REPORTE TECNICO
(JULIO 2005 – MARZO 2006)
Preparado por:
Alexander R. Gaos
Ingrid L. Yañez
Randall M. Arauz
Junio 2006
Conservación e Investigación de Tortugas
Marinas en la costa Pacífico de Costa Rica.
2 Sea Turtle
Restoration Project
Comité Ecológico de Playa San Miguel
Sea Turtles Forever
Estos proyectos fueron llevados a cabo durante la temporada 2005-2006, gracias a la colaboración de :
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Fotografía de portada :
Neonato de tortuga lora (Lepidochelys olivacea), Playa Caletas, Costa Rica. Fotografía por Miriam Knollys.
Copias de este documento puede n ser solicitados en:
PRETOMA
(Programa Restauración de Tortugas Marinas)
Apdo: 1203-1100 TibásCOSTA RICA Tel: +(506) 2415227 Fax: +(506) 2366017
Correo electrónico: [email protected]
www.tortugamarina.org
Cita del documento:
Gaos, A. R., Yañez, I. L. y R.M. Arauz. 2006. Conservación e Investigación de Tortugas Marinas en la costa Pacífica de Costa Rica. Reporte técnico. Programa Restauración de Tortugas Marinas.
Permisos de Investigación:
Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE) Resolución No.:
INV-ACOSA-017-05 ACT-OR-029-05 ACT-OR-018-05
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AGRADECIMIENTOS
Los proyectos en playas de anidación de PRETOMA durante la temporada 2005-2006, fueron posibles por la generosa ayuda de varios individuos y nos gustaría dar un agradecimiento especial a:
Coordinadores de campo: Kimberly Starbuck y Gines Sanchez en Punta Banco, Raimundo Espinoza en San Miguel, Erick López y Charlotte Adams en Playa Caletas y Casey Vavrina en Playa Ario-Costa de Oro.
Asistentes de campo: Viktor Poór, Patricia Sigalat, Andrew Klimczyk, Andreia Barbosa, Virginia Otones, Beth Card, Natalie Bool, Miriam Knollys, Klavdija Jenko, Chris Eaton, Laura Valderrama, Jose Carlos Garcia Ruiz, Mehdi Padidar, Sonia Medroa, Rebeca Zapata, Mariah Mills, Miguel Gomez Muñoz, Elena Finkbeiner y Ryan Smith.
Persona l del proyecto local: Jorge Vargas y Guillermo Baltodano en Punta Banco, José Alfredo Reyes en San Miguel y Odili Matarrita en Playa Caletas.
Programa de Participantes de PRETOMA: Kelly Mattison, Jeremy Butler, John Geddes, Amy Rood, Meggan Kaiser, Caryn Rakov, David Chase, Martha Kirby, Stephen Rowley, Travers Martin, Jesse Rudoy, Toni Wallick, Lane Wallick, Ethan Wallick, John Wallick, John Phelan, Barbara Felderer, Jeanne Warren, Beth Buehrer, Richard Whipple, Sara Darling, Mary Beth Fletcher, David Chappell, Katherine Murphy, Mary Colbeck, Bill Colbeck, Ed Colbeck, Stephanie McPherson, Teron Powell, Lia Bellefontaine, Lauren Hall, Louisa Worrell, Natalie Sutt-Wiebe, Erik Nelson, Moena Zeller, Anna Vitenbergs, Amelia Burnette, Kevin Cantwell, Louise She rman, Mitchel Madelkerm, Stephanie Lewis, Michael Patton, Joshua Steele, Scott Muir, Patricia Muñoz, Austin Moore, Tim Robb, Nathan Van Zandt, Lauren Almasy, Suzanne Tooke, Francesc Pont, Maren Farnum, Courtney Foley, Debra Anderson, Aaron Hill, Katherine Dionne, Jasmine Jeeva, Victoria Livingstone, Nori Reidt, Danielle Skov, Mike Skov, Lark Skov, Mac Skov, Mariposa Skov, Sydney Pickett, Jessie Alison Comba, Irene Ruth Brener, Marie Therese Mayer, Jaclyn Perri Goldstein, Anna Henke, Marta Scalise, John Hellman, Katie Mahoney, Brant Chlebowski, Mia Hardwick, Chris Sutton, Mollie Franks, Noelle Erin Burmeister, Alexia Harris, Sarah Parkinson, Eva Lems, Martine Kampman, Amanda Hull, Sheri Greenspan, Lee Cooper, Gail Hurley, Kara Joudini, Amy Fink, Camilla Steinboeck, Darcy Pierce, Holly Marisco, Victor Bautista, Claire Banwell, Rebecca Leitman, Julia Hakstian, Colin Gillies y Amy Platt
Todos los miembros de las comunidades de Punta Banco, San Miguel, Playa Caletas, Playa Ario, Costa de Oro, San Francisco de Coyote y aledaños.
Nathaniel Grew.
Julie Edwards y familia.
Peter Dutton, PhD., del Servicio Nacional de Pesca Marina de EEUU (NMFS) por proveer todas las marcas externas tipo inconel.
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INDICE DE CONTENIDOS
1. INTRODUCCION...6 2. SITIOS DE ESTUDIO Punta Banco ...9 San Miguel ...10 Playa Caletas...10 Playa Arío ...11 Costa de Oro ...12 3. ANTECEDENTES ...13 Punta Banco ...14 San Miguel ...16 Playa Caletas...17 4. METODOLOGIA ...20 5. RESULTADOS Punta Banco ...23 San Miguel ...26 Playa Caletas...31 Playa Arío ...38 Costa de Oro ...406. DISCUSION INTRA PROYECTOS Punta Banco ...42
San Miguel ...46
Playa Caletas...50
Playa Arío ...55
Costa de Oro ...55
7. DISCUSION ENTRE PROYECTOS...57
8. CONCLUSIONES ...63
9. RECOMENDACIONES...65
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Figura 1. Registro de anidaciones de tortuga baula entre 1988 y
2006 en Playa Grande, Costa Rica (Spotila, et al. 2002. La Nacion, 2006).
INTRODUCCION
Todas las especies de tortugas marinas del Pacífico están listadas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como amenazadas o críticamente amenazadas de peligro de extinción. La tortuga lora (Lepidochelys olivacea), baula (Dermochelys coriacea), carey (Eretmochelys imbricata) y verde (Chelonia mydas) son las cuatro especies de tortugas marinas que anidan en costa Pacífica de Costa Rica. La existencia de playas de anidación a lo largo de la costa Pacífica de Costa Rica que alberguen suficiente número de tortugas carey para justificar la realización de proyectos de conservación específicamente para esa especie es desconocida. Generalmente, las tortugas carey y negra se benefician indirectamente de los proyectos establecidos para proteger las poblaciones anidadoras bien documentadas de tortugas lora y baula.
El panorama para la tortuga baula del Pacífico Oriental es desalentador. Las poblaciones de tortuga baula anidadoras del mundo han disminuído en un 95% y de acuerdo a Larry Crowder (2000), el Océano Pacífico puede – ahora- contener tan pocas como 1,000 hembras adultas, haciendo a la tortuga baula del Pacífico Oriental la tortuga marina más amenazada del mundo. Playa Grande, Costa Rica, es la principal playa de anidación para poblaciones de tortugas baula del Pacífico Oriental en el mundo. En 1988-1989, anidaron 1,367 baulas
en Playa Grande (Spotila et al., 2000). Durante la temporada 2004-2005, un total de 52 baulas anidaron en Playa Grande (R.Piedra, com pers Mayo 2005). Un total de 107 baulas (Figura 1) se registraron anidando en Playa Grande durante la temporada 2005-2006 (La Nación, 2006) presentando algo de esperanza para esta población, aunque su futuro permanece en duda.
La tortuga lora es una de las dos especies de tortugas marinas, la otra es la tortuga golfina (Lepidochelys kempii), que toma parte del fenómeno conocido como “arribada”, el cual consiste en un evento de anidación simultáneo y masivo que dura aproximadamente tres días. Dos de las ocho playas de arribadas del mundo están localizadas en la costa Pacífica de Costa Rica, Playa Nancite y Playa Ostional, siendo la última de importancia mundial para la anidación de tortugas lora. Además de las dos playas de arribadas, existen varias importantes playas de anidación “solitaria” de tortugas lora en la costa Pacífica de Costa Rica. Considerando la información comparativa del éxito de eclosión entre las playas de
0 200 400 600 800 1000 1200 1400 88-89 89-90 90-91 91-92 92-93 93-94 94-95 95-96 96-97 97-98 98-99 99-00 00-01 01-02 02-03 03-04 04-05 05-06
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anidación de "arribada" y "solitaria", la importancia de las playas de anidación solitaria no debe ser subestimada.
Resultados de los proyectos de investigación indican un muy bajo éxito de eclosión en los sitios de anidación de arribadas, aparentemente debido a la alta concentración de tortugas anidadoras que destruyen mecánicamente los nidos depositados previamente. La masiva destrucción de los huevos desencadena la proliferación de hongos y bacterias, afectando el desarrollo de los huevos y ocasionando muy bajos porcentajes de eclosión, de 1 a 8% (Cornelius et. al., 1992). Por el contrario, en playas de anidación solitaria, el éxito de eclosión puede ser considerado más alto, por encima del 80%, un hecho que gira la atención hacia la contribución de las anidadoras solitarias al mantenimiento de las poblaciones de tortuga lora del Pacífico Oriental (Castro, 1986).
Considerando la mayoría de las playas de anidación solitaria, así como cualquier playa costarricense que no goce de protección oficial, son completamente saqueadas y ningún huevo es dejado para reabastecer las ya diezmadas poblaciones de tortugas marinas (Arauz, 2002), de esta manera la necesidad de prontas medidas de conservación es incrementada. Adicionalmente, aunque se cree que la tortuga lora es la más abundante de las siete especies de tortugas marinas reconocidas en el mundo, la necesidad de esfuerzos de conservación con respecto a esta especie no deben ser desestimados, así las medidas de conservación para protegerlas son ahora necesarias para ayudar a asegurarles que no alcancen una situación similar a la que ahora enfrenta la tortuga baula del Pacífico Oriental.
La disminución dramática de las poblaciones de tortugas marinas a nivel mundial se debe a varios factores; el consumo de carne y huevos de tortuga, así como también la colección de caparazones y grasa de tortuga para uso comercial y doméstico, la alteració n y deterioro de playas de anidación, áreas de forrajeo y de apareamiento, contaminación y otras actividades. Sin embargo, probablemente la actividad más dañina actualmente, no sólo para las tortugas marinas sino para la vida marina en general, es la pesca industrial. Palangreros y camaroneros matan cientos de miles de tortugas marinas así como también un gran número de aves, peces, cetáceos y pinípedos cada año.
El deseo de proteger, conservar y restaurar las poblaciones de tortugas marinas y de sus hábitats ha llevado a la creación de un gran número de programas de protección en todo el mundo. En muchos casos los pasos iniciales más efectivos que han sido tomados es entrar a las comunidades cercanas a las playas de anidación e informar a los miembros de la comunidad sobre el estado crítico de las poblaciones de tortugas marinas y disuadirles del consumo de productos provenientes de ellas (huevos, carne, caparazón, etc.). Sin embargo, la costumbre de usar productos de tortuga marina está arraigada en años de tradición por muchas culturas, y esperar que esas tradiciones cambien rápidamente es irreal. Es importante involucrar a los miembros de la comunidad en los proyectos, educándoles, proveyéndoles alternativas a sus prácticas destructivas y dándoles incentivos en contra de la explotación de productos de tortuga marina.
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Muchos programas de protección de tortugas marinas en Costa Rica ha n implementado el uso de viveros, los cuales son áreas encerradas donde los huevos de tortugas marinas son reubicados y protegidos. Los biólogos están de acuerdo de que ésta no es la mejor práctica por el hecho que esto altera el ciclo de desarrollo natural del nido. Esto puede ser peligroso, con reptiles en particular, ya que la proporción de sexos de los neonatos depende en gran medida de la temperatura y ésta proporción puede ser severamente alterada por la reubicación de nidos. Además, los viveros deben ser utilizados como el último recurso.
Es también desconocido a qué grado los neonatos son afectados por la intervención y la manipulación humana en el proceso de “fijación”, el cual se cree es al menos parcialmente responsable en la habilidad que tienen las tortugas marinas de localizar su playa natal, por lo general unas décadas después. Adicionalmente, en algunos casos, el consumo de huevos de tortuga por depredadores naturales puede ser un importante componente de la cadena trófica y quitar este nutrimento, a través de la relocalización de nidos a viveros, puede tener severas repercusiones en el equilibrio del ecosistema local.
Considerando los problemas asociados con el uso de viveros, al parecer hay más contras que pros, sin embargo esto no es necesariamente cierto. El uso de viveros en playas de anidación donde existe poca protección oficial, donde un gran porcentaje de nidos son saqueados o depredados, puede ser inestimable. En algunos sitios de anidación, la depredación de huevos de tortuga se ha intensificado debido a la pérdida de otros recursos de alimento como resultado de la influencia humana, por lo tanto el uso de viveros puede ser una herramienta importante en el mantenimiento de la sobre explotación de depredadores naturales. El uso de viveros debe ser considerado también cuando la erosión ha dejado en la playa un área pequeña adecuada para la anidación.
Manejando viveros puede también servir como una invalorable herramienta educativa. Aquellos involucrados en los proyectos pueden realmente ver los frutos de sus acciones proteccionistas y asistir en actividades tales como liberación de neonatos y excavación de nidos.
Por lo general, los porcentajes de éxito de eclosión en los viveros de PRETOMA han sido mejores que en cualquier otro estudio que involucre tortugas lora. Mortimer (1999) estableció que los porcentajes de éxito de eclosión de nidos puestos en viveros son generalmente menores de esos que son dejados en su estado natural, sin embargo este no es el caso en los viveros de PRETOMA.
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Foto 1. La playa de Punta Banco,
Puntarenas, Costa Rica.
Figura 2. Ubicación de Punta Banco,
Puntarenas, Costa Rica.
SITIOS DE ESTUDIO
Punta Banco
Punta Banco es un pueblo pequeño y remoto, de aproximadamente 200 habitantes, localizado al sur de la costa Pacífica de Costa Rica, 65 km al sur de Golfito (Figura 2). La única carretera hacia Punta Banco entra desde el norte y termina en la parte más al sur del pueblo. Punta Banco tiene dos tiendas pequeñas (“pulperías”) y dos restaurantes pequeños ("sodas"), así como también agua potable y electricidad. Hay una pequeña área de aterrizaje para avionetas localizado justo al norte del centro del pueblo. El teléfono más cercano está en la comunidad aledaña de Río Claro (de Pavones), siete kilómetros al norte.
El área de cuatro kilómetros de playa de arena negra ubicado al frente del pueblo (Foto 1), donde
se realizan las actividades de monitoreo es limitado al norte por una gran punta rocosa llamada “Punta Banco”, de donde la playa y el pueblo reciben el nombre. El límite sur está marcado por el cambio en la composición del substrato de la playa, de arena a rocas, así como también por una pequeña punta rocosa que llega a estar sumergida durante la marea alta.
El kilómetro de la playa ubicado más al norte tiene una pendiente pronunciada y es literalmente la única sección que tiene una acumulación significativa de arena. Las secciones del medio de la playa son relativamente llanas, con rocas a menudo dispuestas por debajo de la superficie de arena. Al igual que en las secciones del norte, las secciones del sur son también medianamente empinadas, sin embargo la acumulación de arena no es tan notoria.
Como típicamente ocurre a lo largo de la costa Pacífica de Centroamérica, los cambios de marea son dramáticos y muy evidentes, este fenómeno está amplificado en Punta Banco. Las mareas más altas a menudo alcanzan a pasar la berma y llegan tierra adentro, ocasionando una severa cantidad de erosión a lo largo de la orilla, donde palmeras y árboles de almendro caen esparcidos como evidencia. Numerosas pozas rocosas se forman lejos de la playa durante marea baja.
Punta Banco está rodeado por bosque lluvioso virgen, que incluyen unos 500 acres de reserva
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Figura 3. Ubicación de San Miguel, Costa de Oro, Playa Caletas y
Playa Ario, Guanacaste, Costa Rica.
Foto 2. La playa de San Miguel,
Guanacaste, Costa Rica.
privada de vida silvestre al este y la Reserva Indígena Guaymi al sur. Monos ardilla, aulladores y cariblancas, así como lapas rojas, tucanes, iguanas y varias especies de serpientes son comúnmente encontradas dentro del área.
San Miguel
San Miguel es una pequeña comunidad de playa de aproximadamente 150 habitantes, localizada en la región más al sur de la Península de Nicoya, al noroeste de la costa Pacífica de Costa Rica (Figura 3). San Miguel tiene una pequeña tienda de abarrotes y varios restaurantes al aire libre, y cuenta también con agua potable y electricidad. Hay dos teléfonos públicos y servicio de internet. Muchas de las casas dentro de la comunidad
pertenecen a extranjeros o a costarricenses que solo visitan la zona durante la temporada seca, por lo que muchas de las casas están vacías durante la época lluviosa.
La franja de dos kilómetros y medio de playa de arena blanca en San Miguel (Foto 2) va desde Punta Bejuco, una gran punta rocosa en el norte, hacia el estero Jabilla al sur. Aunq ue la dinámica de la arena varía mucho durante todo el año, en general la playa es relativamente plana y la marea baja a menudo expone más que 20 m de arena seca. Un manglar pantanoso y un estero (Jabilla), corren por detrás en el extremo sur de la playa y son hogar de una variedad de vida silvestre.
Playa Caletas
Playa Caletas es una playa aislada (Foto 3) localizada al sur de Costa de Oro (Figura 3). El pueblo más cercano es San Francisco de Coyote, aproximadamente siete kilómetros al norte. Playa Caletas está realmente conformada por dos playas: Playa Caletas y Playa Pencal, juntas forman una franja de cinco kilómetros de playa de arena oscura ubicada entre Punta Coyote, una punta rocosa natural al norte, y el río Bongo al sur.
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Foto 3. Playa Caletas, Costa Rica.
Foto 4. Humedales y campos de arroz
ubicados atrás de los sectores del norte de Playa Caletas, Costa Rica.
Foto 5. El medio kilómetro más al norte de
Playa Arío, Costa Rica.
Playa Caletas y Playa Pencal son playas muy empinadas. Los dos kilómetros en el norte de la playa tienen muchas formaciones rocosas localmente conocidas como “caletas,” de ahí es que ésta playa recibe el nombre. La marea alta raramente alcanza la línea de vegetación en este sector de la playa. El tercer kilómetro de playa es también empinado, pero con un decrecimiento en el número de rocas. El cuarto y quinto kilómetro no son tan empinados, y hay una ausencia total de rocas. Como están próximos a la boca del río Bongo, la acumulación de madera flotante también se incrementa sustancialmente en éste sector. Las mareas mas altas ocasionan que mucho del hábitat viable para la anidación en los dos kilómetros mas al sur sea erosionado.
Alrededor de la boca del río Bongo existe un manglar pantanoso y en el sector norte por detrás de Playa Caletas, extensos humedales (Foto 4). El manglar y los humedales han sido deteriorados en años pasados pero aun así continúan albergando abundante vida silvestre. Muchas especies de aves, reptiles y de pequeños mamíferos habitan esas áreas. Coyotes, zorrillos y mapaches son unos de los pocos animales que han sido reportados de frecuentar la playa en busca de huevos de tortuga y otros recursos de comida. Cocodrilos habitan los humedales y las zonas del estero y han sido también vistos alimentándose en la boca del río Bongo y tomando sol durante la temporada seca.
Playa Arío
Playa Arío esta localizado al sur de Playa Caletas, del otro lado del río Bongo (Figura 3). Mientras que pocas personas realmente viven en la playa, la comunidad de Bajos de Arío esta localizada a dos kilómetros del sur. La playa (Foto 5) esta compuesta de arena oscura y tiene dos kilómetros y medio de longitud, abarcando desde el río Bongo en el norte hasta el estero Chapetón en el sur.
Playa Arío es una playa muy plana a excepción del medio kilómetro mas al norte, cerca al río Bongo, donde hay una gran acumulación de arena (Foto 5).
Además de ese medio kilómetro, los otros dos kilómetros son extremadamente planos, siendo inundados regularmente por la marea alta, la cual alcanza la línea de vegetación.
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Foto 6. La boca del río Bejuco, Costa de
Oro, CostaRica.
Playa Arío comparte el manglar pantanoso en el norte de la playa con Playa Caletas, el cual, como previamente se menciono, alberga abundante vida silvestre.
Costa de Oro
Justo al sur de San Miguel, al otro lado del estero Jabilla, se sit úa la playa de Costa de Oro (Figura 3). Aunque hay muchas casas en Costa de Oro, la comunidad consiste de cincuenta residentes permanentes quienes cuidan los lotes y casas de los propietarios que tienden a visitar el pueblo por cortos periodos de tiempo durante todo el ano. Actualmente no hay teléfonos públicos ni tiendas de abarrotes en Costa de Oro, pero si cuenta con electricidad, agua potable y un restaurante (El Barco).
La franja de cinco kilómetros de arena blanca va desde el estero Jabilla en el norte, a la boca del río
Bejuco (Foto 6) en el sur. Aunque hay una significativa acumulación de arena en los dos kilómetros más al norte de la playa, la cantidad de arena disminuye en los kilómetros mas al sur, convirtiéndose en una playa extremadamente plana en el kilómetro mas al sur, lo cual es a menudo saturado con agua durante la temporada de lluvias.
El estero Jabilla y el río Bejuco albergan una variedad de especies de manglar, muchas amenazadas, así como numerosas especies de flora y fauna.
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ANTECENDENTES
Los proyectos en las comunidades de Punta Banco y San Miguel empezaron en gran parte por la iniciativa de los miembros de las mismas comunidades. Miembros de la comunidad local de Punta Banco mostraron una gran preocupación por el hecho de que mucha gente de afuera de la comunidad llegaba y robaba los huevos. A raíz de ésta preocupación nació la idea de crear un vivero. En 1995, la Fundación Tiskita notó el interés de la comunidad y empezó un proyecto base y solicitaron la asistencia de PRETOMA en 1996.
La comunidad de San Miguel y el Comité Ecológico de Playa San Miguel, una asociación civil con el fin de proteger la integridad ecológica del área, empezó un proyecto de vivero en 1995. PRETOMA se unió a la comunidad y empezó un intensivo monitoreo de tortugas marinas en 1998.
Desde los primeros días del proyecto de PRETOMA en San Miguel, se rumoraba que tortugas baula anidaban abundantemente en Playa Caletas. Se entrevistó a gente local del área en un esfuerzo de compilar tanta información como fuera posible sobre la población de tortugas baula. Durante la temporada 1997-1998, Miguel, el único habitante en Playa Caletas, reportó haber visto entre 30 a 40 incidencias de actividad de tortuga baula. Otra gente entrevistada reportó que en 1993 aproximadamente 20 baulas arribaban a la playa cada noche. Fue también conocido que la playa era frecuentada por tortugas lora, pero la cantidad era desconocida.
En el 2002-2003 PRETOMA inició un proyecto de conservación en Playa Caletas para proteger la población remanente de tortugas baula y evaluar la actividad de anidación de tortugas marinas en general. Durante este estudio todos los nidos fueron dejados in situ para determinar el porcentaje de depredación natural y de saqueo y para evaluar la necesidad de utilización de un vivero en el futuro. Durante la primera temporada 83.3% de los nidos fueron depredados por depredadores naturales. Es por eso que para la temporada de anidación 2003-2004, se construyó un vivero para ayudar en la protección de los nidos y asegurar un alto porcentaje de éxito de eclosión. Adicionalmente, el monitoreo fue extendido para incluir el pico de la temporada de anidación de tortuga lora.
Los viveros han sido utilizados en los proyectos principalmente debido al hecho que están en playas aisladas abiertas al público, donde hay poca o inexistente protección oficial (polic ía, guardacostas, etc.) para controlar las actividades en la playa, principalmente del saqueo y depredación natural, los cuales son extremadamente perjudiciales para el éxito de restauración de las tortugas marinas. Las comunidades han llegado a estar más conscientes de la situación de las poblaciones de tortugas marinas y uno podría asumir que dejar los nidos in situ sería posible. Sin embargo, dejar un nido in situ en Punta Banco es imposible por el hecho que la playa ha llegado a ser severamente erosionada por las mareas, no dejando literalmente ningún sitio viable para la incubación natural de los nidos en toda la playa e induciendo el uso de viveros construídos tierra adentro. Así mismo, en San Miguel es frecuentado por mucha gente de fuera de la comunidad quienes continúan saqueando, por lo tanto dejar nidos in situ no es una opción. En Playa Caletas la práctica de dejar nidos in situ es difícil porque la gran mayoría de los nidos son consumidos por depredadores
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naturales y hasta ahora un vivero ha sido el único método efectivo para reduc ir esa amenaza en gran escala.
Aunque Costa de Oro y Playa Arío han sido visitados por personal de PRETOMA cada temporada por varios años, resultando en la observación de varias tortugas y la protección de varios nidos, una consistente toma de datos nunca ha sido registrada en esos sitios. Considerando que un número significativo de eventos de tortugas ha sido registrado en Costa de Oro y que existen rumores de un saqueo intensivo de nidos en el sitio, PRETOMA decid ió realizar un proyecto piloto durante la temporada 2005. PRETOMA también condujo un proyecto piloto en Playa Arío, ya que es un importante componente del propuesto “Refugio Nacional Mixto de Vida Silvestre Caletas-Arío”.
En todos los proyectos, ha sido un objetivo de PRETOMA capacitar a miembros de la comunidad local en varios aspectos de la investigación de tortugas marinas y permitirles estar más involucrados con los proyectos.
El reclutamiento de participantes extranjeros para que tomen parte de los esfuerzos de conservación de PRETOMA, se iniciaron en Punta Banco en el 2003 y en San Miguel, el 2004. Los participantes además de maximizar la protección de tortugas marinas también proporcionaron ingresos económicos para el proyecto como para muchos miembros de la comunidad local.
Antecedentes del monitoreo en Punta Banco
Punta Banco es la playa de anidación solitaria de tortuga lora más monitoreada en el mundo. Los primeros esfuerzos empezaron en Punta Banco en 1996. Ese año, 242 eventos de anidación de tortuga marina fueron registrados desde el 18 de setiembre al 28 de diciembre, de los cuales 153 (63.22%) resultaron en eventos exitosos y 89 (36.78%), en salidas falsas. 129 (84.31%) de todos los nidos registrados fueron reubicados en uno de los tres viveros, mientras que 24 (15.69%) fueron tomados por hueveros. 126 (97.67%) de los nidos protegidos fueron puestos por tortugas lora, dos por carey (1.55%) y uno por verde del Pacífico (0.78%). En suma, durante la temporada de 1996, 12,969 huevos fueron protegidos los cuales produjeron 9,507 neonatos, para un éxito de eclosión de 73.31%.
En 1997, del 15 de agosto al 20 de diciembre, 183 eventos de anidación de tortuga marina fueron registrados. 137 (74.86%) de estos registros resultaron en anidaciones exitosas y 46 (25.14%) resultaron en salidas falsas. 104 (75.91%) de todos los nidos registrados fueron reubicados en uno de los cuatro viveros, mientras que los hueveros se llevaron 33 (24.09%). 101 de los nidos reubicados eran de tortuga lora y tres, de tortuga verde del Pacífico. En total, 10,347 huevos fueron protegidos, los cuales produjeron 4,982 neonatos, con un éxito de eclosión de 48.15%.
En 1998, se registraron 116 eventos de anidación de tortuga del 7 de julio al 31 de diciembre. 73 (62.93%) de esos registros fueron anidaciones exitosas y 43 (37.07%), salidas falsas. 51 (69.86%) de todos los nidos protegidos fueron reubicados en el vivero de la playa
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y los hueveros saquearon 22 (30.14%). De los 51 nidos protegidos, 50 (98.04%) eran de tortuga lora y uno (1.96%) era de tortuga verde del Pacífico. En suma, 51 nidos protegidos representaron 5,148 huevos, los cuales produjeron en su momento 4,207 neonatos, para un éxito de eclosión de 81.72%.
En 1999, la actividad de anidación de tortuga marina fue registrada 407 veces en Punta Banco. 233 (57.25%) de estos registros fueron anidaciones exitosas y 174 (42.75%) fueron salidas falsas. 402 (98.77%) de estos registros pertenecieron a tortuga lora y cinco (1.23%) a verdes del Pacífico. 103 (44.59%) de la nidos de tortuga lora fueron reubicados en uno de los dos viveros (vivero de la playa: 66, vivero de la fundación: 37), 53 (22.94%) fueron dejados in situ y 75 (32.47%) fueron saqueados. Los 66 nidos en el vivero de la playa representaron 6,509 huevos, los cuales produjeron 5,770 neonatos con un éxito de eclosión de 88.65%. Solo 29 de los 37 nidos protegidos en el vivero de la fundación tuvieron datos completos, y representaron 2,705 huevos, los cuales produjeron 1,733 neonatos para un éxito de eclosión de 64.07%. En suma, 95 nidos fueron protegidos en Punta Banco representando 9,214 huevos, los cuales desarrollaron 7,503 neonatos.
En el año 2000, la actividad de anidación de tortuga marina fue registrada unas 288 veces en Punta Banco. 203 (70.49%) de estos registros resultaron en anidaciones exitosas y 85 (29.51%) fueron salidas falsas. 286 (99.31%) de estos registros fueron de tortuga lora y solo dos (0.69%) de verdes del Pacífico. 140 (69.31%) de los nidos de tortuga lora fueron reubicados en uno de los dos viveros construidos, 40 (19.80%) fueron dejados in situ y 22 (10.89%) fueron saqueados. Solo uno de los dos registros de tortuga verde del Pacífico resultó en una anidación exitosa y este nido fue protegido en un vivero. 65 nidos de tortuga lora y un único nido de tortuga verde del Pacífico, protegidos en el vivero de la playa representaron 6,808 huevos, los cuales produjeron 5,800 neonatos con un éxito de eclosión de 85.19%. En suma, 75 nidos de tortuga lora fueron protegidos en el vivero de la fundación, constituyendo 7,788 huevos. 66 de estos nidos representaron 6,667 huevos, los cuales produjeron 5,762 neonatos con un éxito de eclosión de 86.43%. En síntesis, 132 nidos en los viveros de Punta Banco representaron 13,475 huevos, los que produjeron 11,562 neonatos.
En 2001, la actividad de anidación fue registrada 240 veces en Punta Banco. 140 (58.33%) de estos resultaron en anidaciones exitosas mientras que 100 (41.67%) fueron salidas falsas. 239 (99.58%) eventos pertenecieron a tortuga lora y uno (0.42%) a tortuga verde del Pacífico. 91 (65%) de los nidos de tortuga lora fueron reubicados en uno de los dos viveros, 14 (10%) se dejaron in situ y 35 (25%) fueron saqueados. El único evento de tortuga verde del Pacífico fue una salida falsa. Entonces, 91 nidos fueron protegidos en Punta Banco, representando 9,025 huevos, los cuales desarrollaron en 7,362 neonatos.
En 2002, 212 eventos de anidación fueron registrados. 142 (66.98%) resultaron en anidación exitosa, mientras que 70 (33.02%) resultaron en salidas falsas. 209 (98.58%) de los eventos pertenecieron a tortuga lora y tres (1.42%) pertenecieron a tortuga carey. 111 (78.17%) de los nidos fueron reubicados en uno de los tres viveros, 7 (4.93%) se dejaron in situ y 24 (16.90%) fueron saqueados. 42 nidos de tortuga lora y uno de carey fueron protegidos en el vivero de la playa. El éxito de eclosión para 39 nidos de tortuga lora fue
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82.80%. 41 nidos protegidos en el vivero de la fundación con éxito de eclosión de 85.32%, para 36 nidos. 27 nidos de tortuga lora fueron protegidos en el vivero de los guardacostas, con un éxito de eclosión de 75.21%. En total, 103 nidos, 10,035 huevos fueron protegidos en tres viveros, produjeron 8,214.
En 2003, 189 eventos de anidación fueron registrados. 139 (73.54 %) fueron eventos exitosos, mientras que 50 (26.46 %) resultaron en ser salidas falsas. 82 (58.99%) de los nidos fueron reubicados en un vivero, 24 (17.27%) fueron dejados in situ y 33 (23.74%) fueron saqueados. 80 nidos, incubados en el vivero, constituyeron 7,960 huevos, los cuales produjeron 4,233 neonatos con un éxito de eclosión de 53.18%
Durante la temporada de anidación 2004, la actividad de anidación de tortugas ma rinas fue registrada 200 veces en Punta Banco. 103 (51.5%) de estos registros resultaron en ser anidaciones exitosas y 97 (48.5%) resultaron en anidaciones no exitosas. Todos los registros pertenecieron a tortugas lora. 91 (88.35%) de estos nidos fueron relocalizados en el vivero del proyecto, dos (1.94%) fueron dejados in situ, y 10 (9.71%) fueron saqueados. 91 nidos, incubados en el vivero, constituyeron 8,936 huevos, los cuales produjeron 8,011 neonatos, para un éxito de eclosión de 89.65%.
Antecedentes del monitoreo en San Miguel
Los esfuerzos de monitoreo se iniciaron en San Miguel en 1998. Desde el 15 de julio al 26 de diciembre, se registraron 188 actividades de anidación de tortuga marina. 145 (77.13%) de estos resultaron en anidación exitosa y 43 (22.87%) resultaron en salidas falsas. 102 (70.34%) de todos los nidos fueron protegidos en un vivero, mientras que los hueveros tomaron 43 (29.66%). En suma, 78 de los nidos protegidos representaron 8,010 huevos, los cuales produjeron a su tiempo, 5,029 neonatos, para un éxito de eclosión de 62.78%.
En 1999, la actividad de anidación fue registrada 247 veces. 245 (99.19%) de esos registros pertenecieron a tortuga lora y dos (0.81%) fueron de tortuga baula. 191 (77.96%) de los eventos de tortuga lora fueron eventos exitosos y 54 (22.04%) resultaron en salidas falsas. Los dos registros de tortuga baula fueron exitosos. 103 (53.93%) de los nidos de tortuga lora fueron protegidos en un vivero, 30 (15.71%) fueron dejados in situ y 58 (30.36%) fueron saqueados. En total, 5,807 huevos protegidos en el vivero de San Miguel produjeron 3,511 neonatos para un éxito de eclosión de 60.46%. Desafortunadamente, la falta de un registro adecuado de todos los nidos del vivero no permite un análisis detallado del éxito de eclosión, por lo que esta información debe ser interpretada cuidadosamente. Un grupo de datos de 35 nidos, representando 3,227 huevos, produjeron 2,583 neonatos con un éxito de eclosión de 80.04%.
En 2000, la actividad de anidación de tortugas marinas fue registrada 251 veces. 195 (77.69%) de estos registros resultaron en anidaciones exitosas y 56 (22.31%) resultaron en salidas falsas. 248 (98.8%) de estos registros pertenecieron a tortuga lora y 3 (1.2%) a tortuga baula. 125 (64.43%) de los nidos de tortuga lora fueron reubicados en un vivero, nueve (4.64%) fueron dejados in situ y 60 (30.93%) fueron saqueados. Solo uno de los tres registros de tortuga baula resultó en anidación exitosa y fue protegido en el vivero. En suma,
17
126 nidos fueron protegidos en el vivero, constituyendo 13,024 huevos, los cuales, eventualmente produjeron 7,693 neonatos, con un éxito de eclosión de 59.07%.
En 2001, 117 eventos de anidación fueron registrados, 95 (81.2%) de los cuales resultaron en anidaciones exitosas y 22 (18.8%) resultaron en salidas falsas. 116 (99.15%) de los eventos pertenecieron a tortuga lora, mientras que uno (0.85%) pertenecía a tortuga baula del Pacífico. 58 (61.05%) de los nidos de tortuga lora fueron reubicados en el vivero del proyecto y 37 (38.95%) fueron saqueados. El único evento de tortuga baula fue una salida falsa. En total, 58 nidos protegidos en el vivero representaron 5,490 huevos, los cuales produjeron 3,621 neonatos, con un éxito de eclosión de 65.96%.
En 2002, los eventos de anidación de tortuga marina fueron registrados 150 veces, de los cuales 137 (91.33%) resultaron en anidación exitosa y 13 (8.67%) resultaron en salidas falsas. 147 (98%) de los eventos pertenecieron a tortuga lora, mientras que tres (2%) pertenecieron a tortuga carey. 100 (72.99%) de los nidos fueron reubicados al vivero del proyecto, mientras que cinco (3.65%) fueron dejados in situ y 32 (23.36%) fueron saqueados En 100 nidos, un total de 9,690 huevos fueron protegidos, produciendo 7,506 neonatos, con un éxito de eclosión de 77.46%.
En 2003, eventos de anidación de tortuga marina fueron registrados 125 veces, de los cuales 109 (87.2%) resultaron en anidación exitosa y 16 (12.8%) resultaron en salidas falsas. 124 (99.2%) de los eventos pertenecieron a tortuga lora, mientras que solo uno (0.8%) perteneció a tortuga verde del Pacífico. 75 (68.81%) de los nidos fueron reubicados en el vivero del proyecto, ocho (7.34%) se dejaron in situ y 26 (23.85%) fueron saqueados. En 77 nidos, un total de 7,835 huevos fueron protegidos, produciendo 5,848 neonatos, para un éxito de eclosión de 74.64%.
En 2004, la actividad de anidación de tortugas marinas fue registrada 443 veces en San Miguel. 381 (86%) de estos eventos fueron exitosos y unos 62 (14%) resultaron en anidación no exitosa. Todos los registros pertenecieron a tortuga lora. 266 (69.82%) de los nidos fueron relocalizados en los viveros del proyecto, 77 (20.21%) fueron dejados in situ y 38 (9.97%) fueron saqueados. En 266 nidos, un total de 26,083 huevos fueron protegidos, produciendo 22,383 neonatos, para un éxito de eclosión de 85.81%.
Antecedentes del monitoreo en Playa Caletas
En 1998 PRETOMA contrató a una pasante estudiante de biología Kelly Squires a través de la Agencia Canadiense de Desarrollo Interna cional (CIDA) para realizar una evaluación básica en Playa Caletas entre el 1ro de Octubre al 11 de Diciembre de 1998. La playa fue evaluada en promedio cada cuatro días, buscando rastros y evidencia de actividad de anidación de tortuga marina. Durante el estudio, seis depresiones en la arena conocidas como “camas” de tortuga baula fueron observados. Dos de los cuales tenían cáscaras de huevo esparcidas alrededor de la misma, indicando que los nidos fueron saqueados. Otros dos nidos fueron agujereados por hueveros en busca de huevos, pero no había evidencia que el saqueo realmente había ocurrido. 143 eventos de tortuga lora fueron registrados.
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El 15 de Diciembre del 2000, personal de PRETOMA visitó Playa Caletas y observaron cinco tortugas lora y una baula. La tortuga baula no tenía aletas traseras y fue incapaz de anidar exitosamente. No observaron actividades de saqueo o depredación.
La protección oficial en Playa Caletas comenzó durante la temporada 2002-2003, durante la cual todos los nidos fueron dejados in situ. 320 eventos de anidación fueron registrados entre el 1ro de Noviembre del 2002 y el 28 de Marzo del 2003. De estos eventos, 23 (7.19%) pertenecieron a tortuga baula, 71 (22.19%) a tortuga lora y 226 (70.62%) donde la tortuga no fue identificada. A juzgar por los rastros, la mayoría de los eventos no confirmados pertenecían a tortuga lora. Sin embargo, dos de los rastros fueron asimétricos y median 89 cm de ancho, demasiando grandes para tortuga lora, sugiriendo que pertenecían a tortuga verde del Pacífico.
De los 23 registros de tortuga baula, ocho (34.78%) resultaron en nidos confirmados, 10 (43.48%) fueron nidos no confirmados y cinco (21.74%), salidas falsas. De los ocho nidos confirmados de tortuga baula, seis (75%) alcanzaron fecha de eclosión, uno (12.5%) fue depredado y uno (12.5%) fue saqueado. De los 71 registros de tortuga lora, 62 (87.32%) resultaron en nidos confirmados mientras que nueve (12.68%) resultaron en salidas falsas. De los 62 nidos confirmados de tortuga lora, ocho (12.9%) llegaron a eclosionar, cinco (8.06%) fueron dejados debajo de la línea de marea alta y 49 (79.03%) fueron depredados. De los 226 eventos de tortuga no identificada, 181 (80.09%) fueron nidos confirmados mientras que 45 (19.91%) fueron salidas falsas. De esos 181 nidos, 4 (2.21%) llegaron a eclosionar, 13 (7.18%) fueron dejados bajo la línea de marea alta, 159 (87.85%) fueron depredados y cinco (2.76%) fueron saqueados.
Para la temporada 2003-2004, el monitoreo se realizó entre el 15 de julio del 2003 al 15 de abril del 2004. Un total de 501 eventos de anidación fueron registrados durante este período. Ya que los nidos de tortuga baula fueron típicamente muy profundos para ser atacados por depredación natural, solo los nidos de tortuga baula que estuvieron en riesgo de ser inundados por las mareas fueron protegidos en el vivero del proyecto así como los nidos de las otras especies. De los 501 eventos, 45 (8.98%) pertenecieron a tortuga baula, nueve (1.80%) a tortuga verde del Pacífico y 447 (89.22%) a tortuga lora.
De esos 45 registros, 26 (57.78%) resultaron en nidos confirmados, 11 (24.44%) resultaron en nidos no confirmados y ocho (17.78%), en salidas falsas. De los 26 nidos confirmados de tortuga baula, 25 (96.15%) alcanzaron a eclosionar y uno (3.85%) fue saqueado. De los nueve eventos de tortuga verde del Pacífico, tres (33.33%) resultaron en nidos, mientras que seis (66.67%) resultaron en salidas falsas. De los 447 registros de tortuga lora, 359 (80.31%) fueron nidos y 88 (19.69%), salidas falsas. De los 359 nidos de tortuga lora, 223 (62.12%) fueron protegidos en el vivero, 90 (25.07%) fueron depredados, 23 (6.41%) fueron dejados in situ y 23 (6.41%) fueron saqueados. En suma, 257 nidos fueron protegidos en el vivero de Playa Caletas, representados por 24,152 huevos, los cuales produjeron un total de 9,473 neonatos con un éxito de eclosión de 39.22%.
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Durante la temporada 2004-2005, el monitoreo se realizo desde el 7 de julio 2004 al 26 de marzo 2005. 803 eventos de anidación de tortugas marinas fueron registrados durante ese tiempo. De los 803 registros, 17 (2.12%) pertenecieron a tortugas baula, dos (0.25%) a tortugas verde y 784 (97.63%) para tortugas lora.
De los 17 registros de tortugas baula, seis (35.29%) resultaron en eventos confirmados de anidación exitosa, cinco (29.41%) resultaron en posibles nidos y seis (35.29%) resultaron en anidaciones no exitosas. Los seis nidos confirmados fueron relocalizados en viveros. De los dos registros de tortuga verde, uno (50%) resulto en un nido confirmado, el cual fue dejado in situ y uno (50%) resulto en una salida falsa (nido abortado). De los 784 registros de tortuga lora, 625 (79.72%) resultaron en eventos de anidación exitosos, dos (0.26%) resultaron en posibles nidos y 157 (20.03%) result aron en anidaciones no exitosas. De los 625 nidos de tortuga lora, 499 (78.96%) fueron protegidos en viveros, 58 (9.18%) fueron dejados in situ, 41 (6.49%) fueron depredados y 27 (4.27%) fueron saqueados. En total, 505 nidos fueron protegidos en viveros de Playa Caletas, representaron 48,971 huevos, los cuales produjeron un total de 32,487 neonatos para un éxito de eclosión de 66.34%.
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Foto 7. Marcaje de una tortuga lora con
marcas metálicas tipo inconel.
METODOLOGIA
La actividad de anidación en Punta Banco fue monitoreada desde el 13 de julio al 20 de diciembre del 2005. La playa fue dividida en sectores, respetando el sistema que ha sido llevado desde 1996, empezando en el norte con Punta Banco y siguiendo hacia el sur con Piedra Luna, Aeropuerto, Río Norte, Río Sur, Bolívar y Romaín.
Las actividades de monitoreo se realizaron en San Miguel desde el 12 de julio al 20 de diciembre del 2005. La playa fue dividida en 25 sectores, de 100 metros cada uno, empezando con el sector 0 en el norte y continuando al sur, finalizando con el sector 25. El monitoreo fue conducido en Playa Caletas desde el 1 de Julio del 2005 hasta el 31 de Marzo del 2006. La playa fue dividida en 50 sectores, de 100 metros cada uno, empezando en el norte con el sector 0 y continuando hacia el sur, finalizando con el sector 50.
La actividad de anidación fue monitoreado en Playa Arío desde el 1 de setiembre al 1 de octubre del 2005. La playa fue dividida en cuatro sectores empezando en el norte con Boca y siguiendo hacia el sur con los sectores nombrados como Arboles, Palmas y Machaca. En Costa de Oro, el monitoreo fue conducido desde el 2 de octubre al 7 de noviembre del 2005. La playa fue dividida en siete sectores empezando en el norte con Tres Luces y siguiendo al sur con Vacante, Luz, Barco, Casa Verde, Rocas y Casita.
El monitoreo fue generalmente llevado cada noche, patrullando dos o tres turnos de dos a cuatro horas cada uno, entre la marea alta y la marea baja.
Cuando las tortugas fueron encontradas, se revisó por la existencia de marcas externas tipo inconel y si era así, el código fue registrado y reportado a Peter Dutton del Servicio Nacional de Pesca Marina de EEUU, quien tiene la base de datos de todas las marcas de tipo inconel aplicadas en la región
.
Si no se encontraban marcas, entonces se aplicaron las marcas entre la segunda y tercera escama grande del borde interior posterior de las aletas anteriores (Foto 7), marcando siempre la aleta izquierda con la marca del número más bajo.
A las tortugas baula en Playa Caletas, se les escaneó los dos hombros con un scanner AVID Power Tracker para chequear la presencia de marcas PIT (Passive Integrated Transponder). Si una marca interna fue encontrada, el número fue registrado y reportado a Peter Dutton. Las tortugas baula sin marcas PIT fueron marcadas tanto en el hombro izquierdo como en el derecho. Marcas inconel también fueron puestas en el pliegue proximal de las
21
aletas traseras, ubicado entre la aleta y la cloaca, marcando siempre el pliegue proximal izquierdo con la marca con el número más bajo. En todos los casos, las tortugas fueron marcadas después de haber depositado los huevos, cuando son menos sensibles a una perturbación externa.
Los huevos de todos los nidos encontrados en Punta Banco fueron contados y toda la nidada fue reubicada en el vivero del proyecto, el cual fue construído detrás de la línea de vegetación para asegurar la protección de humanos y depredadores naturales. Los huevos fueron también contados en San Miguel y Playa Caletas, sin embargo solo un 80% de los nidos fueron trasladados a los viveros de los proyectos, mientras el otro 20% fue dejado in situ o relocalizado a lo largo de la playa para determinar su destino final (saqueado, depredado, inundado, imperturbado, etc.) así como también los porcentajes de éxito de eclosión, o porque los nidos fueron depositados cerca del final de la temporada y ningún personal de PRETOMA estaría presente para monitorear los viveros y liberar a los neonatos. Una porción de todos los nidos dejados en la playa fueron triangulados (Figura 4) con postes en la playa en un
esfuerzo de observar su estado a través de la temporada y realizar la excavación correspondiente posterior a la eclosión. En Costa de Oro y Playa Ario todos los nidos fueron dejados in situ para determinar su destino final (saqueado, depredado, eclosiono, etc.).
Cuando una tortuga baula fue encontrada anidando, el nido también fue reubicado en el vivero. Sin embargo, cuando una tortuga baula fue encontrada, pero no se pudo confirmar donde el nido fue puesto, el nido fue dejado in situ puesto que los nidos de baula son difíciles de localizar y por la preocupación de destruir los huevos en el intento de búsqueda. Patrullajes matutinos fueron realizados diariamente para verificar el estado de los nidos dejados en la playa. Si un nido fue perturbado, la fecha, hora y tipo de perturbació n (depredado, saqueado, inundado, etc.) fueron anotados. Se hizo el intento de identificar la causa de la perturbación buscando por huellas, etc.
Todas las tortugas encontradas fueron identificadas por especie y marcadas, tomándose luego las medidas del largo curvo caparazón (LCC) y ancho curvo caparazón (ACC). La fecha, hora y sector de la playa también fueron registradas para cada evento de anidación. Otra información registrada incluyó : estado del evento de anidación, número de huevos puestos, profundidad del nido, zona de la playa (1, 2 ó 3), marea, posición de la tortuga en estado de anidación y anormalidades o comentarios con respecto a la salud o apariencia de la tortuga.
Figura 4. Método de triangulación para
el marcaje y localización de nidos in situ y relocalizados.
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Foto 8. Monitoreo de las
temperaturas de los nidos usando terrmocoplas modelo BAT-12.
Durante el período de incubación, los nidos en el vivero fueron cuidadosamente monitoreados y protegidos de saqueadores y depredadores naturales. Después de la eclosión, los neonatos fueron contados e inmediatamente liberados al mar, tratando en la medida de lo posible de hacerlo en el sector de la playa donde el nido fue originalmente puesto, si no en sitios escogidos aleatoriamente. La hora de emergencia y de liberación también fue registrada. Sólo en los casos en los que la emergencia de los neonatos ocurrió durante las últimas horas de la tarde pero todavía con luz, los neonatos fueron ocasionalmente retenidos por personal del proyecto, para luego liberarlos al poco tiempo después, en medio de la oscuridad.
Todos los nidos fueron excavados después de la fecha de eclosión para analizar el éxito de eclosión (EE). No todos los neonatos sobrevivieron para llegar hasta el mar, por lo tanto, el éxito de reclutamiento (ER) es calculado, para referirse al porcentaje de huevos que produjeron neonatos pero que fueron liberados vivos y saludables al mar.
Los neonatos vivos encontrados tanto adentro como afuera de la cavidad del nido fueron contados, así como también los neonatos muertos. Los huevos no eclosionados fueron clasificados en diferentes categorías: sin desarrollo (ausencia de signos de desarrollo embrionario ), con desarrollo (estado 1, 2 ó 3), “pipped” (cáscara encontrada con perforaciones con neonato en su interior), depredado e indeterminado. El número de las cáscaras vacías también fue registrado (solo cuando éstas representaron el 50% o más). En Punta Banco, San Miguel y Playa Caletas, la temperatura
de varios nidos fue monitoreada usando termocoplas modelo BAT-12 (Foto 8) u OMEGA-HH501AT y sus respectivos sensores a través del período de incubación para asistir en los esfuerzos de conservación. Los sensores de temperatura fueron enterrados en el centro de los nidos seleccionados y la temperatura fue tomada cada seis horas. Los sensores control fueron también enterrados en varias locaciones, para ser usados como temperaturas referenciales.
Cuando se encontraron tortugas muertas en la playa, fueron abiertas para tratar de encontrar pistas sobre la causa de su muerte tales como anzuelos o líneas de pesca, objetos extraños dentro de los intestinos, pulmones, etc. Datos adicionales incluyeron: fecha, sector de la playa, especie, sexo, medidas LCC y ACC, estado de descomposición y daños.
El objetivo educacional fue cumplido frecuentando escuelas locales y establecimientos, pegando afiches, dando folletos e invitando a la gente a conocer más sobre los proyectos y a participar en las actividades de conservación.
23
RESULTADOS
Punta Banco
Durante la temporada de anidación 2005, la actividad de anidación de tortugas marinas fue registrada 232 times en Punta Banco. 231 de los registros pertenecieron a tortuga lora, mientras que un evento fue de tortuga verde. 138 (59.48%) de estos registros resultaron en anidación exitosa y 94 (40.52%) resultaron en anidación no exitosa, incluyendo el evento de tortuga verde. De los 138 eventos de anidación exitosa, 109 (78.99%) de los nidos fueron reubicados en el vivero del proyecto, 12 (8.7%) fueron dejados in situ y 17 (12.32%) fueron saqueados (Cuadro 1). De los 94 eventos de anidación no exitosa, 53 (56.8%) resultaron en salidas falsas simples y 41 (43.62%), en nidos abortados (Cuadro 2).
El tamaño promedio de la nidada para 120 tortugas lora fue de 97.01 (SD=20.64, min=35, max=130). Un total de 17 huevos vanos fueron colectados, siendo cero el mínimo y seis lo máximo depositado en un nido.
De 82 nidos, la profundidad promedio fue 39.38 cm (SD=7.49), siendo cero centímetros lo más superficial y 49 cm, lo más profundo.
El periodo de incubación promedio de 93 nidos fue 65.90 días (SD= 4.26, min=56, max=75).
Cuadro 1. Eventos de anidación exitosa; nidos protegidos en el vivero, nidos
protegidos in situ y nidos saqueados en Punta Banco, Costa Rica, 2005.
17
%
Saqueados103 Eventos de anidación exitosa
8.70 12 78.99 109 Protegidos en vivero
%
Protegidos in situ%
12.32Cuadro 2. Eventos de anidación no exitosa divididos en
salidas falsas simples y nidos abortados en Punta Banco, Costa Rica, 2005. . Salidas falsas simples
%
Nidos abortados%
94 Eventos de anidación no exitosa
43.62 41
56.80 53
24
Cuadro 4. Resultados de huevos no eclosionados relocalizados en el vivero de Punta Banco, Costa Rica, 2005.
Con
desarrollo
%
Sin
desarrollo
%
Pipped%
Depredado%
Desconocido%
592 36.86 639 39.79 234 14.57 119 7.41 22 1.37
1,606 Huevos no eclosionados
Cuadro 5. Estados embrionarios de 592 huevos no eclosionados
con desarrollo en el vivero de Punta Banco, Costa Rica, 2005.
Estado 1
%
Estado 2%
Estado 3%
193 32.6 155 26.18 244 41.22
592 Huevos no eclosionados con desarrollo
Un total de 109 nidos, constituyendo 10,508 huevos, fueron puestos en el vivero en toda la temporada. Sin embargo, un total de 10,428 huevos fueron realmente protegidos en el vivero, puesto que 80 huevos fueron determinados como “perdidos” despué s que se realizaron las excavaciones.
De los 10,428 huevos que fueron protegidos en el vivero del proyecto, un total de 8,822 neonatos (EE=84.60%) emergieron y 8,653 (ER=82.98%) sobrevivieron para ser liberados al mar (Cuadro 3).
Un total de 1,606 huevos nunca eclosionaron. De estos 1,606 hue vos,
234 (14.57%) fueron “pipped”, 639 (39.79%) no mostraron signos de desarrollo embrionario, 119 (7.41%) fueron depredados, 22 (1.37%) fueron indeterminados y 592 (36.86%) tuvieron signos de desarrollo (Cuadro 4), de los cuales 193 (32.60%) fueron determinados de estar en estado 1, 155 (26.18%) en estado 2, y 244 (41.22%) en estado 3 (Cuadro 5). Uno de los huevos en estado 3 fue mellizos y uno en un embrión albino, mientras uno de los neonatos que emergieron presentaba deformaciones (no tenia aleta posterior izquierda).
La actividad de anidació n por sectores se muestra en la Figura 5. Los sectores Bolivar y Punta Banco tuvieron los números mayores de nidos protegidos con 29 y 27, respectivamente. Los sectores Piedra Luna, Aeropuerto y Río Norte tienen números similares con 16, 15 y 15, respectivamente. Río Sur y Romain tuvieron los números más bajos con 10 y siete, respectivamente. El sector de uno de los nidos no fue identificado. Punta Banco tuvo el número mas alto de salidas falsas con 24, seguido por Bolivar con 21.
Cuadro 3. Éxito de Eclosión y Éxito de Reclutamiento de
10,428 huevos de tortuga lora relocalizados en el vivero de Punta Banco, Costa Rica, 2005.
Neonatos producidos EE% Neonatos liberados ER% 8,822 93.54 8,653 82.98 10, 428 Huevos
25
Figura 5. Nidos protegidos, salidas falsas y nidos saqueados en Punta Banco, Costa Rica, 2005.
Río Norte tuvo 17 salidas falsas, mientras que Piedra Luna tuvo 13, Aeropuerto tuvo nueve, Río Sur tuvo cinco y Romain tuvo cero. Los sectores de cinco salidas falsas no fueron identificados. Punta Banco tuvo el número más alto de nidos saqueados con nueve, seguido de Bolivar con tres y Río Sur con dos. Piedra Luna y Aeropuerto con uno cada uno, mientras Río Norte y Romain no tuvieron nidos saqueados.
La actividad de anidación exitosa en intervalos de dos semanas puede ser vista en la Figura 6. El monitoreo se inicio el 13 de julio, y se registraron nueve eventos entra ese día hasta el fin del mes. La actividad de anidación se incrementó ligeramente en la primera mitad de agosto con once nidos. La segunda mitad de agosto y la segunda mitad de setiembre representaron los picos de la temporada con 19 eventos cada uno, mientras que la primera mitad de setiembre y la de octubre siguieron con 18 eventos cada uno. La actividad de anidación disminuyó ligeramente a 17 eventos en la segunda mitad de octubre y continúo disminuyendo durante la primera y segunda mitad de noviembre, con 12 y 11 eventos,
Figura 6. Número de nidos en intervalos de dos semanas registrados desde el
13 de julio al 20 de diciembre del 2005 en Punta Banco, Costa Rica.
0 5 10 15 20 25 30 35 Punta Banco
Aeropuerto Río Sur Romaín
Número de eventos
Protegidos Salidas Falsas Saqueados
0 4 8 12 16 20
Jul II Ago I Ago II
Set I Set II Oct I Oct II Nov I Nov II
Dic I
26
respectivamente. Durante la primera mitad de diciembre se registró un total de cinco eventos.
De los 232 eventos de anidación registrados, 93 (40.09%) fueron eventos en los cuales la tortuga fue observada por personal del proyecto y 139 (59.91%) fueron eventos en los cuales la tortuga no fue observada. De las 93 tortugas que fueron observadas, 60 fueron marcadas por primera vez, 14 de las cuales fueron reobservadas posteriormente durante la temporada 2005; y siete fueron remigrantes de años anteriores en Punta Banco. Una tortuga fue reobservada de la temporada 2001, una del 2002, cuatro del 2003 y una del 2004.
El LCC promedio para 82 tortugas lora fue 67.13 cm (SD=2.91), con un mínimo de 61.5 cm y un máximo de 75 cm; y el ACC promedio fue 70.71 cm (SD=3.03), con un mínimo de 63.5 cm y un máximo de 78 cm.
De los 232 eventos de anidación, 69 (29.74%) ocurrieron en la zona 1 de la playa y 97 (41.81%) en zona 2, 38 (16.38%) en zona 3, mientras 28 (12.07%) no fueron determinados. Considerando solo los 138 eventos de anidación exitosa, 44 (31.88%) fueron en zona 1, 53 (38.41%) en zona 2 y 34 (24.64%) en zona 3, mientras que siete (5.07%) en zonas indeterminadas.
De 221 eventos de anidación, 113 (51.13%) ocurrieron cuando la marea estaba subiendo y 108 (48.87%) cuando la marea estaba bajando.
De 89 eventos de anidación, 74 (83.15%) ocurrieron con la tortuga mirando hacia la vegetación, cinco (5.62%) con el lado izquierdo de la tortuga mirando a la vegetación, cuatro (4.49%) con la tortuga mirando hacia el mar y seis (6.74%), con el lado derecho de la tortuga mirando hacia la vegetación.
Una tortuga lora macho muerta, en avanzado estado de descomposición fue encontrada en Punta Banco durante la temporada 2005 (fecha exacta desconocida). El 11 de noviembre una tortuga lora macho, la cual estaba demacrada y aparentemente enferma fue encontrada descansando en la playa durante el día. El 3 de noviembre, una tortuga carey hembra viva se enredó en una línea de pesca de un pescador local, la cual después de un corto descanso en la playa, regresó al mar sin ninguna asistencia.
San Miguel
La actividad de anidació n de tortugas marinas fue registrada 444 veces en San Miguel durante la temporada 2005. 443 de los registros pertenecieron a tortugas lora, mientras que uno perteneció a tortuga baula. 369 (83.11%) de esos registros resultaron en anidación exitosa, uno de las cuales perteneció a tortuga baula ; y 75 (16.89%) resultaron en anidación no exitosa. 268 (72.63%) de los nidos fueron reubicados en los viveros del proyecto, 37 (10.03%) fueron dejados in situ, cinco fueron depredados (1.36%) y 59 (15.99%) fueron saqueados (Cuadro 6). De los 75 eventos de anidación no exitosa, 37 (49.33%) resultaron en salidas falsas simple s y 38 (50.67%) resultaron en nidos abortados (Cuadro 7). Es
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Cuadro 6. Eventos de anidación exitosa; nidos protegidos en vivero, nidos protegidos in situ, nidos depredados y nidos
saqueados en San Miguel, Costa Rica, 2005.
L.o. 368 100 267 72.554 37 10.054 5 1.359 59 16.033
D.c. 1 100 1 100 0 0 0 0 0 0
Total 369 100 268 172.55 37 10.054 5 1.359 59 16.033
% Protegido en
vivero % Depredado % Saqueado
Protegido
in situ %
Total %
369 Eventos de anidación exitosa Especie
Cuadro 7. Eventos de anidación no exitosa divididos en
salidas falsas simples y nidos abortados en San Miguel, Costa Rica, 2005.
75 Eventos de anidación no exitosa Nidos abortados
%
Salidas falsas simples%
50.67 38 49.33 37importante notar que estos números incluyen un nido protegido y un nido saqueado de Coyote, así como también nueve nidos protegidos, un nido abortado y tres nidos saqueados de Corozalito, una playa varios kilómetros al norte.
El tamaño promedio de la nidada para 301 nidos de tortuga lora fue 96.38 (SD=19.95, min=14, max=163). De los 301 nidos, un total de 13 huevos vanos fueron colectados, siendo cero el mínimo y tres el máximo. El tamaño de la nidada del único nido de baula fue 56 huevos normales y 28 vanos.
De los 37 nidos que fueron dejados in situ, 12 (32.43%) fueron triangulados para determinar el destino de los nidos, mientras que 25 (67.57%) fueron dejados in situ sin triangulación. Cinco de los 12 nidos in situ triangulados fueron depositados en Corozalito, los cuales todos (100%) fueron saqueados. De los siete nidos in situ tria ngulados en San Miguel, cuatro fueron saqueados (57.14%), mientras que tres llegaron a eclosionar (42.86%).
De los 281 nidos de tortuga lora, la profundidad promedio del nido fue 38.15 cm (SD=4.1), siendo 22 cm lo mas superficial y 53 cm, lo mas profundo. El nido de tortuga baula tuvo 80 cm de profundidad.
El periodo de incubación promedio de 268 nidos de tortuga lora fue 52.15 días (SD=4.47, min=27, max=63). El tiempo de incubación para el nido de tortuga baula fue de 65 días.
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Cuadro 9. Resultados de los huevos no eclosionados relocalizados en los viveros de San Miguel, Costa Rica, 2005.
Sp. Total % desarrolloCon % desarrolloSin % Pipped % Depredado % Desconocido %
L.o 4,695 100 864 18.4 1,004 21.384 1,916 40.809 774 16.486 137 3
D.c. 55 100 9 16.36 38 69.091 8 14.545 0 0 0 0
Total 4,750 100 873 18 1,042 22 1,924 41 774 16 137 3
4,750 Huevos no eclosionados
Cuadro 8. Éxito de Eclosión (EE) y Éxito de Reclutamiento (ER) de
25,395 huevos relocalizados en los viveros en San Miguel, Costa Rica, 2006.
Especie Huevos Neonatos
producidos EE% Neonatos liberados ER% L.o. 25,339 20,644 81.47 20,352 80.32 D.c. 56 1 1.79 1 1.79 Total 25,395 20,645 81.30 20,353 80.15 25,395 Huevos Un total de 268 nidos, constituyeron 25,977 huevos, los cuales fueron reubicados en los viveros en lo que duro la temporada. Sin embargo, un total de 25,395 huevos (56 de los cuales pertenecían a la tortuga baula) fueron realmente protegidos en el vivero puesto que 582 huevos
fueron determinados como “perdidos” después de realizadas las excavaciones.
De los 25,339 huevos de tortuga lora que fueron protegidos en los viveros del proyecto, un total de 20,644 (EE=81.47%) neonatos emergieron y 20,352 (ER=80.32%) sobrevivieron para ser liberados al mar (Cuadro 8). Un total de 4,695 de huevos de tortuga lora nunca eclosionaron.
De los 56 huevos de baula que fueron puesto en uno de los viveros del proyecto, solo un neonato emergió del nido y fue liberado (EE=ER=1.79%), mientras que los otros 55 huevos nunca eclosionaron.
De los 330 huevos de tortuga lora que fueron protegidos en los tres nidos triangulados in situ que alcanzaron la fecha de eclosión, un total de 298 neonatos emergieron (EE=92.31%) y un total de 287 (RS=91.72%) fueron liberados al mar.
Como se puede apreciar en el Cuadro 9, de los 4,695 huevos de tortuga lora que no pud ieron produc ir neonatos, 1,916 (40.81%) fueron “pipped”, 1,004 (21.38%) no mostraron signos de desarrollo, 774 (16.49%) fueron depredados, 137 (2.9%) fueron indeterminados, y 864 (18.40%) presentaron signos de desarrollo, de los cuales 385 (44.56%) fueron determinados de estar en estado 1, 212 (24.54%) en estado 2, y 267 (30.9%) en estado 3 (Cuadro 10).
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Cuadro 10. Estados embrionarios de los huevos no eclosionados con desarrollo de los viveros de
San Miguel, Costa Rica, 2005.
Especie Total % Estado 1 % Estado 2 % Estado 3 %
L.o. 864 100 385 44.56 212 24.54 267 30.90
D.c. 9 100 1 11.11 8 88.89 0 0.00
Total 873 100 386 44.22 220 25.20 267 30.58
873 Huevos no eclosionado con desarrollo
De los 55 huevos de baula que no produjeron neonatos, 8 (14.55%) fueron “pipped”, 38 (69.1%) no mostraron signos de desarrollo y 9 (16.36%) tenían signos de desarrollo, de los cuales 1 (11.11%) se determino que era estado 1 y 8 (88.89%) en estado 2 (Cuadro 10).
Dos de los huevos de tortuga lora en estado 3 resultaron en mellizos, mientras que dos resultaron en albinos y uno tenia deformaciones. Ocho neonatos vivos presentaron alguna malformación.
La actividad de anidación por sectores de 100 metros esta presentada en la Figura 7. La actividad de anidació n por sectores de un kilómetro es mostrada en la Figura 8. El Sector 1 tuvo la mayoría de nidos protegidos con102, seguido por el Sector 4 con 86, Sector 3 con 59, y el Sector 2 con 48. El Sector 4 tuvo el numero mas alto de salidas falsas con 27, seguido por el Sector 1 con 21, el Sector 2 y el Sector 3 con 11. El saqueo fue más alto en el Sector 4 con 25 nidos, seguido por el Sector 2 con 13, Sector 1 con 12 y Sector 3 con cuatro. Hubo dos nidos depredados, uno en el Sector 2 y otro en el 4, así como uno en el Sector 1. El sector de un nido saqueado no fue identificado.
Figura 7. Número de eventos en sectores de 100 metros en San Miguel, Costa Rica,
2005. 0 5 10 15 20 25 30 35 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 Sector Número de eventos
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Figura 9. Número de nidos registrados en intervalos de dos semanas desde el
12 de Julio al 20 de diciembre del 2005 en San Miguel, Costa Rica.
El monitoreo se inicio el 12 de julio, con 27 nidos registrados entre ese día hasta el fin del mes de julio. La actividad aumentó ligeramente en la primera mita de agosto con 29 nidos, continuo incrementándose a 45 durante la segunda mitad de agosto. Los eventos registrados disminuyeron a 37 durante la primera mitad de setiembre, luego alcanzó un pico durante la segunda mitad con 63. Durante la primera mitad de octubre, los eventos disminuyeron a 50 y luego a 31 durante la segunda mitad, y siguió la disminución a 32 y 35 nidos dur ante la primera y segunda mitad de noviembre respectivamente. 20 nidos se registraron entre el primero y el 20 de diciembre (Figura 9).
De los 444 eventos de anidación registrados, 209 (47.07%) fueron eventos en los cuales la tortuga fue observada por personal del proyecto y 235 (52.93%) fueron eventos en los cuales la tortuga no fue observada. De las 209 tortugas que fueron observadas, 173 fueron
Figura 8. Nidos protegidos, salidas falsas, nidos depredados y nidos saqueados
en sectores de un kilómetro en San Miguel, Costa Rica, 2005. 0 20 40 60 80 100 120
Sector 1 Sector 2 Sector 3 Sector 4
Número de eventos
Protegidos Salidas falsas Saqueados Depredados
0 10 20 30 40 50 60 70
Jul II Ago I Ago II Set I Set II Oct I Oct II Nov I Nov II Dic I