PARTE II: LA UNIVERSIDAD INDÍGENA DE VENEZUELA
11 La experiencia intelectual de Tauca
11.4 Teoría de la educación indígena: Aprender haciendo
En este apartado se describe la función de la UIV como espacio de reflexión sobre modelos educativos, y se señala la importancia del principio indígena de “aprender haciendo”, cuyo significado continúa desarrollándose en el próximo capítulo.
La experiencia de Caño Tauca no obedece a un concepto de la educación indígena completamente definido de antemano. Al contrario, parte de la actividad consiste precisamente en reflexionar sobre la naturaleza de la educación indígena para más tarde aplicar sus claves a nuevos contextos educativos. Esta reflexión acontece en la materia
“Educación Indígena”, pero también en otros documentos como las autobiografías y los informes del trabajo de campo.
Como hemos ilustrado en el apartado 9.1.2, los jóvenes analizan con precisión el impacto de la escolarización estatal y/o religiosa en sus comunidades. Sus observaciones refuerzan nuestro análisis sobre la escolarización en Wi’pon y Kei’pon: las escuelas constituyen un espacio de superposición cultural, y sus docentes son las personas más desvinculadas del contexto indígena.
En segundo lugar, los universitarios describen su propia experiencia educativa e incluso definen de forma general las etapas características de la enculturación en sus respectivas sociedades. Los textos de los alumnos coinciden en tres elementos:
1) El carácter progresivo y continuo del aprendizaje. Aprender es el recorrido de una vida, y no una experiencia contenida en un periodo u momento concreto.
2) El aprendizaje comienza y se confunde con el juego infantil. Fabricar
y usar armas para capturar pequeños animales, que también contribuyen a la dieta, son los juegos añorados de la infancia.
3) El aprendizaje es indisociable de la experiencia. Todo se aprende con
la práctica y con la vivencia. No solamente las habilidades técnicas sino también los conocimientos abstractos, porque las explicaciones indígenas del mundo se adquieren necesariamente a través de una experiencia, la de escuchar a un familiar a lo largo de los años, en la quietud de la noche o en la soledad del bosque. Los conocimientos no existen independientemente sino que pertenecen a esa experiencia.
El siguiente relato ilustra la conciencia generada sobre el modelo educativo propio. Se trata de un ejercicio propuesto por la materia “Educación Indígena” impartida en Caño Tauca. En el fragmento el alumno reconstruye su propia experiencia y, de forma espontánea, desvela las claves distintivas del proceso educativo indígena(Torres (Emjayumi) 2003):
Primero, yo, Emjayumi, estaba en el vientre de mi madre. Después nací con el mundo diferente que las demás culturas. Estaba una semana en la mano de mi mamá sin salirnos a otro lugar. Hasta que se cayó mi ombligo. Después me purificaron y mi madre también se dejó purificar para sacar malos espíritus y para que yo creciera bien sano. Fue mi abuelo que nos purificó. Luego mi madre me cargaba a cualquier sitio. Cuando yo estaba grandecito, comencé a hablar y a pronunciar en mi idioma materno, de manera que mi padre me enseñaba a decir y nombrar los animales, aves y los peces que son comestible, incluso los materiales para fabricar el casabe como: sebucán , manare, guapa, etc. Más tarde comencé a acompañar a mi padre en la selva, en la cacería, la pesca... Así fui viendo las cosas que hacía mi papa, captaba lo que veía. A veces vivía con mi abuelo y abuela donde ellos me contaban el cuento y la historia antes de acostarnos. Me aconsejaban mucho a respetar las normas que hay dentro de la cultura Yekwana de modo que fuera una persona decente. Fui cumpliendo el consejo que me daban mis abuelos. Respetaba a los ancianos y las personas adultas. Cuando me bautizaron, me pusieron el nombre. Primero se reunieron mi familia, donde escogieron el nombre Emajayuwa.
Lo que me ha gustado durante mi niñez es cuando salía con mi familia a un lugar para fabricar la curiara. Al estar allá duraba dos meses. A veces mi abuelo me llevaba al monte a perseguir la huella de danto. Así pude agarrar ese método para cazar y andar en el monte. Cuando mi papá mataba el danto y mi abuelo se encargaba a picar la carne. También me enseñó cómo construir una casa y la troja para ahumar la carne. Esta etapa pase cuando tenía ocho años, fue importante para mí.
El relato de Emjayumi remite a la experiencia del niño E’ñepa descrita en el capítulo 5. El muchacho aprende participando en el mundo adulto, observando y ensayando por sí mismo, arropado físicamente por el contacto materno e incorporado simbólicamente al recibir el nombre personal.
El principio de “aprender haciendo” rige la actividad educativa en Caño Tauca. Nadie pretende que los participantes en la UIV memoricen textos teóricos como en los sistemas universitarios convencionales. Las sesiones en el aula son esencialmente participativas, y el trabajo personal del alumno (el 80% de la jornada) consiste fundamentalmente en elaborar y aplicar. El joven elabora documentos a partir de las ideas recibidas en el aula y su propio conocimiento de la realidad indígena, y aplica los conceptos y técnicas recibidas en ejercicios prácticos, ante el papel o la pantalla, o entre las plantas y animales en las áreas agroecológicas. Podríamos por tanto formular la siguiente analogía: así como el niño indígena descubre su propio mundo interactuando
con él, el universitario de Tauca adquiere de forma práctica una nueva comprensión de la interculturalidad.
En síntesis, la UIV es un espacio donde el modelo educativo no se impone de antemano sino que es objeto de observación y reflexión, y donde se aplica el criterio indígena de “aprender haciendo”. El próximo apartado abunda en la dimensión práctica del conocimiento porque se centra en la subsistencia material indígena tal y como es enfocada desde Caño Tauca.
El capítulo que aquí concluye se ha centrado en la dimensión intelectual de las experiencias que tienen lugar en Caño Tauca y desde Caño Tauca. Escribir, registrar, aplicar tecnologías de la información… son experiencias que enfrentan al universitario indígena con los límites de su propio medio cultural. Junto a ellas recibe la influencia de discursos y conceptos académicos de índole diversa, en las que sobresale el papel ambivalente de la Etnología. Fuera de los contextos académicos más ordinarios, el alumno adquiere otra formación: en el bosque, junto al anciano visitante; y en su entorno local originario, donde actúa como una suerte de etnógrafo y embajador étnico. Se plantea así un nuevo tipo de liderazgo intelectual y político, los “nuevos piaches”, y un nuevo modelo educativo basado en el principio de “aprender haciendo”.
12
Interpretando modelos económicos
El capítulo que aquí comienza se dedica a observar la función de la UIV como espacio de reflexión y ensayo intercultural en el ámbito de la organización económica y la adaptación ecológica de las comunidades. Tras una introducción teórica, ilustramos en primer lugar la conciencia que los alumnos desarrollan en la UIV sobre la frágil situación de las comunidades, para luego observar el esfuerzo de recuperación de modelos tradicionales y los ensayos dirigidos a la introducción de innovaciones productivas que permitan recuperar la autonomía económica local.
12.1Perspectivas teóricas
En el primer bloque de esta tesis hemos descrito las concepciones, costumbres y pautas que rigen la gestión de los recursos naturales y la organización económica E’ñepa. El modelo E’ñepa ejemplifica la forma singular que los indígenas tienen de relacionarse con su medio. Hemos apuntado tres enfoques diferentes para definir la singularidad de su modelo económico:
1) La existencia un Plan de gestión colectiva de los recursos naturales
articulado normativamente en tabús alimentarios, lugares sagrados y otros preceptos, mediante el cual los indígenas logran habitar de forma sostenible su medio (Arhem 1998, 120, Zent y Zent 2006, 87, Heinen 1988, 641-642)
2) La noción de un “Sistema cósmico del compartir”, donde los los seres
humanos y los actores que representan simbólicamente a la naturaleza forman parte de una misma unidad social, y por tanto no existe extracción de recursos sino intercambio necesario, compartir solidario (Bird-David 1992, 29-30).
3) El concepto de “perspectivismo”, que define aquellas culturas donde los componentes de la naturaleza también son considerados “personas” –con volición, conciencia y subjetividad–, y donde el