Oriente Medio
El conflicto entre Israel y Palestinadio un salto cualitativo tras el triunfo electoral de M. Abbas en las elec- ciones presidenciales palestinas y la posterior apertura de contactos directos con el Gobierno de Israel. El Presidente palestino puso en marcha un plan interno para actualizar la reestructuración de las fuerzas de seguridad palestinas, tal y como exigía la Hoja de Ruta. En enero se anunció una tregua de un mes por par- te de los grupos armados palestinos, condicionada a que Israel garantizara la liberación de los presos y detenidos palestinos, el fin de la política de asesinatos selectivos y la retirada del Ejército israelí de los terri- torios ocupados. El grupo Hamas anunció que participaría por primera vez en las elecciones legislativas de julio en las Áreas Autónomas palestinas de los territorios ocupados, así como su intención de ingresar en la
OLP. Este grupo, junto a la Yihad Islámica y otras 11 facciones radicales palestinas, acordaron en El Cairo 57
La Comisión Internacional
Independiente sobre el Desarme
en Irlanda del Norte garantizó
que el IRA había inutilizado todos
sus arsenales de armamento. Este
anuncio culminó los acuerdos de
comprometerse a una tregua informal para el 2005. En cuanto a las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, en abril anunciaron el fin del periodo de calma pactado con la ANP tras el asesinato a manos del ejército de Israel de uno de sus miembros.
Las elecciones parlamentarias, previstas para julio, quedaron pospuestas por decisión de la ANP, lo que fue interpretado por Hamas como una maniobra de al-Fatah (grupo mayoritario del Presidente de la ANP) fren- te de los pronósticos favorables para Hamas, señalando que estaban dispuestos a abrir un diálogo con todos los países excepto con Israel, mientras mantuviera la ocupación militar. Durante el tercer trimestre del año los acontecimientos sobre el conflicto de Israel y Palestina se centraron en la evacuación de los colonos judíos de los asentamientos situados en el territorio ocupado de la Franja de Gaza, que se llevó a cabo con la oposición de importantes sectores sociales israelíes y del movimiento de colonos. Israel se comprometió a retirar sus tropas a lo largo de la frontera egipcio-palestina en la parte de Gaza, siendo sustituidos por sol- dados egipcios. En octubre, una decisión del Consejo Legislativo Palestino (CLP) forzó la dimisión en bloque del Gobierno del Primer Ministro, A. Qure’a, debido a la incapacidad de este ejecutivo para controlar la ines- tabilidad en Gaza. Hamas, por su lado, anunció que no renovaría la tregua informal que mantenía durante los últimos nueve meses, tras el asesinato de uno de sus dirigentes, a menos que Israel finalizara con sus ataques y liberara a los prisioneros palestinos. En noviembre, el Gobierno de Israel y la ANP llegaron a un
acuerdo histórico sobre la frontera egipcia en Gaza, que permitió abrir el paso entre los dos territo- rios. A finales de año, sin embargo, se produjeron nuevos atentados suicidas por parte de la Jihad Islámica, y continuó la polémica sobre la participación de Hamas en las elecciones legislativas de enero, especial- mente por el triunfo que obtuvo en las elecciones municipales de diciembre, lo que dio motivo a que miem- bros del Gobierno palestino pidieran aplazar los comicios por la debilidad que mostraba el partido guber- namental.
En el conflicto de Iraq, finalmente, fueron destacables los llamamientos a la reconciliación nacional hacia comienzos de año tanto desde el Gobierno interino y parte de los dirigentes kurdo-iraquíes y shiíes vence- dores en las elecciones, como desde la propia Administración estadounidense. Estos llamamientos dieron lugar a la formalización de contactos con sectores políticos y sociales iraquíes contrarios a la ocupación y que habían boicoteado las elecciones. Fuentes oficiales iraquíes revelaron en abril que se seguían buscan- do canales de comunicación con dirigentes de sectores nacionalistas y baazistas de la resistencia, para lle- gar a un acuerdo que permitiera desmovilizar a la insurrección iraquí. En septiembre, el Partido Baaz Árabe Socialista, la Alianza Patriótica Iraquí y la Asociación de Intelectuales contra la Ocupación, firmaron una declaración conjunta en la cual enfatizaban la necesidad de un diálogo abierto entre todos los grupos polí- ticos del país, como única vía para unir la diversidad política y asegurar el reconocimiento internacional a la legítima resistencia de Iraq contra la ocupación extranjera. En noviembre, se celebró en El Cairo una confe- rencia con más de cien representantes iraquíes de diferentes grupos políticos, en un intento de incluir a la comunidad sunnita a las elecciones, tras su exclusión electoral debido al boicot que proclamaron en las pasadas elecciones de enero. El Presidente J. Al-Talabani, finalmente, expresó su voluntad de negociar con la insurgencia iraquí a cambio de su abandono de las armas y de su participación en el proceso político. Al finalizar el año se celebraron elecciones parlamentarias, con buena participación. El Primer Ministro interino, y representante de los sectores chiitas seculares, I. Allawi, hizo un llamamiento a la recon- ciliación nacional, comprometiéndose a prohibir las milicias islamistas que amenazaban con llevar al país a la guerra civil.
3.3. La “temperatura de la paz” en 2005
Desde hace dos años, la Escuela de Cultura de Paz elabora mensualmente un índice sobre el estado de las negociaciones de paz existentes en el mundo, con objeto de analizar las dinámicas generales de los proce- sos. Este índice analiza un total de 25 negociaciones, 17 de las cuales se refieren a conflictos armados1y 8
59 a conflictos no resueltos2. Dos de estos últimos (Indonesia-Aceh y Sudán-SPLA) no se incluirán ya a partir de
enero del 2006, al tratarse de dos conflictos resueltos, y en los que por ello han dejado de existir las nego- ciaciones de paz.
El índice se configura a partir de la media resultante de conceder tres puntos a los procesos que han fun- cionado bien durante el mes, un punto a los que permanecen estancados o no han presentado novedades, y cero puntos a los que han tenido dificultades, de manera que la máxima puntuación alcanzable en un mes sería 3’0, y la mediana 1’5 puntos.
Como podrá observarse en la figura siguiente, el año termina con una media mensual de sólo 1’3 puntos (1’4 en el año 2004), y un balance de sólo tres meses con una media igual o superior a 1’5 puntos (4 meses en el año anterior). Curiosamente, tanto en el 2004 como en el 2005, el mes de marzo ha sido el más crítico, y el primer trimestre el
que presenta un descenso más acusado. En todo caso, el índice permite vislumbrar las dificultades para mantener a la mayoría de los procesos en una evolución positiva y de forma sostenida. Los procesos del continente asiático han tenido una evolución bastante más positiva (una media anual de 1’5 puntos) que los africanos (media de 1’1 puntos). Estos últimos, además, han presentado una tendencia a la baja.
2. Armenia-Azerbaiyán, RPD Corea-EEUU, Georgia (Abjazia), India (CPI y NSCN-IM), Indonesia (Aceh), Sáhara Occidental y Sudán (SPLA).