ESCUELA DE POSTGRADO
SECCION DE POSTGRADO EN EDUCACION Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
“PROGRAMA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA
INCREMENTAR EL RENDIMIENTO ACADÉMICO EN EL ÁREA DE
COMUNICACIÓN INTEGRAL DE LOS ALUMNOS DEL 5TO. GRADO
DE EDUCACIÓN SECUNDARIA DE LA I. E.P. “DANTE ALIGHIERI”,
TRUJILLO – 2009”.
TESIS
PARA OBTENER EL GRADO DE
MAESTRO EN EDUCACIÓN
CON MENCIÓN EN
PSICOLOGÍA EDUCATIVA
AUTORA: Br. MARÍA ANGELINA FRANCISCA VIZCONDE OSORIO
ASESOR: Dr. AURELIO ARROYO HUAMANCHUMO
i
JURADO DICTAMINADOR
Dr. José Leoncio Bautista Cóndor PRESIDENTE
Dra. Betty Margarita Cabrera Cipirán SECRETARIA
ii
DEDICATORIA
A Dios.
Quien sostiene mi vida
y brilla alumbrándome
para perseverar.
A mis Padres, Brígida y Augusto.
Sembraron en mí el anhelo de la superación
y, con su ejemplo de amor,
me ayudaron a alcanzarlo.
A mis hermanos: Teresita, Marisela y Erick,
Quienes con su sola existencia
y confianza en mí,
apoyan mi superación.
A Melanie,
iii
AGRADECIMIENTO
A la Institución Educativa “Dante Alighieri”, quien albergando a la
razón de ser de mi vocación me permitió aplicar y demostrar la
transcendencia de mi propuesta.
A la Escuela de Postgrado de la Universidad Nacional de Trujillo,
por su acompañamiento, a través de los diversos miembros de la
misma, en mi educación
motivándome a alcanzar mis metas.
A mi Asesor, Dr. Aurelio Arroyo Huamanchumo,
por su orientación y apoyo incondicional
iv
RESUMEN
La presente investigación tuvo como finalidad determinar la influencia del
Programa de Inteligencia Emocional en el incremento del rendimiento
académico en el área de Comunicación Integral de los alumnos del 5to. Grado
de Educación Secundaria de la I. E. P. “Dante Alighieri” de la ciudad de Trujillo
– 2009, dicho Programa se desarrolló en el periodo de un semestre académico,
el cual se ejecutó a través de actividades de Aprendizaje en un número de 12
Sesiones.
La investigación es aplicada, tomando una muestra de 70 estudiantes
(35 estudiantes del grupo control y 35 estudiantes del grupo experimental). Se
aplicó el Programa Educativo de Inteligencia Emocional, y como pre y post test
la Evaluación Bimestral de Comunicación.
La probabilidad del estadístico p = 0.000 es mucho menor a 0.05 (tc cae
en la región de rechazo de la hipótesis nula, aceptándose la hipótesis
alternativa), se determina que la aplicación del Programa de Inteligencia
Emocional influye significativamente en la mejora del Rendimiento Académico
en el área de Comunicación Integral, en los estudiantes de quinto grado de
v
ABSTRAC
The purpose of this research was to determine the influence of the
program on Emotional Intelligence in increasing academic performance in the
area of Integrated Communication students 5th. Degree of Secondary
Education I. E. P. "Dante Alighieri" of the city of Trujillo - 2009, this program was
developed in a period of one academic semester, which ran through learning
activities in a total of 12 sessions.
The research is applied, taking a sample of 70 students (35 students in
the control group and 35 students in the experimental group). Education
Program Emotional Intelligence as pre and post test the bimonthly
communication evaluation.
The statistical probability of p = 0.000 is much lower than 0.05 (tc falls in
the region of rejection of the null hypothesis, accepting the alternative
hypothesis), it is determined that the application of Emotional Intelligence
Program significantly influences the improvement in the Academic Performance
Integral Communication area, in the fifth grade students of secondary schools in
vi
ÍNDICE
DEDICATORIA………...……….……… ii
AGRADECIMIENTO………...…… iii
RESUMEN………... iv
ABSTRAC………. v
I. INTRODUCCIÓN 1.1. REALIDAD PROBLEMÁTICA……… 1
1.2. ANTECEDENTES………..……… 6
1.3. JUSTIFICACIÓN………..………..……….. 10
1.4. ENUNCIADO DEL PROBLEMA……….………..…... 11
1.5. HIPÓTESIS……… 11
1.6. OBJETIVOS 1.6.1. OBJETIVO GENERAL………..………... 12
1.6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS…………..………...……….. 12
II. MARCO TEÓRICO 2.1. INTELIGENCIA EMOCIONAL: 2.1.1. DEFINICIONES DE INTELIGENCIA EMOCIONAL………. 13
2.1.2. ORIGEN DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL……… 16
2.1.3. CARACTERÍSTICAS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL…………..… 20
2.1.4. COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL………...… 21
2.1.5. PRINCIPIOS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL…………..…………. 26
2.1.6. IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL……….. 27
vii
2.1.8. JUSTIFICACIÓN DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL……….... 33
2.1.9. PRINCIPIOS DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL……….….. 35
2.1.10. OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL……….. 36
2.1.11. EDUCACIÓN EMOCIONAL Y CONTEXTO EDUCATIVO………... 37
2.2. RENDIMIENTO ACADÉMICO EN EL ÁREA DE COMUNICACIÓN INTEGRAL: 2.2.1. RENDIMIENTO ACADÉMICO……….….... 41
2.2.2. CARACTERÍSTICAS DEL RENDIMIENTO ACADÉMICO………..…. 45
2.2.3. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO………..…… 45
2.2.4. EVALUACIÓN DEL RENDIMIENTO ESCOLAR. ……… 47
2.2.5. CAPACIDADES………..…………... 48
2.2.6. CAPACIDAD DEL ÁREA DE COMUNICACIÓN……….…..… 50
2.2.7. EL APRENDIZAJE DE LA EXPRESIÓN Y LA COMPRENSIÓN ORAL.... 51
2.2.8. ASPECTOS ESPECÍFICOS DE LA EXPRESIÓN Y COMPRENSIÓN ORAL………. 53
III. MATERIAL Y MÉTODO 3.1. MATERIAL DE ESTUDIO: 3.1.1. POBLACIÓN………..………..….…. 56
3.1.2. MUESTRA……….……. 57
3.2. MÉTODOS: 3.2.1. TIPO DE INVESTIGACIÓN………..………..………….. 57
3.2.2. DISEÑO DE INVESTIGACIÓN……….…….. 57
3.2.3. VARIABLES DE ESTUDIO………..…...……. 58
3.2.4. OPERACIONALIZACIÓN DE LAS VARIABLES………... 59
viii
3.3.2. INSTRUMENTOS……….. 61
IV. RESULTADOS………..………. 62
V. DISCUSIÓN DE RESULTADOS………..…..……….. 75
VI. CONCLUSIONES………..….. 83
VII. SUGERENCIAS……….…...… 84
VIII. BIBLIOGRAFIA……… 86
1
I. INTRODUCCIÓN
1.1. REALIDAD PROBLEMÁTICA:
La práctica pedagógica del quehacer educativo que sumerge al ser
humano en la realidad alumno – docente, nos permite determinar que
ésta se ha visto siempre en la necesidad de un cambio cuantitativo y
cualitativo que le permita atender sus constantes nuevas exigencias así
como cubrir las expectativas de quienes deben enfrentar el mundo
globalizado y competitivo, sus agentes principales.
En esta realidad surge la idea de una escuela para el cambio, una
escuela que compatibilice el desarrollo de capacidades con la
introducción de una educación emocional que permita formar personas
autónomas y asertivas capaces de recrear la realidad existente; pero,
sobre todo, capaces de crear su propio conocimiento afectivo para
superar los obstáculos que le impidan alcanzar el éxito aplicando en su
entorno lo aprendido. Solamente así, diremos que la escuela está
educando para la vida.
Frente a este planteamiento, en nuestro contexto nacional, los
docentes encargados del Proceso Enseñanza Aprendizaje no están
tomando en cuenta la valoración de un elemento fundamental para el
aprendizaje de calidad: las emociones, cuyo conocimiento y orientación es
lo que se le conoce como Inteligencia Emocional. La relación de la
Inteligencia Emocional con el desarrollo de capacidades juegan un papel
preponderante en el conocimiento del docente, así como en el nivel de
2
formación académica como en el proceso del desarrollo de su vida
cotidiana.
La Política Educativa Peruana, basada en un Diseño Curricular
Socio Cognitivo Afectivo (DCN 2008) está centrada en la formación
integral de la persona, mediante el desarrollo de capacidades, actitudes y
la adquisición de conocimientos válidos para acceder con éxito al mundo
laboral, a los estudios superiores y al ejercicio pleno de la ciudadanía;
exige pues que revaloremos las relaciones entre la dimensión socio
afectiva y cognitiva de nuestros educandos.
Observamos, como es natural, que se desarrollan emociones que
favorecen el aprendizaje, evidenciado en uno de sus aspectos como es el
rendimiento académico, y hay otras que lo perjudican o lo obstaculizan. A
priori, podríamos decir que estados anímicos como la alegría, el
entusiasmo o el coraje nos impulsan con la energía emocional adecuada
para llevar adelante con eficiencia cualquier proceso de desarrollo de
capacidades en el amplio proceso de aprendizaje, alcanzando así
aceptables u óptimos niveles de rendimiento académico. Y estados
anímicos como la tristeza, el miedo o la cólera perturban, obstaculizan o
incluso pueden llegar a invalidar este proceso.
Los diversos acontecimientos suscitados en nuestro país evidencian,
cada vez más, crisis de valores y falta de autocontrol en las personas, lo
que ha colocado en primer plano la necesidad de que las escuelas se
encuentren preparadas para formar personas equilibradas en aspectos
que superen lo meramente instruccional, con énfasis en la dimensión
3
Según Goleman (1997) el rendimiento académico (que en nuestro
contexto implica el logro y desarrollo de capacidades por medio de
adecuadas estrategias metodológicas de aprendizaje enseñanza activas)
supone un proceso que implica actividades del ser humano donde existe
e involucra la participación de emociones, sentimientos en una constante
interacción social. Se utilizan habilidades emocionales que permiten una
mejor resolución de problemas, es decir, se aprende de manera
satisfactoria y exitosa.
La inmensa mayoría de las personas concebimos el éxito como un
equilibrio, en nuestra realización personal, respecto a las distintas áreas
de la vida: la de la salud, la profesional, la afectiva, la familiar y la social.
Sin embargo, hace unos años, se impuso cierto culto al éxito de la
inteligencia basada en los niveles de coeficiente intelectual, en términos
del valor más importante; no todos se dan cuenta del valor de ser un
experto en lo emocional. No es tan evidente como el valor de un experto
intelectual. Todos saben que si uno tiene un Coeficiente Intelectual alto,
es probable que obtenga buenos resultados en la escuela y que llegue a
ser una persona productiva, exitosa y adinerada. No sólo se cree eso sino
que además se piensa que disfrutará de larga vida y buena salud.
Pareciera que todos estos felices resultados dependen de la
inteligencia en forma aislada, pero no es así. En su popular libro La
Inteligencia Emocional, Daniel Goleman demuestra que la capacidad
emocional es tan importante para el éxito como lo es el coeficiente
4
en todos nosotros, y cómo la falta de la misma puede influir en el intelecto
o arruinar una carrera.
La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras
emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las
presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra
capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social,
que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal. Además,
demuestra que, para tener una buena vida y disfrutar de las riquezas
espirituales, hace falta ser dueño de Inteligencia Emocional. Para vivir
bien no sólo hacer falta un Coeficiente Intelectual alto, sino también un
Coeficiente Emocional alto.
Es preciso mencionar también, que a nivel nacional el tema del
desarrollo de las capacidades comunicativas, como: la comprensión de
textos, la expresión oral y la producción de textos; evidencia un nivel de
logro muy bajo. En Comprensión Lectora, el Perú ocupó el último lugar
entre los 65 países que participaron en el Programa para la Evaluación
Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2012.
También ha participado en las evaluaciones del 2001 y 2009. En esta
última prueba, ocupamos el antepenúltimo lugar en comprensión lectora.
Estos niveles de comprensión lectora se expresan en problemas
como: los estudiantes no comprenden lo que leen, no son capaces de
escribir sus propios textos y no desarrollan la capacidad de expresarse
con claridad; situaciones que se constituyen en factores que influyen
5
La realidad descrita se manifiesta por el tipo de enseñanza
tradicional que todavía continuamos ejerciendo, donde el aprendizaje de
las habilidades académicas, como el lenguaje (capacidades
comunicativas), cobra hasta ahora el papel principal centrándose en el
desarrollo cognitivo, con un olvido generalizado de la dimensión
emocional.
Conscientes de esta realidad, la misma que se refleja también en el
contexto local e institucional y que se evidencia en alumnos con
problemas emocionales (ira, frustración, tristeza, baja autoestima,
rebeldía, etc.) provenientes de hogares disfuncionales e incompletos en
los que los padres (biológicos) o quienes cumplen el rol de ellos sin serlo
(abuelitos, tíos, hermanos mayores) desconocen o son indiferentes al
tema de valorar la emociones como elemento importante en el desarrollo
humano; estudiantes con bajos niveles de comprensión lectora, de
expresión oral y producción de textos: ¿Qué nivel de rendimiento
académico podemos esperar en un adolescente que presenta estas
características? Más aún si como docentes desconocemos o desdeñamos
también, en alguna medida, las estrategias adecuadas para el desarrollo
de este tipo de inteligencia, la emocional, que en realidad es parte de
nuestra inteligencia global y que nos permitirá trasladar el potencial de la
inteligencia a nuestra vida comprendiendo lo que leemos y sabiendo
expresar (oralmente o por escrito) nuestros pensamientos y sentimientos.
Es por ello urgente, tenemos la responsabilidad de adquirir e
internalizar los conocimientos necesarios dentro del marco educativo que
6
aprendizaje, estrategias de análisis que permitan establecer procesos de
correlación entre la inteligencia emocional y el desarrollo de las
capacidades comunicativas de nuestros estudiantes para elevar los
niveles de rendimiento académico, dada la trascendencia de su quehacer
en su vida personal, familiar y profesional futura.
En base a lo expuesto considero plantear alternativas al problema
aludido, proponiendo un Programa de Inteligencia Emocional para
incrementar el Rendimiento Académico en el área de Comunicación
Integral.
1.2. ANTECEDENTES:
Después de haber realizado las pesquisas de estudios vinculados
con nuestra investigación, se han contemplado que las siguientes son las
más pertinentes a considerarse como antecedentes para la presente
investigación:
Lázaro (2006), llevó a cabo un “Programa de Educación Afectiva para
mejorar el nivel de Inteligencia Emocional en los Docentes de
Educación Secundaria del colegio José Carlos Mariátegui del distrito
del Porvenir”, llegando a las siguientes conclusiones:
- El aplicar el Programa de Educación Afectiva en el grupo
experimental, permitió mejorar las competencias de la inteligencia
emocional con predominio en la autoconciencia y la motivación con
el 78% del nivel alto de cada uno, seguido de la empatía y
habilidades sociales con el 65%, 22% y 70% del nivel alto de
7
Autocontrol alcanzó ligeramente un 34,8% del nivel alto de
inteligencia emocional, manteniendo un predominio en el nivel medio
con el 56,5%.
- Los resultados obtenidos por competencias, nos han permitido
comprobar que en razón de sexo y edad, no influye
considerablemente en el nivel total de inteligencia emocional; pero si
hay ligeras diferencias en las competencias: autoconocimiento,
autocontrol y motivación (inteligencia intrapersonal) favorable a los
profesores y en las competencias: empatía y habilidad social
(inteligencia interpersonal) favorable a las profesoras. Sin embargo,
en una manera general, aunque no significativa, se aprecia mejores
resultados en el grupo de varones que en el grupo de las mujeres.
- El programa de Educación Afectiva aplicado al grupo experimental,
generó en los docentes: sentimientos y emociones que les hizo
conocerse y aceptarse a sí mismos; a manejar adecuadamente los
impulsos conflictivos, a tomar conciencia de los sentimientos y
necesidades de sus colegas y a comunicarse mutuamente en un
clima de armonía, convirtiéndose de esta manera en un Programa
Alternativo para la Educación del presente milenio.
Briceño (2011), llevó a cabo un estudio sobre la “Relación entre los
niveles de Inteligencia Emocional y Rendimiento Académico de los
alumnos de la Escuela Profesional Académica de Educación Secundaria
2º Año, del semestre 2003 II de la Universidad Nacional de Trujillo”,
8
- Existe relación estadística significativa entre los niveles de
Inteligencia Emocional y los niveles de rendimiento académico en los
alumnos del 2º año de la Escuela Académica profesional de
Educación Secundaria semestre 2003 – II de la UNT.
- No existe relación estadísticamente significativa entre los niveles de
Inteligencia Emocional y los niveles de rendimiento académico de los
alumnos varones del 2º año de la Escuela Académica profesional de
Educación Secundaria semestre 2003 – II de la UNT.
- No existe relación estadísticamente significativa entre los niveles de
Inteligencia Emocional y los niveles de rendimiento académico de las
alumnas del 2º año de la Escuela Académica profesional de
Educación Secundaria semestre 2003 – II de la UNT.
Araujo (2010), desarrolló un “Programa de Educación Emocional para
mejorar el nivel de las inteligencias Intrapersonal e Interpersonal en los
alumnos del tercer grado de Educación Secundaria del colegio
Francisco de Zela del distrito del Porvenir – Trujillo”, arribando a las
siguientes conclusiones:
- El programa de Educación Emocional permitió mejorar el nivel de las
inteligencias intrapersonal e interpersonal de los alumnos,
ubicándose el mayor porcentaje de los alumnos en los niveles de
bueno y muy bueno para ambas inteligencias.
- La aplicación del programa permitió mejorar el nivel de las
9
siendo éstas porcentajes altos, similares y significativos,
concentrándose en los niveles bueno y muy bueno.
- La educación emocional desarrollada en el grupo experimental fue
significativamente mayor en el post test, lo que revela la eficacia de
este programa para mejorar el nivel de la Inteligencias intrapersonal
e interpersonal.
Aguilar (2009), llevó a cabo el “Programa de Educación en Valores
para mejorar las Inteligencias Personal, Interpersonal e Intrapersonal
de las alumnas del 3º grado del Nivel Secundario del C. E. P. Sagrado
Corazón de la ciudad de Trujillo”
- Existen diferencias significativas entre el promedio en conducta de
entrada con el promedio en conducta de salida para el grupo
experimental, tanto de inteligencia intrapersonal como inteligencia
interpersonal, lo que nos permite afirmar que la aplicación de un
programa de educación en valores mejora significativamente las
inteligencias personales de los alumnos del 3º grado del C. E. P.
“Sagrado Corazón”.
- Existe diferencia significativa entre el promedio obtenido en conducta
de salida del grupo experimental con el promedio en conducta de
salida del grupo control, tanto de inteligencia intrapersonal como
inteligencia interpersonal, lo que nos permite confirmar que la
aplicación de un programa de educación en valores mejora
significativamente la inteligencia personal – emocional de los
10
- El desarrollo del programa de Educación en Valores ha permitido
que se mejore significativamente las inteligencia interpersonal de los
alumnos.
1.3. JUSTIFICACIÓN:
Dada la trascendencia de la Inteligencia Emocional en la vida
humana y su incidencia directa en el nivel de Rendimiento Académico, el
presente trabajo de investigación se justifica porque:
Se hacen necesarias investigaciones que permitan diagnosticar los
niveles de desarrollo de Inteligencia Emocional en los protagonistas de los
diferentes contextos educativos: los educandos, con el objeto de
potenciarlos.
Asimismo a partir de los resultados se pudo elaborar propuestas de
programas o modelos para mejorar los niveles de Inteligencia Emocional y
los niveles de Rendimiento Académico, así como el adecuado manejo de
la relación entre ambos.
Además, posee implicancia práctica ya que ayuda a resolver el
problema en relación al bajo rendimiento en el área de Comunicación
Integral de los alumnos involucrados en la investigación. Partiendo de
esto se puede realizar otras investigaciones que complementen a ésta y
con ello se vaya mejorando el rendimiento académico de los alumnos.
Aunado a ello permitió demostrar, dada la teoría científica, el real
11
Asimismo la presente investigación posee un valor teórico ya que
posibilita el conocimiento, en amplitud, de la problemática a través de las
respuestas obtenidas tras la aplicación del presente Programa de
Inteligencia Emocional.
Finalmente el presente estudio pretende convertirse en un trabajo de
investigación significativo y referente para futuras investigaciones.
1.4. ENUNCIADO DEL PROBLEMA:
¿En qué medida el Programa de Inteligencia Emocional incrementa el
Rendimiento Académico en el área de Comunicación Integral de los
alumnos del 5to. Grado de Educación Secundaria de la I. E. P. “Dante
Alighieri” de la ciudad de Trujillo – 2009?
1.5. HIPÓTESIS:
HI: El Programa de Inteligencia Emocional incrementa significativamente
el Rendimiento Académico en el área de Comunicación Integral de los
alumnos del 5to. Grado de Educación Secundaria de la I. E. P. “Dante
Alighieri” de la ciudad de Trujillo – 2009.
HO: El Programa de Inteligencia Emocional no incrementa el Rendimiento
Académico en el área de Comunicación Integral de los alumnos del 5to.
Grado de Educación Secundaria de la I. E. P. “Dante Alighieri” de la
12
1.6. OBJETIVOS:
1.6.1. OBJETIVO GENERAL:
Determinar la influencia del Programa de Inteligencia Emocional en el
incremento del rendimiento académico en el área de Comunicación
Integral de los alumnos del 5to. Grado de Educación Secundaria de la
I. E. P. “Dante Alighieri” de la ciudad de Trujillo – 2009.
1.6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
a. Determinar el nivel de Rendimiento Académico en el área de
Comunicación Integral antes y después de la aplicación del
Programa de Inteligencia Emocional a los alumnos del 5° grado
de Educación Secundaria de la I.E.P. “Dante Alighieri” de la
ciudad de Trujillo – 2009.
b. Elaborar y Ejecutar un Programa de Inteligencia Emocional para
incrementar el rendimiento académico en el área de
Comunicación Integral de los alumnos del 5to. Grado de
Educación Secundaria de la I.E.P. “Dante Alighieri” de la ciudad
de Trujillo – 2009.
c. Demostrar que el programa de Inteligencia Emocional mejora el
Rendimiento Académico en el área de Comunicación Integral de
los alumnos del 5to. Grado de Educación Secundaria de la I.E.P.
13
II. MARCO TEÓRICO
2.1. INTELIGENCIA EMOCIONAL:
2.1.1. DEFINICIONES DE INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Actualmente el término “Inteligencia Emocional” viene
recibiendo mucha atención, por lo que cabe precisar sobre sus
concepciones.
El primero de los grandes teóricos que señalo la diferencia
existente entre las capacidades intelectuales y las emociones fue
Howard Gardner, psicólogo de la Universidad de Harvard que en
1983, propuso un modelo ampliamente difundido llamado
“Inteligencias Múltiples”, quien sostenía inicialmente la existencia de
siete tipos de inteligencias (Lingüística, Lógica y Matemática,
Espacial, Física y Cenestésica, Musical, interpersonal e
intrapersonal), agregando posteriormente, La Naturalista. De estas,
las que guardan relación con la inteligencia emocional (IE) son dos:
la intrapersonal (conocimiento del propio mundo interno) y la
Interpersonal (Inteligencia Social).
Gardner reafirma su teoría aduciendo que las habilidades de
razonamiento y pensamiento lógico no pueden continuar siendo
utilizadas como único paradigma de inteligencia en todos los
dominios de la cognición y creatividad humana. Él considera ampliar
14
inteligencia, sosteniendo que la inteligencia tiene que ver más con la
capacidad para resolver problemas.
El psicólogo Israelí Reuven Bar – On, propone otro modelo:
“Inteligencia Emocional y Social”, que adelantaba el concepto de
Inteligencia Emocional, Goleman (2006, p431). Este término lo utilizó
para diferenciarlo de la inteligencia cognitiva y diciéndonos que tales
habilidades son modificables durante todo el proceso vital del ser
humano.
Ya en los años noventa, la inteligencia emocional es
ampliamente estudiada. Los psicólogos Meter Salovey y John Mayer,
proponen el término y fueron los primeros en definir la inteligencia
emocional como “La capacidad de controlar y regular los
sentimientos de uno mismo y de los demás, y utilizarlos como guía
del pensamiento y la acción” Goleman (1999, p.481). Este importante
aporte fue reconocido por el propio Goleman en su libro “La
Inteligencia Emocional (2005, p.11).
Según Goleman (2007, p. 114), la Inteligencia Emocional es un
concepto amplio que incluye habilidades para motivarse y persistir
frente a las frustraciones, controlar los impulsos y postergar
gratificaciones, regular los estados de humor, evitar que las
desgracias obstaculicen la habilidad de pensar, desarrollar empatía y
optimismo. Así mismo, agrega que la inteligencia emocional es una
de las habilidades para la vida y que debería enseñarse en el
15
Los doctores Steve y John Simmons (2008, p.26), “Es el
conjunto de necesidades emociones, de impulsos y de valores
verdaderos de una persona y dirige toda su conducta visible”.
Gonzales (2009, p.47), define la inteligencia emocional como el
subconjunto de la inteligencia social que comprenda: La capacidad
de controlar los sentimientos y las emociones propias y la de los
demás: de discriminar entre ellos y utilizar esta información para
guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones.
Vargas (2007, p.87), señala que Goleman en su libro “La
Inteligencia Emocional en la empresa” ha definido el término
“Inteligencia Emocional” como “Capacidad de reconocer nuestros
propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien
las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones”.
Hadndabaka (2008, p.9), considera que una definición más
completa es la de Robert K. Cooper quien considera Inteligencia
Emocional como “la capacidad de sentir, entender y aplicar
eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de
energía humana, información, conexión e influencia”.
Así podemos decir como lo afirma Goleman que la IE engloba
habilidades muy distintas, pero complementarias a la inteligencia
académica que es la capacidad cognitiva medida por el cociente
intelectual. Así pues encontraremos personas que poseen una gran
inteligencia cognitiva; otras que tienen una inteligencia Emocional
16
Martin Seligman, Walter Mischel y Meter Salovey (2008, p.131)
sostienen que el cociente intelectual (C.I.) interviene en un 20 % en
los factores que determinan el éxito y el 80% restante está vinculado
a otros factores que incluyen lo que podemos denominar “Inteligencia
Emocional”, y que esta parcela se situaría en los lóbulos pre frontales
del cerebro, el neo córtex y el tálamo, donde está ubicada nuestra
vida emocional.
2.1.2. ORIGEN DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
El término Inteligencia Emocional se refiere a la capacidad
humana de sentir, entender, controlar y modificar estados
emocionales en uno mismo y en los demás. Inteligencia Emocional
no es ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas.
El concepto de Inteligencia Emocional, tiene a un claro
precursor en el concepto de Inteligencia Social, el psicólogo Edward
Thorndike (2000, p.78) quien la definió como “la habilidad para
comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y
muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas”.
Para Thorndike, además de la inteligencia social, existen
también otros dos tipos de inteligencias: la abstracta –habilidad para
manejar ideas- y la mecánica -habilidad para entender y manejar
objetos.
Abanto et al. (2008, p. 93) manifiesta que el origen de la
17
Wechsler sobre “aspectos no intelectuales de la inteligencia general”,
el cual data de 1940.
En 1948, Beeper propuso que el “pensamiento emocional” es
parte de, y contribuye con el “pensamiento lógico” y la inteligencia en
general (Beeper, 1948, p. 131).
Estas propuestas iniciales tuvieron éxito casi medio siglo
después debido a las ideas de Howard Gardner quien piensa que la
inteligencia comprende múltiples dimensiones.
Este ilustre antecedente cercano de la Inteligencia Emocional
lo constituye la teoría de “Las Inteligencias Múltiples” del Dr. Howard
Gardner, de la Universidad de Harvard, quien plantea (“Frames of
Mind”, 1983) que las personas tenemos 7 tipos de inteligencia que
nos relacionan con el mundo. A grandes rasgos, estas inteligencias
son:
Inteligencia Lingüística: es la inteligencia relacionada con nuestra
capacidad verbal, con el lenguaje y con las palabras.
Inteligencia Lógica: tiene que ver con el desarrollo de
pensamiento abstracto, con la precisión y la organización a través
de pautas o secuencias.
Inteligencia Musical: se relaciona directamente con las
18
Inteligencia Visual – Espacial: la capacidad para integrar
elementos percibidos y ordenarlos en el espacio, y poder
establecer relaciones de tipo metafórico entre ellos.
Inteligencia Kinestésica: abarca todo lo relacionado con el
movimiento tanto corporal como el de los objetos, y los reflejos.
Inteligencia Interpersonal: implica la capacidad de establecer
relaciones con otras personas.
Inteligencia Intrapersonal: se refiere al conocimiento de uno
mismo y todos los procesos relacionados, como autoconfianza y
automotivación.
Esta teoría introdujo dos tipos de inteligencias muy
relacionadas con la competencia social, y hasta cierto punto
emocional: la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal.
Gardner, H. (1993) definió a ambas como sigue:
“La Inteligencia Interpersonal se construye a partir de una
capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás: en
particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos,
motivaciones e intenciones. En formas más avanzadas, esta
inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos
de los demás, aunque se hayan ocultado…”
Y a la inteligencia Intrapersonal como “el conocimiento de los
19
emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidad de
efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerles
un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar
la propia conducta…”
Más adelante en 1990, otros psicólogos continuaron
desafiando la visión convencional de la Inteligencia: John Mayer, de
la Universidad de New Hampshire, y Peter Salovey, de la
Universidad de Yale, concentraron sus esfuerzos en el aspecto
“emocional” de la inteligencia. Ambos, acuñaron un término cuya
fama futura era difícil de imaginar. Ese término es inteligencia
emocional.
Ellos extendieron el planteamiento de Gardner y observaron
principalmente seis componentes de la Inteligencia Emocional:
conocimiento emocional de sí mismo, seguridad, empatía, relaciones
interpersonales, tolerancia a la tensión y control de los impulsos.
Bar-On fue multifactorial para ampliar la visión de los factores
involucrados en la inteligencia emocional, ha estado estudiando
entre once y quince componentes propuestos de inteligencia
emocional por casi dos décadas.
Hoy, a casi diez años de esa presentación en sociedad, pocas
personas de los ambientes culturales, académicos o empresariales
ignoran el término o su significado. Y esto se debe,
fundamentalmente, al trabajo de Daniel Goleman, investigador y
20
atención en todo el mundo, a través de su obra “La Inteligencia
Emocional” (1995, p.79).
El nuevo concepto, investigado a fondo en esta obra y en otras
que se sucedieron con vertiginosa rapidez, irrumpe con inusitado
vigor y hace tambalear las categorías establecidas a propósito de
interpretar la conducta humana (y por ende de las ciencias) que
durante siglos se han dedicado a desentrañarla: llámese Psicología,
Educación, Sociología, Antropología, u otras.
2.1.3. CARACTERÍSTICAS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Gonzales (1999, p. 79), plantea las siguientes características de la
emoción:
a. Conocer las propias emociones: reconocer un sentimiento
mientras ocurre es la clave de la Inteligencia Emocional. La
incapacidad de advertir nuestros sentimientos nos deja a merced de
los mismos. Las personas que tienen una mayor certidumbre con
respecto a sus sentimientos son mejores guías de su vida y tienen
una noción más segura de lo que sienten realmente con respecto a
sus decisiones personales. Desde con quien casarse hasta qué
trabajo aceptar.
b. Manejar las emociones: serenarse, manejar la irritabilidad, la
21
c. Conocer la propia motivación: ordenar las emociones al servicio de
un objetivo es esencial para prestar atención a nuestras
motivaciones, para dar paso a la creatividad.
d. Postergar la gratificación y contener la impulsividad: sirve de
base a toda clase de logro.
e. Reconocer emociones en los demás: la empatía es ponerse en el
lugar del otro. Las personas que tienen empatía están mucho más
adaptadas a las sutiles señales sociales que indican lo que otros
necesitan o qué quieren.
f. El arte de relacionarse: tener liderazgo positivo e integrador para
desarrollar la motivación de logro, no solamente la motivación de
poder.
2.1.4. COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Tomando como pilar básico el modelo revisado de Mayer y
Salovey (1997, p.91), se enumeran en orden ascendente las diferentes
habilidades que integran el concepto, desde los procesos psicológicos
más básicos (percepción emocional) hasta los de mayor complejidad
(regulación de los estados afectivos).
a. Percepción, evaluación y expresión de las emociones: esta
habilidad se refiere al grado en que los individuos pueden identificar
convenientemente sus propias emociones, así como la percepción de
los estados emocionales en otras personas, objetos, colores y diseños
22
Además, también abarcaría la habilidad para expresar correctamente
nuestros sentimientos y las necesidades asociadas a los mismos, así
como la habilidad para discriminar entre expresiones emocionales
honestas y deshonestas.
b. La emoción facilitadora del pensamiento: hace referencia a cómo
las emociones facilitan el pensamiento al dirigir la atención a la
información importante. Las emociones pueden ser una ayuda al
facilitar la formación de juicio y recuerdos respecto a emociones.
Además, las variaciones emocionales cambian la perspectiva
fomentando la consideración de múltiples puntos de vista. Los
diferentes estados emocionales favorecen acercamientos específicos
a los problemas (por ejemplo la felicidad facilita un razonamiento
inductivo).
c. Comprensión y análisis de las emociones – conocimiento
emocional: abarcaría la capacidad para designar las diferentes
emociones y reconocer las relaciones entre la palabra y el propio
significado de la emoción, así como la habilidad para entender las
relaciones entre las emociones y las diferentes situaciones a las que
obedecen. Además, incluye la habilidad para comprender las
emociones complejas y/o sentimientos simultáneos de amor y odio.
Comprendería también, la habilidad para reconocer las transiciones
de unos estados emocionales a otros.
d. Regulación reflexiva de las emociones: esta última habilidad
23
emocionales positivos como negativos, así como la habilidad para
reflexionar sobre emociones y determinar la utilidad de la información.
Además, abarcaría la capacidad para regular emociones propias y
ajenas, moderando las emociones negativas e intensificando las
positivas sin reprimir ni exagerar la información que comunican.
Bar – On, 1994 (citado en Ugarriza, 2010, p.87), propone la estructura
de su modelo de inteligencia no cognitiva, identificando cinco
componentes conceptuales de la inteligencia personal, emocional y
social, que incluye a su vez quince subcomponentes factoriales.
Estos son:
1. Intrapersonal: comprensión emocional de sí mismo, asertividad,
auto concepto, autorrealización e independencia.
2. Interpersonal: empatía, responsabilidad social y relación
interpersonal.
3. Adaptabilidad: prueba de la realidad, flexibilidad y solución de
problemas.
4. Manejo del estrés: tolerancia al estrés y control de impulsos.
5. Estado de ánimo en general: optimismo y felicidad.
Engelhart (citado en Chavanne (2007, p.11-12- 413), desarrolla cinco
rasgos principales como componente de la Inteligencia Emocional, y
24
1. Conocimiento de uno mismo: reconocer un sentimiento cuando se
presenta.
2. Gestión del humor: disminuir los sentimientos de angustia,
desprecio y de ansiedad.
3. Motivación de uno mismo: motivación positiva.
4. Control de impulsos: demorar una gratificación.
5. Apertura a los demás (Empatía): aptitud para ponerse en el lugar
del otro y benevolencia.
Brickert y Braun (2007, p.27–98), considera también cinco competencias
o habilidades emocionales, estas son:
1. Autoconciencia: se refiere al sentido exacto de la palabra: ser
consciente de sí mismo, conocerse, conocer la propia existencia y
ante todo el propio sentimiento de vida. Esto es fundamental para él.
2. Autocontrol: significa la disposición para saber manejar
ampliamente los propios sentimientos de manera que uno no caiga
en el nerviosismo sino, que permanezca tranquilo, que se puedan
afrontar los sentimientos de miedo y que uno se recupere
rápidamente de los que son negativos.
3. Motivación: significa ser aplicado, tenaz, saber permanecer en la
tarea, no desanimarse cuando algo no sale bien, no dejarse
25
4. Empatía: significa entender lo que otras personas sienten. Empatía
es algo parecido a simpatía (sentir con otras personas, sufrir, estar
afectado). Empatía significa saber ponerse en el lugar de las otras
personas, en su interior, o sea, también en personas que podemos
no encontrarlas simpáticas. Por ejemplo, un psicólogo policial que se
ocupa de un secuestrador debe tener mucha empatía, y sin embargo
no por eso encontrará simpático al secuestrador.
5. Habilidad Social: significa orientarse hacia las personas, no mirar la
vida como un espectador, no observar solo a las personas sino hacer
en común con ellas, entenderse con los demás, sentir la alegría de
estar entre la gente.
De estas cinco dimensiones o competencias, las tres primeras dependen
fuertemente de la propia persona y están en comunión con el propio yo:
ser consciente de uno mismo (competencias personales). En cambio, las
dos restantes se refieren a la relación con las otras personas
(competencias sociales).
La Inteligencia Emocional no es el triunfo de la cabeza sobre el corazón,
es la intersección de ambos, combinando afecto con cognición, emoción
con inteligencia. Se trata de la cabeza trabajando codo con codo con el
26
2.1.5. PRINCIPIOS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Herrera (2010, p.97), manifiesta que los principios de la Inteligencia
Emocional son los siguientes:
1. Recepción: cualquier cosa que incorporemos por cualquiera de
nuestros sentidos.
2. Retención: corresponde a la memoria, que incluye la retentiva (o
capacidad de almacenar información) y el recuerdo (capacidad de
acceder a esa información almacenada).
3. Análisis: función que incluye el reconocimiento de pautas y el
procesamiento de la información.
4. Emisión: cualquier forma de comunicación o acto recreativo, incluso
el pensamiento.
5. Control: función requerida a la totalidad de las funciones mentales y
físicas.
Estos principios se refuerzan entre sí. Por ejemplo, es más fácil recibir
datos si uno está interesado y motivado y si el proceso de recepción es
compatible con las funciones cerebrales. De este modo la retención de la
27
2.1.6. IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
La Inteligencia Emocional es aplicable, con influencia positiva, en cuatro
áreas fundamentales de nuestra vida:
1. Propende a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo
armónico y equilibrado de nuestra personalidad.
2. Contribuye a nuestra buena salud física, moderando, eliminando
patrones y/o hábitos psicosomáticos dañinos o destructivos, y
previniendo enfermedades producidas por desequilibrios
emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira,
irritabilidad, etc.).
3. Favorece nuestro entusiasmo y motivación. Motivación y emoción
tienen la misma raíz latina (motere) que significa moverse (acercarse
hacia lo agradable o alejarse de lo desagradable). Gran parte de
nuestra motivación en distintas áreas de la vida está basada en
estímulos emocionales.
4. Permitir un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas,
en el área familiar – afectiva, social y laboral – profesional. En este
último plano, la inteligencia emocional significa llevar a un nivel
óptimo la relación entre las personas: determina qué tipo de relación
mantendremos con nuestros subordinados (liderazgo), con nuestros
superiores (adaptabilidad) o con nuestros pares (trabajo en equipo).
Las emociones determinan cómo respondemos, nos comunicamos,
28
La ciencia y la sociedad necesitan de personas que se entiendan
con los demás, siendo la facultad más importante para conseguirlo, la
Inteligencia Emocional (IE).
Goleman asevera, el cociente emocional (CE) es más importante
que todo lo aprendido en el colegio y la universidad. Sin embargo, tanto
el CI como la IE no son conceptos opuestos, sino más bien distintos,
pero se ha demostrado que la IE es más significativa en las áreas de
salud emocional, el éxito en las relaciones en el trabajo.
Así mismo, la convivencia de las personas en la familia y en la
sociedad puede mejorar sustancialmente a partir del desarrollo de la IE,
que incluso ayudaría a evitar los divorcios y actos violentos.
En el ámbito escolar, el éxito en la escuela y en la vida no lo
determina exclusivamente el CI sino la IE. Sin embargo, si bien Daniel
Goleman facilitó al público mucha información valiosa sobre la
importancia de la IE y sobre sus relaciones con las funciones cerebrales,
todavía queda mucho por investigar.
En tal sentido, la Doctora Céspedes (2005, p. 79), afirma que las
bases neurobiológicas de la IE requieren que al menos tres módulos
cerebrales funcionen armónicamente: un temperamento estable, un
adecuado autocontrol y adecuada inteligencia cognitiva. Estas
habilidades o componentes nos hacen sentir que estamos encaminados
a un destino con resultados positivos y que optimizarán al ser humano
29
Le Doux (1999, p.95) considera que las emociones son funciones
biológicas del sistema nervioso, enfoque radicalmente distinto del que
estudia las emociones como estados psicológicos, independientes de los
mecanismos cerebrales. Siendo el cerebro una fuente rica de variables
para manipular, el estudio de las emociones en el cerebro multiplica las
oportunidades de avanzar en la investigación más allá de lo que puede
obtenerse con la experimentación psicológica por sí sola. Además, el
estudio del funcionamiento de las emociones en el cerebro puede
ayudarnos a escoger las hipótesis psicológicas alternativas.
La importancia de la IE también se demuestra en el hecho de que
el mundo del trabajo se está volviendo multicultural y los trabajadores de
cualquier empresa o institución deben estar capacitados para una
adecuada interacción con las personas bajo diversos contextos
culturales.
Harris (1997 p.207), señala que la IE como “capacidad esencial”
de los nuevos planes de enseñanza debe estar sostenida en las
siguientes catorce premisas para triunfar profesionalmente en el futuro:
1. Ser flexible y adaptable.
2. Responsabilizarse totalmente de las propias tareas, por lo que el
trabajo será una fuente de felicidad.
3. Evolucionar personalmente al mismo ritmo que las necesidades del
mercado de trabajo.
4. Aprender a aceptar la inseguridad y ambigüedad (el cambio es el
30
5. Asumir las responsabilidades personales.
6. Continuar aprendiendo durante toda la vida.
7. Sentirse responsable de los resultados profesionales del grupo.
8. Asegurarse de que, a través del propio esfuerzo, surge un valor que
está claramente por encima de los gastos generados por el propio
puesto de trabajo.
9. Comportarse como si uno mismo fuera el “centro de servicios”.
10. Mejorar constantemente la propia conciencia laboral.
11. Mejorar constantemente los propios resultados profesionales.
12. No detectar problemas sin solucionarlos.
13. Reducir las expectativas en los demás y confiar en las propias
fuerzas.
14. Ser abierto ante las diferencias de personas, sin importar de qué
cultura o subcultura provengan.
Todo lo presentado subraya la necesidad de que en el marco
educativo se organicen y estructuren planes y proyectos de acción
educativa o “alfabetización emocional” dirigida en primer orden a los
docentes y convenientemente adecuados a los cambios curriculares.
Por lo tanto nos lleva a considerar que ayudar a los maestros en
la educación emocional, es también ayudar a sus alumnos y por ende a
31
2.1.7. LA EDUCACIÓN EMOCIONAL:
La implementación de Programas de Educación Emocional en la
Institución Educativa no es tarea fácil, sin embargo, sus contenidos
debieran integrarse de manera transversal a lo largo de las diferentes
áreas y de todos los niveles educativos. Entendida así, involucrar
además a toda la comunidad educativa en la participación y desarrollo
de la misma.
La Educación Emocional puede considerarse como un tema de la
educación para la salud, específicamente de la salud mental: la
prevención del estrés, el manejo de la ansiedad, la agresividad, la
autoestima, la comunicación, etc.
Los participantes en el proyecto no deben entender la Educación
Emocional solamente como una serie de juegos, un recetario o un
procedimiento infalible, por el contrario, deben desarrollar un enfoque en
común que les permita asumir la filosofía del programa a partir de
concepciones claras sobre sus fundamentos. Ésto supone ir más allá de
la simple prescripción.
EL CONCEPTO DE EDUCACIÓN EMOCIONAL:
Bisquerra (2000: 243), define la Educación Emocional como:
“Un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar
el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo
32
de la personalidad integral. Para ello se propone el desarrollo de
conocimientos y habilidades sobre las emociones con el objeto de
capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se planteen en la
vida cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar
personal y social”.
De esta definición se desprende que la Educación Emocional
debe ser un proceso intencional y sistemático; sin embargo, en la
actualidad por lo general, se deja la deja al azar de los ciudadanos, con
consecuencias más o menos desastrosas.
Goleman (1996), propone como una posible solución forjar una
nueva visión acerca del papel que deben desempeñar las escuelas en la
educación integral del estudiante, reconciliando en las aulas emoción y
cognición. En tal sentido, la educación debe incluir en sus programas la
enseñanza de habilidades tan esencialmente humanas como el
autoconocimiento, el autocontrol, la empatía y el arte de escuchar, así
como el resolver conflictos y la colaboración con los demás.
Para autores como Steiner y Perry (1997: 27), la educación
emocional debe dirigirse al desarrollo de tres capacidades básicas: “la
capacidad para comprender las emociones, la capacidad para
expresarlas de una manera productiva y la capacidad para escuchar a
los demás y sentir empatía respecto de sus emociones”.
Por su parte Greeberg (2000: 41), sostiene que si queremos
enseñar las habilidades necesarias para la inteligencia emocional será
33
tipo de entorno emocional que ayude a las personas a desarrollarse
emocionalmente, del mismo modo en que se han creado entornos físicos
que fomentan el desarrollo corporal e intelectual.
Bisquerra (2001: 8), advierte sobre la necesidad de diferenciar lo
que podría llamarse educación afectiva y educación del afecto. Al
respecto afirma:
“La educación emocional supone pasar de la educación afectiva a la
educación del afecto. Hasta ahora la dimensión afectiva en educación o
educación afectiva se ha entendido como educar poniendo afecto en el
proceso educativo. Ahora se trata de educar el afecto, es decir, de
impartir conocimientos teóricos y prácticos sobre las emociones”.
2.1.8. JUSTIFICACIÓN DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL:
La educación emocional se justifica en función de las siguientes
premisas:
a. Desde la propia finalidad de la educación: el Informe a la UNESCO
de la Comisión Internacional sobre Educación para el siglo XXI,
también llamado “Informe Delors” propone a los países fundamentar
sus esfuerzos educativos en cuatro pilares básicos: aprender a
conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir. El
aprender a ser y el aprender a convivir, son aspectos implicados en la
34
b. Desde el análisis de las necesidades sociales: el tipo de sociedad
predominante genera continuas tensiones emocionales por el estrés
en el trabajo, el hacinamiento en las grandes ciudades, los conflictos
familiares, las noticias constantes de guerras, la violencia, la
marginalidad social. Estas situaciones generan gran vulnerabilidad
emocional, que se ve constatada en las estadísticas que indican un
aumento de personas con trastornos emocionales. A su vez, estas
necesidades generan demandas al sistema educativo, se reclama la
configuración de una nueva ciudadanía que sin renunciar a la defensa
de sus derechos participe en la construcción de una sociedad con un
elevado nivel de cohesión social, solidaridad y justicia social.
c. Desde el desarrollo de las investigaciones en el campo de la
neurología y la psicología: en los últimos años se ha tenido un
avance significativo acerca de las inteligencias múltiples, la
inteligencia emocional y del funcionamiento del cerebro emocional.
Especialmente las consideraciones acerca de la modificabilidad de la
inteligencia emocional, impone la consideración de estos avances en
los procesos educativos.
d. Desde el reconocimiento de los factores afectivos y
motivacionales en el proceso de aprendizaje: las investigaciones
han demostrado el papel que juegan las actitudes positivas, de
aceptación y autoeficacia, que favorecen el control emocional y la
realización de las tareas académicas con mayores expectativas de
35
e. Desde el avance de las tecnologías de la información y la
comunicación: se corre el peligro de que las relaciones
interpersonales se vean limitadas por las nuevas tecnologías donde
prevalecen los trabajos en línea, los estudios a distancia que pueden
provocar un aislamiento del individuo que afecte su vida emocional.
Esta situación exige una educación que le brinde al individuo las
herramientas cognitivas, procedimentales y actitudinales que le
permitan afrontar con éxito esas nuevas demandas.
f. Desde los resultados de los procesos educativos: los elevados
índices del fracaso escolar, las dificultades de aprendizaje, el
nerviosismo ante los exámenes, el abandono de los estudios, la
indisciplina escolar son situaciones que pueden provocar estados
negativos como la apatía, la agresión, la depresión, que deben ser
atendidos desde los sistemas educativos.
2.1.9. PRINCIPIOS DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL:
La educación emocional ha de entenderse como un elemento
imprescindible para la promoción de una personalidad integral. A partir
de las aportaciones de Bisquerra (2000, 2002) se destacan los principios
siguientes:
a. El desarrollo emocional es una parte indisociable del desarrollo
global de la persona: se concibe a la persona como una totalidad
36
educación debe atender a la educación de los sentimientos, en
función de desarrollar y recobrar la capacidad de identificar los
propios sentimientos, así como de expresarlos en forma auténtica y
adecuada.
b. La Educación Emocional debe entenderse como un proceso de
desarrollo humano, que abarca tanto lo personal como lo social e
implica cambios en las estructuras cognitiva, actitudinal y
procedimental.
c. La Educación Emocional debe ser un proceso continuo
permanente que debe estar presente a lo largo de todo el
currículum académico y en la formación permanente.
d. La Educación Emocional debe tener un carácter participativo,
porque requiere de la acción conjunta y cooperativa de todos los que
integran la estructura académico – docente – administrativa de las
instituciones educativas y porque es un proceso que exige la
participación individual y la interacción social.
e. La Educación Emocional debe ser flexible, porque debe estar
sujeta a un proceso de revisión y evaluación permanente que
permita su adaptabilidad a las necesidades de los participantes y a
las circunstancias presentes.
2.1.10. OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL:
37
a. Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones.
b. Identificar las emociones de los demás.
c. Desarrollar la habilidad de regular las propias emociones.
d. Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas
intensas.
e. Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas.
f. Desarrollar la habilidad de relacionarse emocionalmente de manera
positiva con los demás.
2.1.11. EDUCACIÓN EMOCIONAL Y CONTEXTO EDUCATIVO:
La Educación Emocional debe ser un proceso continuo y
permanente, presente en el desarrollo de todo el currículum académico y
en la formación a lo largo de la vida, por ello sus implicaciones
educativas pueden ubicarse tanto en el plano de la educación formal
como informal.
Extremera y Fernández-Berrocal (2001) plantean que los
programas no deben implementarse solo en época de crisis, lo
fundamental es su carácter educativo y preventivo. Recomiendan
implementar programas integrales y permanentes en el currículo, con
aplicación a todos los niveles escolares e incluyendo a la familia y el
entorno social. Concebir la Educación Emocional de esta forma,
favorece establecer los cimientos que permitan el desarrollo de las
habilidades emocionales básicas hacia competencias emocionales y
38
Imbernon (1999: 121), al revisar los objetivos de la escuela, plantea que
la escuela no puede ya tener como único objetivo la transmisión de
conocimientos, sino que también debe ocuparse de la educación de la
persona tanto en los aspectos individuales como sociales. Al respecto
afirma:
La escuela y el aula como contextos donde las personas se implican en
actividades, asumen papeles y participan de relaciones sociales, son
contextos donde se desarrollan las capacidades no sólo de tipo cognitivo
sino también las de tipo afectivo, moral y social.
Por lo tanto, se precisa que en las instituciones educativas se puedan
desarrollar iniciativas como la evaluación del potencial emocional de sus
miembros (profesores, alumnos, padres, etc.), la identificación de las
redes emocionales y del ambiente emocional de la institución, el
asesoramiento o apoyo individualizado para profesores, alumnos y
padres, promoción de campañas de sensibilización emocional, desarrollo
de programas de Educación Emocional.
El contexto curricular ofrece múltiples situaciones en las que es
necesario tener en cuenta la relevancia de las competencias
emocionales:
En los Diseños Curriculares:
Las habilidades de la Inteligencia Emocional deben ser
estimuladas desde el diseño curricular. El nuevo marco laboral, con su
39
innovación, requieren de la formación de un profesional con un alto
nivel de competencias emocionales, incluso Goleman (1999, p. 51 y
52) afirma que “ las aptitudes emocionales tienen el doble de
importancia que las aptitudes meramente técnicas o intelectuales” y
expone que cerca de trescientos estudios patrocinados por empresas
diferentes subrayan que la excelencia de los trabajadores depende
más de las competencias emocionales que de las capacidades
cognitivas.
La incorporación de estas capacidades como propósitos en los
Proyectos Educativos es ya una realidad en muchos países del mundo
y a todos los niveles de la escolaridad:
* En la normativa legal venezolana existen principios en la Constitución
Nacional (1961), la Ley Orgánica de Educación (1980) y la Ley de
Universidades (1970) que establecen la educación como un proceso
integral cuya finalidad es el pleno desarrollo de la personalidad.
* En el nuevo Currículum Básico Nacional (1998), la formación en
valores se constituye en un eje transversal, centrado en la formación
del ser.
* En la Universidad de Los Andes Táchira se desarrolla actualmente un
nuevo Diseño Curricular de la Carrera de Educación, a partir de una
propuesta de Díaz y Reyes (1994) que contempla como fundamental,
40
* Güell y Muñoz (2000), refieren que en el planteamiento curricular de
la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de España, también se
propone como meta la educación integral, que atienda tanto el
desarrollo de los aspectos cognitivos como los afectivos.
Sin embargo parece que, como lo sostiene Espejo (1999: 522), en
términos prácticos existe una disociación entre los principios teóricos
que definen la normativa y la realidad de la práctica educativa, por
cuanto no ha supuesto un mayor respaldo a la formación en contenidos
y procesos emocionales.
El Rol del Maestro:
Meyer y Turner (2002), destacan que el apoyo cognoscitivo es
necesario pero no suficiente en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Los resultados de las investigaciones más recientes confirman que las
actitudes afectivas de los profesores juegan un papel importante tanto
en lo académico o cognoscitivo como en lo interpersonal. La impronta
que los procesos educacionales hacen en el futuro emocional de los
alumnos puede entenderse en dos direcciones. Por un lado, los
procesos de escolarización están impregnados de un complejo de
relaciones personales que hacen una particular huella en las personas,
principalmente en los primeros años de formación. Por otro lado, en
todos los tiempos, el maestro ha constituido un modelo a seguir para