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---“QUIEN FUERA…”

AKLE MUVDI CASTRO

Proyecto de Grado para optar al título de

Maestra en Artes Visuales con Énfasis en Expresión Plástica

Asesora LORE EZPELETA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE ARTES

ARTES VISUALES SANTAFÉ DE BOGOTÁ, D.C.

(4)
(5)

M

ENÚ

APERITIVO 5

EN DEFENSA DE LA PATRIA 7

MISIÓN DE GUERRA 10

REVOLVIENDO EL PASADO 12

Materiales Técnicos 13

Conceptuales 14

PLATO FUERTE 22

1. Jerarquías y Relaciones de poder 23

2.Patriarcado 24

2.1 Mujer, Familia y Patriarcado 24

2.2 Mujer, Religión y Patriarcado 25

2.3 Pasado y Presente 27

3.Divisiones, Sexo y Trabajo 29

3.1 División Por Sexo 29

3.2 División Sexual del Trabajo 31

3.3 División del trabajo y Dominación Masculina 32

3.4 Concepción Binaria 33

4.Lenguaje 35

4.1 El Español 36

4.2 Lenguaje Coloquial 38

ALTOS MANDOS 41

INGREDIENTES Y PREPARACIÓN 50

EN EL BLANCO 71

(6)

A

PERITIVO

(7)

La discriminación de las mujeres es una constante que

se produce diariamente en el mundo. En la actualidad, nos

encontramos viviendo dentro de una sociedad que aún crea y

acepta, conductas y pensamientos discriminatorios hacia las

mujeres. En la cotidianidad se presentan estas conductas y

pensamientos en los que se produce un lenguaje que excluye y

subordina a la mujer.

El lenguaje coloquial entendido como la expresión

lingüística frecuente y espontánea utilizada en la cotidianidad,

se encuentra marcado por el sexismo, es decir, utiliza ciertos

códigos, expresiones y definiciones que son discriminatorios.

Sin embargo, dicho lenguaje es claramente ‘solapado’; es un

lenguaje que no es directo, es astuto, malicioso, y se comporta

de manera sutil dentro de espacios cotidianos tales como el

hogar, la televisión, las novelas, la publicidad, la calle, entre

otros.

Por lo tanto, nos introducimos en el orden del lenguaje,

específicamente en el caso del idioma español y su uso diario

para evidenciar que en él existe una ‘discriminación solapada’,

que aun hoy, tenemos que soportar las mujeres. Por esta

razón, lo que el presente trabajo busca es hacer visible, por

medio de una obra artística, una realidad a la que estamos

(8)

E

N DEFENSA DE LA PATRIA

(9)

Refiriéndonos a las estructuras sociales1,

diferentes grupos de personas (esclavos, individuos de raza

negra, mujeres, indígenas), a lo largo de la historia de la

humanidad, han sido subordinados y discriminados.

Centrándonos en el grupo de las mujeres podemos decir que

existen diversas formas de discriminación2 contra ellas al

1

Las estructuras sociales, en su mayoría, distribuyen de manera jerárquica los elementos que la componen; organización que genera problemas ya que dentro de su distribución siempre va a haber un “superior” y un “inferior” y, este último siempre va a estar subordinado.

2 Tanto en el mundo como en Colombia existe la discriminación contra la mujer.

Observamos que la mujer constituye más del 50% de la población global, sin embargo, es mayor el número de mujeres que hombres que viven en extrema pobreza; son más las analfabetas que los analfabetos; son más las que ganan menos, así trabajen en lo mismo; la violencia hacia las mujeres, violencia sexual e intrafamiliar, estadísticamente es mucho mayor que hacia los hombres. Su participación en la política, en cargos administrativos, ejecutivos o de máxima instancia es escasa, lo que quiere decir que casi no se encuentran en espacios donde se toman las decisiones. Por lo tanto la violencia, la discriminación y el irrespeto son un problema social que requiere de soluciones.

Algunas cifras lo demuestran. En el mundo: “Más del 70% de la población que vive en la extrema pobreza son mujeres… De los 900 millones de analfabetas del mundo, las dos terceras partes, o sea 600 millones, son mujeres… En los países pobres en vía de desarrollo, las mujeres son condenadas a la esfera doméstica; efectúan el 90% de las tareas domésticas... además de laborar a veces en el sector informal o formal de la economía… En todas partes del mundo el salario de las mujeres representa entre el 50 y el 80% del salario de los hombres. En promedio, por 100 pesos que gana un hombre, una mujer gana 70 pesos por el mismo trabajo y con la misma hoja de vida, particularmente en el sector privado. Además, más de 200 millones de mujeres en el mundo no tienen ninguna forma de planificar sus embarazos, por pobreza o falta de educación… La violencia hacia las mujeres y las niñas mata a millones de ellas en el mundo. Se estima que aproximadamente el 30% de las mujeres del mundo ha sido víctima de la violencia física o sexual de un hombre. En la prostitución infantil el 90% son niñas y los beneficiarios en un 100% son hombres. Y en cuanto a su participación en las instancias superiores de los estados, a parte de los países nórdicos, la situación de la participación política de las mujeres sigue siendo lamentable en la mayoría de los países del mundo. A nivel mundial, el 88% de los parlamentos son hombres, es decir solamente 12% de mujeres. En Colombia, las cifras siguen siendo igual de desafortunadas. Las mujeres colombianas constituyen el 53% de la población total del país... Tienen mayor tasa de desempleo… Tiene menor participación en

mismo tiempo que lugares donde se ejercen. Además de

practicarse en el campo laboral, económico, político y

doméstico, nos encontramos con esta discriminación dentro

del lenguaje.

A través del lenguaje se observa una discriminación que

subordina a la mujer. Álvaro García, profesor de la Universidad

Pedagógica de Colombia, realizó una investigación sobre la

relación del lenguaje y la discriminación. Su investigación se

titula “Lenguaje y Discriminación Sexual”. En ella investiga:

“las palabras de hombre y mujer en el Diccionario de la Real Academia. Lo que encontró: la longitud del texto

que figura bajo estas palabras es de 52 centímetros para

la palabra hombre y de 5 centímetros para mujer… Para

cargos administrativos o ejecutivos... Tienen una mínima participación en los cargos de máxima instancia de decisión o como funcionarios del estado… Más del 80% de las mujeres que trabajan reciben menos de dos salarios mínimos… Los niveles de ingreso en remuneración de las mujeres colombianas tienen un diferencial del 19% con los hombres. Por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer gana 81 pesos por el mismo trabajo… Las mujeres trabajan en actividades domésticas de cinco a seis horas diarias, es decir, trabajo no remunerado y no reconocido en la productividad del país… En Colombia, como en muchos otros países del mundo, las violencias domésticas y sexuales que ocurren en el hogar son las formas más comunes de violencia contra las mujeres. Se registran diariamente más de 200 casos de violencia doméstica y un promedio anual de 70.000 casos tan solo en las comisarías de familia (ocho cada hora, aproximadamente)… Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el maltrato conyugal representa el 68% del total de la violencia intrafamiliar. Por cada seis mujeres agredidas sexualmente, se presenta un hombre agredido, es decir aproximadamente un 87% de las víctimas de violencia sexual son mujeres. Según el Comité de América Latina para la Defensa de los Derechos de la Mujer en Colombia sólo se denuncia entre el 5% y el 10% de los casos que ocurren realmente”.

(10)

hombre, encontró 67 expresiones de las cuales 37 son laudatorias, 23 neutras y 7 denigrantes. Para mujer: se encuentran 12 expresiones de las cuales 2 son honrosas, 1

neutra y 9 denigrantes. Y las 9 denigrantes significan

todas lo mismo: prostituta”3 (‘mundana’, ‘pública’ o ‘perdida’ son algunas de las palabras que definen

“mujer” y significan prostituta).

Podemos observar que, de acuerdo con lo anterior, la

palabra “mujer” es presentada como una ‘cortedad’, como una

limitación; en cambio la palabra “hombre” se presenta como

algo extenso, desarrollado (longitud del texto), también

podemos ver que existen (de manera sorprendentemente

desproporcionada) muchas más expresiones que elogian al

hombre que a la mujer. Así, el mismo lenguaje tiene una

condición, ya predispuesta, al insulto de la mujer y a ver la

virtud en el hombre. Lo que nos indica que el lenguaje se

inclina hacia lo masculino. En consecuencia, la denigración a la

mujer, de alguna forma, marca su destino, que es

significativamente sexual. Y preguntamos, ¿por qué en vez de

decir “prostituta” no se dice ladrona, o asesina, o delincuente?

Precisamente porque en su definición (prostituta) es donde se

está marcando una condición sexual.

3 Florence Thomas, Op. cit, p.193

En consecuencia, la discriminación hacia la mujer es un

problema social que se sigue produciendo y tiene su raíz desde

el lenguaje. Y aun hoy, en el siglo XXI, después de todos los

avances y logros que han conseguido las mujeres tanto a nivel

de educación, profesional, laboral, económico y legal

(derechos de las mujeres) seguimos observando una

discriminación, que aunque no es del todo directa, ni del todo

violenta, sí es pasiva, es solapada, disimulada y maliciosa y es

producida por el lenguaje, por las palabras de uso diario.

Por lo tanto, este problema de la subvaloración y la

discriminación se puede presentar de diversas maneras (desde

la teología, la sociología, la antropología, la psicología, etc.)

Sin embargo, este proyecto es una tesis de grado de

arte, lo que quiere decir que va a ser una propuesta artística.

Una propuesta que va a cuestionar el lenguaje, que pretende

mostrar cómo éste es una forma de discriminación hacia las

mujeres. Además, este proyecto va a ser planteado por una

mujer artista que ha experimentado, no sólo en su familia sino

en la sociedad en general, la discriminación que produce el

(11)

M

ISIÓN DE GUERRA

(12)

-OBJETIVOS-O

bjetivo Nacional (General)

Evidenciar que en el lenguaje coloquial existe una forma pasiva que subordina a la mujer.

O

bjetivos Regionales (Específicos)

− Realizar dos esculturas que evidencien que dentro de las palabras de uso diario, que se refieren a los órganos sexuales reproductivos, existe una relación de dominación por parte de los hombres sobre las mujeres.

− Proponer, a partir de la interacción del espectador con la obra, una reflexión en torno a la determinación de roles por especificidad sexual de los sujetos.

(13)

R

EVOLVIENDO EL PASADO

(14)

-ANTECEDENTES-M

ateriales Técnicos

La escultura y las técnicas escultóricas han sido de gran

interés y ayuda desde el inicio de mi carrera como artista. He

explorado y experimentado con diversos materiales, técnicas y

procesos escultóricos llegando con ello a la creación de varias

piezas.

En cuarto semestre, en una materia denominada

Escultura I, experimenté con la parafina como material. El

ejercicio propuesto se denominaba “Adición-Sustracción” y la

idea consistía en escoger una figura geométrica (cilindro) para

luego reproducirla en algún material (parafina) y, partiendo del

concepto adición-sustracción construir una figura.

Un segundo ejemplo sobre la técnica y el material es

“Granatinas”. Este ejercicio fue también realizado durante

Escultura I y consistía en escoger y representar una noticia de

un periódico cualquiera, la noticia escogida fue acerca de las

minas anti-persona y los niños que sufren amputaciones de

piernas. Aquí la idea fue lograr crear en yeso (a partir de un

molde natural) la pierna de un niño pequeño para luego regar

sobre ella gelatina de color verde.

En una electiva denominada Modelado y Fundición cree

“El Izquierdo”, un zapato femenino en cera de abejas y

“Cuerpos”, dos piezas en bronce, una femenina y otra

masculina. Dichas piezas surgieron a partir de un proceso de

investigación sobre moldes (molde natural y molde perdido),

materiales (arcilla y la cera de abejas) y fundición (cera

perdida).

El Izquierdo Cera de Abejas 24.7 x 14 x 7.6 cm. Modelado y Fundición 2005 - 02

Adición/Sustracción Parafina y Acero 45 x 43,3 x 26 cm. Escultura I 2004 - 02

(15)

C

onceptuales

La mujer colombiana, desde el inicio de mi carrera, ha

sido un interrogante y un pretexto para realizar diversas

propuestas artísticas. La mayoría de las veces he explorado e

investigado la imagen de la mujer dentro de los medios de

comunicación, sin embargo, en los últimos semestres he

empezado a interesarme por el problema de la discriminación

hacia éste género.

“Cambie Ya!” ,“Maniquíes” o “Autorretratos” son

propuestas artísticas que exploran la belleza de la mujer a

partir del estereotipo impuesto por la sociedad, difundido por

los medios de comunicación.

“Cambie Ya!” (creado en el 2004) es un trabajo que

recopila algunos de los mensajes emitidos por las propagandas

de televisión (frases), para vender e incitar a la mujeres a

cambiar su apariencia física (mensajes que nos proponen, nos

impulsan y nos obligan a aceptar ciertas reglas establecidas

que supuestamente nos hacen ver mejor, que nos hacen

aceptables ante la sociedad). La cirugía estética es el tema

central de este trabajo, estos cambios a los que se someten las

mujeres para verse “perfectas” son criticados en esta obra por

medio del juego de palabras y la utilización de elementos

quirúrgicos.

Cambie Ya! Técnica Mixta 28 X 43 cm. (4) Taller 2d 2004 - 01 Cuerpos (Femenino)

Bronce 17.5 x 21.5 x 18 cm. Modelado y Fundición

2005 - 02

Cuerpos (Masculino) Bronce

(16)

En “Maniquíes” (creado en el 2005) seguí explorando la

relación que existe entre los medios de comunicación y la

imagen de la mujer. Realicé una investigación acerca de cómo

ésta ha sido y es manipulada por la publicidad; cómo su imagen

se ha convertido en objeto (a la venta); un objeto que se ha

transformado en un estereotipo impuesto por la sociedad. Por

medio de la investigación y realización de este proyecto,

entendí que la sociedad de consumo es manipulada por los

medios, su obsesión por el consumo termina sometiéndolo

todo a productos que son para ofrecer y vender; reduciendo

así a las personas a simples ‘cosas’, objetos que se dejan

manipular y consumir. La mujer es el “target” principal de la

publicidad (la usa como artículo, objeto, mercancía y como

consumidora). Ha llegado a tal punto la manipulación que nos

ha metido en la cabeza estereotipos que todas intentamos

imitar por cualquier medio; que terminan imponiendo cánones

de belleza imposibles de alcanzar. La imagen resultó siendo

algo supremamente importante, produciendo con ello valores

innecesarios y ridículos, y formando deficiencias en la

concepción de lo que es en verdad ser mujer.

A través de la pintura realicé una obra que habla de la

imposición social de un estereotipo de belleza. El trabajo

consiste en cuatro figuras de maniquíes (bustos) pintados

sobre espejo.

Las estrategias que usan los medios de comunicación

nos imponen un pensamiento específico sobre lo que es

belleza, reduciéndola a un aspecto particular, homogéneo y sin

discusión; por esto ha quedado codificada en nuestras mentes.

Y al estar codificados lo que queremos es estar al nivel,

deseamos y tratamos al máximo de lograr “ser”, físicamente,

el estereotipo; por esta razón la imagen se resume en dos

elementos importantes: la primera son los espejos (el soporte),

que remiten a la imitación, al querer ser algo que no es, al

engaño, al reflejo del planteamiento propuesto por la sociedad

y al reflejo de nosotros mismos. Los espejos se ubicaron en la

pared, en relación a la estatura promedio de las mujeres

colombianas. La intensión era que el espectador 1) se reflejara,

que tuviera la sensación que se estaba reflejando, (pero a la

vez, era interrumpido por la pintura); la intensión era que

interactuara con la obra, involucrándose a través de la

apariencia (el efecto era como si se estuviera viendo en un

espejo); y, 2) los maniquíes son un estereotipo de belleza

plástica, son la representación de la moda y el consumismo,

son particulares, estandarizados, de producción masiva y

canónica; sin embargo poseen diferencias, tienen una leve

variación en sus rostros, por esta misma razón es que son tan

importantes, ya que son homogéneos pero tienen algunas

características distintivas en sus rostros, que hacen la

(17)

personas, ya que la mayoría trata de estereotiparse. La

intención de este trabajo se basó en invitar al espectador a

introducirse en ese mundo de manipulación, de imposición, y

de cánones.

“Autorretratos” (2006) es una serie de dibujos en

carboncillo que ratifica la idea anterior sobre el estereotipo de

mujer. Sin embargo, la diferencia radica, primero en la técnica

utilizada y segundo en la forma de resaltar y evidenciar el

problema. Decidí que la mejor forma de expresar mi

inconformismo ante la situación era retratándome y,

evidenciando las dos caras, los opuestos, la comparación, entre

el ideal de la “belleza-deseabilidad-perfección” (imitando las

poses de las revistas) y la “fealdad-rechazo-imperfección”

(desfigurándome el rostro utilizando cintas); dejando así que el

espectador creara sus propias reflexiones.

Dichos trabajos han mostrado una preocupación y un

fuerte interés por lo que pasa con la mujer en términos de

conducta y belleza. Son una crítica hacia los estereotipos que

se manejan hoy dentro de la sociedad, que tratan de

imponérnoslos todo el tiempo. Una preocupación e

identificación por lo que pasa con uno como mujer. Una

obsesión por plantear criticas que rodean a la mujer, un tomar

consciencia de los hechos del presente y tomar posición. Maniquíes

Acrílico sobre espejo 39 x 56 cm. (4) Pintura I 2005 – 02

(18)

Sin embargo, en el 2006 (en octavo semestre, en una

materia denominada ‘Procesos Plásticos’) el interrogante por

la mujer toma otro rumbo, durante este periodo me di cuenta

que además de haber abarcado de diferentes maneras y, de

haber utilizando diferentes técnicas, para hablar sobre el

estereotipo, los medios, su influencia y la belleza, estos

aspectos dejaron de interesarme porque empecé a encontrar

otros problemas que giraban en torno a la mujer y, que para

mí, eran de mayor interés e importancia. Sentí que sobre el

estereotipo ya había dicho suficiente. Ya había sacado mis

conclusiones. Además, comparándolo con algunos problemas

que giran en torno a la mujer dentro de la sociedad, el asunto

del estereotipo se volvía un poco trivial. Por estas razones

decidí que era momento de avanzar y explorar en asuntos más

profundos. Así fue que empecé a averiguar sobre la

discriminación hacia las mujeres, sobre el uso del lenguaje y los

espacios cotidianos.

En consecuencia, (durante octavo semestre) comencé

a investigar las nociones y expresiones que existen sobre los

órganos genitales. Hallé diversas frases4 y palabras que se

4 Frases como: “¡Uy… Qué arepa!”; “Quien fuera mantequilla para derretirse

sobre esa arepa”; “Esta como pa´ probarle el bizcocho”; “Camine y le partimos el bizcocho”; “Quién fuera panadero para comérmele el bizcocho"; “Cuanta carne y yo comiendo hierba”; “Eso es carne y no lo que le echa mi madre al cocido”; “¡Tanta carne y yo en cuaresma!”; “Huele a pollo. ¿Será tu gallo?”; “Uy mami! parece pollo frisby, no tiene presa mala”; “Uyyyyy… ese pan se ve que está bien

utilizan para nombrar los órganos sexuales reproductivos.

“CULINARIA: Comida en Exhibición” es un proyecto que parte

del lenguaje coloquial colombiano para evidenciar un problema

de género, un problema de subvaloración. En otras palabras es

una investigación que parte del lenguaje para manifestar las

discriminaciones y los abusos que se presentan contra las

mujeres dentro de espacios de uso diario. Partiendo de

indagaciones y encuestas5, encontré que existe un lenguaje específico, un modo particular, para referirse a los órganos

sexuales masculinos y femeninos. Observé que algunos de los

hombres encuestados para referirse a su órgano sexual,

utilizan metáforas relacionadas con objetos instrumentales,

objetos de poder, de control (la llave, la antena, puñal, rifle).

Objetos que resaltan el poderío, el mando, la autoridad, lo cual

resalta su hombría; y que su órgano, sin embargo, no se

encuentra expuesto (no es abusado); se encuentra

resguardado. En cambio, para referirse al órgano sexual

femenino, estos mismos hombres, lo relacionan con alimentos,

con cosas para comer (arepa, gallo, bacalao, panocha). Lo

relacionan con objetos que se encuentran expuestos, que

calientico!”; “Quien fuera panadero para amasarle ese pan”; “Pille a la Pechugona”; “¿Que te tas comiendo?”.

5 Las preguntas: ¿Qué palabras utiliza para nombrar los órganos genitales

(19)

están a su alcance. La mujer es, para ellos, la que debe dejarse

“comer”, la que debe dejarse dominar. Estos hombres cuando

se refieren a sus órganos sexuales, utilizan la lógica de

dominio, producida ésta por las influencias de las prácticas

patriarcales. Por lo tanto, son estas prácticas y pensamientos

los que crean la exclusión. Y es dentro de dicha lógica donde

encontramos las frases insultantes.

La obra consistió en ubicar carteles (que tenían

inscritas las frases insultantes), en diferentes ‘lugares de

comida’. Por ejemplo los que nombraban la palabra “pan” se

ubicaron en las panaderías, los que tenían “pollo”, fueron

ubicados en varios asaderos, los de “arepa” en un puesto de

arepa, etc. A su vez, se creó un glosario con las palabras que

correspondían a cada órgano sexual. La parte que nombraba

los órganos femeninos fue nombrada “Glosario Culinario, Experiencia Culinaria Masculina, Comida Lingüística” y la parte masculina se llamó “Glosario Instrumental, Experiencia Instrumental Masculina, Artefacto lingüístico”, todo en relación con las palabras nombradas por estos hombres. Sin embargo,

la parte masculina, no fue desarrollada de la mejor manera (la

verdad fue que me quedé un poco corta con dicha parte). La

idea era utilizar diversos objetos que nombraran el órgano

sexual masculino (juguetes que se relacionaban con las

palabras mencionadas) y montarlos de manera museográfica;

pero la forma en que fueron exhibidos no resultó ser la

adecuada (se expusieron dentro de unas cajas de vidrio y se

instalaron de manera desordenada dentro del espacio).

(20)

LUGARES:

Asadero

Panadería / Bizcochería

La siguiente obra que explora la relación que existe

entre el lenguaje, la discriminación y las nociones que se tienen

de los órganos sexuales es “GENITALIA”. En términos

generales, el planteamiento que propone esta obra consiste en

mezclar algunas expresiones, definiciones y significados

sociales.

La sociedad al dividir a los seres humanos en dos

(hombres y mujeres) produce una concepción del mundo

dividida, fundamentada en el principio de oposición binaria.

Entendemos que una relación binaria es excluyente (o es lo

uno o es lo otro, pero nunca los dos al mismo tiempo). Es decir,

si es uno no es el otro. Así, lo binario niega y anula al “otro” (al “CULINARIA: Comida en Exhibición”

Cartel 30 x 55. (6) Procesos Plásticos

(21)

que es distinto, al que no se encuentra dentro de los

parámetros establecidos por la sociedad). Sin embargo, la

propuesta que plantea la obra es crear un espacio donde exista

una relación “complementaria”, donde cualquiera, ya sea

hombre o mujer, pueda participar.

Al hablar en términos de hombre-mujer, de órganos

sexuales y sus funciones físicas y fisiológicas, escogí un espacio

que habla de esa división por sexo y que se encuentra marcado

por la concepción binaria: el baño6. Sabemos que en el baño de

hombres las mujeres no entran y lo mismo pasa al contrario, lo

que indica que existe una condición binaria dentro de estos

espacios de gran confluencia que encierra y divide a los seres

humanos.

La idea era entonces tratar de invalidar esa concepción

binaria introduciendo dentro del espacio, por medio de la

interacción de la obra con el espectador(a), la concepción

“complementaria”, que hace posible que los dos existan

simultáneamente y puedan relacionarse. La propuesta

consistía en la representación de un baño mixto donde

cualquiera pudiera entrar, creando con ello un espacio abierto

donde tanto hombres como mujeres pudieran adquirir

6

Podemos decir que la razón de haber escogido este espacio es porque propone una división desde el principio. El baño público es un lugar que nos muestra una diferencia por medio de los elementos que utiliza, elementos como el inodoro y el orinal.

experiencias tanto femeninas como masculinas. Así, la obra

invitaba al espectador (o espectadora) a “tomar la posición”

-invitaba a tomar cualquiera de los dos posiciones, a pararse

enfrente del orinal o a sentarse en el inodoro- lo(a) invitaba a

pasar por los dos espacios e interactuar con ellos por medio del

juego. Esto para mostrarle al espectador (o espectadora) que

puede adquirir aspectos tanto femeninos como masculinos-

que puede adquirir comportamientos, actitudes, roles-, sin

necesidad de ser juzgado ni mucho menos discriminado. Lo

que significa que por medio del juego directo de posición, a

través de la interacción, la intensión era evidenciar que, aunque

existe una diferencia física real, el límite social puede llegar a

desdibujarse.

La crítica que se produce en la obra está dirigida hacia

lo social, hacia la cultura patriarcal, no es una crítica hacia los

hombres sino hacia un problema social7. Un problema de discriminación dentro del lenguaje a partir de las nociones que

se tienen de los órganos sexuales, nociones que nos han

enseñado a todos y a todas y, que producen discriminación y

subordinación.

7 Si los hombres llegarán a cambiar pero las mujeres siguieran exigiendo el

(22)
(23)

P

LATO FUERTE

(24)

1.

J

erarquías y Relaciones de Poder

La historia de la humanidad evidencia que siempre han

existido relaciones de poder, el ser humano, por naturaleza, es

un ente social, ha tenido la necesidad de relacionarse; sin

embargo, la mayoría de las veces, ha construido relaciones que

se han fundamentado sobre estructuras jerárquicas.

En primer lugar, debemos explicar en qué consisten las

relaciones de poder. Según Michel Foucault, en el libro

“Voluntad del saber”, en el capítulo “El dispositivo de

sexualidad”, el poder se fundamenta en relaciones de fuerza,

relaciones desiguales. El poder, para Foucault, está y viene de

todos lados. Para este filósofo, son fuerzas que se encuentran

en constante movimiento, que no tienen un punto central ni un

único foco, por lo tanto no existe la soberanía, y por esta razón

es que están en movimiento8; es decir, al estar en movimiento no pueden concentrar ningún control o mandato sobre las

otras. Son fuerzas que se relacionan con otras, pero que son

desiguales y, por ello crean resistencia y tensión. En

consecuencia, Foucault dice que el poder no se puede poseer,

adquirir o conservar, es simplemente un acto, un ejercicio; se

encuentra más bien “en el juego de relaciones móviles y no

8 Michel Foucault, Historia de la sexualidad, v. 1, Voluntad del saber, 10a Ed.

Madrid, Siglo Veintiuno de España, 2005. p.113

igualitarias”9 entre los individuos, las instituciones, los

sistemas, entre hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, adultos

y niños, entre el estado y el pueblo, entre otros. Lo que quiere

decir que, son acciones que surgen a través de prácticas e

interacciones en la cotidianidad y que tienen la propiedad de

“afectar o ser afectadas”.

En segundo lugar, podemos decir que una manera de

explicar una estructura jerárquica es por su forma de

distribución, por la manera en que se organizan los elementos.

Un ejemplo formal de ello puede ser la pirámide. La estructura

piramidal se encuentra dividida en niveles; el nivel más bajo (la

base) se define como el de menor rango-clase, importancia,

calidad, grado, valor-; el que se encuentra más arriba (en la

punta) es el de mayor nivel, importancia, clase, etc.

Dentro del orden social existen diferentes clases de

jerarquías que se pueden observar en las instituciones, en la

familia y en las relaciones interpersonales. Un ejemplo

institucional, que maneja el orden jerárquico, es la iglesia

católica, el nivel o lugar más alto lo ocupa el Papa, le siguen los

cardenales, luego los obispos, continúan los sacerdotes y

terminan la pirámide los ministros. Esto indica que dentro de

estas estructuras siempre van a haber ‘pocos’ que se

encuentran “por encima” y, ‘muchos’ que se encuentran “por

(25)

debajo”. Lo que nos indica que su lógica se determina bajo los

conceptos de desigualdad y desequilibrio.

Por ende, los hombres, al construir relaciones de poder

basadas en la jerarquía, han terminado produciendo aquellas

que incentivan la desigualdad y la discriminación. Una de las

estructuras que maneja dicha lógica es el patriarcado, dentro

de su sistema, existen imaginarios y constructos sociales que

incitan y producen conductas basadas en la discriminación, el

abuso y el irrespeto.

2.

P

atriarcado

El patriarcado es un sistema de organización social

primitivo en el que el poder es ejercido únicamente por el

varón. Su poder abarca tanto el mundo público como el

privado; es decir, el poder que maneja el hombre se extiende a

lo largo del campo político, económico, familiar y religioso (el

hombre es el que gobierna, es el jefe de la familia, es dueño del

patrimonio y concepto religioso). Sin embargo, aunque

hayamos evolucionado y el patriarcado como estructura social

haya empezado a desmoronarse, debido a que las mujeres han

ganado ciertos territorios y libertades, no quiere decir que la

discriminación hacia las mismas haya finalizado, todavía sigue

existiendo una lucha contra la “dominación masculina”.

2.1 Mujer, Familia y Patriarcado

Gerda Lerner10, en su libro “La creación del

patriarcado”, define a la familia como la unidad básica de la

sociedad, una unidad que crea y establece patrones y normas

de creencias, pensamientos y comportamientos en el

individuo.

Lerner nos explica que la estructura familiar, en la

antigüedad, se encontraba conformada por: “…un hombre, su

esposa, sus hijos varones con sus esposas e hijos, sus hijas

solteras y sus sirvientes”11. Comenta que el hombre, el padre, el “cabeza de familia”, era la única autoridad, era el único que

podía tomar decisiones, el que ejercía el poder absoluto dentro

de la familia; y que la mujer era de su propiedad, era concebida

como un objeto, un artículo que se podía vender y poseer, un

objeto de intercambio que generaba un beneficio económico

para su familia y un beneficio reproductor para su esposo.

Por lo tanto, el hombre conservaba el poder absoluto

sobre los miembros femeninos de su familia, además de ser de

su propiedad, tenía en sus manos su destino ya que tenía

“derechos legales sobre sus personas o sus cuerpos…”12. Por

10 Gerda Lerner es historiadora feminista. Su objetivo en La creación del

patriarcado, fue estudiar la historia patriarcal para poder rescatar la evolución y los logros de las mujeres.

11

Gerda Lerner, La creación del patriarcado, Traducción de Mónica Tusell, Barcelona, Editorial Crítica, 1990. p. 245.

(26)

ejemplo, podía decidir con quién debía casarse su hija o cuál

era el precio de la dote para poder ser entregada.

En definitiva, podemos decir que, el patriarcado se

conformó como una forma primaria de estructuración social,

que tiene como pilar de su estructura la familia, concibe el

poder como una forma que sólo puede ser ejercida por los

hombres y, aunque a lo largo de los años su forma ha

cambiado, no ha finalizado. En este sentido, podemos afirmar

que la jerarquía familiar se sigue produciendo. Todavía

seguimos observando esta estructura en la cotidianidad. Y un

ejemplo de ello lo observamos dentro de las actividades diarias

familiares, en la mesa del comedor, mesa que en muchos de los

hogares colombianos sigue siendo cuadrada, una mesa donde

el hombre se sienta a la cabeza y la esposa e hijos a los lados;

una estructura que ordena jerárquicamente y subordina. Y

entonces preguntamos: ¿Por qué no utilizar una mesa redonda

donde no exista la jerarquía?

2.2 Mujer, Religión y Patriarcado

Las religiones monoteístas, en general, excluyeron de

su proceso de creación y construcción a las mujeres. Al

instaurarse el monoteísmo en las creencias religiosas de los

seres humanos, terminó eliminando los valores y normas

religiosos que incluían a la mujer como parte importante y

primordial dentro del culto. Luego, acabó instaurando una

religión patriarcal que tuvo y tiene como principio la creencia

en un solo Dios, un Dios padre (obviamente masculino)13.

Así, “el aspecto revolucionario del monoteísmo judío era

la fe absoluta en un Dios único, invisible e inefable; el

rechazo del ritual como muestra de santidad y, en

cambio, la adhesión y la práctica de valores éticos”14.

Sin embargo, antes del paso del politeísmo al

monoteísmo, Gerda Lerner explica que la esencia del sistema

religioso estaba instituida bajo el poder de creación de la

diosa-madre, diosa de la fertilidad; una creencia que involucraba

directamente la idea de fertilidad con la de mujer. Luego, esa

facultad de engendrar pasa a “la diosa-madre a quien dioses o

reyes humanos acompañan para que sea fértil; y luego a la idea

de un poder de creación simbólico expresado primero en <<el

nombre>> y más tarde en el <<espíritu creador>>”15. Aquí, es donde se produce el giro de principios, el poder de creación se

ubica en otro lado, deja de admirarse y adorarse a la mujer, a la

fertilidad femenina -lo tangible, lo observable, la imagen-, para

ubicarse dentro de un pensamiento que le otorga valor al

13 Lerner además nos dice que ésta religión justifica la exclusión y la sumisión por

medio del mito de la creación, mito en donde Eva surgió de la costilla de Adán y en donde Dios puso nombre a Adán pero no a Eva. A Eva supuestamente se lo puso Adán. “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada”. (Génesis 2:21-24)

(27)

hombre, a lo abstracto, al concepto, a lo simbólico, al nombre,

a la palabra16.

Según Sigmund Freud (citado por Jonathan Culler) “hay

una conexión entre patriarcado y privilegio de lo

racional, lo abstracto o lo intelectual: la prohibición de

Moisés17 de hacer imágenes perceptibles de Dios (o sea

la obligación de adorar a un Dios que no puede verse), el

desarrollo del discurso (se abre la nueva esfera de la

intelectualidad, en que ideas, memorias, e inferencias

llegan a ser decisivas en contraste a la baja actividad

física percibida directamente por los órganos sensoriales

como contenido) y, finalmente, el cambio de un orden

social matriarcal por el del patriarcado… Este giro de la

madre al padre apunta además a una victoria de la

intelectualidad sobre la sensualidad: esto es un avance

16 “…el pensamiento abstracto representa la simbolización del poder de creación

en “un concepto”, un “nombre”, el “aliento de la vida”, tiene su eco en las palabras iniciales: “Dijo Dios “haya luz”; y hubo luz” (Génesis, 1, 3). La palabra de Dios, el aliento de Dios crean”. Gerda Lerner, Op. cit. p. 268.

17 El mito de Moisés describe el momento cuando los 10 mandamientos fueron

escritos, o sea, cuando la religión pasa de adorar la imagen-la mujer a adorar la palabra-el hombre. En el mito, Moisés baja de la montaña y encuentra a los judíos adorando una imagen, adorando un becerro de oro, entonces cae en furia, y obliga a destruirla; él les dice que no deben adorar ninguna imagen, que eso no está bien, que lo que deben es alabar la palabra. Dice: tengo una palabra que me la dio Dios y que ustedes deben seguir y alabar, y deben destruir la imagen. Es en este mito donde encontramos el momento en que se pasa de lo sensible, de lo real, de lo tangible, de la imagen a la idea, al concepto, a lo hipotético, a la palabra. Lo que quiere decir que el valor ya no se encuentra en la “mujer” sino en el “hombre”.

de la civilización en la medida en que la maternidad

queda probada por la evidencia de los sentidos mientras

que la paternidad es una hipótesis, basada en una

inferencia y una premisa.”18

Jonathan Culler en su libro “Sobre la deconstrucción”,

parte de la concepción Freudiana, concepción sobre la

construcción de la lógica patriarcal, para evidenciar y explicar el

momento en que se produjo el cambio de perspectiva y de

normas. Manifiesta que el poder al cambiar de bando propuso

nuevos valores y percepciones sobre las relaciones de poder.

Las mismas que se han encargado de reprimir y desvalorar lo

femenino, subordinando con ello las experiencias, las

sensaciones y las emociones19.

Culler sugiere el establecimiento del poder patriarcal,

un poder que le fue otorgado al padre, al hombre. Un poder

que se relacionó con lo racional, con lo intelectual; en donde se

le dio más valor al hombre, al padre, al proceso mental (basado

en la palabra), que a la mujer, a la madre, a la percepción

sensible (basada en la imagen). Después de haberse instaurado

18 Jonathan Culler, “Sobre la deconstrucción: teoría y crítica después del

estructuralismo”, Traducción de Luis Cremades, 3a Ed. Madrid, Cátedra, 1984, p.57

19 En el capitulo “leyendo como una mujer”, Culler nos propone una nueva idea.

(28)

el monoteísmo, lo inteligible, el significado y lo invisible fue lo

primordial; lo sensible, la forma y lo visible quedó a un lado. Es

decir, la palabra se encontraba por encima de la imagen y el

hombre por encima de la mujer.

En consecuencia, podemos decir que los seres

humanos han ordenado y dividido el mundo en dos: en

hombres y mujeres, imágenes (lo vital, la experiencia, la

sensación, lo tangible) y palabras (el concepto, la idea, lo

inmaterial). Con el surgimiento del monoteísmo, estas

divisiones se fortalecieron, el monoteísmo enalteció la palabra

y prohibió la imagen, valoró al hombre y subordinó a la mujer.

Así, en la religión, dios padre subordina a la diosa madre; en la

política, el patriarca subordina a la matriarca; y en la familia, el

padre subordina a la madre y a las hijas a propiedad.

2.3 Pasado y Presente

Para poder entender el pasado y el presente debemos

explicar la diferencia entre lo que significa “poder absoluto” y

“dominación”; dos palabras que por medio del poder

evidencian la diferencia de épocas.

“Poder absoluto”: define la cultura patriarcal antigua,

en donde el control y la autoridad eran ejercidos únicamente

por el hombre. El hombre era el único que decidía, controlaba y

mandaba; en el orden jerárquico, éste se encontraba en el nivel

más alto.

“Dominación”: es un poder que se ejerce en la

actualidad, no es absoluto pero sigue subordinando, lo hace

porque se establece sobre la misma estructura jerárquica

patriarcal, donde lo masculino se encuentra en la parte más

alta.

La diferencia entre “poder absoluto” (patriarcado) y

“dominación” (dominación masculina) radica en primer lugar,

en la diferencia de épocas (momentos históricos diferentes:

antigüedad/ actualidad) y, en segundo lugar, en el grado en el

que se maneja el poder (absoluto/no absoluto).

La historiadora Gerda Lerner nos lo explica de una

manera diferente. Ella lo expresa a partir de dos maneras de

entender lo que significa la palabra patriarcado. Expone que:

“En el sentido estricto y tradicional ′patriarcado′ hace referencia al sistema en el que el cabeza de familia de

una unidad doméstica tenía un poder legal y económico

absoluto sobre los otros miembros de la familia… la

dominación patriarcal de los cabeza de familia sobre sus

parientes antecede a la antigüedad clásica; comienza en

el tercer milenio a.C. y se encuentra ya bien establecida

hacia la época en que se escribe la Biblia hebrea. En el

sentido más amplio, patriarcado es la manifestación y la institucionalización del dominio masculino sobre las

mujeres y los niños de la familia y la ampliación de ese

(29)

general. Ello implica que los varones tienen el poder en

todas las instituciones importantes de la sociedad y que

se priva a las mujeres de acceder a él”20.

La diferencia entre el sentido estricto y el sentido

amplio, explica la autora, radica en que, y como dijimos

anteriormente, el primero fue un sistema utilizado en la

antigüedad, donde el cabeza de familia tenía un poder

absoluto (sentido estricto) sobre los miembros de su familia; el segundo es un sistema que se utiliza en la actualidad, en donde

el cabeza de familia no necesariamente tiene un poder

absoluto, sino que los hombres, en general, siguen ejerciendo

la “dominación” (sentido amplio), dominación que se extiende

a lo largo de la sociedad.

Sin embargo, no podemos decir que esta “dominación”

sea absoluta ya que muchas mujeres han logrado equilibrar el

poder. Y aunque en la actualidad la idea de autoridad y

liderazgo se sigue relacionando con el hombre (el hombre es el

que ejerce la gran mayoría de cargos administrativos y de

autoridad21), grandes avances han producido las mujeres hasta el momento. En la cultura occidental, las mujeres ya no son

concebidas como propiedad, disponen de sí mismas, de sus

cuerpos, son libres, marcan su destino, trabajan, estudian,

20 Gerda Lerner, Op. cit. p. 340 21 Ver nota al pie No. 2

tiene derechos y los hacen valer, deciden, controlan y lideran

su vida.

Y como hemos mencionado anteriormente, no nos

encontramos viviendo dentro de un orden patriarcal

(patriarcado – poder absoluto), sino que “nos encontramos

dentro de un orden que se denomina “dominación masculina”,

que no necesariamente tiene que ver con la hegemonía de los

hombres, con el poder ejercido por ellos, sino con los valores

que fueron otorgados a lo masculino (la fuerza, lo agresivo, el

“valor”, la audacia, el control, entre otros). Valores que siguen

creando prácticas y conductas que se pueden pensar como

patriarcales por el hecho de que subordinan”22. Por lo tanto, se

siguen apoyando la desigualdad y las exclusiones, ejerciendo

con ello el sometimiento y la discriminación sexista.

22 Entrevista concedida a la autora, por Florence Thomas, 2 de noviembre de 2006.

Florence Thomas: “psicóloga francesa. Profesora de psicología social de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. Feminista activista; coordinadora del Grupo Mujer y Sociedad, además de ser asesora de organismos oficiales no gubernamentales, es columnista de El Tiempo desde 199”.Disponible en página web:

(30)

3.

D

ivisiones, Sexo y Trabajo

“la división fundamental de la especie humana es el sexo…el primer indicador de masculinidad o feminidad es el cuerpo”.

Mara Viveros23

Existen, en el mundo, innumerables categorías,

estratificaciones y divisiones que diferencian a los seres

humanos. Nos encontramos dentro de un universo que divide a

los individuos por raza, clase, nacionalidad, religión, culto,

sexo, trabajo, entre muchas otras. Sin embargo, nos

centraremos sólo en la división de los sexos y la división sexual

del trabajo, divisiones que, en primer lugar, se encuentran

directamente relacionadas y, en segundo lugar, se encuentran

marcadas por un sistema de oposición que, aún hoy, jerarquiza

y discrimina a uno de los dos grupos, el femenino.

23

Mara Viveros, “Hombres e identidades de género: investigaciones desde América latina”, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2001, p.57. Antropóloga. Se ha desenvuelto en el campo investigativo, generando una serie de investigaciones sobre masculinidad en Colombia; exploraciones en regiones como El Chocó y el Eje Cafetero (Quibdó y Armenia).

3.1 División Por Sexo

La palabra “sexo” contiene en sí misma dos

significados: en primer lugar, el sexo define características

biológicas visibles y comprobables en los individuos tales como

los genes y los órganos sexuales reproductivos: “el sexo –

femenino o masculino, hombres o mujeres- es definido en

términos de cromosomas (XX y XY), gónadas (ovarios o

testículos) y genitales (la presencia/ausencia de vagina,

generalmente presencia/ausencia de pene)”24. El segundo significado se relaciona con “los componentes

socioculturalmente construidos que se le atribuyen a cada

sexo”25. Esto quiere decir que de acuerdo al sexo (órgano

sexual) que cada individuo posea la sociedad tiene una serie de

roles, valores y comportamientos que debe adquirir por medio

de enseñanzas familiares, educativas y de grupo.

Mara Viveros en el libro “Hombres e identidades de

género: investigaciones desde América Latina”, en el capítulo

“Masculinidades”, manifiesta las concepciones que se tienen

de lo masculino dentro de nuestro país. En principio, nos

explica: “En cada subcultura colombiana se constituye una

24 Ruth Hubbard, “Género y Genitalia: construcciones de sexualidad y género”,

Pensar (en) género, Editoras Carmen Millán de Benavides, Ángela María Estrada Mesa. 1a ed. Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, 2004. p. 53

Ruth Hubbard es profesora de biología en la Universidad de Harvard, ha realizado diversos estudios e investigaciones sobre genética, estudios relacionados con el sexo, los genes y la crianza.

25 Janet Saltzman, “Equidad y género: una teoría integrada de estabilidad y

(31)

elaboración simbólica de la diferencia sexual particular, se

definen, se distribuyen y se valoran de distinta manera los

atributos femeninos y masculinos y los roles por sexo”26. A su vez, nos comenta que las representaciones sobre masculinidad

y feminidad dependen de varios factores como la raza, la clase,

el culto; sin embargo, aunque estos influyen en las

concepciones, existen algunos valores que se encuentran

dentro de la cultura general colombiana.

Mara Viveros a través de entrevistas e investigaciones

(entrevistas a adolescentes, adultos, ancianos) evidencia

atributos y comportamientos que los entrevistados relacionan

con los valores que se le otorgan a lo masculino; ideas, en

general, sobre lo que significa ser un varón. Establece que las

representaciones y prácticas asociadas al ideal de masculinidad

se relacionan, en su mayoría, con el cuerpo; y un primer valor

asociado a este es la fuerza, la fuerza física, una habilidad física,

una capacidad y fortaleza desarrolladas desde el colegio por

medio del deporte (además de desarrollar una habilidad para

pelear). Un segundo aspecto es el “valor”, capacidad para

enfrentar el riesgo, vocación por la acción (es una de las

razones por las que lo masculino se encuentra asociado con lo

activo). Un tercero, la conquista, los hombres deben

desarrollar una capacidad para la conquista sexual para poder

26 Mara Viveros, Op. cit., p.40.

afirmarse en lo viril y ser asociados con lo masculino. Por ende,

los términos altamente valorados como signos de hombría son:

competitividad, liderazgo, independencia, autonomía y

producción.27

En oposición, se encuentran las representaciones y

prácticas asociadas al ideal de feminidad, ideas que se

relacionan, en su mayoría, con lo sutil, lo sensible, lo

emocional, lo cálido, lo débil, la belleza, entre otras. La mujer

dentro de los parámetros impuestos por la sociedad

colombiana (sociedad aún machista) debe ser delicada,

sensible, bella, dominable.

Por lo tanto, los hombres dentro de estos parámetros

deben ser “varones”, “machos”, no deben llorar, deben ser

racionales, fuertes, dominantes, trabajadores, exitosos y

deben ser los proveedores de la casa. Por el contrario, las

mujeres deben ser emocionales, irracionales, delicadas,

pueden llorar cuando se les dé la gana, deben dedicarse, en

alguna medida, al hogar (aunque trabajen deben ser las

responsables del hogar) y además deben ser esposas y madres.

En definitiva, debemos aclarar que nuestro interés no

se centra en el sexo biológico como un aspecto aislado sino

27 Viveros “estudia al hombre, no como un sinónimo de humanidad sino como un

(32)

como una construcción sociocultural que divide a los seres

humanos y subordina a uno de ellos. Janet Saltzman manifiesta

que: “…la biología no constituye una variable relevante. Son,

más bien, las definiciones socioculturales del sexo biológico y

las reacciones ante el mismo las que producen y refuerzan la

desigualdad entre hombres y mujeres”28.

En consecuencia, el sexo (órgano sexual reproductivo)

es considerado como una característica física que ha

categorizado y, por tanto, ha dividido a la humanidad en dos:

sexo masculino- hombre / sexo femenino-mujer estableciendo

con ello una oposición entre las representaciones y

definiciones que corresponden a cada uno. Así,

Mujer-Femenino / Hombre-Masculino se definen y diferencian, en

estos términos, en torno a una particularidad que es física y

fisiológica. Lo que quiere decir que desde el momento en que

nacemos29 estamos predestinados a ser divididos. Sin

embargo, el problema no es que exista una diferencia o una

división, el problema es que esa división jerarquiza y atribuye

valores opuestos y desiguales que terminan subordinando y

discriminando.

28 Janet Saltzman, Op. cit., p.35.

29 “El sexo es generalmente asignado cuando se observa si el recién nacido tiene

o no pene. Si lo tiene, es un niño; si no lo tiene es una niña”. Ruth Hubbard, “Género y Genitalia: construcciones de sexualidad y género”, Pensar (en) género, Editoras Carmen Millán de Benavides, Ángela María Estrada Mesa. 1a ed. Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, 2004. p. 53

3.2 División Sexual del Trabajo

Entendemos que la división sexual del trabajo es una

división de las actividades que le corresponden a cada sexo.

Janet Saltzman, en su libro “Equidad y género: una teoría

integrada de estabilidad y cambio”, nos explica que existen

dos constantes en la división de las actividades laborales que

corresponden a cada sexo. Comenta que “las mujeres tienden

a hacerse cargo del conjunto de responsabilidades asociadas

con los hijos y el hogar y la medida en que participan en otros

tipos de trabajo varía; los hombres se ocupan universalmente

de tareas extradomésticas y la medida de su participación en

el trabajo doméstico y de crianza de los hijos varía”30. Saltzman

evidencia que las mujeres, en su mayoría, se mueven en el

campo de lo privado, de lo doméstico. La sociedad y la familia

les enseña que deben ser responsables en las tareas del hogar

(deben aprender a cocinar, a preparar la comida, y a hacer el

aseo) y la crianza de los hijos. Los hombres en cambio, se

mueven en el mundo público, participan en terrenos sociales,

“en actividades económicas, políticas, religiosas, educativas y

otros aspectos productores de cultura”31. Mara Viveros

también opina sobre el tema, señala que: “las mujeres, por su

función en la reproducción biológica de la especie, fueron

(33)

relegadas al ámbito de la naturaleza mientras los hombres lo

fueron al ámbito de la cultura y de lo social”32.

Sin embargo, Florence Thomas nos explica que,

últimamente, ha habido ciertos cambios en el ámbito de lo

femenino. Nos dice que actualmente, y después de la

revolución feminista33, la mujer ha adquirido un papel activo-productivo dentro de la sociedad. Dice: “Sabemos que antes, la

mujer tenía un papel reproductivo y doméstico, pero ahora

posee una doble función, ha adquirido un aumento de roles

sociales. Ahora debe responder a todo para poder ser

valorada, debe ser profesional a la vez que ama de casa, madre

y esposa. Debe conciliar entre su vida familiar y su vida

laboral”34.

3.3 División del trabajo y Dominación Masculina

El sociólogo francés, Pierre Bourdieu35 en su libro “La

dominación masculina” manifiesta que la fuerza y el poder que

tiene el orden masculino, se encuentra en el hecho de que no

32

Mara Viveros, “De quebradores y cumplidores: sobre hombres, masculinidades y relaciones de género en Colombia”, 1a ed. Bogotá, CES, Universidad Nacional de Colombia, Fundación Ford, Profamilia, 2002. p.271.

33 El feminismo va en contra de esa cultura patriarcal que impone y controla; es

una ideología que se interesa a fondo por la mujer, que trabaja por ella y por una transformación dentro de la sociedad. Un punto de vista que quiere y propone un cambio. Además, uno de sus intereses es construir nuevos valores culturales, nuevos imaginarios sociales, que cambien las lógicas.

34 Entrevista concedida a la autora, por Florence Thomas, 2 de noviembre de

2006.

35 Pierre Bourdieu, “La dominación masculina”, Traducción de Joaquín Jordá,

2a.ed, Barcelona, Anagrama, 2000. p.12

necesita justificarse ya que la división sexual del trabajo hace

que se ratifique y apoye la dominación masculina que se

practica.

Dice: “la fuerza del orden masculino se descubre en el

hecho de que prescinde de cualquier justificación: la

visión androcéntrica36 se impone como neutra y no se

siente la necesidad de enunciarse en unos discursos

capaces de legitimarla. El orden social que funciona

como una máquina simbólica que tiende a ratificar la

dominación masculina en la que se apoya: es la división

sexual del trabajo, distribución muy estricta de las

actividades asignadas a cada uno de los sexos, de su

espacio, su momento, sus instrumentos…”37.

Es decir, la división sexual del trabajo justifica y

retribuye la dominación masculina en la cultura, justifica su

primacía poniendo a los hombres a trabajar en la calle, en lo

público, donde pueden interactuar con el mundo, y en trabajos

donde se utiliza la fuerza; en oposición, pone a las mujeres a

trabajar en la casa, en lo privado, en trabajos domésticos

donde, además, se le indica y enseña que debe servirle al

hombre. Y es precisamente, desde estas construcciones,

36 Visión androcéntrica: visión del mundo y de las relaciones sociales centrada en

el punto de vista masculino. Definición de androcentrismo; Diccionario de la Real Academia Española, Vigésima segunda edición.

(34)

percibidas como opuestas, desde donde se producen y

observan los conflictos.

3.4 Concepción Binaria

La estructura de pensamiento que rige la cultura de

dominación masculina produce un sistema de pensamiento

binario, una visión dividida en dos partes. Su lógica se

fundamenta en el principio de oposición, un principio que sólo

puede afirmar o negar simultáneamente; que sólo acepta a X o

a no X (su negación), –es decir acepta el blanco o el negro, no a

los dos. Entonces, cuando afirma a X, niega su contrario, y al

negarlo lo que hace es excluirlo, valorando con ello sólo a uno

de los dos.

Dentro de esta concepción binaria los opuestos no

tienen el mismo valor, no son divididos en partes iguales, es

decir, no existe un equilibrio entre las dos partes, lo que

produce una jerarquización.

Dentro de las relaciones entre los sexos se observa

claramente ese sistema binario que produce relaciones

jerarquizadas, que son percibidas como contrarios, como

opuestos, y que por lo tanto, se encuentran en un conflicto

constante.

De acuerdo con Bourdieu, el sistema binario,

denominado por él “sistema de oposiciones homólogas”, es una estructura de diferencias que se emplea

universalmente y resulta de “la división de las cosas y de

las actividades (sexuales o no), de acuerdo con la

oposición entre lo Masculino y lo Femenino que recibe su

necesidad objetiva y subjetiva de su inserción en un

sistema de oposiciones homólogas, alto/ bajo, arriba/

abajo, delante/ detrás, derecha/ izquierda, recto/ curvo

(oblicuo) (y pérfido), seco/ húmedo, duro/ blando,

sazonado/ soso, clero/ oscuro, fuera (público)/ dentro

(privado), etc.”38

En este esquema podemos observar el principio

fundamental de la división social, división entre los sexos,

Hombre y Mujer, concebido como dos principios opuestos:

Oposiciones Homólogas – Sistema Binario

Esquema:

Hombre / Mujer Razón / Sensibilidad

Cielo Exterior / Interior Tierra Agua Positivo / Negativo Fuego

Luz Activo / Pasivo Oscuridad Seco Móvil / Inmóvil Húmedo

Cálido Duro / Blando Frío

Recto / Curvo

Absoluto Claro / Oscuro Relativo Público Fuera / Dentro Privado Superior Encima / Debajo Inferior Derecha Arriba / Abajo Izquierda

(35)

Derecho Alto / Bajo Revés39 Lleno / Vacío

Cerrado / Abierto

Baudrillard, dentro de su planteamiento, también nos

muestra algunas diferencias que se producen en la sociedad,

entre las ideas de masculinidad y feminidad. Concepciones que

evidencian esa idea contraria y opuesta entre los términos:

Masculinidad Feminidad

Mundo Real - Mundo Simbólico Producción - Seducción

Lo Activo - Lo Pasivo Naturaleza - Apariencias Lo Fijo, Lo Seguro - Lo Reversible

Sexo, Poder - Reverso Mismo del Sexo, del Sentido, del Poder

Lo Descifrable - Lo Indescifrable Lo Literal - Lo Sorpresivo Innegable, Cierto - Juego, Artificio

Deseo - Goce

39 Pierre Bourdieu, Op. cit. “La representación de la vagina como falo invertido…

obedece a las mismas oposiciones fundamentales entre lo positivo y lo negativo, el derecho y el revés, que se imponen desde que el principio masculino aparece como la medida de todo” p.27// “…el acto sexual en sí mismo está pensado en función del principio de la primacía de la masculinidad” p. 32.

Y es, precisamente, dentro de estas prácticas y

pensamientos (residuos patriarcales), donde lo femenino y lo

masculino se encuentran definidos de una manera muy

particular y opuesta. Desde esta lógica, ‘lo masculino’ es el

poder, el control, la fuerza; es lo racional y lo analítico. Se

relaciona con lo productivo y lo activo, concibiendo al hombre

como ‘cazador’ y proveedor. En oposición, ‘lo femenino’ se

define como lo afectivo y emocional. Es lo irracional. Se percibe

como lo pasivo, es decir, ha sido asociado con la idea de

debilidad y sumisión.

De acuerdo con las ideas planteadas en este capítulo,

podemos concluir que la sociedad impone y establece unos

roles determinados a cada sexo, roles que se encuentran

divididos (categorizados) en dos: femeninos-mujer y

masculinos-hombre. El problema radica en que estos se

encuentran bajo una estructura jerárquica que los ordena y,

subordina a uno de ellos; pone al hombre-masculino como

superior y a la mujer-femenino como inferior, produciendo así

una discriminación subordinada que lleva a la dominación de

los hombres sobre las mujeres. Es decir, la definición de sexo

(órganos reproductores) se fundamenta en la biología, es un

hecho real y comprobable. Sin embargo, el problema no es ese,

la dificultad radica en que las diferencias biológicas como base

(36)

trabajo, son las que han construido las discriminaciones y las

desigualdades; lo sexual ha sido el sostén de clasificación y

diferenciación social y cultural, produciendo con ello una

explicación natural a la oposición hombre/mujer y, por

consiguiente, justificando esas diferencias sociales; diferencias

que, hoy en día, se siguen observando. Lo que nos indica que

dentro de los residuos que aún siguen existiendo de la cultura

patriarcal, sigue prevaleciendo el concepto de bipolaridad, que

produce la exclusión y la subordinación.

Por último, no podemos negar que ha habido diversos

discursos y planteamientos que han cuestionado y criticado la

relación, concebida como natural, entre sexo y cultura40. Sin

embargo, debemos aclarar que, dentro de los espacios

cotidianos, estos discursos siguen siendo teoría, no son hechos

observables ni reales41, porque aunque tengan toda la razón,

seguimos estando dentro de un orden que produce prácticas

discriminatorias basadas en el desequilibrio del poder. Y

aunque todos sabemos que se requiere de un largo proceso y,

que se han hecho muchos avances, lo que se quiere demostrar

40 Autores como: Ruth Hubbard, Mara Viveros, Gerda Lerner, Monique Witting,

Judith Butler, Pierre Bourdieu, Margaret Mead, Simone de Beauvoir, critican y desmitifican teóricamente la relación entre el sexo y el género, aclaran que la idea de que el sexo defina al género no es del todo natural, sino que es más bien una construcción social.

41 Mara Viveros lo reconoce y ratifica en “hombres e identidades de género”, allí

concluye que las relaciones de género se basan en la desigualdad y aunque hayan ocurrido cambios en las concepciones, dentro del comportamiento real y cotidiano no han existido cambios.

es que la construcción social sigue produciendo de la misma

manera una discriminación que divide, subordina y ejerce el

irrespeto.

4.

L

enguaje

Si nuestra cultura maneja y practica un sistema binario, es

evidente que el lenguaje se construya, se organice y se utilice

de la misma manera.

La idea, como dice Florence Thomas, “es introducirnos en

el lenguaje, no para analizarlo, ni para hablar de sistemas de

signos, ni de significados, ni mucho menos para utilizar sus

reglas; sino para observar y reflexionar sobre una realidad

social que se produce al utilizarlo”42. Ella, en el libro Conversaciones con Violeta, en el capitulo “El lenguaje

usurpado”, manifiesta que el lenguaje es una “herramienta

social que nos permite reflejar la realidad social al mismo

tiempo que la crea y la produce. Por esto mismo se vuelve

como el punto de articulación entre representaciones,

subjetividad e ideología. Es entonces evidente que en la

medida que construye la realidad, expresa las desigualdades

que caracterizan una sociedad, y no sólo expresa las

desigualdades de género, expresa también las etnia y las de

Figure

figura. La figura del maniquí es una representación del cuerpo

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