D isertación del Académ ico Correspondiente Dr. M.V.
Horacio A. Cursack.
Pertinencia de la Reforma Universitaria
Lo im portante, es que las bue nas ideas se difundan, aunque sean polém icas.
Lamentablem ente ni Sócrates, ni la Madre Teresa, ni yo ni muchos otros, nos hemos hecho el tiem po para escribir libros. Afortunadam ente hay m uchos y buenos.
P e ro ig u a lm e n te las id e a s socráticas florecieron en la Academia de Platón, las de la Madre Teresa de Calcuta están hoy en los anaqueles de todas las librerías y en cuanto a las mías, Dios me ha dado el privilegio ya hace más de 20 años, de verlas refle jadas hasta en los alumnos mapuches
de una escuela rural de Neuquén, dis cípulos de un joven docente, a su vez ex alum no de uno de mis primeros ex alum nos de esta Casa.
Esta fue una especial satisfac ción que me reafirmó que la docencia es uno de los trabajos más nobles que puede desem peñar el hombre. O la mujer. Lo que me alentó a concentrar me en esa tarea.
Así y todo, quizá esta diserta ción debiera haber girado acerca de "La
im portancia del razonamiento inverso en la enseñanza de la clínica" puesto que sería realmente afín al tem a de la cátedra que he desem peñado la mayor parte de mi vida universitaria y no iría yo ahora a los tem as que creo que en estos últimos tiem pos obstaculizan la eficacia y eficiencia de las instituciones de en- se ñ a n za su p e rio ry sobre los que deseo aportar algunas reflexiones o ideas.
Pero se me dirá que las Buenas ideas solamente, y en tanto no sean llevado a la práctica, sirven para nada . Es cierto.
Pero cuando estamos rodeados de jóvenes (y no tan jóvenes), inquie tos, creativos, dinámicos, diligentes, muy capaces, ansiosos de saber y con un horizonte social casi ilimitado, la cosa cambia,. Entonces las ideas directrices son las que deben aparecer, puesto que hay quien las lleve a la práctica.
Hay un dicho inglés: "No hagas lo que otros pueden hacer igual o mejor que tú". O en otras palabras "Dedícate a lo que hace falta y nadie hace". Por eso creo que la siem bra de buenas ideas muchas veces, es más im portan te que su concreción.
Y vamos al grano. Hace alrededor de 10 años, cuando era Decano de esta Casa reuní aquí al Consejo Superior de nues tra Universidad, y, entre otras cosas, les pedía una 2da. Reforma Universitaria. También les decía que no pretendía ser un dolido precursor de la 2da. Reforma, pero que estimaba que era necesaria. Todavía y hasta hoy, tengo la impresión de que ese pedido fue tom ado con re sentimiento por cuanto daba la sensa ción de que La Reforma - la Reforma Universitaria de 1918 - ya no estaba vigente o que era necesaria otra mejor, superadora o distinta.
señor Decano Hugo Erbetta habérmelas facilitado.
Ahora bien, en el permanente análisis de la problem ática universitaria educativa argentina, que nos hacemos los docentes que realmente amamos nuestra tarea, es que hallamos en las Universidades estatales dos tem as de m agnitud hoy día realmente discutibles, y en cierto modo entrelazados: la gratui- dad de la enseñanzay el ingreso masivo irrestricto.
L o s ta b ú e s c o n tra rio s : el arancelam iento del nivel educativo te r ciario y la selección de candidatos por aptitud intelectual no tienen por que ser socialm ente restrictivos o moralmente inaceptables. Por otro lado tam poco eran tem as de discusión en los docu mentos de la Reforma de la prim era mitad del siglo. La suspensión de los aranceles universitarios establecida por Perón alrededor de 1950, es m antenida recién en un docum ento de la Federa ción Universitaria Argentina, después del derrocam iento de éste, en 1955. En cuanto a la capacidad intelectual de los educandos, los primeros docum entos de la Reforma, la valoran y estimulan. Para nada alentaban e 1 ingreso de inca paces.
"Lo que cuesta, vale", dice el aforismo.
Pero hoy vivimos inmersos en la cultura del "no esfuerzo", del hedonismo y del facilism o. Y nos sentimos tentados a pensar que si algo no nos cuesta nada, muy probablem ente no valga tam poco mucho. Error garrafal si lo aplicamos a la educación terciaria es tatal.
Pero así parecen pensarlo erró neamente el 50% de los ingresantes a este sistem a educativo, si los juzgamos por su aprovecham iento académico: a los tres años de ingresar, o sólo aprue ban una o dos materias por año, o en una furiosa arremetida de exámenes,
logran más aplazos que aprobados. Nadie los apura. El bien educativo que reciben es gratis y adem ás, m uchos parecen creer que los padres pueden m antenerlos sin trabajar al m enos por unos cuantos años.
Todo lo cual por otro lado, no deja de ser ventajoso para los objetivos políticos oficiales: todo ese gran secto r juvenil realm ente ocioso...¡ no aparece en las estadísticas de los de socu pa dos!...
Pero no todo es tan sim ple: es tán tam bién los que trabajan y estudian, y los que erraron la vocación, de los que nos ocuparem os más adelante.
El sistem a Universitario Estatal actual, sigue siendo socialm ente injus to: se sostiene con el aporte económ ico de todos los que pagan im puestos (si los pagan), incluso las clases m ás hu mildes con el I.V.A., pero solo adm ite en su seno a los hijos de las clases "p u dientes" - es decir media y alta-, cuyo padres pueden mantenerlos (ropa, casa, comida, libros) sin trabajar por cinco o diez años. Existe tam bién, claro está, la franja lim ítrofe de los que estudian ayudándose con su trabajo.
La Universidad Argentina actual, en su esta m en to e s tu d ia n til, s ig u e siendo elitista. Pero de élite económ ica: no intelectual como debiera ser. Pero entonces, se me dirá / quienes deben sostener la educación universitaria?.
tes, com o siem pre vim os en los Esta dos Unidos de Norteamérica. Además, dado que nada cobran y como mucha gente pareciera seguir creyendo (erró neam ente) en el "status" socio-econó mico del título universitario, sobre todo de las carreras universitarias estatales largas o tradicionales, presiona masiva e indiscrim inadam ente para el ingreso. Después vienen los desencantos; ya sea durante la carrera, por falta de vo cación, incapacidad intelectual o aún económica, o posteriormente después de recibido, com o un desocupado más, al ver que tenem os una universidad proletaria, que pare profesionales, pero que no los encamina laboralmente, como alguna vez pudim os hacer con los Tra- bajos Finales de Graduación en esta Facultad.
Y nos preguntamos: ¿son todos intelectualm ente aptos, los que ingre san?. Evaluaciones iniciales efectua das a principios de este año en varias Facultades de diversas Universidades estatales, incluso para la carrera de Veterinaria, indican lo contrario: los ap tos según esas evaluaciones - no su peran al 10% de los aspirantes. A lo que yo quisiera agregar: "no nos engañe mos, esto no es producto de la recien tem ente implem entada E.D.B. (Ense ñanza General Básica)". Ya desde hace años, cuando tom ábam os exámenes escritos en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Entre Ríos, m uchas veces debíam os llamar a los exam inados, para que nos aclararan, - no por la ortografía, desastrosa pero entendible - sino porque no eran capa ces de expresar sus ideas con claridad.
Y el aspirante intelectualmente incapaz, ...¿que dice?. Un dolido Inte grante entrevistado por la T.V. m ani festaba recientemente: "El problema no es nuestro. Es la deficiente educación que recibimos antes". Y muchas veces es cierto.
Pero, por establecer una com paración gráfica: si un fabricante de automotores recibe piezas deficientes de los autopartistas, ... ¿arma igual e inconscientemente los vehículos, des entendiéndose de las consecuencias que para la sociedad puedan traer si no andan, andan mal o hay accidentes? ... Creo que sin llegar al extremo de con siderar el incremento de los juicios por "Mala praxis", podemos fácilm ente en contrar un paralelismo válido.
Creo también que respecto a estos dos temas, ingreso y costo edu cativo, no hay meior idea directriz que la del Doctor Enrique Barros, prim er fir mante del Manifiesto Liminar de la Re forma, amigo de mi padre, a quien co nocí en mi adolescencia en Córdoba y que dice así: "...que el pobre tenga las mismas oportunidades de educación que las otras clases sociales,... Con multitud de becas... Y para que surjan los mejores, que superioridad no es condición de nacimiento, sino fruto del esfuerzo v la inteligencia". Y sigue di ciendo: "Vamos a bregar por una uni versidad más amplia vaccesible atodos los capaces". No diio accesible atodos. indiscriminadamente. Dijo "accesible a todos los capaces". Eso fue lo que dijo el reformista número uno. Las interpre taciones politiqueras y demagógicas vinieron después, - ¡ v se quedaron! ... Evidentemente, estas cuestiones deben ser analizadas nuevamente y con ur gencia en la universidad argentina. Y afortunadamente ya lo está haciendo el equipo de nuestro Rector.
Hay también otros dos aspectos de los inicios de la Reforma del 18 y que hacen al acto de hoy y aquí. Ellos son: su anticlericalismo y su desprecio por los académicos. Ambos comprensibles, como veremos.
m anifiesta influencia sobre la autoridad universitaria, especialm ente en C órdo ba. A su vez, esta autoridad era ejercida por los señores académ icos, cuyos cargos se confundían con los de los consejeros universitarios, que eran vita licios. Y todo ello, con el telón de fondo m undial de la rebeldía po pu la r del m arxismo, triunfante en Rusia de un año antes.
No obstante, con el correr de los años, las co sa s fu e ro n cam b ia nd o sustancialm ente.
Ya en la década del '30, católi cos practicantes se perfilaban como m iem bros con spicuo s de corrientes reformistas. Tam bién por este lado, recuerdo haberm e iniciado yo en el 56- 57 en la docencia terciaria en Santa Fe, en un colegio de monjas, que cedía aulas, ya en aquel entonces, a la hoy actual Facultad de Formación Docente de n u e s tra U n iv e rs id a d , b a s tió n reform ista de principios de siglo.
Y hace diez años, la Iglesia, por medio de la Sociedad del Verbo Divino,
en una de las donaciones más sustan ciales que haya recibido nuestra Uni versidad en su historia, ratificó la entre ga anterior de esta Facultad, donándole su inmueble y sus pertenencias.
Por otro lado, el de los acadé micos, ya en la década del 20 quedaron perfectam ente distinguidos y separa dos totalm ente los roles de las autori dades universitarias y los de la A cade mias Nacionales de las distintas disci plinas científicas. Lo que no impidió, hasta facilitó, que las mismas desde mediados del corriente siglo, realizaran tareas de promoción científica conjunta, como la cerem onia a la cual nos toca hoy asistir.
Y nos preguntamos ¿que otras accio nes positivas se desarrollan actualm en te en la Universidad Argentina?.
Hubo, en un pasado no muy leja
no un Instituto Nacional de Crédito Edu cativo, que financiaba estudios a un considerable porcentaje de candidatos capaces y que realm ente lo necesita ban. Hoy lam entablem ente ya no exis te.
En ese m ism o terreno, la Uni versidad del Litoral tam bién tiene pla nes de apoyo económ ico a estudiantes, aunque todavía en incipientes p o rcen tajes.
Pero es en cam bio, en el terreno de la orientación y afianzam iento voca- cional precoz, donde nuestra universi dad tiene desde hace ya varias décadas un interesante Departam ento de P eda gogía. que con variado énfasis, idonei dad y suerte, a través de su historia, ha hecho su aporte a la autoselección de los ingresantes.
Tam bién en ese sentido, hace años en la Facultad de A gronom ía de la Universidad Nacional de Entre Ríos, organizamos el prim er curso de Intro ducción a la Agronom ía, copiado de s pués para dos carreras por esta Facul tad, donde un panoram a realista de la profesión y la carre ra, fa c ilita b a el afianzamiento (o desistim iento) voca- cional del candidato.
Con el mismo propósito, organi zamos tam bién aquí la prim er "Casa Abierta", (el llamado "Home com ing" de los anglosajones), muestra abierta de la Facultad, para los alumnos, sus padres, y la com unidad en general-, propósito que retomó luego el Rectorado anual mente en Santa Fe, para todas sus dependencias educativas y se llam a "Feria de Facultades".
cientem ente pergeñado para nuestra Universidad y c o n .^1 que se pretende increm entar, diversificar y flexibilizar la oferta educativa del pregrado, ya au m entada y diversificada de hecho en el posgrado, con la relativamente reciente im plem entación de las Maestrías.
Tam bién la institucionalización jerarquizada de las especializaciones en el nivel de posgrado, es una deuda que la Universidad Argentina tenía con la sociedad, desderhace por lo menos 30 o 40 años. Tal era el nivel de atraso que teníam os, - aún com parándonos con algunos países latinoamericanos- en la Argentina cerrada y aislada del mundo de hasta una década atrás. Fue precisam ente hace 10 años, que con gran esfuerzo de persuasión y algo tam bién económico, conjuntamente con el I.N.T.A. Rafaela, iniciamos el posgrado en Extensión Rural, el primero de la F.A.V.E., uno de los primeros de nues tra Universidad y de los primeros en
Latinoam érica en su naturaleza. Después vinieron varias Maes trías y especializaciones más, para ambas carreras, mérito de las autori dades que hasta hace pocos meses gobernaron nuestra F.A.V.E. Y hasta la recientem ente institucionalizada Maes tría en Producción y Tecnología Leche ra, en form a conjunta con la Facultad de Ingeniería Química, largamente solici tada por las reuniones nacionales de Decanos de Veterinaria para esta Uni versidad, bosquejada por nosotros hace diez años, y que por lógica gravitación, debía surgir dentro de esta gran Cuenca Lechera Sudamericana.
Son las especializaciones, las maestrías, en el futuro los doctorados, y eventualmente otras form as de oferta educativa para la educación continua da, las que reafirmarán uno de los as pectos del rol fundamental que las uni versidades tienen comprom etido para el avance social argentino.
Ahora bien, también en el terre no de las concreciones, -y muy cohe rente con el propósito de incrementar y diversificar la oferta educativa del nivel terciario-, hay otro proyecto, de sede local, el llamado proyecto "El Molino". Dentro del mismo, con el aporte eco nómico de todos, el estado nacional y provincial, el municipio, las empresas privadas y hasta del propio educando - para que lo valore - (y lo recalco) se abrirán carreras cortas, en cierto modo comparables a las que brindan las ins tituciones vocacionales no universita rias de Alemania, donde se podrá dar cauce a las genuinas inquietudes edu cativas de todos los jóvenes que, -por una causa u otra- ya se ve desde un principio que no reúnen las condiciones para cursar las carreras universitarias clásicas, tradicionales, o "largas".
El asunto es insistir sobre un buen sistem a de diagnóstico precoz de orientación, aptitud y posibilidades rea les de desarrollo vocacional, pero antes del ingreso a la carrera.
La situación actual, al respecto, donde un 50% de los alumnos aban donan las carreras tradicionales antes del tercer año, no sólo constituyen económicamente hablando, un verda dero desperdicio educativo (y también social) sino que conforma tam bién una am arga fue nte de fru stra ció n para nuestros docentes.
"Pero", -se me dirá-, "entonces economicemos y acortemos también esas carreras tradicionales, tal com o se pretende ahora oficialmente y se hace en los Estados Unidos de Norteamérica".
dispersos por m uchas carreras de corta y/o m ediana duración: Horticultura, A r quitectura Paisajística, Ingeniería Rural y Forestal, Agronom ía (léase: Cultivos Industriales), Extensión y Periodismo Agropecuario, Producción Animal, M e dicina Veterinaria, etc.
Lo interesante del caso es que allí para ingresar a la carrera de M edi cina Veterinaria de 4 años de duración, no sólo se requiere un examen de ingreso, sino tam bién contar previa mente. con el título universitario de Li cenciado en Biología, o en Producción Anim al, es decir, 4 y 4 años, en total 8 años.
Entonces, por favor, si quere mos copiar a los Norteamericanos, - para m antener tam bién aquí en la A r gentina profesionales veterinarios de buen nivel-, lo reitero por favor: copie mos bien.
Y bien, vam os cerrando. Aparte de a lg u n a s c a ra c te rís tic a s de los
reform istas de principios de siglo, nos hem os centrado en sólo dos o tres as pectos de la vida universitaria, no con s id e ra d o s e x p líc ita m e n te en s u s orígenes por la Reforma del 18: la se lección al ingreso, la gratuidad de los estudios, y la longitud de las carreras.
Pero hubo otro aspecto, real mente novedoso, por lo menos en aquel entonces y que sólo tocaré tangencial mente. Me refiero al gobierno universi tario com partido, con los egresados, el estamento estudiantil y de renovación periódica.
Cuando asumí el gobierno de esta Facultad creí que los representan tes estudiantiles serían un problema. No sólo no fue así, sino que redundó en una m ayor armonía, y muchas veces encontré más sensatez en los repre sentantes de los alumnos, que en algu nos representantes docentes.
La única objeción al sistem a de
gobierno actual, aunque no ne cesa ria mente inherente a él, es cuando m ez clam os nuestras convicciones de pa rti dos políticos, religiosas o aún gre m ia les, poniéndolas por encim a de los in te re se s ge nuin am ente e d u ca tiv o s o universitarios, y a tales efectos alle ga mos a las instituciones, a su gobierno o adm inistración, preferentem ente a la gente que com ulga con nuestras ideas o aún más, de nuestra propia fam ilia. Lo que los reform istas del 18 llam aban "la cam arillas universitaria s". Indud ab le mente tenía razón: estas prácticas no le hacen bien a la universidad. Y son com o las brujas: Q ue las hay, las hay.
Resum iendo: Es el espíritu ju v e n il re n o v a d o r e in q u ie to de lo s reform istas del 18 lo que debem os rescatar. La le tra f ría de los docum entos de aquel entonces, se aplica a las c ir cunstancias de ese principio de siglo. Hoy las cosas han cam biado y para ser reformista, creo que se debe em pezar por ver la realidad y las necesidades sociales actuales. Lo de siempre: la letra mata; el espíritu vivifica.
E n to n c e s , p a ra te r m in a r , permítasem e usar las palabras de uno de mis más apreciados ex m aestros, que mucho se ocupó de estas cue stio nes, y que en vida fuera Presidente Honorario de la Academ ia que hoy me recibe en su seno, el Dr. Antonio Pires, que más o menos decía así:
"El secreto está en no detener se, en no dism inuir el ritmo de la marcha ni el fervor de nuestras ansiedades, ni el espíritu de herm andad que nos une, renovando perm anentem ente nuestras ideas".
que se hace, am or que busca el bien y com ienza por amar la propia dignidad ¡Escuchemos en el camino, la inspira ción de Dios!".
No puedo dejar este estrado, sin agradecer sincera y profundamente a m ucha gente:
• En primer lugar a la Academia Nacional de Agronom ía y Veterinaria y a los se ñores académ icos de número que me han otorgado tan insigne distinción y me han hecho depositario de su confianza. • En segundo lugar a la com unidad de Esperanza, donde me formé, pasé la m ayor parte de los años de mi vida, y donde recibí mucho de lo bueno que tengo.
• A mi fam ilia parental, a mi propia fam ilia y al F.A.V.E., todas depositarías de mi afecto, que a su vez me brindaron
su afecto y me permitieron hacer algu nas cosas buenas para la sociedad. • A las autoridades aquí presentes, a las educativas en general y las universita rias, especialmente al Rector, a las municipales, especialmente al Señor Intendente, religiosas, de entidades in termedias, empresas privadas, de re particiones oficiales, etc. que me hon ran todos con su presencia.
• A todos los profesionales de las cien cias agropecuarias aquí presentes y especialm ente a los ex alum nos o compañeros de tareas, a los que guardo sentidamente y con cariño en el re cuerdo.