ANÁLISIS DE UN PROGRAMA DE AUTO CAMBIO GUIADO SOBRE EL CONSUMO DE RIESGO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS (SPAs) EN MUJERES HABITANTES DE LA
CALLE.
Johana Gamboa Castiblanco Juan Daniel Gómez *
Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Psicología Maestría en Psicología Clínica Comportamental – Cognoscitiva
Bogotá D.C. Colombia Marzo, 2014
Contenido
Pág.
Resumen ... 6
Abstract ... 7
Introducción ... 8
Justificación ... 11
Marco teórico ... 15
Habitabilidad de calle ... 15
Consumo de SPA ... 18
Consumo de riesgo ... 22
El consumo de riesgo, la habitabilidad en calle y el estado ... 23
Enfoque de prevención de riesgos y reducción de daños ... 28
Auto Cambio Guiado ... 32
Planteamiento del problema ... 37
Pregunta de investigación ... 39
Objetivos... 39
Objetivo general. ... 39
Objetivos específicos. ... 39
Método ... 40
Diseño ... 40
Variables ... 40
VI: Programa de Auto Cambio Guiado ... 40
Participantes ... 41
Hipótesis Funcionales. ... 43
Consideraciones éticas... 45
Instrumentos ... 47
Cuestionario de datos personales (CDP) ... 47
Entrevista en profundidad... 47
Hoja de Monitoreo Diario ... 47
Cuadernillo Auto Cambio Guiado ... 48
VESPA ... 48
Procedimiento ... 49
Resultados ... 50
Caso 1. J... 50
Caso 2. N. ... 52
Caso 3. G. ... 54
VESPA ... 55
Resultados Protocolo ... 57
Discusión ... 64
Referencias ... 80
Índice de tablas
Tabla 1. Datos Sociodemográficos de las participantes ... 42
Tabla 2. Resultados protocolo. ... 58
Tabla 3. Resultados áreas de Ajuste. ... 59
Índice de figuras
Figura 1. Niveles de consumo de “J” a través de las fases del protocolo de auto cambio
guiado. ... 52
Figura 2. Niveles de consumo de “N” a través de las fases del protocolo de auto cambio guiado. ... 53
Figura 3. Niveles de consumo de “G” a través de las fases del protocolo de autocambio guiado. ... 55
Figura 4. Niveles de consumo reportados a través del VESPA para el caso 1 “J” ... 56
Figura 5. Niveles de consumo reportados a través del VESPA para el caso 2 “N” ... 56
ANÁLISIS DE UN PROGRAMA DE AUTO CAMBIO GUIADO SOBRE EL CONSUMO
DE RIESGO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS (SPAs) EN MUJERES HABITANTES
DE LA CALLE.
Resumen
El consumo de riesgo en condición de habitabilidad en calle representa una problemática creciente que se constituye en un tema de salud pública al incrementar las cifras de enfermedades crónicas de alto costo e impacto en esta población (OEA. 2013). A pesar de los esfuerzos desde las entidades distritales, el fenómeno sigue en aumento. El objetivo general de este estudio es analizar la manera en la cual un programa de auto cambio guiado puede modificar el consumo de riesgo en mujeres en condición de habitabilidad de calle. En este proceso se involucraron tres mujeres poli consumidoras en condición de habitabilidad de calle, que asisten como externas a los servicios que presta la unidad de Protección Integral - Luna Park de IDIPRON. Para analizar la posible efectividad del protocolo de auto cambio guiado se realizó un estudio de caso para cada una de las participantes, tomando como fuentes de información el VESPA y los auto registros de consumo de SPA. Se observan resultados favorables en las tres voluntarias puesto que alcanzaron las metas establecidas al inicio del programa en cuanto a la mitigación del consumo, reducción del consumo de riesgo de SPA y la recuperación de los niveles funcionales en las diferentes áreas de ajuste. Este protocolo representa un primer paso en la atención integral generando adherencia al tratamiento y disposición al cambio necesarios para darle continuidad a su proceso de resocialización y restablecimiento de derechos.
ANALYSIS OF A GUIDED SELF-CHANGE PROGRAM ON THE RISK
CONSUMPTION OF PSYCHOACTIVE SUBSTANCES (PAS) IN HOMELESS WOMEN
Abstract
The risk consumption in condition of homelessness represents a growing problem that is an issue of public health by increasing the numbers of chronic diseases of high cost and the impact in this population (OAS, 2013). In spite of the efforts from the District´s entities the phenomenon continues to increase. The overall aim of this study is to analyze the way in which a guided self-change program may modify the risk consumption in homeless women. In this process it is involved three poly-consumers women in homeless condition attending as outpatients to the services of the Integral Protection Unit - Luna Park of IDIPRON. To analyze the possible effectiveness of guided self-change protocol it was conducted a case study for each of the participants, taking as sources of information the “Vespa” and self-records of PAS consumption. There are favorable results in the three voluntary because she reached the goals established at the beginning of the program about the mitigation of consumption, reduction of the risk consumption of PAS and the recovery of functional levels in the different areas of adjustment. This protocol represents a first step in the comprehensive care generating adherence to treatment and disposition to the change needed to give continuity to the re-socialization process and restoration of rights.
ANÁLISIS DE UN PROGRAMA DE AUTO CAMBIO GUIADO SOBRE EL CONSUMO
DE RIESGO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS (SPAs) EN MUJERES HABITANTES
DE LA CALLE.
Introducción
Teniendo en cuenta que el consumo de sustancias psicoactivas continua en aumento, con una edad de inicio cada vez menor, así como el fenómeno de habitabilidad en calle, aumentando paralelamente los riesgos asociados a este tipo de conductas, se evidencia que las intervenciones adelantadas hasta el momento no han respondido de manera eficiente o han sido insuficientes para abarcar el numero de personas que consumen algún tipo de SPA o SPAs, con las que cuenta la ciudad de Bogotá, donde además confluyen personas de otras ciudades que llegan tanto por desplazamiento o buscando una salida a su situación de consumo, ya que muchos presentan dependencia y policonsumo, lo que los pone en un alto riesgo de habitar en calle.
En un estudio realizado por el Ministerio del Interior y de Justicia, el Ministerio de la Protección social y la Dirección Nacional de Estupefacientes (2009), sobre el consumo de drogas en Colombia en población con edades comprendidas entre los 12 a los 65 años, se detectó que el 9,1% de la población, han usado alguna droga ilícita al menos una vez en su vida. El 14,4% hombres y el 4,5% en mujeres. Ante estos datos, se puede considerar el consumo de Sustancias Psicoactivas (SPAs) un problema de salud pública por los riesgos que este implica para la salud de quien las consume, debido al alto nivel de deterioro que producen drogas como el bazuco, el pegante y el alcohol. Siendo este un factor determinante en el fenómeno de habitabilidad en calle, tanto como precipitante, como mantenedor.
un tratamiento más efectivo y comprehensivo. Nyamathl, Hudson, Greengold, y Leake (2012) sugieren que para una mayor efectividad de los procesos de intervención de reducción de consumo éstos se deben ajustar a los retos que afronta esta población. Además, es necesario tener mayor claridad en cuanto al apoyo social y resaltan la necesidad de clarificar la relación de los tratamientos entre los menores en medida de protección.
Teniendo en cuenta la situación expuesta frente al consumo de SPA en habitantes de la calle, y la importancia del papel del psicólogo clínico en generar alternativas de intervención, se planteo como estrategia de abordaje desde el enfoque comportamental cognoscitivo, un programa motivacional breve, en un grupo poblacional de mujeres habitantes de calle policonsumidoras que presentan consumo de riesgo. Mediante la búsqueda de evidencia empírica frente a la atención e intervención sobre el consumo de riesgo en policonsumidores, habitantes de la calle, se encontró que la mayoría de investigaciones centran su atención en los efectos del uso de una sustancia especifica o en los efectos que puede generar el consumo de varias sustancias.
Como elemento relevante no se reportan investigaciones que se basen en el enfoque de disminución de daño como estrategia opuesta a la abstinencia (Alemany, Chan, Dukadzinac, y Kung, 2013). La mayoría de los estudios de niños y jóvenes en condición de habitabilidad en calle son estudios de tipo transversal y descriptivo, enfocados en determinar el tipo y prevalencia del uso de sustancias en relación a datos estadísticos limitados (Embleton, Mwangi, Vreeman, Ayuku, y Braitstein, 2013).
Basados en esta información se estructuró un programa de intervención breve “programa de Auto Cambio Guiado”, teniendo en cuenta las características de la población, la complejidad de tratar con el consumo de sustancias psicoactivas y la escasa efectividad en términos costo/beneficio de las intervenciones existentes que son costosas, prolongadas e intra-murales., se planteo como objetivo general establecer el efecto que tiene un programa de Auto Cambio Guiado sobre el consumo de riesgo en mujeres habitantes de la calle. Este programa consta de cuatro sesiones de intervención y una de seguimiento posterior a la intervención y su objetivo es mitigar el consumo de riesgo.
consumidoras de SPA, que cumplen con los criterios de dependencia de acuerdo con el DSM IV y además presentan un consumo de riesgo, entendido como un patrón de consumo de SPA caracterizado por manifestar conductas de riesgo asociadas a la necesidad de satisfacer el impulso a consumir y un bajo grado de funcionalidad en diferentes áreas. El diseño que se utilizó en este estudio fue un diseño experimental de caso único, de tipo A-B con seguimiento, de acuerdo con Barlow y Hersen (1998), donde se busca determinar el efecto de un programa de auto cambio guiado, sobre el consumo de riesgo en jóvenes habitantes de calle.
De acuerdo con los resultados de este estudio se plantean las intervenciones breves motivacionales, a través de un programa de Auto Cambio Guiado, como una alternativa viable en el inicio del proceso de cambio de las mujeres policonsumidoras de SPA habitantes de calle, obteniendo beneficios a corto plazo, como la mitigación del consumo de riesgo, generando adherencia a otro tipo de intervención más amplia o a un proceso de cambio autónomo en su entorno habitual.
Justificación
El fenómeno de habitabilidad en calle es fluctuante, si tenemos en cuenta las siguientes cifras; En 1997 habían identificados 4.515, según el Censo sectorial Habitantes de la calle realizado en 1999 por el IDIPRON y el DANE se censaron 7.817 habitantes de la calle, de los cuales, el 85.9% correspondió a hombres y el 13.4% a mujeres. De acuerdo al III censo sectorial de 2001, la cifra aumento a 10.477, manteniendo mayor predominio en hombres. En el 2004 la cifra volvió a aumentar a 14.463 habitantes de la calle. Para el V Censo realizado en 2008, la cifra bajo a 8.385, ya para el 2011 la cifra volvió a aumentar a 9.614, de los cuales el 88,93% son hombres, el 10,95% son mujeres y el 0,05% son intersexuales (IDIPRON, 2007; SDIS, 2011).
De acuerdo con el censo realizado por Secretaría Distrital de Integración Social y el Instituto Distrital para la protección de la Niñez – IDIPRON en el año 2008, se identificaron 8.385 personas como habitantes de calle, de los cuales el 86.9% son hombres, el 8.4% son menores de 18 años, el 17.9% son jóvenes entre 19 y 25 años, el 38.9% son adultos entre 26 y 40 años y 32% son adultos mayores. Otro dato importante que reveló este censo fue que el 44.8 por ciento de los habitantes de la calle de la capital nació en municipios o ciudades diferentes a Bogotá, en relación con el tipo de actividades económicas que realizan se identificó que el 58% se dedica a la recolección de objetos de reciclaje; el 34% a mendigar; el 28% a servicios no cualificados y el 10.7% a delinquir. En cuanto al consumo de sustancias psicoactivas se detectó que el 68.1% de los habitantes de calle consumen bazuco y el 64.6% son consumidores de marihuana (Secretaria Distrital de Salud, 2012).
Pese a las acciones que el gobierno Distrital ha enmarcado desde el plan de Gobierno anterior, “plan de Desarrollo Bogotá Positiva para vivir mejor, donde se planteaba como objetivo estructurante el Derecho a la Ciudad, y dentro de este el Programa Bogotá segura y humana” (Secretaria Distrital de la salud, 2012) el cual incluyo acciones a realizar con el grupo poblacional ciudadano/as habitantes de calle, y el plan de desarrollo actual “Bogotá Humana”, cuyo eje estructurante postula “Una ciudad que supera la segregación y la discriminación”, prestando especial atención a la intervención en el sector del Bronx.
El fenómeno de habitabilidad en calle se entiende como multicausal, los factores que inciden van desde lo político, social y económico, hasta las pautas de crianza y violencia intrafamiliar. No obstante, “ el uso de sustancias psicoactivas seguirá siendo un problema central y constituye probablemente el escape natural así como origen en muchos casos de la situación de la calle. Igualmente parece constituir el imaginario que la sociedad ha construido del habitante de la calle, pero que puede estar magnificado en no pequeña medida” (DANE-IDIPRON, 2001, pág. 78). Pese a esto cabe anotar que no todos los habitantes de calle son consumidores de SPA, así como no todos son lo que la sociedad a denominado como indigentes, ya que esta indigencia obedece a la exclusión social a la que han sido expuestos por la misma comunidad que los rechaza y estigmatiza como algo malo que hay que acabar, algo que no quieren en su barrio, vulnerando sus derechos al ser excluyentes.
consumo son la marihuana con 15%, seguida de Dietilamina de Acido Lisérgico (LSD) con 3,1%; cocaína con 2,1% y hongos alucinógenos e inhalables con 1%. El resto de las sustancias muestran cifras inferiores. Entre los consumidores del último año, de alguna droga ilícita como marihuana, cocaína o bazuco, 29,0% de ellos presentan signos de abuso o dependencia asociados al consumo de estas drogas: 3 de cada 10 estudiantes. A ello debe agregarse que 14,1% de los estudiantes que ha consumido alcohol en el último año, presenta signos de dependencia, es decir 1 de cada 7 estudiantes (Secretaria general de la comunidad andina, 2013).
Estas cifras son preocupantes, ya que podríamos concluir que un número importante de la población universitaria se encuentra en riesgo de llegar a habitar en la calle debido a la dependencia de sustancias psicoactivas tales como la marihuana el alcohol y el bazuco.
De acuerdo con las entrevistas iniciales y la aplicación del inventario VESPA, realizadas desde la Unidad Luna Park del IDIPRON, el 100% de las jóvenes que acuden al servicio presentan consumo de SPA, y además de consumir bazuco, también consumen inhalantes, pepas, alcohol, tabaco, entre otras sustancias, es decir presentan un alto poli consumo, realizando mezclas que pueden ser muy peligrosas ya que ponen en riesgo su vida constantemente, además del contexto donde son consumidas, ya que el lugar de permanencia de estas mujeres es la calle del Bronx uno de los sectores críticos de la ciudad de Bogotá.
comportamental-cognoscitivo, las cuales han demostrado ser de las más efectivas en problemas de difícil manejo, tal como las adicciones. Se plantea una propuesta de intervención, que se enfoca en modificar patrones de conducta desadaptativos tendientes a aumentar los factores protectores y por ende mejorar la calidad de vida de estas personas mitigando el consumo de riesgo. La aplicación de este protocolo representa un beneficio en términos de la relación costo beneficio, puesto que para el participante se ven resultados a corto plazo, con lo cual facilita la adherencia al tratamiento, con el planteamiento de metas más realistas.
En concordancia con la misión de la Pontificia Universidad Javeriana (2014), el presente estudio aporta en la “creación y el desarrollo de conocimiento y de cultura en una perspectiva crítica e innovadora, para el logro de una sociedad justa, sostenible, incluyente, democrática, solidaria y respetuosa de la dignidad humana”. Dentro del marco de las líneas de investigación “Psicología y Salud, Evaluación e intervención psicológica y Conductas adictivas”,
Marco teórico
Habitabilidad de calle
De acuerdo con Correa (2007), quién caracterizó poblacionalmente habitantes de calle, el 90% de la población habitante de calle es masculina, lo cual asocian al riesgo que corre una mujer en la calle. Predominan las personas adultas entre los 35 y los 50 años (44%), el 70% del grupo estudiado se reconoce como soltero(a), el 76% señaló el consumo de psicoactivos como la razón para su ingreso a la vida en la calle. El 51.4% no alcanzó a superar la escuela primaria. El 55.4% reveló dedicarse al oficio del reciclaje y un 22% al cuidado de carros estacionados en las vías. El 28.6% reveló tener una enfermedad incapacitante, entre las que se destacan las de carácter motriz (37%). Si se observan estos datos se puede concluir que la situación tanto económica, familiar, educativa y de garantías tanto en salud, como en derechos humanos, de la población habitante de calle es precaria.
Los habitantes de calle han sido calificados como disfuncionales o marginales. “Su estilo de vida se asume como inapropiado, por carecer de las posibilidades requeridas para considerarse dignos de la condición humana, al estar ligados a niveles elevados de alcoholismo y drogadicción, así como de prostitución, maltrato, explotación infantil y en general conductas que atentan contra la tranquilidad y seguridad ciudadanas” (Correa. 2007, pág. 93). Este particular estilo de vida produce un quiebre o una ruptura con el habitante común, quien se halla distanciado socialmente del habitante de la calle, lo que conduce a este último a construir su propia identidad, a configurar un grupo por fuera del resto de la sociedad.
en la distribución de los medios económicos no suplen las mínimas necesidades de gran parte de la población (Quintero Pacheco, 2008).
De acuerdo con Correa (2007), a las variables políticas, sociales, familiares y personales señaladas se aúnan condiciones que confluyen en la explicación de la aparición, crecimiento y permanencia del fenómeno del habitante de la calle. Son ellas la dependencia de sustancias psicoactivas y otras formas de adicción, comportamientos que son abiertamente rechazados y condenados en los ambientes familiares, laborales y educativos, y a su vez son legitimados en espacios como la calle. De igual forma, el censo de habitantes de calle analiza las razones por las que se da inicio y se da la permanencia a la habitabilidad en calle, las cuales están asociadas a redes de apoyo, condiciones sociales y factores personales.
La complejidad de la problemática se evidencia en la diversidad de factores que convergen en el mantenimiento de la condición de habitabilidad en calle. De acuerdo con esto, los factores pueden ser desde el nivel social del macro y meso-contexto como lo es el desplazamiento forzado, pasando por otros factores como conflicto familiar, ausencia de red de apoyo, influencia de otras personas en condición de habitabilidad en calle, victimización de violencia social física o sexual, factores individuales psicológicos como consumo de SPA y consumo de riesgo, necesidad de independencia o el gusto por la condición, e incluso factores biológicos como discapacidad por enfermedad física o mental. Todo esto resalta la importancia y necesidad de realizar un abordaje interdisciplinario dado la multiplicidad de niveles de los factores asociados a la condición(Centro de estudios y análisis en convivencia y seguridad ciudadana CEACSC. Secretaria Distrital de Gobierno, 2013).
al habitante de calle al igual que a la población en general, la mayoría de programas no garantizan una recuperación del consumo de SPA, lo cual hace más difícil y menos probable que se mejore la calidad de vida de esta población y por ende su salida de la situación de habitabilidad en calle.
El consumo de SPA es un factor significativo tanto en el inicio, como en el mantenimiento del comportamiento del habitante de calle (Centro de estudios y análisis en convivencia y seguridad ciudadana CEACSC. Secretaria Distrital de Gobierno, 2013). Por tanto se abordará este elemento en el siguiente apartado.
Consumo de SPA
Desde la antigüedad, el deseo de modificar o alterar el estado de conciencia y de experimentar diversos estados de ánimo, han sido factores que contribuyen a que el hombre las consuma. Sin embargo:
“la ingesta de sustancias cuya acción recae de manera esencial sobre el sistema nervioso central, modificando la conducta del individuo en lo referente a su sensopercepción, motivación, actividades cognoscitivas y psicomotoras ha cobrado preocupantes magnitudes por su asociación con los accidentes de tránsito y diversos actos violentos, lo cual hace necesaria su vigilancia epidemiológica con el fin de proveer información útil, válida, confiable y oportuna acerca de los patrones de consumo, los factores protectores y de riesgo implicados, así como para la orientación de los procesos y acciones encaminadas hacia la prevención(Secretaria Distrital de Salud (SDS), 2013, pág. 1)
sustancias que el hombre ha utilizado a lo largo de la historia o sigue utilizando. Más actualmente, junto a las anteriores y sus derivados industriales o químicos, destacan las nuevas adicciones. Unas están derivadas de sustancias, como es el caso de la heroína, la cocaína, las drogas de diseño, el LSD, entre las más importantes, y otras son adicciones comportamentales, sin sustancia, como resultado de nuestra sociedad tecnológica, como la adicción a Internet, al juego de azar, al teléfono móvil, a los teléfonos eróticos, al sexo, a las compras, y otras tantas conductas que pueden llegar a ser adictivas” (Becoña y Cortes, 2010, pág. 15)
mucho según la clase de sustancia y se proponen distintos criterios diagnósticos para la mayoría de ellas”.
En Colombia, el Estudio nacional de salud mental y consumo de sustancias psicoactivas (Ministerio de salud y de protección social. 1993), mostró proporciones de prevalencia de consumo de cocaína de 2,8% de bazuco de 3,6 % y de marihuana de 11 por cada mil habitantes. Para otras sustancias psicoactivas ilegales como la heroína, la prevalencia fue de 0,3 % por cada mil habitantes; los inhalantes llegaron a una prevalencia del 0,5 % y las anfetaminas al 2,5%. En el estudio de salud mental del año 2003, dentro de los trastornos más comunes se encuentra en tercer lugar el uso de sustancias psicoactivas con una prevalencia del 10.6% (Ministerio de la Protección Social, 2003).
De acuerdo con el informe Comportamiento del abuso de sustancias psicoactivas en el Distrito Capital, 2011 a Junio de 2012 (Secretaria Distrital de Salud, 2012):
“Durante el año 2011 se registraron 4.371 casos de consumidores de SPA, de los cuales el 80,3% (n=3.505) corresponden a hombres con consumo problemático o dependencia de sustancias psicoactivas. Esto significa que por cada mujer que presenta consumo de dichas sustancias se hallan cuatro hombres con el mismo tipo de consumo. En este análisis también cabe señalar que el 80,4% de las mujeres con problemas asociados al consumo de sustancias psicoactivas se registran en el rango de edad comprendido entre los 11 y los 20 años de edad”.
alertas para dar respuestas costo efectivas en su tratamiento, ya que los daños ocasionados por el consumo regular de bazuco son nefastos para la salud del consumidor.
El consumo de SPA, en primer lugar es un problema de salud pública, debido a sus efectos nocivos para la salud del consumidor y de quienes le rodean, aunque tenga incidencia en otros sectores como el de seguridad y convivencia ciudadana. Un alto porcentaje de las lesiones personales, riñas y en general delitos contra la vida en los entornos de El Bronx, El Amparo, San Bernardo y otros, ocurren por el alto grado de excitación o la abstinencia derivada del consumo de sustancias psicoactivas, especialmente bazuco (CEACS, 2013).
“El consumo problemático de drogas es una condición crónica, como la diabetes, que el mundo tiene que aprender a manejar en forma más efectiva, pero el régimen vigente que impera en un gran número de países lo trata como un cáncer que debe ser quirúrgicamente removido, aún si ello implica dañar tejidos sanos en el proceso” (Organización de los Estados Americanos OEA, 2013, pág. 45).
“No debe recurrirse a sanciones penales para los consumidores. La criminalización de los usuarios de drogas no sólo no ha mostrado beneficios de salud pública sino que, por el contrario, ha tenido efectos contraproducentes, al marginar a los consumidores y agravar sus problemas de salud”(Comisión asesora para la política de drogas en Colombia , 2013, pág. 28).
Consumo de riesgo
El consumo de riesgo en términos generales se refiere al nivel de riesgo al que se encuentra expuesta una persona por su nivel de consumo de una SPA. En mayor proporción se ha abordado para el consumo de alcohol, e incluso la OMS ha desarrollado un manual de intervención breve para consumo de alcohol (Babor y Higgins-Biddle, 2001). El consumo de riesgo es directamente proporcional al nivel de consumo y por tanto un consumo así sea mínimo, implica un correspondiente nivel mínimo de consumo de riesgo.
Para el consumo de riesgo de alcohol Se han establecido cuatro niveles siendo el primero el mínimo, donde se categorizan los abstemios; el segundo nivel corresponde a consumidores ocasionales, por debajo del promedio, con bajo riesgo y los protocolos sugieren inducir a la disminución, o al menos el mantenimiento de este nivel de consumo; el tercer nivel corresponde al consumo superior al promedio, considerándose abuso del alcohol y se sugiere que por el nivel de riesgo se requiere intervención breve y directa por parte de los profesionales de la salud acompañado de un seguimiento; el cuarto nivel corresponde a los niveles de consumo muy por encima del promedio, suponiendo una posible dependencia al alcohol, a este nivel se realiza un proceso de evaluación clínica que determine si hay dependencia para iniciar un proceso terapéutico (Babor y Higgins-Biddle, 2001).
La convergencia de la condición de habitabilidad en calle y el consumo de riesgo son asociadas con problemas de salud pública y de seguridad por los fenómenos y las dinámicas que se dan alrededor de éstos. Por ejemplo la dinámica de los sitios de expendio de drogas ilegales, las llamadas ollas, en donde se presenta un amplio espectro en manifestaciones de criminalidad y problemas de salubridad. Dado el impacto sobre la sociedad, el estado ha intentado intervenir sobre estos problemas a través de diferentes políticas e instituciones.
El consumo de riesgo, la habitabilidad en calle y el estado
El fenómeno de habitabilidad en calle es significativo, tanto por su dimensión numérica, como por los aspectos cualitativos y especialmente por el impacto social, político y su significado en términos de justicia y democracia. A pesar de esto, no hay realmente políticas de transformación diferentes a las asistenciales para los habitantes de la calle, aunque hay un número importante de instituciones y organizaciones que trabajan con esta población con miras a brindarles un mejor bienestar (Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas DANE, 2000).
Por ejemplo la Secretaria de Integración social, tiene desde el año 2001 el Proyecto No. 7312 para los habitantes de la calle entre los 22 y los 59 años de edad. Busca “promover la integración de esta población garantizándoles los mínimos necesarios para su inclusión social, así como ofrecer diversas modalidades de atención que satisfagan la pluralidad de los perfiles de los ciudadanos, desde una perspectiva de derechos, deberes y género, reconociendo nuevas ciudadanías a través de un trabajo intra y extra mural”. Como estrategia se crearon cinco tipos de atención, así: Brigadas de Atención Local, Hogar de Paso, Centro de Atención Transitoria, Comunidades de Vida y Enlace Social y Seguimiento (Quintero Pacheco, 2008, pág. 121)
atención integral al menor de y en calle en edades entre 8 y 28 años (IDIPRON, 2013). Esta institución cuenta con 21 Unidades de Protección Integral “UPI”, dentro y fuera de la ciudad, donde se presta atención diferencial, bajo el enfoque de derechos teniendo en cuenta la edad, el sexo y la situación del niño, niña, adolescente y joven, bajo el modelo de un proyecto pedagógico que busca el goce efectivo de sus derechos.
Desde su origen, el IDIPRON ha reconocido la importancia que tiene la investigación para lograr una adecuada orientación de sus políticas y acciones. Como heredero de la educación popular ha encontrado en la reflexión en la acción y en la investigación acción participativa dos de sus pilares fundamentales, en la medida en que le han permitido hacer de la producción de conocimiento una acción de intervención y transformadora en sí misma. Asimismo, tradicionalmente ha enfocado sus intereses en procesos investigativos orientados a conocer a profundidad las realidades de las y los ciudadanos habitantes de calle y de los jóvenes pandilleros de Bogotá; resultado de esto son varias publicaciones entre las cuales se encuentran el II y el III Censo de Habitantes de Calle, elaborados en el 2000 y en el 2001, respectivamente. En este marco, aunque no se han producido investigaciones específicas sobre el consumo de SPA, sí se cuenta con información de primera mano referida a las dos poblaciones antes señaladas.
antes señaladas y a través de metodologías colaborativas y participativas en las que niñas, niños y jóvenes sean reconocidos como sujetos de conocimiento (IDIPRON, 2013).
En la UPI Luna Park, lugar donde se llevo a cabo la investigación – intervención, se brindan servicios de atención tanto de internado como externado, a mujeres jóvenes y población Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual, e Indeterminado (LGBTI) entre los 18 a 26 años de edad, también asisten menores de edad entre los 14 y los 18 años de edad, en estos casos articulando el trabajo con el ICBF. En la modalidad de externado se brinda atención en autocuidado (baño, alimentación), atención primaria en salud (canalización y acompañamiento a los servicios de la red y disminución en las barreras de acceso a los servicios), orientación y acompañamiento en la gestión de documentos como registro civil, tarjeta de identidad, cedula de ciudadanía y carnet o afiliación en salud. Acompañamiento y orientación en procesos legales con entidades judiciales, el ICBF para las menores y para las madres en procesos con sus hijos. Trabajo con la red familiar e interinstitucional en la motivación frente al cambio en su estilo de vida, brindando la opción de internado en la UPI o el direccionamiento a otras instituciones.
En la modalidad de internado además de prestar los servicios anteriormente expuestos en el externado, se trabaja en la restitución del derecho a una vida digna, contando con alojamiento, alimentación y atención en salud. Se restituye el derecho a la educación articulando con el Colegio Liceo Femenino y otras entidades privadas en la validación del bachillerato. Se han vinculado jóvenes en el SENA y en la UPI de Perdomo Avanzado en talleres técnicos.
de su proyecto vital y prevención de recaídas a través de estrategias psicosociales y lúdico pedagógicas por parte de todo el equipo de la unidad. Trabajo con la red familiar y redes de apoyo interinstitucionales fortaleciendo sus factores protectores. Se realizan actividades recreativas y salidas pedagógicas, participación en espacios públicos como marchas, conciertos, charlas y seminarios convocados por la alcaldía y otras entidades. Vinculación de las jóvenes al grupo de semilleros de investigación de IDIPRON y participación con el grupo de investigación de la Universidad de los Andes y la Pontificia Universidad Javeriana a través de este estudio (IDIPRON, 2013).
Pese a recibir estos servicios, es muy difícil la adherencia de las jóvenes frente al internado, se ha evidenciado que por un lado la dependencia del bazuco y por otro lado, la dependencia emocional que tiene muchas de estas mujeres hacia sus parejas no les permite cambiar su estilo de vida, ya que su dinámica de calle se encuentra relacionada con pautas que hace muy difícil salir de ella, por ejemplo; deben pedir permiso a sus parejas para asistir a la UPI o a los expendedores y cuidadores de los lugares de consumo como “el Bronx” y cuando estos no le conceden el permiso, son víctimas de violencia física (IDIPRON, 2013).
marihuana, bazuco, hasta drogas de diseño a un mejor precio que en otros sectores de la ciudad, por lo cual tiene una alta afluencia diaria no solo de habitantes de calle y recicladores sino también de pequeños expendedores de otros barrios que van a comprar para revender, como también consumidores exploratorios y de altos estratos económicos que les llama la atención el lugar y lo encuentran divertido por la manera en como son tratados (IDIPRON, 2013).
El Alcalde actual, Gustavo Petro centro su atención desde un comienzo en el tema de atención al habitante de la calle, inicio con la realización de un cabildo en el voto nacional el 16 de Abril del año 2012 y de allí surgió la directriz de iniciar la construcción de una política publica de atención integral al habitante de la calle. Por otro lado la Secretaria Distrital de Integración Social desde la Mesa PAICHC, elaboro un plan de acción con cinco ejes prioritarios de intervención: Social; cultural, recreación y patrimonio; Convivencia y seguridad; económico y urbanístico (Kuan, 2013).
Dado lo anterior, se observa que las intervenciones hasta el momento han sido planteadas desde los sectores formales a nivel distrital y parten desde las necesidades reales de inclusión de los habitantes de calle, puesto que los contrastes de la visibilizacion de sus condiciones precarias, hacen que se ofrezca atención primaria o básica, para disminuir el impacto y la topofóbia en algunos lugares de la ciudad. El habitante de calle debe ser reconocido y poder gozar de derechos y deberes.
Estos procesos tienen en común que buscan el restablecimiento de derechos básicos y la reducción del impacto negativo sobre la sociedad de la habitabilidad de calle y el consumo de SPA. El enfoque que orienta estas propuestas de intervención se conoce como modelo de prevención de riesgos y reducción de daños.
Enfoque de prevención de riesgos y reducción de daños
“Colombia cuenta desde el año 2007 con una Política Nacional para la Reducción del Consumo de Sustancias Psicoactivas, aprobada por el Consejo Nacional de Estupefacientes, a partir de un proceso liderado por el Ministerio de la Protección Social con la participación de entidades públicas nacionales, departamentales y municipales, entidades académicas, científicas y comunitarias” (Ministerio de Relaciones Exteriores, 2008),
Esto representa un gran avance hacia el tema de la intervención y la legalización o la despenalización incidiendo directamente sobre la estigmatización del consumidor de sustancias psicoactivas.
derechos humanos, y adopta un enfoque pragmático y sin prejuicios para abordar los problemas asociados con el consumo de drogas. Funciona junto con los enfoques de reducción de consumo, pero reconoce que un mundo libre de drogas es un ideal poco realista, y que los individuos y las comunidades, por tanto, deben contar con información y herramientas para la reducción de los riesgos asociados al uso de drogas”(Cook y Kanaef, 2008).
Gómez y Rivera (2006) señalan que los beneficios de reducción de daños de personas que consumen drogas se proyectan y tienen impacto en las familias de los consumidores y en la comunidad. Las personas que usan drogas, no pueden perder sus derechos, incluido el derecho al más alto nivel posible de salud, a servicios sociales, al trabajo, a beneficiarse del progreso científico, a no ser detenidos arbitrariamente y a no recibir tratos crueles, inhumanos y degradantes. La reducción de daños se opone al uso deliberado de tratamientos indignantes de cualquier tipo en nombre de la lucha contra las drogas y la prevención de drogas, y promueve respuestas al consumo de drogas que respeten y protejan los derechos humanos fundamentales. Las políticas y prácticas de reducción del daño deben apoyar a las personas para cambiar su comportamiento. Pero es también fundamental oponerse a las leyes y políticas internacionales y nacionales que fomentan la doble moral y la utilización de drogas en entornos de riesgo (como los patrocinios del cigarrillo y alcohol en el deporte y en la educación), las cuales contribuyen a aumentar los daños sanitarios, psicológicos, sociales y ecológicos asociados al consumo.
Portugal fue el primer país en el mundo en despenalizar el porte de droga, el resultado fue que la criminalidad y enfermedades asociadas a su uso tales como el VIH disminuyeron. Lo cual ha abierto la discusión sobre el tema y ha puesto sobre el tapete la importancia de tener en cuenta otras alternativas a la abstinencia frente al consumo como manejo de la problemática sobre las drogas. Algunas de las opiniones y posturas al respecto de la legalización de las drogas en Latinoamérica son las siguientes:
“Enfrentar simplemente el narcotráfico mediante una guerra entre narcotraficantes y gobiernos, incluso con el Ejército, es un grave error” (Fuentes, 2012)
No todas las sustancias psicoactivas son iguales, tampoco lo son sus consumos y los efectos que estos generan para los individuos y para la sociedad. Existe la necesidad de definir y formular políticas públicas de drogas sustentadas en el conocimiento, la razón y la investigación y no desde posturas morales. El bazuco a diferencia de otras sustancias demuestra una condición especial por los altos costos que genera en materia de salud pública, convivencia y seguridad. El mundo más que tratar de eliminar infructíferamente la existencia de las drogas, tiene que aprender a convivir con ellas de la manera más inteligente posible, según el CEACS (2013)
Las personas consumidores de SPA, son sujetos de derechos, algunas llegaron a volverse dependientes de una sustancia como el bazuco por una mala decisión “Si pudiera cambiar algo en mi vida, cambiaría el día en que probé el bazuco” (Joven habitante de calle).
De acuerdo con el objetivo de esta investigación en el cual se propone trabajar en la reducción de daño por consumo de SPA, es importante mencionar lo que se ha hecho hasta el momento y los resultados obtenidos mediante la política de reducción del daño en los diferentes países en que se ha implementado.
establecimiento del objetivo para reducir la demanda de drogas, los miembros mundiales se enfrentaron con dos abordajes alternativos para el problema de la droga. De un lado, podría emprenderse una misión proactiva y unida para prevenir y reducirla demanda de droga, o, por otro lado, podría adoptarse una posición de rendición y acomodación, la cual aceptaría el consumo de droga y solamente trataría de administrar el daño general” (Grupo de Trabajo Internacional sobre Políticas Estratégicas de Drogas, 2006). Para la ONU, la alternativa viable es la de prevención, el tratamiento y la prohibición del consumo. Esta estrategia surge como planteamiento a la prevención del consumo de SPA, basada en una postura comunitaria y positivista que surge de la esperanza de que se puede cambiar esta problemática con la prevención.
Los principios de reducción del daño fueron emergiendo durante el proceso de revisión y análisis de los programas de reducción del consumo de drogas de los diferentes países del mundo, los cuales mostraron unos pobres resultados, ya que en muchos países se incrementó el consumo de drogas, lo que llevo a replantear los procesos que se estaban llevando a cabo y a dejar de lado el idealismo de un mundo libre de drogas y a pensar en una alternativa más viable como la reducción de daño. La resolución de Frankfurt es tomada en 1998 en la "Declaración de Ciudades Europeas por una Política sobre Drogas". En ésta y sobre la base de afirmar un enfoque pragmático y no ideológico se incluye como uno de los cuatro puntos principales a encarar el de la reducción de daños. Al respecto afirma: "La reducción de daños consiste en ayudar a los actuales consumidores de drogas a sobrevivir y a superar las crisis agudas, dolorosas y sociales (Garcia, 2007).
respuestas surjan de las personas que presentan el consumo de drogas, ya que esto nos llevará a mejores resultados (Cymerman, Touzé, y Rossi, 1996). Respecto de la reducción del daño, una de las barreras significativas se puede encontrar en el fracaso de la sociedad por aceptar el uso de drogas como forma legítima de correr riesgos, es decir autodeterminación, libertad interior y exterior de los individuos (Garcia, 2007). Esto se relaciona con el estigma que existe frente a las personas que consumen drogas, ya que para la sociedad en general no debería haber personas en esta situación, por lo tanto la reducción del daño no es viable frente al consumo de drogas.
Auto Cambio Guiado
Entre los tratamientos mejor establecidos por su efectividad en la dependencia a la cocaína, se encuentra el Programa de Refuerzo Comunitario más terapia de incentivo, y el tratamiento Cognitivo Conductual. En la dependencia a opiáceos, se ha argumentado evidencia a favor del manejo de contingencias. Se destacan también intervenciones conductuales en la adicción a la nicotina y en el juego patológico, el sexo, comida, compra, trabajo e internet, utilizando procedimientos que consisten en establecer estrategias de control sobre el comportamiento adictivo y el entrenamiento en habilidades en la prevención de recaídas (Sánchez, 2004)
Una alternativa viable de intervención en problemáticas de difícil manejo como el consumo de SPA, podrían ser las terapias conductuales. De acuerdo con Sánchez (2004) “se ha comprobado que la terapia conductual individual y la terapia conyugal son tratamientos eficaces en los trastornos por consumo de alcohol”.
Las terapias cognitivas conductuales y la prevención de recaídas ayudan a las personas a desarrollar nuevas asociaciones entre estímulo y respuesta que no impliquen el consumo de sustancias ni el deseo compulsivo de consumirlas. Estos principios se emplean con la intención de desaprender la conducta relacionada con la dependencia y de aprender respuestas mejor adaptadas” (Organización Mundial de la Salud, 2004).
El consumo dependiente es un comportamiento aprendido, que se constituye en un hábito desadaptativo debido a las consecuencias negativas que a mediano y largo plazo afectan el funcionamiento del individuo en diferentes áreas de vida. Las técnicas de modificación de conducta, posibilitan el cambio y mantenimiento de la conducta. El usuario es responsable de su conducta de consumo, es parte activa en el cambio y aprende a funcionar como su propio terapeuta (Barragán, Flores, Ramírez, Ramírez, Medina, y Reidl, 2009).
El modelo de cambio de (Prochaska y Diclemente 1983), distingue cinco estadios a través de los que evolucionan los drogodependientes desde que se plantean un posible cambio hasta que dejan definitivamente de consumir: pre contemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento. En el estadio de pre contemplación la persona no tiene intención de cambiar (habitualmente evaluado para los próximos 6 meses); en el de contemplación la persona tiene la intención de cambiar a medio plazo (en los próximos 6 meses); en el de preparación para la acción tiene la intención de cambiar a corto plazo, en los próximos 30 días y ha hecho un intento serio de abandono en el último año, estando al menos un día abstinente de consumir en el año previo; en el de acción la persona deja de consumir, durante al menos 24 horas y menos de 6 meses; y, en el estadio de mantenimiento la persona lleva al menos 6 meses sin consumir la sustancia
desde el análisis funcional, el entrenamiento en habilidades de afrontamiento, y la prevención de recaídas(Lira, Medina, González, Olvera, y Carrascoza, 2009).
“Estas intervenciones pueden ser aplicadas en diferentes modalidades: consejo breve de una sola sesión de 90 minutos; intervenciones de cinco sesiones con una duración de 60 minutos cada una, y manuales de autoayuda. Este tipo de intervenciones se apoyan en el Modelo de Atención Escalonada, en el que se plantea que la intensidad de las intervenciones puede variar dependiendo de la problemática y de las características de la población” (Barcenas, Martinez, y Pedroza, 2009, pág. 20).
Teniendo en cuenta lo anterior las intervenciones breves en poblaciones con alta dependencia y habitabilidad en calle podrían ser efectivas, por lo menos en el establecimiento de un motivador frente al cambio y mitigación, para posteriormente recibir otro tipo de atención
“Las intervenciones breves son de tipo motivacional, lo que implica que permiten incrementar en el usuario su disposición al cambio y su compromiso para cambiar su conducta. Los objetivos principales de estas intervenciones son: a) Que el usuario logre la abstinencia o moderación de su consumo de sustancias. b) Que el usuario reduzca los problemas y riesgos asociados a su consumo, a través del uso de estrategias de auto-control. c) Que el adolescente que participa en el Programa mantenga el cambio en su consumo” (Martínez, Ayala, Salazar, Ruiz, y Barrientos, 2004, pág. 6).
o drogas. Específicamente, comprende 4 sesiones de tratamiento, de 20 a 45 minutos cada una, permitiendo incluir sesiones adicionales a petición del cliente, las cuales se llevan a cabo individualmente y están dirigidas a la identificación de la etapa de cambio; al establecimiento de metas terapéuticas; a la identificación de situaciones de alto riesgo para el consumo excesivo de alcohol; al desarrollo de una estrategia para la solución de problemas de consumo de alcohol; y al re-establecimiento de metas” (Quiroga, Sánchez, Medina, y Aparicio, 2007).
Aunque el Auto cambio guiado, se ha utilizado con mayor frecuencia en problemas de consumo de alcohol y tabaco, en México Quiroga, Mata, Zepeda, Cabrera, Herrera, Reidl, y Villatoro (2003) reportan evidencia empírica de su empleo en consumo de sustancias psicoactivas con resultados favorables, lo cual muestra un panorama positivo como alternativa exitosa en el trabajo con consumidores de sustancias psicoactivas, especialmente de bazuco en la población habitante de calle que frecuenta el Bronx. De acuerdo con un estudio realizado en La Universidad Nacional Autónoma de México, en donde se aplicó un programa de intervención breve motivacional en jóvenes universitarios fumadores, se concluyó que las personas con un nivel de dependencia bajo dejaron de fumar y las personas con un nivel de dependencia severo disminuyeron significativamente el consumo de tabaco, lo cual indica que las intervenciones breves generan resultados positivos, disminuyendo significativamente el nivel de consumo (Lira, Medina, González, Olvera, y Carrascoza, 2009).
De acuerdo con un estudio realizado por Thiels, Schmidt Treasure, Garthe y Troop (1998), donde se evaluó la eficacia de la guía de auto cambio guiado para la bulimia nerviosa con 62 pacientes, se evidenciaron mejoras sustanciales, concluyendo que el auto cambio guiado puede ser tan efectivo como la terapia estándar reduciendo el número de sesiones o intervenciones con el terapeuta.
Para esta investigación se decidió utilizar un protocolo de Auto Cambio Guiado, propuesto por Sobell y Sobell (1995), ajustado a la situación y condición de las participantes, ya que este fue diseñado inicialmente para adolescentes consumidores de alcohol en su mayoría y no se halló evidencia empírica de su aplicación en mujeres habitantes de calle que presentan poli consumo. Sin embargo se plantea como un buen comienzo en el proceso motivacional de cambio, en mujeres jóvenes que no están interesadas en un programa largo y que implique mayor esfuerzo. Al ser breve y motivacional, genera una mayor aceptación a involucrarse e interesarse por ingresar al programa, tanto para los consumidores como para el personal que trabaja en el abordaje del consumo de SPA.
Planteamiento del problema
En vista de lo anterior, se observa que el consumo de riesgo y la habitabilidad en calle están presentes simultáneamente en esta población vulnerable. El consumo de riesgo en habitante de calle impacta a nivel de salud pública, seguridad y convivencia ciudadana. Es un problema de salud pública en la incidencia y prevalencia en muertes por enfermedades crónicas sin tratamiento, ETSs, tuberculosis e infecciones, entre otras. También afecta la Seguridad y convivencia, ya que un alto porcentaje de las lesiones personales, riñas y en general delitos contra la vida en los entornos de El Bronx, El Amparo, San Bernardo y otros, ocurren por el alto grado de excitación o la abstinencia derivada del consumo de sustancias psicoactivas, especialmente bazuco. Adicionalmente, en la situación de las participantes, al ser mujeres, las hace propensas a ser víctimas de actos de violencia como abuso sexual, maltrato a la mujer, explotación sexual. Debido a su condición de habitabilidad en calle poli consumidoras, sus niveles de calidad de vida se ven afectados negativamente al decrementar su salud, sus hábitos de autocuidado, su apariencia física, sus relaciones interpersonales, familiares y laborales. Las condiciones de habitabilidad en calle generan un riesgo latente del detrimento progresivo de los factores protectores y aumento de los factores de riesgos a nivel bio-psico-social. Su vida gira en torno a la obtención y consumo de la droga dejando de lado las demás áreas funcionales.
depresivos, por tanto mayores proporciones de depresión y conductas violentas. Por otra parte, los consumidores de solo marihuana presentan similitudes en síntomas de salud mental, estado emocional y compromisos judiciales que aquellos que no son consumidores. En este estudio no se encontró asociación entre consumo elevado de alcohol y salud mental o conductas criminales. Los poli consumidores de metanfetaminas que tenían un consumo elevado de alcohol tienen menor probabilidad de sufrir trastornos cognitivos incapacitantes que aquellos poli consumidores que no consumen alcohol (Herbeck, Brecht, Lovinger, y Raihan, 2013).
A pesar de las diversas formas en las que el problema de consumo de SPA en personas en condición de habitabilidad en calle afectan diferentes esferas de la sociedad, ésta problemática ha sido poco abordada desde la perspectiva académica. Se observa como una falencia la revisión bibliográfica señala un bajo nivel de publicación respecto a documentos que traten conjuntamente el poli consumo, la habitabilidad en calle y el enfoque de reducción de daños, pese a que cada tema por separado cuenta con su nivel de producción intelectual.
Pregunta de investigación
¿Qué efecto tiene un programa comportamental-cognoscitivo de Auto Cambio Guiado hacia el uso moderado de SPA sobre el consumo de riesgo en condiciones de Habitabilidad de Calle en tres mujeres que asisten al servicio de la unidad Luna Park de IDIPRON?
Objetivos
Objetivo general.
Analizar la manera en la cual un programa de auto cambio guiado puede modificar el consumo de riesgo en mujeres en condición de habitabilidad en calle que asisten a la UPI Luna Park.
Objetivos específicos.
1. Facilitar un proceso de auto-cambio guiado en mujeres en condiciones de habitabilidad en calle.
2. Identificar los niveles de consumo de SPA antes, durante y después de la participación en el proceso.
3. Identificar los cambios en las diferentes áreas de ajuste de las participantes una vez finalizado el proceso de auto cambio guiado, en comparación con los datos obtenidos en la entrevista inicial.
4. Conocer los cambios que presentan las participantes en los patrones individuales de consumo de riesgo.
Método
Diseño
En la investigación se desarrolla un análisis de la implementación de un protocolo de intervención de consumo de riesgo a través del auto cambio guiado. Se aplica un diseño de caso único tipo A-B con seguimiento (Barlow y Hersen, 1998) con registros de comportamiento para analizar el posible efecto a nivel individual de la propuesta de intervención. El diseño intrasujeto se desarrolla como un cuasi experimento por su bajo nivel de control de las variables extrañas (Salkind, 1998). Tal característica es propia de los procesos terapéuticos y las investigaciones in situ (Roussos, 2007). El diseño de caso único provee información sobre la cuantificación de las diferencias en el consumo de bazuco y marihuana a través de las diferentes fases de intervención. Variables
Dentro de los elementos analizados se encuentra un abordaje cuasi-experimental del diseño de caso único y por tanto se hace pertinente definir variables e hipótesis que sugieran una relación de causalidad entre el programa de auto cambio guiado sobre el consumo de SPA. Se definió como Variable Independiente(VI) el programa de auto cambio guiado y como Variable Dependiente (VD) el consumo de riesgo.
a la identificación de situaciones de alto riesgo para el consumo excesivo de alcohol; al desarrollo de una estrategia para la solución de problemas de consumo de alcohol; y al re-establecimiento de metas” (Quiroga, Sánchez, Medina, y Aparicio, 2007, pág. 568).
VD: Consumo de riesgo. Es un patrón de consumo de SPA caracterizado por manifestar conductas de riesgo asociadas a la necesidad de satisfacer el impulso a consumir. También se observa un bajo grado de funcionalidad en diferentes áreas como el autocuidado, las relaciones socio-familiares y de pareja, el ámbito profesional y laboral, el uso del tiempo libre, la organización personal y del entorno, la solución de problemas, toma de decisiones, el proyecto de vida y las relaciones con el poder judicial, entre otras áreas posibles.
Operacionalmente se va a entender el consumo de riesgo como la cantidad de unidades de consumo de marihuana y de bazuco. Cada unidad de consumo corresponde a la dosis mínima con que se comercializa la SPA. Una dosis de Bazuco es conocida como una bicha y corresponde a un gramo. Una dosis de marihuana es conocida como un porro y puede variar entre los 25 y los 75 gramos dependiendo del tamaño del porro al ser armado por el consumidor.
Participantes
Los criterios de exclusión fueron; asistir a la UPI menos de una vez a la semana, no desear participar en el programa. Tener un bajo nivel de consumo (no cumplir con criterios de dependencia de SPA. DSMIV). No haber consumido ninguna sustancia psicoactiva en los últimos seis meses.
[image:42.612.67.544.369.723.2]Se inició con cinco participantes, sin embargo dos de ellas no alcanzaron a empezar la fase de intervención. Con estas dos jóvenes se inicio proceso de entrevista motivacional, aceptaron participar, firmaron el consentimiento informado, se aplico el VESPA y cuestionario de datos personales. Sin embargo su baja asistencia a la UPI, el alto nivel de consumo y el estado en el que llegaban no les permitió iniciar el programa. Se espera poder trabajar con ellas más adelante.
Tabla 1. Datos Sociodemográficos de las participantes
CASO 1. J CASO 2. N CASO 3. G
Edad 19 años 21 años 21 años
Sexo Mujer Mujer Mujer
Género Masculino Femenino Femenino
Orientación sexual Lesbiana Bisexual Heterosexual
Nivel educativo Primero de primaria Séptimo aprobado Décimo aprobado
Actividad económica Hurto y venta de SPA Venta de SPA,
prostitución, “retaque” Hurto y venta de SPA
Edad de inicio de
consumo A los 5 años A los 8 años A los 12 años Tiempo de
habitabilidad en calle 7 años 3 años 3 años
Número de Hijos No tiene Un niño de 2 años y medio
Un niño de 1 año y tres meses
Pareja Mujer consumidora de SPA. Se encuentra privada de la libertad
Hombre mayor consumidor de SPA. Habitante de calle.
Hombre consumidor de SPA, se encuentra privado de la libertad
Tiempo de consumo 14 años 13 años 9 años
Procesos anteriores Ninguno
ICBF
Comunidad Terapéutica Hogares de paso IDIPRON
ICBF
De acuerdo con los datos de la tabla 1, podemos concluir que la edad promedio de las tres participntes es de 20 años, la edad de inicio de consumo de SPA, es de 8 años, el tiempo de consumo de SPA es de 12 años y el promedio de tiempo de habitabilidad en calle es de 4 años. Las tres no tienen un trabajo formal y se dedican a la venta de SPA, entre otros oficios ilegales, como el hurto y la prostitución.
Hipótesis Funcionales.
Participante 1.
J. Creció en un hogar disfuncional, donde primaban las relaciones conflictivas. Su
hermano mayor consumía SPAs, Su padrastro abuso sexualmente de ella a los cinco años de edad. Al comunicar esta situación no recibió el apoyo de su mamá, por el contrarió aumentaron las discusiones. Inició consumo de Pegante como escape a su situación (refuerzo negativo), con influencia de pares consumidores y presión social, con el tiempo aumento su consumo probando otras sustancias como el bazuco, el alcohol, la cocaína, y las pepas (Rivotril), A los doce años después de consumir Bazuco, inicio su vida en calle, llegando a presentar tolerancia (tendencia a aumentar la dosis) y síndrome de abstinencia por retirada del bazuco, lo cual mantiene su consumo actual y permanencia en calle (mantenedor). El bazuco actúa como reforzador positivo (euforia) y reforzador negativo (alivio de ansiedad, alivio de malestar fisiológico por retirada), además le ayuda a evadir sus dificultades familiares.
Participante 2
tensión y estrés “refuerzo negativo”). La mala relación de N, con su madre y con su madrastra incidió en que habitara en calle y aumentará su consumo, ya que cada vez que tenía una discusión con su madre se iba a consumir drogas durante varios días en el Bronx (evitación), llegando a presentar tolerancia (tendencia a aumentar la dosis) y síndrome de abstinencia por retirada del bazuco, lo cual mantiene su consumo actual y permanencia en calle (mantenedor). N ha estado en varios procesos de tratamiento de diferente orden, sin embargo continua consumiendo, lo cual puede estar relacionado con factores genéticos que predispongan a N a un consumo compulsivo. El bazuco actúa como reforzador positivo (euforia) y reforzador negativo (alivio de ansiedad, alivio de malestar fisiológico por retirada), además le ayuda a evadir sus dificultades familiares, su rol de madre y asumir responsabilidades consigo misma.
Participante 3.
Consideraciones éticas.
Se tendrán en cuenta, los principios éticos básicos de la investigación científica; se refiere a aquellos conceptos generales que sirven como justificación básica para los diversos principios éticos y evaluaciones de las acciones humanas. Entre los principios básicos aceptados generalmente en nuestra tradición cultural, tres son particularmente apropiados a la ética de investigaciones que incluyen sujetos humanos: los principios de respeto a las personas, beneficencia y justicia, y los aspectos de la ley del psicólogo (Ley 1090: Por la cual se reglamenta el ejercicio de la profesión de psicología, se dicta el código deontológico y bioético y otras disposiciones), de acuerdo con los siguientes artículos:
Artículo 2: Principios universales que rigen el ejercicio de la práctica profesional en Colombia:
1. Responsabilidad. Al ofrecer sus servicios los psicólogos mantendrán los más altos estándares de su profesión. Aceptarán la responsabilidad de las consecuencias de sus actos y pondrán todo el empeño para asegurar que sus servicios sean usados de manera correcta (Gobierno Nacional República de Colombia, 2006, p.3).
2. Competencia. El mantenimiento de altos estándares de competencia será una responsabilidad compartida por todos los psicólogos interesados en el bienestar social y en la profesión como un todo. Los psicólogos reconocerán los límites de su competencia y las limitaciones de sus técnicas. Solamente prestarán sus servicios y utilizarán técnicas para los cuales se encuentran cualificados. (Gobierno Nacional República de Colombia, 2006, p.3)
hacerlo llevaría a un evidente daño a la persona u a otros. Los psicólogos informarán a sus usuarios de las limitaciones legales de la confidencialidad (Gobierno Nacional República de Colombia, 2006, p.3).
Para este propósito, se darán cumplimiento a los deberes y obligaciones del psicólogo consignados en el Artículo 10 de la ley 1090:
a) Guardar completa reserva sobre la persona, situación o institución donde intervenga, los motivos de consulta y la identidad de los consultantes, salvo en los casos contemplados por las disposiciones legales;
b) Responsabilizarse de la información que el personal auxiliar pueda revelar sin previa autorización;
c) Llevar registro en las historias clínicas y demás acervos documentales de los casos que le son consultados;
d) Mantener en sitio cerrado y con la debida custodia las historias clínicas y demás documentos confidenciales;
e) Llevar registro escrito que pueda sistematizarse de las prácticas y procedimientos que implemente en ejercicio de su profesión;
f) Guardar el secreto profesional sobre cualquier prescripción o acto que realizare en cumplimiento de sus tareas específicas, así como de los datos o hechos que se les comunicare en razón de su actividad profesional;
g) Cumplir las normas vigentes relacionadas con la prestación de servicios en las áreas de la salud, el trabajo, la educación, la justicia y demás campos de acción del psicólogo;
En los casos que sea necesario se remitirá a otra institución para que continúe con el proceso o podrá llevarlo a cabo dentro de la Unidad Luna Park como interna si lo desea.
Después de finalizada la intervención, se realizará seguimiento de los casos un mes después de finalizado el proceso y a los tres meses con las participantes que continúen asistiendo a la Unidad Luna Park.
Instrumentos
Cuestionario de datos personales (CDP). Éste instrumento se compone de varios apartados; A) Información general, B) Relación de pareja, C) Área Familiar, D) Ambiente social, E) Información académica, F) Información Laboral, G) Aficiones, intereses y recreación, H), Auto descripción, I) Consumo de sustancias psicoactivas, y J) Otras áreas de ajuste. Esta información brinda de manera histórica la evolución y establecimiento de los comportamientos desde las diferentes áreas de ajuste y el nivel de funcionamiento actual, en cada una de ellas.
Entrevista en profundidad. Éste instrumento permite profundizar en los temas pertinentes para la investigación, obteniendo la información de primera mano de la persona que ha tenido la experiencia directa con la problemática a investigar. De acuerdo con Alonso, citado por Leyva (2011) las entrevistas a profundidad “son procesos comunicativos de extracción de información, por parte de un investigador. Es un constructo comunicativo y no un simple registro de discursos que hablan al sujeto”.
Se trabajo mediante entrevista no estructurada, indagando sobre el motivo de consulta, su evolución y las soluciones intentadas previamente, así como la motivación de cambio y las expectativas frente a la mitigación del consumo de SPA.
Cuadernillo Auto Cambio Guiado. Protocolo ajustado, en donde se desarrollan todas las actividades, lecturas y ejercicios realizados durante el programa. Describe paso a paso cada sesión, guía el proceso terapéutico y queda en poder del participante. Consta de cuatro sesiones; la primera sesión “Tomando la decisión de cambiar”, la segunda sesión “Revisando dónde y cuándo consume drogas”, en la tercera sesión “Explorando opciones para la acción” y la cuarta sesión “Pasos a futuro”, cada una programada para ser trabajada durante una semana, de manera individual con el terapeuta, para una duración final de un mes de intervención.
VESPA. El subsistema VESPA, para vigilancia epidemiológica del consumo de sustancias psicoactivas, es uno de los componentes del sistema de vigilancia de la salud pública del Distrito Capital, diseñado e implantado con el propósito de unificar y consolidar la información epidemiológica sobre esta problemática, nacional y distrital (SDS).
Este instrumento descriptivo se utilizó como tamizaje en las jóvenes al iniciar el programa, con el fin de establecer el tipo de droga, la frecuencia de uso, su consumo actual, la vía de administración más frecuente, la edad de inició de cada sustancia y a que edad dejo de consumir alguna sustancia. Se realizó el seguimiento a este instrumento a los tres meses después de finalizado el programa.
Procedimiento
La investigación se llevo a cabo mediante las siguientes fases que permitieron alcanzar los objetivos planteados:
Fase 1: Identificación e incorporación de las mujeres jóvenes habitantes de la calle que asistieron a la unidad Luna Park y que presentaron un consumo de riesgo, y que estuvieron
interesadas en participar en el programa de auto cambio guiado y que cumplieron con los criterios de
inclusión, firmando el respectivo consentimiento informado con cada una de las jóvenes, explicando
en qué consistía la intervención.
Fase 2: Se diligenció el cuestionario de datos personales y se aplicó el VESPA “Sistema de vigilancia epidemiológica del abuso de sustancias psicoactivas”. Con el fin de obtener la información
relevante para nuestra línea de base.
Fase 3: Se implementó el programa de Auto Cambio Guiado, en las jóvenes participantes que presentaron un consumo de riesgo. Realizando una sesión semanal de una hora cada una, durante un período de un mes, brindando retroalimentación en cada una de las sesiones sobre su avance en el proceso, hasta el final y durante el seguimiento.
Al inicio del proceso, las tres participantes estuvieron asistiendo como externas a la UPI Luna Park, es decir, permanecían en el día en la unidad y en la tarde retornaban a su entorno de calle. Cada una tomo la decisión de internarse en momentos diferentes del proceso y permanecieron hasta el final de la intervención como internas.
Fase 4: Se llevó a cabo sesión de seguimiento al mes de finalizado el programa, estableciendo su consumo y situación actual.
Desde la fase de incorporación de las participantes, se inició el registro de la conducta de consumo de SPA, semanalmente, durante un mes (septiembre) previo a la intervención (línea de base). Luego se realizo la intervención durante cuatro semanas, realizando una sesión semanal (octubre) y posteriormente se llevo a cabo el seguimiento durante el siguiente mes a la intervención (Noviembre). Durante todo el proceso se diligenciaron los auto registros de consumo de SPA. En la fase inicial el VESPA, y después del seguimiento en la sesión post tratamiento el VESPA de seguimiento a los tres meses. En esta misma sesión se estableció mediante la entrevista, el cambio generado en las diferentes áreas de ajuste en relación con la entrevista inicial y el cuestionario de datos personales.
Resultados
A continuación se analizarán los resultados de la investigación, haciendo una descripción y análisis de caso por cada una de las participantes que concluyeron el tratamiento planteado dentro de la investigación. Se inició con el análisis de la conducta problema central “Consumo de SPA”, (ver anexo 2) de acuerdo con los auto registros de consumo, el inventario VESPA y las sesiones llevadas a cabo con cada participante. Posteriormente se analizará el impacto que tuvo la intervención en las áreas de ajuste de cada una de las jóvenes.
Las tres participantes recibieron el mismo tratamiento; el mismo número de sesiones, en el mismo lugar y dentro del mismo tiempo, con cada una se inició con el establecimiento de la línea de base frente al consumo, se llevó a cabo la intervención y un mes de seguimiento.
Caso 1. J.
Como lo muestra la Figura 3. Durante la línea de base podemos observar una alta frecuencia e intensidad de consumo de Marihuana (250 dosis semanales), y una media frecuencia e intensidad de consumo de Bazuco (50 dosis semanales la más alta). Desde el inicio de la intervención en la semana 5 el consumo de bazuco bajo a cero y el de Marihuana disminuyo significativamente. Durante la semana 7 el joven estuvo interno en Luna Park sin consumir ninguna sustancia. En las semanas 8 y 9 retorno a la calle y se observa únicamente consumo de marihuana, manteniéndose sin consumo de bazuco. En la semana siguiente (10) reingresó a la UPI Luna Park como interno y su consumo de marihuana y bazuco volvió a bajar a cero. Durante la fase de seguimiento permaneció interno y sin consumo evidente dentro de la unidad, ni en espacios de salidas. El joven expresa que “no le hace falta consumir y que no ha sentido mayor ansiedad, que lo que más le cuesta es la convivencia dentro de la Unidad, ya que ha tenido varios problemas con las demás jóvenes”.
Figura 1. Niveles de consumo de “J” a través de las fases del protocolo de auto cambio guiado.
Caso 2. N.
Para este segundo caso identificamos una joven poli consumidora, es decir consume varias sustancias con una edad de inicio de 8 años, en el siguiente orden; cigarrillo, alcohol, marihuana, pegante, cocaína, Rivotril ® y bazuco (Ver anexo VESPA). Para el estudio se llevó a cabo el registro de bazuco y marihuana por ser las dos sustancias de mayor impacto en la vida diaria de la joven y las de mayor consumo. Como lo muestra la Figura 4. Durante la línea de base podemos observar una alta frecuencia en el consumo de Bazuco (180 dosis semanales), y una baja frecuencia en el consumo de Marihuana (14 dosis semanales la más alta). Desde el inicio de la intervención a partir de la semana 6 el consumo de bazuco y marihuana bajó a cero. Esto obedece a que la joven se internó en la UPI Luna Park, donde mitigo su consumo. Durante la fase de seguimiento permaneció interna en Luna Park y a partir de la 11 semana inicio consumo esporádico de Marihuana en pequeñas dosis (“tapazos”, ver glosario anexo), refiriendo que esto le ayuda a calmar su ansiedad por consumir bazuco.