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La Administración de la Innovación Educativa: El Caso de la Primaria "Benito Juárez" de Tuxtepec, Oaxaca y el Programa de Escuelas de Clidad-Edición Única

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(2)

La Administración de la Innovación Educativa: El Caso de la

Primaria "Benito Juárez" de Tuxtepec, Oaxaca y el Programa de

Escuelas de Clidad-Edición Única

Title

La Administración de la Innovación Educativa: El Caso de

la Primaria "Benito Juárez" de Tuxtepec, Oaxaca y el

Programa de Escuelas de Clidad-Edición Única

Authors

Guillermo Guardado Campa

Affiliation

ITESM-Universidad Virtual

Issue Date

2006-05-01

Item type

Tesis

Rights

Open Access

Downloaded

19-Jan-2017 07:09:08

(3)

UNIVERSIDAD VIRTUAL

ESCUELA DE GRADUADOS EN EDUCACION

La administración de la innovación educativa:

El caso de la primaria “Benito Juárez” de Tuxtepec, Oaxaca

y el Programa de Escuelas de Calidad

TESIS PRESENTADA

COMO REQUISITO PARA OBTENER EL TÍTULO

DE MAESTRO EN ADMINISTRACION DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS

Autor: Lic. Guillermo Guardado Campa

Asesora: Mtra. Norma Guadalupe Pesqueira Bustamante

(4)

La administració n de la inno vac ió n educativa:

El caso de la primaria “Benito Juárez” de Tuxtepec, Oaxaca

y el Programa de Escuelas de Calidad

Resumen

El presente estudio de caso se realizó en una escuela primaria o fic ial

vespert ina de Tuxtepec, Oaxaca y tuvo la finalidad de conocer có mo

se ha desarro llado el proceso de inno vació n que se imple mentó para

lograr un cambio en la práct ica educat iva, así co mo ha influido en la

co munidad educat iva a partir de la part icipació n de ésta en el

Programa Escuelas de Calidad. Para recabar informació n del

contexto se tomaro n en cuenta datos cualitat ivos y cuant itat ivos

obtenidos de entrevistas a maestros y directivos, registro de

observació n, revis ió n de documentos y estadíst icas de los alu mno s.

Las preguntas de invest igació n fueron: ¿Cómo ha incidido en la

co munidad esco lar la realizac ió n del pro yecto? ¿Có mo ha influido

en el clima esco lar la part icipació n en este proyecto? ¿Có mo

(5)

Índice

Página

1 Administración de instituciones educativas... 6

La práctica administrativa………. 10

La administración escolar………. 12

Cultura organizacional………. 14

Administración del tiempo………. 15

Clima social……….... 18

Relevancia del presente estudio de caso para entender

y mejorar las prácticas de la administración de instituciones

escolares……….... 21

Presentación de los capítulos del informe de investigación……….. 21

2 Dirección, liderazgo y cambio en la administración de

instituciones educativas………... 25

Dirección de instituciones educativas……… 26

La función directiva……….. 26

Dirección y liderazgo………... 28

Tipos de liderazgo en la dirección de instituciones

Educativas………. 31

Cambio educativo……….. 36

Elementos del proceso de cambio……….... 37

Cultura de trabajo y cambio educativo……… 38

El rol del director en el proceso de cambio……….. 39

El rol de los maestros en el proceso de cambio………... 39

Formas de resistencia……….. 40

El cambio educativo en el marco del Programa Escuelas de

Calidad………... 41

Objetivos del Programa Escuelas de Calidad………... 42

Participación de las escuelas en el programa………... 44

Condiciones para la participación de las escuelas…….. 45

3 Contexto situacional……….… 47

Características de la escuela de este estudio de caso………. 48

Personal docente……….... 49

Características de los alumnos de esta escuela……….. 54

Problemática detectada en los alumnos……….. 55

(6)

Tipo de investigación………. 65

Objetivo de investigación……….. 69

Selección y características de la muestra………... 70

Participantes en la situación de estudio………... 71

Categorías de análisis……….... 71

Instrumentos para recabar información……… 72

Documentos………. 72

Entrevistas………... 73

Registros de observación………. 76

Instrumentos para validar la información………. 77

Diario del investigador……… 77

Member chequing……… 78

Peer debriefing………. 78

Triangulación de la información ………. 78

5 Presentación de la información obtenida……… 81

Condiciones de realización del proyecto educativo………81

Reuniones de Consejo Técnico Escolar realizadas………….. 88

Forma de organización del personal docente para

desarrollar el proyecto educativo……… 91

El proceso de liderazgo en el desarrollo del proyecto

Educativo……… 92

Liderazgo del director en el proceso de cambio……….94

Liderazgo de los docentes en el proceso de cambio………….. 95

El proceso de cambio en la administración educativa de la

Escuela……… 95

Situaciones que favorecieron el cambio………97

Disposición de los directores………98

Disposición de docentes y alumnos………. 99

Participación de los padres de familia………. 101

Formas de resistencia detectadas………. 102

Incertidumbre al inicio del proyecto………. 103

El miedo al cambio……… 105

Impacto de la implementación del proyecto educativo………. 106

En los docentes………. 107

En los alumnos………. 108

En los padres de familia………. 109

En el director……….. 110

6 Análisis de la información……….. 112

Análisis de los estilos de liderazgo detectados………. 113

(7)

Docentes………. 118

Consideraciones en torno al proceso de cambio educativo

observado……… 120

Condiciones que favorecieron el proceso de

cambio……….. 121

Cambios generados en la administración

educativa de la escuela investigada………... 123

El proceso de cambio en la cultura

Organizacional………. 125

Formas de resistencia al cambio registradas……… 128

Actitud de los docentes en el proceso de cambio…………... 129

Administración del tiempo de directores y docentes………. 131

7 Conclusiones y recomendaciones………. 135

Lista de referencias... 145

(8)

1. Administración de instituciones educativas

En este capítulo se analiza el tema central de este estudio,

la admin istració n de institucio nes esco lares, centrándose

especialmente en la ad ministració n de institucio nes o ficiales y en

el t ipo de lid erazgo que en ellas se ejerce con el fin d e ubicar el

presente estudio de caso. Para desarro llar este cap ítu lo se han

tomado como fundamentos los referentes teó ricos obtenidos en

lo s cursos básico s de la Maestría en Administració n de

Inst itucio nes Educat ivas, en dond e el autor ha recibido la

infor mació n teórica base de su for mació n en estudio s de

po stgrado co mo son: Aprendizaje Org anizacio nal y Cambio

Educat ivo , Teoría y Diseño de Organizaciones Educat ivas y

Planeació n en I nst itucio nes Educat ivas, además de la o bser vac ió n

de la inst itució n invest igada que sirvió de referente en el caso

que se presenta co n la finalidad de explicar la situació n en la cual

tuvo lugar u n proceso de cambio en la administració n educativa y

en el perso nal docente de una escuela pr imaria o ficial del Estado

de Oaxaca.

Se explica asimis mo la razó n po r la que se decidió realizar

el estudio de caso y poster iormente se presentan lo s capítulo s que

co mprenden este infor me de invest igació n.

E l proceso de inno vació n inició cuando el personal docente

de la escuela estudiada analizó las dist int as problemát icas y

(9)

la lectura en lo s alu mnos era pr ior itar io. E l co lect ivo docente

bu scó las causas que lo originaron y para eliminar lo decidieron

imp lementar nuevas metodologías de enseñanza p ara mejorar el

aprendizaje co n sus alumno s, a través del acuerdo for mal de

modificar las empleando recursos didáct icos de mayor impacto en

lo s alumno s.

Para los docentes en México llevar a cabo una inno vació n en

su práct ica implica un esfuerzo especial d ebido a que las

práct icas de lo s profesores tienden más al aislamiento (Fullan y

Hargreaves, 2000), entonces cuando se deciden a inno var en

co lectivo representa un cambio de esquema que provoca

resistencia y temores por parte de lo s maestros. Aunado a esto, en

las escu elas públicas se ap lican los pro gramas de estudios, se

utilizan libros y apo yos que son elaborados por la autoridad

educat iva a nivel central, sin considerar p lenamente las

especificidades de lo s alumno s de otras reg io nes, lo que provoca

situacio nes difíciles de enfrentar y los maestros se ven en la

necesidad de buscar estrategias qu e les hagan o btener buenos

resultados en su labor adaptando las act ividades que se aplican

para lograr los objet ivo s y afrontar el imp acto de estas polít icas

(Senge, 1999).

Por ello , es necesar io qu e en la ad ministració n de las

inst itucio nes edu cat ivas, de acuerdo co n Baldr ige (cit ado en

(10)

excelencia para incrementar la calidad y productividad de

organizacio nes co mo: est imular el orgullo que provoca el

reconocimiento, reconocer logros de quienes mejoran la calidad

de bienes y ser vicio s, establecer lo s lineamientos que pueden

aplicarse y pro porcio nar orientació n a las organizacio nes que

deseen administrar co n calidad para lo grar el camb io de cult ura.

Esto s criterio s so n los qu e se señalan como base para

obtener la calidad en lo qu e se co noce co mo estándares I S O 9 00 0

para el sector industrial que adaptado a educació n se señala co mo

I S O 101 5 : Lin ea mien to s p a ra la in terp reta ción en p rog ra ma s d e

ed u ca ción y que se co nsideró para crear el Premio mexica n o d e

ca lidad que tiene co mo propósito promover el establecimiento de

procesos integrales de calidad.

La admin istració n de institucio nes educat ivas requiere de un

gran esfuer zo de parte de los d irect ivo s para generar un cambio

de acuerdo con las nuevas concep cio nes q ue de la escuela exigen

una reconstrucció n y un afinamiento de la tarea de dir igir las para

obtener la calidad educat iva con lo s recur so s que se le asig nan,

para que la sociedad mejore y qu e incida en el aprovechamiento

de los alumnos.

En la mayor ía de las escuelas de carácter público no se ha

desarro llado una cultura de calidad que modifique los procesos

que se emp lean; aú n se desconoce có mo lograr la calidad total

(11)

con las act ividades que se señalan en el Plan y Programas de

Estudios de la Secretar ía de Educació n Pública sin analizar los

problemas de aprendizaje desde u na p ersp ect iva sistémica que,

co mo se sabe, tiene diver sos niveles de explicació n co mo son: a)

explicació n fáct ica, que co ndena a sus auto res a la po sició n

react iva, b) exp licacio nes basadas en patrones de condu cta que se

concentran en ver tendencias d e más largo plazo y evaluar sus

imp licac io nes y c) exp licació n estructural –menos co mún y más

potente- se concentra en la respu esta a la pregu nta ¿Qué causa los

patro nes de conducta? (Senge, 1999).

No se acostumbr a ver el mundo como un to do, se prefiere

verlo por partes co mo también se ve un pro blema, es decir, su s

efectos no sus causas; lo grar el pensamiento sistémico en cambio

ayudaría a pensar en so lu cio nar los pro blemas desde su

estructura, llevaría a int errelacio nar lo qu e sucede para

so lucio nar el pro blema, es decir, poner en práctica las cinco

disciplinas que so n:

-Pensamiento sistémico

-Dominio perso nal

-Modelos mentales

-Construcció n de una visió n co mpartida

-Aprendizaje en equipo

La práct ica del pensamiento sistémico inicia con la

(12)

lo s actos pueden refor mar se o equilibr arse entre sí y sug ier e que

todo s comparten la responsabilidad por lo s problemas generados

po r un sistema del que se fo rma parte; pero entendiendo que a

cada int egrante le corresponde rea lizar una funció n específica

para que el siste ma sea mo dificado en lugar de buscar culpables a

lo s problemas, empleando un lenguaje nuevo para descr ibir los

problemas.

E l proceso de realimentació n t iene do s formas la refo rza d o ra

o a mp lificado ra que es la que sucede cuando lo s problemas

crecen y aceleran el derrumbe de la situació n y la co mp en sad o ra

o esta b ilizad o ra cuando la co nducta se dir ige a las metas a

alcanzar y se puede co nstruir el lenguaje del pensamiento

sistémico .

Pero este proceso también ha tenido d emo ra s, o sea

int errupcio nes que han hecho que los objetivos se vayan

alcanzando po co a poco, precisamente po rque co mo inst itució n

pública no se cuenta con un apo yo irrestr icto para llevar lo a cabo ,

ya sea de los docentes o lo s administradores de la educació n.

La práctica administrativa

Para entender lo que significa la práct ica administrativa y

aplicarla a las funcio nes del director de institucio nes educat ivas

es importante conocer las etapas por las que ha pasado la

administració n. Estas etapas se div iden en clásica, hu manista,

(13)

de acuerdo a sus caracter íst icas definen los tipos de

administradores:

Los administradores clásicos super visan los aspectos

operativo s de la tarea; los humanistas se preocupan porque la

calidad en las relacio nes de trabajo reper cutan favorablemente en

la realizació n de las tareas del equipo ; el sistemát ico ve a la

escuela co mo un sistema int egrado por estructuras y funcio nes

cuya meta es cump lir lo s o bjet ivos generales establecidos por

dicha escuela y la etapa de cambio busca alcanzar la excelencia

organizacio nal, que es el equilibr io entre la eficacia y la

efic iencia en todos los niveles de la escuela, a través de la

co mpet it ividad y la glo balizació n. La tabla nú mero uno no s

seña la cuál es la act itud de los jefes o direct ivos en cada uno de

(14)

Administración clási ca

Ad ministra ción humanist a

Administ ra ción sisté mi c a

Ad ministra ción del ca mbi o

a ) Aut o ri t ar i os . b) Sup er v is o r es r ig ur o s o s. c ) I nt ol er a nt es d e los e rr o r es. d ) O r ie nt ad o s a la t a r e a. e ) D esc o nf iad o s d e sus

s u ba lt e r nos

a ) B us c an l og r ar e l c o no c im ie nt o d e l g r up o co mo lí de r

b) C o nf í a n e n q ue l os i nd i vid uos p ue d e n t r a ba ja r c o n c a lid a d. c ) S e o r ie nt a n a la g e nt e

d ) Le s p r eoc upa la mo t iva ció n de s us

c o labo r ad o r es e ) B us c an c r e ar u n c l i ma labo r al f a vor a ble.

a ) Se i nt e r e sa n p or e l me dio a mb ie nt e e xt e r no.

b) C onc i be n e l t r a ba jo c omo i nf l ui do p or e l a mbie nt e . c ) Pr ivile g ia n l a pl a ne a ció n y la i nf or ma c ió n e n e l t r a ba jo .

d) Pa sa n d e t a r ea s a pr o ce so s e n al r e ali za c ió n d e l t r a ba jo . e ) V e n a l a or g a ni za c ió n c omo s is t e ma.

a ) B us c an l a e x ce le nci a y s e r c o mpe t it i vo s . b) S e ad a pt a n a lo s c a mbi os .

c ) B us c an l a c a lid ad y la e f ic ie nc ia . d ) B us c an la me jo r a co nt i nua y p e r mane nt e. e ) Tie ne n vis i ó n d e la r go p la zo.

Tabla 1. Act itudes de los direct ivos en lo s difer entes t ipos de administrador.

Se puede observar que la co mbinació n de estas

caracter íst icas define a lo s actuales dir ectores esco lares debido a

que es difícil encontrar a alguien co n rasgo s específico s qu e lo

ubiquen en algún t ipo en especial.

La administración escolar

E l mo delo actual del d irector administrat ivo es el de

administrador empresarial porque el uso de técnicas de

administració n implica la importación dentro de la escu ela de

estructuras, tipo s de relacio nes y procedimientos de control

organizat ivo tomado s de las empresas. El d irector ad ministrat ivo

es el jefe ejecut ivo de la escuela que se apoya en u n equipo

co mpuesto por el subdirector, los pro fesores, personal

administrat ivo y un co mité de padres de familia; y a su vez

depende de otro equipo super ior para llevar el co ntrol de la

[image:14.612.138.512.78.284.2]
(15)

que definen sus responsabilidades para el desarro llo de las

act ividades inherentes a la educació n.

Es importante integrar difer entes ámbito s de conocimiento

para entender la ident idad, los límites y la coordinació n

inst itucio nal, también resu lta necesar io establecer distincio nes y

relacio nes entre las diferentes teorías existentes para explicar las

organizacio nes esco lares porque co mo señala Ho yle (1981, citado

en Antúnez,1998): “Los centro s esco lares no son ciertamente

organizacio nes consistentes en partes fuertemente articuladas

func io nando armonio samente hacia la consecució n de lo s

objet ivos señalados...”

La inst itució n esco lar considerada co mo organizació n

constitu ye u n contexto esencial para el desarro llo de los planes y

programas de estudio, el aprendizaje de lo s alumno s y la

act ividad docente que realizan lo s pro fesores. E l contexto

esco lar está configurado por mú lt iples dimensio nes y elementos

que, en su conju nto, generan las co ndicio nes organ izat ivas en las

que se van a llevar a cabo los procesos curr icular es y de

enseñanza que son el núcleo de la o rganiz ació n y que, po r tanto,

influirán en la act ividad docente de los pr ofesores, y en el

aprendizaje de lo s alu mno s, González (cit ado en De Vicente,

2001), esta definició n es aceptada po r la mayor ía de lo s autores

aunque alg unos co nsideran q ue debe hacerse un esfuerzo para

(16)

tratar de co ncebir la es cu ela como una o rg an iza ción al invest igar

las similitudes con dist intas organizacio nes, o tratar de concebir

la n a tu ra leza d e la o rga n iza ción de la escuela ana lizándo la co mo

un sistema social y que generalmente co ncluyen aceptando que

las escu elas son un tipo socia l de organizació n (Bacharach y

Mitchell, 1981; Cohen, March y Olsen 1972; Weick, 1972 ; Meyer

y Rowan, 1978, citado en Fullan y Stiegelbauer, 2004).

Cultura organizacional

En la rutina esco lar se co nfu nde ser d irector de una escuela

con la tarea de crear condicio nes par a la consecució n de

objet ivos estrictamente didáct icos o a la preo cupació n por

obedecer mandatos burocrát icos. En ambas sit uacio nes se llega a

descuidar o bjet ivo s no menos importantes para poder sacar

adelante la gest ión de una inst itució n y tener la capacidad p ara

que esa inst itució n co nsidere todas las dimensio nes que le dan

sent ido co mo organizació n (Po zner de Weinberg, 1997). Estas

dimensio nes son:

- Dimensió n p edagógico-curr icu lar que hace referencia a los

fines y o bjet ivo s específicos o razón de ser de la escuela en la

sociedad.

- Dimensió n co munitar ia q ue consider a las relacio nes entre

sociedad y escu ela, esp ecíficamente entre la co mu nidad local y

(17)

- Dimensió n admin istrat ivo -financiera co nsidera lo s recursos

necesario s, dispo nibles o no, con la finalidad de o btener los,

distribuir lo s y opt imizar los par a conseguir la gest ión de la

inst itució n.

- Dimensió n o rganizacio nal-operat iva que const ituye el

soporte de las demás dimens io nes pro poniéndo se art icular su

func io namiento.

Hasta antes de la implantació n del Pro grama Escuelas de

Calidad (PEC), la cultura organizacio nal de la escuela reflejaba

lo que po r costumbre los maestros realizaban en el desempeño de

las diferentes co misio nes del Consejo Técnico Consult ivo : las

act ividades del trabajo en su grupo , las planeacio nes para

participar en lo s programas que se requerían en las fechas a

conmemo rar, en sí, lo que ya era rutinario pro curando dar mayor

relevancia al trabajo en la conducció n del proceso

enseñanza-aprendizaje co mo la organizació n de lo s contenidos a desarro llar,

elaboració n de mater ial didáct ico y evaluacio nes para lograr lo s

propósitos del programa de estudios. Pero estas actividades

tuvieron que ser mod ificadas después del análisis que se realizó

para inscr ibir se en e l PE C.

Ad ministració n del t iempo

Para organizar el tiempo empleado en la co nsecució n d e los

(18)

para integrar a la co mu nidad esco lar, corrigiendo alg unas

deficiencias co mo la falta de hábito en e l ejercicio de la

participació n, del trabajo en equipo, la toma de decisio nes en

grupo para generar ag ilidad y operatividad en el fu ncio namiento

de las reunio nes co leg iadas (Antúnez, 1998), debiendo iniciar co n

una buena organizació n y co municació n para clar ificar lo s puntos

a tratar para generar congruencia entre todos lo s integrantes.

La inno vació n puede ser facilit ada o bloqueada si no se

utiliza ad ecu adamente ese recur so importante que es el t iempo.

Los maestro s pueden incrementar el t iempo de trabajo al

organizar a sus alu mno s en equipos ya que ellos pueden inclusive

trabajar fuera de la jornada de clase, el trabajo individual con lo s

alu mno s así co mo la planificació n de las clases en co lect ivo con

sus co mpañeros de grupos paralelo s pued e co ntribuir a mejorar la

calidad de la enseñanza ( Fullan, 1991, citado por Fullan y

Hargreaves, 2000).

La contr ibució n de los directo res y subdir ectores al mejor

aprovechamiento del t iempo de los docentes será, confo rme

seña la Fullan (1991, cit ado por Fullan y Hargreaves, 2000)

cubr iendo las clases cuando por motivos impo rtantes los maestros

falt asen a sus actividades ya qu e así demo strar ían su co mpro miso

(19)

Los docentes d e nuestro país co nsideran que el t iempo que

se dedica a las act ividades esco lares es muy reducido, apenas 200

días de clases dur ante el año esco lar sin d esco ntar los que se

suspend en por actividades que en ocasio nes no tienen nada qu e

ver con lo educat ivo e insuficiente po rque no se logra abarcar la

totalidad d e los contenidos que se señalan en el Plan y

Programas de Estud io s, siendo un requerimiento esencial que

todo s lo s días haya clases y que el tiempo se emp lee de manera

óptima (Fu llan y Hargreaves, 2000).

Aunque es cierto que no necesariamente más tiempo de

clases significa mayor y mejor aprend izaje, si se dest ina menos

tiempo las oportunidades para el aprendizaje se reducen. E n la

tabla nú mero dos se presenta la distr ibución de tiempo que

sugiere la Secretar ía de Educació n Pú blica para la educació n

(20)

ASIGNATURA

HORAS CLASE

POR AÑO HORAS CLASE POR SEMANA

Españo l 240 6

Matemát icas 200 5

Ciencias

Naturales 120 3

Historia 60 1.5

Geografía 60 1.5

Educació n Cívica 40 1

Educació n

Art íst ica 40 1

Educació n Fís ica 40 1

[image:20.612.140.477.77.329.2]

TOTALES 800 20

Tabla 2. Distr ibució n d el t iempo dest inado a las asignaturas de Educación primar ia.

Clima social

Cuando se habla de sociedad se alude a u na diversid ad de

personas que la integran, con difer entes caracter ísticas entre sí,

tal es la esencia de la co ndició n hu mana. En una sociedad co mo

la actual que se señala co mo democrát ica, plural, glo bal y do nde

se respeta a la persona, a la dig nidad y a la diversidad humana,

sea sociocu ltural o de cualquier otra índo le, la educació n se

constitu ye co mo uno de los pilar es de la mis ma (Latorre, 2002).

Las relacio nes humanas en una inst itució n educat iva se

efectúan por la int eracció n de todos sus integrantes (docentes,

direct ivos, alumno s, padres) co n la sociedad realizando la funció n

(21)

(2004, p. 97) mencio na que “E n el desarrollo de los sistemas

organizat ivos de educació n debemo s tener presente que el clima

de trabajo es uno de los deter minantes del éxito o del fracaso

esco lar”. Po r ello, es necesar io que el direct ivo esco lar cons idere

todo s lo s aspectos que contribuyen a generar un clima de trabajo

adecuado, compro met ido con los objet ivos de la educació n donde

el trabajador se sienta co mpro metido con su inst itució n para sacar

avante los objet ivos d e ésta y pugnar por eliminar el trabajo

ind iv idualista.

Pero pretender eliminar el trabajo ind ividualista no só lo

significa que se deba pug nar por hacer que lo s do centes dejen

atrás su práct ica aislada que lo s limit a par a acceder a ideas

nu evas y mejo res so lucio nes para logr ar el cambio educat ivo,

Lortie (1975, citado en Fullan y Hargr eaves, 2000) sino que

pugnen por eliminar la inco mpetencia de los alu mno s, los co legas

y de ello s mis mos.

También debe co nsiderar se el importante papel que juegan

lo s padres de familia en la labor educat iva puesto que las

escuelas pú blicas funcio nan co n la inver sión de recursos sociales

y par adó jicamente, en muchas escuelas se considera que lo s

padres de fa milia no tienen razón ni leg it imidad para inter venir

en ellas (Fullan y Hargreaves, 2000).

En este sent ido, po dría pensarse equ ivo cadamente que los

(22)

inst itucio nes porque es una tarea difícil construir una relació n

entre escuela y paterfamilias por la diver sid ad de opinio nes que

ello s t ienen respecto a la escuela y lo s maestros, pero se trata de

fijar nuevas reglas que facilit en la cooperació n para realizar lo

que a cad a quien le corresponde y que a lo s padres les

corresponde co mo aliados de la tarea edu cativa (Fullan y

Hargreaves, 2000).

Por ello , si la escuela reco noce el derecho de los padres a la

infor mació n de lo que sucede en ella y ello s asumen la

responsabilidad que tienen en el cuidado de la salu d mental y

física de lo s niño s así co mo el establecimiento del amb iente

familiar idó neo que fo mente la segur idad y la co nfianza de ello s,

se estarán cr eando las cond icio nes para que la escuela se

convierta en u na o pció n de convivenc ia y para el aprendizaje

sistemát ico.

En la escue la pr imaria se pretende incorpo rar socialmente al

niño por lo que requiere apr ender nor mas y reglas, for mas de

ordenar la realidad, de percib irla, de interpretar la y de viv irla

(Mercado, 1982, citado en Namo de Mello , 2004). Esta necesidad

se relacio na co n la for mació n de esquemas de pensamiento,

sent imiento y acció n. Las práct icas socializadoras van

ind uciendo al individuo a viv ir de acuerdo y para la sociedad a la

que pertenece. E l aprendizaje que él adquier e es el resultado de

(23)

cumplir co n esta funció n, y es el r esultado de la part icipació n

social en general por lo que se pu ede decir que se aprend e a vivir,

viv iendo .

Relevancia del presente estudio de caso para

entender la innovación de las prácticas que se

realizan en las instituciones educativas

Al desarro llar la invest igació n se observaron los diferentes

aspectos que influyen en la gestació n y desarro llo de un pro yecto

educat ivo, mismo que implica un cambio en la administració n

educat iva, lo cual puede advert ir a otras escuelas con condic io nes

similares de co ntexto para que tomen en cuenta el t ipo de r iesgos

y resistencias que se pueden presentar, así co mo los aspectos que

han co ntr ibuido a la mejora de la inst itució n y del personal

do cente co nstituido co mo colect ivo que está convencido de la

necesidad de atender los pr incip ales problemas que aquejan a la

co munidad esco lar, principalmente los der ivados de la práctica

do cente y que repercuten en el aprendizaje de los alumnos.

Presentación de los capítulos del informe de

investigación

En este primer capít ulo se presenta la temática del caso

presentado y su impo rtancia en la administración del proceso de

camb io que se realizó en el plantel donde se llevó a cabo la

(24)

En el cap ítu lo 2 se habla de la lit eratura que sirvió co mo

referencia para analizar las co ndicio nes de realizació n del estud io

presentado tomando en cuenta los concepto s que se mencio nan.

En el Capítulo 3 se explica el contexto situacio nal do nde se

desarro lló el caso de estud io, las condicio nes que se presentaro n

al llevar lo a cabo y el fo cus de indag ació n donde se realizó la

investigació n, además se info rma sobre la s act ividades que se

realizaron en la escuela al implantar el proyecto de inno vació n y

las car acteríst icas sobresalientes de la organizació n y

administració n del p lantel.

E l capít ulo 4 hace referencia a la metodo logía que se emp leó

para llevar a cabo el estudio, incluye las pregu ntas y o bjet ivos

de la investigació n, los instrumentos para recabar y validar la

infor mació n así co mo las catego rías de análisis y la tr iangulació n

de la infor mació n para co mprender lo que se enuncia. Las

preguntas que se tomaron en cuenta para realizar la

investigació n, el ob jet ivo de la misma, lo s instrumento s para

recabar in formació n co mo entrevistas, análisis de docu mentos,

instrumentos para validar la infor mació n y las categor ías de

anális is qu e sirvieron co mo referencia para realizar la

investigació n.

El capít ulo 5 aborda la presentació n y anális is de la

infor mació n que se obtuvo, las condicio nes de realizació n, la

(25)

inno vació n en la práct ica y su relevancia en las escuelas públicas

de educació n primar ia considerando el análisis de la escuela

do nde se obser vó el caso.

En el cap ítu lo 6 se realiza e l análisis de lo s resultados

obtenido s de acuerdo con los referentes teó ricos que se

mencio nan en el Capítulo 2 validando o contrastando las ideas

expuestas y lo s datos obtenidos al r ealizar la invest igació n.

En el cap ítu lo 7 se mencio nan las co nclusio nes y

reco mendacio nes que se der ivan del trabajo realizado y de

acuerdo al juic io del invest igador se consideran de ut ilidad para

futuras invest ig acio nes de acuerdo con la finalidad de mejorar la

práct ica administrat iva en una inst itució n educat iva similar a la

estudiada.

Este estudio es út il co mo referencia de lo que se pu ede

realizar en un p lantel educat ivo del nivel de primar ia en donde se

desee aplicar un pro yecto de inno vació n, po r lo que se considera

que el anális is r ealizado puede ayudar a entender có mo se debe

llevar a cabo una administració n eficiente en las escuelas co n

caracter íst icas similares a la escuela estudiada, part iendo de lo

que se pretende logr ar, porque se debe considerar que la

administració n de u na inst itució n requ iere del ejercicio de la

func ió n direct iva eficaz que consider e todo s los asunto s

inherentes a ésta y el cump limiento de las responsabilidades de

(26)

En este primer capítulo se hizo un análisis de lo s

pr incipales elementos que se obser van en un proceso de cambio

tan impo rtante co mo el que exper imentó la escuela invest igada.

Se destacaron temas co mo el clima so cial, el cambio educat ivo, la

for ma de o rganizació n y administració n esco lar, la influencia del

tiempo en la vida esco lar, pr incipalmente desde la percepció n de

lo s mismo s maestros, así co mo las fo rmas de resistencia y los

temores que el perso nal docente manifiesta cuando entra en una

dinámica de cambio. To dos estos temas fuero n tratados a la luz

de los fundamento s teóricos obtenidos en las principales materias

(27)

2. Dirección, liderazgo y cambio en la administración de

instituciones educativas.

Para exp licar los conceptos de direcció n, liderazgo y cambio

en el contexto educativo es co nveniente analizar lo que significan

y su aplicació n en las inst itucio nes educativas, aunq ue el

concepto empresarial no está mu y apartado de lo que representan

en ese campo.

Los dir ecto res tienen en sus manos la gestió n y organizació n

de los centros educat ivos porque son agentes que regulan, en gran

medida, el r it mo de desarro llo de las líneas educat ivas de lo s

centros, y por consiguiente, son actores deter minantes en el

func io namiento de las inst itucio nes; el papel que el directivo

juega en el cambio lo ubica co mo facilitador de la inno vació n en

las organizacio nes (Co leman1989, citado en Fullan y Hargreaves,

2000).

Según Robbins (1996, cit ado en Fullan y Stiegelbauer,

2004) líder es la per so na que tiene habilidad para buscar y

cumplir co n las diversas situacio nes que demanda su contexto y

que posee la ambic ió n y energía, el deseo de ser líder, la

ho nest idad, integr idad, co nfianza en sí mismo, inteligencia y

conocimiento adecu ado del área a desarro llar se y que además está

abierto a las nuevas ideas para el cambio que gener e u na nueva

(28)

Dirección de instituciones educativas

Los centros esco lares co mo o rganizacio nes requ ieren de

deter minada organizació n y d ist intos ro les. Cada inst itució n

educat iva t iene que organizar la intervenció n de las per sonas qu e

en ella trabajan mediante la ap licació n de una estructura de roles

que permita la co nsecució n de sus objet ivos (Antúnez, 1998). En

este sent ido, todo s los elementos que se contemplan en el

desarro llo del currículum y de la administració n esco lar pasan a

for mar parte de las funcio nes de los d ist intos su jetos que labo ran

en la escuela.

La funció n d irect iva

E l mo delo d e dir ecció n esco lar d ifiere en cuanto a la

adscr ipció n de la inst itució n, po r ejemplo si se trata de una

escuela part icular o una pública ( Antúnez, 1998). En la primer a el

no mbr amiento de un dir ecto r se atribuye a los dueños de la

inst itució n, mientras que el mod elo de la escuela pública está

deter minado por la leg is lació n y procedimientos establecidos por

el sistema educativo, en el caso específico de México, la

Secretaría de Educació n Pú blica determina el procedimiento para

el no mbramiento de un dir ector de escuela, mat izado por la

presencia de organismos sindicales que t ienen sus propios

sistemas escalafo nar io s y hacen las propuestas respect ivas. Es

(29)

deter minado por las necesidades específicas de la inst itució n,

sino po r situacio nes a jenas a la mis ma.

Ahora bien, la autoridad, auto nomía y capacidad para la

toma de decisio nes del d irector se ve determinada en buena parte

po r el t ipo de inst itució n. Para un d irector de escuela pública hay

un exceso de nor mat iva y de limitacio nes para estos aspectos

(Antúnez, 1998), los d irectores tienen q ue responder a demand as

de tipo administrat ivo que les impide dedicar más t iempo a la

labor de gestió n educat iva y de for mació n e integració n del

equipo de do centes (Fullan y Hargreaves, 2000). En este

contexto, la funció n dir ect iva se vuelve pr oblemática cuando no

tiene una influencia real sobr e el equipo de profesores (Antúnez,

1998) y esto se da pr incipalmente cuando el liderazgo que ha

ejercido el directo r no ha fincado las bases para una

co municació n que fortalezca lazos de lealt ad y co mpro miso hacia

la funció n que se realiza co mo docente y hacia la inst itució n que

mar ca determinado idear io.

La d irecció n es el elemento clave para promo ver o impedir

camb io s en los centros esco lares po r dos razones pr incipales: la

pr imer a, por el lugar jerárquico que o cupa en la organizació n de

la escuela y po r el nivel de autoridad que se aso cia con el cargo ;

y, la segund a, po rque se supo ne que la per sona que o cupa el

cargo de director es la que conoce y maneja ma yor infor mació n

(30)

int ernos y externos, o al menos es lo que se espera ( Antú nez,

1998). La toma de decisio nes se mat iza por la influencia del

po der que ejercen lo s dueños. Aun así, cada dir ecto r, sea de

escuela pública o pr ivada, impr ime su pro pio sello al ejercer una

for ma de liderazgo co n los docentes a su cargo (Ball, 1994), co n

las dificu ltades y facilidades propias del contexto inst itucio nal.

Direcció n y Liderazgo

La o rganizació n del centro esco lar de una escu ela o ficial,

co mo es el caso de la escuela estudiada, recae según lo s

lineamientos de la Secretar ía de Educació n Pública en el d irector

a quien le co rrespo nde la organizació n tanto de lo ad ministrat ivo

co mo de lo académico. En cuanto al desar ro llo de pro yectos del

Programa Escu elas de Calidad, también la respo nsabilidad recae

en la figur a del director, quien t iene que rendir cuentas

periódica mente a las autoridades del programa. Además, el

director debe favorecer un clima adecuado para la realizació n del

proyecto , teniendo en pr imer lugar el reto de lo grar que los

maestros trabajen co mo co lectivo, orientados hacia u n mismo

objet ivo.

Según Medina (citado por De Vicente, 2001), al refer irse al

sent ido de la direcció n esco lar, explica que ésta debe dir igir sus

esfuerzos a la g eneració n de u n ambiente democrát ico, de respeto

(31)

sent ido a la tarea o rganizat iva, de tal manera que provoque que

lo s profesores aprendan a imp licarse en las decisio nes,

especialmente las que afectan a co mprender y mejorar el pro ceso

de enseñanza aprend izaje. De acuerdo a este mismo auto r, la

direcció n está ligada directamente a la capacidad de

organizació n, estimulació n a la partic ipació n, coordinació n y

gest ió n, y en todas estas funcio nes la más impo rtante es la

clar idad y el acierto en la toma de decisio nes, es decir, saber

actuar teniendo el pano rama en cuanto a po sibles r iesgos,

repercusio nes e incid encias en la mejo ra integral de la escuela.

En la gest ión del futuro, y en la bú squeda de la calidad

educat iva de las inst itucio nes, el lider azgo de los dir igentes debe

fo mentarse basado en su for mació n co mo docentes

co mpro met ido s co n su trabajo, en su fuerza moral para poder

ser vir de ejemp lo y exigir a los demás un co mportamiento

efect ivo (Namo de Mello, 2004).

La primera respo nsabilidad de u n líder es defin ir la realidad

(Pree, citado en Senge, 1999) ya que su influencia radica

pr incipalmente en a yudar a la gente a ver la realidad de una

for ma más precisa, co n una perspect iva d iferente para que la

realidad sea un medio para crear y no una limit ació n. Los líderes

de una organizació n inteligente encaran la realidad en cuatro

niveles: hechos, patrones de conducta, estructuras sistémicas y

(32)

enfat izando en el pro pósito y la estructura sistémica (Senge,

1999).

La funció n de un dir ector de educació n debe ser la de un

gu ía para que se lleve a cabo el cambio social ( Namo de Mello ,

2004), para el bienestar econó mico de su co munidad, así co mo

for mar ho mbres y mujeres capaces de desear triu nfar ; no el

bu scar la for mació n de ho mbr es y mujer es sin perspect ivas de

triunfo co ndenados al fracaso y a la med io cr idad.

En este sent ido, Namo de Mello (200 4) señala que co mo

educadores se pugna por la necesidad de fo mentar las

condicio nes de liderazgo en el aula, en la d irecció n, en la

supervisió n, en la co nducció n acertada de la educació n. Se debe

ins ist ir en fo mentar en el au la el gu sto por aprender.

E l dir ector al ejercer el liderazgo en su escuela, busca la

co mpat ibilidad y empat ía en la relació n de los integrantes

del co lect ivo, o rganiza y d istr ibuye el trabajo ; desempeña su

func ió n conduciendo a lo s do centes par a el logro de los

objet ivos planeados. El d irector procura mejorar el n ivel de

la educació n en su escuela y apo ya activamente el pro yecto

para alcanzar el éxito porque está consciente de que sus

accio nes, no lo que él dice, llevan el mensaje de si el

camb io se está tomando en serio y sir ve para apo yar a lo s

docentes (Ber man y McLaughlin, 1977, citados en Fullan y

(33)

T ipos de liderazgo en la direcció n de inst itucio nes

educat ivas

Ball (1994) registra tres tipo s de liderazgo de directores en

base a los resultados o btenidos en invest igacio nes basadas en

estudio de casos y del anális is de entrevis tas realizadas a

directores y otros miembros de per so nal d e diversas escuelas.

a) Directores de est ilo interper sonal. Este tipo de dir ectores

se basan en las relacio nes personales y al contacto cara a cara. Es

un director activo y visib le. Prefiere las nego ciacio nes y acuerdos

ind iv iduales. Est imula a los docentes par a que se consideren

mie mbro s autóno mos cuyo s pro blemas y quejas pueden y deben

ser resueltos uno a uno con el director. No da tanta importancia a

las reunio nes for males y prefier e consultar a las personas. Este

est ilo se or ienta más a la infor malidad en las relacio nes y al uso

de las redes infor males de co municació n y co nsu lta. Responde a

las so licitudes individuales co nforme a las circunstancias y a su

exper iencia anterior. E l est ilo del directo r suele co nvert irse en el

est ilo de la escuela. Ata a su s profeso res con lazos de lealt ad a

camb io de o torgar les beneficio s, indulgencias, est ímulo s o

apo yo s. E l dir ector es el centro de la co municació n y en él

converg en las o bligacio nes y el intercambio . Este tipo de

liderazgo promu eve una co municació n que no fluye a través de

(34)

En este estilo hay una desconcertante contradicció n entre el

rol pú blico y visible del d irector y el fu ncio namiento

práct icamente invisible del po der que se da dentro de la

organizació n. Pro picia ru mores de individ uos que tienen

particular influencia sobre el director que pueden cau sar

confusio nes y resent imiento s. Paradójicamente, según Ball, este

tipo de dir ector abierto bajo este est ilo pareciera pro mo ver la

toma de decisio nes co mo un proceso misterio so a puerta cerrada,

lo cual genera un sentimiento de exclusió n entre los docentes.

Esto s directores tienden a co nsiderar se más co mo maestros y con

esto muestran su proximidad al perso nal co nser vando alg unas

tareas docentes. Este est ilo requ iere de un director co n

habilidades so ciales y autent icidad.

b) Directores de est ilo administrativo. Este tipo de dir ecto r

se apo ya en mandos inter medio s, convirt iéndose en jefe ejecut ivo

de la escuela. Se relacio na con el personal a través de la

mediació n de este grupo y da importancia a una estructura for mal

de reunio nes y co mit és, cu yas funcio nes están sustentadas por

escrito y co nst ituyen la base del fu ncio namiento de la escuela.

Las cuest iones qu e van surgiendo se discuten en reunio nes

for males, por ejemplo ju ntas de coordinadores, junta de tutores,

juntas académicas. La in fo rmació n fluye por canales establecidos

de co municació n. Las reunio nes de trabajo se basan nor malmente

(35)

guardan en u n ar chivo. La co municació n entre d irector y docentes

suele darse de abajo hacia arriba a través de la jerarquía de

reunio nes y del personal, o de arr iba hacia abajo mediante

anuncio s for males. Define las preocupacio nes educat ivas de la

escuela de manera for mal también, estableciendo metas y

objet ivos que so n registrados para poster iormente evaluarse.

Este t ipo de director se aleja de la vista y el co ntacto con él

pasa por los canales establecidos. Este estilo de dir ecció n no

exige estrechas relacio nes co n todo el per so nal. E l

func io namiento cotidiano de la escuela depende de lo s mandos

int ermedio s. Se pone énfasis en establecer procedimientos que

eviten la necesidad de intervenir desd e abajo, el objet ivo es

entonces establecer un sistema de organizació n y control qu e esté

exento de pro blemas, para el cua l hasta las eventualidades están

contempladas. Las deliberacio nes de la administració n super ior,

es decir, de la que corresponde a lo s mandos medio s, no se hacen

públicas y esto es una queja que nor malmente expresan lo s

do centes. E l director se convierte más bien en un ejecutivo.

Lo que se alienta bajo este estilo es un sent ido de

responsabilidad por la organizació n separ ado de las personas qu e

realmente la const ituyen, lo cu al se co nsidera co mo una

concepció n co sificada y deshumanizada de la escuela co mo un

(36)

orientan hacia arr iba, hacia el director y sus esferas de

responsabilidad son las que delega el d irector.

c) Directores de est ilo po lít ico (antagonista o autoritar io).

Bajo este est ilo existe u n reco nocimiento del proceso po lítico

co mo elemento fundamental de la vida escolar, bajo do s

perspect ivas: rechazo o aceptación, do nde en el primero el

proceso polít ico es abierto y leg ítimo ; mientras en el segundo es

tratado co mo ilegít imo y encubierto.

Estilo antagónico. Este tipo de dir ector aspira a p ersu adir y

convencer. Se basa en la conversació n, más b ien pú blica que

pr ivada. Est imula el debate público y destaca en el mis mo.

Subra ya el diálo go, incluso el enfrentamiento. Se reco noce la

existencia de intereses e ideo logías r ivales en la escuela y se

permit e su inc lusió n en lo s proced imiento s for ma les de d iscusió n

y toma d e decis io nes. La d imensió n ideo ló gica es fu erte y las

discu sio nes son con frecuencia en relació n a lo que se hace y los

que se debe hacer con lo s estud iantes, aunque se discute más e l

qué y el por qué que el có mo. Las habilidades po lít icas bajo este

liderazgo so n impo rtantes, aunque la ventaja la t iene el dir ector,

de hecho el talento del est ilo antagónico reposa en la habilidad

del dir ecto r para hacer fr ente a las incert idumbr es del d ebate

público. El director es ident ificado con lo s temas e ideo log ías que

propicia. Los retos son parte del pro ceso micropo lít ico

(37)

capacidad del director para manejar lo s y hacer les frente. Para

ello , cult iva aliados, pero también genera adversar ios. Los

aliados so n alentados y reco mpensados; lo s adver sario s son

neutralizados o co ntentados, según lo exija la situació n. E l

control depende de las habilid ades del dir ector como un po lít ico

act ivo y estratega en la conducció n del liderazgo, el uso de la

conversació n y en la elecció n de temas, aliados y ad versar ios.

Ambo s son requer ido s po r el directo r cuando éste se ve desafiado.

Estilo autoritar io. Este tipo de dir ector se preocupa por

impo nerse, es autoritar io y no ofrece ning una posib ilidad d e

reconocimiento de ideas e intereses r ivales, apela incluso al

engaño co mo método de control organizat ivo. Limita la

conversació n a asuntos no controvertidos y a redefinir lo s temas

que potencialmente puedan generar d iscusió n. E vade el

enfrentamiento.

Este estilo de direcció n no se basa en una separació n de

aspectos for males e institucio nales y lo s persona les del ro l de

director. Se centra en las po lít icas y procedimientos establecido s

po r la institució n. Una de las estrategias prefer idas por este tipo

de dir ecto res es el reclutamiento select ivo, especia lmente de

do centes que son co nfo rmistas y no opo nen dificultades.

Es importante señalar que Ball (1994) recono ce que hay

diversas mezclas de estilo s y q ue según el pro blema, la situació n

(38)

cuest ió n que ex ige ver sat ilid ad y habilidad social, cuest io nes que

no todos los dir ectores pueden lograr.

No hay un modelo de o rganizació n o est ilo de liderazgo

puro , sino que es el r esult ado del t ipo de inst itució n, de su

histor ia, de su cultura, de su ideo logía y de las car acter ísticas

personales de los d irectores que las lideran ( Álvarez, 2001).

Cambio educativo

Si bien el cambio se da debido a fuerzas exter nas e inter nas

que gener an presió n para lograrlo , espec íficamente el cambio en

la po lít ica educat iva puede efectuarse gracias a las presio nes que

se generan por desastres naturales (terremotos, inundacio nes,

hambrunas y situ acio nes semejantes) ; por fuerzas externas co mo

la tecno logía, valores importados y la inmigració n y, por

contradiccio nes inter nas qu e se generan por la aplicació n de la

tecno lo gía que co nducen a nuevos patrones y necesidades sociales

o cuando la sociedad considera que existe discrepancia entre lo s

valores educat ivos y lo s resultados que se obtienen ( Fullan y

Stiegelbauer, 2004).

E l cambio educat ivo es el r esult ado de las presio nes que se

dan en una sociedad plural que se acentúan cu ando ésta se vuelve

más co mpleja; lo s cambios que pro ponen los actores educat ivo s

se analizan desd e la per spectiva de quiénes se benefician y qué

(39)

E l análisis efectuado dará cuatro resultado s po sibles

(Drucker, 1985, citado en Fullan y St iegelbauer, 2004) que so n:

lo que se está alcanzando de acuerdo co n la implementació n real

del programa que se valor a; otro, si se refleja u n problema de

planeació n y si la implementació n no se da po r ciertas razo nes;

el tercer po sible resu ltado se dar ía si un cambio se pone en

práct ica sin estar técnicamente bien elaborado, ser ía un cambio

negat ivo y el cuarto, es una for ma de éxit o en la cual u n

programa pobremente evaluado se rechaza en la práct ica.

E lementos del proceso de cambio

Co mo se ha explicado en este informe de invest igació n, en la

escuela estudiada se presentó una dinámica impo rtante a partir de

las co ndicio nes de realizació n del pro yecto, que a su vez

generaro n un pro ceso de cambio en la escuela. Para analizar este

proceso se deter minó revisar los elementos que de acuerdo a la

lit eratura revisada están presentes en el cambio .

Los elementos principales del proceso de cambio se

relacio nan con las característ icas del pro yecto de inno vació n, su

tamaño, complejidad, obligatoriedad y factibilidad del programa

que se refier en a la d ificult ad y extensió n del cambio que se

pretende realizar co n la part icipació n de los invo lucrados en la

imp lementació n y que depende del punto de donde se parta, sus

conviccio nes, estrategias de enseñanza y la utilizació n de lo s

(40)

Así mismo se toman en cuenta los ele mentos locales o

sociales considerando al maestro , dir ecto r y la co mun idad en

func ió n al contexto en el que trabajan y que pueden representar

un importante conjunto de restriccio nes situacio nales para un

camb io efect ivo, po rque hay que mencio nar que estos harán

po sible o no el cambio .

Los elementos externo s que influyen en la innovació n están

representados en un sector más amplio de la sociedad co mo lo son

el go bierno y dependencias educativas quienes apo yan, cuando

menos así lo señalan las normas, para que el camb io se logre;

aunque su relació n con las escuelas es mu y co mplicada por el

exceso de buro crat ismo que pract ican.

Cultura de trabajo y camb io educativo

La cult ura de trabajo surge co mo una forma de respuesta a

la necesidad de la escuela para que el cambio fu ncio ne después

del análisis que los docentes hicieron en relació n a la necesidad

de iniciarlo .

En una inst itució n educativa co nsid erada co mo centro de

camb io la cultura de trabajo es pro mo vida por los d irect ivos y

líderes d e maestro s (Rosenho ltz, 1989, citado en Fullan y

Stiegelbauer, 2004), la cual considera a distintos elementos para

que una escu ela sea exito sa, tales co mo certidumbre, aprendizaje,

co labo ració n, co mpro miso de lo s maestros, objet ivos esco lares

(41)

Esto significa que en una escuela ex itosa la cert idumbre del

maestro para colaborar en la construcció n de la vis ió n de la

escuela y dir igir su esfuerzo a la mejora con objet ivos

co mpartidos redundará en el pro greso del alumno.

E l rol del d irector en el proceso de cambio

Los dir ectivos esco lares son lo s pr inc ipales agentes (o

blo queadores) del cambio ( Fullan y St iegelbauer, 2004), para que

el cambio se dé es impo rtante el papel que los directores juegan

en el proceso porque de acuerdo con investigacio nes recientes,

lo s pro yectos que tienen más pro babilidades de éxito so n lo s que

son apo yados act ivamente por el dir ector (Ber man y McLaughlin,

1977, citado en Fullan y St iegelbauer, 2004) porque las accio nes

del dir ecto r ju st ifican la ap licació n del cambio y animan a lo s

maestros en su inter venció n en el proceso.

E l dir ector es quien generalmente co nfigu ra las condicio nes

de organizació n necesar ias para el éxito al actuar en co lect ivo

para la elabo ració n de los objet ivo s, estructuras, climas de

trabajo y proced imiento s para supervisar los resultados.

El ro l de lo s maestros en el proceso de camb io

E l rol que los maestros desempeñan en el pro ceso de

inno vació n está determinado por sus características personales

que les permiten realizar accio nes interactuando con los demás y

(42)

imp lementació n co n éxito (Huber man, 1988; Hopkins, 1990;

McKibb in y Jo yce, 1980, citados en Fullan y Stiegelbauer, 2004).

Un rasgo que se co nsidera importante es el estado

psico lógico de los docentes porque el co mportamiento de ellos les

permit irá realizar las accio nes que lo gren el aprendizaje socia l al

int ercambiar ideas con sus co mpañeros, apoyo y sent imientos

po sit ivos acerca de su trabajo (Litt le, 1982; Mort imo re,1988 y

Rosenho ltz, 1989, citados en Fullan y St iegelbauer, 2004); el

co mpañerismo , la co municació n abierta, la confianza, el apo yo y

la a yuda, el aprend izaje en el empleo , la obtenció n de result ados

y el bienestar, la sat isfacció n co n el trabajo y la moral están

estrechamente interrelacio nados.

Formas de resistencia

Introducir cambio s en organizacio nes co mplejas, co mo las

esco lares, no es u n proceso lineal, requiere, por el contrar io, una

cierta “eco lo gía” favorecedora, un espacio so cial o geografía

(Hargreaves, 1996, citado en Fullan y St iegelbauer, 2004).

Durante décadas lo s estud io so s del cambio educativo han

co incid ido en señalar que la inno vació n en las práct icas docentes

tiene mayor po sibilidad de éxito y arraigo cuando ha surgido de

las propias escuelas. Por lo mis mo, advirt ieron también que la

particular co nfluencia de factores que las o rig inan, limitan sus

po sibilidades de ampliació n o generalizació n. E n la situació n

(43)

afectar al co nju nto de un nivel –co mo es el caso de una refor ma,

lo que se encuentra consistentemente es la tendencia a resist irlo

po r parte de los actores y de las estructuras esco lares (Hu ber man,

1973; Fu llan y St ieg elbauer, 1997, citado en Fullan y Hargreaves,

2000).

Durante el desarro llo de la práct ica educativa han exist ido

elementos que hacen ver que la gest ión en cambios organizat ivo s

cuenta generalmente co n la opo sició n de las diferentes personas

que part icipan en el proceso de gest ió n. Así, se puede decir que

la resistenc ia al cambio es uno de lo s principales factores que

inc ide negativamente en la inno vació n (Namo de Mello, 2004).

El cambio educativo en el marco del Programa

Escuelas de Calidad

En la Secretar ía de Educació n Pública en México se cuenta

con diver sos programas qu e at ienden a lo s dist intos niveles

educat ivos. E n el nivel de educació n primar ia opera uno

especialmente importante, el Programa de Escuelas de Calidad

(PEC), que fue diseñado co n el fin de que las institucio nes

educat ivas exper imentaran cambio s favorables para br indar una

mejor educació n a lo s alumno s. E l ingreso a este programa

depende en buena parte de que el perso nal do cente y d irect ivo

(44)

aprobado por las instancias correspo ndientes para aplicarlo co mo

inno vació n del proceso enseñanza-aprendizaje.

La invest igació n educat iva o frece u na alternativa importante

para estudiar el impacto que este programa puede tener en las

escuelas, de tal manera que proporcio ne la infor mació n necesar ia

para que las mis mas logren lo s objetivos planteado s en su s

proyecto s.

Objet ivo s del Programa Escuelas de Calidad

E l objet ivo general del PEC es institu ir en las escuelas

públicas de educació n básica incorporadas al Programa, un

modelo de autogest ión enfo cado a la mejo ra de los aprendizajes

de los estudiantes y la pr áct ica docente mediante una gestió n

esco lar estratégica que atienda co n equ idad a la diver sid ad, a

partir de un esquema de co financia miento, partic ipació n social y

rend ició n de cuentas. Lo s objet ivos específicos so n:

- Recuper ar a la escuela co mo unidad de cambio y

aseguramiento de la calidad, y a los alumnos co mo centro de to da

inic iat iva, reconociendo que la transfo rmació n del centro esco lar

depende de sus cond icio nes específicas, su histor ia y su entorno

social, así co mo del cono cimiento, el pro ceso for mat ivo y la

vo luntad de las per sonas.

- Generar en cada escuela una dinámica autóno ma de

transfor mació n, con libertad en la toma de decisio nes, mayor

(45)

- Procurar las cond icio nes necesar ias para el

func io namiento eficaz de la escuela, de manera que se cumpla

con el t iempo laborable establecido en el calend ar io esco lar, se

fo mente la asistencia y la p untualidad, que el tiempo dest inado a

la enseñanza se apro veche ó ptimamente y que cuente con

infraestructura y equipamiento adecuados.

- Fortalecer las capacidades de los directores para que

ejerzan eficazmente su liderazgo académico y social, coordinen el

trabajo co legiado de los docentes, pro muevan la evaluació n

int erna co mo base para el mejoramiento continuo de la calidad

educat iva, y encabecen la alianza entre la escuela, los p adres de

familia, las auto ridades y la co munidad.

- Recuperar el co nocimiento y exp er ienc ia del docente,

protagonista fundamental de la educació n, para potenciar el

mejoramiento de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

- Fortalecer el pap el pedagógico de lo s jefes de sector,

supervisores y aseso res técnicos.

- Favorecer la co nstrucció n de red es hor izontales entre las

escuelas, así co mo entre los sistemas edu cativos estatales, para el

int ercambio de exper iencias y buenas prácticas.

- Hacer eficiente el uso de los recursos públicos med iante su

administració n directa por parte de la co munid ad esco lar.

- Establecer estrategias inter institucio nales de impulso a la

(46)

co munidad en la vida esco lar, la transp arencia y la r endició n de

cuentas y la realizació n de accio nes de capacitació n dir igidas a

lo s integrantes de los Consejo s de Part icipació n Social o sus

equivalentes.

- Contribuir a la generació n de una cultura de

co-financiamiento , corresponsabilidad y rendició n de cuentas, co n

una relació n transp arente entre lo s go bier no s federal, estatal,

municipal, sectores pr ivado y social, así co mo entre las

autoridad es educat ivas, jefes de secto r, supervisores, directores,

personal docente y de apo yo, alumno s, padres de familia y

co munidad en general.

- Transformar la o rganizació n y funcio namiento de las

escuelas que vo luntar iamente se inco rporen al Pro grama,

inst itucio nalizando en cada centro escolar la cultura y el

ejercicio de la planeació n y la evaluació n a través de la reflexió n

co lectiva.

Part icip ació n de las escuelas en el pro grama

Las escuelas públicas que han aceptado participar en el

Programa Escu elas de Calidad (PEC) se enfrentan a la difícil

situació n de invo lu crar se en una cultura d iferente de trabajo, en

asumir u na respo nsabilidad académica y administrat iva dist inta

sin co ntar con los elementos necesario s para llevar la a cabo.

Si la escuela se considera co mo o rganizació n y es el lu gar

(47)

conocimientos, entonces también es el lugar adecuado para que

lo s directivos y docentes reto men su act ivid ad para subsanar las

carencias que presenten lo s dest inatario s del proceso

enseñanza-aprendizaje (González, citado en De Vicente, 2001 ). En este

sent ido, esta mis ma auto ra indica que se deben fo rmular las

metas, fines y propósitos de manera co ncreta para que lo que la

organizació n proponga se haga realidad y no tomar só lo como

referencia lo que las autoridades educat ivas señalan co mo

objet ivos a alcanzar.

El análisis de la situ ació n esco lar y el funcio namiento de la

escuela, la revis ió n de su contexto y los p ro blemas que enfrenta

le harán determinar a la organizació n lo que necesita y las

act ividades que deberán desarro llar sus in tegrantes sin

ambigüedades.

Condicio nes para la part icipació n de las escuelas

La estructura o rganizat iva de las inst itucio nes

educat ivas eficientes permit e y fo menta la participació n de todos

lo s actores (alumnos, pro feso res, padres de familia,

organizacio nes) en todo el proceso educativo ; por ello se prevé la

participació n act iva desde el aula, mot ivando una mayor

int eracció n alu mno -maestro; permite la p articipació n en la

gest ió n educat iva de la co munidad de una manera activa, creando

órganos de part icipació n en todos los niveles (Guadamuz, cit ado

(48)

Con los co nceptos señalados en este capít ulo se podrá hacer

el anális is d e lo que sucedió en la inst itució n educativa do nde se

imp lementó el proceso de innovació n en la práct ica para

deter minar si las referencias t ienen relación con la literatura

(49)

3. Contexto situacional

En este cap ítulo se hace una descrip ció n del co ntexto en

do nde se realizó la invest igació n. Se presentan las co ndicio nes de

realizació n del estudio inic iando con la exp licació n sobr e la

for ma de admin istració n educat iva y de organizació n esco lar de la

inst itució n estudiada.

La escuela está ubicada en lo que se co noce co mo el Barr io

de la Piragua, en el centro de la ciudad de Tuxtepec, en un

amplio terreno en el qu e hay 19 aulas didácticas, dos oficinas

para dir ecció n de escuela, sala de medio s, dos bibliotecas

esco lares en proceso de instalació n, u na p ara cada turno, foro,

pat io cívico, cancha de básquet bo l, cancha de fútbo l, cuatro

espacio s para servicio s sanitar io s, áreas para jard ines y t ienda

esco lar.

La ciudad de San Juan Baut ista Tuxtepec está en el

municip io del mismo no mbre, es cabecera del d istrito de

Tuxtepec, en el estado de Oaxaca, México. Tuxtepec, también es

cabecera de u na de las siete regio nes en las que se d ivide

geográfica y culturalmente el estado ; lla mada Reg ió n del

Papaloapan, Reg ió n de Tuxtepec o Regió n de la Cuenca, es una

ciudad que en el censo de Població n y vivienda (INEGI, 2000)

reportó una població n general de 84,199 habitantes y actualmente

se considera que la població n flo tante es super ior a 120,000. Esta

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