HISTORIA C
Programa
Unidad 1: Conflictos imperialistas y crisis del modelo liberal
1.1. El proceso de concentración industrial y el desarrollo del imperialismo. 1.2. El mundo de entreguerras y la crisis mundial capitalista.Unidad 2: Crisis de la democracia ampliada y restauración oligárquica
2.1. Los gobiernos radicales y el golpe de 1930.2.2. La restauración conservadora: Estado y economía en la Argentina de los años '30.
Unidad 3: Estado y sociedad en el populismo argentino
3.1. Las bases sociales del populismo.3.2. El Estado populista y la democracia de masas. 3.3. El proyecto económico del peronismo.
Unidad 4: Auge y caída del Estado benefactor en el mundo bipolar
4.1. El escenario político y económico de la segunda posguerra.4.2. La Guerra Fría. La conformación de bloques político-ideológicos 4.3. La crisis capitalista de 1973 y la caída del Estado de bienestar.
Unidad 5: La lucha por la redefinición de la relación entre el Estado y la sociedad
argentina
5.1. Inestabilidad política y crisis de legitimidad. Desde la Revolución Libertadora hasta la vuelta del peronismo.
5.2. Luchas sociales y políticas en el marco del tercer gobierno peronista
Unidad 6: Transformaciones del modelo socioeconómico en el marco del
autoritarismo neoliberal
Unidad 1: Conflictos imperialistas y crisis del modelo liberal
1.1. El proceso de concentración industrial y el desarrollo del imperialismo.
El Imperialismo y la expansión colonial
El término imperialismo está asociado a ideas y prácticas vinculadas con la extensión del dominio de un país sobre otro u otros por medio de la fuerza militar, económica, política y/ o cultural. A lo largo de la historia, nos encontramos con la existencia de diversos imperios que ejercieron su poder sobre distintos pueblos y sociedades. Pero el concepto imperialismo define específicamente una etapa dentro del capitalismo, el que se desarrolló a partir de la década de 1870 (más precisamente luego de la crisis económica mundial de 1873) hasta 1914 (cuando se inició la Primera Guerra Mundial). Durante este período, muchos países europeos, especialmente Gran Bretaña, se extendieron territorialmente y formaron colonias en África, Asia y el Pacífico. Luego le siguieron otras naciones como Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, Holanda, y Estados Unidos fuera del continente europeo.
¿Por qué se originó esa expansión? El avance de la tecnología y el desarrollo industrial habían generado una superproducción que derivó en una crisis económica generalizada. Los mercados se saturaron de productos y cayeron las ganancias. La crisis que se desató en 1873 demostraba que el capitalismo basado en el libre juego de la oferta y la demanda, había encontrado un límite.
La crisis produjo una serie de cambios políticos y económicos. Los Estados implementaron medidas proteccionistas para resguardar sus economías. Se generó un proceso de concentración industrial que favoreció a las grandes empresas, eliminando a las pequeñas, dando lugar a la formación de monopolios, puesto que aquellas empresas grandes quedaban en condiciones de controlar el mercado. Por su parte, los bancos invirtieron sus capitales en las industrias, otorgando préstamos y créditos. Producto de esa fusión se generó el capital financiero.
Las razones que llevaron a las potencias europeas a expandirse fueron, entre otras:
1) La búsqueda fuera de Europa de mercados en donde colocar sus inversiones de capital (ferrocarriles, telégrafos, y préstamos) para evitar la creciente pérdida de sus ganancias dentro de Europa.
2) En las nuevas regiones podrían vender sus productos y conseguir materias primas para continuar con su desarrollo industrial sin competidores. Además tendrían mano de obra abundante y barata que obtenían y explotaban en las nuevas poblaciones.
3) Las grandes potencias querían lograr la hegemonía colonial mediante el control comercial y militar de las rutas marítimas y terrestres, al tiempo que ponían grandes impedimentos para la expansión de otros países. Esto generó tensiones y conflictos que fueron el preludio de la Primera Guerra mundial.
Los territorios dominados militar, económica y políticamente eran considerados colonias, gobernadas por los países dominantes.
territorios, sino que se realizó mediante presiones políticas y económicas que ejercían las potencias industriales europeas. Los países americanos producían productos primarios (agricultura, ganadería y minería) que vendían a los países europeos. A su vez, estos países les vendían sus productos industriales. Este intercambio comercial engendró una relación de dependencia económica entre los países de ambos continentes. Si bien las potencias no gobernaban los países latinoamericanos, la presión que ejercían permite caracterizar esa relación como un imperialismo informal.
Actividad 1.
El objetivo de esta actividad es que usted pueda sintetizar aquellas características que definen al imperialismo. Para ello, le proponemos que use las siguientes preguntas como guía:
• ¿Qué país lidera la expansión colonial? • ¿Cuáles se incorporaron más tarde?
• ¿Cuáles fueron los móviles de esa expansión?
El Positivismo
A mediados del siglo XIX, las grandes transformaciones económicas, sociales y políticas que se produjeron en los países capitalistas fueron acompañadas por profundos cambios en el campo del conocimiento. Los hombres de esa época buscaron nuevas formas de comprender el mundo en el cual vivían. Estas sociedades necesitaban certezas y respuestas seguras. Surgió así, una nueva corriente de pensamiento llamada positivismo, que intentaba atenerse a los hechos tal como lo percibían los sentidos. La experiencia fue considerada la única fuente cierta de conocimiento.
Ello significó un giro decisivo para el conocimiento científico. En esta corriente influyeron decisivamente los progresos realizados por la biología, la física, la geología, etc.. Las investigaciones se fueron haciendo cada vez más específicas. Se iba imponiendo en todas las ciencias un criterio común para investigar: buscar leyes científicas, que explicaran los fenómenos a través de nociones generales que se pudieran aplicar a todos los casos estudiados.
Se consideró que el método de conocimiento de estas ciencias era también utilizable para abordar los temas relacionados con el hombre y la sociedad. Así como el científico podía conocer las leyes que regulan la naturaleza, consideraron también que la sociedad estaba regida por leyes, por lo tanto éstas podían ser conocidas, predichas y controladas.
De la misma manera que los fenómenos naturales eran resultado de una evolución continua, los positivistas creyeron que la sociedad también podía avanzar en un progreso indefinido. El avance económico y tecnológico de la época parecía confirmar esta teoría.
Augusto Comte fue uno de los máximos exponentes del positivismo europeo y se lo considera el padre de la sociología. Él explicó el desarrollo de las sociedades humanas observando los hechos y estableciendo leyes.
Comte consideraba que el progreso era lineal y progresivo. Afirmaba que la historia humana pasó por tres fases:
2. Fase metafísica o filosófica: las explicaciones son racionales, se busca el porqué de las cosas, y se sustituye a los dioses por entidades abstractas y términos metafísicos.
3. Fase científica o positiva: considerada la definitiva. El conocimiento se basa en la observación y la experiencia, y se expresa con el recurso de la matemática. Se busca el conocimiento de las Leyes de la Naturaleza para su dominio técnico.
Los positivistas sostenían que para que las sociedades evolucionen de una fase a otra era indispensable que existiera un orden social. El conocimiento científico positivo tendría la función de contribuir a mantener ese orden, que debía edificarse a través de normas y leyes. Las nociones de orden y progreso, características del positivismo, se impusieron en los países en que los se extendía el capitalismo. Así, las potencias imperialistas que se expandían con sus productos, capitales y ejércitos, también divulgaban sus ideas.
El darwinismo social
Las investigaciones de Charles Darwin fueron la base de la noción de evolución en el campo científico. Éste científico inglés observó que las especies animales y vegetales actuales son diferentes de las que existían antiguamente y postuló que las primeras procedían de la lenta transformación de las especies extinguidas. Esta modificación, según Darwin, se producía por la lucha entre los individuos por la supervivencia. De esta lucha sólo sobrevivían los más aptos, los que se adaptaban, es decir aquellos individuos que variaban ajustándose cada vez más a su ambiente, con lo que se producía una selección natural: unos se extinguían y otros evolucionaban.
La teoría de la evolución generó una fuerte polémica en su época, ya que suponía que el hombre mismo era producto de una evolución, un animal que descendía de un tipo de organización inferior. Desde esa perspectiva, la diferencia entre el espíritu del hombre y el del animal más desarrollado, es concebida como una diferencia de grado y no de cualidad.
La teoría de Darwin fue utilizada más tarde para aplicarla a la sociedad, llegándose a la conclusión de que sólo los individuos más aptos, más capacitados eran los que estaban destinados a triunfar. Desde este punto de vista quiénes dominan en la sociedad son los que se encuentran mejor adaptados para la lucha. Ello dio una justificación científica para el optimismo y la idea de progreso.
El pensador inglés Herbert Spencer (1820-1903) elaboró sus teorías sociales durante la época en que la expansión británica estaba en su apogeo. Tomó de Darwin el principio de la supervivencia de los más aptos y lo trasladó al campo social para justificar la conquista y el dominio de un pueblo sobre otro.
Actividad 2:
El positivismo fue una corriente filosófica que planteó una visión del mundo acorde con la época en la que surgió:
Haga un listado de las ideas que postulaba el positivismo tomando como base las siguientes preguntas: • ¿Por qué esta corriente de pensamiento reflejaba las transformaciones de este período histórico? • ¿Cómo concebía a la sociedad el darwinismo social?
El Movimiento Obrero Internacional
Frente a las difíciles condiciones de vida en las ciudades industriales -especialmente en Inglaterra y Francia- la clase obrera reaccionó. Formó organizaciones y agrupaciones que, de diferentes modos, se oponían al avance del capitalismo. El accionar de estos grupos hizo que se fuera constituyendo el movimiento obrero.
La oleada revolucionaria que se extendió durante 1848 por gran parte de Europa, fue de gran significación política que tuvo un marcado carácter social. La clase trabajadora intervino en ese proceso a través de protestas y motines, frente a los intereses de la alta burguesía que acaparaba el poder. Sin embargo, fueron derrotados. La represión, el encarcelamiento y la persecución de sus líderes significaron un freno en la organización como movimiento obrero europeo.
Hacia 1860 el movimiento obrero recobró su protagonismo y se organizó con mayor solidez, mediante:
el aumento de sindicatos y organizaciones en los países industrializados para obtener mejoras en la calidad de vida de los trabajadores.
la internacionalización del movimiento obrero. En 1864 se creó la Asociación Internacional de Trabajadores que nucleaba a agrupaciones obreras de distintos países.
la propagación de las ideas socialistas y anarquistas en la clase obrera y sus asociaciones.
Veamos ahora, las primeras formas de organización internacional:
La Primera Internacional (1864-1876): el enfrentamiento entre socialistas y
anarquistas.
El mayor desarrollo económico de los países más industrializados dio lugar a que los trabajadores tuvieran mejores condiciones de vida, situación que los alentaba a obtener otros beneficios sociales. Incluso en algunos países, como en Francia, los sindicatos obtuvieron mayores libertades.
La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), también conocida como la Primera Internacional se constituyó en Londres en el año 1864. El primer paso hacia la formación de una organización internacional lo hicieron los mismos obreros. Karl Marx, fue el encargado de redactar un manifiesto en el que afirmó que la emancipación de la clase obrera debía ser obra de los propios trabajadores. Los trabajadores, sólo podrían hacer frente al capitalismo si actuaban colectiva y solidariamente.
Ahora bien, dentro de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) no había un pensamiento homogéneo. Entre sus miembros existían dos corrientes de pensamiento: la socialista representada por las ideas de Marx, y la anarquista que seguía a Pierre-Joseph Proudhon y Mijaíl Bakunin.
Los socialistas eran partidarios de propiciar la lucha de clases y que los trabajadores (el proletariado) tomaran parte en la política. Querían una sociedad en la que reinara la justicia y la igualdad reemplazando a la sociedad capitalista.
Dentro de la AIT había trabajadores que representaban a los obreros industriales y otros que representaban a los artesanos, a los trabajadores independientes y a los campesinos. El ideal anarquista tenía mayor aceptación entre los trabajadores independientes, pues el anarquismo aspiraba a construir una sociedad basada en la libre asociación de productores.
Una de las propuestas que se trató en las reuniones de la Primera Internacional fue la duración de la jornada laboral de ocho horas. El día se dividía en ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de recreación. Los “tres ochos” eran un objetivo para el movimiento obrero.
La AIT logró que se avanzara en el reconocimiento de los derechos de los obreros para asociarse sindicalmente. El movimiento obrero francés, por ejemplo, obtuvo el reconocimiento del derecho de huelga.
Las luchas internas dentro del movimiento obrero y la derrota sufrida en la Comuna de Paris favorecieron la disolución de la Primera Internacional.
La Segunda Internacional (1889-1917): las tendencias revolucionaria y reformista.
Las organizaciones obreras intentaron reconstituir un movimiento internacional, tras la derrota de la Comuna de París y la disolución de la AIT. En 1889, se realizó un congreso de organizaciones obreras en París, que fundó la Internacional Socialista, conocida como la Segunda Internacional. Los obreros sostenían, siguiendo a Marx, que su acción solidaria era el medio más eficaz para combatir contra las injusticias de capitalismo mundial.
Para fomentar la unidad de la Segunda Internacional y evitar antiguas disputas, excluyeron a los anarquistas y a todos aquellos que no fueran partidarios de propagar la lucha política de la clase obrera. No obstante, se conformaron dos tendencias dentro de la Internacional que manifestaban diferentes puntos de vista acerca de los objetivos a seguir. Por un lado, estaban los revolucionarios que adherían al pensamiento marxista y también se hallaban los reformistas o revisionistas, cuyo principal ideólogo fue el alemán Eduard Bernstein.
Los revolucionarios, siguiendo las ideas de Marx, confiaban en la caída inminente del capitalismo y creían que ello abriría el camino para el triunfo de una revolución socialista. Los obreros debían organizarse para instaurar una dictadura de la clase obrera que arrebatara el poder a las fuerzas burguesas y así, construir una sociedad igualitaria.
Los reformistas, por su parte, eran partidarios de luchar para mejorar el nivel de vida de los trabajadores junto a los partidos de la burguesía liberal. Consideraban que esa lucha debía desarrollarse en el marco de la política parlamentaria y de la democracia. Se apartaron de la lucha revolucionaria, renunciaron a la lucha por medios violentos y buscaron obtener reformas que aliviaran, de manera gradual, las condicionas de explotación de los trabajadores. Las ideas reformistas tuvieron una gran influencia en los partidos socialistas de Alemania y de Francia, a los que se comenzó a llamar socialdemócratas.
Entre los años 1905 y 1914 la Internacional fue expandiéndose pero, a su vez, se agravaron las discusiones y enfrenamientos entre revolucionarios y reformistas. El auge del nacionalismo, la expansión colonial y el belicismo fueron tres cuestiones que provocaron la división y posterior disolución del movimiento socialista internacional.
ganando su lugar en los parlamentos y se fueron comprometiendo gradualmente con los partidos burgueses. Ante la inminencia de una guerra europea y de los deseos de expandirse colonialmente, los socialistas creyeron que no era oportuno oponerse al nacionalismo que se difundía y dejaron de lado sus ideales en contra de la expansión colonial y de la guerra.
Los partidos socialistas aceptaron colaborar con las burguesías de sus respectivos países y creyeron que se podía, de este modo, mejorar las condiciones de vida de los votantes, que en su gran mayoría pertenecían a la clase obrera. Mientras los reformistas defendieron la nacionalización de los partidos socialistas, los revolucionarios apoyaban el internacionalismo obrero. El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 aceleró la crisis y la disolución de la Segunda Internacional.
ACTIVIDAD N° 3
Sintetice en el siguiente cuadro las experiencias obreras conocidas como la Primera y Segunda Internacional, teniendo en cuenta:
Primera Internacional Segunda Internacional Período en el que se
desarrollaron
Principales grupos políticos
Propuestas
Motivos de disolución
1.2 El mundo de entreguerras y la crisis mundial capitalista
La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
El estallido de la Gran Guerra o Primera Guerra mundial obedeció a factores económicos, políticos y también ideológicos.
Factores económicos:
El desarrollo del capitalismo creó desigualdades entre los países centrales (Europa) y los países periféricos (India, África, Latinoamérica), pues las industrias de los países europeos se abastecían con materia prima proveniente de los países periféricos. El valor de los productos industriales era superior al de las materias primas porque era necesario más trabajo y más tecnología para elaborarlos. Pues, es así, que resultaron beneficiados los países centrales o europeos sobre los periféricos.
Todas estas potencias industriales tuvieron la necesidad de buscar nuevos mercados para obtener una producción cada vez mayor. Esto agudizó la competencia, provocando tensiones cada vez más grandes. Al mismo tiempo, surgieron nuevas potencias (como Estados Unidos y Japón) a las ya existentes (Gran Bretaña, Alemania, Francia). Alemania ganó terreno económico sobre Gran Bretaña gracias al carácter más competitivo y moderno de su industria. De este modo, se convirtió en líder indiscutible de determinados sectores productivos, como el siderúrgico, el químico y la electricidad.
Factores Políticos:
En los países de Europa occidental y Estados Unidos se había consolidado la democracia liberal, organizada sobre la base del sufragio universal y el funcionamiento de los parlamentos.
En Europa central y oriental todavía existían monarquías. Los monarcas poseían la autoridad suprema del Estado. El panorama era complejo: el Imperio Ruso, por ejemplo, no lograba resolver los problemas de los campesinos y obreros; el Imperio Austro-Húngaro, sufría las presiones de las distintas nacionalidades sometidas bajo su dominio.
Tampoco estaban consolidadas las instituciones democráticas en Italia y España. Alemania logró su organización a partir del poder centralizador de Prusia, una región muy rica que contaba con un ejército muy poderoso.
Los conflictos políticos internos de muchos países europeos y la necesidad de encontrar mercados fueron generando grandes tensiones que desembocaron en el estallido de la guerra.
Factores ideológicos:
Un componente de la ideología europea que tuvo un fuerte peso fue el nacionalismo.
El nacionalismo atribuye entidad y singularidad propias a un territorio y a sus ciudadanos, y sobre él se asientan aspiraciones políticas de carácter muy diverso. En algunos casos, el objetivo de los movimientos nacionalistas era la independencia. Se trataba de pueblos que se hallaban sometidos al dominio político de un Estado Imperial, por ej. los pueblos sometidos al Imperio Austro-Húngaro. En otros casos, el nacionalismo tenía como objetivo la unión o expansión de las fronteras políticas, como el caso de los territorios de Alsacia y Lorena que luego de la guerra franco-prusiana (1870) quedaron en manos de los alemanes. Desde entonces, el nacionalismo francés no cesó de alentar el desquite y el rescate de dichos territorios.
Naciones que intervinieron y Alianzas
acuerdo en 1882 conocido como la Triple Alianza. Por el otro, se encontraban Gran Bretaña, Francia y el Imperio Ruso, unidas en la Triple Entente, mediante un acuerdo firmado en 1909.
El conflicto estalló el 28 de junio de 1914, cuando un joven nacionalista serbio asesinó en la ciudad de Sarajevo al heredero del trono, Francisco Fernando de Austria. Por ese motivo, los austríacos atacaron Serbia. A partir de ese momento, se sucedieron, en pocos días, las declaraciones de guerra de país a país. De ese modo quedó enfrentada casi toda Europa dividida en dos bandos enfrentados: los aliados (nucleados por la Triple Entente) y los Imperios centrales, unidos por la Triple Alianza.
En Agosto de 1914, Alemania puso en práctica el plan diseñado por el general del Estado Mayor A. Von Shlieffen e invadió Bélgica, violando con ello la neutralidad de ese país. Luego ocupó el norte de Francia. Sin embargo, Francia pudo movilizar velozmente a sus ejércitos por su sistema ferroviario. Franceses y alemanes se enfrentaron a lo largo del Rio Marne. Los frentes de ambos ejércitos se estabilizaron y esto determinó que se pusiera fin al avance alemán. Se produjo así, un cambio en el carácter de la guerra: fue el fin de la guerra de movimientos y el inicio de la guerra de trincheras.
A partir de entonces, los combates se desarrollaron desde las trincheras (que eran construcciones hechas de zanjas y alambres para evitar el avance de la infantería enemiga). El período de la guerra de trincheras se prolongó por tres años. Ninguna de las partes estaba en condiciones de aniquilar a la otra, los ejércitos apenas avanzaban y retrocedían unos pocos kilómetros. Este generó un desgaste y agotamiento en ambos bandos.
En 1917, Estados Unidos le declaró la guerra a Alemania. Ese hecho fue el que produjo el desequilibrio entre las alianzas Europeas. En los comienzos de la guerra, Estados Unidos se había mantenido neutral, pero Estados Unidos dejó de serlo con el inicio de la guerra submarina, por parte de Alemania.
La intervención de Estados Unidos en el conflicto armado inclinó el resultado en favor de los Aliados, ante una Alemania que se encontraba debilitada económicamente. En enero de 1918, se iniciaron conversaciones de paz entre las potencias vencedoras. Quién tuvo un papel decisivo allí fue el presidente norteamericano Woodrow Wilson, quien propuso un programa de paz.
En junio de 1919, se firmó en Versalles un tratado de paz, que puso fin a la guerra y se propuso establecer una Sociedad de Naciones, con el fin de encontrar un espacio en el cual resolver de manera pacífica los conflictos internacionales.
Actividad N°4
Escriba un texto sobre la Primera Guerra Mundial. Para ello tenga en cuenta:
• Las naciones que se enfrentaron, las etapas que atravesó el conflicto militar • Los acuerdos que firmaron;
• La competencia comercial y militar entre los Estados; • El problema de los nacionalismos.
Para comenzar a escribir le sugerimos la siguiente frase:
“La competencia entre las potencias imperialistas fue la causa principal del estallido de la Primera Guerra Mundial”.
En la Rusia zarista convivían una economía rural, caracterizada por trabajadores campesinos en estado de servidumbre, un Estado gobernado por una monarquía absoluta y algunas ciudades altamente industrializadas.
Para lograr la industrialización de este país -que poseía extensos territorios, atraso tecnológico y escasa producción industrial- fue necesario el aporte de capitales extranjeros. Esas inversiones provocaron el crecimiento acelerado de la producción industrial. Se desarrollaron algunos centros industriales como Moscú y San Petersburgo, pero en el resto de la sociedad no se produjeron mejoras en el desarrollo económico. La agricultura avanzaba lentamente y no alcanzaba para producir alimentos para una población tan numerosa.
La sociedad estaba formada por:
• Una gran mayoría de campesinos pobres que no eran propietarios de sus tierras. • Un escaso número de obreros industriales concentrados en pocas ciudades. • Los nobles, minoría privilegiada, propietarios de grandes extensiones de tierras. • Los campesinos ricos, los kulaks.
• Un sector de altos funcionarios del Estado. • Una burguesía industrial, reducida.
El descontento social en la Rusia prerrevolucionaria:
Los grupos sociales más perjudicados por la situación social en Rusia eran:
- Los campesinos quienes no habían mejorado su calidad de vida a pesar de que, legalmente, la servidumbre se había abolido en 1861. La vida de los campesinos pobres empeoraba debido al crecimiento demográfico, a la falta de tierras y a la escasez de alimentos.
- Los soldados, quienes combatían en la Primera Guerra. Su situación era penosa: morían cientos de miles y los que no, terminaban heridos o capturados. Ya no deseaban morir por el Zar y muchos desobedecían o desertaban debilitando aún más al ejército. Había un gran número de muertos y la necesidad de reclutar nuevos soldados repercutía sobre las familias de campesinos, en forma negativa.
- Los obreros,quienes tenían bajos salarios y sufrían el aumento en el precio de alimentos y la falta de combustible para afrontar los duros inviernos. Las protestas y huelgas se intensificaron.
Los campesinos, los soldados y los obreros se agruparon espontáneamente formando comités o consejos llamados soviets. Así es como se crearon las condiciones para que estallara una revolución social.
El grupo bolchevique dentro del Partido Obrero Socialdemócrata, liderado por Lenin, entre otros, consideraba que la revolución sólo era posible si la protagonizaba la clase obrera y que estaban dadas las condiciones para promover la revolución. Debían organizarse grupos que prepararan y organizaran la insurrección contra el Estado zarista. Los bolcheviques pasaron entonces a organizar en varios lugares la lucha por la emancipación de la clase obrera, propiciaron la creación de sindicatos clandestinos de trabajadores y dirigieron huelgas.
La revolución de 1917
intentó consolidar el parlamentarismo basado en el sufragio universal y en la división de poderes. Pero as protestas sociales que se expresaban a través de los soviets debilitaron al gobierno. Se instaló en Rusia un doble poder: el del Parlamento y el de los soviets.
El gobierno decidió seguir participando en la guerra, lo que provocó el rechazo de los campesinos y soldados, agrupados en los soviets, que comenzaron a ocupar grandes propiedades rurales y a repartirlas. Finalmente los soviets de Moscú y San Petersburgo controlados por los bolcheviques, ocuparon puntos clave de la capital, incluido el Palacio de Invierno, tomando el poder político de un imperio que se desmoronaba. Se proclamó el éxito de la revolución y la decisión de construir un orden socialista.
El gobierno revolucionario tomó un conjunto de medidas:
- Rusia se retiró de guerra. Firmó un armisticio con los alemanes, el Tratado de Brest-Litovsk, mediante el cual cedía grandes extensiones territoriales, a cambio de su salida del conflicto bélico.
- Se otorgaron a los campesinos las tierras que eran propiedad del Zar, de la Iglesia y de la nobleza. - Los soviets de obreros pasaron a controlar a las fábricas.
Actividad N° 5
A comienzos del siglo XX Rusia seguía gobernada por una monarquía absoluta. En pocos años su situación se transformó radicalmente. Las propuestas políticas inspiradas en el marxismo encontraron una expresión concreta en 1917. Esa nueva experiencia política que pervivió a lo largo del siglo XX originó la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y a su vez modificó la política internacional y la del resto de los países del mundo. La posibilidad de construir una sociedad sobre parámetros diferentes y opuestos a los de la sociedad capitalista fue, para algunos, un modelo a seguir o bien una alternativa posible a la que había que introducirle modificaciones. Para otros era una experiencia que había que evitar y erradicar.
a. Describa cuál era la situación social y política que atravesaba Rusia en el año 1917 y explique cómo afectaba esa situación a los distintos grupos sociales.
b. ¿Qué proponía el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso? ¿Cuál era el análisis de la situación política que hacía el grupo bolchevique liderado por Lenin?
c. ¿Por qué una vez que el zar debió abdicar se instaló un doble poder?
d. Mencione las primeras medidas que tomó el gobierno revolucionario en el plano nacional y en el internacional.
La posguerra
En el panorama político e ideológico demostraba el debilitamiento de los principios políticos del liberalismo. Mientras tanto, seguían avanzando las ideas de extrema derecha que cuestionaban tanto al modelo liberal como al socialista. El ascenso al poder del fascismo y del nazismo en Europa indicaba la profunda crisis social que experimentaba la sociedad europea, la crisis de los sistemas políticos liberales y el avance del corporativismo.
iniciación del conflicto. La guerra había interrumpido la expansión económica de los países capitalistas. Al finalizar la contienda no todos los países que participaron en la misma quedaron en las mismas condiciones.
Alemania era la gran derrotada. Tenía su economía exhausta, perdió territorios que le proporcionaban recursos materiales, mano de obra y mercados, y debió pagar fuertes reparaciones de guerra a los países vencedores —particularmente a Francia, en cuyo suelo se habían desarrollado la mayor parte de las acciones bélicas.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial con la firma del Tratado de Versalles, se estableció que Alemania debía pagar reparaciones de guerra como compensación por los daños causados a los países vencedores. Las reparaciones consistieron en pagos en dinero, la confiscación de la flota mercante y la renuncia de Alemania a cobrar sus préstamos. Francia, ante el atraso en los pagos, llegó a reclamar pagos en especie —cereales, postes, de telégrafo—. La posibilidad de que Alemania sucumbiera alarmó a algunos observadores de la economía Internacional. Si se profundizaba la crisis en Alemania podía quebrarse el equilibrio político europeo y producirse una revolución social al estilo soviético. Los países que menos sufrieron el costo económico de la guerra fueron Japón y Estados Unidos. Por esto estuvieron en condiciones de colocar su producción industrial en mercados cada vez más amplios. Para Estados Unidos, en particular, la guerra fue un factor de crecimiento. Contó con la ventaja de ser el proveedor de los países aliados durante los tres primeros años de guerra y de haber intervenido sólo a último momento.
Las diferentes formas de organización política y social en Europa
Para algunas naciones la guerra significó el derrumbe de sus instituciones políticas. El Imperio Alemán dejó de existir tras la abdicación de Guillermo II. También sucumbió el Imperio Austro-Húngaro.
En Alemania e Italia, por diferentes motivos, las democracias, liberales y parlamentarias se derrumbaron. En estos dos últimos países, la sociedad y el Estado fueron organizados sobre nuevas bases económicas, sociales, políticas e ideológicas. Las democracias liberales fueron reemplazadas por regímenes políticos autoritarios.
El fascismo de Mussolini en Italia y el nazismo de Hitler en Alemania fueron distintas expresiones de las nuevas formas de organización política. En Alemania e Italia, el surgimiento de regímenes políticos autoritarios fue el resultado de una crisis general que, como consecuencia de la Primera Guerra Mundial, se manifestó en todos los planos de la vida social.
Estas sociedades sufrieron una crisis política cuando las instituciones de la democracia liberal — particularmente los partidos políticos representantes de los intereses de los obreros y de la burguesía liberal— se encontraron incapaces para resolver los problemas que se estaban planteando.
En el plano económico era necesaria una reorganización de la producción industrial y el grupo de los capitalistas monopolistas no tenía representantes en el gobierno y no podía garantizar la realización de sus intereses mediante el funcionamiento de las instituciones democráticas.
En el plano social, tanto en Alemania como en Italia, la organización política de los obreros se consolidó en los años de posguerra, sus principales logros fueron:
condiciones salariales y de trabajo de los obreros, y otras reformas, como por ejemplo, planificar la producción con el objetivo de asegurar el empleo.
• Otros sectores del movimiento obrero intentaron acciones revolucionarias, fundamentadas en el éxito de la revolución bolchevique en Rusia.
Los sectores de la burguesía y de los capitalistas más poderosos se sintieron amenazados por un posible avance del socialismo. En consecuencia, decidieron apoyar a grupos políticos que, sobre la base de ideas nacionalistas, se proponían consolidar el capitalismo en Alemania e Italia y recuperar sus anteriores posiciones en el conjunto de Europa.
El corporativismo
Los regímenes políticos del nazi y fascista eliminaron los partidos políticos y e! parlamento. La representación política de los habitantes dejó de ser expresada individualmente por medio del sufragio.
La nueva forma de representación que estos regímenes propugnaron se establecía a través de las corporaciones. La actividad que cada persona desempeñaba —obrero, militar, empresario, sacerdote, etc. — determinaba su pertenencia a alguna de las corporaciones. Éstas se organizaban verticalmente, tenían representantes ante las autoridades del Estado. De este modo, todo el pueblo estaba representado políticamente a través de los jefes de las corporaciones. La organización política corporativa facilitó el ejercicio autoritario del poder, complementado con la persecución y represión de toda disidencia.
Italia
Al inicio de la Primera Guerra Mundial, Italia se había declarado neutral pero sus intereses la llevaron a sumarse al bando de los Aliados. Al finalizar el conflicto bélico, Italia esperaba obtener recompensas prometidas por su participación en la coalición vencedora. Pero sus expectativas se vieron frustradas, recibió sólo el 10 por ciento de las reparaciones de guerra, no se le otorgó ningún territorio y se obligó a sus tropas a evacuar la región del Fiume (sobre la costa del Adriático).
La aceptación del gobierno italiano de los acuerdos del Tratado de Versalles al finalizar la Primera Guerra Mundial, le dio argumentos a la propaganda nacionalista, que denunció el resultado de la guerra para Italia como una "victoria mutilada". Benito Mussolini fue uno de los que agitó a la opinión pública con un discurso nacionalista exaltado y a la vez crítico de los partidos liberales y socialistas. La situación italiana al finalizar la guerra era muy compleja:
• Existía un gran número de desocupados. En los años 1919 y 1920 proliferaron las huelgas, ocupaciones de fábricas y grandes propiedades rurales, alentadas por las organizaciones socialistas. • El número de los afiliados a los partidos de izquierda como el Socialista y el Comunista, aumentó.
• Las clases medias urbanas—profesionales, empleados públicos y rurales, pequeños y medianos propietarios— mostraban preocupación. Sus ingresos disminuían por la inflación y el aumento de los impuestos. Su nivel de vida desmejoraba, al tiempo que veían que los obreros industriales obtenían mayores salarios.
• Tanto la alta burguesía como las clases medias aspiraban a mantener el orden social capitalista. La monarquía del rey Víctor Manuel III no parecía confiable para sostenerlo. La izquierda avanzaba en el parlamento. Añoraban los años de expansión y progreso anteriores a la guerra.
En ese contexto emergió la figura política de Benito Mussolini, quien creó una organización que se proponía combatir el desorden social y servir de barrera ante al avance político y sindical de los socialistas.
El surgimiento del fascismo
Con el objetivo de acceder al gobierno, Mussolini utilizó métodos ilegales violentos y legales, como la creación del Partido Nacional Fascista y la lucha parlamentaria. Muchos italianos votaron al partido de Mussolini, que se presentaba como el único capaz de imponer el orden en un contexto de fuerte agitación social.
En 1921 obtuvo 35 bancas en el parlamento (sobre un total de 450). Pero en 1922 Mussolini decidió movilizar a sus partidarios sobre Roma y tomar el gobierno por la fuerza. La marcha fue financiada con el aporte de los grandes industriales de Milán.
Esta acción puso en crisis el funcionamiento de las instituciones de la democracia liberal. El rey Víctor Manuel designó a Mussolini como primer ministro y le encargó formar un nuevo gobierno. En pocos años y con el apoyo del Partido Nacional Fascista, Mussolini tuvo el control absoluto del poder.
Algunas características del fascismo italiano:
• Mussolini mantuvo la monarquía pero liquidó las instituciones de la democracia parlamentaria e instauró un régimen autoritario.
• Los partidos políticos opositores fueron disueltos, se estableció la censura de prensa, se prohibió y persiguió toda actividad sindical no fascista y se instauró la pena de muerte.
• Se impulsó una nueva organización sindical: un sistema corporativo basado en la "colaboración entre las clases", en el cual el Estado se reservó el papel de árbitro en los conflictos de intereses entre obreros y empresarios. El ideal fascista, era lograr la armonía entre el capital y el trabajo, para alejar definitivamente la amenaza de la lucha de clases.
• La transformación del régimen culminó en 1939 cuando se suprimió la Cámara de Diputados y la representación política fue asumida por la Cámara de los fascios y las corporaciones.
• La política económica fascista se propuso favorecer la producción industrial, reducir la deuda pública y contener la inflación. En los primeros tiempos, mantuvo los principios económicos del liberalismo y el Estado intervino muy limitadamente en la actividad económica. Pero la crisis financiera mundial que estalló en 1929 llevó al Estado fascista a abandonar por completo su política liberal en el plano económico.
La República de Weimar
Luego de la derrota militar y de la abdicación del emperador Guillermo II, en Alemania se intentó consolidar una república. Las fuerzas políticas que apoyaban la constitución de una república eran el Partido Socialdemócrata que representaba a los obreros de tendencia reformista, el Partido Demócrata Alemán y el Partido de Centro Católico, representantes de la burguesía liberal. La república contó también con el apoyo del ejército. Los obreros que adherían a la tendencia revolucionaria se opusieron a dicha alianza. La República tampoco tuvo el apoyo de los sectores más poderosos de la burguesía industrial.
El gobierno republicano se propuso cumplir las obligaciones impuestas a Alemania por los tratados de paz —reparaciones y pérdidas territoriales— pero la mayoría de la población no estaba de acuerdo y se oponía a ello.
Entre 1919 y 1923 se fue profundizando la crisis. El gobierno perdía votos mientras los grandes capitalistas financieros impulsaron una especulación que agravó la crisis económica y la hiperinflación que desestabilizaron definitivamente a la República.
El surgimiento del nazismo
Debido a la derrota en la guerra y a las presiones de los aliados en la posguerra, resurgió en la sociedad un discurso nacionalista que reivindicaba el orgullo del pueblo y la formación de una Gran Alemania.
Se organizaron grupos de activistas nacionalistas que consideraban culpables de la humillación alemana a los marxistas, a los judíos y a los políticos liberales. De uno de estos grupos —el Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán— surgió Adolf Hitler, quien intentó tomar el poder por la fuerza en 1923, pero fracasó al ser abandonado a último momento por los principales jefes militares.
Sin embargo, sus ideas sentaron las bases del nazismo, que consideraba a la democracia liberal incapaz de resolver la crisis económica y la agitación social. Sostenía que el orden social se podría imponer mediante una alianza formada por la alta burguesía industrial, la aristocracia rural, los jefes militares, los jueces y los grupos nacionalistas y conservadores.
El nazismo en el poder
Las propuestas nacionalistas autoritarias que impulsaba el nazismo fueron obteniendo cada vez más apoyo.
El ascenso de Hitler hacia el control total del Estado fue producto de la acción combinada de métodos violentos y parlamentarios. Hitler organizó grupos armados de choque, guiado por sentimientos anti socialistas y antisemitas.
El Partido Nacionalsocialista progresó electoralmente hasta obtener en 1932 el 37% de las bancas en el parlamento (Reichstag). Los campesinos, golpeados por la crisis -que redujo los precios de los productos agrícolas- y la clase media urbana -compuesta por pequeños comerciantes, artesanos y empleados- fueron su principal apoyo electoral.
que luego se integraron al partido nazi— y del Partido de Centro Católico —Zentrum—, disolvió el parlamento. Fue proclamado Führer, con plenos poderes políticos, y obligó a todo el Ejército a jurarle fidelidad personal. La dictadura de Hitler se transformó así en un nuevo tipo de Estado: el III Reich. Hitler se encaminó a lograr el control absoluto de la sociedad y del Estado. Para cumplir ese objetivo, encaró una política de persecución y eliminación de toda oposición. En esta acción cumplieron un papel importante las SS -ShutzStaffeln (Escuadrón defensivo) -, un grupo creado especialmente para la persecución ideológica y la detención de los enemigos del Reich. Las SS realizaron desde la quema pública de libros hasta la captura de prisioneros, que enviaron a los campos de concentración.
La propaganda estatal fue un medio fundamental para convencer a los alemanes de la necesidad de llevar adelante una política de purificación racial. Este objetivo encontraba eco en el antisemitismo de gran parte de la población europea.
La política económica
La política económica del III Reich se propuso resolver los efectos de la crisis mundial que se había desatado en 1929. El eje central de esa política fue la intervención del Estado, que fijaba las metas de la economía. Éstas fueron lograr una economía autosuficiente y reestructurar el aparato productivo orientándolo hacia la industria bélica.
Dentro de las medidas y propuestas económicas se pueden mencionar:
• La entrega de tierras a los campesinos que no eran propietarios, con el fin de aumentar la producción agrícola y para crear en el ámbito rural una clase de pequeños propietarios adictos al régimen.
• La promoción de la concentración industrial: una ley prohibió formar empresas con sociedades anónimas cuyo capital fuera inferior al medio millón de marcos.
• El Estado encaró la construcción de grandes obras públicas para reducir el desempleo. • El desarrollo de la industria automotriz.
El antisemitismo y la Shoah
El exterminio del pueblo judío fue planeado por el Estado nazi. Su eliminación era parte de la ideología nacionalsocialista, y se sustentaba en el supuesto de que entre los hombres existen razas superiores e inferiores. A su plan de exterminio de los judíos, Hitler lo llamó la solución final.
El odio hacia los judíos se había potenciado en algunos sectores de la sociedad alemana y europea. Esta tendencia coincidió con el auge de las ideas nacionalistas y del expansionismo colonialista. La idea de la superioridad racial ya había sido defendida por los ingleses para justificar la dominación de pueblos africanos y asiáticos. Sin embargo, el odio racista nunca antes se había llevado a la práctica de manera tan sistemática y brutal.
Si bien el mayor número de seres humanos eliminados en los campos fueron la población judía europea, otros grupos corrieron la misma suerte, como los gitanos, los homosexuales y los opositores políticos al nazismo.
CARACTERÍSTICAS EN COMÚN DEL FASCISMO Y NAZISMO.
Mussolini en Italia y Hitler en Alemania lideraron movimientos políticos con características particulares —el fascismo y el nazismo— pero con importantes elementos en común: organizaron regímenes de tipo autoritario, fuertemente represivos, basados en ideas nacionalistas. Se propusieron detener el avance del socialismo y ser una alternativa de orden para sociedades que estaban atravesadas por fuertes tensiones sociales. Recibieron el apoyo económico y político de la alta burguesía de sus respectivos países y buscaron obtener el consenso de las clases medias urbanas. Mussolini llegó al poder en 1922 y Hitler —que fracasó en su intento en 1923—lo hizo en 1933.
Actividad N° 6
A continuación le presentamos un cuadro comparativo que usted deberá completar. Este trabajo le permitirá sintetizar los aspectos más importantes de la situación que atravesaron Italia y Alemania. Asimismo podrá establecer comparaciones entre ambos observando las similitudes y las diferencias que presentó cada caso en particular.
ALEMANIA ITALIA
1) Situación social al final de la Primera Guerra
2) Grupos sociales que apoyaron al
fascismo y al nazismo
Estados Unidos: la expansión económica en la década del 20.
La llegada de los Estados Unidos a su condición de potencia mundial estuvo acompañada por una época de crecimiento acelerado de la producción industrial capitalista. Entre 1921 y 1929, Estados Unidos duplicó su producción y concentró el 44% de la producción mundial.
El crecimiento de la economía norteamericana fue provocado por el avance científico y el desarrollo de nuevas actividades como la industria eléctrica, la industria automotriz y el petróleo. Para ello, también fue necesaria la incorporación de cambios en la estructura productiva, que se observó en la difusión del taylorismo y el fordismo. Ambas propuestas buscaban eliminar los tiempos improductivos de la jornada de trabajo. En ellas fue decisiva la adopción de métodos de utilización intensiva del trabajo humano y la incorporación de la cadena de montaje. Así fue cómo la producción en serie permitió abaratar los costos de la mano de obra y obtener más producción en menor tiempo con igual salario. Esas innovaciones permitieron la fabricación en serie de autos y la producción y consumo masivo de energía eléctrica. El símbolo de esas transformaciones fue el Ford T, un modelo de automóvil con el que millones de personas pudieron huir de la congestión de la ciudad y establecerse en sus residencias suburbanas, más espaciosas y arboladas o utilizaron dichas viviendas como lugares de veraneo o de descanso.
El crecimiento de la industria automotriz favoreció la construcción de caminos y carreteras. El automóvil y los artículos de electricidad tuvieron un efecto multiplicador sobre distintas actividades económicas: siderurgia, producción de caucho y minería. El desarrollo de la industria determinó el crecimiento de las ciudades, que aumentaron su diámetro y también su altura. Los edificios de varios pisos se multiplicaron con la invención de estructuras de acero y el ascensor. Surgió la radiofonía y otro fenómeno de la modernidad, el cine, que era considerado un espectáculo masivo de diversión y buena vida. Por ello también a este período se lo denomina “los años locos”.
La sociedad norteamericana se mostraba confiada en sí misma. Esta confianza se tradujo en la compra, por parte de un gran número de la población, de acciones de las empresas industriales. Afluían capitales de todo el mundo hacia la Bolsa de Valores de Nueva York (Wall Street). Entre 1927 y 1929, la compra de acciones creció un 89%.
Sin embargo, la producción industrial en esos años sólo había crecido un 13%. Aunque la especulación financiera permitía ganar mucho dinero en poco tiempo, la verdad era que el precio de las acciones estaba muy por encima del crecimiento real de las empresas. Ese desfasaje fue uno de los factores que preanunciaron la crisis.
La crisis de Wall Street
El 29 de octubre de 1929 —recordado históricamente como “el jueves negro”— se desató una ola de pánico en la Bolsa de Nueva York. En pocas horas fueron vendidas 13 millones de acciones y se evaporaron las ganancias obtenidas por las empresas en los años de crecimiento. A partir de ese momento se inició un período de contracción económica mundial, que se extendió hasta 1940, conocido como la Gran Depresión.
El período de depresión se caracterizó, en Estados Unidos, por un conjunto de hechos vinculados entre sí:
• La caída del consumo originada por la caída del poder adquisitivo de los ingresos de la mayor parte de la población;
• El cierre de empresas por las dificultades para la venta de su producción; • La disminución de la inversión en las empresas que continuaban en actividad;
• La quiebra de bancos porque los ahorristas retiraban sus fondos, y la consecuente paralización del crédito;
• El aumento de la desocupación.
Las respuestas a la crisis: El New Deal (Nuevo Trato)
Entre 1930 y 1932, el mundo atravesó ante una crisis de magnitudes que hasta entonces eran desconocidas. Los gobiernos de los países capitalistas no encontraban soluciones para salir de semejante situación. Las teorías de los economistas liberales indicaban que no había otro camino que aguardar a que el mercado, por medio de la oferta y la demanda, restableciera el equilibrio perdido. En marzo de 1933, Franklin Roosevelt -representante del Partido Demócrata - asumió la presidencia de Estados Unidos. A partir de ideas de inspiración keynesiana, se crearon un conjunto de organismos estatales con el fin de orientar e intervenir en la economía. Las instituciones creadas y el conjunto de iniciativas que promovió, recibieron el nombre de New Deal (el Nuevo Trato). El objetivo principal era:
• regular y estimular la actividad económica.
• reconstruir la economía norteamericana a partir de reactivar la actividad industrial y resolver los problemas sociales, especialmente la creciente desocupación.
En una primera etapa, la intervención estatal en la economía fundamentada por el New Deal favoreció la concentración monopólica del capital. Las grandes industrias fueron autorizadas a establecer los precios de mercado, lo que perjudicó a las empresas pequeñas y medianas y profundizó los conflictos con el movimiento obrero.
Pero en una segunda etapa, hacia 1937, la política del New Deal puso mayor énfasis en resolver los problemas sociales como la desocupación y la conflictividad obrera. A través de las siguientes medidas:
• Para solucionar la crisis agraria, el Estado también otorgó subsidios a los agricultores a cambio de que no explotaran todas sus tierras. El objetivo era disminuir la producción agrícola para producir un alza de sus precios y evitar, así, la ruina de los agricultores.
• El Estado llevó adelante planes de asistencia sanitaria, organizó sistemas de pensiones por jubilación y de protección para los pobres y marginados.
• Estas acciones estatales dieron origen a la expresión Welfare State: Estado benefactor o de bienestar. Se refiere a un Estado que se propone resolver los problemas sociales generados por el desarrollo capitalista, con el objetivo de garantizar un mejor funcionamiento de ese sistema económico.
El New Deal no logró la recuperación de los niveles de producción industrial anteriores a la crisis ni llegó a erradicar la desocupación. Pero atenuó los efectos de la crisis.
La recuperación definitiva de la actividad industrial y del nivel de empleo se logró recién en la década de 1940. A través de las siguientes medidas:
• Se organizó el complejo militar industrial. El Estado que orientó las inversiones hacia la industria pesada: acero y siderurgia, destinada a producir armamentos.
• La creciente demanda de mano de obra que generó este crecimiento industrial llevó a la incorporación al mercado de trabajo industrial de las mujeres y los negros, grupos sociales hasta entonces excluidos.
Actividad N° 7
a. Enumere las características de la expansión económica que experimentó Estados Unidos en la década de 1920.
b. ¿Qué datos de la economía mostraban la posibilidad de que se desatara la crisis?
c. Elabore un listado con la información que se presenta sobre la depresión económica. Tenga en cuenta cómo se vinculan entre sí los procesos que desataron con la crisis.
Actividad de Integración de la Unidad 1
Marque con una X la opción correcta: 1- La crisis de 1873 se produjo por:
- El aumento de la demanda de productos industriales ( ) - La saturación de los mercados ( )
- Las rivalidades entre los países europeos ( ) 2- El imperialismo informal se impuso:
- En Asia ( ) - En África ( )
- En América latina ( ) 3-
- En su obra "El origen de las especies", Darwin justificó la acción colonial. ( ) - Los darwinistas sociales pensaban que la naturaleza y las sociedades humanas podían estudiarse con los mismos principios. ( )
- El darwinismo social y el Positivismo no tenían ningún punto en común. ( )
4- Uno de los siguientes grupos no participó en la Segunda Internacional de los trabajadores (1889-1917). Indique cuál:
- los anarquistas ( ) - los revolucionarios ( ) - los reformistas ( )
5- La corriente obrera revolucionaria:
- actuó en la Primera Internacional de los Trabajadores ( )
- consideraba que los obreros debían participar en la lucha parlamentaria ( ) - pensaba que los obreros debían terminar por la fuerza con el capitalismo ( )
6- El capital financiero se formó:
en plena etapa del liberalismo económico ( ) por la fusión del capital bancario e industrial ( ) por la unión de los monopolios ( )
- La competencia imperialista ( ) - La rivalidad entre Italia y Rusia ( ) - El asesinato del emperador alemán ( )
8- El país que salió más favorecido de la Primera Guerra Mundial fue:
- Francia ( )
- Estados Unidos ( ) - Inglaterra ( )
9- A comienzos del siglo XX La población de Rusia estaba mayormente compuesta por:
- Campesinos ( )
- Obreros industriales ( ) - Terratenientes ( )
10 - El fascismo, una vez en el poder:
- mantuvo los principios de la democracia liberal ( )
- se transformó en un régimen corporativista autoritario de partido único. ( ) - se transformó en un régimen de partido único con un sistema socialista. ( ) 11- La crisis de Wall Street se produjo por:
- El estancamiento de la economía y el sobreprecio de las acciones de la bolsa ( ) - La deuda externa de los Estados Unidos ( )
UNIDAD 2: Crisis de la democracia ampliada y restauración oligárquica
El año 1880 marcó el inicio de una nueva etapa en la historia argentina. Luego de varias décadas de enfrentamientos se produjo la consolidación del Estado nacional. Desde entonces y hasta 1916, Argentina tuvo un régimen político conservador. Sobre ese período nos hemos extendido en Historia B. Para sintetizar algunas de sus características podemos decir que un reducido grupo -que representaba los intereses de los sectores terratenientes- tenía garantizado su acceso al gobierno. Mediante el manejo de los padrones electorales y el fraude, ese grupo triunfaba en las elecciones.
En esos años surgieron grupos políticos que se enfrentaron a ese sector y que denunciaban las características de ese régimen político, entre ellos la Unión Cívica Radical. En 1912 se sancionó la Ley Sáenz Peña que establecía el voto universal, obligatorio y el secreto. De ese modo se garantizaba que la democracia, que hasta entonces había tenido un carácter restringido, lograra ampliarse. También se aseguraba "la pureza de sufragio", es decir que se redujeran fuertemente las posibilidades de cometer fraude.
2.1. Los gobiernos radicales y la década del ‘30
En 1916 la Ley Sáenz Peña fue aplicada por primera vez en una elección presidencial. El triunfador fue Hipólito Yrigoyen, candidato por la Unión Cívica Radical, quien obtuvo un masivo apoyo popular. Comenzaba así una etapa de catorce años en los cuales ese partido ganaría las elecciones. La primera presidencia del radicalismo se extendió hasta 1922. Ese año fue electo Marcelo T. de Alvear, quien concluyó su mandato en 1928. Luego, Yrigoyen fue reelecto -él lideraba un ala de la U.C.R.- pero su segunda presidencia fue interrumpida en 1930 por el primer Golpe de Estado militar.
Durante los gobiernos radicales se produjo una mayor apertura democrática y una mayor participación política. En esos años, la Ley Sáenz Peña estuvo vigente y el voto popular fue respetado. Sin embargo se produjeron duros actos de represión contra los trabajadores durante la denominada Semana Trágica en 1919 y en los sucesos de la "Patagonia Rebelde", en los primeros años de la década del '20. La acción represiva frente a las protestas de los trabajadores demostraba los límites de la apertura política.
subterráneo, el tranvía y más tarde el colectivo- y los distintos barrios iban adquiriendo características propias.
• Modelo Agroexportador: en el marco de la expansión capitalista y la división internacional del trabajo, Argentina se insertó en el mercado mundial mediante la producción agropecuaria dirigida centralmente a la exportación. De ese modo se fue estructurando el desarrollo de la economía que respondía a las demandas de ese mercado fortaleciendo la dependencia con el exterior. La tierra era monopolizada por los grupos terratenientes, y los capitales y mano de obra
Los gobiernos radicales (1916-1930)
La ley Sáenz Peña de 1912, que establecía el sufragio universal basado en el voto obligatorio y secreto, estableció el inicio de la construcción de un régimen democrático en la República argentina.
A principios del siglo XX, los habitantes de nuestro país que poseían derechos cívicos mostraban desinterés por los problemas de gobierno y por los asuntos de la política, que consideraban debían estar a cargo de los profesionales y caudillos políticos.
El voto obligatorio fue pensado como un mecanismo para obligar a los ciudadanos a ejercer sus derechos en la elección de sus representantes en el gobierno. También así, se podía otorgar credibilidad al sistema democrático –poco valorado por la utilización sistemática del fraude electoral-, favoreciendo la participación política de los ciudadanos, por medio de la vía institucional. Pues se debía convencer a los ciudadanos que sus reclamos podían ser escuchados y respondidos por el Estado.
También los dirigentes conservadores, radicales y socialistas de la época coincidían en que debían negociar con los sectores sociales que planteaban conflictos. Pero la negociación con los sectores del mundo del trabajo podía generar conflictos con los sectores sociales más favorecidos por la organización económica vigente, ya que éstos podían sentir que se afectaban sus intereses.
Este dilema se profundizó a partir de 1916, cuando asumió como presidente Hipólito Yrigoyen, candidato y jefe de la Unión Cívica Radical. Yrigoyen obtuvo el apoyo electoral de un sector de la elite y de gran parte de los sectores populares urbanos de la Capital Federal y de otras ciudades del interior del país. La victoria de Yrigoyen significó la llegada de un nuevo sector social, hasta entonces alejada del manejo del Estado: la clase media. El radicalismo de principios del siglo XX era un movimiento político que aglutinaba a un sector heterogéneo de la sociedad. Representaba a los sectores medios urbanos y a los sectores humildes; también contaba con menor aceptación en los sectores obreros. Pero también se debe señalar que un gran número de los dirigentes radicales pertenecía a las familias tradicionales del país. Ellos constituían la élite del partido.
Yrigoyen procuró defender el patrimonio nacional, al mismo tiempo que aumentaba la intervención del Estado en la vida económica. Algunas de las políticas adoptadas fueron:
• La recuperación de tierras públicas que habían sido enajenadas al Estado. • La declaración de los yacimientos petrolíferos como bienes del Estado. • La promoción de una marina mercante nacional.
• La expansión del gasto público, mediante el aumento de los empleos públicos.
Yrigoyen fue un defensor de la soberanía y los intereses del país ante las potencias extranjeras. En esa línea fue que mantuvo la neutralidad frente a Primera Guerra Mundial.
Durante la guerra, la industria local se desarrolló debido a que el conflicto bélico impedía el arribo de los productos manufacturados extranjeros. Por su parte, los sectores ganaderos se beneficiaron del comercio con las naciones en guerra, ya que las abastecieron de productos alimenticios y artículos industriales.
La cuestión social fue un serio problema que Yrigoyen debió enfrentar. Las condiciones de vida de los obreros
eran muy difíciles. Se caracterizaban por tener salarios bajos y horas de trabajo excesivas. Había explotación laboral de niños y mujeres y carecían de leyes que protegieran el desempleo, la vejez y la enfermedad. Todos esos motivos impulsaron a los obreros a agruparse y a defenderse, en los sindicatos y organizaciones gremiales. Frente a los conflictos entre el mundo del capital y el del trabajo, el gobierno adoptó una actitud de mediación pacífica, sin alterar el orden económico social vigente que generaba esas injusticias. Cuando los conflictos se profundizaban, la posición negociadora daba paso a la represiva. Uno de los episodios en los que se desató una dura represión fue durante la “semana trágica” -sucedida en enero de 1919, que produjo la muerte de un centenar de trabajadores, cuando una huelga de obreros metalúrgicos de los talleres Vasena, se extendió como una huelga general.
Con sus marchas y contramarchas, Argentina vivió en las décadas de los gobiernos radicales, un período de modernización social que se manifestaba en distintos planos: político, cultural, etc.
La llamada Reforma Universitaria fue el resultado de la democratización dentro de la enseñanza universitaria. La Reforma surgió de un movimiento que nació en Córdoba en 1918, como reacción contra la organización anticuada y selectiva de la Universidad de dicha ciudad. El movimiento reformista propiciaba la actualización de los planes de estudio; la selección del cuerpo docente basado en la capacidad; la vinculación de la Universidad con los problemas sociales del país, la participación activa de los estudiantes en la dirección de las universidades.
Por otra parte, la clase media deseaba el ascenso social de sus hijos a través de las profesiones liberales, queriendo así un libre acceso a los estudios universitarios. El gobierno admitió con simpatía al movimiento reformista y acompañó esos cambios.
Actividad 8
Sintetice los principales aspectos que caracterizaron al gobierno de Yrigoyen teniendo en cuenta los siguientes ejes:
¿Qué papel tuvo el Estado en relación con los reclamos sociales, laborales, económicos de los distintos grupos sociales?
ACTIVIDADCTIVIDAD 9Actividad n° 9
En 1922 finalizó el primer mandato de Yrigoyen y como la Constitución no permitía la reelección presidencial, el radicalismo debió elegir otro candidato. Yrigoyen propuso como su sucesor a Marcelo Torcuato de Alvear. Perteneciente a una familia tradicional y acaudalada, Alvear se desempeñaba como embajador en Francia. Su elección fue motivada por la necesidad de Yrigoyen de evitar la división del partido radical; Alvear era apoyado por los sectores disidentes de la elite tradicional.
Finalmente, el radicalismo triunfó en las elecciones y Alvear asumió la presidencia el 12 de octubre de 1922. El desarrollo de su mandato se caracterizó por los conflictos entre los intereses de los grupos de élite y de los sectores medios que apoyaban al partido.
El nuevo presidente no era partidario de las intervenciones a las provincias y por otra parte disminuyó los nombramientos en empleos públicos para sus partidarios. Los miembros de la élite exigieron el respeto a la Constitución Nacional, lo que significaba que debían finalizar las intervenciones federales a las provincias por decreto del Poder Ejecutivo, mientras que el control gasto público debía ser ejercido por el Congreso Nacional. El grupo conformado por los yrigoyenistas criticaba la postura aristocrática de Alvear, denunciando que éste se alejaba de los ideales democráticos del partido radical. Por otro lado, el grupo constituido por los radicales antipersonalistas, criticaban la adhesión incondicional de los seguidores de Yrigoyen, a quienes denominaron personalistas.
En el año 1925 se fundó la Unión Cívica Radical Antipersonalista, que se enfrentó al sector yrigoyenista. Yrigoyen contaba con el apoyo de la mayoría del partido, integrado por una mayoría de miembros de la clase media, su imagen de caudillo carismático atraía diferentes sectores sociales.
Pero la política que llevaba adelante el presidente Alvear no conformaba a ninguno de los dos sectores. A fines de 1923, Alvear había perdido el apoyo de sus ministros conservadores y de la mayoría de los legisladores radicales y los comités del partido estaban divididos en su apoyo.
Entre 1920 y 1922 –luego de finalizada la guerra- se produjo una crisis ganadera debido a la caída de la venta de carne a Europa, por las medidas proteccionistas adoptadas por los países del viejo continente. Esa situación afectó a los intereses económicos de los terratenientes exportadores, lo que hacía más difícil mantener su apoyo al gobierno radical.
Actividad N° 9
En 1922 el radical Marcelo T. de Alvear sucedió a Yrigoyen en la presidencia:
“Alvear constituía [...] un símbolo del repliegue y reagrupamiento de fuerzas del radicalismo, a la vez que con él se pretendía apaciguar a los grupos de la aristocracia que tantos problemas habían creado durante las huelgas. [...]como Sáenz Peña, buscaba la forma de promover una alianza eficaz entre la aristocracia y el pueblo, pero parecía rechazar los aspectos más aventurados y progresistas que presentaba la política de Yrigoyen.”
(Tomado de Rock, D.: El radicalismo argentino, 1890-1930, Amorrortu, Buenos Aires, 1977.)