuevo material

lógicamente organizado y la estructura cognitiva del individuo. Los significados que éste último le dé a lo que aprende es necesariamente una construcción íntima, una verdadera apropiación personal.

La posibilidad de compartir una cultura en una sociedad, por fortuna no está contrapuesta con esta idea de Ausubel, ya que además del carácter intrapersonal del aprendizaje, éste se adquiere en un contexto escolar o comunitario que permite establecer una homogeneidad en cuanto a los códigos culturales de los significados otorgados.

Estas dos condiciones básicas no serían suficientes si no se conjugaran con la disposición del individuo para aprender. Es obvio que realizar estos procesos de incorporación y comprensión, requieren un esfuerzo y es necesario un motivo para este trabajo. Resulta necesario entonces, no olvidar la importancia de la motivación al logro, como un elemento que ha de estimularse por quien enseña. La conjunción de estas tres condiciones propicia la asimilación cognoscitiva, característica básica del aprendizaje significativo. Dicha asimilación puede realizarse de tres formas diferentes: por subsunción o aprendizaje subordinado; mediante el aprendizaje supraordinado; y, por aprendizaje combinatorio.

a) Subsunción subordinada, se produce cuando las nuevas ideas son relacionadas de manera subordinada con ideas más abstractas, más generales e inclusivas. Éstas últimas se llaman ideas inclusoras y sirven para anclar las nuevas ideas o conceptos.

Este aprendizaje es eficiente pues al relacionar una idea nueva con otra de mayor abstracción que ya se posee resulta evidente la pertinencia de la información, se amplían las posibilidades explicativas y se logra un conocimiento de mayor estabilidad en la estructura cognoscitiva, esto es, se presume un aprendizaje resistente al olvido.

Ahora bien, esta subsunción puede ser derivativa o correlativa. La primera se produce cuando los nuevos conceptos son ejemplos o ilustraciones de otros más inclusivos o generales; vgr., cuando se leen enunciados que ejemplifican principios

conocimiento es una extensión, limitación o modificación de conceptos anteriores. Así, cuando se conocen principios pero de una religión distinta a la que es familiar; en este caso se tiene una subordinación correlativa, o sea que los nuevos conocimientos no pueden derivarse directamente de conceptos más incluyentes ya existentes.

b) Subsunción supraordenada, se realiza cuando el individuo adquiere un nuevo concepto más general que los que él ya posee en su estructura cognoscitiva y éste le da cobertura a concepto más particulares. Por ejemplo, el alumno puede haber aprendido las características del gato, el perro y el murciélago, para luego aprender el concepto de mamífero.

c) Subsunción combinatoria, tiene lugar cuando no existe alguna idea de mayor generalidad ó abstracción, ni otras de menor generalidad ó abstracción, con las cuales subsumir la nueva información, sino que más bien, este tipo de conceptos pueden relacionarse de manera intencional mediante aprendizaje combinatorio. Aún cuando este aprendizaje requiere mayor esfuerzo, es posible que, una vez consolidado, presente también estabilidad y resistencia al olvido.

El aprendizaje significativo ocurre por medio de dos procesos: la diferenciación progresiva y la reconciliación integradora.

Conforme el aprendizaje tiene lugar, los conceptos de mayor generalidad o abstracción, se modifican y se hacen más diferenciados. Este proceso es progresivo y va facilitando la aparición de una estructura cognoscitiva ordenada jerárquicamente, de arriba a abajo.

Las suposiciones en esto son que: a) para los seres humanos es más fácil aprender aspectos generales y luego distinguir sus elementos, y b) la organización de un contenido en la mente se realiza mediante una organización jerárquica donde lo general está en la cúspide (Ausubel, 1968).

Por su parte, el principio de reconciliación integradora se refiere básicamente al aprendizaje supraordenado o combinatorio; en éstos las modificaciones de la estructura cognoscitiva permiten el establecimiento de nuevas relaciones entre conceptos o ideas, evitando la departamentalización excesiva, explorando las

relaciones entre las ideas nuevas y las anteriores, para identificar las semejanzas y diferencias importantes, precisamente para reconciliar las inconsistencias aparentes.