POSTULADOS Y MODELOS SOBRE LA ECONOMÍA REGIONAL Como se vio en el capitulo IV, la teoría de desarrollo endógeno basa sus
5.1 TEORÍAS DE CRECIMIENTO ECONÓMICO REGIONAL.
Las teorías de crecimiento regional, son teorías agregadas que se diferencian de los enfoques macroeconómicos tradicionales, por el interés especial que dedican a estudiar las características que posee un territorio.
Así es como éstas teorías, vierten sus estudios y preocupaciones en aquellos factores productivos que bien utilizados generan riqueza, como son el trabajo, el capital y la tecnología. Tienen como supuesto la existencia de una capacidad productiva ociosa y de un factor de mano de obra siempre dispuesto al trabajo, por lo que el crecimiento dependerá de la intensidad de uso que se haga de la mano de obra dependiendo de la tecnología (Capello 2006: 178).A continuación se describen algunas teorías de crecimiento regional, éstas han sido seleccionadas de acuerdo a su empleo e importancia.
5.1.1. - Teoría de la localización.
El núcleo teórico de la economía regional, como también, la gran cantidad de aportes que ha brindado, se relacionan con la cantidad de métodos y modelos que ayudan al análisis espacial, siendo la teoría de localización la que constituye su núcleo teórico. La teoría de localización, investiga las decisiones de emplazamientos que poseen empresas y hogares. Es decir, en qué punto de una región se debería situar una fábrica o un núcleo habitacional, con el propósito de satisfacer sus necesidades de oferta y demanda de bienes, en un tiempo prudente y a bajo costo. Su análisis busca minimizar los costos de transporte asociados a las distancias medias entre los mercados de materias primas, los mercados de consumo y la localización que posee cada empresa. Todo esto, con el propósito de maximizar sus beneficios (Richardson 1978: 43-44). Esta teoría ha planteado modelos que permiten maximizar la explotación del suelo, así mismo, ha brindado herramientas que facilitan entender la distribución geográfica de empresas de un mismo rubro. También ha permitido analizar las distancias que existen entre los centros de distribución y de ventas. Por lo que esta teoría es considerada como la base de la economía urbana. Sus aportes, se han traducido en mejoras al trabajo de Von Thünen – Alonso-Muth. Al disponer de un suelo más “barato”. Por un lado, el coste de producción se reduce, pero por otro lado, esto mismo provoca un aumento indirecto de los costes de transporte. Así, el problema de localización, puede entregar una cantidad diferente de posibles ubicaciones óptimas, cada una asociada a un costo total. Es lo que se conoce como la “paradoja de Muth” (Capello 2006: 173).
Las condiciones del equilibrio espacial exigen que los flujos del comercio interregional se compensen en la totalidad del sistema, y que las diferencias de precio entre los distintos mercados, después de que el comercio haya tenido lugar, sean iguales o menores a los costos unitarios de transporte entre los mercados (Richardson 1978: 29). Este problema ha sido analizado por numerosos economistas, desde que lo planteó Cournot en el año 1830. De entre la gran variedad de soluciones planteadas, la más sencilla se basa en el problema de transporte de Hirtchcock – Koopmans - Dantzig. Versa sobre un modelo de programación lineal, en que una función objetivo minimiza todos los costos de transporte asociados. Friedrich Weber, en 1928, afirmó que la localización óptima es aquella donde se minimizan los costos de transporte. En algunos casos, el punto con el costo mínimo de transporte, CMT, se encontrará cerca de los mercados de materias primas, en otros estará cerca de los mercados de los consumidores. Ahora bien, si existen m fuentes de
materias primas y c mercados, el punto CMT se obtendrá minimizando la sumatoria de todos los costos de transporte, es decir (Richardson 1978: 30- 45); 𝑀𝑖𝑛𝐶𝑀𝑇= (𝑡! ! !!! ∗𝑟! ∗𝑞!)+ (𝑡! ! !!! ∗𝑟!∗𝑞!) donde; 𝑡! = 𝐶𝑜𝑠𝑡𝑜𝑢𝑛𝑖𝑡𝑎𝑟𝑖𝑜𝑑𝑒𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑜𝑟𝑡𝑒,𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒𝑓𝑢𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠𝑑𝑒𝑚𝑎𝑡𝑒𝑟𝑖𝑎𝑠𝑝𝑟𝑖𝑚𝑎𝑠𝑎𝐶𝑀𝑇. 𝑟! =𝐷𝑖𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒𝑙𝑎𝑠𝑓𝑢𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠𝑑𝑒𝑚𝑎𝑡𝑒𝑟𝑖𝑎𝑠𝑝𝑟𝑖𝑚𝑎𝑠,𝑖,𝑎𝑙𝑙𝑢𝑔𝑎𝑟𝐶𝑀𝑇. 𝑞! =𝐶𝑎𝑛𝑡𝑖𝑑𝑎𝑑𝑑𝑒𝑖𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑜𝑟𝑡𝑎𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒𝑠𝑢𝑓𝑢𝑒𝑛𝑡𝑒𝑎𝐶𝑀𝑇. 𝑡! = 𝐶𝑜𝑠𝑡𝑜𝑢𝑛𝑖𝑡𝑎𝑟𝑖𝑜𝑑𝑒𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑜𝑟𝑡𝑒,𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝐶𝑀𝑇ℎ𝑎𝑠𝑡𝑎𝑙𝑜𝑠𝑐𝑜𝑛𝑠𝑢𝑚𝑖𝑑𝑜𝑟𝑒𝑠,𝑐. 𝑟! =𝐷𝑖𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒𝑙𝑜𝑠𝑚𝑒𝑟𝑐𝑎𝑑𝑜𝑠𝑑𝑒𝑙𝑜𝑠𝑐𝑜𝑛𝑠𝑢𝑚𝑖𝑑𝑜𝑟𝑒𝑠,ℎ𝑎𝑠𝑡𝑎𝐶𝑀𝑇. 𝑞! = 𝐶𝑎𝑛𝑡𝑖𝑑𝑎𝑑𝑑𝑒𝑖𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑜𝑟𝑡𝑎𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒𝐶𝑀𝑇,ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎𝑙𝑜𝑠𝑐𝑜𝑛𝑠𝑢𝑚𝑖𝑑𝑜𝑟𝑒𝑠,𝑐.
5.1.2.- Teoría de la base exportadora.
Una de las teorías más fértiles es la que focaliza su atención en la base exportadora. Se trata de un enfoque ampliamente aceptado porque aporta una gran cantidad de herramientas útiles para el diseño de estrategias y políticas de desarrollo regional (Rosales & López 2008: 167). La argumentación básica de este enfoque de desarrollo regional fue presentada por Douglass Cecil North y puede resumirse así: una región ofrece un mercado demasiado pequeño, pero es capaz de sostener, al menos en las fases iníciales, un ritmo de desarrollo dinámico y persistente. De aquí que las actividades económicas originales, con una producción altamente exportable, constituyan el motor del desarrollo regional. La expansión dinámica de tales actividades de exportación, amplía el mercado regional y crea condiciones de soporte económico, favoreciendo el surgimiento de nuevas actividades de producción en bienes y servicios para el mercado local y regional. La base de exportación de una región la conforman la actividad exportadora, que puede ser agrícola, minera, forestal, industrial o terciaria. El tipo de actividad que sirve de base de exportación y el ritmo del desarrollo determinan la estructura. El modelo de base exportadora otorga un marco muy flexible para el análisis, ya que permite su aplicación a una región o a una ciudad. También
puede aplicarse para cambios en la actividad económica a corto plazo y para el análisis del crecimiento a largo plazo (Richardson 1978: 67).
La teoría de la base exportadora que impulsa el desarrollo de una región, y por ende de un país, plantea que el impulso al desarrollo proviene del exterior, y de la capacidad interna para reaccionar a él. La lógica en los argumentos, despertó el interés de muchos gobiernos para desarrollar una cesta exportable de commodities, —algodón, trigo, pieles, tomate, petróleo—, y diseñar para ello, distintas estrategias que ayudarán a producir estos bienes en áreas determinadas, con el propósito de facilitar el proceso de producción y, posteriormente, movilizarlos hacia los lugares de exportación. De esta manera, la economía regional se organiza en torno a un conjunto de empresas ligadas a la exportación, a las que se denominó básicas. Y a otras, correlacionadas tanto a ellas como al mercado interno, llamadas domésticas. Así en el producto interno bruto regional, influirían éstas dos grandes estructuras de producción.
Sin embargo, los modelos de la base exportadora se encuentran frecuentemente con críticas, las más recurrentes aquellas que señalan que ignoran las restricciones de capacidad, y otras características, por el lado de la oferta. Son modelos puros de demanda y, por lo mismo, en las aplicaciones de corto plazo, el modelo supone de manera implícita la existencia de recursos ociosos y de exceso de capacidad. A largo plazo las restricciones a la capacidad pueden resultar un obstáculo importante para elevar la tasa de crecimiento. Otra objeción al modelo, es que reduce la visión a un sistema de dos regiones: la zona que se estudia y el “resto del mundo” (Richardson 1978: 70).
5.1.3.- Teoría de la causación acumulativa.
Esta teoría considera el crecimiento regional como un proceso desequilibrado, y prevé que el mayor desarrollo de una región, no impulsa a las regiones colindantes, sino por el contrario, las lleva a un empobrecimiento relativo. Plantea además, el crecimiento como algo heterogéneo. Defiende que no existe una tendencia natural hacia la estabilización del sistema económico y social en su conjunto, porque el sistema nunca se mueve, necesariamente hacia un punto de equilibrio, o incluso, hacia una posición susceptible de ser designada como referencia, esto se encuentra al margen de la trayectoria real de la economía. A pesar de
lo que se acostumbra a pensar en relación a los movimientos económicos, vistos en la simplicidad racional de causa y efecto, normalmente un cambio positivo no sólo da lugar a compensaciones sino que estimula a su vez otros cambios que lo mueven, aún más allá de la dirección original. Esta causación que se refuerza, hace que un proceso social tienda a convertirse en acumulativo y que a menudo adquiera un ritmo acelerado (Myrdal 1957: 25). De este modo, la expansión de un territorio conduce a un alejamiento de otros, Gunnar Myrdal dice “La idea principal que quiero transmitir es que normalmente el juego de las fuerzas de mercado tiende a aumentar, más bien que a disminuir, las desigualdades entre las regiones”. Es decir, la existencia de movimientos de mano de obra, capitales, bienes y servicios, desde una región a otra, ayuda a aumentar la tendencia entre las desigualdades regionales. La migración y los movimientos de capital, son los medios a través de los cuales evoluciona el proceso acumulativo de desarrollo en forma ascendente en las regiones beneficiadas y de manera más lenta e incluso negativa en las desfavorecidas. Generalmente, si los resultados son positivos para unas regiones, lo serán menos para otras (Myrdal 1957: 39).
Geográficamente el crecimiento económico también es desequilibrado. Para que una economía nacional pueda elevar sus niveles de ingresos debe desarrollar uno o varios centros regionales de empuje económico. Así una vez que el crecimiento emerge con ímpetu de una parte del territorio nacional, se movilizan fuerzas que actúan sobre las partes restantes, (Hirschman 1958: 184-187). Como se verá a continuación, existe cierta similitud entre los planteamientos de Myrdal y Hirschman, ya que ambos reconocen la existencia de factores que impulsan o retrasan el crecimiento económico. Sin embargo también existen diferencias significativas entre ambos planteamientos. En primer lugar, Myrdal no reconoce el surgimiento de disparidades de crecimiento y de diferencias en el desarrollo que se da entre regiones y entre países. Algo inevitable, para el desarrollo de regiones y países. En segundo lugar, el mecanismo de la causalidad acumulativa, desarrollada por éste mismo autor en 1957, advierte que los crecimientos regionales son procesos desequilibrados que pronostican mayor desarrollo inicial en una región, y no necesariamente un mejoramiento en las vecinas. De hecho, esto termina siendo un factor de disparidad relativa entre ellas, porque cuando una región atrae para sí las inversiones y los recursos más productivos contribuye a una mayor polarización geográfica. Esto explica la tendencia a la divergencia en rentas por habitante entre regiones. Finalmente, Hirschman considera que los efectos de polarización son mucho más débiles entre naciones que entre regiones del mismo país. No obstante,
ambos están de acuerdo en la importancia de las fuerzas políticas para efectuar un restablecimiento de las relaciones entre regiones y entre naciones (Hirschman 1958: 187-188 nota 6).
Kaldor en 1970, propone una variante a la hipótesis de causación acumulativa de Myrdal. Sostiene que el principio, no es ni más ni menos, que la existencia de rendimientos crecientes a escala, pero en su sentido más amplio, es decir, incluyendo las economías externas y de aglomeración, en la
industria manufacturera. Cita con acierto a la ley de Verdoorn (Richardson
1977: 33):Cuando una economía libre, establece el comercio entre regiones rurales e industriales, los principios de ventajas comparativas y los mecanismos clásicos de ajustes, no dan resultado. Los rendimientos crecientes favorecerán a las regiones ricas y restringirán el desarrollo de las regiones pobres, como consecuencia de esto, las regiones ricas alcanzaran un monopolio en la producción industrial, no así en la agricultura, donde la competencia será casi perfecta, en definitiva, los movimientos comerciales favorecerán a las regiones ricas.
Además Kaldor utiliza el concepto de la base de exportación, para afirmar que la producción y exportación de una región, depende de dos factores. Uno exógeno, la demanda externa. Otro endógeno, la eficiencia del salario de los trabajadores, en comparación con el salario de otras regiones. Según Kaldor, la eficiencia relativa de los salarios, determinará si la participación de la región está en aumento o en disminución. Si el índice de eficiencia es bajo, el índice de crecimiento del output de la región será alto y si el índice de eficiencia es alto, el índice del crecimiento bajo. Asimismo, los salarios dependerían de dos elementos básicos: su valor nominal y su índice de productividad.
El valor del salario nominal entre regiones de un mismo país, serán muy similares, casi constante, no así los índices de productividad, pues, aquellas regiones con rendimientos crecientes, tendrán un índice de productividad mayor y un salario real más bajo. Estas regiones, consideradas de crecimiento rápido, adquieren mayores ventajas acumulativas que aquellas
con índices de productividad más bajo. Esto se conoce como la acumulación
circular del proceso de crecimiento regional, según el modelo, el incremento en los índices de crecimiento, induce a una productividad más alta, la cual reduce los salarios reales, que a su vez determinan un índice de crecimiento más elevado y así sucesivamente. El sistema tenderá a
equilibrarse, cuando los incrementos en exportaciones y en producto sean cada vez menores (De la Roza 2006: 111 – 112).