Bogotá, Abril 8 de 2015
Señores
BIBLIOTECA GENERAL
Pontificia Universidad Javeriana Ciudad
Respetados Señores,
Me permito presentar el trabajo de grado titulado “La Hegemonía de Estados Unidos
Frente al Programa Nuclear de Corea del Norte en el Sistema Mundo Capitalista”, elaborado por la estudiante MARÍA PAULA TORRES PINZÓN, identificado con la Cédula de Ciudadanía No. 1053805511, para que se incluya en el catálogo de consulta.
Cordialmente,
Bogotá, D.C., 8 de abril de 2015
Señores
Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. Pontificia Universidad Javeriana Cuidad
La suscrita:
MARÍA PAULA TORRES PINZÓN , con C.C. No 1053805511
En mí calidad de autora exclusiva de la obra titulada:
La Hegemonía de Estados Unidos frente al Programa Nuclear de Corea del Norte en el Sistema Mundo Capitalista
Tesis doctoral Trabajo de grado X Premio o distinción: Si No cual:
presentado y aprobado en el año 2015 , por medio del presente escrito autorizo a la Pontificia Universidad Javeriana para que, en desarrollo de la presente licencia de uso parcial, pueda ejercer sobre mi obra las atribuciones que se indican a continuación, teniendo en cuenta que en cualquier caso, la finalidad perseguida será facilitar, difundir y promover el aprendizaje, la enseñanza y la investigación.
En consecuencia, las atribuciones de usos temporales y parciales que por virtud de la presente licencia se autorizan a la Pontificia Universidad Javeriana, a los usuarios de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J., así como a los usuarios de las redes, bases de datos y demás sitios web con los que la Universidad tenga perfeccionado un convenio, son:
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De manera complementaria, garantizo en mi calidad de estudiante y por ende autora exclusiva, que la Tesis o Trabajo de Grado en cuestión, es producto de mi plena autoría, de mi esfuerzo personal intelectual, como consecuencia de mi creación original particular y, por tanto, soy la única titular de la misma. Además, aseguro que no contiene citas, ni transcripciones de otras obras protegidas, por fuera de los límites autorizados por la ley, según los usos honrados, y en proporción a los fines previstos; ni tampoco contempla declaraciones difamatorias contra terceros; respetando el derecho a la imagen, intimidad, buen nombre y demás derechos constitucionales. Adicionalmente, manifiesto que no se incluyeron expresiones contrarias al orden público ni a las buenas costumbres. En consecuencia, la responsabilidad directa en la elaboración, presentación, investigación y, en general, contenidos de la Tesis o Trabajo de Grado es de mí competencia exclusiva, eximiendo de toda responsabilidad a la Pontifica Universidad Javeriana por tales aspectos.
Sin perjuicio de los usos y atribuciones otorgadas en virtud de este documento, continuaré conservando los correspondientes derechos patrimoniales sin modificación o restricción alguna, puesto que de acuerdo con la legislación colombiana aplicable, el presente es un acuerdo jurídico que en ningún caso conlleva la enajenación de los derechos patrimoniales derivados del régimen del Derecho de Autor.
De conformidad con lo establecido en el artículo 30 de la Ley 23 de 1982 y el artículo 11 de la Decisión Andina 351 de 1993, “Los derechos morales sobre el trabajo son propiedad de los autores”, los cuales son irrenunciables, imprescriptibles, inembargables e inalienables. En consecuencia, la Pontificia Universidad Javeriana está en la obligación de RESPETARLOS Y HACERLOS RESPETAR, para lo cual tomará las medidas correspondientes para garantizar su observancia.
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NOMBRE COMPLETO No. del documento de identidad FIRMA
BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.
DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO FORMULARIO
TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO
LA HEGEMONÍA DE ESTADOS UNIDOS FRENTE AL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE EN EL SISTEMA MUNDO CAPITALISTA
SUBTÍTULO, SI LO TIENE
AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos Nombres Completos
TORRES PINZÓN MARÍA PAULA
DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO
Apellidos Completos Nombres Completos
BENAVIDES VANEGAS FARID SAMIR
FACULTAD
CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES PROGRAMA ACADÉMICO
Tipo de programa ( seleccione con “x” )
Pregrado Especialización Maestría Doctorado
X
Nombre del programa académico
MAESTRÍA RELACIONES INTERNACIONALES Nombres y apellidos del director del programa académico
HENRY E. CANCELADO FRANCO TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE: MAGÍSTER EN RELACIONES INTERNACIONALES
PREMIO O DISTINCIÓN(En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):
XXXXXXXX
CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA
TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO NÚMERO DE PÁGINAS
BOGOTÁ D.C. 2015 100
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ESPAÑOL INGLÉS
Hegemonía Hegemony
Sistema-Mundo Capitalista Capitalist World-System
Estados Unidos United States
Corea del Norte North Korea
Amenaza Nuclear Nuclear Treath
RESUMEN DEL CONTENIDO EN: ESPAÑOL E INGLÉS
(Máximo 250 palabras - 1530 caracteres) RESUMEN
La región Asia Pacifico es el foco de la actual política exterior estadounidense. En razón de su creciente importancia estratégica y de la existencia de un programa nuclear de Corea del Norte que amenaza su hegemonía, la administración Obama estableció en 2011 una política para re-equilibrar (pívot) los intereses estratégicos estadounidenses en la región.
Mediante la aplicación de una metodología mixta (cuantitativo/cualitativa), este trabajo busca responder a la pregunta: ¿Por qué Corea del Norte representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y la región Nordeste de Asia?
En el primer capítulo se abordan los conceptos “imperialismo”, “hegemonía” y “dominación” y se delimita el marco teórico de referencia que explica los elementos
característicos del comportamiento hegemónico de Estados Unidos.
En el segundo capítulo, a partir del análisis historiográfico de la hegemonía norteamericana (1945-2013), se establecen los factores que caracterizan dicho comportamiento.
En el tercer capítulo se explica el concepto de resiliencia, característica del periodo actual de la hegemonía norteamericana. Así mismo, partir de la aplicación de un modelo de análisis basado en el modelo de análisis de la expansión de la globalización
ABSTRACT
The Asia Pacific region is the focus of the current US foreign policy. Because of its growing strategic importance and the existence of a nuclear program in North Korea that threatens its hegemony, the Obama administration established in 2011 a policy for re-balancing (pivot) US strategic interests in the region.
By applying a mixed methodology (quantitative / qualitative), this paper seeks to answer the question: Why North Korea poses a threat to the security of America and Northeast Asia?
In the first chapter the concepts of "imperialism", "hegemony" and "domination" are discussed and the theoretical framework that explains the characteristic elements of US hegemonic behavior is delimited.
In the second chapter, from analysis about American hegemony (1945-2013), the factors that characterize such behavior are established.
In the third chapter the concept of resilience, characteristic of the current period of US hegemony, is explained. Also, from the application of an analytical model based on the
LA HEGEMONÍA DE ESTADOS UNIDOS FRENTE AL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE EN EL SISTEMA MUNDO CAPITALISTA
MARIA PAULA TORRES PINZÓN
TRABAJO DE GRADO
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN RELACIONES INTERNACIONALES
LA HEGEMONÍA DE ESTADOS UNIDOS FRENTE AL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE EN EL SISTEMA MUNDO CAPITALISTA
TRABAJO DE GRADO
Director
FARID SAMIR BENAVIDES VANEGAS Doctor en Ciencia Política
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN RELACIONES INTERNACIONALES
_______________________________________________ FIRMA DEL JURADO
_______________________________________________ FIRMA DEL JURADO
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ... 1
1. EL ENFOQUE TEÓRICO DE SISTEMA-MUNDO ... 4
1.1. IMPERIO, HEGEMONÍA O DOMINACIÓN ... 4
1.1.1 Imperialismo ... 6
1.1.2 Hegemonía ... 8
1.2. LA HEGEMONÍA DE EEUU DESDE LAS POSTURAS DE LOS TEÓRICOS DEL ANÁLISIS DEL SISTEMA MUNDO: ... 14
2. TRAYECTORIA HISTORICA DE LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS 22 2.1. EMERGENCIA DE ESTADOS UNIDOS COMO POTENCIA INDUSTRIAL ... 22
2.2. SURGIMIENTO DE LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS ... 32
2.2.1. La Segunda Guerra Mundial ... 37
2.2.2 La Conferencia de Yalta (1945) ... 40
2.2.3 Los Acuerdos de Bretton Woods (1943-1945)... 41
2.3 LA RECONFIGURACIÓN DE LA POLÍTICA EXTERIOR Y LA ESTRUCTURA DE GOBIERNO NORTEAMERICANO (1945-1950): HACIA UNA POLÍTICA EXTERIOR CON ENFOQUE HEGEMÓNICO ... 46
2.3.1 El Memorando NSC-68 (1950): El Camino Hacia Corea ... 54
2.3.2 La Guerra de Corea (1950-1953) ... 62
2.4. EL DESGASTE Y RESILIENCIA DE LA HEGEMONIA (1990-2010) ... 69
3. LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS Y EL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE ... 73
3.1. ESTADOS UNIDOS FRENTE AL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DE NORTE ... 73
3.1.1. El concepto de resiliencia como característica del periodo actual de la hegemonía norteamericana... 74
3.2. MODELO DE ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO HEGEMÓNICO ... 78
3.2.1 Dimensiones dominantes que caracterizan el comportamiento de los ciclos hegemónicos:... 80
3.2.2. Resultados Del Modelo De Análisis ... 85
3.3. POSTURA DE ESTADOS UNIDOS EN LAS TRES ÚLTIMAS ADMINISTRACIONES FRENTE A LA PROLIFERACION NUCLEAR: ... 87
3.4. TRAYECTORIA DEL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE ... 92
3.5. PERCEPCIÓN DEL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE PARA LA REGIÓN... 95
4. CONCLUSIONES ... 98
5. BIBLIOGRAFIA ... 101
ANEXO 1TABLAS DE REFERENCIA. ... 109
ANEXO No 3TABLAS COMPARATIVAS DE LAS NSS 2002 (BUSH) Y NSS 2010 (OBAMA) ... 120
ANEXO No 4CIFRAS QUE SOPORTAN LOS INDICADORES
SELECCIONADOS PARA APLICAR EL MODELO DE ANÁLISIS DE LA
HEGEMONÍA DE EEUU ... 139
ANEXO No 5POSICION DE LOS ACTORES REGIONALES FRENTE A LA
ÍNDICE DE TABLAS
Página
Tabla 1. Planes y Programas en los ámbitos económico y militar, Administración Truman
51
Tabla 2. Memorando NSC 68. Administración Truman 58
Tabla 3. Objetivos de seguridad con respecto a Asia. NSC 48/2, 1949
60
Tabla 4. Repercusiones de la Guerra de Corea en el ámbito regional y en el desarrollo de la Guerra Fría
68
Tabla 5. Factores y variables a través del tiempo, desde el surgimiento de los Estados Unidos como poder hegemónico
82
Tabla 6. Criterios de cualificación de cada factor según su influencia en el poder hegemónico
83
Tabla 7. Valoración de cada una de las variables de cada factor analizado durante cada uno de los períodos del estudio
84
Tabla 8. Amenazas, similitudes y coincidencias de las tres administraciones estadounidenses analizadas
90
Tabla 9. Propósitos, objetivos y medios, Memorando NSC 68. Administración Truman
110
Tabla 10. Elementos centrales de las doctrinas de las administraciones Clinton, Bush y Obama, y la correspondiente estrategia de seguridad.
111
Tabla 11. Mecanismos y Medios de las tres administraciones de EE.UU. estudiadas, para neutralizar la amenaza nuclear
112
Tabla 12. Estrategias de Seguridad Nacional durante las tres administraciones estadounidenses analizadas
ÍNDICE DE FIGURAS
Página
Figura 1. Línea de tiempo instrumentos de política exterior que soportaron la Doctrina Truman
62
Figura 2. Línea de tiempo de la Guerra de Corea 66
Figura 3. Representación gráfica en tres dimensiones de los factores o dimensiones de la capacidad de un Estado para alcanzar la hegemonía
81
Figura 4. Coordenadas en el espacio de un período, época o momento particular en el ejercicio de las capacidades (poder) disponibles del hegemón.
81
Figura 5. Comportamiento del Modelo propuesto para el Análisis del Comportamiento del hegemón durante los períodos evaluados
83
Figura 6. Representación de las categorías alta-media-baja asignadas a cada uno de los factores
83
Figura 7. Representación gráfica del modelo de análisis del comportamiento hegemónico
84
Figura 8. Tres momentos en la trayectoria de la hegemonía estadounidense
85
Figura 9 a. Periodo I: Auge y consolidación (1950-1960) 116
Figura 9 b. Periodo II: Mantenimiento (1990-2000) 116
ÍNDICE DE ANEXOS
Página
ANEXO No 1. Tablas de referencia 109
ANEXO No 2. Cifras Económicas del Periodo de Surgimiento de la Hegemonía
117
ANEXO No 3. Tablas Comparativas de las NSS 2002 (Bush) y NSS 2010 (Obama)
119
ANEXO No 4. Cifras que Soportan los Indicadores Seleccionados para Aplicar el Modelo de Análisis de la Hegemonía de EEUU
138
ANEXO No 5. Posición de Los Actores Regionales Frente a la Amenaza Nuclear de Corea del Norte y su Comportamiento Hostil
1
INTRODUCCIÓN
En 1945 Estados Unidos de América surgieron como poder hegemónico del sistema-mundo moderno. Desde entonces y hasta nuestros días, los EE. UU., en su condición de hegemón, ha empleado su supremacía (económica, militar y política) y ha utilizado sus capacidades e instrumentos del poder a su disposición para “establecer las reglas de juego en el sistema interestatal, dominar la economía
mundo, obtener sus objetivos políticos con el mínimo uso de la fuerza militar y formular el lenguaje cultural mediante el cual se discute el mundo”; con relativo éxito.
En las últimas décadas la región del Asia Pacifico se ha convertido en un área de creciente importancia estratégica para la política exterior norteamericana, por la convergencia de intereses y desafíos que esta región plantea, tanto en términos económicos como de seguridad para Estados Unidos, en su condición de hegemonía del sistema-mundo capitalista. Al respecto, la administración actual del presidente Barak Obama ha planteado, en el marco de su estrategia de “renovación” del liderazgo norteamericano, la política del “pívot” bajo la cual busca dar un giro estratégico hacia ésta región que permita renovar las capacidades e influencia de la hegemonía norteamericana, la cual, en las últimas décadas se ha visto afectada por un periodo de desgaste.
2
enfrentamientos entre EEUU y la URSS en el marco de la Guerra Fría, cuando la hegemonía norteamericana se encontraba en proceso de auge y consolidación. Los legados de la Guerra de Corea han trascendido en el tiempo, y hoy en día, cuando EEUU reenfoca sus intereses estratégicos en esta región es cuando se hace preciso entender que representa la amenaza nuclear para Estados Unidos, pero principalmente, y como pregunta de investigación de este trabajo, teniendo en cuenta que otros actores regionales disponen de armamento nuclear o que Estados aliados que lo poseen no han sido catalogados como amenazas ¿Por qué Corea del Norte representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y para la región del Nordeste de Asia?
A fin de dar cuenta del objetivo y pregunta de investigación, el presente trabajo se desarrolla mediante la aplicación de una metodología mixta: cuantitativo/ cualitativa. El componente cualitativo de la metodología se plantea, por una parte, a partir de la aproximación histórica o historiográfica a la trayectoria de la hegemonía de Estados Unidos, teniendo como enfoque el concepto de ciclos hegemónicos desarrollado por la teoría de sistema-mundo capitalista, y por otra parte, mediante la revisión documental de los instrumentos de política exterior, implementados históricamente por Estados Unidos en materia de seguridad nacional. El componente cuantitativo del presente estudio parte de un análisis de tipo estructural del comportamiento de la hegemonía norteamericana, que se complementa con la implementación de un Modelo de Análisis y localización espacio-temporal de los factores y variables, tanto cuantitativos como cualitativos, que caracterizan la trayectoria hegemónica de Estados Unidos en tres periodos característicos, con el fin de establecer comparaciones y determinar con mayor rigor sus continuidades, diferencias, similitudes y elementos distintivos.
3
contemporáneo de la hegemonía norteamericana, se explica a partir del concepto de resiliencia.
Para responder a la pregunta de investigación este trabajo inicia abordando los conceptos de “imperialismo”, “hegemonía” y “dominación” con el fin de delimitar un marco teórico de referencia que permita explicar los elementos característicos del comportamiento de EEUU desde su surgimiento como potencia industrial (siglo XIX), consolidación como hegemonía del sistema mundo (segunda mitad del siglo XX) y del momento actual, que a diferencia de lo establecido por los autores de sistema-mundo, en este trabajo se plantea como un periodo de resiliencia, es decir, de adaptación a las condiciones adversas del sistema y las lógicas propias del ciclo de la hegemonía.
En el segundo capítulo se establecen los factores que caracterizan el comportamiento de Estados Unidos como hegemonía del sistema mundo-moderno a partir del análisis historiográfico de su hegemonía, es decir, se exponen los elementos históricos que dan cuenta, primero, de la trayectoria de Estados Unidos desde su surgimiento, consolidación, auge y mantenimiento y declive/resiliencia. Respecto a este último concepto, en este trabajo se discrepa sobre la categoría de “declive” que han dado los autores del sistema mundo para caracterizar el periodo actual de la hegemonía, y por el contrario, se plantea, que actualmente la hegemonía atraviesa por un periodo de Resiliencia.
4
1. EL ENFOQUE TEÓRICO DE SISTEMA-MUNDO
1.1. IMPERIO, HEGEMONÍA O DOMINACIÓN
Los conceptos “imperialismo” y “hegemonía” han reaparecido en los artículos de opinión y análisis críticos de la realidad internacional. La estrategia contra el terrorismo --motivada luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001--, los cambios en la estrategia de seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, así como la aparición de competidores en el ámbito económico y los argumentos e interpretaciones de distintas corrientes frente las crisis financieras de los últimos años, son algunos de los factores que han motivado la reaparición del uso de estos conceptos, como señalan Panitch y Gindin (2004). Sin embargo, existen discusiones teóricas sobre el uso y las implicaciones que actualmente tienen estos dos conceptos:
Expresiones como “nuevo imperialismo” (Harvey, 2004) o “imperialismo de nuestro tiempo” (Harvey, 2004) hacen parte de las dificultades conceptuales que actualmente se utilizan para caracterizar los cambios y novedades del poder que ejerce Estados Unidos en el Sistema Internacional. Otras expresiones como
“imperio formal” e “imperio informal” que habían sido definidas y caracterizadas por
5
capitalismo, e incluso, una adecuada teorización del concepto imperialismo por parte de los teóricos marxistas contemporáneos ha llevado a “conclusiones
apresuradas sobre el declive de la hegemonía estadounidense” (Panitch y Gindin, 2004) e incluso a usar como analogía al imperio romano –romanización— para referirse a Estados Unidos. Dentro de los críticos del uso ligero de estos conceptos se encuentra el historiador Niall Ferguson (2003) afirmando que:
“The very concept of "hegemony" is really just a way to avoid talking about empire, "empire"
being a word to which most Americans remain averse. But "empire" has never exclusively meant direct rule over foreign territories without any political representation of their inhabitants.
[…] The United States is an empire -- albeit one that has, until now, generally preferred indirect and informal rule. (Whether its recent invasions of Afghanistan and Iraq presage a transition to more direct and formal imperial structures remains to be seen.)” (Ferguson, 2003, p.7).
Por tanto, y dada la amplitud y complejidad de la discusión que actualmente
tienen estos dos conceptos –imperialismo y hegemonía-, antes de hacer uso de
alguno de ellos para aproximarse, definir y caracterizar un fenómeno de la realidad internacional es necesario aproximarse a las diversas explicaciones que se han dado sobre estos conceptos, tanto de los teóricos marxistas clásicos y contemporáneos, así como de otras corrientes o escuelas de pensamiento que dada la ausencia de una definición clara han logrado apartar el concepto de la influencia marxista.
6
interés de Estados Unidos en los últimos años (pivot1): Asia Pacifico (Clinton, 2011). Para lograr estos propósitos entonces se hace necesario identificar las diferencias y similitudes que se han dado de estos conceptos, así como los elementos y los supuestos teóricos de las diferentes corrientes de pensamiento desde sus orígenes hasta los usos contemporáneos que se han hecho de “imperialismo” y “hegemonía”.
1.1.1 Imperialismo
Los teóricos marxistas clásicos veían en la “rivalidad inter-imperialista” y en
los imperios “formales” o “informales” las características fundamentales del desarrollo histórico del imperialismo. Al respecto, Gallagher y Robinson (1953), al caracterizar las formas en que se configuran los imperios, señalan que “la
diferencia entre imperio formal e informal no es uno de naturaleza fundamental, sino de grados. La facilidad con la cual una región ha resbalado de un estatus al otro
ayuda en confirmar esto” (Gallagher and Robinson, 1953, p.7). Por su parte, los teóricos contemporáneos catalogan la construcción imperialista actual por el hecho de ser Estados Unidos un Estado poscolonial que otorgó una forma diferente de imperialismo a la que los clásicos habían desarrollado y que ya no responde a la clasificación de “formales” o “informales” como lo conceptualizaron estos últimos.
Para los teóricos clásicos, la construcción histórica del imperialismo ha estado ligada a la historia del capital y se ha caracterizado principalmente por la manera de ejercer su capacidad de dominación: han existido “imperios sin colonias […] otros como consecuencia del proceso de descolonización […] y a veces
tomando la forma de aquello que Lenin llamaba “semi – colonial” (Egipto, Persia,
etc.)” (Ahmad, 2004). Sin embargo, para los teóricos marxistas contemporáneos Estados Unidos es el “primer imperialismo totalmente poscolonial” (Ahmad, 2004) que surgió luego de la disolución de los grandes imperios coloniales del siglo XIX,
1 Este término fue descrito por la entonces Secretaria de Estado, como un elemento fundamental de la estrategia del
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y queademás se configuró a partir de una construcción discursiva que suscitaba la disolución del colonialismo y promovía la “democracia” y los “derechos humanos”.
La democracia liberal y la promoción de los derechos humanos, como bandera discursiva del presidente norteamericano Woodrow Wilson, luego de la Primera Guerra Mundial, se estructuró bajo el supuesto de que era necesario un desarrollo capitalista lo más libre posible, que permitiera desarrollar de manera sostenida la expansión de las leyes capitalistas –del valor-, así como de la necesidad de unos centros de poder económico y políticos que pudieran controlar los flujos. En este sentido no se habla de control territorial ejercido por el “imperio” sino de influencia (Harvey, 2004; Arrighi, 2005).
El surgimiento de Estados Unidos como una potencia poscolonial señala la aparición de una “nueva fase del imperialismo” caracterizada por ser el primer imperialismo poscolonial, como señalaría Ahmad (2004), “tomando diferentes
formas y reinventándose a sí mismo en la medida en que, por decirlo de algún
modo, las estructuras del capitalismo global han cambiado” (p. 76). Para Ahmad la rivalidad inter-imperialista pasó, en esta fase, a ser una rivalidad sistémica entre Estados Unidos y Alemania, y posteriormente entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
A diferencia de Ahman (2004), Panitch y Gindin (2004) caracterizan esta nueva fase a partir de los cambios históricos del imperialismo que se dieron por la separación entre lo económico y lo político a lo largo de dos siglos (XIX y XX) Esta separación, según Panitch y Gindin (2004), se dio por dos procesos: (1) la progresiva comercialización y mercantilización de la vida social y (2) los procesos por los que el estado capitalista nacional- territorial, en su forma modal liberal-democrática se universalizó y se configuró a partir de la infraestructura de instituciones internacionales y el desarrollo del Derecho Internacional a mediados del Siglo XX (Panitch y Gindin, 2004). Para estos autores “es sorprendente la falta
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expliquen el surgimiento y reproducción del imperio norteamericano” (Panitch y Gindin, 2004, p. 20) teniendo el marxismo un espacio reservado en la teorización del imperialismo durante la mayor parte del siglo XX, y que hoy en día ha perdido.
Panitch y Gindin (2004) intentan reducir ese ausentismo o aturdimiento de los teóricos marxistas y desarrollan un enfoque de análisis que se aparta de estas posturas “aturdidas”, señalando que la izquierda necesita una nueva teorización del imperialismo que pueda trascender las limitaciones de la antigua teoría marxista de la rivalidad inter-imperialista por etapas y que logren identificar, caracterizar y analizar los elementos del imperialismo norteamericano actual. Plantean la
necesidad de “comprender cómo el estado norteamericano desarrolló la
capacidad de incorporar eventualmente a sus rivales capitalistas y vigilar la globalización” (p.23).
En este sentido, Panitch y Gindin (2004) señalan que se debe mantener “al
capitalismo y al imperialismo como dos conceptos diferentes”, de tal manera que no se incurra en los errores de los teóricos marxistas al dejar de investigar el “libre comercio informal del imperio británico” desde un enfoque histórico que hubiera permitido caracterizar el imperialismo en su forma moderna.
El imperialismo capitalista, entonces, requiere ser comprendido mediante una extensión de la teoría del estado capitalista y no como una derivación directa de la teoría económica de las fases o las crisis. Y dicha teoría necesita comprender no solo la rivalidad inter-imperial, y la supremacía coyuntural de un estado imperial determinado, sino también la penetración estructural de los antiguos rivales por parte de un estado imperial en particular. […] es necesario historizar la teoría (Panitch y Gindin, 2004, p. 27).
1.1.2 Hegemonía
9
de base marxista, logrando dar explicaciones a fenómenos que no podían ser analizados desde las teorías tradicionales, tales como los cambios en las relaciones de poder entre las potencias de posguerra, la lógica económica y política del nuevo orden mundial, el papel de Estados Unidos en el Sistema Internacional, la globalización, entre otros.
Al respecto, uno de los análisis más relevantes fue el presentado por Immanuel Wallerstein sobre “El moderno sistema-mundo” (1974; 1980; 1989) en donde retoma los planteamientos del paradigma marxista y de la Escuela de los Annales, principalmente de Karl Marx, Nikolái I. Bujarin, Fernand Brudel, sobre los orígenes del capitalismo, las premisas del enfoque historisista de la larga duración, las tesis sobre el colonialismo y la economía-mundo. En este estudio Wallerstein introduce variables sistémicas de tipo económico junto con variables políticas que explican, desde las lógicas del capitalismo y su comprensión histórica, los fenómenos internacionales desde supuestos completamente diferentes a los desarrollados por los paradigmas imperantes (realismo y liberalismo).
Así como los teóricos del imperialismo, I. Wallerstein ha señalado que “el final de la Segunda Guerra Mundial marco la conclusión de una contienda que duro
10
comprensión y uso del mismo concepto para caracterizar procesos que se dieron en momentos históricos diferentes.
Como ya se ha señalado, el concepto de hegemonía, así como el de imperialismo, no es nuevo: "La hegemonía deriva del γε ώ Griego (guía, regla, líder) y γε ο ία (regla, liderazgo), y por lo general significa la preeminencia o
supremacía que un grupo social del Estado, o incluso un individuo puede ejercer sobre los demás" (Fontana, B., 2008, p.81).
En Grecia antigua el término “hegemon” hacía referencia a un líder de una alianza militar/política entre varios cuidad-estados, los cuales se unen libremente frente a una amenaza común. Por ejemplo, Tucídides, en su Historia de la Guerra Peloponeso, usa el término hegemonía con frecuencia para hacer referencia a una alianza militar y/o política entre cuidad-estados autónomos; consideraba que la Liga Deliana, establecida como una alianza de consenso entre cuidad-estados libres bajo la hegemonía de Atenas para luchar contra la amenaza persiana, eventualmente se convirtió en el Imperio Ateniense (Borja, 2007; Fontana, 2008). Lo que originalmente fue una alianza donde el liderazgo de Atenas sirvió al interés común (hegemonía), se volvió una forma de dominación donde el poder de Atenas se ejerció principalmente en su auto-interés (imperio) (Fontana, B., 2008, p.81).
Aristóteles y Sócrates distinguen entre gobierno despótico o imperialismo y gobierno hegemónico. En La Política, Aristóteles usa el término hegemonía para discutir el liderazgo de iguales para el interés común y el despotismo para discutir la dominación de otros en el interés del gobernante (Fontana, B., 2008). Sócrates enlaza la hegemonía con ideas culturales, morales, intelectuales y educativas; argumentando que Atenas, como el generador y organizador de estas ideas es el líder hegemónico natural. Desde allí surge otra concepción de hegemonía como una idea o principio rector:
11
purposeless and mindless. At the same time, knowledge stripped of power lacks a social and political
foundation, and is thus ineffective. […] In effect, hegemony understood as a governing or guiding principle underlines the purpose and direction of Greek political thought: to achieve a synthesis of
power and knowledge, such that each would inform the other” (Fontana, B., 2008, p.83).
En los teóricos marxistas clásicos, el concepto se relaciona con la idea revolucionaria: Axelrod (1850-1928), Lenin (1870-1924), Trotsky (1879-1940) y otros líderes intelectuales de la Revolución Rusa usaron el concepto de hegemonía para describir el papel del liderazgo del proletariado en una alianza anti-zarista. Hegemonía, así, emerge como un concepto de la estrategia revolucionaria. Pero, Antonio Gramsci se distancia de estas premisas y le da otra serie de significados al concepto: “Hegemonía […] es caracterizada por la combinación de fuerza y consentimiento, los cuales se balancean recíprocamente, sin que fuerza predomine
tanto sobre consentimiento” (Gramsci, 1971, p.80). Así las cosas, el autor pone el concepto en otro escenario, con tres orígenes:
Las condiciones necesarias y suficientes para la revolución
El fracaso de la izquierda en Italia y otros países de Europa Occidental y la victoria del fascismo
La revolución Bolchevique en Rusia
Ahora bien, para la década de 1970 el desarrollo tecnológico y el sistema financiero, las migraciones masivas, la integración regional, así como el surgimiento de otras amenazas diferentes a la emergencia de un Estado poderosos (crisis
financieras, descolonización, problemas ambientales, emergencia de
organizaciones trasnacionales, por ejemplo) no podían ser explicados en su totalidad desde la teoría realista.
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Entre estas posturas encontramos la noción de Cox (1983) al hacer uso del
término “hegemonía” para caracterizar el fenómeno que se da cuando un Estado
se expande hacia afuera de sus fronteras y genera unas dinámicas y un orden internacional; sin embargo, en la lógica de Cox la hegemonía no hace referencia al orden entre Estados sino a las dinámicas que se dan entre éstos cuando interactúan en una economía mundial:
"Una hegemonía mundial es, pues, en sus inicios una expansión hacia el exterior de la hegemonía interna (nacional), creada por una clase social dominante. Las instituciones económicas y sociales, la cultura, la tecnología asociada a esta hegemonía nacional se convierten en modelos para la emulación en el extranjero. [...] La hegemonía en el plano internacional es, pues, no sólo un orden entre Estados. Es una orden dentro de una economía mundial con un modo de producción dominante que penetra en todos los países y los enlaces a otros modos subordinados de producción. También es un complejo de relaciones sociales internacionales que conectan las clases sociales de los distintos países "(Cox, 1983, p. 171).
Ahora bien, las dinámicas del siglo XX y los fenómenos de la descolonización y la emergencia de nuevos Estados hacían que desde los análisis del Tercer Mundo surgieran los debates frente a las desigualdades entre Estados ricos y Estados pobres. En esta medida aparecen los postulados, del paradigma estructuralista de las Relaciones Internacionales, que se sustentaban en el marxismo y los postulados de la teoría de la Dependencia. Este paradigma busca dar explicaciones sobre la realidad internacional bajo las lógicas económicas del capitalismo mundial, sus orígenes y las consecuentes desigualdades de los actores internacionales.
Uno de sus principales exponentes del paradigma estructuralista ha sido I. Wallerstain (1974). Para este autor el poder que actualmente ejerce Estados Unidos no responde a los supuestos sobre los que se caracterizaría un imperio; sin embargo, este autor lo señala como una hegemonía o un Estado fuerte dentro del sistema-mundo capitalista, fuerte frente a otros Estados (la categoría de comparación se hace frente a otros Estados en el mismo sistema-mundo). En este sentido, para Wallerstein un Estado fuerte es:
…[F]uerte frente a otros Estados en el seno de la economía-mundo, incluyendo otros Estados del centro, y fuerte frente a las unidades políticas locales dentro de las fronteras del Estado. En efecto, nos referimos a una soberanía de facto tanto como de jure. También nos referimos
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Estado no es un árbitro mundial. Pero el Estado es más que un simple vector de fuerzas dadas, aunque solo sea porque muchas de esas fuerzas están situadas en más de un Estado […] un Estado fuerte es entonces una entidad parcialmente autónoma, en el sentido de que tiene a su alcance un margen de acción que refleja los compromisos de sus múltiples intereses, incluso si estos márgenes tienen unos límites determinados por la existencia de algunos grupos de fuerza primordial. Para que exista una entidad parcialmente autónoma tiene que haber un grupo de gentes cuyos intereses directos se vean servidos por tal entidad: administradores del Estado y burocracia del Estado (Wallerstein, I. citado en Castro, 2005, p.86).
Los planteamientos del sistema-mundo formulados por Wallerstein son abordados posteriormente por Giovanni Arrighi (2005) para desarrollar la crítica al liberalismo económico y el orden económico internacional de Breton Woods, y para intentar decir como a partir del análisis de sistema-mundo, y de los conceptos de hegemonía e imperio, se puede estudiar las lógicas capitalistas en el sistema-mundo moderno y las actuaciones del predominio norteamericano y su relación con los demás actores del sistema (Arrighi, 2005, p24).
Giovanni Arrighi (2005) define la “hegemonía” 2 desde los supuestos planteados por Gramsci y lo compara con el concepto de “deflación de poder” de Talcot Parsons:
Para Gramsci la hegemonía es el poder adicional del que goza un grupo dominante en virtud de su capacidad para impulsar la sociedad en una dirección que no sólo sirve a los intereses de tal grupo, sino que también es entendida por los grupos subordinados como conforme a un interés más general. Es el concepto inverso de «deflación de poder» utilizado por Talcott Parsons para designar situaciones en las que el control gubernamental no se puede ejercer sino mediante el uso generalizado o la amenaza de la fuerza. Por la misma razón, la noción gramsciana de hegemonía puede entenderse como la «inflación de poder» que deriva de la capacidad de los grupos dominantes para hacer creer que su dominio sirve no sólo a sus intereses sino también a los de los subordinados. Cuando esa
credibilidad falta o se desvanece, la hegemonía pasa a ser pura dominación, o lo que Ranajit Guha ha llamado «dominio sin hegemonía (p.28).
En esta definición se encuentran elementos centrales como el “poder adicional”, la “capacidad de impulsar la sociedad”, “credibilidad” y “dominación”, que
2 Arrighi también hace una aproximación simplista del concepto de imperialismo señalando que en su significado más general
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en sentido más amplio se puede relacionar con la noción de confianza3 o el nivel de confianza de una sociedad o un individuo hacia un Estado hegemón, o hacia las actuaciones que ejerce una hegemonía, y que le permite movilizar a dicha sociedad; en la medida en que la legitimación de las actuaciones de un Estado Hegemónico deben ser aceptadas y validadas por un grupo social esa aceptación puede ser voluntaria (credibilidad) o impuesta (dominación), que sea indiscutible depende de las capacidades materiales o de la confluencia de los intereses de un grupo social con los intereses del hegemón. La validación depende de los resultados obtenidos por el hegemón frente a los intereses y expectativas del grupo social.
G. Arrighi es un ejemplo de los autores que desde la década de los setenta han venido tomando el concepto de hegemonía formulado por Antoni Gramsci (aunque la definición del término no se haya formulado desde un enfoque de Relaciones Internacionales aplica para el desarrollo de análisis de la disciplina), dentro de los cuales también se encuentran Robert Bocock (1986), Vendulka Kubálková (1989), Charles Kindleberg (1981) y Robert Gilpin (1987). Sobre estos dos últimos autores, Kindleberg Y Gilpin; es importante resaltar que --junto con Steven, Krasner (2005)-- son los teóricos de la Teoría de la Estabilidad Hegemónica, la cual, es fundamentalmente una vertiente del neorrealismo, aunque comparte diversos elementos con los teóricos del sistema-mundo respecto a la conceptualización de hegemonía pero con fuertes discrepancias en cuanto a su enfoque y aplicación en los análisis de la realidad internacional.
1.2. LA HEGEMONÍA DE EEUU DESDE LAS POSTURAS DE LOS TEÓRICOS DEL ANÁLISIS DEL SISTEMA MUNDO:
Luego del silencio de los teóricos en la década de los noventa, frente al concepto de imperialismo, aparece un segundo periodo de formulación teórica del
3 Niklas Luhmann (1973) define desde la incertidumbre y el riesgo la confianza “en” o “hacia” que “reduce la complejidad
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sistema-mundo, que va desde la formulación del Proyecto del Nuevo Siglo Americano (2002) por el Gobierno de G.W. Bush hasta el día de hoy con el gobierno de Barak Obama. Durante este periodo las producciones académicas desde las Relaciones Internacionales han tenido un mayor énfasis en las líneas de Economía Política Internacional, para sustentar los análisis de la guerra de Irak y Afganistán, así como de las implicaciones de las crisis financieras. Muchos de estos análisis han traído consigo expresiones como “pérdida de hegemonía”, pérdida de “liderazgo internacional”, entre otras, que han servido para caracterizar el papel de Estados Unidos en el Sistema Internacional.
Con la aparición de este tipo de análisis I. Wallerstein, G. Arrighi, D. Harvey, R. Keohannen, entre otros teóricos de la disciplina de las Relaciones Internacionales, han entrado en un debate entre (1) sí actualmente Estados Unidos es o no una potencia hegemónica en decadencia, (2) sí sus actuaciones corresponden a una especie de imperialismo y (3) sí globalización es un término lleno de significados creados por los teóricos contemporáneos o es una realidad que caracteriza el desarrollo del capitalismo actual y el papel de Estados Unidos como potencia hegemónica global.
Para Wallerstein (2006), en la historia del sistema-mundo moderno, solo han existido tres periodos de hegemonía real: las Provincias Unidas a mediados del Siglo XVII, el Reino Unido en el Siglo XIX y Estados Unidos en la segunda mitad del Siglo XX, durante periodos de tiempo de entre veinticinco a cincuenta años en cada caso (Wallerstein, 2006, p.58).
Wallerstein (2008), entiende un periodo de hegemonía en el sistema-mundo como:
“…la existencia de una potencia cuya situación geopolítica le permite imponer una
concatenación estable de la distribución social del poder que posibilita un periodo de <<paz>>, entendida como ausencia de confrontación militar entre las grandes potencias. Un periodo de hegemonía requiere, y al mismo tiempo genera, <<legitimidad>>, entendiendo por tal la
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el mejor posible, o de que el mundo (<<la historia>>) se mueve continua y rápidamente hacia
ese orden social” (p.58).
Así mismo, este autor ha señalado que la hegemonía de Estados Unidos surge en 1945 y ha caracterizado esta hegemonía señalando principalmente que:
“[…] en 1945, cuando Estados Unidos se convirtieron en hegemónicos, realmente
hegemónicos. ¿Qué significa hegemonía en este contexto? Significa que el Estado nacional norteamericano era con mucho el más fuerte, tenía una capacidad económica muy superior a la de cualquier otro en el mundo hasta 1945, que podía vender a precios más bajos que cualquiera de sus competidores en sus propios mercados internos. Estados Unidos disponía de un poderío militar que no tenía paralelo. En consecuencia, tenían la capacidad para crear alianzas formidables – la OTAN, el pacto de defensa Nipo – Norteamericano, y otras por el estilo. Al mismo tiempo, como poder hegemónico, Estados Unidos se convirtió en el centro cultural del mundo. Nueva York se convirtió en el centro de la alta cultura, y la cultura popular norteamericana se abrió paso a través del mundo entero. (Wallerstein, 2003)”.4
Este autor en diversos artículos describe la trayectoria del poder estadounidense, la cual señala que inicia “desde 1945 hasta 1970, [periodo durante el cual] poco más o menos, Estados Unidos ejerció una hegemonía indiscutible en el sistema-mundo” la cual tuvo un proceso de declive durante el periodo de 1970 hasta 2001; y a partir de 2001, y durante el gobierno de George W. Bush (2001-2008), Estados Unidos desarrolló una serie de estrategias unilaterales encaminadas a “retrasar y minimizar los efectos de su pérdida de ascendencia […] acelerando de hecho la profundidad y velocidad de su declive” (Wallerstein, 2006, p.67) y hoy día estamos presenciando el ciclo del declive en donde emergen Estados poderosos y se da la competencia por la hegemonía que llevará a un nuevo orden internacional.
En sus análisis el autor señala que a partir de la segunda mitad del Siglo XX, y luego de culminar dos Guerras mundiales, la economía-mundo comenzó a expandirse. Desde 1945 se inició un proceso de expansión rápida y acelerada, época en la cual Estados Unidos era “la única gran potencia que había mantenido
4Al respecto, se resalta la compilación de textos publicados por la biblioteca virtual CLACSO con el título de “Crisis de
Hegemonía de Estados Unidos” (2007) en el que participan autores como Wallerstein, Immanuel; Zuluaga Nieto, Jaime; Toro Pérez, Catalina; Suárez Salazar, Luis Armando; Quintero Rivera, Ángel;, entre otros. Consultado en:
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intactas sus instalaciones industriales” (Wallerstein, 2008, p. 28) y había logrado una expansión militar en Europa y Asia Oriental. Para entonces, al finalizar la guerra, Estados Unidos era el Estado más fuerte del sistema-mundo, y su poder y expansión –con base en las premisas de Wallerstein-- se pueden caracterizar de la siguiente manera:
De 1940 a 1944 la expansión industrial de Estados Unidos creció a un ritmo más veloz que en cualquier otro periodo anterior o posterior a su hegemonía: 15%. Expansión que estaba ligada a la producción de guerra que se elevó 2% en 1939 y para 1943 al 40%. Al terminar la Segunda Guerra, Washington poseía reservas de oro por 20 mil millones de dólares, que representaban casi 2/3 del total mundial (33 mil millones). Su producción manufacturera era de 1/3 de la producción mundial, lo cual lo convirtió en el principal exportador del mundo. Su capacidad militar correspondía a 12,5 millones de personas de servicio de los cuales 7,5 estaban en ultramar (Pablo Nemiña, 2010, p.2).
En 1946 el PBI de EEUU era de 213.001 millones de dólares frente al PBI de Reino Unido de 34.800, que había sido hasta principios de siglo el hegemón del sistema-mundo (Pablo Nemiña, 2010, p.18) Era indiscutible por tanto su supremacía en todos los ámbitos; situación que sólo cambio hasta la guerra de Corea en donde su superioridad militar sufrió una pérdida de predominio, no sólo al no haber ganado la guerra, sino que la finalizó con un armisticio en 1953.
Europa y Asia habían quedado devastadas físicamente y sus economías estaban estancadas; su destrucción fue tan profunda que muchos de los países Europeos, incluidas las potencias industriales de la Segunda Guerra, se enfrentaron a la falta de alimentos, inestabilidad en sus monedas, y se vieron obligados a
solicitar la ayuda económica de Washington. Esta ayuda se extendió a Japón,
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legitimidad e influencia de la hegemonía norteamericana en el sistema-mundo.
En este periodo, para la hegemonía de EEUU solo había un competidor, en un solo tema: la URSS, que había mantenido su poderío militar, aunque su economía e industria estaban seriamente afectadas. Esta situación generó en 1945 una serie de encuentros y un posterior acuerdo político entre los jefes de estado involucrados en la contienda: Joseph Stalin (URSS), Wiston Churchill (Reino Unido) y Franklin Roosevelt (EEUU). Estos acuerdos se denominaron los acuerdos de Yalta, por la ciudad de Crimea en que se realizó, y que tenía tres ejes desde el punto de vista de EEUU: división del mundo en esferas de influencia; reconstrucción de la infraestructura económica de sus aliados ya que de nada servía ser “el
productor más eficiente del mundo si no hay clientes suficientes para lo que se produce; contención del comunismo en su esfera de influencia. (Wallerstein, 2006, pp. 29-30).
Estos acuerdos le permitieron a EEUU configurar un orden global acorde con sus intereses, basado en un proyecto mundial a largo plazo y que pudo lograr el apoyo y consenso de sus aliados gracias a que (1) se sustentaba en valores universales de la Revolución Francesa y del Liberalismo económico, y, (2) debido a la dependencia de sus economías a la ayuda norteamericana. (Wallerstein, 2006, p. 30). Este orden internacional bajo una arquitectura institucional (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización Mundial del Comercio, posteriormente el Consenso de Washington y Bretton Woods) sustentaría los intereses del hegemón y permitiría su expansión y legitimación. Esta misma arquitectura institucional y la expansión del sistema financiero permitieron, desde 1960, que sus aliados Europeos y Asiáticos (Japón y los denominados cuatro “dragones asiáticos”: Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán) alcanzaran un desarrollo
económico que “comenzaba a acercarse a la paridad económica”. La política de
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Marshall en Europa y Asia, permitió la transferencia de recursos y la aparición de nuevos centros de desarrollo como Corea del Sur y Japón.
Ahora bien, siguiendo los planteamientos de Wallerstein y tomando muchas de sus premisas, supuestos y enfoque para explicar y comprender la expansión y ascenso de Estados Unidos, Giovanni Arrighi ha elaborado un análisis sobre la hegemonía estadounidense partiendo de las diferencias entre la formulación de “El Siglo Americano”, como política del presidente estadounidense F. Roosevelt (1933-1941), y la formulación del “Proyecto del Nuevo Siglo Americano” de G. W. Bush como instrumento de política exterior que expone el deseo de la administración Bush para expandir el poder y capacidad de Estados Unidos frente al Sistema Internacional. El objetivo principal de su análisis es describir el “proyecto imperial
emergente de Estados Unidos, así como exponer las variaciones de las circunstancias que permitieron el éxito de Roosevelt y cómo la guerra contra el terrorismo no ha logrado los mismos efectos de legitimidad, confianza y aceptación, tanto interna como internacional; las implicaciones de esta falta de legitimidad son explicadas por Arrighi como una relación de causalidad que ha llevado a Estados Unidos al “chantaje” o a una dominación sin hegemonía mediante los medios
coercitivos del poder hegemónico que este Estado representa” (Arrighi, 2007).
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no responden a las lógicas del orden internacional posterior a la Guerra Fría: ataques cibernéticos, conflictos étnicos, terrorismo, crimen organizado, flujos de capital, proliferación de armas nucleares (Herrera, 2007, p.177) y una competencia económica desde diversos centros semipérifericos. Dentro de estas amenazas se encuentran principalmente: la crisis financiera de 2008 que suscitó inestabilidad en la economía-mundo; las disputas y tensiones en Medio Oriente y tensiones en la región de Asia Oriental por la emergencia de China como potencia económica; y la creciente proliferación de armas de destrucción masiva por parte de Corea del Norte. Esta última problemática fue delimitada por Bush en 2002 como una de las principales amenazas a la seguridad de EEUU.
La proliferación nuclear por parte de Corea del Norte se ha convertido en preocupación internacional desde la década de los años 1990s y ha jugado un papel esencial en la configuración de los intereses geoestratégicos de los actores regionales. La estabilidad regional y las potencias regionales (China, Rusia y Japón) han visto afectada su seguridad y posicionamiento por la amenaza que representa la proliferación nuclear de Corea del Norte y su régimen político: el armamento nuclear que tiene y pueda seguir desarrollando Corea del Norte lograría abarcar un radio en donde se encuentran estas potencias mayores, junto con un
gobierno dictatorial que no se enmarca dentro de los parámetros –económicos y
políticos—imperantes.
Ahora bien, a pesar de haber sido catalogada por la administración de G.W. Bush --mediante la New Strategic of Security (NSS) de 20025-- como una amenaza para la seguridad nacional, la proliferación de armas nucleares en Corea del Norte ha continuado y ha incrementado su capacidad y acumulación de producción de plutonio. EEUU, durante el gobierno de G.W. Bush (2001-2008) invadió a Irak (2002) pocos meses después de que éste último lo hubiera incluido en el “Eje del
5 La Nueva Estrategia de Seguridad que adoptó Bush en 2002 (NSS 2002) se configuro “como cuerpo doctrinario de la
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Mal”, justificando su intervención con la posesión de armas de destrucción masiva por parte de este Estado. Análogamente, EEUU invadió en el mismo año a
Afganistán, igualmente un Estado del “Eje del Mal”. Sin embargo, la estrategia hacia
Corea del Norte no fue la misma. EEUU, durante la administración Bush, no implementó los mecanismos militares de la Nueva Estrategia de Seguridad para confrontar amenazas a su seguridad (ataque preventivo principalmente) en el caso de Corea del Norte, a pesar de que éste no detuvo su programa nuclear y de misiles balísticos. Y a pesar de los cambios en la manera de implementar la política exterior entre Barack Obama y George W. Bush, Obama tampoco ha logrado controlar la proliferación nuclear de Corea del Norte, e incluso en los últimos dos años la ha aumentado y ha generado mayores tensiones y amenazas para la región.
Barack Obama (2008) como actual presidente de Estados Unidos ha generado cambios determinantes en la forma y el enfoque de política exterior, los cuales se hacen evidentes en el enfoque e implementación de la Estrategia de Seguridad de EEUU 2010 (NSS 2010), principalmente en lo concerniente a la región de Asia-Pacifico. Si se analiza la primera parte del documento, se observa que la política está enfocada a la renovación del liderazgo de EE.UU a través de la dimensión militar, económica y moral. Renovación que está dirigida hacia la construcción de un nuevo orden internacional comprometido con los derechos y responsabilidades de los Estados.
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Siendo la Proliferación de Armas Nucleares una de las principales preocupaciones para el Sistema Internacional desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y tanto EEUU como Japón y Corea del Sur, así como una serie de resoluciones de la ONU que sancionan a Corea del Norte, han señalado esta problemática como una de sus principales amenazas a la seguridad nacional y global ¿Por qué el Estado hegemónico no ha podido enfrentar y reducir esta amenaza a su seguridad? Y ¿Por qué Corea del Norte representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y para la región de Asia Oriental, si la mayoría de los actores posee armamento nuclear o aliados que lo poseen?
2. TRAYECTORIA HISTORICA DE LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS
2.1. EMERGENCIA DE ESTADOS UNIDOS COMO POTENCIA INDUSTRIAL Hacia la segunda mitad del Siglo XIX, Estados Unidos emerge como un poderoso complejo agrario-industrial-militar resultado de la conjunción de diferentes factores endógenos y exógenos (la revolución de los transportes y las comunicaciones, la industrialización de la guerra, el liberalismo económico clásico y una débil integración de los dominios coloniales británicos) que le permitieron constituirse en potencia industrial al margen del escenario europeo; es decir, consolidarse como una potencia económica, aunque sin injerencia aún en la toma de decisiones políticas respecto al orden europeo imperante.
Mientras Estados Unidos se concentraba en su desarrollo y crecimiento internos, el Sistema Internacional se encontraba en un periodo caracterizado por la hegemonía mundial británica que se sustentaba en la superioridad marítima y comercial acompañada de un vasto imperio colonial, así como por la economía del
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hegemonía hasta principios del Siglo XX al estallar la Primera Guerra Mundial (1914). Sin embargo, el desarrollo industrial y el crecimiento económico de Estados Unidos marcarían, en los primeros años del Siglo XX, la trayectoria del declive hegemónico de Gran Bretaña y las consecuentes transformaciones en las relaciones de poder entre las potencias.
Para comprender los factores endógenos de Estados Unidos, que se acoplaron al entorno internacional para favorecer su emergencia como potencia económica industrial, es necesario remitirse a las nociones, ideales e intereses de los líderes y pensadores norteamericanos de la época, y que incluso hoy en día siguen influyendo en la toma de decisiones de su política exterior; así mismo, examinar el contexto político y económico y presentar algunos análisis e interpretaciones de los hechos que tuvieron lugar entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, y que de una u otra manera influyeron y/o determinaron el devenir del surgimiento de Estados Unidos como hegemonía del sistema-mundo. Algunos datos económicos, contribuirán también al propósito de evidenciar las oscilaciones que se daban en el equilibrio internacional de poder entre la década de 1980 y la Primera Guerra Mundial (1914), y que fueron determinantes para los cambios y equilibrios de poder de mediados del siglo XX:
Durante la segunda mitad del siglo XIX, una de las características principales del comportamiento de los líderes norteamericanos durante el periodo de crecimiento y desarrollo económico, es el punto de vista aislacionista, puesto en evidencia por primera vez por Thomas Paine en su obra “El Sentido Común” (1776). En esta obra Paine señala que la “visión” aislacionista se remonta a la época colonial de Estados Unidos y parece tener su origen en el hecho que los colonizadores de Norteamérica eran personas que, en muchos casos, habían salido de Europa huyendo de “la persecución religiosa, la privación económica y la guerra”
y consideraban que su nuevo hogar era “un lugar para hacer las cosas mejor”.6
6Al respecto, la visión aislacionista se hace evidente en los discursos de los padres fundadores: en su discurso de despedida
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La influencia que tenía esta visión aislacionista en el comportamiento de los lideres norteamericanos, frente a la toma de decisiones de política exterior, se convertiría en un principio que orientaría la toma de decisiones en materia de política exterior durante muchos años, como se haría evidente en 1823 cuando el presidente James Monroe pronuncio el célebre discurso del 2 de diciembre ante el Congreso7 (Boorstin, 1997, pp. 211-231) En su intervención, Monroe hizo alusión a lo que con posterioridad se consideraría el “principio de no intervención”, en los siguientes términos: “Los continentes americanos no deben ser considerados, en adelante, como sujetos de colonización futura por parte de cualquier potencia
europea […]”. Así mismo señaló la posición que debería guardar Estados Unidos frente a las problemáticas Europeas para salvaguardar su seguridad y la paz:“…en
las guerras de las potencias europeas, en los asuntos que solo a ellos les concierne, nunca hemos intervenido, ni corresponde a nuestra política obrar de ese modo”ν y advirtió el peligro o amenaza que representaba el sistema político de las potencias europeas por ser: “esencialmente distinto […] respecto del que rige en América […]
por ello, manifestamos que debemos considerar todo intento que éstas (las potencias europeas) emprendan para extender su sistema a cualquier parte de este hemisferio como peligroso para nuestra paz y seguridad” (Boorstin, 1997, pp. 211-231).
De conformidad con esta visión, a partir de 1865 Estados Unidos, al estar distante de las realidades europeas, enfocó sus esfuerzos al aprovechamiento de
que "La gran regla de conducta para nosotros, en lo que se refiere a las naciones extranjeras, es la ampliación de nuestras relaciones comerciales y tener con ellas la menor conexión política posible. Europa tiene un conjunto de intereses primarios, que no tienen ninguna relación o una muy remota con nosotros; por eso ella (Europa) está comprometida en controversias frecuentes por causas que son esencialmente ajenas a nuestras preocupaciones. De ahí que, por lo tanto, debemos ser prudentes para no implicarnos nosotros mismos, por lazos artificiales, en las vicisitudes ordinarias de su política, o en las combinaciones ordinarias y colisiones de sus amistades o derechos". De esta manera, el saliente primer presidente de Estados Unidos estaba promulgando un sentimiento arraigado y compartido por muchos y se convertiría –hasta la Segunda Guerra Mundial-- en uno de los principios de política exterior norteamericanos. Thomas Jefferson (1801), tercer presidente de Estados Unidos, advertiría en el discurso inaugural de su gobierno, que durante el mismo habría "…paz, comercio, y amistad honesta con todas las naciones. Alianzas enredadoras con ninguna.", con lo cual, señalaba el fin a la alianza con Francia, ---aliada del Ejercito Confederado durante la guerra civil norteamericana---: “Estados Unidos se mantuvieron políticamente aislados a lo largo de todo el siglo 19 y comienzos del 20, una hazaña poco común en la historia occidental. Durante la década de 1800, se extendieron por América del Norte y comenzaron a construir un imperio en el Caribe y el Pacífico, sin apartarse de la perspectiva tradicional. Combatieron la guerra de 1812, la guerra con México, y la Guerra Española-Americana sin hacer alianzas y sin intervenir en las confrontaciones europeas”.
7 El cual, se convertiría en “dogma nacional” y daría origen a la expresión “Doctrina Monroe”, que para finales del siglo XIX
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las ventajas que le ofrecía la industrialización, y las características propias de su territorio (rico suelo agrícola, abundancia de materias primas, evolución de la moderna tecnología como ferrocarriles, máquinas de vapor, equipos de minería); sacaría ventaja de las particulares características sociales reinantes al interior del país (ausencia de presiones sociales y geográficas, ausencia de peligros significativos provenientes del exterior) y de una importante afluencia de capitales de inversión extranjera, que en conjunto le permitiría alcanzar un crecimiento que
llevaría un ritmo “meteórico” hasta iniciado el Siglo XX (Kennedy, P., 1998, pp.
308-309).
Lo anterior se hace aún más evidente en 1893 por F. J. Thurner (Boorstin, 1997, pp. 423-445) al señalar durante su discurso ante la Sociedad Histórica Norteamericana de Chicago el 12 de julio, la importancia de las fronteras en la historia y el crecimiento de Estados Unidos. Sin embargo, el desarrollo de sus capacidades económicas y productivas no se reflejaba en una posición importante como estado-nación, en el equilibrio de Estados europeos; su papel en el escenario internacional era muy limitado y se le veía como un centro económico periférico.
Ahora bien, en el escenario internacional de la época, que sirve de marco de referencia para examinar los factores exógenos que determinaron el surgimiento de Estados Unidos como potencia industrial y militar a nivel mundial, el orden económico de la segunda mitad del Siglo XIX se caracterizó por la expansión europea (colonialismo) y el predominio de la influencia británica como centro de poder económico. Londres era el centro del comercio y las finanzas globales.
Como lo describe Eric Hobsbawn:
“la economía mundial del capitalismo del siglo XIX se desarrolló como un sistema
único de flujos libres, en el cual las transferencias internacionales de capital y de bienes pasaban en gran parte por manos e instituciones británicas, en barcos británicos entre los continentes y estaba calculada en función de la libra esterlina”