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UNIDAD AMBIENTAL COSTERA DEL PACÍFICO NORTE CHOCOANO

En la Unidad Ambiental Costera del Pacífico Norte Chocoano existen diferentes ecosistemas (Tabla 4), por ejemplo se localizan manglares y estuarios en los alrededores de Juradó, en la Bahía Cupica, y al sur del PNN de Utría en el Golfo de Tribugá. Como se analizó en los informes anteriores, estos ecosistemas brindan una variedad de servicios a las comunidades locales y sectores productivos, de los cuales se destacan los servicios asociados a al aprovisionamiento de recursos pesqueros y el potencial de recreación ecoturística.

Tabla 4. Ecosistemas presentes en la UAC Pacífico Norte Chocoano (INVEMAR, 2014).

Ecosistemas Área (Has) Áreas coralinas 14,71 Áreas de Manglar 6.094,06 Estuarios 1.662,81 TOTAL 7.771,6

A continuación se presenta el análisis de los servicios más significativos para esta UAC.

5.1. Aprovisionamiento de Recursos Pesqueros

En esta UAC se relacionan tres ecosistemas con la oferta pesquera: manglares, arrecifes de coral y estuarios (Tabla 4). El manglar es el mejor representado, seguido de los estuarios y por último unas pequeñas áreas arrecifales localizadas en cercanías de cabo Marzo. Dentro de esta Unidad se encuentra el PNN Utría que cuenta con 64.446,63 has, que alberga arrecifes coralinos, manglares, litorales rocosos y la selva húmeda tropical.

Con respecto a la demanda de este servicio, la pesca industrial en esta Unidad está caracterizada por localización de caladeros de pesca blanca y de camarón de aguas profundas-CAP. Para la primera pesquería se destacan los ubicados desde Bahía Solano hacia el Norte del departamento de Chocó, y para CAP los caladeros más importantes de esta flota se encuentran entre la ensenada de Utría y Punta Arusí. Sin embargo, las pesquerías de camarón del litoral Pacífico colombiano, se encuentran en estados diferenciales de explotación (CAS sobre-explotado y CAP en plena explotación; Rueda et al., 2006, 2009 y 2010), y a pesar de la fuente de empleo y alimento que representan, están asociadas a diversas problemáticas entre las que se encuentran los impactos directos sobre la biodiversidad marina y los recursos que las sustentan (Rueda, M.,et al, 2013).

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En la UAC del Chocó norte del Pacífico de Colombia, la pesca se concentra principalmente en la captura de camarón por la flota industrial de arrastre, mientras que la pesca artesanal con espineles, trasmallos y líneas de mano está dirigida a especies de peces demersales y pelágicos. Aunque las especies objeto de captura difieren para ambas flotas y existe cierta segregación espacial en su operación, en algunas zonas se sobreponen caladeros de pesca, lo cual ha generado en los últimos años conflictos entre los pescadores artesanales e industriales. Parte de esta problemática potencialmente se expresa en la captura de fauna acompañante por parte de la flota industrial, conformada parcialmente por especies demersales que son objetivo de los pescadores artesanales en la zona costera.

Independientemente del conflicto existente entre los pescadores industriales y artesanales, y para los fines de este análisis, los recursos pesqueros aprovechados tienen en común su dependencia de los ecosistemas costeros como hábitats esenciales el desarrollo de su ciclo de vida. Los manglares juegan un papel crucial en este sentido proporcionando alimento, refugio y zonas de reproducción para las distintas especies que se aprovechan comercialmente.

Mapa 17. Servicio ecosistémico de aprovisionamiento de recursos pesqueros de la UAC Pacífico Norte.

Fuente: Corporación Ecoversa 2014

En el mapa 17 se muestra la relación entre la cobertura del manglar, las áreas protegidas y los caladeros de pesca blanca artesanal, los cuales se presentan a lo largo de la UAC, principalmente con artes de pesca como el palangre y la línea de mano, de los cuales se benefician un total de 808 pescadores potenciales locales (Rueda, y otros,

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2010b). Sin embargo, para esta área no se puede desconocer el papel importante que juegan los ecosistemas de fondos rocosos (riscales) en el aumento de la productividad pesquera del área, principalmente en la zona norte de la costa. Finalmente, para esta Unidad sólo se reportan los desembarcos de la pesca artesanal en el municipio de Bahía Solano para el año 2011, equivalente a 289,5 toneladas.

5.2. Recreación ecoturística

La oferta del servicio en la UAC se ubica principalmente en el sector de Bahía Solano en donde se encuentran varias playas y además el PNN Utría. La oferta del servicio en estos sitios es muy alta, debido a que los ecosistemas allí presentes no cuentan con ningún tipo de impacto visual.

La UAC cuenta con un potencial de visitas muy bajo, debido a que las cabeceras municipales más cercanas no cuentan con disponibilidad hotelera, las playas son escasas y la distancia a una población de más de 100.000 habitantes es muy extensa. Por lo tanto la UAC cuenta con muy poca demanda del servicio de recreación y belleza escénica.

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Mapa 18. Servicio ecosistémico de recreación ecoturística de la UAC Pacífico Norte

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El mapa anterior muestra como el servicio de recreación ecoturística de la UAC es sub explotado, debido a que a pesar de contar con una buena oferta del mismo, su demanda es muy baja, dado que las poblaciones cercanas no cuentan con buena capacidad de alojamiento y además las vías de acceso a los atractivos naturales son escasas o el modo de acceso a los mismos requiere de largos recorridos en diferentes medios de transporte. Las actividades económicas de “Comercio, Reparación, Restaurantes y Hoteles” representan el 8% del PIB del departamento del Chocó.

5.3. Hábitat de especies polinizadoras de cultivos

La oferta del servicio ecosistémico de la polinización para esta UAC corresponde a una extensión de 6.094,06 has de cobertura de manglar con hábitat para especies que cumplen esta función tanto en su mismo ecosistema como en los aledaños. Esta UAC cuenta con poca información sobre las actividades agrícolas tradicionales y los principales tipos de cultivos.

Las áreas de cultivo que son beneficiadas por la polinización de insectos en esta UAC son 315 hectáreas, principalmente de cultivo de coco. Como se mencionó, para esta Unidad no hay información detallada de la actividad agrícola, sin embargo de acuerdo con las estadísticas del MADR, entre el 2007 y el 2011, los cultivos en los municipios pertenecientes a esta UAC que tienen mayores áreas sembradas son: el cacao, el coco, el arroz, entre otros.

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Mapa 19. Servicio ecosistémico de hábitat de especies polinizadoras de cultivos de la UAC Pacífico Norte

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En la mapa 19 se pueden observar las coberturas de manglar y áreas aledañas de diferentes tipos de cultivos, cuya producción estaría siendo beneficiada por los polinizadores que tienen su hábitat en este ecosistema pero que visitan los cultivos cercanos, principalmente de coco y cacao, los cuales tienen dependencia de polinizadores de modesta y esencial respectivamente. De las áreas totales cultivadas, del 10 al 25% de los cultivos presentan dependencia de polinizadores para el mejoramiento de su producción.

5.3. Análisis de riesgo de pérdida de ecosistemas

El análisis de riesgo de pérdida de los ecosistemas incluyó los principales tensores presentes en la UAC, donde se destacan: la cercanía a centros poblados (Juradó, Bahía Solano, el Valle, y Nuquí) y los caladeros de pesca industrial y artesanal. El siguiente mapa muestra los riesgos acumulados sobre los ecosistemas de esta UAC.

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Mapa 20. Riesgo de pérdida de los ecosistemas de la UAC Pacífico Norte

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El mapa anterior muestra que los ecosistemas con mayor riesgo se ubican en el Golfo de Tribugá y en los alrededores de Juradó (Bahía Humboldt). Este riesgo se explica fundamentalmente por la cercanía a los centros poblados y por la intensidad de la pesca industrial y artesanal.

5.4. Gestión de los servicios ambientales en el Plan de manejo de la UAC Teniendo en cuenta los artículos 207 y 208 de la ley 1450 de 2011, que obligan a las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible de los departamentos costeros, a que elaboren los planes de manejo costero de las Unidades Ambientales Costeras, en un término no mayor a dos (2) años contados a partir de la entrada en vigencia de esta ley, para la UAC Pacífico Norte Chocoano, CODECHOCO, ha avanzado con colaboración de la Fundación MarViva en la elaboración del “Diagnostico integrado de la Unidad Ambiental Costera Pacifico Norte Chocoano (UAC-PNCh), documento preliminar sujeto a discusión y ajustes entre la corporación, el MADS y las comunidades locales.

Teniendo en cuenta los servicios ambientales priorizados para esta unidad (pesca, Polinización y Recreación Ecoturística), al analizar el documento de “Diagnostico integrado de la Unidad Ambiental Costera Pacifico Norte Chocoano (UAC-PNCh)”, se evidencia que para el primero de estos servicios, pesca, hay un análisis detallado de los ecosistemas que facilitan la actividad.

Para los manglares, el documento indica que “en la UAC-PNCh los manglares forman rodales relativamente aislados que se concentran en las zonas pantanosas y las áreas de desembocadura de los principales ríos, como el Juradó, Cupica, Jella, Jurubirá, Nuquí y Coquí o en planos aluviales alimentados por varios cursos de agua menores, como en Tribugá.”

A partir de la caracterización de los manglares realizada recientemente por MarViva y CODECHOCÓ con la colaboración de los Consejos Comunitarios, Invemar, CI y WWF en el marco de la formulación de los respectivos planes de manejo, se estableció que la cobertura total de este ecosistema en las principales localidades es de 4.978 hectáreas, a las que deben adicionarse algunos rodales dispersos y de reducido tamaño, como los de Arusí, Joví y El Valle.

Cabe resaltar que se identifica que las diferentes acciones de manejo han sido efectivas para la conservación de los manglares de la Ensenada de Utría, los cuales son de gran importancia en tanto el papel que juegan respecto de las redes tróficas pelágicas.

Por otro lado en cuanto a los litorales rocosos, identifican la función de esos ecosistemas en cuanto a sus características particulares, que propician el desarrollo de comunidades de organismos especialmente adaptados para sostenerse y sobrevivir en superficies duras y de fuerte pendiente, resistir períodos prolongados de desecación, tolerar cambios fuertes de salinidad y temperatura y soportar el fuerte impacto de las olas; y realizan una caracterización física y biológica detallada.

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Así mismo diferencian dos tipos de comunidades biológicas asociadas con el litoral rocoso, “la de los acantilados de roca basáltica propiamente dichos y la de las playas rocosas formadas por cantos y bloques”, las cuales se convierten en “el hábitat de una gran diversidad de organismos de muchos grupos de invertebrados, algunos de los cuales son muy abundantes”

Posteriormente como parte del análisis productivo de la UAC, se identifica la importancia del sector de la pesca artesanal para el desarrollo de la población: debido al fácil acceso y a la abundancia y diversidad de recursos ícticos, la actividad pesquera es un renglón muy importante en los sistemas productivos en la UAC-PNCh, pues la gran mayoría de pobladores se beneficia de la pesca como fuente de ingreso o de alimento propio.

Como parte de la zonificación a partir del Ordenamiento Espacial Marino- OEM, el documento cuenta con un análisis de las principales actividades antrópicas, y cómo están afectan a los Objetos de conservación presentes en el área de estudio. Así para los manglares, identifican una sobreposición entre la tala de mangle y los bancos de piangua que tras el análisis de criterios de degradación, resiliencia y nivel de tensión ambiental, determina la fragilidad de los distintos hábitats, evidenciando que la tala de mangle pone en riesgo tanto a los estuarios como a los manglares en sí mismos, concluyéndose que “los OdC´s de filtro grueso más afectados son; los arrecifes rocosos y los estuarios en primer lugar, en segundo lugar los manglares, seguido de vegetación primaria y secundaria, y por último los fondos blandos.

Es a partir de eso, que se elabora la propuesta de zonificación, “que busca organizar las interacciones y disminuir las incompatibilidades entre los objetos de conservación y los usuarios”, definiendo unos lineamientos para posteriormente establecer una zona de preservación de manglares (B1) con un plan de manejo y cuya definición es: “Áreas de manglar que por su importancia ecológica, alta productividad biótica, ubicación estratégica, función relevante y buen estado de conservación, deberán ser protegidas y sostenidas sin alteración para la investigación científica, la educación, el mantenimiento de especies y comunidades y en procura del beneficio común y permanente de las poblaciones humanas locales, al interior de esta zona se prohibirá totalmente los aprovechamientos madereros y en general se realizará un control estricto sobre el aprovechamiento comercial de recursos fanáticos incluyendo los hidrobiológicos.”

Así mismo, se delimitó una zona de recuperación de Manglares PMM (D1), como zona de recuperación y restauración que “comprende aquellos territorios con manglares que debido a su mal situación de conservación, impactos altos en progreso de degradación, requieren de acciones encaminadas a recuperar bienes y servicios, como primera opción de uso. Para esto, allí debe haber total cesación y eliminación de los factores de disturbio y se han de restringir los usos diferentes a los de recuperación. También incluye terrenos que no evidencian daños pero que son actualmente objeto de actividades que pueden destruir o alterar significativamente el manglar”.

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Finalmente como zona de uso sostenible, se delimitó una zona de manejo de manglares (E4), como zona de manejo y uso directo y sostenible como modalidad de conservación. Estas zonas deberán mantener las condiciones en buen estado para la conservación del ecosistema, la vida silvestre, las comunidades y el hábitat en general. Las áreas de uso sostenible de manglares soportan el aprovechamiento de recursos, mediante el concepto de uso sostenible procurando a su vez la preservación y la restauración en determinados sectores”

En este contexto, se evidencia la importancia reconocida en el documento de diagnóstico integral de los ecosistemas de manglar, a partir de los cuales se incluyen tres distintas zonas. Para el caso de las áreas coralinas, si bien es evidente que estas fueron tenidas en cuenta a la hora de establecer las demás zonas pesqueras, es necesario que en la zonificación resultante después de llevarse a cabo todo el proceso correspondiente para la formulación del POMIUAC, se tengan en cuenta no solo como objetos de conservación sino así mismo que se haga explícita su relación directa en torno al servicio ambiental de pesca.

Si bien el análisis hace una relación directa entre los manglares y la diversidad de recursos hidrobiológicos o pesqueros, no se hace la misma relación en cuanto al servicio ambiental de polinización, por lo que hace falta ser reconocido y relacionado así mismo con el sector agropecuario como actividad antrópica.

Para el servicio ambiental de recreación ecoturística, dentro del diagnóstico se analizaron las playas de la UAC, identificando que “Estos ambientes se presentan generalmente en costas abiertas o en las aberturas (bocanas) de los estuarios, bahías, golfos y desembocaduras de los ríos.

Debido a la amplitud de mareas, las playas del Pacífico colombiano tienen por lo general una zonación marcada y diferenciada” y así mismo señalando las distintas zonas de: Zona supra litoral, Zona meso litoral o intermareal, Zona infra litoral superior, a partir de lo cual y sobre todo en las playas de la zona de Huina, se desarrolla el turismo gracias al servicio ambiental que prestan las mismas.

Como parte del sector turismo se identifica que más allá del tema de playas, este sector está asociado a la belleza que representan los principales atractivos de la región como son las cascadas en Nabugá, el Parque Nacional Natural Utría, los termales en Jurubirá, los manglares de Nuqui, los termales de la zona de Guanchalito, y el buceo y surf en Cabo Corriente, y aquel que se desarrolla como parte del avistamiento de mamíferos marinos.

La zonificación propuesta, define una zona (E6) en la que a pesar de que se desarrollen así mismo actividades de pesca, avistamiento de ballenas y rutas de pasajeros y cabotaje, la prioridad para esta zona será de turismo, siendo zonas con vocación de pesca deportiva, buceo, visitas de playas, surf, y en donde a su vez podrán desarrollarse actividades como ruta de cabojate y transporte de pasajeros, y en donde quedan prohibidos los vertimientos de residuos sólidos y de aguas residuales, siendo zonas que presentan erosión costera.

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Por su parte, el PGAR de CODECHOCO 2012 – 2020, los principales problemas que afectan los ecosistemas son la deficiencia en la identificación y valoración de los bienes y servicios ambientales de la región, (que permita determinar, sus beneficios actuales y potenciales y los costos ambientales resultantes de los impactos del uso de los mismos); la concepción sesgada y las inapropiadas tecnologías y prácticas empleadas en el aprovechamiento forestal, (donde se percibe la madera como el único o principal recurso útil); las debilidades institucionales para ejercer la gobernabilidad ambiental, la falta de alternativas de producción sostenible para el campesinado y la deficiente educación ambiental entre la población. También cabe relevar la debilidad existente en los procesos socio-organizativos de los grupos étnicos que ejercen la propiedad colectiva de los territorios comunitarios y las deficiencias en el apoyo gubernamental y privado para que los mismos realicen localmente y con eficiencia la defensa, protección y conservación del patrimonio y riquezas naturales.

De norte a sur en jurisdicción del departamento del Chocó, desde la frontera con Panamá hasta los límites con el departamento del Valle, se encuentran las siguientes municipalidades, Juradó, Bahía Solano, Nuquí, Bajo Baudó y Litoral del San Juan. En el año 1997, Sánchez y otros reportaron la existencia de 64.750.4 hectáreas de manglares en el pacífico chocoano, mientras que al año 2005, como fruto del estudio de caracterización y zonificación de los manglares del pacifico Chocoano, se reportan 41.315.9 hectáreas. Lo anterior significa, que en 9 años transcurridos entre 1997 y 2005, el Pacífico chocoano ha sufrido una pérdida del 36% de su ecosistema de manglar, lo que equivale a la desaparición 2.603.8 Ha/año, y de continuar en una situación exactamente igual durante los próximos años, la región sólo contaría con bosques de manglar hasta el año 2021.

Para atender estas y otras problemáticas en la jurisdicción de la Corporación el PGAR 2012 – 2020 propone como objetivo general orientar y facilitar la coordinación estratégica de los distintos actores para la gestión ambiental regional, de manera que las dinámicas sociales, económicas y culturales, se desarrollen en condiciones de armonía y equilibrio con la naturaleza y se configure un territorio competitivo que aprovecha sus ventajas comparativas y de riqueza natural en beneficio de la población.

El PGAR propone en el territorio costero y marino de la jurisdicción, la línea estratégica 1 para la Planificación y Ordenamiento Ambiental y la Línea Estratégica 2. Gestión Integral de la Biodiversidad del PGAR, plantean integrar los procesos de planificación y ordenamiento del territorio, adelantado por los entes territoriales, comunidades negras e indígenas y la Corporación, que produzca un sistema de información regional para soportar y orientar la espacialización de las políticas sectoriales, el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad, la conservación de los recursos ambientales y reduzca los niveles de riesgos y amenazas ocasionados por fenómenos naturales y antrópica. Específicamente, se propuso coordinar interinstitucionalmente la formulación de lineamientos ambientales para el manejo de

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las zonas costeras y marinas de la jurisdicción, en conjunto con los entes territoriales y el apoyo del IIAP.

Las metas específicas del PGAR en esta materia son: a) el 100% de los manglares de la jurisdicción con plan de manejo formulado; y b) lineamientos ambientales para el manejo de las zonas costeras y marinas formulados. No se indica el plazo para el logro