alma de grupo
TESEO Y EL MINOTAURO
Uno de los mitos más difíciles de revelar es el de Teseo y el Minotauro. En resumen, la historia es la siguiente: Teseo fue uno de lo héroes «legendarios», aunque parece estar basado en una persona real del mismo nombre. El «eo» le identifica como uno de los que buscan una forma superior de conciencia. Tuvo muchas aventuras antes de la conocida historia de su batalla con el Minotauro, pero finalmente acabó ofreciéndose como parte del sacrificio anual enviado como tributo al rey Minos. Las víctimas
eran conducidas a un laberinto, y devoradas allí por el Minotauro, mitad hombre y mitad toro. Sin embargo Teseo conquistó el corazón de Ariadna, la hija del rey, y ésta le entregó una madeja de hilo para que pudiera encontrar la salida del laberinto, y una espada para que matara al Minotauro.
Una vez muerto el monstruo, los dos amantes escaparon a la isla de Naxos. Allí, Dionisio se le apareció en un sueño al joven príncipe y le dijo que abandonara a Ariadna y zarpara. El dios se llevó entonces a Ariadna al Olimpo, y la convirtió en su esposa. Tales son los hechos desnudos de la historia, pero examinémosla ahora con detalle.
Por su nombre (ThesEUS), sabemos que estamos ante alguien que sufre una iniciación que implica un estado de conciencia alterado. Podemos pensar en Minos como en el lado más terreno de Teseo, y en el Minotauro como en su lado más bajo, Los hombres sabios del pasado utilizaban muchas maneras para empujar a un hombre hasta la enseñanza, incluyendo parábolas en las que utilizaban los nombres de personas reales
y acontecimientos pasados, por eso, aunque Teseo y Minos fueran reales, en esta historia son utilizados como símbolos de una eseñanza más compleja y profunda. El Minotauro, de cuyo nombre forma parte el de Minos, es la parte bestial e inferior del hombre, cuyos deseos son incontrolados hasta el punto de la degradación del acto sexual (se decía que el Minotauro era hijo de Pasifae, esposa de Minos, y del dios Toro local)
El que un ser sea medio hombre y medio animal tiene un simbolismo. Si el cuerpo es de hombre y la cabeza de animal, significa que predomina la parte más baja del hombre. Cuando es al revés, el aspecto superior de la mente razonante se eleva por encima de lo bestial. Cuando también tiene alas, como en el toro alado, entonces la mente se ha elevado hacia los dioses.
Hasta ahora en nuestra historia tenemos un iniciado que aspira a un grado superior, en que han de ser purificados los deseos terrenales, no abandonados, sino purificados en todos los niveles. Esos niveles incluyen el inferior, el hombre toro, el hombre ordinario, Minos, el iniciado, Teseo, y tenemos también el ánima superior, Ariadna. Ese ánima, con la sabiduría femenina, proporciona al iniciado la madeja del hilo, o vínculo consciente entre todos los niveles, y una espada, la voluntad entrenada. Armado con ello, el iniciado entra en el laberinto, la experiencia ritual de la iniciación superior, y se enfrenta a su ser más profundo y oscuro.
«Mata» esa parte de sí mismo, la transmuta mediante la espada de la voluntad, y entonces, como un ser completo, encuentra el camino que le saca de la oscuridad y le lleva a la luz. Pero la iniciación no ha terminado. Primero debe abandonar parte de su totalidad recién encontrada, Ariadna debe ser ofrecida a Dionisio: la chispa divina. Este acto final de sacrificio del ser (Dionisio era una de las formas divinas sacrificadas) produce la iniciación última, la total unicidad con la divinidad.
¿Quién dijo que la mitología era aburrida? LA UTILIZACIÓN DEL ARTE Y LA POESÍA
No todos los mitos son restos de rituales, algunos son simples relatos que han sido embellecidos con los años, pero que siguen teniendo una chispa brillante de verdad en su núcleo. Si busca y estudia, aprenderá siempre algo útil.
El mito no es el único medio de buscar en el pasado las pistas de un antiguo entrenamiento oculto. El arte y la poesía también pueden ser útiles. Los pintores han utilizado desde hace mucho tiempo el simbolismo para hablar, a través de los siglos, a quienes saben cómo interpretar los signos. Muchos de los viejos maestros eran hombres de gran conocimiento, parte del oculto, y dejaron en su obra muchas pistas que mostraban en dónde estaban sus simpatías. Lo mismo cabe decir de los constructores de las grandes iglesias europeas, que son en sí mismas historias labradas en piedra. Le recomiendo el libro The Hidden Art, de Fred Gitting.
Tradicionalmente, los poetas han tenido entrada en el mundo del espíritu. Si lee The
Rime of the Ancientent Mariner, de Coleridge, podrá encontrar los arcanos mayores.
En realidad, como la de Teseo, se trata de una historia iniciática. Walt Whitman, Longfellow, Thro-reau, Byron, Tennyson, Shelley, Keats, Yeats y A.E, todos ellos se pueden abrir las puertas de su mundo interior con la llave de plata de la palabra escrita. Lo único que tiene que hacer es introducirla y girarla.
Todo esto puede llevarle a pensar que lo oculto es algo maravilloso, excitante y misterioso, y es todo eso, pero no del modo que puede pensar. El costo es alto por lo que se refiere a tiempo, concentración, estudio y, por encima de todo, dedicación al ser. Algunos de los magos famosos del pasado han sido representados como reclusos que vivían en habitaciones pequeñas y semioscuras, deteniéndose apenas para comer, o como altivos y egoístas. Todo eso es cierto, pero usted apunta el camino medio. El
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mayor peligro al que ha de enfrentarse es el de \a «vaciedad encantada», caer en la trampa del encanto de lo oculto. El camino de la alta magia no es atractivo; es largo y duro, y pocos lo recorren de cabo a rabo. Se dice que los magos nacen, no se hacen; eso es cierto en parte, los mayores nacen, pero usted puede convertirse en un mago competente. Pero sólo si pueden evitar las numerosas tentaciones que se presentarán
en el camino, incluyendo la de hablar con todo el mundo sobre lo que está haciendo. ¿Recuerda el señalador de libros, el primer ejercicio de este libro que tuvo que hacer? Cójalo, mírelo, lea las palabras, piense en ellas: ¿Todavía las tiene en cuenta?
Mientras las recuerda... ¡haga un nuevo propósito! LOS TEMPLOS NECESITAN DESCANSO
Ha hecho ya dos terceras partes del trabajo
del año. Es el momento de dar un descanso al templo. Límpielo bien, lave las cortinas, cierre la puerta y déjelo descansar dos semanas. Ha trabajado duro, en realidad más que usted. Podrá ser inanimado, pero ha recibido muchas cargas mientras usted practicaba su arte. Convierta en una norma el darse a sí mismo y al templo un mes de descanso al año. Divídalo en dos partes de dos semanas si lo prefiere, pero hágalo. Usted y el templo se sentirán mejor.
EL RITUAL CABALÍSTICO DEL OTOÑO
Ha llegado el momento de ver los rituales del otoño. Un tiempo de cosecha, de recoger lo que ha sembrado durante el año. También es tiempo de almacenar para la marea de limpieza del invierno, cuando se elimina todo lo que no es ya necesario. El primer rito es primordial-mente cabalístico, y para una sola persona.
Ponga cuatro mesas pequeñas en los puntos cardinales, y los candeleros enmedio, tal como se ve en la figura 35. En el este ponga una hogaza de pan horneado en casa, en el sur algunas manzanas, en el oeste un poco de vino, y en el norte un manojo de trigo, maíz o cebada. En el altar principal algunas tartas, el cáliz y el incensario. En los días anteriores al ritual, medite sobre el año y su trabajo. ¿Que ha conseguido? ¿Qué queda todavía por hacer? ¿Cual es su objetivo para el resto del año? Escríbalo, léalo y condénselo lo más posible en una hoja de papel; doble ésta hasta convertirlo en una pieza pequeña y póngala en el altar, tome un baño, lávese el pelo, corte un trozo de su pelo e introdúzcalo en el papel.
Vístase como de costumbre y entre en el templo. Encienda la vela del altar, y de ésta las demás, empezando por el este y en el sentido de las agujas del reloj. Ahora de pie de cara al este, haga la cruz cabalística.
Ateh, Malkuth, Ve Geburah, Ve Geburah, Le Olahm, Amen.
(Haga el signo del pentagrama y abra en el nombre de ...)
Adonai
(Vaya haciendo esto alrededor de los puntos cardinales. De cara al altar.)
En el este Rafael. En el sur Miguel. En el oeste Gabriel. En el norte Uriel. Bienvenidos a este lugar en el nombre de Melchisedek, el sumo sacerdote de la divinidad.
(Vaya al este y levante el pan.)
Rafael, señor de los vientos del cielo, bendice este don nacido del sol, el aire y la tierra. Que alimente al hambriento; y bendice la mano que lo da.
(Parta el pan en dos. Vaya al sur y ofrezca las manzanas.)
Miguel, protector del débil y el oprimido, bendice esta fruta madurada por el sol y que no sea la fruta de la tentación, sino la del conocimiento de lo bueno y de lo malo, para que podamos conocer la diferencia y evitar la tentación.
(Deje las manzanas y vaya al oeste, levante el vino.)
Gabriel, el que trae la palabra de Dios, bendice este vino para nuestros cuerpos para que podamos tomar el vino de la vida derramado por todos los sabios desde que comenzó el mundo
(Tome un sorbito y deje el vino. Vaya al norte y ofrezca el trigo.)
la tierra, para que sea un año en el que toda la humanidad conozca el consuelo de tener el estómago lleno.
(Déjelo y vaya al altar.)
(Encienda el carbón y ponga el incienso. Mientras arde, lleve un trocito de pan del este y una copa de vino del oeste. Ponga el vino en el cáliz principal y moje en él el pan.)
Melquisedek, sacerdote del Dios supremo, en el desierto tras la batalla con los reyes de Edom Este
V
Norte Sur OesteFigura 35 El trazado del templo para el rito cabalístico del otoño.
llevaste pan y vino a Brahm. En esta comunión entre el hombre y el sacerdote del Dios supremo se hizo un pacto. Te ruego, en tu sabiduría y cuidado por la humanidad que esta cosecha dé pan a todo el mundo. Como señal de la antigua costumbre, tomo en mi cuerpo este pan y este vino.
(Coma.)
Ahora, en este sagrado lugar, guíame y enséñame, muéstrame cómo utilizar mi conocimiento para el bien. Ayúdame a crecer en sabiduría. Bendíceme, bendice a aquellos que comparten mi vida, bendice a quienes trabajan conmigo, y bendice a los seres invisibles que están conmigo en este lugar. Bendice al guardián de este templo y a los elementales que trabajan conmigo, bendice la casa y la tierra sobre la que está construida, que sea una puerta para el amor.
(Tome el cáliz, vaya al este, moje un trozo de pan en el vino y póngalo sobre la mesa, haga lo mismo alrededor del templo. Vuelva al altar y coja el pelo.)
Esto es un símbolo de lo que seré en este año y lo que espero conseguir en el futuro. Esta es mi oferta de mi ser.
(Échelo en el incensario y vaya hacia el este.)
Bendito sea Rafael, que ha sido mi amigo y mi compañero.
(Vaya al sur.)
Bendito sea Miguel, que ha sido mi protector y mi escudo.
(Vaya al oeste.)
Bendito sea Gabriel, que ha sido mi consejero y mi maestro. (Vaya al norte.)
Bendito sea Uriel, que ha sido mi suministrador y mi fuerza.
Benditas sean todas las criaturas que comparten esta tierra conmigo.
Benditas sean las cosas que crecen y las rocas que hay bajo mis pies.
(Cierre ahora el templo en el orden inverso, declare verbalmente que el templo está cerrado, apague las velas, salvo la del altar, que debe dejar aproximadamente durante una hora. Por la mañana eche a los pájaros el maíz, las mazanas y el pan, vierta el vino en el jardín. De este modo la bendición es ofrecida a todo lo que tiene vida.)