Capítulo 3 Referente conceptual del estudio
3.3. La transformación curricular eje de la Educación Media Fortalecida EMF
El referente de incidencia de la Educación Media Fortalecida EMF para la política y para las instituciones refiere a la transformación curricular, propósito que no se relaciona solamente con la consolidación de planes de estudio (mallas curriculares en el contexto de la EMF), sino que incluye reflexiones en varios sentidos: por un lado, en la manera cómo las instituciones educativas organizan su propia estructura, sus procesos y articulan esta estructura curricular a los demás ciclos de la educación; por otro lado, en la pregunta por los jóvenes y por el tipo de oportunidades que deben darse a éstos a partir de un área de profundización que aporta con elementos disciplinares, pero también en otros ámbitos más adelante referidos; adicionalmente, por los modos en que se proveen experiencias educativas participativas, abiertas, incluyentes que den voz y reconocimiento a las propias expresiones de los y las jóvenes.
Dichos propósitos, se ligan con aportes como el de Lafrancesco quien propone que: “…transformar el contexto curricular, significa cambiar en términos de modificar para mejorar, progresar y evolucionar, así como cambios estructurales que tienen relación con el devenir histórico, social, económico, político y cultural que ha influenciado formas de sentir, pensar y actuar la educación”(2008: 123).
Visto de este modo, la transformación curricular apunta a que las instituciones educativas, reflejen cambios en diversos ámbitos, no sólo en los que se refiere a la revisión de los planes de estudio, sino en explicitar y producir acciones concretas que contribuyan a la expectativa del desarrollo humano y de capacidades en sus poblaciones, y en particular, desde la
perspectiva de la EMF en propiciar espacios formativos que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de los estudiantes.
Ligado esto a los ámbitos desde donde se generan también las prácticas educativas e institucionales, se sugiere una transformación curricular que incida en analizar lo que existe en relación con:
Figura No. 3: Ámbitos de incidencia de la transformación curricular
Desde la relación que se establece en la figura anterior, existen varios elementos que deben considerarse desde el contexto de las IED.
1) La manera cómo los colegios van a interpelar su propuesta educativa (PEI) y Modelo
Pedagógico (si lo tienen definido) con las nuevas solicitudes que se hacen en la perspectiva de la EMF: Desarrollo humano, creación de capacidades, fortalecimiento de las propuestas curriculares.
2) La mirada comprensiva sobre los planes de las áreas, en vía no sólo de fortalecer lo curricular, sino también la pregunta por lo que le es necesario y pertinente a los y las jóvenes. En este sentido, la construcción curricular que se derive de la EMF deberá ser lo suficientemente abierta, flexible e integradora.
La propuesta educativa y pedagógica de las instituciones educativas El papel de las áreas de profundización y /o conocimiento Las relaciones entre los perfiles
educativos y las prácticas que contribuyen a su alcance Las maneras cómo se incorporan las expectativas y necesidades de los jóvenes
3) La relación que establece la relación entre los distintos ciclos anteriores a la media (o ciclo V), de modo que se vayan configurando los perfiles y las capacidades necesarias para la formación posterior en la media.
4) La relación/articulación entre ciclos y niveles, de modo que el saber que se enseña tenga niveles de profundización en la medida en que se pasa de los niveles iniciales a la media.
En este sentido, la propuesta educativa y curricular de la EMF podría convertirse en un escenario que favorezca no sólo los desarrollos disciplinares, sino también ponga a la escuela, a los docentes a pensarse de manera integrada donde se establezca una pregunta clara por el currículo y su sentido; tal como lo propone Taba, el currículo posibilita
“…saber sobre el proceso del aprendizaje y la naturaleza de los estudiantes, por cuanto un currículum es un plan para el aprendizaje. Todo lo que se conozca sobre el aprendizaje y sobre el aprendiz será útil para la elaboración del currículum”. (Taba, 1982:58).
Lo anterior también incluye para el caso de la EMF Analizar al interior de las instituciones las maneras cómo las diferentes disciplinas o áreas de profundización se organizan en función de los propósitos del programa, en varios sentidos; por un lado en el conocimiento que esperan que los sujetos alcancen, por otro lado, en la manera en que cada uno de los espacios académicos que se ofrezcan apoya el desarrollo de los sujetos y en últimas a la propia organización de las actividades académicas de los docentes.
En consonancia con lo anterior, dos elementos nuevos se incorporan a esta reflexión: por un lado, las preguntas que las instituciones se hacen en relación con el entorno (global, local, institucional) en términos no sólo de conocimiento, sino de las potencialidades que se esperan promover en los estudiantes; por otro lado, en la relación de esas preguntas y las realidades y contextos sociales, culturales de los sujetos; finalmente, la relación que hace la institución educativa con respecto a esos saberes en función de las demandas de la cultura.
Al respecto, López a propósito de Bernstein (1996:58) indica que es necesario definir un nuevo paradigma de organización curricular, donde el currículo se comprender como un “proceso de permanente búsqueda, de negociación, de valoración, de crecimiento y de conformación entre la cultura universal y la cultura de la cotidianidad y la socialización entre la cultura de la dominación y la cultura dominada”. Esto sugiere además, preguntarse por qué es necesario para la EMF establecer un nuevo currículo, a qué tipo de intereses quiere dar respuesta.
Por tanto, el componente investigativo, empieza adquirir valor en la construcción de los currículos, con dos sentidos: el primero, para fortalecer capacidades de indagación, comprensión, análisis, y otros procesos en los estudiantes; por otro lado, en la posibilidad de valorar la pertinencia del conocimiento que se enseña desde los objetivos de la EMF. Para ello, e planteamiento de López es altamente pertinente:
“La propuesta curricular alternativa insiste en la necesidad de un fortalecimiento conceptual y teórico del proceso curricular que permita avanzar en la comprensión, interpretación y cambio de los desarrollos operativos e instrumentales, en la perspectiva de asumir una posición crítica frente al conocimiento, que fundamenta los anhelos de calidad y autonomía de la labor académica adelantada” López (1996:59).
Así, entendiendo que la política educativa como concreción de la política general estatal, incorpora aspiraciones de una nación en términos del tipo de hombre y de sociedad que se desea formar. La educación como proceso individual y social, educación permanente, el fundamento socio político y cultural de la educación y la conceptualización del currículum ofrecen el marco necesario para plantear y comprender la relación entre educación y currículum.
Las intencionalidades de la educación, en términos de los resultados que se pretende alcanzar en cuanto a la formación del ciudadano y el tipo de sociedad, se concretan mediante el currículo que actúa, como se evidencia –como un proceso, en el que entran en juego un
conjunto de elemento, factores sociales, objetivos, recursos, etc. Que interactúan para alcanzar esas intencionalidades educativas.
Esto implica que el currículo tiene como fin plasmar una determinada concepción educativa en términos de lo individual, lo social y lo cultural. Así mediante su planificación, la definición clara de su intencionalidad, así como su ejecución se fortalece el logro del tipo de hombre y de sociedad que el grupo demanda del sistema educativo.
Es fundamental que el Educador comprenda la estrecha relación que existe entre educación y currículum. Por ello A. Yerodia (Unesco 1980) enfatiza que la pertenecía socio- cultural implica:
los fines de la educación- explícitos o implícitos- y las características sociales y culturales del contexto en que vive el alumno;
los fines de la educación y sus programas, contenidos, metas y perfiles;
los programas, las metas o los perfiles y los objetivos reales expresados o no- que se evidencian en los actos pedagógicos.
En síntesis la transformación del currículo, orientado al desarrollo humano, social, cultural y personal, en el marco del programa EMF deberá darse respuestas en cuanto a:
Por la verdadera apuesta que daría a la EMF desde la perspectiva del desarrollo humano, incluyendo además elementos asociados a la equidad, la inclusión, la diversidad.
Por su comprensión en torno a cómo le da respuesta a las necesidades, demandas e
intereses de los y las jóvenes, en el marco de un proyecto incluyente.
Por posibilitar nuevas experiencias educativas donde los estudiantes desarrollen capacidades que les permita interactuar en contextos diversos, así como concebir el conocimiento que se recibe desde la EMF como un valor cultural y social que le es beneficioso a sus estudiantes.
Por la manera como sus experiencias educativas promoverán el diálogo entre los docentes y los estudiantes, desde la posibilidad de construir saberes y no reproducir los conocimientos de las disciplinas.
Por la pertinencia de la propuesta curricular de la EMF en el corto, mediano y largo plazo, para aumentar las posibilidades de formación de los y las jóvenes.
Por el tipo de maestro que se requiere para hacer de la EMF un espacio verdadero de oportunidades y desarrollo de capacidades.