• No se han encontrado resultados

3 ESTUDIO TÉCNICO E INGENIERÍA DEL PROYECTO

3.8 LOS VIVEROS

Las semillas germinadas adquiridas fueron sembradas en fundas de polietileno virgen, con tierra negra de páramo de buenas condiciones, seleccionada y transportada hacia el vivero de la empresa.

En esta etapa se procuró brindar a las semillas la suficiente humedad y la protección contra malezas, animales, plagas y posibles enfermedades que pudieran afectarlas.

Un vivero de palma comprende de dos etapas: previvero y vivero (Bernal, 2006).

3.8.1 Previvero

Esta etapa comprende, el desarrollo de las semillas en condiciones relativamente controladas, y tiene un tiempo de duración de dos a tres meses aproximadamente (Bernal, 2006).

El previvero es el lugar donde se alberga las semillas germinadas, y en el cual se las siembra en fundas plásticas pequeñas, acordes con el tamaño de las semillas; a estas fundas se las conoce como fundas de previvero.

Se considera que esta es la labor más delicada a realizar en esta etapa, debido a la fragilidad de los tejidos de las semillas y a la dificultad de distinguir la plúmula, de la raíz recién emergida de la semilla de palma. En esta manipulación debe evitarse: quebrar los tejidos nacientes de la semilla; sembrar en forma invertida las semillas; que las semillas sembradas queden torcidas y que sean plantadas de forma muy superficial o profunda dentro de las fundas. (Bernal, 2006).

Algunas de las semillas del material híbrido sembrado, tenían embriones dobles, generalmente conocidos como gemelos, lo cual implicó que de una semilla se pudieron obtener hasta dos plántulas. La separación de estas, para su siembra en bolsas separadas, se la realizó en el momento en que se las trasladó al vivero.

Las fundas de previvero empleadas por la empresa, fueron de color negro, con cuatro perforaciones de aproximadamente 0,5 cm. cada una; con una dimensión aproximada de 15 x 10 cm. y un espesor de 0,05 milésimas de pulgada.

Con la construcción de esta infraestructura se procuró brindar la suficiente sombra al material vegetal plantado dentro de la misma, para así protegerlo de posibles quemaduras estando expuesto al sol, y para lo cual se lo cubrió totalmente con zarán. Esta malla de fácil manipulación permite retirar la cobertura del previvero de manera paulatina y así lograr una adaptación gradual de las plantas al sol.

Adicionalmente, el previvero fue diseñado con una altura de 2 mts., para así facilitar la circulación del aire dentro de la estructura y mejorar su ventilación; con camas bajas de madera de una altura aproximada de 40 cm., de 1,50 mts. de ancho y de 15 mts. de largo, sobre las cuales se colocaron las fundas con las semillas plantadas. Cada cama contó con la capacidad de albergar alrededor de 1.500 fundas, encontrándose ubicadas a una distancia de 1 mts., entre si, a fin de facilitar el desplazamiento de los trabajadores y el uso de las herramientas dentro del previvero.

En la construcción del previvero de la empresa se utilizó madera propia de la zona, Las camas construidas fueron demarcadas con tablas, a fin de separar los lotes de las semillas híbridas adquiridas, ya que este material viene clasificado por códigos genéticos.

Es en esta fase del cultivo, en la cual el palmicultor debe procurar proporcionar a las semillas la mayor protección posible, basándose en una adecuada vigilancia sanitaria, fertilización y riego (Bernal, 2006).

Debe realizarse un adecuado proceso de selección de las semillas sembradas, a fin de no incurrir en costos innecesarios futuros, llevando al vivero plántulas defectuosas, que muestren características poco satisfactorias (Bernal, 2006).

3.8.2 Vivero

En esta etapa las plántulas permanecen hasta ser trasplantadas a los lotes donde se desarrollarán los cultivos y tiene una duración aproximada de 8 a 10 meses. La preparación del vivero abarca, la adecuación y adecentamiento de un lote de terreno, aledaño al previvero, que cuente con el suficiente espacio físico para albergar a todas las plántulas a trasplantar (Bernal, 2006).

El área de terreno asignada para el desarrollo del vivero, fue considerada en función de la distancia de separación entre las fundas, para lo cual se estimó conveniente separar a 1 metro de distancia cada una de ellas, a fin de contar con el espacio suficiente que permita visualizar las características que van desarrollando durante esta etapa, cada una de las plantas, y así se facilite una buena selección de las plantas que serán sembradas en los lotes.

De los registros de la información que se maneja en la empresa, se obtuvo que para el establecimiento de un vivero de aproximadamente 5.000 plantas, se requirió de media hectárea preparada y adecentada para el propósito.

La preparación y adecuación del terreno para el vivero, depende de la topografía y del tipo de malezas existentes dentro del predio; en base a estas consideraciones, debe iniciarse el trabajo con la eliminación de la vegetación existente en el lugar y el trazado de las áreas de circulación, para el suministro y aplicación de los insumos químicos en las plantas (Bernal, 2006).

Las fundas del vivero fueron compradas en polietileno negro y garantizadas su elaboración por parte del proveedor, en material virgen, con cuatro perforaciones y con fuelle para facilitar su verticalidad en el campo. Se las llenó con la tierra de páramo adquirida por la empresa, a fin de garantizar óptimas condiciones de fertilidad; adicionalmente fueron orientadas y alineadas correctamente.

La dimensión de las fundas empleadas en el vivero fue de 50 cm. de alto x 30 cm. de ancho, con fuelle de 5 cm. y con un espesor de 0,05 milésimas de pulgada.

Cabe considerar que para el llenado de las fundas se emplearon aproximadamente 16 Kg. de tierra de páramo en cada una de ellas; teniéndose que abrir un hueco en el centro de la bolsa con tierra, para así, proceder a trasplantar las plantas desde las fundas de previvero hacia las de vivero.

En esta etapa es necesario garantizar que cada planta cuente con al menos 10 milímetros de agua diarios, los cuales podrán ser suministrados mediante lluvia o por medio de un sistema de riego. Adicionalmente es aconsejable el uso de fungicidas a fin de prevenir hongos que puedan atentar contra el follaje de las plantas. De igual manera debe trabajarse en la prevención de plagas de insectos y de roedores que puedan afectar contra el vivero (Bernal, 2006).

La selección de las plantas consideradas como idóneas para pasar del previvero al vivero, y del vivero hacia los lotes de siembra, fue realizada por el agrónomo encargado de la dirección técnica de la plantación, garantizándose así, llevar al campo plantas sanas y en plenitud de condiciones.

Documento similar