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UN VISTAZO SOBRE COURAGE

Courage es el único ministerio católico aprobado por el Vaticano dedicado a hombres y

mujeres de todo el mundo que viven con una atracción homosexual. Su enfoque consiste primordialmente en darles apoyo espiritual para que vivan de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia sobre su sexualidad (es decir, castamente), así como para profundizar y crecer en su fe católica.

En 1980, el padre Harvey reunió un pequeño grupo de hombres laicos católicos en una parroquia de la parte hija del este de Manhattan y les ayudó a fundar Courage. El padre Harvey, un sacerdote de los Oblatos de san Francisco de Sales, empezó a trabajar con sacerdotes y religiosos que tenían dificultades con las cuestiones de la identidad sexual y de la castidad. El trabajo de Harvey con los hombres que luchaban por integrar una identidad sexual confusa dentro de una vida como religioso o como fiel católico le mostró el poder que pueden tener los grupos de apoyo para ayudar a enfrentarse a un hábito o a una tendencia profundamente asentada. Se daba cuenta de que los grupos de apoyo tendían a derribar los muros del aislamiento en torno a los hombres con atracción homosexual y les ofrecía el regalo tremendamente útil de una perspectiva con la que poder enfrentarse a sus propios problemas.

La fundación de Courage fue un paso audaz. Nunca antes se había intentado llevar a cabo un ministerio abierto y público para personas homosexuales. Había un estigma tal unido a la homosexualidad que algunos católicos se escandalizaron de que la archidiócesis de Nueva York, bajo cuyo auspicio se fundó Courage, tendiese la mano a los católicos que vivían con esa atracción. Pero el grupo perseveró, guiado por una serie de objetivos que desde entonces han definido a Courage:

1. Llevar vidas castas de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana acerca de la homosexualidad (Castidad).

2. Dedicar la propia vida a Cristo a través del servicio al prójimo, la lectura espiritual, la oración, la meditación, la dirección espiritual individual, la asistencia frecuente a Misa y la recepción asidua de los sacramentos de la Reconciliación y la Santa Eucaristía (Oración y

Dedicación).

3. Fomentar un espíritu de compañerismo en el cual todos puedan compartir pensamientos y experiencias y así asegurar que nadie tenga que enfrentarse solo a los problemas de la homosexualidad (Compañerismo).

4. Ser consciente de la verdad de que las amistades castas no son solamente posibles, sino necesarias en una vida cristiana casta y, obrando así, proveer ánimos al formarse y sostenerse unos a otros (Apoyo).

5. Llevar vidas que puedan servir como buenos ejemplos para otros (Buen ejemplo). Desde 1980, Courage ha crecido hasta llegar a formar sesenta y cuatro grupos en seis países diferentes y ha ayudado a miles de hombres y mujeres a integrar más plenamente su sexualidad en una vida de virtud y a llegar a una castidad interior y exterior. Los aspectos prácticos ofrecidos por Courage y por la iglesia se han tratado más detalladamente en el capítulo ocho, pero quisiera reiterar lo que Courage no es para que el lector pueda comprender mejor lo que Courage es:

Courage no es un grupo de cambio de orientación. Courage no exige a nadie que se

comprometa a disminuir su atracción homosexual o a cambiarla por otra más heterosexual. Si los miembros, individualmente, desean intentar este camino, lo grupos de Courage les apoyarán, pero no es un requisito.

Courage no es una organización de perfeccionistas. Los primeros hombres a los que

el padre Harvey ayudó a crear Courage no lo fundaron para hacer una sociedad de amigos que ya lo habían logrado. A los miembros de Courage no se les exige que vivan castamente cuando llegan y algunos nunca llegan a ese punto. Todo lo que Courage exige es que sus miembros se comprometan a intentar vivir los objetivos. Los objetivos son eso, objetivos, cosas hacia las que tender y buscar. No son notas por un trabajo ya realizado.

Courage no es «rígido». Courage es fiel a la enseñanza de la Iglesia católica, es verdad,

pero Courage no se reduce a vivir castamente. Courage quiere que seamos mejores cristiano. Courage busca el crecimiento, la integración y la alegría, y para ello usa la enseñanza de la Iglesia.

Courage no es antigay. De hecho, Courage no es particularmente anonada en el sentido

de que no siente la necesidad de denunciar ciertas situaciones ni de tratar continuamente el «tema» de la atracción homosexual. Courage sigue siendo intensamente personal. Entre sus miembros hay antiguos activistas gays y hombres casados para los cuales sus grupos de apoyo son los únicos del mundo que conocen sus luchas por vivir castamente. Es verdad que

Courage trata sobre decisiones, y en este sentido un tipo de acción ha de vencer sobre otro.

Animar a escoger la Misa o la oración en vez de los bares gays o las aventuras de una sola noche puede ser visto por algunos como «antigay», pero no es lo mismo que si, en abstracto,

Courage se dedicase formalmente a denunciar a los patrones de los bares gays o a quienes

Para más información sobre Courage, se puede contactar la Oficina Central de Courage en el teléfono de EE.UU.: (212) 268-1010, St. John the Baptist Church, 210 W 31St Street, New York, NY, 10001. [email protected] Courage tiene también una página web:

http://CourageRC.net

Se puede consultar también en castellano: http://www. courage-latino.org/ y

http://couragerc.net/Espanol/ESPIndex.html

Comenzar un grupo Courage requiere únicamente dos o tres laicos comprometidos y un sacerdote que quiera ayudar como capellán. Se puede llamar a la oficina central de Nueva York para más detalles.

Apéndice 2

CARTA A LOS OBISPOS