2.1.3 Teoría de la integración
2.1.6.35 Las TICs y la radiodifusión
Con el uso de la tecnología adecuada se trata de automatizar por completo una estación de radio. El objetivo es lograr el completo control de una estación por medio de sistemas de cómputo, garantizando una operación continua y de calidad.
La infraestructura requerida se compone de: software, equipo de cómputo y los dispositivos periféricos.
El equipo de cómputo.
En un esquema básico podemos decir que una radiodifusora debe contar con una estación de trabajo para su operación, en la cual se puede acceder a los diferentes archivos (comerciales, música, identificadores, etc.) contenidos en un servidor, para ser procesados y enviados a los transmisores y almacena la programación correspondiente.
La interconexión se logra mediante enrutadores y utilizando un protocolo IP. Un sistema de alto nivel implica varios equipos, integrando una red de área local, para una estación (cabinas, producción, programación, etc.), servidores centrales, configuraciones redundantes y enlaces de datos; la red local (LAN),
se instala con cable UTP nivel 5 y se utilizan switches de 100 MBS (Modern Business Systems), en el caso de red nacional (WAN), se tienen enlaces tipo DSO/EO (saldos pendientes de pago) a cada una de las plazas.
El software.
En general, el software debe cumplir ciertas funciones básicas tales como:
Almacenamiento de audio.
Programación automática.
Generación de bitácoras.
Auditorías.
En resumen, la función del software es facilitar la transmisión mediante el acceso sencillo y organizado a los archivos de audio (voz), música, comerciales, identificadores. El software debe ser capaz de trabajar en conjunto con un operador de cabina o bien en forma completamente automatizada, incluso por varios días o semanas. Para lograr una operación de este tipo es necesario hacer la programación, es decir, indicarle al sistema el orden en que debe ir transmitiendo cada uno de los archivos.
Los programas más utilizados (DineSat, NexGen, Sara Radio, Estudio BPM) fueron desarrollados en diferentes países del mundo, con los estándares de operación y configuración para cada uno de ellos, en algunos casos las adecuaciones que se han realizado son para tener interfaz con otros sistemas existentes.
En la mayor parte de los casos se utiliza el formato mp3 lo que proporciona un adecuado equilibrio entre compresión y calidad. En lo que concierne al almacenamiento de audio, hay diferentes formatos de almacenamiento de audio, y estos varían dependiendo del nivel de calidad y la compresión.
Proporcionan un provecho importante en lo que se denomina “economía de escala”. Donde una de las grandes ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías de la información, así como las que se derivan y fomentan la mejoría de las comunicaciones en los llamados medios de masas, con un alto componente también de responsabilidad social (no lo olvidemos), es la posibilidad de llegar a todas partes en tiempo y forma, economizando costes, abaratando medios y recursos, acelerando los plazos, y, fundamentalmente, compartiendo modos, sistemas, modelos, espacios, producciones, géneros, soportes entre otros. Las TICs también tienen implicancias en el orden económico de la empresa que para nuestro caso la periodística halla una extraordinaria ventaja en el descubrimiento, el desarrollo y la puesta en valor de los avances técnicos e informáticos.
Veamos: si nos ceñimos al campo de los medios radiofónicos locales, nadie discute que un programa dedicado a la naturaleza existente en el entorno inmediato de varias emisoras puede ser elaborado por una de ellas y compartido por todas, o bien producido de manera conjunta y que cada una lo emita cuando crea menester en su respectiva esfera de influencia y a la hora que estime más
conveniente. Las nuevas tecnologías aportan una vivacidad y una destreza en la economía de los elementos con los que contamos que permiten que las cosas vayan mejorando y cada vez se amorticen más, al tiempo que pueden llegar, y ello es obvio, a muchos más lugares que antes.
Las TICS proporcionan un provecho importante en lo que se denomina “economía de escala”. Las finanzas de cualquier empresa periodística hallan una extraordinaria ventaja en el descubrimiento, el desarrollo y la puesta en valor de los avances técnicos e informáticos. Veamos. Una de las grandes ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías de la información, así como las que se derivan y fomentan la mejoría de las comunicaciones en los llamados medios de masas, con un alto componente también de responsabilidad social (no lo olvidemos), es la posibilidad de llegar a todas partes en tiempo y forma, economizando costes, abaratando medios y recursos, acelerando los plazos, y, fundamentalmente, compartiendo modos, sistemas, modelos, espacios, producciones, géneros, soportes, entre otros.
Las nuevas tecnologías aportan una vivacidad y una destreza en la economía de los elementos con los que contamos que permiten que las cosas vayan mejorando y cada vez se amorticen más, al tiempo que pueden llegar, y ello es obvio, a muchos más lugares que antes. Veamos: si nos ceñimos al campo de los medios radiofónicos locales, nadie discute que un programa dedicado a la naturaleza existente en el entorno inmediato de varias emisoras
puede ser elaborado por una de ellas y compartido por todas, o bien producido de manera conjunta y que cada una lo emita cuando crea menester en su respectiva esfera de influencia y a la hora que estime más conveniente.
Esto supone que igualmente, si actuamos con planificación, podemos hasta optimizar la función de los contenidos y la fuerza de nuestros recursos. Es evidente que, precisamente, se les saca más beneficio. Es la ventaja de estar en este mundo totalmente revolucionado por unas tecnologías que nos han conducido realmente por la población general: todo puede ascender a todas las partes que queramos a la velocidad que nos podamos admitir, que cada sucesión es mayor, esto es, en períodos más cortos y breves.