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DISCURSO
DEINCORPORACIÓN
A LA ACADEMIA CHILENA
CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Señores:
Agradezco
a Uds.elhonor que mehandispensado
al invi tarmeaformar partedeestaAcademia
y ofrecerme el asientoqueentreUds.
ocupaba
ungranseñordelas letras nacionales.Y,
desdeluego,
permítanme
decirles que al ocupar el asiento deeseilustre escritornopretendo
venirareemplazarlo, simple
mentelovengoa
suceder;
como unanoche sin estrellaspuede
sucederaundía sinnubes.Esehonorme
impone
el deberdeevocar su recuerdo yhacerconocerelvalorreal deuna
personalidad
casidesconocida,
omal
conocida,
fueradel círculo reducidoenquesemovió ensuvida.
El
cumplimiento
deesedeberpudiera
estimarsecomoinútil,
aquí,
donde tenemoslapretensión
de conocernos,aquí,
donde acada paso oímosafirmarqueen«Chile todosseconocen», y dondeesa
afirmación,
un pocotemeraria,
ha tenido lapopula
ridad de los axiomas queno espermitido
discutir.Pero,
esapopularidad
mismadebiera haberla hechosospechosa.
Lasmo nedas deoronollegan
aser nuncamonedaspopulares.
'[:■■■ 'b.sm
?!-py^m]
6 A.ORREGOLUCO
Y,
si miramos lasmismascallesenquecirculaesapresuntuosa
afirmación,
vemospasar codeándose dosgeneraciones:
la que se vayla queviene;
yvemosquelosjóvenes
nosaben loque han. sido losviejos,
y quelosviejos
nopueden sospechar
lo que serán losjóvenes,
esdecir,
que enrealidad vivimosen medio deundesconocimiento universal.Ycreoque si
Sotomayor
Valdéspudiera
levantarseamilado vendríaadarunabrillante confirmaciónamispalabras,
porque él mismonoha vaciladoenescribirquePortales,,
esegranhom brepúblico,
que ha llenadoconsupersonalidad
todo e!escena riopolítico
durante unlargo período
de nuestrahistoria,
enquien
todaslasmiradassehanfijado
durantelargos
años, erai sinembargo,
undesconocido,
cuya vida ycuya accióneranece sario escudriñar paradarloa conocer. Paraacentuar esaidea haescrito unafrase encantadora:«hay
hombres,
dice,
quese ocultan detrás desucelebridad»,
alo que Uds.mepermitirán
agregar quehay
otrosquese ocultan detrás de las circunstan ciasenquesehadesarrolladosuvida. Y todas las circunstan ciasparecían conjurarse
enla vida deSotomayor
Valdés paradejarlo
enlasombra.Principiaré
pordar relieveaalgunas
deesas circunstancias-Eraconservadorenpolítica.
Al hacerel retrato de Irarráza-balnoshahecho también el retrato desupartido
ysupropio
retrato;y noshadefinidocon admirable claridad lo quepara él constituíalabase esencial delpartido
aqueprestaba
suad hesión.Estoy
cierto queUds. secomplacerán
si les recuerdo esaminiaturadeliciosa,
enque,conlamanorápida
y segurade unmaestro,bosqueja
en unos cuantosrasgos la fisonomíade unhombreydeunpartido.
«Irarrázabal—decía—miembro del
de
sentir,
eran losdemásdignatarios
delpoder,
yengeneral
todos los hombres que habíanimpulsado
oseguido
el último movimiento—el movimiento conservador delaño30—los
Ega-ña, los
Tocornal,
losRengifo,
losErrázuriz, Benavente,
Ganda-rillas ytantos otros.»Esdeliciosa la correccióndeese
dibujo,
ladistinción desustoques,
lafinapsicología
conque desliza delicadamente queno sonlas ideas aristocráticassinomás bien los sentimientos aris tocráticos los que sobreviven enelalma delpartido
conserva dor—las ideas aristocráticas noshacen pensar enprivilegios
siempre
odiosos,
y lossentimientos aristocráticosevocan unalarga
tradicióndehonorydignidad
—y
luego,
conqué gracia
elegante
envuelve atodosupartido
en la noble capa deunmarqués.
Pero
Sotomayor
Valdésno secontentabaconser unconser. vadorenpolítica.
Era conservador entodo,
ensu manera depensaryde
sentir,
en sushábitos,
enlas tendencias más íntimas desuespíritu,
en suscreencias,
yhastaensusodios. Eracon servadoren todoy sobre todo. Era lo quellamaríamos,
enellenguaje
unpoco bárbaro d&nuestrotiempo,
un conservadorintegral.
Lasinclinacionesdesu
naturaleza,
las tendencias desu carácter,
ladisciplina
desusestudios yhastalas tradiciones desu familialoarrojaban
enlos brazos deesepartido
desde que al salir de laadolescenciaentróenlavida,
ypermaneció,
todasu vida, fielalossueñosdesuprimera juventud.
<Más todavía: desde que
principió
a militar enlapolítica
se
presentó
comoun escritor conservador. Esdecir,
como un escritorqueatodossusméritosyatodossusprestigios,
nopo dránunca agregar elde lapopularidad,
sobrequien pesará
siempre
unasombraqueobscurezcasufigura.
A.ORREGOLUCO
claramente eltemorde herirode tocarunaherida. Pero seáme
siquiera
lícitodecir,
que si losescritoresconservadores,
quehangozado
dealgún prestigio
enlaopinión,
tienen sinceridadensupluma
ygratitud
en sucorazón,
les harán la dolorosayamarga confesióndequeesalosliberales,
a susadversariosliberalesaquienes
deben lomejor
desuprestigio.
Y,
siSotomayor
Valdéspuede
oirsuelogio
en mislabios,
no serápara él nicosa nueva,ni cosaextraña. Todo lo que ahorapodría sorprenderle
seríavermeamíocupando
sulugar.
Debocreer,señores, que alelegirme
Uds.paravenirlea su ceder hanquerido
sobre tododarunaprueba
de la generosa liberalidadconqueproceden
aldesignar
a suscolegas,
porqueapenassi
tengo
decomún conelespíritu
serenoyelevado
de miilustre antecesor, el cultodelas letrasyelamoralpasado;
yhay,
sinembargo,
eneseculto yese amor unaacentuaday hondadivergencia.
Eseamor al
pasado
nos reuníaalosdos al rededor dela misma mesa, hacealgunos
años, enunsalónde la Biblioteca Nacional.Eran
aquellos tiempos
revueltos,
insípidos,
incolorosyelma lestar del presentenoshacía volver lavistahaciaelpasado.
El acumulaba los documentos que
pudieran
servirleparaes clarecereseperíodo
denuestrahistoria queseextiende de1831
construcción
política,
una guerraafortunada,
que había cu bierto alpartido conservador,
alpaís
entero,conlosmagníficos
laurelesdeunacampaña
heroicayvictoriosa.Se
sumergía,
conlaembriaguez
deldeleite,
enlacontempla
cióndeeseperíodo,
enquebrillabacontantoesplendor
laac ciónpolítica
de esepartido
quehabía restablecido la decencia enlaplaza pública,
enque—segúnsuspalabras
—«alsonde la músicadesusteoríaslospartidos
y elpueblo
seentregaban
a las saturnales de laanarquía».
Conorgullósa
satisfacciónsentíaresonar ensusrecuerdoselpasode las
legiones
victoriosas llevandolabandera deChiledesplegada
al viento de lagloria.
Ydespués...
enmediodelengrandecimiento
yel progreso delpaís,
la decadenciay el hundimientogradual
deesepartido,
quevaperdiendo
suorientaciónysuprestigio.
Alotrolado, de lamesayo estudiaba los documentos que
pudieran
servirme parabosquejar*
la historia de «La PatriaVieja»,
quepudieran arrojar' alguna
luz sobre los obscurosco mienzos denuestragranrevolución.Quería pintar
la situación enquevivíamos,
oprimidos, aprisionados
dentro delrégimen
colonial;
ver pordóndesehabían filtrado losprimeros
rayos deluzenlaobscuridaddeesavida,
yluego
buscar el hombre yelpartido
que,comoungranlente,
había concentradoen un focoesosrayosdiseminados,
yprendido
el incendiocuyalla maradagloriosa
fué elprimer grito
de nuestralibertad.Quería
pintar
esecrisolenormeénquearrojamos
lasinstituciones,
lascreencias,
lastradiciones,
todo nuestropasado
colonial para fundirahí laPatriaNueva.
Asínos
sumergíamos
los dosen un amoraipasado
queno erael mismoamor.Él
encontrabaenla historia el encanto melancólico delrecuerdo,
el encanto delas cosas desvanecidas que han idoaperderse
en lagloria
o el misterio. Amaba elpasado
ensímismo,
comoalgo
grande,
nobley
bello,
conese amordesinteresado,
quese sumerge enla,
inefablecontemplación
de lo queadora.IO A.ORREGOLUCO
nacional,
las fuerzas quenos*arrastran a laacción,
lossenti mientos ylosinstintos,
queempujan
nuestra evoluciónhacia el progreso.Elnole
pedía
alpasado
más quesubelleza,
yo lepedía
su enseñanza.Él
ibaabuscarahíunrecuerdo,
yo,unaesperanza.Así,
señores,al borde de la misma mesacontemplábamos
juntos
esagrannoche delpasado:
él admiraba lainmensa bó vedadelcielo,
el ordende lanaturaleza,
lasleyes
eternasa queobedecen losastrosensumarchaenelespacio,
y yo bus cabaenesanoche obscuralaspequeñas
estrellas quechispean
enelcielo;
élcontemplaba
la gransombra,
y yo, lapeque ñaluz.Esciertoque los doshemoscultivado la
literatura,
ytalvez, que hemosllevadonuestroamor hasta los mismos sacrificios. Peroél,
dentro de lalógica
de su naturaleza ysusideas,
quería
quelas bellas letrasfueransiempre
de
una correcciónirreprochable,
lasquería
noblesy severas, sumisasalasreglas,
respetuosasdelasconveniencias;
quería
quetuvieranloqueél llamaba «losescrúpulos
del sentimientoliterario»,
que nadaperturbara
nilas líneasdesufisonomía,
nilospliegues
escul turalesdesutraje.
Señores,
lespido
aUds. quenoponganexageración
enmispalabras
y quenocreanque hequerido
dar a entenderqueSotomayor
Valdésera uno deesos afectados culteranos quedespertaban
lassabrosas burlas deQuevedo,
ycubrirconpe rífrasis benévolas una crítica mordaz.Lejos
de eso,sémuy bien que mirabacondesdénesa cofradía deentrabados,
que veunidealen«sa literaturadenotarioque lo encierra todo enelmarcoinflexibledesusfórmulas.Es verdadque ese asfixiante conventillo literarioha salido de la gran escuela
clásica,
comoelvinagre
saledel vino. Nopodemos
olvidarque de lamismaencina salen lashojas
con quelosdruidascoronaban susdioses ysushéroes,
ylas bello tasconquesealimentanlos puercos.los
poetas
han puesto sobre losojos
del amor, saben tener ( buen sentidoyhasta
buengustoensus amores.Porlo
demás,
hastasusmásseverosAristarcos le hanreco nocido_aSotomayor
Valdés subuengusto
ysubuen tono, latranquilidad
de lacomposición,
laelegancia
delas líneasyla moderacióndesulenguaje;
loque lereprochaban
era sufalta deoriginalidad
enlasideas ydeimaginación
enla frase,Permítanme recogerestascríticas
acerbas;
permítanme
preguntar
siestoquiero
decir queSotomayor
Valdésnohainven tadosusideas y que sus frasesnosonnuevas,y siesesalaoriginalidad
de unescritor,
porque entonces laoriginalidad
queseleniega
esunaoriginalidad
que no existe.Ninguna
obra dearteha salidode la cabeza desuautor comoMinerva de la cabeza deJúpiter,
envueltaen suarmadurayconla lanza enlamano.Sólo los
genios pueden pretender
esaoriginalidad
ytodavía,
sólodentro deciertos límites.¿Hay alguien
que creaqueRafaelno esoriginal
porque hacopiado
susmodelosynohainventadosuscolores? Perovean cómo mezclaesoscoloresen supaleta
encantadora,
cómotrans formasupincel
los rasgosde lahermosa Fornarinaenlos ras gos ideales deunavirgen adorable;
vean comodela belleza hace unadivinidad. Eseeselartesupremo, laoriginalidad
suprema.jVan
ustedes a arrebatarleaColónsucoronadegloria
por quenoeranoriginales
sus ideas?¿Por
que hanencontradoen trelospapeles
deuncartógrafo
unmapaantiguo
enquetierras desconocidas aparecenvagamente
diseñadas,
porque unviejo
navegante
ledebió contar quehabía divisadotierrasmisterio sasensusexcursiones porel mar?Perotodo esonovalíala penadesus
investigaciones
fatigo
sas,todoesohabíasidosoberbiamente dicho casi veinte12 A.ORREGOLUCO
coronaporque nohadescubierto nadade todo eso y sóloha descubierto lamitad delmundo?
¡Ah!
no,Colón es ungenio
anteel cual debemos inclinarnos respetuosos, porque elgenio
noeslapaciencia,
comocreíaBuffon;
elgenio
eslafe,
la pro funda convicciónenlasoberana realidaddelasideas.■Alosque
reprochaban
aShakespeare
sufalta deoriginali
dad porque habíasacado decuentos italianossus creaciones másgeniales,
suRomeoysuJulieta,
suÓteloysuDesdémona,
suMercader deVenecia,
y quehastasuHamlet eraunavieja
tradicióndanesa,
les observaba Landorensulenguaje
profun
do: «Todoeso es ciertoy,sjnembargo,
Shakespeare
esmásoriginal
quesusoriginales.
Hasoplado
sobre esosmuertos y leshadadolavida».¡Ah!
señores,quiero
acentuar mipensamiento, quiero
decir muyfuertey muyclaro,
carrément,
como dicen losfranceses,
quelossimples
escritores,
hasta los másgrandes,
hastalos que casitocanalosgenios,
notiepen
niunasola ideaque noha yanaprendido,
ytalvez,niunasola fraseque nohayan
escuchado,
yque todos ellos 'de una manerainconscienteovolun taria hanseguido
elconsejo
yelejemplo
deMoliere: «.ontpris
leur bienoulis V'ont trouvé*.La
originalidad
es otracosa. Laoriginalidad
estáenlama neracómosemezclanesasideas y cómoseaplican
esasexpresiones,
enlacoloraciónparticular
quetoma esa mezcla ene'
espíritu
delescritor,
y,luego,
en elcontornogeneral
desuses critos,Ustedessabenque todo enlanaturaleza y enlavidatoma la forma delaurnaenque sevierte. Como decíaun
principio
fundamentalde laescolástica:tQuidquid reápitur
inrecipiente,
admodusrecipientis recipitur*
.Esaesla
originalidad
verdadera,
y esa,él latenía. Suscríticos tambiénlehanreprochado
el abuso delaspa labrasdesusadas,
sus inútilesy extraños arcaísmos. Esverdadvi-REVISTA
razos
geniales
de Portales»,parapintarnos
los cambiosbrus cos,instintivosyviolentosconque elimperioso
ministro varia ba el rumbodesupartido
ysupolítica,
ydebemos reconocer, sobretodo,
que laculpa
nofué exclusivamente suya, que era laculpa
de su escuela yde sutiempo,
laculpa
de AmbrosioMontt,
de Manuel Mattay de Lastarria. EnLastarria eraunhábito,
enMattaera uncapricho,
enAmbrosioMonttunapi
cantecoquetería,
dellenguaje,
quesiguieron
como una moda todos losescritores de esetiempo,
moda que duró hasta los días en queJusto Arteaga
noshabituóarespirar
elperfume
penetrante
de las flores exóticasyplagó
nuestrolenguaje
depalabras
y degiros extranjeros;
hasta el díaenque hizo desa parecer denuestraprensa losperíodos largos
ysolemnes del estiloespañol reemplazándolos
conla frasecillarápida
ytraviesa del estilo cortado. Ala moda dela faldalarga
que arrastraba lacola deceremonia,
élsubstituyó
la modaprovocadora
yligera
dela falda corta,quedeja
más libertadymásrapidez
al
movimiento.Sotomayor
Valdés fuéunode los pocos que tuvieron elcoraje
deresistir la nuevamoda;
le encontró talvez,unadesen voltura que frisabaenelescándalo;
yotampoco laseguí,
porque enesaspequeñas
frasesnopodía'
desarrollarselaarmonía,
que erapara míunacondición esencialdelarteliterario,
ydesapa
recíaesafuerzadeemociónindefinible ypoderosa
quedespier
tael sonido musicaldelaspalabras.
Nonecesito decirlesque las tendencias de mi
espíritu
y el carácter de misestudiosmealejaban
delosseverosgustos li terarios de mi ilustre antecesor. Nosoy un clásico. Prefiero que las bellas letrassean menosimpecables;
quesepermitan
suslibertadesytengan
suscaprichos;
queno megustan tan severasyquenocreoque la risa sientemala subelleza; lejos
deeso,encuentroesarisaencantadora cuandonosdeja
ver una hermosadentadura;
megustanunpocoirónicas,
unpoco travie sas, y para decirlotodo,
me gustaten-14 A.ORREGOLUCO
gan hasta los
impudores
de ladesesperación
en sushoras deangustia.
Todoesto
equivale
adecirquehabíaunahondadivergencia
ennuestramaneradeamarlasbellasletras;
élamabala belleza y yo amabalavida.Señores,
les he hablado tanlargamente
de lo quenosseparaba,
que siento la necesidad de tocarunodeesos puntosen que nuestrasopiniones
coincidían,
yenque,*1
tal vez, nuestra armoníaeramásíntima deloquepudiera
parecerenlos escri tos. Esepunto
decoincidencia,
quearroja
unaluz clara sobre laintimidad desucriterio,
era esacuestión ardiente de laen señanzapública.
Notemoque
pueda
parecersospechoso
miamoraesa enseñanza,
y sialguien
meacusara,recordaría queSócrates,
paraprobar
suamor alahonradez,
presentaba
al tribunal lo que él llamaba «elmejor
de lostestigos»:
supobre
capadesgarrada;
siguiendo
ese altoejemplo,
paraprobar
miamoralainstruc-ción, presentaría
comotestigo
irrecusable,
mi vidaenteraconsagrada
ala enseñanza.¡Qué
Diosnosguarde
decombatirjamás
la instrucciónpú
blica,
quenosguarde
hasta dearrojar
sobre ellaunasombra que lapueda obscurecer,
pero quenosguarde
tambiéndefun dar enella esperanzas que nopueda
realizar!¡Qué
Diosnosguarde
deesapobre psicología
quecreequela razóngobierna
almundo,
yseresisteaverquesonlossentimientos,
los que, como eldestino de losgriegos, guiar-
alosque lossiguen
y arrastranalosqueseresisten.Es elsentimiento delderecho y la
justicia,
deladignidad
humana,
delalibertad,
deldeber;
esel sentimientodelhonor y delapatria,
y siUds.quieren,
pueden
agregarel sentimiento de lareligión
y delaraza,loqíe
formalapersonalidad
del in dividuoy lanación,
lo quedirige
la vida yteje
elporvenir.
15
fantasmasvienenasentarseennuestro
hogar
yguardan
el honor de la familia y la purezadelaraza.Y siundía nuestras teorías
políticas
onuestrasdoctrinassociológicas,
van achocar conesosfantasmas,
Uds. verán que esas teoríastan formidables y esas doctrinastansólidas,
se rompencomoglobos
dejabón
oarrastranala infamia.Sitenemosla
instrucción,
tendremosdenuestrolado larazón,
, quees unauxiliar muypoderoso,
pero nada más que unauxiliar,
porqueelsentimientoesel muelle real del mecanismo de nuestrassociedades.La instrucción es
necesaria,
pero la educación es decisiva. La instrucciónvigoriza
nuestras facultades intelectuales ynos daconocimientos;
laeducaciónvigoriza
nuestravoluntad,
por que la voluntadnacedelsentimiento,
ydecidede nuestrodes tino.En el grancampo debatallaque esla vida delospueblos,
lainstrucción es el sol quederramasusoberbialuz,
quenos señala elcamino ynos muestralosobstáculos,
peroeselsen timientolo quenosda elentusiasmo,
elcoraje
yla voluntadde la lucha.Para realizar eldestinoqueanosotroscomo atodos los pue blosreserva el
porvenir,
lo que necesitamos sobretodo,
es el cultivodelossentimientos,
la educacióndelossentimientos,
lagrandeza
moral de la nación. No democraticemos las sociedades,
ennoblezcamos lasmasas;nodegrademos
nada,
elevémos lotodo.No
desoigamos
laprofunda
verdad de los quenos vienenrepitiendo
que«la razón hacelaciencia,
yel sentimiento hace lahistoria»,
lahistoria delospueblos
yla historia de los hom bres.Sotomayor
Valdés nacióenelsenodeunafamilia ilustreyopulenta,
pero desdemuyjoven
sintióconviveza la necesidadimperiosa
deltrabajo.
Tuvo queinterrumpir
sucarrerade abogado,
que laestrechez desus recursosleimpedía
terminar,
y buscarenla vidaotrocamino.ar-16 A.ORREGOLUCO
dientey
espíritu
batallador,
queacompañaron
aValdiviaen susheroicasaventuras(i).
El
soplo
de lapasión
y el amor alalucha,
que hervían en susangre,debían arrastrarlo hacia eldiarismo. Eldiarioenla vida normal denuestrotiempo
es elúnico campo de batallaquenos
queda.
Ahíseluchatodoslosdías,
se luchasiempre;
eslabatallaque incesantementeserenueva. Ahísesientetodo elardor de lasheridasy todaslas emociones del combate.Empujado
poresafuerzaque venía del fondo yalejano
de suraza,llegó
ala prensa,cuando ésta ibaasufrirunatransfor mación considerable.Hasta esa
época
había sidosiempre
efímera la vida de laprensa de
partido.
Sushojas
sueltasaparecían
ydesaparecían
al calordeunaráfaga
de lapasión
política.
Todoeraen ellaimprovisado,
loshombresylasarmas,losescritores ylas doc trinas. Era la luchade lasbarricadas,
la luchapopular,
enque todoservíacomoarmadecombate,
laspiedras
y hasta ellodo;
enque elruido delas vociferaciones dominabaa vecesel ruido mismo del combate.Cuando
principió
Sotomayor
Valdéssuvida dediarista,
ten dencias nuevassedejaban
yasentir. Eldiario seprincipiaba
aorganizar
másseriamente,
atenerunabase mássólidapara suvidamaterial,
unafijeza
mayorensusprincipios;
yanoobe deceríaalsoplo fugaz
delaspasiones,
sinoalos interesesmáspermanentes
deunpartido.
Durante
algún tiempo
se conservarántodavíaen esaprensaviejas
costumbresdelas luchascallejeras;
pero pocoapocose(i) En eltonoligerodeunabroma recordamoshaberle oídoaSotoma yor Valdésquedescendía de losconquistadores españoles.Ese recuerdo noshizopediranuestro eminente historiógrafoseñorThayer Ojedaque nosesclarecieraesepunto.
vaabriendo camino la cultura y hasta la distinción
elegante
en el diarismo.Enesaculturadenuestraprensale debemos muchoa Soto-mayor
Valdés,
a'Justo Arteaga,
aAmbrosio Montt y. Abdón Cifuentes.Venía
Sotomayor
Valdés del InstitutoNacional,
yahí había estadosometido ala,
disciplina,
entoncesmuy severa, de los estudiosclásicos;
había vivido en la ennoblecedora intimidad de los escritoreslatinos;
durantelargos
años habíaescuchado todoslos días ellenguaje
tannoble,
tanserenoy armonioso deCicerón,
lasfraseslapidarias,
incisivasybrillantes deTácito,
y la ironíaelegante
yligera
deHoracio. Conservó laprofunda
impresión
deesa enseñanza ynostrajo
a la prensaalgo
delamajestad
delosperíodos
latinos,
unanoblezaacerada,
elegante
ygraciosa.
.Perolahuella más
profunda
quedejó
ennuestraprensaen eseprimer
período
desuvida de diarista nofuerontanto sus escritoscomosusdiscípulos.
Zorobabel
Rodríguez,
esecampeón
formidable delpartido
Conservador,
fué másdiscípulo
deSotomayor
Valdés que de Cifuentesyhasta quedeLuis Veuillot. Fué élquien
leenseñó queel escritor,enesasluchas delaopinión,
nosólddebetener unabandera sino tambiénunatáctica,
yque esa táctica debe darel* colorasusdoctrinas;
fué élquien
ledespertó
la afición alosestudios económicosylehizovertodo elpartido
que de esos estudiossepodía
sacar enlapolémica,
haciendo descen derunacuestión,
dela alturaaque laelevan losprincipios,
al nivelvulgar
delasconsideracioneseconómicas;
fué élquien
le enseñóaexplotar
lasdivergencias
denuestrosescritores,
yesas seducciones hábiles que han sidosiempre
deunaeficacia desas trosa entrenosotros.iS A.ORREGOLUCO
Casicreoexcusadodecirles que cuando hablo de las evolu ciones de la prensa
conservadora, prescindo
de la prensa delaIglesia.
Esa,
hapermanecido
inalterable,
consutáctica tradicional,
suscostumbrespeculiares
ysulenguaje consagrado.
Fuéenlaprensa conservadora laica—si ustedesme
permi
ten—enla que
Sotomayor
Valdésintrodujo
variaciones,
aque sus sucesoreshan dado continuaciónydesarrollo.Nosotros hemos asistido a esatransformaciónde la prensa, nosotrosla hemosvistoyla hemos sentido,
Antes,
cuandode tarde entarde seinvocabalalibertad en la prensaconservadora,
eraalgo
comocuando lospoetas invo cabanaDiana ensusversos, era unalicenciapermitida,
para darleunpoco de brillo a susperíodos,
un pocodeperfume
asus
doctrinas;
perodespués
deél,
enel campoconservador sólo seoíahablar de libertad.Vimosa
Sotomayor
Valdéscuandolevantabasuelegante
y artística columnaanuestragranDiosa,
y sonreíamoscomolosatenienses,
cuandoenmedio delos altares de los diosespaga nos, vieron levantar un altar alDios desconocido. Pero después...
ZorobabelRodríguez
continuó laobra,
ladesarrolló,
y levantóaia libertad unhermosotemplo
conservador. Ahíse adorabanpequeñasdiosas nuevas,queteníanciertasemejanza
conlosviejos
ídolos conservadores. Nosaseguraban
queeran hijas de nuestragran diosa y que le debíamos también ado ración.Desdeentoncesenelcampo conservador sóloseoyenhim nos a la libertad. Anosotros,los
liberales,
esos himnos nosproducen siempre
unaimpresión
extraña.¿Qué impresión
pro ducenalos conservadoresesoshimnosalareligión
quesuelen entonarlos radicales? Losradicalescantansushimnosreligio
sos con la música de la Marsellesay los conservadores sus himnosala libertadconla músicasolemnedelaIglesia.
19
deunamaneramás estrecha los intereses conservadoresy los intereses de la
Iglesia,
amedida que losconservadoresseha cíanmásclericales,
sulenguaje
eramás liberal.Uds.sabenqueen. otro
tiempo
todos los conservadores fue ronregalistas,
ydefendieron elpatronato
delEstado,
con unaintransigencia,
que notolerabanilas discusionesnilas dudas. Esasasperezassefueron suavizandoamedidaquelos interesessefueron
poniendo
enarmonía,
yel. mismodíaenque los inte resesde losdosse
confundieron,
laprensaconservadora descu brió queelpatronato era unausurpación
odiosa delEstado,
unaopresión
de laconciencia,
unainjusticia absurda,
ylevantó unaltaralalibertaddelaIglesia.
Sotomayor
Valdés nosiguió
asusamigos
enesa evolución desupolítica, quedo
fielalasantiguas
doctrinas delpartido,
ycontinuó defendiendoelpatronato; fuémás conservador que losconservadores.
Esa táctica hacía flotaren los dos campos la banderadela
libertad, dejaba
desconcertadayperpleja
esamasadeopinión
flotante que está fuera de laorganización
delospartidos,
y que miraba incierta cuál erala bandera quedebíaseguir.
El des conciertollegaba
anuestraspropias
filas,
y teníamosquesos tenerunabatallaen nuestro campo,antesde ir acombatir at adversario. Ytodavía,
después
de tantosaños, todavíanosa limos deesaatmósferadeperturbación
ydesconcierto.Yesonofué todo.
Junto
conesecambioenellenguaje
yen latáctica,
inicióuncambioen las autoridades invocadasensuprensa. Si Uds.recorrensusartículos de los
primeros tiempos
de El Ferrocarril veránaparecertímidamentealos defensores de lasdoctrinas liberales al lado de lasgrandes
autoridadesconservadoras,
aJules Simón,
aLaboulaye
al lado deDupan-loup
yde De Maístre. Pocoapoco esospadres
delaIglesia,
esasautoridadesconsagradas, principian
a caer enelolvido,
y adesaparecer
de lapolémica,
ydespués
en ElIndependiente
Uds. veráncasi exclusivamente desfilaralosescritores indivi- /dualistas,
con HerbertSpencer
alacabeza.Ma-20 A.ORREGOLUCO
caulay
veníaadecirnos cómoseríael mundoconeltranscurso de lossiglos
«cuandounviajero
dela NuevaZelandia,enme dio de lavastasoledad,
desdeunarcorotodel puentede Londres,
contemple
las ruinas de SanPablo,
etc.».Uds. saben de memoriaeseespléndido
trozoliterario. Esoeramagnífico,
era la renovación de lostiempos
de laIglesia primitiva,
cuando SanJerónimo
ibaabuscarprofecías
enEsquilo,
cuando los pa dresde laIglesia
invocaban lostextos paganos en suapoyoTesteDavidcum
Sybilla.
Uds.venloquelaprensaen
general
ylaprensa conservado raenespecial
debena eseperiodista
cortés, elegante
yesmerado,
cuyosprocedimientos
depolémica
subsistentodavía,
y que aun,después
de haberdesaparecido,
continúa todavía comba tiéndonos.Sus
primeros
artículos aparecenenElMensajero,
en1853,
alañosiguiente
redactabaEl DiariodeValparaíso
de queerapropietario donjuán
PabloUrzúa;
en1855,
losdosvinieron aSantiago
afundar ElFerrocarril,
queredactóSotomayor
Val dés hasta1859.
Bajo
sudiscretayhábil dirección ElFerroca rrilechó lasbases deunainfluenciapolítica
y socialexcepcio
nalennuestraprensa y quesóloha tenido rivalenElMercurio. Ese diarioapoyaba
lapolítica
deVarasy deMontt,
queno leeraposible
continuar defendiendocuando los conservadores sealejaron
del Gobierno.Sotomayor
Valdés abandonoenton cesla brillanteyprestigiosa
situaciónenquesehallaba,
parano abandonara supartido,
yse lanzó denuevoenlavidaincier tayazarosadelapublicación
deunnuevodiario,
ElConservador,
quenotardóenabandonar,
para ir atomar parteenla redacción de LaActualidad,
que hacía al Gobierno unavivaoposición.
Ladeclaracióndelestado de sitiohizo"
desaparecer
La Ac tualidad. Laprensa amordazadaenmudeció;
laoposición
re ducidaal silencioconspiró;
se hizolarevolución;
y larevolu ción fué vencida.una
tranquila
y nueva orientación parasu
vida,
hasta queun día lasexigencias
de susamigos políticos
y tentadoras pers
pectivas,
lohacen salir de suaislamientoy abandonarel.
cami noenquesufortunaprincipiaba
alevantarse.Ensuvidadeescritorhabía dado
pruebas
deuntalentodis creto, sagaz ypenetrante; habíadejado
verlatranquilidad
de sucriterio,
lafuerzade sudignidad
y ladistincióndesusma neras,esdecir,
que había mostrado las cualidades que deben adornaraundiplomático.
Don Manuel A.
Tocornal,
Ministro entonces dfe RelacionesExteriores,
quiso
utilizaresasraras ybrillantesaptitudes
yle ofreció lalegación
enMéjico.
En1863
fuéa hacersecargode esepuesto.Desde una
impasible
y fríasituación,
iba apresenciar
laangustiosa
ydesesperada
lucha deunpueblo
quedefendía he roicamentesu libertad y suindependencia,
amenazadas por laspoderosas
armasdelImperio.
En
presencia
de esa.lucha laopinión pública
de Chileseagitaba apasionada.
Revivía el sentimiento de solidaridad de la AméricaLatina,
quenoshabía arrastrado alos camposde ba tallaacombatirpor laemancipación
deotrasnaciones. Ymien trasesossentimientos,
enardecíanyagitaban
laopinión,
nues trorepresentante
enMéjico,
debíaajustarse
ensuconductaa las fríasy terminantes instrucciones del Gobierno. Eseerasu deber de dipío
friático,
pero elcumplimiento
desudeberante laopinión
lo colocabaen unaluzingrata.
Cuando volvióa
Chile, después
de terminada sumisión,
aprincipios
de1866,
lo recibió el Gobiernocon manifestaciones deunamarcadaaprobación,
y lorecibióJa
opinión
conunsi lencioglacial
yrespetuoso.Deesa misión
ingrata,
que tuvo para élundejo
amargo, sólosecomplacía
enrecordar,
que durante supermanencia
había echado lasbasesdel.primer
bancohipotecario
deMéjico,
Esetriunfo del economista cubría paraélelamargo sinsabor deotrosrecuerdos.11 A. ORREGOLUCO
entoncesdominabaenel Gobierno.
Sotomayor
Valdésrecogió
supluma
dediarista,yencabezóla redaccióndelnuevodiario. Permaneció pocotiempo
al frente deesaredacción,
enque seencontraba colocadoenundesventajosa
situación.Elcolor
incierto,
las actitudesesquivas
delapolítica
que de fendíaconsupluma,
ledabanuncolorido opacoasusescritos,
en que sólopodía
moverselibrementecuandoabordaba las heladascuestioneseconómicas.Porunmomentose
dejó
entonces arrastrarporlastentado rasseducciones de la vidapolítica.
EnAgosto
de1866seincorporó
enlaCámara comodiputado suplente
porRancagua,
yenlaseleccionesde1867,
fuéelegido
porlosdepartamentos
de Itata y deCaldera,
quesólo alcanzóarepresentarenelCon gresoduranteunperíodo
muycorto,porqueenSeptiembre
de1867
sehizo cargodeunamisióndiplomática
enBolivia.El
Gobierno,
queparecía
sentirel deber deresarcirlodesu penosalegación
enMéjico, creyó
encontrar unaoportunidad
favorable,
ofreciéndolelalegación
enBolivia,
que circunstanciasespeciales
hacíanenesos momentosla máspopular
ybrillante denuestraslegaciones.
Laaventurade
Méjico
se habíarepetido
enel Perú. Laes cuadra queenChilesehabíapiesentado
como una amistosa comisióncientífica,
enel Perúsepresentó
invocando elimpres
criptible
derechode lasreivindicacionesespañolas.
Esa
provocación
audazdespertó
enChile unabondaagitación.
Lapolítica
dela Santa Alianzaparecía
volversealevantarenlas cortes europeas, yeseamenazadorresurgimiento, despertó
en elfondodel almanacional,
laspasiones
ardientes que cincuenta años atrás la habíandominado. Sentimosrenacerelsentimiento dela solidaridaddela Américalatina,
peroentoncesno nos con tentamosconecharavuelola campana delasgrandes
alarmas;
lasmanifestacionesde laindignación
pública llegaron
aextre mos, que hacíanimposible
elmantenimiento de lasrelacionesdiplomáticas,
y elGobierno,
sevioarrastradoa una'declaración deguerra,que le arrancabaelsentimientopopular.
33
Invocando los
principios
generosos yelevados,
enqueseinspiraba
lapolítica
deChile, pedimos
suconcursoalas naciones de laAmerica del Sur.Muy
pocas dieron oídoaesepatriótico
llamadp;
entreesaspocas estaba elGobierno deBolivia,
queseapresuró
aofrecernossuadhesiónconentusiasmo.Significaba
muy poco,bajo
el puntode vistamaterial,
el apo yo deBoliviaenesaguerra, perobajo
elpunto de vistamoral,
eseapoyoeralajustificación
suprema de lapolítica
deChile,
queotrospueblos
parecían
desconoceryhastadesaprobar
con suactitud. Nossentíamoscomprendidos
yapreciados
poresa nación que nos alentaba con su entusiasmo y quenosdaba todoloquepodía
darnos. El instintopopular
recibióconemo ciónesaofrenda conmovedora:eralaoveja
delpobre,
el óbolo de la viuda.Para
explicarnos
lapopularidad
quetuvoentoncesel Gobier nodeBolivia,
necesitamos recordar un rasgoacentuado,
universal,
enlapsicología
delospueblos
queselanzanenla gue rra. En esas horas supremas,,en que parece exclusivamente dominar elimperio
de lafuerza,
en quesólolafuerza material tieneunaimportancia
decisiva,
el apoyomoral,
que material mente nadasignifica,
pero que establece unacomunidadde almaentrelospueblos,
essinembargo
loquedespierta
enellos unaemoción máshonda,
unasimpatía
másfuerteyduradera. Tenemos querecordar también el aislamiento enquevivían lospueblos
delaAmérica paraexplicarnos
lapopularidad
de quegozaba
entre nosotrosMelgarejo.
Sólo sabíamoslo que pa sabaenBolivia por las comunicaciones oficialesy la prensa asalariada. Nosospechábamos
quesuGobierno fueraunvulgar
yodiosodespotismo;
nosospechábamos
quenuestrosaplausos,
que dabanaeseGobierno cierta aureoladeprestigio,
resona bancruelmente en el seno de la sociedadultrajada
poresedespotismo,
ydespertaban legítimos
yodiosos sentimientos ha cia Chile.24 A.ORREGOLUCG
en
presencia
de laverdad,y laverdadtenía la amarguracruel deundesengaño.
Ese libronoeralaobradeun
historiador,
eranlas anotacio nesdeunobservador fino y sagaz,recogidas
díaadía,
desordenadas, inconexas,
siguiendo
lossucesos ensudesarrollocaprichoso,
peroreflejando
conviveza laimpresión
calientequeproducían
las escenasen elmomentomismo enquepasaban.
Eselibro,
simple
comentario delavidadiaria,
sehaido for mando per sísolo, lentamente;
es unhijo
del acaso, esunaobraaparte en la obraliteraria desu autor, enqueaparece
despojado
de lasgrandes
cualidadesdesuescuelayenvuelto,
sinquererlo,
enlapoderosa
corriente deotraescuela.Unaño
después
delapublicación
deeselibro,
en1872,
meocupé
deélenunestudio;
que leí enla AcademiadeBellas Letrasy quepublicó
la Revista deSantiago.
Uds.me excusarán sime
permito
leerloque decíaenaquella época lejana,
y queprobará,
porlomenos, queloselogios
que\ie prodigado-
aSotomayor
Valdés,
nosonlosobligados elogios
quemearran cala situaciónenquemeencuentro.«Las
páginas
deeselibro,
decía entonces, están trazadas conunamanotanvigorosa,
con unafranqueza
taleneldibujo,
yunaabundanciatanesmeradaenlosdetalles,
que hacenpal
pitar
nuestras entrañas comosi estuviéramos delante delcua drorealy verdadero.«Pinceladas
enérgicas,
pinceladas
de.artista,
retratanaquí
unpersonaje,
animan allá unaescena, con esaimpresión
ca liente de lavidao nospintan el desalientode unpueblo
aba tido yresignado.
«Elretratoquenosda de
Melgarejo,
lapágina
enquenarra elasesinatodeBelzu,
elbosquejo
deAntézana,
la derrota de laCantería,
la muerte deBascuñán,
sonpáginas
y cuadrosdignos
de TácitoyMacaulay.»
Anales,
se habíaescapado
de mipluma,
volvíasobre ellayla acentuaba.Talvezhabría habidomás
propiedad
enmiapreciación
silo hubieracomparado
con Suetonio.Melgarejo
notenía la gran dezatrágica
de losCésaresdeTácito,sino más bien lavulga
ridadbrutal,
el realismogrosero de los héroes deSuetonio. Peroesaapreciación
notraducíamiimpresión.
«Cuando recorría esas
páginas
—decía entonces— y escu chabaenellasese acentoamargo ydesesperado,
esaindigna
ción melancólicayprofunda,
mesentíatransportar
alosaños enque Tácito formabamisencantos y en que miespíritu,
al calor desuspáginas
defuego,
desplegaba
las alas delasgran des ilusiones.»«Sinduda—
agregaba después
—queno
hay
en ese librólaregularidad
de uncuadrohistórico,
quedista mucho de esa simetríaen los detallesyponderación rigurosa
delaspartes
queen buena estéticasepueden exigir.
¿Pero
hastaqué
punto
habríaperdido
envigor
loqueganaba
enarmonía?¿Hasta qué
puntosepodía
sacrificara una simetríade academiaesaimpresión
que naturalmenteproducen
las frasesespontáneas
yenérgicas
que saltandebajo
de lapluma
cuando se hierecon ellalainjusticia?»
«Por mi
parte,
prefiero
esediario desordenadoytremendo,
quemarcaconfuego
lo quequiere
entregar
a la execración y alodio,
aunadescripción pulida
ycastigada
quemedeje
sen tirlos esfuerzos literarios desuautor. Eldesorden,
el arrebato yaveces hasta elvértigo
le dannoséqué majestad
a laspa siones nobles.»Y terminaba el análisisquehacía de estelibrocon
palabras
intencionadas,
aque Uds. darán todo sualcance si recuerdanque hablaba deunescritor conservadordelante deuna asam blea liberal.
20 A.ORREGOLUCO
Paraser sincerocon misrecuerdosles diréque estas
pala
bras fueroncubiertasconlosaplausos
deunauditorio liberal.Cuando volvióaChile
después
desumisiónaBoliviasealejó,
de lapolítica
y de laprensa,en quesólomuchos años después
lo volvemosaverapareceren lascolumnasdeLa Unión yEl Porvenir.Escribió entonces unEstudio Histórico sobre Bolivia y se
entregó
enseguida
ala laboriosapreparación
de la obrahistó rica queél considerabacomoelcumplimiento
deundeberpia
doso,
comola obra de suamorysuconciencia,
comola reha bilitacióndesupartido.
Yahehablado del
espíritu
quelo animaba al escribir esaspáginas
yde los méritosdeesaobraliteraria,
ahora sóloquie
ro señalar las dificultadesde doctrina que embarazabansuca mino y elarteque hadesplegado
parapoderlas
eludir,El
partido
conservadorseapoderó
delGobiernodespués
deunarevuelta. Esa revoluciónera el antecedente
obligado
deesa
historia,
perosupluma, impregnada
enlas doctrinasconservadoras,
seresistíaaaplaudir
enlahistoria. loquenohabríaapoyado
enla vida. Salvó la dificultadsuprimiendo
en sulibroesa revuelta.
Empieza
diciendo sencillamente: -tEl triunfo deLircay aseguró
lapreponderancia
delpartido
conservador»,
detrásdeesafrase la revolucióndesaparece.
Para agruparentorno suyo todas las fuerzas hostilesal Go
bierno,
elpartido
conservadorlevantócomobandera la defensadela Constitución de
1828,
violada por iosatropellos
del Gobierno liberal.Así,
también,
elpartido
conservador noapa recíaenvueltoenun atentadoencontradelrégimen legalmente
establecido,
sino por elcontrario,
defendiendo lamajestad
de las institucionesyelimperio
de laley.
Esabandera
podrá
disimular elabandono deuna doctrina esencial desupolítica,
pero hacíaqueel
partido
conservador enelGobierno,
desdesusprimeros
pasos,traicionara esaban dera.
Dentrode laConstitución de
1828,
eseGobierno fuerte eraimposible.
Esa Constitución había desarmadoelpoder ejecuti
vo,lo habíadespojado
detodas susfacultades,
«sólo le habíadejado
la facultaddeaburrirse»,
comodecíaespiritualmente
el Ministro Gandarillas. Y tambiéneraimposible
reformarla,
por queesamismaConstitución establecía quenopodía
sermodi ficadaantesde1836.
El
partido
conservadornopodía,
pues, dar desarrollo a supolítica
dentrodelmarcoenque la Constitución encerrabasuGobierno,
nipodía
tampoco hacerpedazos
esemarco, sinsalir delrégimen legal.
Sotomayor
Valdés loreconoceylo confiesa. «Precisoesre conocer—diceensuhistoria—
que el cambio
político, operado
porelpartido
conservador,
fuéilegítimo,
por másque para su consumaciónsealegase
la conducta refractariadelas autorida des de1829. Ilegítimas
fueron Ja existenciaytodos los actosde todoslos
poderes
establecidosaconsecuencia de larevolu ción... El Gobierno de1830
cubriósudesnudezconelropaje
deunasleyes
quenohabían'sido
cortadasparasutalle,
y que portantodebíadesgarrarse
y saltarengirones
conlos bruscos movimientosdeunalucha encarnizada. Asíquedó pendiente
de sushombros,
perodestrozada,
la Constituciónde1828,
y así seexplica
lacontradictoria mezcladelegalidad
y dearbitrarie dadque caracterizó laprimitiva política
deaquel
Gobierno. Es curiosoobservarenlos documentosdeesetiempo
la alternativa deconstitucionalidady de dictaduraenelejercicio
delpoder».
«El
partido
vencido—dice enotraparte—aferrándose al
le-gitimismo,
tuvorazónennegarel derechodeviviralGobierno conservador yprotestarcontrasuexistenciaycontrasusactos'¿Pero,
hadebidojuzgársele
de la mismamanerapor las generaciones
posteriores
y porla historia? Paranosotros la cuestión esesta:¿Supo legitimarse
elrégimen
delos conservadores? El cursode lossucesosvaarespondernos.»
Creo,
señores, que nosepuede
llevar más allá la honradadignidad
deunescritor,
nimostrarmás al desnudosucriterio,Ahora,
permítanme
Uds. mostrarlesunapágina
enque elarteA.ORREGO LUCO
Hay
enlavida de Portalesunincidentevulgar:
essuaban donodelpoder,
molesto conlas dificultadesque estorbansucamino,
yheridoconel débilapoyo queleprestansusamigoSj
Mientrasestuvierapresente,comprendía
quetodaslas
pequeñas
ambiciones,
seocultaban enlagransombra queproyectaba
sufigura
yqueapenassealejase
delpoder,
las rivalidadesasoma ríansucabezaenelsenodelpartido.
Ese incidentevulgar
yese fácil cálculopolítico, adquieren
unaintensidaddramática,
bajo
lapluma
deSotomayor
Valdés!
Conunaluzquegradualmente
seobscurecenoshaceasistira
aquella
escena.Portalesseretiraaun
apartado
fundo de laLigua;
las divi sionesaparecen,las rivalidadesseacentúan, elpartido jilopolita
se
organiza,
tiende lamanoa susantiguos
adversarios,
domina enelMinisterio,
yamenazaapoderarse
delespíritu
conciliador delPresidente;
frotaconaspereza los sentimientosreligiosos
delpartido
conservador,
hiereasushombres,
y lleva laseguridad,
yel alardede susfuerzas,
hasta proponeruna medida que derrumbatodo elrégimen político,
que Portales habíaen tronizadoenelpoder.
Entretanto,
elpartido
conservador recibegolpe
trasgolpe;
ve queel Gobierno seescapa desus manosyvapasando
alas manosdesusantiguos adversarios;
sientesudesorganización
y suimpotencia,
yenesahora deangustia
y depeligro
vuelve susmiradas alimperioso caudillo,
quepuede
agrupar todas las fuerzas. Portalesseresisteaabandonarsuretiro;
prolonga
esainquieta situación,
ladeja
avanzarhasta elbordedel abismo y sólo entoncesparte paraValparaíso. «Llegó
aSantiago
—diceel historiador paracerrar esecuadro—el
20de
Septiembre
y el21 por la mañanatomabaposesión
delMinisterio de la Gue rraantes que eldecretodesunombramiento fueseasorprenderal
público
yanotificaralosjilopolitas
que el mayordesusenemigos
estabadentro desustrincheras. El Ministro de Ha ciendaquedó pasmado
cuando,
alllegar aquella
mañana,en contrósobre lamesadesudespacho
el decreto-enque el Pre sidente de laRepública
nombrabaaPortales Ministro dela Guerra»,REVISTACHI'.ENA 29
delicadas
gradaciones,
quenosllevan al desenlace dramáticoy nos hacencomprender
que desde ese momento,la voluntadimperiosa
delMinistro,
novaaencontrarensupartido
ni difi cultades nitropiezos,
yque todos loseguirán
ensilencio,
dócil mente, hasta dondequiera
ir,
hastaesaguerra que le costó la vida y que ló hahecho inmortal,Esaguerrafuéuna
inspiración genial
desupolítica,
porqueenrealidadno obedecíaaunaidea claramente formulada en los
espíritus,
sinoalimpulso
irresistibley hondo deuninstintoque elencadenamientode lossucesos
posteriores
nospermite
ahoratraslucir.Siexaminamosel
conjunto
delas relaciones internacionales de laAmérica delSur,
vemosque sólo ha habidoen ella dospaíses
quehan obedecidosiempre,
constantemente, invariable mente,aunamismaorientaciónensupolítica:
Chileyel Bra sil. Lapolítica
del Brasil seha encaminadoaevitarlarecons titución del virreinatodel Ríodela Plataylapolítica
deChileaevitar la reconstitución delvirreinato delPerú. Esa
política
ha mantenidoelequilibrio
americano yes el lazo secretoque estableceunaíntimaarmoníaentreChiley elBrasil,
unaarmo nía quebrota del fondodel instintopopular,
que nubespasaje
raspodrán
'talvezporunmomentoobscurecer,
pero que per maneceráensímismainalterablemientrasunouotronoaban donenlaorientaciónquelosdoshanseguido.
Esa guerravictoriosaesparanosotrosel
epílogo
inmortal de la vida dePortales.Sotomayor
Valdésescribíaese libroconamor, conunasa tisfacciónorgullosa
yunaescrupulosidad
aquenoseha sabi do hacerjusticia,
acaso porquenuncalahizo valer con sus alardes.Creía que no sóloera necesarioel conocimiento de los he chos sinotambién
respirar
en'la atmósfera en que sehabíanproducido,
y lo veíamosleer todos los diarios deaquel tiempo,
nosóloenloquepudieran
referirsealapolítica,
sino también alos acontecimientossociales,
alos crímenes que habían llama dolaatención,
aloshechosvulgares
delacrónica,
alosavisos3° A.ORREGOLUCO
esolo
comentaba,
lorecogía,
loanotaba,
para hacer que revi vieraensuespíritu
la atmósfera desvanecida por losaños, y todo eso, queda al sentimientode la historia una vida y un relieveextraordinarios,
esuntrabajo
enormequenoaparecea losojos
dellector.Pero
hay
un detalle en esahistoria quetalvezsólo los investigadores
habránapreciado
ensuvalor.A
cada pasose en cuentranensulibro citas de artículosdediariosyalpie
de lapágina
estáanotado el nombre del autor. En esetiempo,
sinembargo,
erararoencontrarunartículofirmado; aparecían
casi todosconunpseudónimo
osinnombre;
era necesario descu briralautorenesos casos.¡Qué
delaboriosainvestigación exigía
esetrabajo
destinado apasarsinserapercibido!
Esegrancuadro
histórico,
queéltrazabaconunarteconsumado,
haquedado inconcluso,
pordesgracia.
No fué lamuerteloque vinoa
interrumpir
al artistaensutarea; fué lavida,
fueronlas
imperiosas exigencias
delavida. Vivía en unaépoca
enque,según
unaexpresión
tanpintoresca
comoamarga, «la literaturavivíade losliteratos,
pero los literatosnovivían de la literatura». Esas durasexigencias
de la vida loobligaron
aaceptarlaSubsecretaría del MinisteriodeHacienda. Fuéesala
época
denuestramayorintimidadyconservotodavía
viva,
frescalaimpresión
desuslargas
conversaciones deaquel tiempo
en que suspalabras
teníansiempre
undejo
de tristeza yavecesundejo
de amargura.No
podía
sentirse feliz enaquella
brillanteyelevada situa ción porque,simeespermitido desfigurar
la hermosaafirma cióndeMichelet,
solopuede
serfelizelhombre,
elserhumanoque
puede seguir
sudestino,
es decir quepuede
consagrarse aaquello
paraquehasido destinado.Él
tuvoque inclinarseresignado
sobreelpupitre
delaSub secretaría,tuvoque descender delasregiones
elevadas delespí
REVISTA
condenado a
vigilar
laescrupulosa aplicación
denuestrasle yesaduaneras.Esuna
pequeña
inconsecuenciaaquesehanvistoigualmen
te condenadosotrospartidarios
deesadoctrina del librecambio,
que hasidotancruelconsusdefensoresytan desastrosa paratodos..Don
Zorobabel Rodríguez,
miquerido amigo,
y elmuyque ridocolega
deUds.,
fué también unconservadoryunlibrecambista,
y por esas irónicasexigencias
de lavida,
él,
que comoconservadorhabía combatido laenseñanza delEstado,
sevio,
por la fuerza de las cosas,convertidoenprofesor
de economíapolítica
enlaUniversidad delEstado,
yél,
que había sido elapóstol infatigable
dellibrecambio,
se vio condenado apasar los últimosaños de suvidaenlaSuperintendencia
de lasaduanasdelaRepública?
Hay
en todo eso unapicante
yligera
inconsecuencia,
quepuede
hacernossonreír,
pero tambiénhay
unproblema
de orga nizaciónsocial,
que debe hacernosmeditar.Estamos viendo hombres dotadosde
excepcionales
yadmi rablesfacultades,
esterilizadasporlasexigencias vulgares
de lavida,
que losaparta
delterrenoenquepudieran
darlesexpan siónydesarrollo.¿Qué
pensarde unaorganización
social en queesehechosepuede
producir?
Lanaturalezanoha sidonunca
pródiga
endones de estegé
nero, y, sinosabe utilizarloslasociedadque recibe susfavo res,s¡ entregainteligencias privilegiadas
paraque lasconsuma y las devore la rutinade lavida,
está fatalmente condenada a aparecer estéril yhundirseenla obscuridad delmenosprecio.
Una sociedad quenosabe utilizar sus
grandes
fuerzas,
que las esterilizaylasdisipa,
acusaindudablemente unaorganiza
ciónmuydefectuosa,
revelaquenosiente el deber decooperar aldesarrollo intelectual de nuestrotiempo.
Los dones de la naturaleza envuelvenunaresponsabilidad
comotodas lasfortunas.
per-32 A.ORREGOLUCO
dido,
una oladeindignación
selevantaen nuestroespíritu
ydejamos
caer unamirada dedesprecio sobre/aquellas
socieda desbárbaras,
que nosupieron
apreciar
los monumentos delarte.
Cuandoveannuevas
generaciones
que haquedado
inconclusala Historiade
Sotomayor Valdés,
inconclusa también lasoberbia HistoriadeIsidoro
Errázuriz,
inconclusastantasotras,ysedé la fácil
explicación
de esefenómeno¿qué
miradadejará
caeresanueva
generación
sobrenosotros?Peroestonoes
simplemente
una cuestión deresponsabilida
desydeberes,
esunacuestiónrque
noscolocaenpresencia
deuninteresanteypenoso fenómeno social. Esunfenómeno que
basta insinuarparahacerver su
importancia
ysupeligro.
Todosven que
hay
enlaprensaunafuerzaenorme,indiscutible;
queeneldiario yenellibro^no sóloseforman lasideas,
sinotambién lossentimientos
deunasociedad,
que ahíseinspira
sualma,
todo lo que ladirige
yrealmentela
gobierna.
Eldiario,
ellibro,
penetranentodaspartes,por todaspartes circulancomoelaire,
llevando elpensamiento
del escritor hastalos últimos
rincones;
van derramandoentodas partesideas ysentimientosquegerminan
ensilencioyhundensusraícesenla
profundidad
de losespíritus.
Yamedida que la sociedad,se desarrolla ese
poder
sevahaciendo más extenso,va
yendo
másallá,
hastaquellega
un momentoenquenopodemos
entrar enningún
hogar
sinen contrarque el librohallegado
antesquenosotrosy haprinci
piado
adesarrollarsuacción dominadoraenlosespíritus.
Yesa
acción,
nosóloseextiendeenelespacio,
seperpetúa,
persevera, y,atravésdel
tiempo
y delossiglos,
lapalabra
del escritorresuenatodavíaenel oído dela humanidad.Esa fuerza perseverante,