• No se han encontrado resultados

Unidades Ambientales

In document REPUBLICA DOMINICANA (página 69-73)

Este diagnóstico está referido a “unidades ambientales” del PNSB y su entorno. Una UA es un área compuesta por ecosistemas, formaciones vegetales, paisajes, usos o coberturas, tanto del Parque como de su entorno, que funcionan con arreglo a unos procesos geo-ecológicos integrales. Convencionalmente, una unidad ambiental se delimita en base a criterios fisiográficos, geomorfológicos y de vegetación, así como tomando en cuenta la gestión del PNSB y su entorno, las relaciones sociales, económicas, históricas y comerciales de los asentamientos inscritos, con independencia de si se trata de medios naturales, antropizados o antrópicos. Para desarrollar esta delimitación el planificador emplea su conocimiento territorial, obtenido a partir de testimonios de involucrados, en campo y con bibliografía. Como técnica principal utiliza los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y la teledetección, de manera que los datos colectados desde las distintas fuentes estén referidos al territorio, y que igualmente sean plasmados sobre una cartografía que refleje el estado de conservación de cada una de las unidades. El resultado es un diagnóstico con buena expresión territorial que permite al gestor tomar decisiones eficaces en los lugares correctos.

Sector Unidad Ambiental (UA) Área en km2

Sectores cimeros del Alto Bahoruco

Loma del Toro-Savane Peblique 62.98

Sabana del Alcajé-Pueblo Viejo-Marramié-Mata Bonito 71.06

Total sector 134.04

Vertiente Norte

Loma de los Charcos-Puerto Escondido 90.17

Monte Palma 129.13

Rancho Viejo-Charco Colorado-Agua de Juancho 50.27

Zapotén-El Aguacate-La Esperanza-Rancho Viejo 133.99

Total sector 403.56

Vertiente Oriental

Escarpes de Monte Palma 59.54

Maniel Viejo-El Limonal 79.85

Pelempito-El Tunal 162.21

Río Arriba 53.21

Vertiente Sur

Cabo Duarte-Cuenca Alta del río Pedernales 28.47

Canote 37.29

El Cielo-Higo Grande 71.71

Las Abejas-El Aceitillar-Centro de Visitantes 66.51

Las Mercedes-Pinalito-Mapioró-El Higüero 295.00

Los Arroyos-El Mogote 41.36

Mencía-La Altagracia-Aguas Negras-Las Mercedes 110.32

Total sector 650.66

Piedemonte meridional

Karst de los Olivares 101.10

Pedernales-Cuenca baja del río Pedernales 21.61

Total sector 122.71

Litoral Sur Bucán Ye-Cabo Rojo 48.74

Total sector 48.74

Total área de evaluación 1714.52

Tabla de sectores, sus respectivas unidades ambientales y el área que ocupan en km2

Para el PNSB y su entorno se han establecido 20 unidades ambientales. Su expresión cartográfica y caracterización se desarrolla en el presente capítulo. El análisis de cada unidad está referido a una escala intermedia (aprox. 1:50,000) y detallada (hasta 1:5,000), empleando en cada caso las fuentes ya citadas.

Unidades Ambientales de escala media del PNSB y su entorno. Constituyen la referencia territorial del diagnóstico

Cada unidad ambiental pertenece a un nivel superior de planificación, en el que se agrupa un conjunto de ellas para poder ser analizadas a una escala 1:250,000. Este nivel de agrupamiento se denomina sector, y tiene utilidad a efectos de la integración del PN en la Reserva de Biosfera. El PNSB y su entorno han sido subdivididos en 6 sectores, que son:

» Sectores cimeros del Alto Bahoruco

» Vertiente Norte

» Vertiente Oriental

» Vertiente Sur

» Litoral Sur

Resultados

Hay 4 unidades ambientales en situación de peligro, todas en la vertiente S y el piedemonte meridional del Bahoruco Occidental, que son: Los Arroyos-El Mogote, Mencía-La Altagracia- Aguas Negras-Las Mercedes, Cabo Duarte-Cuenca alta del río Pedernales y Pedernales- Cuenca baja del río Pedernales. Además todas ellas son muy frágiles.

Las demás UUAA de la vertiente S presentan también un estado preocupante. Las Abejas-El Aceitillar-Centro de Visitantes (una UA por lo demás muy frágil), en vigilancia. El Cielo-Higo Grande se encuentra en estado aceptable pero con tendencia muy marcada a pasar a vigilancia por el rápido avance de la frontera agropecuaria hacia ella. Además, su fragilidad es tal que merece atención especial, porque es incapaz de admitir impactos, por mínimos que éstos sean. El resto se encuentra en estado aceptable.

Esta situación de transformación generalizada necesariamente hay que atribuirla a la falta de vigilancia. No resultan suficientes las casetas y el personal destinado a este sector. Las demás unidades de la Vertiente Sur que se encuentran en estado aceptable se han conservado como tal por la baja productividad de sus suelos y la dificultad para extraer agua (Karst de los Olivares y Las Mercedes-Pinalito-Mapioró-El Higüero), o porque todavía no se han realizado transformaciones para uso turístico (Bucán Ye-Cabo Rojo).

Estado de conservación de las unidades ambientales del PNSB y su entorno (color de los polígonos) y caracterización según cada variable (gráfico de barras verticales)

Sin embargo, la UA Las Mercedes-Pinalito-Mapioró-El Higüero, aunque presenta un estado aceptable, corre el riesgo de pasar a en vigilancia en los próximos años, dada la intensa y

acelerada transformación que está sufriendo gracias a la agricultura migratoria, el conuquismo y la sabanización que se está instalando entre el Kilómetro 21 y el 25, próximo a la carretera Cabo Rojo-El Aceitillar. Estas transformaciones tienen en su mayoría menos de 5 años. Se emplea para ello mano de obra haitiana que un terrateniente contrata o asienta en terrenos supuestamente de su propiedad, permitiendo al peón a transformar el bosque en cultivo por unos pocos años, y luego obligándolo a devolvérselo como “terreno de pasto mejorado para ganado”. Hay que frenar dicha transformación.

Las UUAA de la vertiente oriental presentan estados muy variables, pero en cualquier caso mejor que en la Vertiente S. En general, el mejor estado de conservación de este sector hay que atribuirlo a la dificultad de transformar el medio (escasez de agua, pedregosidad, aislamiento, etc.) y no a la vigilancia, porque de hecho ésta no existe. Pelempito-El Tunal presenta un estado aceptable, y por lo tanto no constituye un foco de tensión para la gestión del AP. Su elevada resiliencia la hace además capaz de absorber impactos. Maniel Viejo-El Limonal ha sido sometida por muchos años a presión antrópica y por eso su estado de conservación es "en vigilancia". Río Arriba se encuentra en estado aceptable, pero con una marcada tendencia a pasar a vigilancia. Merece la atención del órgano gestor. Por último, Escarpes de Monte Palma, se encuentra en estado óptimo y estable, por lo que sólo es necesario fijar esta condición.

En cuanto a la vertiente N y los sectores cimeros del Alto Bahoruco, la situación es buena. Esto necesariamente hay que atribuirlo a la vigilancia que se lleva a cabo con asiento en Puerto Escondido. Sin duda la protección aquí es ejemplar, máxime cuando se conocen las habituales carencias de medios y el escaso personal disponible para esta labor. Merecen reconocimiento en este sentido todos los guardaparques y administradores que han desarrollado una labor de protección en esta vertiente.

Sin embargo, hay algunos aspectos que deben ser reforzados. Sólo es necesario mantener los esfuerzos que hasta ahora se han dedicado desde la administración del AP a las UUAA de Canote, Loma del Toro-Savane Peblique, Sabana del Alcajé-Pueblo Viejo-Marramié-Mata Bonito y Rancho Viejo-Charco Colorado-Agua de Juancho. Si acaso bastaría aumentar los patrullajes, incrementar el personal y equiparlo adecuadamente para controlar los riesgos por incendios que provocan los monteros, sabaneros e inmigrantes en rutas nocturnas,

La UA de Monte Palma presenta un estado de conservación óptimo, no por vigilancia, dado que ésta no existe allí, sino por 3 razones: 1) la antropización que antaño presionaba el bosque mesófilo ha ido desapareciendo, porque la sequía de principios de los 90 hizo hostil la producción agropecuaria; 2) el bosque mesófilo es una formación resiliente y por lo tanto tiene alta capacidad de regeneración; 3) se trata de una unidad ambiental muy grande, en la que los impactos se diluyen con mucha facilidad. Por lo tanto, existe la imperiosa necesidad de que esta UA reciba las atenciones de la SEMARN. Hay que fijar infraestructura y personal allí, porque por las condiciones termo-pluviométricas se están recuperando y en cualquier momento puede aumentar nuevamente la presión por la agropecuaria.

Las dos UUAA restantes, aun cuando están parcialmente conservadas, deben recibir atención por parte de la SEMARN, que son: Loma de los Charcos-Puerto Escondido y Zapotén-El Aguacate-La Esperanza-Rancho Viejo. Hay una fuerte presión sobre estas unidades, tanto desde Haití como desde la RD, y además poseen hábitats de especial interés para determinadas especies endémicas amenazadas (caso de la cúa). El área estuvo como PNSB hasta 1996 y merece ser protegida nuevamente para evitar la pérdida de más hábitat. Hay que replantear los límites, o crear un AP adicional en este sector. No basta con declararla como ZA.

Respecto del PNSB, su estado de conservación es aceptable y medianamente estable. De mantenerse la tendencia actual, en los próximos 10 años el AP pasaría vigilancia. Tal tendencia puede evitarse implementando las acciones descritas en el capítulo de líneas programáticas.

Índice del Estado de Conservación y Resiliencia de las UUAA del Parque Nacional Sierra de Bahoruco y su Entorno (en verde, la media, y en rojo, el ICR exclusivamente del PNSB). A mayor ICR peor estado de

conservación y mayor fragilidad

In document REPUBLICA DOMINICANA (página 69-73)