cosa que la “ servidumbre novohispana” , pues hasta en el ejercicio de la justicia, los hacendados procedían como verdaderos señores feudales. El carácter feudal de la ha cienda seria el desarrollo de algo ya contenido en la encomienda, aunque diversos rasgos de esta institución —los encomendados, vasallos del rey y no del encomen dero, la jurisdicción negada a los encomenderos por la corona; el indio, en teoría persona libre y exenta de los servicios personales— le restaban condición "genui- namente feudal” . El desarrollo del peonaje y el in cumplimiento de la legislación, respecto de los servi cios personales, habrían conducido a la servidumbre de hecho101 .
La obra de Chávez Orozco sostiene, respecto del pa pel de España, un punto de vista que retomará Puiggrós dos años más tarde: el descubrimiento y colonización de América, al favorecer a las burguesías de otros países y no a la española, consolidó las clases feudales de la me trópoli, la nobleza y el clero, de tal manera que España habría de engendrar en América . .un semillero de sociedades en las que el feudalismo daba la norma estructural. .
Junto a estos rasgos feudales de la economía novohis pana, Chávez Orozco distinguía el carácter capitalista del obraje; aunque estimaba raquítico su desarrollo. Carácter que también atribuía a la minería102. Obraje y minería son, a su criterio, dos casos de producciones capitalistas dentro de la economía novohispana, funda mentalmente feudal.
Por su parte la obra de Puiggrós, sobre el carácter feu dal de la conquista y colonización hispanoamericanas, constituyó una nueva y detenida defensa de dicha tesis. Coincide, en rasgos generales, con la do Mariátegui; y es asimismo, de manera muy notoria, prolongación de un punto de vista fuertemente enraizado en la tradición his- toriográfica argentina, como tuvimos oportunidad de
1U1 El análisis de Chávez Orozco se basa fundamentalmente en textos de Zurita, Solórzano y Silvio Zavala.
102 L. Chávez Orozco, ob. cit., págs. 26, 32 V sigs., 43.
GÉNESIS DEL “DIAGNÓSTICO" FEUDAL 87
observarlo al referirnos a la obra de Ingeniero y Quesa- da103.
El trabajo de Puiggrós tiene por ol)jeto el proceso his tórico de desarrollo de las colonias iberoamericanas; pero, a diferencia del de Mariátegui, no aborda el estu dio de la sociedad contemporánea. En el primer capítu lo, que titula “ Origen feudal de la sociedad argentina” , sostiene que la empresa americana de Colón fue obra de la burguesía de las ciudades comerciales y manufacture ras del norte del Mediterráneo (Italia y España), pero que las riquezas americanas sirvieron a la monarquía es pañola para desembarazarse de su alianza con la burgue sía e inclinarse hacia la nobleza. Derrotada la burguesía (Villalar, 1521), la nobleza usufructuó el nuevo conti nente, y la conquista y colonización americana tuvieron sello feudal. De
tal
manera, la burguesía comercial tendió, sin proponérselo,
el puente para que el feudalismoespañol se transplantara
al Nuevo Mundo. Colón fue,así, víctima de los
cortesanos interesados en convertirla empresa comercial
en conquista feudal. De tal manera,“La conquista de
América por España forma parte delproceso general de
expansión del feudalismo y se verifi cacuando éste ya ha
entrado en decadencia. España volcó sobre América los
elementos de su régimen feudaldescompuesto”104.
En lo que respecta
a la índole de la sociedad y economía coloniales y
postcoloniales —fuera de otros aspectosde la obra que no
consideramos aquí—, el trabajo dePuiggrós revelaba un
criterio poco preciso respecto delfeudalismo, y era por
demás escaso en datos concretosrespecto de la economía
americana que sustentaran su103 La primera edición del trabajo de Puiggrós se produce, jus
tamente, a través del A.I.A.P.E. (Asociación de Intelectuales, Ar
tista*, Periodistas y Escritores), entidad de izquierda organizada
en 1935, que contó entre sus fundadores a Aníbal Ponce —su prin
cipal impulsor-, continuador del pensamiento de Ingenieros, aun
que plenamente Identificado con el marxismo, a diferencia de su
maestro. La influencia de Aníbal P o n c e fue profunda y prolongada
entre los integrantes del A.I.A.P.E.
tesis. El feudalismo, afirmaba, “ descansa en la servidum bre. Su expansión por el mundo se caracteriza histórica mente por la transformación de los miembros de socie dades organizadas en un régimen social más atrasado, en
siervos de un régimen social más avanzado impuesto a los
vencedores y dominadores de aquéllas” 105. La definición denota suma imprecisión histórica en las expresiones que hemos subrayado y que comportan una tautología. Es claro que debemos recordar que aún no se había desarrollado totalmente, y era desconocida en América, la polémica europea en torno a los estudios históricos sobre el feudalismo. Por otra parte, contribuye a debili tar la tesis de Pruiggrós el manejo de una información bibliográfica donde predominan obras relativas a legisla ción o historia de las instituciones del Nuevo Mundo, junto a trabajos de historia económica en los que la in
formación sobre aspectos claves como el de las relaciones de producción o el nivel de la técnica es escasa; limita ción casi inevitable para esos años. De tal manera, el parágrafo sobre “ la colonización feudal” del segundo capítulo de la obra (“ Bases económico-sociales de la colonia” ), no prueba en momento alguno el carácter servil atribuido por ejemplo a yanaconas y mitayos, ni diferencia sustancialmente la condición de los indios y de los negros; más bien, casi los identifica en la descrip ción del rigor de la explotación a que eran sometidos. De acuerdo al texto, el trato sin restricciones de los en comenderos hacia los indios, más bien los acercaría a la condición de los esclavos. En cuanto a éstos, no se con