LA VOZ DE LOS NOSOTROS-OTROS Y LA RE-EXISTENCIA A PARTIR DEL MOVIMIENTO CAMPESINO DE RECUPERACIÓN DE LA TIERRA EN LA
SUBREGIÓN SABANAS DEL DEPARTAMENTO DE SUCRE.
LIBARDO ANTONIO TRUJILLO BUELVAS
Trabajo de grado para optar al título de Magister en Investigación Social Interdisciplinaria.
Director: WILMER VILLA AMAYA
UNIVERSIDAD DISTRIAL FRANCISSCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
Agradecimientos
A la vida por permitirme a cada momento aprender y encontrar mi camino; A mis ancestros por permitirme la vida;
A mis padres porque atreves de ellos nací, me ayudaron a crecer y a conocer la vida; A ti madre por enseñarme el valor del dar y recibir;
A ti padre por enseñarme a aprender así como “Saber no es lo mismo que conocer” y el valor del otro;
A mis hermanos: Dennys, Mariela, Alfredo, Alex, Mario y Fabián por permitir conocer el valor de mi igual;
A ti Esperanza, porque con contigo sigo aprendiendo a vivir y de pronto a morir; A mis hijos: José, Cristy, Sebas, Cami por enseñarme a amar.
Al profesor Wilmer Villa Amaya por cada una de las enseñanzas de este proceso, por sus orientaciones y por mostrar a contar.
Resumen
Con el propósito de identificar otras alternativas de generación de conocimiento se elabora el presente trabajo; donde se muestra como surgen nuevas formas de interpretar los hechos de manera diferente a las construcciones coloniales; lo que se logra a partir del permitir el surgimiento de las voces silenciadas por el dominio que se convirtió en
tradicional. Es de esta manera que se toman las narrativas, del diálogo, de la palabra de un grupo de líderes del Movimiento Campesino de Recuperación de Tierras del departamento de Sucre de los años 70 al 90 y la del investigador, hijo de otro líder con el fin de facilitar la emergencia de las categorías ocultas del saber cotidiano. Así se evidencia como las acciones realizadas por el Movimiento Campesino fueron una forma de re-existencia y permitió escuchar La Voz de los Nosotros-Otros.
CONTENIDO
Introducción………...6
1. Contextualización: el dónde se desarrolló la investigación. ... 13
1.1. La Sabana de Sucre en el tiempo y el espacio... 14
1.2. Poder y tierra en el departamento de Sucre. ... 22
2. La investigación desde el proceso de encuentro. ... 32
2.1. Encontrando la voz desde el investigar: una narrativa propia. ... 41
3. El partir de la investigación. Claridad para problematizar. ... 49
3.1. Identidad y movimiento campesino como elemento de la re-existencia. ... 59
3.2. Representación y narrativa. ... 80
3.3. Territorio como proceso. ... 85
4. Los vericuetos de la investigación. ... 88
5. Los actores y sus dinámicas... 95
5.1. Voces de la resistencia y sus emergencias. El campesino: un subalterno. ... 95
5.2. Tierra, Territorio y Desterritorialización. ... 104
5.3. Actores hegemónicos: Los señores de la tierra. ... 121
5.4. Los gobiernos y las posibilidades frente a la reforma agraria. ... 124
6. Lo emergente y el sentido de la experiencia. El hechizo del miedo. ... 132
7. Dinámicas organizativas y afirmación de la experiencia. La militancia y los trayectos de la vida. ... 139
7.1. La organización como eje de desarrollo social. ... 139
7.3. Acallar la voz: Respuesta ante la toma de tierras. ... 176
7.4. Maternidad y exilio. ... 182
8. Conclusiones. ... 190
9. Bibliografía. ... 195
Saber no es lo mismo que conocer1
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo de investigación tiene por objetivo analizar algunos aspectos
relacionados con la construcción de conocimiento a partir de las narrativas de los dirigentes del Movimiento Campesino por la Recuperación de Tierras en la Región Sabanas del
departamento de Sucre durante los años 70, 80 y 90.
Se trata, por tanto, de recoger las experiencias de un amplio trabajo de campo que privilegia las historias orales, relatos, testimonios de hombre y mujeres que protagonizan las tareas reivindicativas de dicho movimiento, a partir del habla espontánea de la viva voz de los otros siguiendo la perspectiva lingüística que señala Ricardo (1985) como el habla hablada
que “consiste en escribir como se habla, cundo el hablar es espontáneo”… “repetitivas, desmañada…” El habla hablada se inscribe en la más rancia estirpe popular…
El material transcrito de los protagonistas del movimiento campesino de Sucre y la propia narrativa expresa, por tanto, la voz de los nosotros-otros, voz que escoge, recrea, remueve o modifica en formas creativas las prácticas culturales y políticas consideradas como parte de la herencia de los sujetos involucrados en esta experiencia que se propuso un presente de luchas-organización de un movimiento social en el departamento de Sucre.
1 Esta expresión surge de un sueño con mi padre, en el que él me manda a decir con mi compañera Esperanza
En sentido estricto se trata de un nombrar nombrándose a partir de los procesos
organizativos. Como investigador soy próximo a las vivencias de la comunidad al ser hijo de una familia campesina, ligado por mis orígenes a los sentimientos y las costumbres que alimentan las luchas reivindicativas que se analizan y describen en la presente experiencia. Estos hechos explican y justifican las razones por las cuales este trabajo se asume como espacio de encuentros con las narrativas de las personas de la región de las Sabanas de Sucre, también son historias personales; es también un reencuentro con los otros y conmigo mismo; que reivindican el saber de los otros y el saber subjetivo
Por lo tanto, este es una investigación que consistió en dar con las formas como se expresa y se construye conocimiento a partir de la voz del otro, con el fin de afrontar “el mal-decir” (Villa 2012) que viene a ser “la condena, es el hecho de inhabilitar a los otros, que no pueden decir nada desde ellos mismos, sin pasar por los discursos dominantes de los que hablan o dicen de nosotros-otros”, esto con el fin de continuar rompiendo aquellas relaciones
de dominio, en donde el que habla es el que tiene el conocimiento que le ha otorgado la institucionalidad, dentro de las cuales las instituciones de educación son quienes certifican esa posibilidad, olvidando o dejando de lado a los que el sistema históricamente ha
determinado como no creíbles en lo que saben, piensan y conocen. A partir de lo anterior cabe preguntar ¿De qué manera las narrativas de los líderes campesinos del movimiento de recuperación de tierras en la región Sabanas del departamento de Sucre, muestran la voz de los Nosotros-otro y se convierten en una forma de Re-existencia?
propuesta de ejercicio critica decolonial (Albán (2008) la conceptualización de re-existencia
(Albán 2014),
Es así que este estudio parte de las preguntas de investigación: ¿cuáles son las
dimensiones espacio temporales e históricas del movimiento campesino de los años 70, 80 y 90 en el departamento de Sucre? ¿De qué modo las narrativas de los dirigentes campesinos del movimiento por la recuperación de tierras en Sucre muestran la voz de los nosotros-otros y se convierten en una forma de re-existencia?
Para responder a estos interrogantes, la investigación aborda la caracterización histórica, geografía, política de la región Sabanas del departamento de Sucre, sitio donde se delimitó el trabajo; además, se analizan aquellos actores primordiales en el proceso de recuperación de tierras, rescatando categorías de conocimiento como son el hechizo del miedo y el lenguaje del dominio y el dominio del lenguaje; posteriormente, se realiza un ejercicio crítico de algunos elementos contextuales que permiten plantear la resistencia como elemento de re-existencia, las narrativas y la palabra como evocadores de representación; por último se presenta la investigación como un hecho de encuentro no solo con el conocimiento de manera epistemológica, sino del conocimiento de sí mismo, del otro y de los otros. Este trabajo se convierte en lo que el profesor Villa (2018) denomina el
esta experiencia. En este caso, haber formulado un proyecto de investigación para cumplir con el requerimiento de la maestría en Investigación Social Interdisciplinaria, se convirtió en la posibilidad de volver y reencontrar la voz de los otros, pero algo que es significativo de esta experiencia, fue que pude encontrar mi propia voz, y esto se hizo a partir de andar los pasos ya recorridos.
Es así como este trabajo se convirtió en la recuperación de mi propia historia porque en ella narro muchas de las vivencias como hijo de un campesino al servicio de los terratenientes y quien posteriormente fue uno de los líderes de la reforma agraria y de la recuperación de tierras. Aquí están muchas de las experiencias que tuve como niño campesino, que durante gran parte de mi vida labré la tierra junto con mi padre y hermanos para el sostenimiento familiar; por lo tanto, este trabajo se convirtió en un lugar que expresa la narración del otro en donde me localizó como de lo narrado; este el ejercicio de ver, ver-se, ver-me2. Esta es una acción de encuentro con la historia de la gente de esta región de departamento de Sucre que también es mi historia, es por lo tanto una acción de encuentro con los otros y un re-encuentro conmigo mismo. Esta es una forma de “re-existencia”, de conocer a partir del saber, del saber de otros y del saber mío.
Es de señalar que el nombrar el nosotros con n minúscula, corresponde a un sentido que aporta la experiencia de vivir en una situación de dominación que según el profesor Villa, esto corresponde a los pueblos subalternizados, quienes no han tenido voz a lo largo de la historia y eso nos hace ser otros. Ahora bien, el Nosotros con N mayúscula, corresponde a una construcción impuesta por los que dominan la escena de relacionamiento, quienes hablan de un Nosotros con mayúscula, lo hacen a partir del interés de generar una articulación
2 El ver, ver-se, ver-me hace referencia a aquella acción de encuentro, de conocimiento y reconocimiento con
colectiva, como si nosotros los dominados, nosotros los sabaneros sin tierras y que tuvieron que luchar por sus parcelas, fueran parte de ellos. Quienes ejercen el poder dominante, son los encargados de perpetuar las formas de producción feudal, son ellos quienes direccionan y emplean de acuerdo a sus intereses el Nosotros, ellos ven en este decir la posibilidad de manipular a los de abajo, para ellos el Nosotros se convierte en una forma emotiva para engañar o hacer sentir que somos una sola sociedad y que todos estamos incluidos. Para alcanzar lo planteado anteriormente se desarrolló el trabajo en siete capítulos, en el primero se realiza una caracterización del departamento de Sucre y la región Sabanas, el lugar donde se desarrolló la investigación, titulado “La Sabana de Sucre en el tiempo y el en espacio”, aquí se presenta de manera sintética las principales rasgos de esta zona del país. Lo anterior, con el propósito de establecer el marco de ubicación de la investigación y explicar el porqué de los acontecimientos. Un segundo aparte de esta capitulo es el Poder y tierra en el departamento de Sucre, en el cual se presenta un análisis de la forma como ha evolucionado el poder en Sucre, por ende, en la Sabana, esto con el fin de comprender la relación existente entre las diferentes formas de poder y la posesión de la tierra y la manera como ha
influenciado la condición de vulnerabilidad del campesino.
En el segundo capítulo titulado “La investigación desde el proceso de encuentro” se muestra las posibles formas de encuentro que se pueden dar en una investigación, el
En el tercer capítulo se realizó el análisis de los referentes bibliográficos y conceptuales de los que se partió para formular la pregunta de investigación, ubicar en contexto el estudio, y tener el soporte del análisis investigativo, por eso se propone el título “El partir de la
investigación. Claridad para problematizar”. Dentro de los elementos conceptuales se desarrollaron las temáticas “Identidad y movimiento campesino como elemento de la re-existencia”, “Representación y narrativa”, “Territorio y proceso” y “Movimiento social”. En el cuarto capítulo, “Los vericuetos de la investigación” se presenta cuáles fueron los elementos metodológicos y técnicos necesarios para el desarrollo del estudio, clarificando que se desenvuelve dentro de la investigación cualitativa, con un enfoque dentro del pensamiento crítico y diseño flexible. Igualmente, se definen los elementos que le dan el soporte de validez, para terminar con la presentación del dialogo como instrumento de recolección y construcción de la información.
En el capítulo quinto “Voces de la resistencia y sus emergencias: El campesino un subalterno más” se realiza la presentación y análisis de las voces de cada uno de los
participantes en la que se evidencia los temas principales que son abordados y la relación de ellos entre sí, igualmente sucede con los personajes que se destacan en el contar. A la par se evidencia la relación de los temas y los personajes con la condición de emergencia de las principales condiciones de re-existencia. Así mismo se realiza un análisis de las
conceptualizaciones de tierra, territorio y desterritorialización y su relación con lo que vivido por el campesino y originado por los señores de la tierra y que acciones realizo el gobierno nacional para facilitar el actuar del movimiento campesino.
1. Contextualización: el dónde se desarrolló la investigación.
En este capítulo se realiza una descripción de las características geográficas, históricas y políticas de la región Sabanas del departamento de Sucre, con el fin de presentar los elementos de conocimiento básicos del territorio donde se desarrolló parte del movimiento campesino. Además, se muestran algunos elementos fundamentales de la conformación de la gran hacienda y de la problemática campesina, que dieron origen a la recuperación de la tierra.
La reforma agraria fue inicialmente una apuesta del gobierno nacional que tomó como modelo de aplicación al departamento de Sucre, con mayor énfasis en una de las cinco regiones en que se subdivide éste departamento, como es la Sabana. Es en esta región donde se desarrolló la presente investigación. Por tal razón, se hizo necesario, primero conocer los aspectos que caracterizan este territorio para establecer su realidad, lo que permitió ubicarme y ubicar el estudio en un territorio, en el tiempo y en las diferentes formas de relacionar el poder de los terratenientes, que han ejercicio el dominio con aquellos que han sido
subalternizados. Este poner en contexto la investigación permitió identificar o conocer la forma como se originaron los hechos por los que, posteriormente, llevaron a los sin tierras a que se levantaran y conformaran el movimiento campesino para reclamar sus derechos sobre la tierra y buscar cambiar la forma de enfrentar su vida, levantarse como un ejercicio de re-existencia.
1.1. La Sabana de Sucre en el tiempo y el espacio.
En este apartado se desarrolla una caracterización del contexto donde se realizó la investigación; para ello se partió de narrar la forma cómo se dio la conformación política, jurídica y administrativa del departamento de Sucre, para lo cual se reconoce que hablar de la historia del departamento de Sucre, es hablar de parte de la historia de departamento de Bolívar porque el departamento de Sucre fue parte de provincia de Cartagena y
posteriormente del departamento de Bolívar. Para lograr este objetivo se recurre a los escritos de Reyes (1978), quien cita a Freire (960), para contar que este departamento junto con Atlántico, Bolívar y Córdoba pertenecieron a la Provincia de Cartagena en la época de la Conquista, delimitada por la Cedula Real del 16 de febrero de 1533. Posteriormente, con la constitución de 1886 se crea el departamento de Bolívar, conformado por su territorio actual y lo vigentes territorios de los departamento de Sucre y Córdoba.
Reyes (1978) manifiesta que fue Pedro de Heredia y Alonso su hermano quienes realizaron la conquista del territorio de Sucre en los años de 1533 en la primera incursión y 1535 en la segunda entrada; encontró como habitantes al pueblo Zenú, siempre en busca de las riquezas de los pueblo aborígenes a quienes saquearon y desde donde se inició la expropiación de sus riquezas y territorios. Los pueblos encontrados fueron: Morros, Toluviejo, Colosó, Sampués, San marcos, Sincelejo y Sincé.
Con base en la información tomada del instituto Agustín Codazzi (1973) se describen a continuación las características geográficas más importantes del departamento de Sucre. Los 10.670 km2 de la superficie forman parte integral de la Costa Caribe colombiana, con tipologías
La franja costera constituye el primer escalón del departamento, que se extiende desde las orillas del mar has las costas de los cien metros de altura. La franja desde la llanura central conforma el segundo escalón, las sabanas, la cual sin interrupción, se extiende desde los cien metros hasta los doscientos y engloba a los principales latifundios ganaderos de la región. El tercer escalón está compuesto por la franja meridional que va desde los doscientos metros hasta los dos mil quinientos, abarca desde los Montes de María y La Mojana hasta las estribaciones de la Serranía de Abibe. El relieve, con excepción de las estribaciones cordilleranas que atraviesan al departamento, es plano y bajo, hecho que, como se subraya, ha facilitado el desarrollo de la hacienda ganadera y la agricultura.
En su recorrido histórico, la región de la las Sabanas de Sucre, pasó del sistema de explotación comunitaria indígena de la tierra a la llegada del saqueo español. De ahí en adelante, a partir del siglo XV, operó la distribución feudal de la tierra, realizada por la corona española, pasando luego a la repartición de grandes extensiones que fueron concentrada en la hacienda señorial, hasta el panorama actual donde coexiste le minifundio y los sin tierra con la gran concentración por los hombres de la tierra, potenciados y fortalecidos por el fenómeno paramilitar conocido como Autodefensas Unidas de Colombia, AUC.
deriva directamente de la Encomienda Colonial durante los siglos XVI al XVIII, que permitió el enganche masivo de la mano de obra indígena a la vez que sirvió de mecanismo de ocupación de la tierra y de sujeción de los aborígenes. Sin embargo, la rápida disminución demográfica de los indígenas, pronto hizo inoperante el sistema de la Encomienda y obligó a buscar nuevas formas de vinculación de la fuerza laboral. La introducción de esclavos africanos solucionó la temprana crisis que fue definitiva para la expansión de las haciendas ganaderas y agrícolas de la región durante los siglos XVII al XIX.
La respuesta de los latifundistas españoles y criollos a esa crisis fue la vía de la acumulación extensiva de tierras para suplir la deficiencia de mano de obra, porque la monopolización de la fuerza disponible dejaba sin otra alternativa que trabajar para el hombre de la tierra. Se dibujó así, subraya Fals Borda (1976), “otra situación parecida a la servidumbre pero que ya pero que ya presentaba síntomas de las relaciones de producción capitalista que irían a ser dominantes más adelante. Así, se permitió la ampliación de la hacienda y el predomino de los latifundistas en toda la sociedad y el Estado”.
Otro elemento de modificación de la hacienda señorial fue la ampliación del mercado interior, debido a la creciente demanda de carne en Antioquia, Santander y el Caribe (Panamá y Cuba). Este crecimiento del mercado hizo más rentable la ganadería y también trajo como consecuencia la expansión de la hacienda en las sabanas. Los hombres de la tierra aumentaros sus propiedades apoderándose de baldíos y tierras comunales y fortalecieron las modalidades de vinculación de mano de obra forzosa como el concierto, la matrícula y el arrendamiento por pasto. Mediante esta última modalidad el campesino desmontaba bosques y selvas dejando potreros sembrados con pastos, para trasladarse luego a otra terreno para civilizarlo, a cambio de {esto podía cultivar pequeños lotes de pancoger.
Transcurrido el tiempo, y mediante la ley 47 del 30 de agosto 1966 Sucre se independiza de Bolívar como departamento y actualmente está conformado por “26 municipios, Sincelejo ciudad capital, Buenavista, Caimito, Colosó, Corozal, Coveñas, Chalán, El Roble, Galeras, Guaranda, la Unión, los Palmitos, Majagual, Morroa, Ovejas, San Antonio de Palmito, Sampués, San Benito Abad, San Juan de Betulia, San Marcos, San Onofre, San Pedro, San Luis de Sincé, Sucre, Santiago de Tolú y Toluviejo, 234 corregimientos, una inspección de Policía, numerosos caseríos y sitios poblados”.3
Mapa político de Colombia, ubicación del departamento de Sucre4
3http://www.sucre.gov.co/mapas_municipio.shtml?apc=bcxx-1-&x=1516227
Mapa político del departamento de Sucre5
El ahora departamento de Sucre, se organiza en cinco subregiones6 las cuales tienen las siguientes características:
Subregión Golfo del Morrosquillo: se encuentra ubicada en la parte norte del departamento, a orillas del golfo de Morrosquillo, la conforman los municipios de Coveñas, Palmitos, Tolú, Toluviejo y San Onofre, con un área de 1.886 kilómetros.
Mapa Subregiones departamento de Sucre7
La Subregión Montes de María: ubicada en el nororiental del departamento, de ella forman parte los municipios de Sincelejo, Ovejas, Chalán, Morroa y Colosó, y abarca una extensión de 1.104 kilómetros cuadrados.
Subregión Sabana: situada en la parte central de departamento, en ella se encuentran las estribaciones de los Montes de María hasta inicios de la depresión del bajo Cauca y San Jorge. A esta subregión pertenecen los municipios de Sincé, El Roble, San Pedro, Sampués, Los Palmitos, Galeras, Buenavista, Corozal y San Juan de Betulia, con un área de 2.101 kilómetros cuadrados.
Subregión La Mojama: se localiza en el sur del departamento, formada por los municipios de Sucre, Majagual y Guaranda, tiene un área de 2.337 kilómetros cuadrados.
Subregión San Jorge: situada en el suroccidental del departamento, formada por los municipios de San Marcos, San Benito Abad, La Unión y Caimito, con un área de 2.934 kilómetros cuadrados.
Los habitantes del departamento de Sucre tienen sus raíces en el pueblo indígena Zenú, más específicamente en los Panzenues, habitantes encontrados en el momento de la invasión española a América y aún presentes en varias regiones del departamento; en las persona traídas de África en la condición de esclavos; las características raciales de estas dos poblaciones son las dominantes en la mayoría de los habitantes de Sucre; sin embargo, también existen descendientes de españoles y turcos, que llegaron en la época de la Colonia o en épocas de guerra huyendo de sus territorios.
En la actualidad Sucre, de acuerdo a las proyecciones del Departamento Nacional de Estadística, DANE, para 2016, tiene 851.515 habitantes de los cuales 431.533 son personas de género masculino y 419.982 son de género femenino.
Una de las principales ocupaciones de los habitantes de este departamento es la agricultura, oficio que tiene también sus orígenes en las formas de vida ancestrales y en las tareas que desempeñaban los africanos traídos como esclavos. Esas formas de producir la tierra han ido pasando de una generación a otra a partir de la tradición oral, enseñanza mediante la vivencia y la narración de las experiencias y los resultados obtenidos.
Fueron estas personas las que se organizaron en los años 60 y 70, para iniciar lo que se conoce como recuperación de tierras y son sus líderes, algunos de solo entonces, retirados de toda actividad social, con el fin de salvaguardar sus vidas y las de los miembros de sus familias y otros aun activos quienes continúan promoviendo acciones que buscan mejorar las condiciones de vida de las comunidades campesinas, quienes hoy narran sus vivencias en el Movimiento Campesino para cumplir lo que el gobierno de entonces promovió como la Reforma Agraria. Fue con estos campesinos, quienes expresan muchas de sus experiencias en el recorrido de su lucha campesina, manifestando quiénes son, como se relacionaron y se siguen relacionando con los otros y qué elementos culturales se construyeron.
1.2. Poder y tierra en el departamento de Sucre.
y gubernamental; dentro de estos se encuentran aquellos grupos que durante años han mantenido el dominio social, económico y político en Sucre, las llamadas castas políticas Para hablar de política se hace necesario recorrer aquellas concepciones que abordan este concepto, desde el ejercicio de gobierno, desde la acción electoral o la puesta en marcha de unos principios que rigen un objetivo social o económico. En este marco existen muchos elementos que se pueden abordar. Sin embargo, Este estudio se limita a la descripción del tipo de dirigencia que operó en el departamento de Sucre durante el periodo de manifestación del Movimiento Campesino.
Por eso, apelando a Guerrero (2015), se plantea que, cuando se aborda la cuestión de la dirigencia política, se debe responder a la pregunta ¿quién gobierna? Aquí se identifica a os dueños del poder. De acuerdo a este planteamiento es importante indagar en la coherencia y la comunidad de intereses de esta minoría gobernante, así como su aptitud para considerar y eventualmente satisfacer los múltiples intereses de los grupos sociales, dentro de los cuales se encontró el Movimiento Campesino de recuperación de tierras; sin embargo, ello es objeto de otro estudio. Según Guerrero (2015) la literatura sobre elites constituye el punto de partida adecuado para comprender los supuestos fundamentales sobre los cuales se realiza un análisis empírico de los elencos dirigentes.
También se aborda la comprensión que realiza Reyes (1978) sobre el origen de la dirigencia política gobernante en el departamento de Sucre, en la cual plantea que las
manifestaciones de los dirigentes políticos del departamento en época de la Colonia crearon los fundamentos para que, tanto la acción política como su ideología, siempre hayan estado asociadas a la producción la hacienda ganadera, lo que llevó a que los mecanismos de poder, en el departamento, funcionaran para garantizar la conservación de las relaciones de
aparición de los grandes hacendados y aquellos privilegios que otorgó la corona española a los señores de la tierra.
Dentro de los hacendados de esa época, Reyes (1978) identifica a Joseph Fernando Mier y Guerra, María Micaela de Lanz, los herederos del Marqués de Santa Coa y Juan de Amaya. Este hecho llevó a la aparición de la clase dominante; porque tanto los indígenas, los
españoles pobres y los esclavos eran excluidos de la asignación de la tierra, la heredad permitía la posibilidad de contratar mano de obra y por ende el dominio sobre los que se contrataban y de hecho, sobre los esclavos. Es así como estas familias dominantes a través del tiempo han ejercido el poder económico, de la propiedad de la tierra y el poder político en la región, ya sea a través de la oferta laboral de la gran hacienda en un comienzo o del
dominio de las entidades del Estado, posteriormente (Reyes 1978).
De acuerdo a lo anterior, en el departamento de Sucre la propiedad de la tierra, a partir de la época de la Colonia, ha estado en manos de un grupo pequeño, quienes de igual manera han representado a familias dedicadas al ejercicio político electoral en este departamento. Estas familias han ejercido monopolio de todas las formas de poder tanto económico y político; esto se evidencia en la narración que realiza Alejandro Suárez cuando comenta:
“…Unos 12 apellidos ilustres de, no solamente del departamento de Sucre, sino que ellos tenía sus propiedades también en Córdoba, en Bolívar, en el Cesar, en el Magdalena, que era dueño´ de la tierra y dueño´, por ejemplo, del poder político y dueño´ del poder económico en todo el conte´to del departamento de Sucre, esos son
de personas realiza acciones de movilización social o participación conjunta. Otra característica del Movimiento es que tienen dirigentes determinados, quienes no siempre poseen control sobre el total de los participantes. Es así como se evidencia en el transcurrir de las narrativas, que se presentan en este trabajo, que el movimiento campesino si bien estaba liderado por la ANUC, los dirigentes locales, regionales y departamentales, este superaba las acciones de estas estructuras, en lo que hacía referencia a las movilizaciones, pero en la toma de tierra si había una organización previa, donde los dirigentes podían planear y, en cierta forma, controlar el actuar de los grupos; la razón era que las tomas estaban organizadas por grupos menos numerosos que las movilizaciones y que las personas respetaban o acataban los lineamientos establecidos por la dirigencia, aunque existieron tomas con la presencia de gran número de familias campesinas con el fin de evitar la acción de las fuerzas armadas.
La manera como se ejercía el control de las acciones, de parte de los dirigentes era a partir de la distribución de tareas y asignación de responsables; en otras palabras, por la planeación de la actividad. Existían comités responsables de cada actividad, quienes respondían por ellas; como se decía las bases siempre respetaban las definiciones de las dirigencias; aunque en algunas ocasiones se salió de control, como por ejemplo, se realizaron tomas de tierras no planeadas. Aquí se hace evidente la manifestación espontánea que consiste en que las bases por su propia decisión actúan de manera autónoma.
Otra característica de este Movimiento es que tenía como fundamento buscar la ruptura del dominio ideológico que los señores de la tierra tenían sobre el campesino, hecho que hacía evidente en que a cambio de la posibilidad del acceso al trabajo o a la tierra, enajenaban su dignidad y la de su familia, comportamientos de dominio construido a partir de las
los fines del movimiento fue romper con ese tipo de expresiones y buscar la recuperación de su dignidad. Es así como apelando a Castro-Gómez (2007), se plante que las acciones “raciales organizan a la población de tal manera que, en el caso de las tierra, quienes se consideran razas superiores posee las mejores y más grandes extensiones, los que lleva a dominar a los que consideran inferiores”.
Otro rasgo distintivo de este Movimiento fue que en su accionar practicaba como principio democrático la participación directa de sus miembros en la toma de las decisiones; así mismo este principio lo promovían en el accionar democrático de las diferentes organizaciones que conformaban o se vinculaban a él y en las diferentes dependencias del Estado donde ellos tenía injerencia, como fueron los casos del INCORA, IDEMA, entre otros. El ejercicio de la democracia participativa fue una manifestación de su rebeldía contra la democracia
representativa que existía, aunque más que democracia representativa lo que existía era una
democracia gamonal, porque eran los hombres de la tierra los que obligaban o manipulaban a la población a elegirlos a ellos.
El Movimiento Campesino siempre buscó transformar la vida de las personas que vivían de la explotación en pequeña escala de la tierra; esto los llevó a convertirse en un movimiento que desarrolló una forma de pensar particular y encontró similitud con posiciones política de izquierda, porque en la formación recibida le llegaba información y conocimiento de este tipo de orientación ideológica. Pero ese movimiento político, la izquierda, llevo su influencia ideológica a la organización social, al movimiento social y promovió la vinculación de los líderes a él, llegando a transformar los objetivos sociales de adquisición de la tierra en objetivos políticos, tanto que algunos dirigentes pensaban en la posibilidad de acceder al poder, llegándose a confundir las acciones sociales con las políticas. Tan fue así esta
De acuerdo a lo anterior, se puede concluir que en los movimientos y organizaciones sociales, igual que en la academia, la política, la religión y la familia, la dirigencia busca trasmitir, promocionar, imponer y muchas veces manipular para lograr que sus formas de pensar y sus ideologías sean los principios con que actúan las bases. Ante cualquiera de las formas de imposición ideológica existe alternativa que supera este hecho, como es la utilización del pensamiento crítico, aquel que toma los planteamientos existentes, los
descompone en sus premisas, para luego reformular una nueva alternativa, o el pensamiento libre, es decir, aquel que le permite el acceso a la persona a las diferentes corrientes existentes sobre algo y se le da la posibilidad de construir sus propias premisas, sus propios
planteamientos; o el pensamiento constructivo, en donde se logra de manera conjunta definir las líneas de pensamiento que orientan el actuar y también promover el cambio.
Estos elementos de orientación ideológica se evidencian cuando Alejandro expresa:
“…Tengo la absoluta convicción de que esta lucha, una lucha que dimos a nombre de lo que tú puedes llamar una concepción y una visión de izquierda en Colombia, pero yo
creo que el, el, la izquierda colombiana ha tenido do´ pecado´, uno que nunca tuvo re, una vocación real de poder, nosotros creíamos que sí; y dos, que nunca le importó lo´
hombre´ y mujere´ que poníamos la cara por transformar este país, por construir la democracia en este país, creo que si a mí me preguntan cuál han sido lo´ dos pecado de
la izquierda colombiana, yo digo que son dos el resto son gajes del oficio…”
“…Yo tengo como este tipo de, de, lectura, hoy, no la tenía ayer, yo creo que la izquierda colombiana, yo digo la izquierda colombiana porque ahí en la costa hacia presencia la mayoría de, de, organizaciones de izquierda que hacían trabajo político, trabajo organizativo y trabajo social con la comunidades ee creo que la izquierda tenía
dos elementos ee absolutamente delicado por lo que estaban cruzados en el trabajo que desarrollaban, uno es que esa izquierda realmente no tenía vocación de poder, la
izquierda colombiana es un, el signo que la identifica es su ausencia de vocación de poder, como no tenía ausencia de vocación de poder entonces hacia la práctica, desarrollaba la práctica de utilización de la organizaciones sociales para ee encubrir
la ausencia de vocación de poder, casi que la organizaciones social eran el paragua que impedía que él, oscultara la ausencia de poder de la´ organziacione´ de izquierda
en Colombia y se, ese paragua no permitía que uno tuviera una lectura lo suficientemente nítida frente a esa ausencia de poder, ese es un elemento característico
de las organizaciones de izquierda en Colombia, el segundo elemento que caracteriza por ejemplo y ha caracterizado a la izquierda colombiana es que siempre se manejó el
desde la cúpula ,de la intelectualidad de la izquierda, o la cúpula del partido trazan una orientación y esa orientación entonces se transmite a lo´ lideres sociale´, lo´ lidere´
sociale´ la ejecuta, ahí viene un elemento ee supremamente importante que es la utilización de la organizacione´ sociale´ como corre de transmisión para impulsar la
política de la organización de izquierda y para fertilizar la´ visiones que sobre la coyuntura tengan la organizacione´ de izquierda y esta organización de izquierda tenía
como complementario a eso una postura de capturar a lo´ lidere sociales y no tanto desarrollar el trabajo de formación política de la comunidade´, entonces había una falencia muy fuerte y es la ausencia de autonomía de esas organizacione´ sociales frente a la izquierda. Cuando la izquierda entra en crisi´ ee umm a finales de la década
del 70 este se ve afectada la organización social y se ve afectada también lo´ procesos ee de desarrollo económico que se venían desarrollando en la´ comunidade´…Cuando
la´ organizaciones sociales pasaron de ee ser un soporte político de la institucionalidad, la ee, el estado colombiano creo la organización campesina e institucionalizó la organización campesina… Y también a través del proceso, de la, se impulsaban los cabildos indígenas entonces los indígenas eeran parte constitutiva de la
lucha de la tierra.
Como se percibe en esta narración, la política se ha convertido en un espacio de
utilización del otro para el logro de los objetivos que han trazado algunas personas o grupos sin valorar lo que vive el otro; interesa es conseguir el fin trazado, los otros son los medios. Igualmente, según la investigación realizada por el CNMH (Centro Nacional de Memoria Histórica) otro hecho político que ha influido en las condiciones sociales del departamento de Sucre es la aparición de los grupos armados, quienes han incidido en muchos de los
resultados electorales o han establecido relación con los grupos políticos partidistas,
continuándose la manifestación de la violencia política y continuándose la relación existente entre la propiedad y los dirigentes políticos.
Estas son las formas como se mantienen y expanden las acciones originadas por el colonialismo que han llevado al habitante del departamento y de la región Sabana a ver-se y
sentir-se como un ser vulnerado y sin las condiciones para poder asumir su re-existencia. Estas razones son las que mantienen la hegemonía de los grupos o movimientos políticos que forman parte de las redes clientelares en Colombia y han llegado a transformarse para
De esta manera, el Movimiento Campesino, desde de sus inicios, se convierte en una organización que impacta no solamente la región Sanaba sino también el departamento de Sucre y gran parte del país por la promoción y aplicación de la política pública que buscaba el gobierno de entonces, que tenía como objetivo realizar una reforma agraria que facilitara la redistribución de la tierra. Para lograr este fin, esta organización campesina inicia un ejercicio organizativo y de capacitación en muchas áreas sociales, tal cual como lo muestra Alejandro Suárez en su diálogo, cuando narra cómo fue la formación política que recibieron los campesinos participantes de la recuperación de la tierra:
“…Fundamentalmente era de educación pero a quienes educaban se interesaban en educar políticamente a la´ personas que tenían algún tipo de liderazgo, e por ejemplo
de presidentes de comité veredal o directivo´ de comité veredal, e comité veredal, podían ser 100 familias pero los directivos eran 5 o 10 con sus suplementes, e entonces le interesaban, e, era los directivo no le interesaba educar a las 100 familias, también e
umm, le interesaban mucho en los compañeros o compañeras que estaban en la dirección de las municipales, eso también… De la o, en los sindicatos, pero siempre era lo´ directivo´ porque se partía de la idea que si usted tenia los directivos se tenía la base, tenía la base, creo que eso fue un error de concepción de creer que si usted tenía
el directivo ya tiene, ya controla o ya maneja a la base y creo que ese error de reduccionista del de la política es lo que aprovecha el gobierno nacional para más
tarde romper los grupos asociativos o empresa comunitaria porque esa esos campesinos menos articulado´ a los espacios de dirección veredal o municipal o
departamental no estaban formado políticamente…”
“… Había un proceso de formación en todo lo que tenía que ver con la teoría marxista, en todo lo que tenía con la teoría leninista, en todo lo que tenía ver la teoría
maoísta, en todo lo que tenía que ver con la teoría enverhoxista, y e, con toda la teoría por ejemplo, de e, Ho chi Minh que eran como los líderes más representativos que habían estado al frente de procesos revolucionarios en Asia, ve, y en Europea como
en el caso de Rusia, entonces lo que interesaba era e fomentar en la en los dirigentes campesino la concepción de toma del poder…”
tanto en la ideología como en la práctica; solo se educaba al dirigente, siendo que el primer elemento de democracia de la educación para todos, no para los elegidos. Alejandro continúa:
“…La izquierda colombiana nunca concibió que los procesos electivos fuese ee un componente importante en la lucha por el poder, más lo concebían como un proceso de
negación de la lucha por el poder, creían más, se creía más en la movilización de las masas, en, eee, la confrontación de directa de masa, en la democracia directa de la masa y este tenía una actitud de rechazo a, eee, los procesos por ejemplo de ejercicio electivo, ee ,de concejales, de alcaldes ee y umm esta izquierda ee que hacía presencia en la sabana desarrollaba campaña abstencionista ve y mucha vece´ esa campaña abstencionista tenían como propósito de lo concebía como la farsa electoral partiendo
de la conceptualización, aquí en Colombia, porque eso también se manejaba a nivel internacional de que la elecciones era una farsa porque quien a acá en Colombia, el icono de esa teoría de que quien escruta elige, era el padre Camilo Torres, pero eso también se manejaba a nivel del partido e socialista Chino y del partido socialista por
ejemplo soviético…”
Igual que con la educación pasa con la participación democrática; son los que dirigen quienes promueven las visiones propias con las cuales se participe o no, dejando de lado a las otras personas o grupos y muchas veces sin un debate o construcción colectiva. Aquí se demuestra como muchos hechos de participación son solo de validación por personas que no conocen realmente las características de lo que apoyan o promueven. Por eso, la democracia participativa no se evidencia, solo ven las manifestaciones de la democracia representativa, en la cual se aprecian solo los intereses, visiones y formas de pensar del dirigente, pero no dan significado a lo que piensa y puede proponer el otro, los otros, nosotros, lo que sería una acción de política participativa, en donde todo aquel que forma parte de un territorio en el que la acción política tenga efecto, pueda expresar-se, expresar-lo y expresar-nos.
2. La investigación desde el proceso de encuentro.
En este capítulo se describen y analizan los fundamentos teóricos-metodológicos que sustentan el proceso de la investigación. Un amplio registro bibliográfico sobre la información acumulada y disponible en el medio académico, permite establecer que es escaso y fragmentario el conocimiento, investigaciones y fuentes sobre movimientos sociales de los campesinos de la región Sabanas de Sucre en la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, es preciso destacar el trabajo político y divulgativo que emprendieron diversos grupos de la región a partir de 1972. Los movimientos populares, específicamente el campesino, es la fuerza que ha dinamizado los procesos reivindicativos de la región. Básicamente, entre 1971 y 1973, a partir del II segundo Congreso Nacional de Usuarios Campesinos en Sincelejo Sucre, donde se emprendió una amplia labor de organización, educación política y recuperación de tierra en las Sabanas de Sucre.
En 1973 los grupos organizados que se vincularon a estas tareas, acopiaron información básica sobre sus comunidades locales y regionales. Así mismo, la labor de investigadores como Orlando Fals Borda y su equipo Baluartes del Sinú, quienes contribuyeron al desarrollo de una conciencia social de los campesinos por medio de la realización de talleres, seminarios, y discusiones histórico-prácticas para formar cuadros campesinos comprometidos en la lucha reivindicativa. Como producto de estas experiencias, Fals Borda publicó el texto Historia de la Cuestión agraria en Colombia, libro que ha permitido comprender el sentido, orientación y perspectiva de los movimientos campesinos de Sucre en el marco de la investigación histórica de la región de la Sabana.
historia de las Sabanas de Sucre, que contribuyó a sistematizar el conocimiento y la voz de los
Nosotros-otros en un dialogo de experiencias con el grupo de campesinos involucrados en el presente estudio. Por lo tanto, para estructurar el presente capitulo fueron de especial importancia los aportes teóricos y conceptuales de autores e investigadores que han abordado el estudio de la sociedad regional costeña y especialmente de las sabanas de Sucre.
Es así como en este apartado se describen las características del estudio, el enfoque, el sentido, el tipo de investigación, el objetivo, la metodología, el diseño y la técnica. Todo lo anterior a partir de la recuperación del sentido propio, del sentido del otro y los otros. El sentido propio lo otorgan las narraciones de lo sucedido durante el desarrollo del proceso investigativo y de las vivencias como parte de la comunidad campesina de la región Sabanas. El sentido del otro y los otros se manifiesta en cada una de las narraciones de las vivencias que tuvieron cuatro líderes del movimiento campesino.
Esta investigación es un punto de encuentro conmigo mismo porque permitió verme, pensarme y sentirme, con ese rasgo que va conmigo y que hace parte de mi identidad como campesino, con una historia, y aún sigo vinculado a la producción agrícola como un elemento de complemento en la forma de mi vida, como un hecho que hace parte de mí; hijo de otro campesino que también luchó para conseguir un pedazo de tierra donde producir y generar vida para sí y para su familia, una persona con poca formación académica pero con mucho aprendizaje de la vida y que aprovechó la oportunidad para convertirse en un líder y presidir muchas de las acciones de una comunidad que logró conseguir la tierra, donde obtener los recursos necesarios para el mejoramiento de su calidad de vida.
hacer visible aquello que se ha ocultado o negado y realizar una acción de re-existencia como dice Albán (2014). Es el encuentro de esas cinco historias narradas por estas personas y por mí.
Esta investigación es un ejercicio de construcción de conocimiento en la cual el investigador dialoga con otras personas con diferentes experiencias de vida, que buscan puntos comunes o de interés mutuo para sacar a la luz una información, una voz determinada; por lo tanto, generar conocimiento es alumbrar cierta información que existe en alguna parte y que poseen una o varias personas. Por lo que la relación del conocimiento se establece entre personas iguales, cada una con algo diferente que anuncia o nombra; o sea, que las cosas están, por ejemplo, las categorías; solo falta que alguien las identifique, las interprete y las nombre o recupere ese nombre.
Esta forma de construir conocimiento entre iguales, como participantes, no como objetos de estudio, es un ejercicio critico decolonial, como lo plantea Albán (2008), que busca aportar al cambio de modelo eurocéntrico, en el que se da el lugar que le corresponde a cada una de las personas que de manera generosa se disponen o dispusieron a compartir la información que poseen, es recuperar su valor como persona, su dignidad propia de su condición humana. Aquí todos los actores son participes del proceso de investigación, cada uno aporta dependiendo de lo que requiera tanto el investigador como los participantes. Se niega cualquier manifestación de poder entre los colaboradores.
mi narración hace parte porque en mí evocan y se hacen presentes muchas de las situaciones, que desde mi posición de niño se iba construyendo a partir de las experiencias que narraban los otros y lo que yo apreciaba; por eso, manifiesto estos hechos que son parte de mi memoria. Los encuentros para los diálogos fueron diversos, así como diversos son cada una de las personas que participaron en la investigación. El primero que realicé fue con Alejandro Suárez, que se dio en Bogotá en dos momentos distintos, dos días diferentes, debido a lo interesante de las narraciones y los compromisos que él tenía. En cada uno de los días de trabajo fue necesario dividirlas en dos sesiones. Esto sucedió en la casa de Alejo, el viejo, como lo llaman la mayoría de las personas, donde uno es acogido con esas expresiones afectivas típicas de la gente del campo; aunque hacía mucho frio ellos expresaban, Alejo y su familia, mucho calor, ese calor que solo se muestra en las relaciones llena de emoción. Alejo es una persona sonriente, muy expresiva, de fácil expresión verbal, con una posición crítica frente las diferentes temáticas sociales y cuando se le coloca el tema de tierra se denota una sonrisa en su rostro que evidencia el agrado de hablar de ello, se muestra que le gusta narrar su posición frente a la situación agraria en el país.
El primer día subimos a una sala adornada con muchas matas y percibí como se cuidaban esas matas, conservando su tradición campesina, como también conservaban muchas de las costumbres costeñas, lo que se hacía evidente con el tipo de muebles, la comida que
preparaban, entre otras cosas. También me di cuenta de que son una familia extensa porque en el apartamento viven los hijos con sus familias, esposas e hijos y un hermano; además, de manera permanente llegan muchas personas de su pueblo o de la Costa a compartir una comida o porque es utilizada la vivienda como sitio donde se da posada a casi todo aquel conocido que lo solicita; se ve la solidaridad con su gente.
mundo lleno de significados (Herrera 2013) con el objetivo de convertir su experiencia, sus vivencias en un relato. Había gran interés en el contar y buscada dar cada detalle posible de lo que hablaba, realizaba una descripción completa de lo sucedido. Fue una conversación amena en la cual el exponía lo ocurrido y yo preguntaba para aclarar algún elemento que no me quedaba claro y él estaba dispuesta a dar las explicaciones que fueran necesarias,
presentando el hecho sucedido, suministrando detalles del mismo con los soportes jurídicos que él conocía, el tiempo en el que sucedió, en fin; cada detalle.
Dentro de los elementos que destaca Alejandro se encuentran: la importancia que le dio el gobierno nacional al desarrollo de la reforma agraria, el papel significativo que jugaron los funcionarios del INCORA, quienes mostraban mucho compromiso con la ejecución de la propuesta, la forma como se organizaban los campesino, los principales hechos de
recuperación de tierra, la evolución del proceso de toma de tierra, las estrategias utilizadas por los otros gobiernos que no querían realizar la reforma, la distribución de funciones de los campesinos en el desarrollo de la asociación campesina productiva y, sobre todo, resalta como elemento fundamental de los logros, la solidaridad que tenían los campesinos entre sí y en sus familias.
El segundo diálogo lo realice con Jesús Pérez, Chuco; él vive en Palmito, un
corregimiento del municipio de Los Palmitos Sucre, ubicado en la parte norte de la cabecera municipal, aproximadamente a diez kilómetros. A su casa se llega por una carretera
destapada, lo que antes se llamaba el Camino Real. El centro poblado tiene una sola calle con casas ubicadas a lado y lado del camino.
estar o reuniones de la comunidad y el más pequeño asignado a la cocina, donde preparan los alimentos con leña.
Eran las nueve de la mañana, el día estaba con un fuerte sol, el calor daba una sensación de cuarenta grados, las casas llenas del polvo que levantaban las volquetas que trasportan arena y pasan por el frente, los habitantes estaban en sus labores cotidianas, se veían a las señoras amas de casa con sus niños en la puerta, el paisaje era un degradé de tonos cafés, por lo seco de la época de verano. Buenos días, saludé, buenos días, me contestó una señora que estaba en el rancho, porque entré por el lado de la casa que es el sitio por donde se entra,
¿esta Chucho? sí señor, papá lo buscan, salió un señor como de un metro con sesenta de estatura, con pocos cabellos y los que tenía todos blancos, vestía pantalón color beige y camisa blanca, sale con el paisaje, pensé, al verme una sonrisa dibujó su rostro. Buenos días
me dijo, cómo le va, bien y a usted, vea aquí viendo este verano; siempre con una actitud de respeto y de disponibilidad a colaborar. Chucho es de esas personas que participa de todos los eventos donde se requiera su presencia y siempre dispuesto a colaborar.
Así, iniciamos el encuentro para escuchar su versión de lo que fue el Movimiento Campesino; en el rancho de estar o comedor, un ranchón de paja y guadua con el piso en tierra, sentados en dos taburetes de madera y cuero; en el diálogo se mostró como una
El diálogo comenzó con una narración de quién era Chucho y como creció en el caserío de Palmito, cómo surgió y está organizado el pueblo, resaltando que allí vive un clan, todos son familias, la manera cómo él terminó como líder. Posteriormente, narra la forma cómo estaba distribuida la tierra, antes de la recuperación en el sector y la manera cómo se dieron los cambios en ella; seguidamente, cuenta como se dio el movimiento campesino y la manera cómo se dio la reforma agraria, la manera cómo funcionaban las organizaciones campesinas, la ANUC y la empresa comunitaria de cada una de ellas, los desarrollos adicionales a la entrega de la tierra que se lograron, para terminar con la manera como fue el fin de la organización campesina y los ataques a la reforma agraria.
El siguiente encuentro, el tercero, fue con Catalina Pérez, con quien acordamos
encontrarnos en Los Palmitos. Ese día estaba realizando un taller con grupo de mujeres. Me dirigí a la Institución Educativa Santa Rosa, una institución histórica en este municipio. Entré a la escuela y me asomé a un salón donde había un grupo de mujeres y pregunté por ella; salió una mujer sonriente, alegre y con mucha gozo con quien nos saludamos y me contó lo importante que es para ella el trabajo con comunidad, con mujeres; esto es vivir, me dijo, estamos en un proceso de desarrollo comunitario, es un buen grupo, un grupo muy
interesante. La invité a mi casa y accedió el sitio donde realizar la charla. Al llegar a mi casa estaba mi mamá, quien la invitó a almorzar y ella aceptó; era la primera vez que ellas se veían, pero parecía que fueran conocidas de siempre, hablaban con esa naturalidad típica de estas personas.
Pensaba cómo una mujer, en esa época, que existían tantos prejuicios y tantas construcciones sociales que negaban cualquier vinculación de la mujer en este tipo de actividades, que eran consideradas de hombres, pero con su sabiduría y su narrar iba clarificando mis inquietudes. Inició por contar quién era ella, cuál su origen, cómo comenzó, qué la motivó a formar parte de este Movimiento, cómo era su familia, a qué se dedicaba antes y cómo comenzó a cambiar a partir de su vinculación a la lucha por la tierra, como ella la llama; posteriormente, describió cómo era la relación entre el campesino y el hombre de la tierra, cómo actuaba cada uno de ellos y cuál era su visión de cada uno. Seguidamente cuenta como se dio la
recuperación de la tierra, lo que hacía cada uno de los participantes para lograr el objetivo. Al hablar de las pérdidas que se dieron, las vidas de compañeros a causa de las respuestas de los que no querían que se diera la reforma agraria se sentía un compromiso con ellos y el
sentimiento de tristeza y dolor. Así contó todo lo que ella sintió, que era su visión de la lucha campesina.
El último líder con quien acordé la cita fue con José Rivera, otro de los lideres
sobresaliente de este Movimiento Campesino. La cita fue a las nueve de la mañana, era un día caluroso, con una temperatura que al parecer superaba los cuarenta grado, o al menos esa era mi sensación, sudaba copiosamente, había mucha humedad en el ambiente, lo encontramos en una oficina en Sincelejo, donde el realiza su labor como Promotor Social, una oficina pequeña, donde había muchos papeles, mucha cosa; al entrar a dicha oficina sentí como el calor se incrementaba, lo que nos obligó a salir a un corredor que comunicaba con las demás dependencias del sitio; ahí, en ese pasadizo lo adecuamos para hablar.
él de manera espontánea contó sus experiencias en el Movimiento Campesino, lo sentí un hombre tranquilo, cargado de mucho conocimiento sobre el problema de la tierra en Colombia. Hablaba de manera pausada pero segura, abordando cada uno de los elementos que formaban parte de su narrar, despacio, pero hacia adelante.
Comenzó expresando la forma cómo se inició la reforma agraria, la apuesta del gobierno nacional, influenciado por el de los Estados Unidos, para lo que este gobierno, el nacional, utilizó una ley ya promulgada, la Ley 200. Así mismo, contó cuál era la relación que existía entre el señor de la tierra y el campesino, elemento coincidente con la narración de los anteriores líderes, quienes siempre muestran la forma como explotaban a estas personas dedicadas a la agricultura, fuera con la mala paga por su trabajo, con los contratos de arriendo que pagaban con la siembra de pastos, parte de la cosecha o dinero en efectivo, siempre reflejando una ventaja para el dueño de la tierra, quien iba civilizando su propiedad a costa del trabajo del campesino. Así mismo narra cómo había personas que se oponían al desarrollo de la reforma agraria, quienes eran un grupo de dirigentes políticos, que a nombre propio o para beneficiar a otros, promovían acciones para evitar este hecho.
Otro de los elementos que muestra José Rivera en su narrar es la forma cómo surgen las diferentes organizaciones de las que formaban parte los campesinos, los sindicatos de
agricultores, la ANUC, las empresas comunitarias y el Movimiento Campesino que, a su vez, incluía a todas las anteriores y personas que no estaban vinculadas a ninguna forma
tenía, para finalizar hablando de las manifestaciones de solidaridad que se daban entre los diferentes grupos de campesinos que conformaban el Movimiento.
2.1. Encontrando la voz desde el investigar: una narrativa propia.
En este apartado se muestra cómo el investigar me permitió reconstruir y evocar parte de los recuerdos que habitan en mí sobre una parte importante de lo que viví durante el
surgimiento de Movimiento Campesino y la participación que realizó mi padre como líder de la comunidad de El Bongo. Así mismo, muestro la forma como se hace evidente la
construcción del conocimiento a partir de la relación consigo mismo y con los otros. Es el ejercicio de ver, ver-me, ver-se. Por lo tanto, el investigar la palabra, es una acción que mueve al mí, al tú, al ellos y al nosotros en esta relación existe una forma de re-existencia, porque facilita iniciar el camino de la ruptura de las cadenas del dominio, físico, intelectual y social.
Según Sisto (2008) la investigación es un proceso de producción dialógica entre dos o más personas, cada uno con sus posiciones particulares construidas o posicionados de modos diversos o experiencias de vida. Por lo tanto, el resultado del investigar surge de esa relación sucedida en el investigar. Es así que con la búsqueda investigativa me surgen una serie de recuerdos y vivencias propias de ese hecho. El investigar afecta a todo aquel que en él participa. Esto hecho me lleva a proponer mi propia narrativa.
se muestra la forma en que un niño experimentó la situación y le permitió ir construyendo diferentes formas de pensar en el transcurrir de su vida. Estas son formas de ver y ser en la vida, una nueva forma. Esta narrativa surge de lo que viví o cómo lo percibí, siendo ese hijo de ese campesino:
Todo era miedo, zozobra, los niños debíamos estar escondidos en la casa, no podíamos ni asomarnos a la ventana, una ventana pequeña, de madera color verde, que más parecía una puerta por su diseño. Algo que causaba terror estaba ocurriendo, no sabía
que era, en el pueblo había muchas personas que llenaban las calles, como en los días de fiesta, pero no era una fiesta, las gentes corrían, hablaban comentaban, pero yo no entendía nada. Era domingo, día en que papá descansaba de su trabajo como aparcero
en una finca, ese era un domingo especial, pero especial no por ser domingo sino porque algo diferente sucedía. No entendía, pero sabía que algo ocurría, a mis seis años de edad. Solo oía que algo pasaba en el pueblo, no era día de fiesta porque no estaba estrenando ropa como era costumbre en cada fiesta, no estaba motilado, ni
bañado, pero algo ocurría.
Mamá preparaba la comida, el almuerzo, como de costumbre y estaba pendiente de que ninguno de nosotros saliera a la calle, pero este día de manera diferente a cada momento nos llamaba “libo, Denys, Mariela, donde están, cuidado cogen pa´ la calle, cuidao”; algo sucedía ante tanto cuidado. Yo jugaba con unos trozos de madera que mi
imaginación convertía en mis carros, los rodaba en la arena, le hacia una carretera de tierra y con una lata de sardinas desocupada, después de quitarle la tapa y golpearle los bordes que le quedaban con una piedra china para que no me cortaran, la convertía
en una volqueta; mamá me decía “cuidao te co´tas con esa lata po´que te da un tétano”, por eso con toda la dedicación golpeaba cada borde para que no me fuera a cortar y no me diera tétano, no sabía que era eso pero si mamá decía que me daba, me
daba. Eso hacia ese día, parecía estar inmerso en mi juego pero estaba pendiente de que algo había en el pueblo, no era un día como los demás. Como a las once de la mañana, cuando ya hervían los huesos para el sancocho, llega Elena Moreno corriendo “oh Arcenia, Oh Arcenia a Libardo se lo llevaron preso la policía porque es uno de los que organizan a la gente pa´ invadí y se lo llevaron pa Corozal en una volqueta”. Lo
detuvieron argumentando que él junto con otros líderes estaban organizando una asonada para liberar a unos presos que habían detenido por invadir la hacienda Villa Luz; lo habían detenido y se lo llevaron, si en una volqueta transportaban a papá, así como yo transportaba cada viaje de arena, así se lo llevaron yo la oí y salí corriendo a ver qué pasaba y mamá se cambió de ropa, se puso la ropa especial, la de fiesta, la de salir y se fue corriendo a ver cuál era la situación de papá, ahí me enteré que la plaza y
casi todo el pueblo estaba lleno de campesinos de todos los montes; así le decíamos a las fincas, los caseríos y cualquier sitio donde trabajaban los campesinos; quienes protestaban y exigían que soltaran a los campesinos que habían detenido también por
otro sei´ ma´, todo con esposa”. Ahí me asusté más, “pero si mamá acabó de salí corriendo como se la llevaron los policías, si ella estaba cocinando, “no se había portao´ mal” yo seguí con más miedo hasta cuando regresó mamá y dijo “tienen to el pueblo lleno de policía y no dejan entra´ a la plaza no pude sabe´ na, la gente dice que
se lo llevaron pa´ Corozá´, hágame el favo´ señora Elena cuídeme los pelaos que voy pa´ Corozá´ a ver qué hago” y mamá se fue a ver qué hacía y nos dejó con mi hermana mayor que tenía ocho años y bajo el cuidado de la vecina. Mamá iba corriendo, yo la vi
alejarse muy preocupada porque papá se había portao´ mal.
Pero papá era uno de los líderes campesino del municipio que fue formado por los programas del INCORA para promover la reforma agraria que impulsaba el gobierno,
una persona que no había recibido formación académica formal, un autodidacta, con las habilidades naturales para desempeñar ese papel, el papel de líder del movimiento
de recuperación de tierras.
Papá era un campesino que laboraba la tierra en la finca El Bongo. La dueña; la blanca, la señora Ana Carmela, la viuda Ana Carmela, así le decían; le entregaba un
hectárea de tierra en monte y él la tenía que preparar, desmontarla, sembrar su cosecha, yuca, maíz, ñame carauta, ajonjolí y tabaco y sembrarle pasto para que el ganado de la blanca tuviera donde comer. Eran terrenos donde había mucho monte, arboles inmensos, los veía muy pero muy altos y papá los derriba solo o con otros campesinos a quien él les había ganado un día o intercambiado un día de trabajo. Recuerdo un día me fui para el monte con papá, para lo que cogimos una camioneta en
la carretera, nos bajamos en El Bongo y caminamos como cuarenta minutos por una camino que hacían las vacas, llegamos donde papá trabajaba y todo era monte, monte
muy alto, a mí me daba mucho miedo ese monte tan alto, a penas llegamos todos los compañeros de papá afilaron los machetes y comenzaron a derribar el monte, como a
las ocho desayunamos; la comida la preparaban en un fogón de leña que hacían con dos horquetas, una a cada lado y encima un palo donde colgaban la olla de aluminio por el gancho, todo bajo un árbol frondoso, habían muchos mosquitos y mucho barro
porque era época de lluvia; como a las diez de la mañana todos trabajaban y yo vigilaba el fogón para que no se apagara, ese fue mi primer trabajo, a la edad de seis años; yo los oía gritar a todos, gritaban para saber por dónde iba cada uno, así hacian
líneas rectas que parecían que las hubieran hecho una máquina, pero todo era a través de ubicarse el uno con el otro a través de gritos o guapirreo “hueija” y contaban cuentos y chistes, todo “gritao´”; cuando estaban cansados paraban, tomaban agua y
cuacaban el machete, sacar el filo de la herramienta con otro machete quitándole las arrugas que les producía el derribar un árbol muy duro.
Si y como a las diez de la mañana se vino “un aguacero fue´te” que apagó el fogón, mojó la ropa limpia que teníamos para regresar y a todos nosotros, papá me tapó con
un fique, pedazo de costal abierto, para que no me mojara, me abrazaba para calentarme y protegerme de la inclemencia de la lluvia, porque no había otra forma de protegernos, no había casa, ni rancho porque solo podían trabajar un año en esa tierra
y no tenían permiso para construir vivienda. El aguacero apagó el fogón y fue necesario que papá buscara, monte adentro, leña seca, cosa que era bien difícil después
de semejante lluvia, al fin regresó con la leña a la cual le sacó varias astillas para prender la hoguera, lo que fue demorado, pero al final la prendió y todos mojados
Ser descendiente de uno de los líderes campesino del movimiento de recuperación de tierras siempre me ha generado mucha inquietud, las vivencias personales, como niño, como adolescente y como adulto, en torno a las labores como campesino, la búsqueda del
entendimiento del qué de muchas de las situaciones ocurridas en esa historia; son las
condiciones que me han llevado a la realización de la presente investigación. El ser parte de estos hechos y el sentir en mí mucho que escuchar, mucho que narrar, mucho que aprender; pero sobre todo el sentir que la voz del campesino es callada de múltiples formas. Por estas razones hago de la presente investigación una narración de quien es el otro, quienes son los grupos y quien soy yo, así:
Para la reunión nos avisaron tarde, porque ella estaba convocada para las nueve en punto de la mañana y nos dieron la información a las nueve y cuarto. Te invito a una reunión en una vereda, en un monte, me dijo Andrés ¿Cuál es el motivo? le pregunté, no sé, solo me llamó Ricardo y me dijo que fuera a esa reunión porque él no podía ir, acompáñame, a ti te gustan esos temas, ¿a qué hora es? me dijeron que a las nueve, si
ya es tarde, son las nueve y cuarto, ¿dónde es? en Hatillo, (éste es corregimiento del municipio de Los Palmitos), pero de aquí a allá demoramos como cuarenta minutos, eso está lejos, toco pero vamos, cumplámosle nosotros ya que los propios invitados no
van, pues vamos, la reunión que yo tenía la aplazaron.