Editora general:
Yesica M. Guardado
Coordinación general de contenido:
Carlos Estrada Faggioli., El Salvador.
Coordinación de contenido en el exterior:
Bióloga Andrea Castro, Colombia. Bióloga Rosa María Estrada H., Panamá.
Corrección de estilo:
Yesica M. Guardado Carlos Estrada Faggioli
Maquetación:
Yesica M. Guardado Carlos Estrada Faggioli
Soporte digital:
Carlos Estrada Faggioli El Salvador, junio 2016. La naturaleza en tus manos
Toda comunicación dirigirla a: [email protected] Páginas Web de BIOMA:
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Portada: Huevecillos de Gastropacha quercifolia, Fotografía: Simon D F Treytz, Bitz, BW, south-west Germany
La naturaleza en tus manos
Comité editorial
Ing. Carlos Estrada Faggioli, El Salvador.Consultor y Director del Proyecto BIOMA.
M.Sc. José Miguel Sermeño Chicas, El Salvador.
Profesor de Entomología, Jefe Dirección de Investigación, Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de El Salvador
Bióloga Rosa María Estrada H., Panamá.
Programa Centroamericano de Maestría en Entomología, Universidad de Panamá.
Yesica Maritza Guardado, El Salvador.
Fotógrafa, Editora Digital.
Estudiante de Periodismo Universidad de El Salvador.
Lic. Rudy Anthony Ramos Sosa, El Salvador.
Técnico Laboratorista en el Laboratorio de Investigación y Diagnóstico de la Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de El Salvador.
Bióloga Andrea Castro, Colombia.
Investigadora grupo Biodiversidad de Alta Montaña BAM
M.Sc. José Linares, Honduras
Profesor Titular II, Departamento de Biología CURLA - UNAH. Honduras.
M.Sc. Ing. Agrónomo Leopoldo Serrano Cervantes, El Salvador.
Departamento de Protección Vegetal Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de El Salvador
Ph.D. Vianney Castañeda de Abrego, El Salvador.
Coordinadora Nacional del Proyecto Chagas, CENSALUD, Universidad de El Salvador
Ph.D. Lara-Uc Ma. Mónica, México.
Alumno Posdoctorante Posgrado de Ciencias Marinas y Costeras de Universidad Autónoma de Baja California Sur Universidad Autónoma de Baja California Sur, La Paz, Baja California Sur México.
Ph.D. Tania Vianney Gutiérrez Santillán, México.
Ecología y Manejo de Recursos Naturales, Universidad Autónoma de Tamaulipas,México.
Ph.D. Víctor D. Carmona-Galindo, USA.
Associate Professor Biology Department, Loyola Marymount University
Lilia Acevey, Argentina.
Editorial
carlos estrada faggioli
U
na conversación con un lingüista me dejó como aprendizaje que debo saber interpretar las palabras, en su esencia, en su significado intrinseco. Partiendo de esa premisa uno puede entender muchas cosas que a simple vista no se captan. Por ejemplo la palabra desarrollo, uno la escucha a diario y sumada a otras palabras le confiere valores conceptuales diversos. Desarrollo significa crecimiento, todo crecimiento necesita recursos para ser sostenible, y entre más desarrollo más recursos. Regularmente el desarrollo genera riqueza. En el medio ambiente se nos vendió la idea del desarrollo sostenible para beneficiar las comunidades que habitan en las ANP’s, luego pasó a ser desarrollo sustentable, sin embargo la falla no es lo sostenible o lo sustentable, es el desarrollo, por lo menos en el área donde se utilizan los recursos naturales, ya que los recursos naturales son limitados y difíciles de renovar.Cabe recordar que el desarrollo crea riqueza y la riqueza viene acompañada de la avaricia.
Contenido
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La verdad sobre las arañas venenosas en República Dominicana,
Pág. 7
Anfibios y reptiles del área natural La Montañona, departamento de Chalatenango, El Salvador,
Pág. 16
Comunidades de macro invertebrados edáficos indicadores de la calidad del suelo, para evaluar el modelo
agroecológico en un sistema de hortalizas, los Planes, Chalatenango, El Salvador,
Pág. 29
Nuestro Comité Editorial,
Pág.
43
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hablar, repetir, preguntar, nombrar, relatar, enumerar, recordar, debatir, reaccionar,
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Hacer
expresar, resvisar,identificar, comunicar, aplicar, utlizar, demostrar, aplicar, planear,
predecir, crear, descubrir, organizar, sumarizar, analizar, diferenciar, examinar,
catalogar, participar, verificar...
10%
Enseñar
explicar, resumir, clasificar, estructurar, definir, generalizar, elaborar, probar, ilustrar...
95%
80%
Cómo
aprendemos
?
La verdad sobre las arañas venenosas en
República Dominicana
Antonio Tosto Investigador, República Dominicana
Como nos enseñan, pensamos que en República Dominicana no existen especies de arañas venenosas ¿pero será cierto? Lo primero que hay que aprender es que casi todas las arañas son venenosas porque poseen glándulas que producen tóxinas, que utilizan para matar a sus presas y resultan inofensivas en los humanos. La diferencia es que, aunque la mayoría sean venenosas, solo unas cuantas poseen un tipo de veneno que es peligroso para los humanos, así que no es correcto pensar que si un animal es venenoso necesariamente sea peligroso.
Latrodectus mactans, la Viuda Negra (Fig. 1) y Latrodectus geometricus, la Viuda Marrón (Fig. 2) son dos arañas que pertenecen a la familia Theridiidae y poseen glándulas que producen un tipo de toxina muy fuerte y potencialmente peligrosa para los humanos, particularmente la viuda negra que al poseer glándulas más grandes produce mayor cantidad de veneno respecto a la viuda marrón.
Muchos piensan que estas especies fueron introducidas, en realidad la viuda negra es nativa del continente americano, incluyendo toda el área del caribe, mientras que la viuda marrón es nativa de África pero ha invadido casi todo el planeta, convirtiéndose en una especie cosmopolita. Posiblemente llegó a las Antillas durante la colonización.
Son arañas pequeñas, su cuerpo mide un máximo de 12 milímetros y con las patas unos 5 centímetros,
la viuda negra es de color negro brillante con una marca roja debajo del abdomen en forma de reloj de arena, algunos ejemplares presentan ligeros patrones blancos y rojos sobre el abdomen, mientras la viuda marrón puede tener diferentes colores, crema, gris, marrón claro, marrón oscuro y hasta negro, y la marca en forma de reloj de arena de color anaranjado, a veces son tan oscuras que se confunden con las viudas negras. Adicional a las mencionadas existen otras especies venenosas como las de la familia Sicariidae, arañas violín, Loxosceles caribbaea (Fig. 3) Loxosceles cubana (Fig. 4), Loxosceles taino (Fig. 5); Familia Eutichuridae, Cheiracanthium inclusum (Figs. 6 y 7).
El veneno es una neurotoxína llamada Latrotoxina, el envenenamiento se denomina Latrodectismo y dependiendo de la cantidad de veneno inyectado y el estado de salud de la persona afectada se establecen tres grados clínicos de intoxicación. En caso de picadura de una viuda negra las personas más débiles, como niños inferiores a los 7 años y ancianos o adultos con problemas cardiovasculares pueden tener consecuencias letales. Luego de la picadura se presenta una leve hinchazón y enrojecimiento.
Entre 15 minutos y una hora y media después comienzan los síntomas con un fuerte dolor muscular que se irradia desde el punto de la picadura a todo el cuerpo y pueden presentarse otros síntomas como
muy dolorosos, dolor de cabeza, hipertensión arterial, aumento de la saliva, aumento de la sudoración, sensibilidad a la luz, debilidad muscular, náuseas y vómitos, entumecimiento, inquietud y convulsiones que generalmente se observan justo antes de la muerte en casos extremos. Es justo precisar que un adulto sano no corre todos estos riesgos.
Lamentablemente en nuestro país no existen antídotos para este tipo de veneno y las autoridades correspondientes ni saben que estas arañas siempre han vivido aquí entre nosotros pero esto no quiere decir que tengamos que vivir con el miedo de que una viuda negra nos pueda picar, porque por millones de años hemos estado viviendo juntos en el mismo planeta y en nuestro país, no se han registrado casos oficiales de muertes por picaduras de estas arañas, quizás haya fallecido alguien pero nadie se ha percatado de las causas.
De toda manera el contacto entre viudas y humanos es muy raro, ya que son arañas muy tímidas, viven en sus telas y si las molestan se esconden o se lanzan al suelo haciéndose las muertas.
En caso de picadura buscar atención medica inmediatamente, capturar el ejemplar en un envase bien sellado y llevarlo consigo para asegurarse de la especie. Tambien se les pueden tomar fotos si no confian en capturarlo o si no tienen un envase apropiado. Como primer auxilio poner hielo por 10 minutos sobre la herida y si es posible tamponar con un paño limpio mojado con agua purificada y bicarbonato para reducir el efecto del veneno.
Mi último consejo es de no matar a una araña sin saber nada sobre ella, investiguen, asegúrense de que no están haciendo algo dictado por el instinto, solo por miedo, recuerden que las arañas son nuestras mejores aliadas en la lucha contra las plagas, pues se alimentan de toda clase de insectos, entre ellos las cucarachas que tanto nos molestan cuando entran en
Today was a good day for weird bugs too. I was walking and saw this Dragon-headed bug glowing maroon from a stump along the trail. Usually these are on living trees (they feed on the sap) so this was unusual. I ran for the camera, and as I took a few pics, this thing stopped crawling and appeared to drop dead!
Now, usually they fly off when I get too close, so this was weird, but no, this one was dead. So what did I do? I kept taking pics. Although they are harmless, the genus of which means “terrible”. The Lodge at Pico Bonito, Honduras.
Fotografía: James Adams
Anfibios y reptiles del Área Natural La Montañona, departamento de
Chalatenango, El Salvador
Ronald Morán Facultad Multidisciplinaria de Occidente, Universidad de El Salvador. E- mail: [email protected] Luis Pineda Gerencia de Vida Silvestre, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) E- mail: [email protected]
Resumen
La investigación de composición de Anfibios y Reptiles del Área Natural La Montañona, ubicada en el departamento de Chalatenango; en la sub-región Valle Alto del Lempa que a su vez pertenece a la región norte de la república de El Salvador. Se ubica a una altitud entre los 900m y los 1600 msnm, entre el meridiano 88.4° W y el paralelo 14.25° N. se trabajó durante ocho meses. Toda la zona montañosa se estima que posee una superficie boscosa de 2,550 ha, la superficie delimitada con bosque es de 1,668 ha. La metodología consistió en muestreos mediante el establecimiento de transectos, en los cuales se efectuó búsquedas intensivas en los hábitats y micro hábitats de las especies de estudio. Se obtuvo como resultado un total de 31 especies de tres órdenes estos son Orden Caudata, Orden Anura y Orden Squamata, de los cuales 13 especies son anfibios de ocho familias y 18 especies son reptiles comprendidas en nueve familias. En cuanto al estado de conservación, se registraron ocho especies con categoría a nivel local de Amenazadas.
Palabras clave: Anfibios, Reptiles, La Montañona, hábitat, registros, Conservación, Squamata, Anura, Caudata.
Abstract
The research of composition and structure of amphibians and reptiles of La Montañona Natural Area, located on the Department of Chalatenango; in the sub-region High Valley of Lempa which in turn belongs to the norther region of the Republic of El Salvador. It is located at an altitude between 900m and 1600 meters above sea level, between Meridian 88.4° W and Parallel 14.25 N, Worked during eight month. All the mountainous area is estimated that it has a forest area of 2,550ha. The area demarcated with forest is 1,668ha. The methodology consisted of samples, through the establishment of transects, which was carried out intensive searches in the habitats and microhabitats of the species in study. In total 31 species was founded of the Order Caudata, Order Anura and Order Squamata, of which 13 species were amphibians of eight families and 18 species were reptiles of nine families. About the conservation status, eight species were recorded with threatened local category.
Key words: Amphibians, Reptiles, La Montañona, habitat, records,Conservation, Squamata, Anura, Caudata.
Introducción
Esta Área Natural, se ubica en la zona de vida de transición bosque húmedo subtropical fresco, con un ámbito altitudinal entre los 800 a 1600 msnm, dentro de las formaciones geológicas de Morazán, Bálsamo y Chalatenango, la orografía es variada aunque todo el macizo se conoce como La Montañona (Henríquez y Herrera 2006).
La vegetación está conformada principalmente por pino, roble y liquidámbar, rodales asociados con pino-roble, predominantemente. Se observan diferentes hábitats formados por la composición florística, pero también por la inclinación del terreno y presencia de agua, por ejemplo, zonas pantanosas, quebradas, pequeñas mesetas planas, cada uno de ellos con tipos especiales de vegetación adaptada a esas alturas y precipitación (Henríquez y Herrera 2006).
La investigación tuvo como objetivo principal determinar la composición y estructura de la anfibios y reptiles del Área Natural La Montañona en un gradiente altitudinal ecosistémico.
Antecedentes
En El Salvador se registran 33 especies de anfibios y 99 especies de reptiles (Köhler et al., 2006, Herrera et al., 2007, Henríquez y Vaquerano 2008). Los anfibios y reptiles son de gran importancia ya que cumplen con diferentes funciones dentro de los ecosistemas: como consumidores primarios y secundarios, como parte de la dieta alimenticia de otras especies, como controladores de especies plagas para los cultivos (por ejemplo, algunos roedores), entre otros. (De la Riva 1993 citado por Herrera et al. 2007 y Henríquez Ortiz et al., 2008).
Además, estos grupos pueden ser considerados como bioindicadores efectivos por su vulnerabilidad a los cambios ambientales, indicando contaminación del agua y atmosférica. Esto se debe a las características fisiológicas y etológicas complejas que ambos grupos
presentan (Péfaur 1993, Ergueta y Harvey 1996, citados por Herrera et al., 2007 y Henríquez Ortiz et al., 2008).
En los años 90, se activó la colección herpetofaunística del Museo de Historia Natural de El Salvador, bajo la custodia de Celina Dueñas (Dueñas et al., 2001), pero actualmente este museo no tiene un herpetólogo para cuidar esta colección. El Dr. Gunther Köhler inició estudios de la herpetofauna Salvadoreña, efectuando algunas visitas relativamente cortas desde su base en Alemania. Köhler inició la preparación de un libro sobre los anfibios y reptiles del país, lo cual está todavía en preparación. En 2000, el herpetólogo Eli Greenbaum, M. Sc. de la Universidad de Kansas, llegó durante seis semanas, para contribuir al inventario. Sin embargo, la herpetofauna de El Salvador, ha sido considerada como una de las menos conocidas en la región (Dueñas et al., 2001, citado por köhler et al., 2006 y Herrera et al., 2007), pues son pocos los estudios que se han realizado con estos grupos, siendo éstos principalmente a nivel de inventario (Komar y Greenbaum 20014), y que además, en su mayoría no se encuentran completos para los departamentos del país (Greenbaum y Komar 2005, citado por Herrera et al., 2007).
En los últimos años se han registrado al menos tres nuevas especies para el país, éstas son: sapo de Ibarra (Ollotis ibarrai) (Herrera et al., 2007), gecko (Sphaerodactylus glaucus) (Henríquez y Vaquerano 2008) y la tortuga Trachemys emolli (Ibarra et al., 2009).
Para La Montañona, únicamente existía un listado de siete especies de anfibios y reptiles, registrado durante la Evaluación Ecológica Rápida que sirvió de base para la elaboración del Plan de Manejo del Área Natural (Henríquez y Herrera 2006).
La herpetofauna, está siendo reducida considerablemente, ya sea por el efecto que el cambio climático genera sobre algunas especies de anfibios,
o por algunas prácticas antropogénicas como la agricultura y proyectos de urbanización, que día a día van disminuyendo su hábitat.
Descripción del área de estudio
El Área Natural La Montañona, se encuentra ubicada en el departamento de Chalatenango, en la sub-región Valle Alto del Lempa que a su vez pertenece a la región Norte de la República de El Salvador (Fig. 1). Se ubica a una altitud entre los 900 y los 1600 msnm, en las coordenadas 88.4° W y el paralelo 14.25° N. Incluye los municipios de Chalatenango, Las Vueltas, La Laguna, El Carrizal, Comalapa, Ojos de Agua y Concepción Quezaltepeque (Henríquez y Herrera 2006).
La Montañona es un bosque pino-roble-liquidámbar ubicado sobre una meseta montañosa colindante con Honduras, departamento de Chalatenango en el norte de El Salvador, es una zona con ecosistemas frágiles y con serias restricciones para el desarrollo agropecuario. Se ubica en la Ecoregión de Pino-Roble de Centroamérica (Dinerstein et al., 1995) y en la zona de vida de transición bosque húmedo Subtropical fresco posee un ámbito altitudinal de 1,000 a 1,600 msnm y una precipitación anual de 1,400–2,000 mm (Holdridge 1978).
Aunque toda la zona montañosa se estima que posee una superficie boscosa de 2,550 ha (MARN 2004), la superficie delimitada con bosque es de 1,668 ha, que incluye las propiedades del Comité Representativo de Beneficiarios de La Montañona (CORBELAM) con 355 ha, la Cooperativa Vainillas (178.5 ha) y el Municipio de El Carrizal (100 ha) y otras propiedades privadas. El uso de la tierra incluye el aprovechamiento de madera y en menor escala ganadería y granos básicos.
Se considera una zona de alto interés para la conservación de la biodiversidad, contiene especies amenazadas de extinción a nivel global como el Chipe Cachete dorado (Dendroica chrysoparia), nuevas especies para la ciencia botánica (Lonchocarpus sp, Dalbergias sp, Machaerium sp, Adiantum sp, Solanum sp (Angulo y García 2005), y especies amenazadas a nivel nacional y centroamericano como el Puma (Puma concolor) y el Tigrillo (Leopardus wiedii) (Henríquez y Herrera 2006).
Metodología
Los muestreos se realizaron durante las dos épocas del año, época seca (Marzo – Abril de 2013), época lluviosa (Agosto – Septiembre de 2013). Dichos muestreos duraban ocho días y siete noches, la investigación se realizó dentro del Área Natural y la zona de amortiguamiento.
Se realizaron 32 transectos en total por todos los estratos de vegetación, con replica para cada época, haciendo un total de 64 transectos, estos transectos fueron realizados al azar en las rutas establecidas para patrullajes de los guarda recursos y en rutas no establecidas haciendo lo que se conoce como abrir brecha (Fig. 2).
Cada uno de ellos fue realizado por jornada de muestreo, haciendo una búsqueda intensiva de herpetofauna sobre troncos, en arbustos pequeños, bajo piedras, en cuevas pequeñas, sitios con bastante humedad, pequeños pantanos, la ribera de lagunas, y después de las fuertes lluvias nocturnas.
Se tomó en cuenta una distancia de 10 metros a lo ancho de cada uno de los transectos para realizar dicha búsqueda. Cada transecto fue georeferenciado con un punto de inicio y un punto final con un GPS marca Garmin Oregon 550t. Los transectos fueron realizados por el día, de 7:00 am – 2:00 pm, y por la noche de 7:00 pm – 11:00 pm.
Figura 1. Ubicación La Montañona en el contexto territorial. Fuente: Herrera y Komar 2004.
Para la identificación de las especies que se capturaron durante el estudio se utilizaron claves especializadas para la identificación de los Anfibios y Reptiles, como son: Anfibios y Reptiles de El Salvador de Köhler (2006), Anfibios de Honduras de McCraine y Castañeda (2007), y Anfibios Y Reptiles de Nicaragua de Köhler (2001).
La identificación de las especies de Herpetofauna en campo, se realizó a través de las características propias de cada especie, tales como la presencia o ausencia de discos adhesivos, presencia o ausencia de glándulas paratoidales, presencia de pliegues
dérmicos, presencia o ausencia de disco ventral, presencia o ausencia de membranas interdigitales, etc. características necesarias para la identificación de anfibios.
Algunas de las especies de anfibios también se identificaron por medio de sus llamados de apareamiento y de territorio, ya que en algunas ocasiones se dificulta poder observarlos ya que se encuentran en zonas de difícil acceso, por lo que en este estudio, también se incluyó esta forma de identificación.
Para los reptiles las características que se utilizaron son el tipo de escamas dorsales y ventrales, coloración corporal, tipo de escamas craneales, tipo de escama anal, número de filas de escamas dorsales y ventrales. La captura se realizó de forma manual para los anuros y lacertilios, ya que las especies esperadas eran inofensivas y fáciles de capturar de esta forma. En el caso de los ofidios se capturaron de forma manual usando ganchos serpenteros, excepto las especies venenosas que no fueron manipuladas para así evitar algún accidente y únicamente se procedió a realizar el respectivo avistamiento y registro fotográfico (Figs. 3 a la 26).
Las recolectas científicas de anfibios y reptiles, se efectuaron solamente si la especie lo ameritaba por su difícil identificación, nuevo registro para la zona o para el país. Las cuales contaron con la autorización respectiva de la resolución AIMA-MARN-DGBPN-GVS-008-2013 y el aval del técnico de la Gerencia de Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
En el caso de los especímenes recolectados se tomó en cuenta los siguientes datos: número de recolecta, Localidad de recolecta, coordenadas, altura sobre el nivel del mar, fecha de recolecta, nombre científico del espécimen, nombre del que lo recolecta y del que lo prepara para los individuos que fueron recolectados. Los especímenes fueron sacrificados con éter, luego colocados en bandejas plásticas con gasa y alcohol para preservarlos y sus respectivas viñetas con información de cada individuo.
Resultados
Se registró un total de 31 especies de tres órdenes, estos son Orden Caudata, Orden Anura y Orden Squamata, de los cuales están 13 especies de anfibios de ocho familias distintas y dos órdenes diferentes y 18 especies son reptiles de nueve familias distintas (cuadro 1).
Figura 2. Ubicación de las rutas de muestreo del Área Natural La Montañona.
Elaborado por: Ing. David Eliseo Martínez, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Número de especies esperadas para el Área Natural La Montañona 2013
Según los estimadores de diversidad Chao2 el promedio de especies que se podían encontrar en los 39 días de muestreo de este estudio es de 33.75 es decir un equivalente a 34 especies, el estimador Jack-knife 1 promedia un total de 35.76 es decir un equivalente a 36 especies y el estimador Jack-Knife 2 promedia un total de 38.76 es decir un equivalente a 39 especies, el promedio total de especies esperados en la media de los tres estimadores es de 36 especies en total para el área, en dicho estudio se encontraron 31 especies eso quiere decir que se obtuvo parcialmente el número esperado (cuadro 2).
Abundancia de los anfibios y reptiles registrados en el Área Natural La Montañona
De las 31 especies registradas en el Área Natural, las más abundantes fueron: en caso de los anuros: Rhinella marina (Fig. 13), Incilius coccifer (Fig. 9) y Lithobates maculatus (Fig. 7). En el caso de los lacertilios los más abundantes fueron: Sceloporus malachiticus (Fig. 16), Anolis tropidonotus (Fig. 18) y Holcosus undulata; observándose una gran cantidad de estos individuos tanto en la zona alta, media y baja del área (cuadro 3).
Orden Familia Nombre cientifíco Nombre común
Caudata Plethodontidae Oedipina taylori Salamandra lombriz
Anura Bufonidae Rhinella marina Sapo habanero
Bufonidae Incilius coccifer Sapo gris
Craugastoridae Craugastor rupinius Rana cavernícola Hylidae Ptychohyla salvadorensis Rana de quebrada Hylidae Dendropsophus robertmertensi Rana arborícola
Hylidae Scinax staufferi Ranita arborícola de pantano
Hylidae Smilisca baudinii Rana ganso
Leiuperidae Engystomops pustulosus Túngara Leptodactylidae Leptodactylus fragilis Rana espumera Microhylidae Hypopachus barberi Sapo de boca angosta Ranidae Lithobates maculatus Rana enmascarada
Ranidae lithobates forreri Rana forreri
Squamata Iguanidae Basiliscus vittatus Chorchudo Iguanidae Corytophanes percarinatus Tenguereche bobo Phrynosomatidae Sceloporus malachiticus Talconete
Phrynosomatidae Sceloporus squamosus Lagartija espinosa pequeña Dactyloidae Anolis tropidonotus Lagartija, anolis
Scincidae Marisora unimarginata Corredor liso Teiidae Holcosus undulata Lagartija pintada
Boidae Boa constrictor Masacuata
Colubridae Dryadophis dorsalis Tamagás verde Colubridae Drymobius chloroticus Tamagás Colubridae Lampropeltis triangulum Falso coral
Colubridae Ninia sebae Traga babosa
Colubridae Spilotes pullatus Chichicua, Mica Colubridae Tantilla armillata Tantilla
Colubridae Tantilla brevicauda Tantilla
Colubridae Coniophanes picievittis Ratonera rayada Elapidae Micrurus nigrocinctus Coral verdadero Viperidae Crotalus simus Serpiente cascabel Cuadro 1. Listado de anfibios y reptiles encontrados en el Área Natural La Montañona.
Estado de finalización del inventario de herpetofauna del Área Natural La Montañona
De las 31 especies reportadas en el Área Natural La Montañona, 25 se encuentran en una lista de 31 especies generalistas esperadas en la zona .Se utilizó la lista de especies generalistas registradas como indicadora del nivel de finalización del inventario de herpetofauna. De esta manera, se estima que el nivel del inventario para el Área Natural La Montañona está completo en un 80.64%.
En cuanto al estado de finalización del inventario de anfibios y reptiles de La Montañona, se elaboró una curva de acumulación de especies a partir de un esfuerzo de muestreo de 39 días y 29 noches (Fig. 27). Los resultados obtenidos en la curva de acumulación de especies de anfibios y reptiles del Área Natural La Montañona, reflejan que el inventario está parcialmente completo, la línea de la asíntota presenta una leve estabilización, a partir del día 35 de muestreo, ya que la probabilidad de encontrar especies nuevas fue disminuyendo.
Conclusiones
El número de especies registradas en el Área Natural La Montañona alcanzó un total de 31 especies, con un porcentaje de finalización del inventario del 80.64%, esto demuestra que aún resta esfuerzo de muestreo y la utilización de otras técnicas para el levantamiento de información para registrar otras especies para la zona.
Esta investigación generó una base de datos de la herpetofauna del lugar, ya que para el área únicamente se contaba con un listado de siete especies de anfibios y reptiles que se habían registrado durante la Evaluación Ecológica Rápida que fue utilizado para la elaboración del Plan de Manejo en el 2006.
La especie Anolis tropidonotus únicamente se encuentra presente en esta Área y en el Parque Nacional El Imposible, y en La Montañona existe una población importante de individuos.
Se identificaron dos especies nuevas de anfibios para el área de estudio Ptychohyla salvadorensis y Hypopachus barberi que son especialistas de hábitat.
Se registraron dos nuevas especies de reptiles para el departamento de Chalatenango: Tantilla armillata y Tantilla brevicauda, que únicamente se contaba con registros para el departamento de Cabañas.
En cuanto al estado de conservación de la herpetofauna La Montañona, según el Listado Oficial de Especies de Vida Silvestre Amenazadas o En Peligro de Extinción (MARN 2009), un total de ocho especies con categoría de Amenazada se encuentran en presentes en el Área Natural (cuadro 4).
Días de
muestreo Estimador Chao 2 Días de muestreo Estimador Jack - knife 2 Días de muestreo Estimador Jack - knife 1
1 2.8 1 2.4 1 3 2 14 2 6.1 2 7.6 3 13.08 3 9.53 3 11.87 4 14.32 4 13.25 4 14.9 5 15.75 5 18.17 5 17.16 6 20.18 6 20.67 6 18.03 7 18.8 7 19.82 7 21.74 8 21.08 8 22.08 8 22.48 9 21.7 9 23.45 9 24.13 10 28.25 10 23.96 10 25.02 11 29 11 25.11 11 25.89 12 21.79 12 27.03 12 26.77 13 28.67 13 25.97 13 27.23 14 27.58 14 31.21 14 28.83 15 27.43 15 30.86 15 29.47 16 26.17 16 31.14 16 30.31 17 27.87 17 32.33 17 31.34 18 25.58 18 33.16 18 32.18 19 28.01 19 34.04 19 33.19 20 30.7 20 34.35 20 33.42 21 34.12 21 36.28 21 33.08 22 34.58 22 36.52 22 33.5 23 34.64 23 38.63 23 34.31 24 35.79 24 39.87 24 34.34 25 35.1 25 39.95 25 34.18 26 36.09 26 39.3 26 34 27 36.38 27 37.68 27 34.41 28 34.06 28 37.14 28 34.44 29 34.04 29 36.06 29 35.04 30 33.65 30 37.47 30 35.45 31 33.69 31 37.3 31 35.66 32 33.39 32 36.21 32 36.08 33 33.69 33 36.25 33 35.89 34 33.68 34 36.45 34 35.71 35 34.6 35 37.41 35 35.33 36 33.01 36 38.18 36 35.73 37 33.22 37 37.98 37 35.95 38 33.75 38 38.76 38 35.76
Cuadro 2. Número de especies esperadas según los estimadores de diversidad Chao 2, Knife 1 y Jack-Knife 2.
Nombre científico Zona Alta Zona
Media Zona Baja Total ABR % Oedipina taylori 1 1 0.344 Rhinella marina 16 26 1 43 14.777 Incilius coccifer 4 3 16 23 7.904 Craugastor rupinius 0 1 0 1 0.344 Ptychohyla salvadorensis 1 16 2 19 6.529 Dendropsophus robertmertensi 0 10 0 10 3.436 Scinax staufferi 0 9 1 10 3.436 Smilisca baudinii 0 5 0 5 1.718 Engystomops pustulosus 0 1 1 2 0.687 Leptodactylus fragilis 0 1 0 1 0.344 Hypopachus barberi 1 0 0 1 0.344 Lithobates maculatus 21 1 8 30 10.309 lithobates forreri 0 3 2 5 1.718 Basiliscus vittatus 0 2 1 3 1.031 Corytophanes percarinatus 1 2 1 4 1.375 Sceloporus malachiticus 28 10 8 46 15.807 Sceloporus squamosus 1 1 0 2 0.687 Anolis tropidonotus 15 2 7 24 8.247 Marisora unimarginata 0 3 0 3 1.031 Holcosus undulata 20 10 12 42 14.432 Boa constrictor 1 0 2 3 1.031 Dryadophis dorsalis 1 1 0 2 0.687 Drymobius chloroticus 1 0 0 1 0.344 Lampropeltis triangulum 1 0 0 1 0.344 Ninia sebae 1 1 0 2 0.687 Spilotes pullatus 1 0 0 1 0.344 Tantilla armillata 0 0 1 1 0.344 Tantilla brevicauda 1 0 0 1 0.344 Coniophanes picievittis 0 1 1 2 0.687 Micrurus nigrocinctus 1 0 0 1 0.344 Crotalus simus 0 0 1 1 0.344 Total 116 109 66 291 100%
No. Familia Nombre científico Marn 1 Plethodontidae Oedipina taylori A
2 Hylidae Ptychohyla salvadorensis A
3 Microhylidae Hypopachus barberi A
4 Iguanidae Corytophanes percarinatus A
5 Dactyloidae (Polychrotidae) Anolis tropidonotus A
6 Colubridae Lampropeltis triangulum A
7 Elapidae Micrurus nigrocinctus A
8 Viperidae Crotalus simus A
Cuadro 3. Total de registros por especies y su abundancia por sector de muestreo. Cuadro 4. Listado de especies registradas para el Área Natural La Montañona, con categorías MARN 2009.
Categorías:
Figura 3. Scinax staufferi , Ranita arborícola de pantano.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 6. Leptodactylus fragilis, Rana espumera.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 4. Smilisca baudinii, Rana ganso.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 7. Lithobates maculatus, Rana maculata.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 5. Engystomops pustulosus, Ranita túngara.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 8. Lithobates forreri, Rana forreri.
Figura 9. Incilius coccifer, Sapo gris.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 12. Dendropsophus robertmertensi, Rana arborícola.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 10. Craugastor rupinius, Rana cavernícola de montaña.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 13. Rhinella marina, Sapo habanero.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 11. Ptychohyla salvadorensis, Ranita de quebrada salvadoreña.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 14. Corytophanes percarinatus, Chorchudo, Tenguereche.
Figura 15. Basiliscus vittatus, Tenguereche bobo, Cherenqueque.
Fotografía: Eder Caceros.
Figura 18. Anolis tropidonotus, Tenguerechito .
.Fotografía: Ronald Morán.
Figura 16. Sceloporus malachiticus, Talconete, Lagartija verde .
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 19. Marisora unimarginata, Corredor liso, Lagartija rayo.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 17. Sceloporus squamosus, Lagartija espinosa, Garrobito.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 20. Tantilla armillata, Tantilla.
Figura 21. Tantilla brevicauda, Tantilla.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 24. Holcosus undulata, Lagartija pintada .
.Fotografía: Ronald Morán.
Figura 22. Coniophanes picievittis, Ratonera, Cotina .
Fotografía: Misael Mira.
Figura 25. Boa constrictor Masacuata.
Fotografía: Ronald Morán.
Figura 23. Micrurus nigrocinctus, Coralillo, Coral verdadero.
Fotografía: Misael Mira.
Figura 26. Ninia sebae, Gargantilla de cafetal.
Figura 27. Curva de acumulación de especies de herpetofauna Área Natural La Montañona
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Aspidoscelis motague
Estaba excavando en la tierra y comiendo hormigas, ANP San Diego y San Felipe Las Barras, Metapán, Santa Ana, El Salvador. Fotografía: Ricardo Ibarra
Comunidades de macro invertebrados edáficos indicadores de la calidad
del suelo, para evaluar el modelo agroecológico en un sistema de
hortalizas, los Planes, Chalatenango, El Salvador
Santos-Ortiz, S.J. Estudiante Tesista, Departamento de Fitotecnia ,Facultad de Ciencias Agronómicas,
Universidad de El Salvador. Serrano-Cervantes, L. Docente Director, Departamento de Fitotecnia ,Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de El Salvador. Aguirre- Castro, C.A. Docente Director, Departamento de recursos naturales y Medioambiente, Facultad de Ciencias Agronómicas,Universidad de El Salvador.
Resumen
La investigación se realizó de agosto a diciembre de 2015, en la cooperativa ACOPO de R.L, Cantón Los Planes, municipio de La Palma, departamento de Chalatenango, a 1800 msnm se realizó una descripción de las fincas, determinación del coeficiente de biodiversidad y estudio de la composición de las comunidades de macroinvertebrados edáficos en sistemas de producción agroecológico y convencional. Se midieron parámetros edáficos y su influencia en el sistema y desarrollo de los macroinvertebrados edáficos. El muestreo de estos se realizó en nueve parcelas donde tres pertenecen a dicha cooperativa y tres a un productor convencional aledaño a ella, además de tres parcelas de bosque de pino. La información de las comunidades de macroinvertebrados edáficos se procesó utilizando los perfiles de Renyi que se calcularon utilizando el paquete BiodiversityR para Rcommander en el programa R 3.1. Los resultados del análisis por finca mostraron que la riqueza de grupos taxonómicos fue diferente entre los sistemas evaluados, con un valor superior en el bosque (p<0.05), mientras que estadísticamente se mostró similar el sistema convencional y agroecológico (p>0.05). En cuanto a la dominancia en los sistemas, el agroecológico estuvo altamente dominado (61.88%) seguido del convencional (46.15%) y finalmente el bosque (36.17%). En la abundancia de grupos taxonómicos en el sistema agroecológico los taxas más dominantes fueron: Lumbricidae 61.88%, Staphylinidae 32.96 % y Chilopoda 1.34 %. En el convencional los taxas más dominantes fueron Lumbricidae 46.15 %, Formicidae 13.73%, y Staphylinidae 9.06%. En el bosque de pino los taxas más dominantes fueron Lumbricidae 36.17%, Formicidae 18.33% y Chilopoda 5.47%. La abundancia de Lumbricidae, Staphylinidae y Formicidae responde a diversos estímulos de intensidad de uso de suelo. Con un estudio más detallado de estos grupos se pueden establecer como indicadores de calidad de suelo, y como herramientas para evaluar los sistemas agroecológicos.
Palabras clave: Agroecología, macroinvertebrados de suelo, calidad de suelo, biodiversidad.
Abstract
This research was carried out from August to December in 2015 in the cooperative ACOPO de RL, Los Planes, La Palma, Chalatenango at 1,800 masl. First we describe the producer´s field by determining the biodiversity coeficient and by studying the soil macroinvertebrate community in both the “agroecological” and “conventional” management system. We measure the soil parameters and their influence in the system and in the arthropod community. We sampled nine plots, three with “agroecological” management, three with “conventional” management and three in a forest nearby. The macroinvertebrate community composition was compared through Renyi profiles. The results shows that the forest have a highest taxon richness, while the “agroecological” and “conventional” management were statistically similar. Taxon dominance was higher in “agroecological” systems, with earthworms representing 61.88% of the macroinvertebrates encountered. The “conventional” systems follows with 46.15% and the forest with 36.17%. The “agroecological” plots were dominated by Lumbricidae (61.88%), Staphylinidae (32.96%) and Chilopoda (13.4%); while the “conventional” plots were dominated by Lumbricidae (46.15%), Formicidae (13.73%), and Staphylinidae (9.06%). The pine forest were dominated by Lumbricidae (36.17%), Formicidae (18.33%) and Chilopoda (5.47%). The abundance of Lumbricidae, Staphylinidae and Formicidae responds to different stimulus from the soil use intensity. We suggest a more detailed study specifically on those taxa in order to stablish them as bioindicator of soil quality and as tool for agroecological practices assessments.
Introducción
Actualmente se buscan sistemas de producción sostenibles y resilientes a los cambios climáticos, y otras amenazas. El manejo con agroecosistemas es una alternativa para alcanzar estos objetivos, ofreciendo ventajas como la conservación de la salud de los suelos y el aumento de la biodiversidad. Un componente esencial de los agroecosistemas es el suelo ya que se relaciona con aspectos como la seguridad alimentaria y nutricional. Un suelo de buena calidad producirá alimentos sanos.
Para medir la calidad del suelo se utilizan diferentes indicadores, representados por variables sensibles al deterioro o a la recuperación, estos indicadores pueden ser: Químicos, Físicos y Biológicos (Reyes 2013). En los indicadores biológicos, debido a su diversidad, número, funciones y al hecho de ser tan sensibles al cambio ambiental y las condiciones del suelo, se encuentran los macroinvertebrados del suelo, que son organismos con un diámetro mayor a dos milímetros. Entre ellos hay lombrices de tierra, termitas, hormigas, escarabajos, entre otros, interviniendo en distintos procesos como agregación y formación de la estructura del suelo, movimiento y retención del agua, intercambio gaseoso y en propiedades químicas y nutricionales del mismo (Huerta et al. 2008).
En El Salvador hay poca información acerca de la macrofauna de suelo. Rivas et al. 1992. realizaron un estudio preliminar de artrópodos edáficos bajo diferentes condiciones de manejo del suelo. En algunos países como Cuba ya se elaboraron documentos como el manual práctico sobre la macrofauna edáfica como indicador biológico de la calidad del suelo (Cabrera 2014).
Se realizó esta investigación donde se evaluó la composición de estas comunidades de macroinvertebrados en los sistemas hortícola,
agroecológico y convencional. Además, se caracterizaron los sistemas de producción en estudio y se determinó la biodiversidad de macro invertebrados del suelo.
Materiales y Métodos
El estudio se realizó en parcelas pertenecientes a la Cooperativa ACOPO de R.L dedicadas al cultivo de hortalizas con sistema agroecológico, parcelas con sistema de manejo convencional y parcelas de bosque compuesto de pino, aledañas a las zonas de estudio, las cuales se encuentran geográficamente en el Cantón Los Planes, La Palma, Chalatenango, El Salvador; a 1880 m.s.n.m, y en 14° 23’ 30” Norte y 89° 06’ 00” Oeste; con temperatura promedio de 15.8°C, humedad relativa promedio de 81%, y una precipitación acumulada de 1,900 mm anuales (MARN 2014). La investigación se realizó en el periodo comprendido de agosto a diciembre del año 2015.
Delimitación de las zonas de muestreo
En las tres parcelas hortícolas agroecológica, convencional y bosque, se delimito un área de 6 x17 m, haciendo un área total de 102 m².
Fase de campo
Diagnóstico de las fincas
Se aplicó la guía metodológica descrita en el manual técnico agroecológico, parte I, publicado por el Movimiento de Productoras y Productores Agroecológicos y Orgánicos de Nicaragua (MAONIC) (Salmerón y Salazar 2014), evaluando cuatro criterios: Agro-tecnológico, económico, socio- político-cultural y medioambiente- recursos naturales.
Evaluación de biodiversidad
Para el diagnóstico de la complejidad de los diseños y manejo de los elementos de la biodiversidad, se utilizó la metodología propuesta por Vásquez (2013),
la cual mide en escala de uno a cuatro y comprende: Diseño y manejo de los elementos de la biodiversidad productiva (DMBPr), Manejo y conservación del suelo (MCS), Manejo y conservación del agua (MCA), Manejo de las intervenciones sanitarias en rubros productivos (MISRPr), Diseño del Manejo de los elementos de la biodiversidad auxiliar (DMBAu) y la Evaluación de la biodiversidad asociada (EBAs). Los resultados de cada uno de estos componentes permitieron determinar el coeficiente de manejo de la biodiversidad (CMB).
Toma de muestras de suelo para fertilidad
Se recolectaron muestras en cada una de las tres parcelas agroecológicas y convencionales, y se trasladaron al Laboratorio; para determinar: cantidad de materia orgánica, pH, nitrógeno, fosforo, potasio, hierro, cobre, calcio, magnesio y zinc. En las parcelas de bosque no se realizó muestreo, porque se utilizaron solo como referencia en la comparación de macro invertebrados edáficos.
Recolección de muestras de abonos orgánicos
El abono se recolectó en la Cooperativa ACOPO de R.L, donde se fabrica, y se abastecen los productores del lugar; trasladándolo al laboratorio, para realizarle los análisis de materia orgánica, pH, nitrógeno, fosforo, potasio, hierro, cobre, calcio, magnesio y zinc.
Determinación de la Densidad del suelo
El método que se utilizó fué del cilindro con volumen conocido, utilizando un tubo de PVC de 5 cm de diámetro con una altura de 10 cm. Se colocó el cilindro en el suelo y se golpeó suavemente con un martillo hasta que penetro en el suelo completamente. Con una pala se excavó alrededor del cilindro, y se retiró el suelo sin perturbarlo; se trasladó al Laboratorio; donde se tomó el peso húmedo de la muestra y luego se colocó en una estufa a 105°C, por 24 horas, para tomar después un peso final y hacer los cálculos.
Medición de la infiltración del suelo
El método que se utilizó fue el del cilindro de tubo de PVC de 16.5 cm de diámetro con una altura de 15 cm. El cilindro penetró unos tres centímetros en el suelo, se cubrió con plástico el interior del cilindro y se colocó agua adentro, se tomaron datos del nivel hasta donde llego del agua. Después se quitó el plástico y se anotó la lámina de agua infiltrada después de realizar cinco lecturas con intervalos de un minuto. Los datos se procesaron para realizar la estimación de la infiltración en cm/ hora.
Medición de la actividad microbiológica del suelo
Se recolectaron 20g de suelo en cada parcela, se trasladó al Laboratorio la muestra y se colocó en un recipiente, se agregó 5 ml de agua oxigenada a 12 volúmenes. Se observó el efecto de la reacción de efervescencia y se clasificó en una escala de 1 al 5.
Toma de muestras de macro invertebrados
Para efectos de estudiar los macro invertebrados edáficos, se seleccionaron tres parcelas con manejo agroecológico, tres con manejo convencional (con uso de agroquímicos), y tres en un bosque de la zona (pinar). Para la recolección de estas muestras se utilizó el método TSBF (Tropical Soil Biology and Fertility) (Moreira et al. 2012), con agujeros de 25 cm de ancho X 25 cm de largo x 15 cm de profundidad, extrayendo un volumen total 0.009375 m³, equivalente a 9.375 litros de suelo en cada una de las tres sub muestras de cada parcela, se distribuyó la toma de muestras en “V” tratando que la distancia entre los sitios de muestreo fuese de 4 m. como mínimo. El suelo extraído se colocó en bandejas plásticas para la separación de los macro invertebrados edáficos presentes. Esto se hizo en el lugar de muestreo utilizando alcohol etílico al 70% como medio preservante de especímenes recolectados, y para las lombrices, se utilizó formalina al 5%.
Fase de laboratorio
Reconocimiento taxonómico de organismos
Esta actividad se realizó a nivel de órdenes y familias, observando las características morfológicas y consultando claves y descripciones taxonómicas (Borror et al. 1989) (Costa y Ide 2000).
Análisis estadístico
Se midieron la diversidad alfa y beta de las comunidades de macro invertebrados edáficos. Para el análisis de la diversidad alfa (Jost 2006), se determinaron los valores de la Entropía de Renyi para diferentes órdenes, construyendo el perfil de Renyi (Kindt y Coe 2005) en el que se pueden resumir los aspectos más importantes de la diversidad alfa: la riqueza de especies, la equidad de la distribución y la dominancia.
Análisis económico
Costos de producción e ingresos
Utilizando los datos económicos brindados por los productores, se calcularon para cada tratamiento en un área de 25 m² (área por mesa de cultivo), los costos de producción total, ingreso total e ingreso neto.
Relación beneficio/costo
Para determinar la rentabilidad de los tratamientos en estudio se realizó el análisis de beneficio/ costo, tomando por área de 25 m².
Resultados y Discusión
Determinación del coeficiente de manejo de la biodiversidad
Con los resultados de los indicadores se obtuvo para la finca agroecológica un coeficiente de 2.19 y para la finca convencional 0.58 (Cuadro 1). Clasificando a la finca agroecológica como: medianamente compleja y la finca convencional como: simplificada. Es decir que la finca agroecológica, aún no ha llegado a los parámetros deseados, establecidos en la metodología;
aunque tiene valores que se acercan hacia una reconversión de los sistemas agropecuarios y con una buena planificación e implementación de prácticas y actividades puede llegar a un valor óptimo para constituir un agroecosistema funcional, resilente a cambios y altamente productivo (Fig. 1).
Medición de la actividad microbiológica
La presencia de actividad microbiológica en la parcela agroecológica se encuentra alta y muy alta, en el sistema convencional se encuentra en valor medio (Cuadro 2), por lo que el manejo de la fertilidad puede influir en la cantidad de materia orgánica, además las parcelas agroecológicas tienen un adicionamiento constante de gallinaza y bocashi lo que ayuda a que la actividad microbiológica del suelo se incremente.
Análisis físico de suelo
La textura de las parcelas agroecológicas y convencionales resulto arcillosa y se considera que los valores de densidad críticos para el crecimiento de raíces de hortalizas son de <1.1. En el caso de las parcelas agroecológicas 1,2 y 3 fueron de 1.01, 0.91 y 1.02, respectivamente siendo menores a los valores críticos, lo que puede relacionarse con la presencia de las comunidades de macroinvertebrados en el suelo, para el caso de las parcelas convencional 1,2 y 3 los valores fueron 1.09, 1.01 y 0.72 que también se encuentran en valores óptimos para el crecimiento y desarrollo del sistema radicular de las plantas. En el caso de la infiltración la incorporación de materia orgánica y abono tipo bocashi favorecen a que existan suelos bien drenados y con un alto porcentaje de humedad y una porosidad excelente (Cuadro 3).
Figura 1. Resultado del diagnóstico de los componentes de diseño y manejo de los elementos de la biodiversidad en las fincas agroecológica y convencional.
Indicadores para determinar el coeficiente de manejo de la
biodiversidad agroecológica Finca convencional Finca
Diagnóstico de los diseños y manejos de los elementos de la
biodiversidad productiva (DMBPr) 1.96 0.26 Manejo y conservación del suelo (MCS) 3.11 0.22 Manejo y conservación del agua (MCA) 2.57 1.14 Manejo de las intervenciones sanitarias en los rubros productivos
(MISRPr) 1.71 0.14
Diagnóstico del manejo de la biota auxiliar (DMBAu) 2.05 0.23 Evaluación del estado de los elementos de la biodiversidad asociada
(EBAs) 1.75 1.50
Total 2.19 0.58
Cuadro 1. Indicadores para determinar el coeficiente de manejo de la biodiversidad.
Sistema Parcela Clasificación Presencia de actividad microbiológica Convencional 1 3 Media
Convencional 2 3 Media Convencional 3 3 Media Agroecológico 1 5 Muy alta Agroecológico 2 4 Alta Agroecológico 3 5 Muy alta
Cuadro 2. Resultados de la cantidad de actividad microbiológica en las parcelas agroecológica y convencional.
Cuadro 3. Parámetros físicos de los sistemas agroecológico y convencional.
Sistema Parcela Infiltración cm/h Densidad aparente g/cm3 Humedad % Pt % Agroecológico 1 15.7 1.01 63.24 62.02 Agroecológico 2 18.3 0.91 68.48 65.74 Agroecológico 3 26.7 1.02 62.62 61.65 Convencional 1 12.4 1.09 59.55 59.04 Convencional 2 19.7 1.01 63.73 62.02 Convencional 3 24.8 0.72 69.18 72.82
Análisis químicos de suelo
En los análisis químicos del suelo, los nutrientes principales de la parcela agroecológica 1 presentaron muy alta disponibilidad de estos con relación a los niveles críticos establecidos en los protocolos de Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA). En el caso de nitrógeno en la parcela agroecológica 1, el nivel encontrado es de 0.64% (Cuadro 4) un valor que es muy alto, cuyo equivalente es de 64 libras de nitrógeno por manzana. En el fósforo también se presentó un nivel muy alto el aporte es de 1598.29 libras por manzana y potasio con 3503.53 libras por manzana. La parcela agroecológica 2, los aportes de nitrógeno son de 49 libras por manzana, fósforo 850.29 libras por manzana y potasio 2532.07 libras por manzana. La parcela agroecológica 3, los aportes de nitrógeno son 58 libras por manzana, fósforo 216.65 libras por manzana y potasio 5591.15 libras por manzana. En las parcelas de la finca convencional 1,2 y 3 los aportes de nitrógeno fueron de 76, 65 y 70 libras por manzana respectivamente, siendo un poco más alto respecto a las parcelas agroecológicas. En el fósforo los valores fueron 588.03, 799.85 y 277.83 libras por manzana respectivamente, el cual es menor con respecto a la agroecológica y de igual manera el potasio con valores de 3497.97, 4140.50 y 1041.76 libras por manzana, respectivamente. Los valores un poco menores de fósforo y potasio de la parcela convencional, pueden considerase debidos a que la intensidad del cultivo es menor con relación a la agroecológica que es más intensiva en sus cultivos y con aplicaciones de abonos orgánicos (Cuadro 4). En relación a la materia orgánica los niveles que presenta el suelo de la finca agroecológica fueron muy altos, comparado con la convencional. El proceso de manejo que se da en las parcelas agroecológicas, hace que exista una acumulación significativa de materia orgánica en un promedio de 10.01%, considerado
dentro de la clasificación muy alta, sin embargo por el volteo constante de las camas de siembra y el ciclo corto de las hortalizas hace que haya una acumulación baja de nitrógeno (0.57%) en las parcelas agroecológicas a pesar que hay una incorporación constante de abonos tipo bocashi y residuos de cosecha, aspecto que para la convencional es un poco mayor (0.70%), porque el cultivo de repollo tiene un ciclo más largo y el laboreo es menos intensivo. En el análisis de micronutrientes (Cuadro 5) las parcelas agroecológicas y convencional presentaron valores mínimos, en el caso del Calcio se presentan valores un poco altos en las parcelas agroecológicas. Es importante desarrollar un monitoreo del comportamiento de estos nutrientes para determinar su extracción por los cultivos por la poca disponibilidad de estos elementos.
Considerando la información general de los suelos de la zona de Los Planes el pH presenta valores menores de cinco y se han clasificado como muy fuertemente acido. En las parcelas agroecológicas al menos dos de ellas presentan valores que superan el nivel mencionado que son de 5.2 y 5.9 para las parcelas 1 y 3 que los califica de fuertemente acido a moderadamente acido (Cuadro 6).
Análisis químico de abono tipo bocashi
Según los análisis químicos del bocashi que se emplea en la Cooperativa, está proporcionando por cada 100 lb de abono 2.10 lb de nitrógeno; 0.54 lb de fosforo (1.25 P2 S5); 4.32 lb de potasio, 0.35 lb de calcio y magnesio 0.092 lb (Cuadro 7).La cantidad de materia orgánica que aporta el bocashi por cada 100 lb se tiene un total de 29.96 lb de materia orgánica.
Macroinvertebrados edáficos
De los tres sistemas en estudio se recolectó un total de 1879 individuos que se agruparon en 15 Órdenes y 33 familias (Cuadro 8). Los cuales se distribuyeron de la siguiente manera por sistema en el agroecológico
se colectaron 1,186 (63.12%); en el convencional 364 (19.37%) y en el bosque 364 (17.51%).
Diversidad Alfa: Perfiles de Renyi
Partiendo de los datos de abundancia de las especies recolectadas se calcularon los perfiles de Renyi para cada una de las sub - muestras, utilizando el paquete Biodiversity R para Rcommander en el programa R 3.1.2 (R Core Team 2015).
En los valores del perfil de Renyi aplicados a los sistemas: bosque, agroecológico y convencional, al punto de inicio de la Figura 2 en el lado izquierdo se muestra la riqueza de especies, donde el valor más alto se encuentra en el bosque (A), seguido del convencional (B) y agroecológico (B), donde la riqueza es similar en ambos sistemas. Cuando el valor del perfil es 1 indica el número de especies igualmente abundantes que son necesarios para lograr el valor del índice de Shannon; el valor más alto se mantiene en el bosque (A) seguido del convencional (A) siendo estos estadísticamente similares y el agroecológico (B) tiene el valor más bajo y es diferente a los otros sistemas.
Sistema Parcela % N ppm P Rango ppm K Rango Materia % de Orgánica Agroecológico 1 64 0. 237.40 Muy alto 995.0 Muy alto 8.80 Agroecológico 2 49 0. 145.5 Muy alto 810.0 Muy alto 11.95 Agroecológico 3 58 0. 43.12 Muy alto 1,537.5 Muy alto 9.29
Convencional 1 76 0. 89.5 Muy alto 925.0 Muy alto 10.6 Convencional 2 65 0. 125.3 Muy alto 1,165.0 Muy alto 13.02 Convencional 3 70 0. 67.72 Muy alto 450.0 Muy alto 16.66
Cuadro 4. Resultado de análisis químico de macronutrientes de las parcelas agroecológicas, convencionales.
Sistema Parcela Fe ppm Rango Cu ppm Rango Mg ppm Rango Ca ppm Rango Agroecológico 1 ˂0.3 Muy bajo ˂0.2 Muy bajo 1.48 Alto 3,500 Alto Agroecológico 2 1.51 Bajo ˂0.2 Muy bajo 1.38 Muy Bajo 2,300 Alto Agroecológico 3 ˂0.3 Muy bajo ˂0.2 Muy bajo 1.53 Muy Bajo 3,000 Alto Convencional 1 0.25 Muy bajo ˂0.2 Muy bajo 1.13 Muy Bajo 1,720 Alto Convencional 2 ˂0.3 Muy bajo ˂0.2 Muy bajo 1.06 Muy Bajo 2,100 Alto Convencional 3 ˂0.3 Muy bajo ˂0.2 Muy bajo 1.24 Muy Bajo 2,000 Alto
Cuadro 5. Resultados de análisis químicos de micronutrientes de las parcelas agroecológicas y convencionales
Figura 2. Valores de los perfiles de Renyi, para los sistemas agroecológi-co, bosque y convencional.
Sistema Parcela pH Rango Agroecológico 1 5.2 Fuertemente acido Agroecológico 2 5.0 Muy fuertemente acido Agroecológico 3 5.9 Moderadamente acido
Convencional 1 5.1 Fuertemente acido Convencional 2 5.1 Fuertemente acido Convencional 3 4.5 Muy fuertemente acido
Abono N % ppm P ppm K Fe ppm ppm Cu ppm Mg ppm Ca materia % de
orgánica pH Rango
Bocashi 2.10 5,474.81 43,250 79.21 16.33 928 3,500 29.96 9.0 Extremadamente alcalino
Orden Familias Sistema Agroecológico Sistema convencional Sistema bosque Acarina N/I 0 3 6 Aranea N/I 1 0 2 Caracol N/I 0 0 1 Chillopoda N/I 16 48 18 Colembola N/I 2 1 1 Coleóptera Buprestidae 0 0 1 Carabidae 11 13 1 Coccinelidae 0 1 0 Curculionidae 2 1 13 Elateridae 3 5 2 Histeridae 0 0 1 Lampyridae 0 0 3 Scarabaeidae 8 2 2 Scolytidae 0 0 6 Scydmaenidae 0 0 5 Staphylinidae 394 33 32 Tenebrionidae 1 11 8 Diplopoda N/I 0 19 21 Diplura Japygidae 0 0 5 Diptera Phoridae 0 0 1 Tipulidae 1 2 9 Nematocera 0 2 1 N/I 4 1 1 Hemiptera Cydnidae 0 0 1 Aphididae 0 1 1 Reduviidae 7 1 0 Hymenoptera Diiapriidae 1 0 0 Formicidae 1 50 60 Isopoda N/I 0 0 3 Lepidóptera Pyralidae 0 0 1 Lumbricidae N/I 734 168 119 Chelonetida N/I 0 0 1 Symphyla N/I 3 0 0 Zoraptera N/I 0 2 0 TOTAL 1183 362 329
Cuadro 7. Resultado de análisis químico en abono tipo bocashi.
Al analizar la composición de comunidades de artrópodos edáficos mediante los valores obtenidos en el perfil de Renyi se tienen los siguientes resultados:
Riqueza
La riqueza de grupos taxonómicos en los sistemas evaluados presentó un valor superior en el bosque (p<0.05), y fue estadísticamente similar entre el convencional y el agroecológico (p>0.05). En el bosque la riqueza de grupos taxonómicos fue de 31, seguido del convencional con 19 grupos taxonómicos y finalmente el valor más bajo de riqueza es del agroecológico con 16. Lo anterior significa que la muestra cuyo perfil presenta valores más altos, es decir el bosque es más diverso en cuanto a los grupos taxonomicos.
Indice de Shannon
A medida que el índice de Shannon aumenta la diversidad también aumenta, por tanto, en los sistemas se analizó la diversidad de macroinvertebrados edáficos, fue mayor en el bosque, seguido por el convencional y finalmente el agroecológico (Cuadro 9). El número equivalente de familias de organismos edáficos es menor en el sistema agroecológico con un valor de 2.53 porque estuvo altamente dominado por Lumbricidae, mientras que el sistema convencional con 6.06 estuvo más cerca del sistema bosque con 9.66 (Fig. 3).
Sistema Riqueza de grupos taxonómicos Índice de Shannon Número Equivalente de familias de organismos edáficos Equidad Agroecológico 16 0.929121602 2.53228385 0.61888702
Convencional 19 1.803243892 6.06930373 0.46153846 Bosque 31 2.268006625 9.66012536 0.36170213
Cuadro 9. Valores de biodiversidad calculados a partir de los perfiles de Renyi, en los sistemas agroecológico, convencional y bosque. Dominancia
El sistema agroecológico estuvo altamente dominado con 61.88% seguido del convencional con 46.15% y finalmente el bosque con 36.17%, por tanto el bosque es el sistema más equitativo, en nivel intermedio se ubica el sistema convencional y el menos equitativo es el agroecológico. La alta dominancia se debe principalmente a un grupo taxonómico preciso: la familia Lumbricidae. Se analizó el efecto del sistema en la abundancia de estos invertebrados como variable respuesta; observándose que no hubo diferencia en cuanto a su abundancia dentro de las parcelas muestreadas pertenecientes a los sistemas agroecológico, convencional y bosque (p=0.3386).
Utilizando el mismo modelo, tampoco se encontró diferencia estadísticamente significativa entre los sistemas evaluados con respecto a la abundancia de Staphylinidae (p=0.2998); aunque el número de individuos fue mayor en el sistema agroecológico con 394 en comparación con el sistema convencional con 33 y sistema bosque con 32.
Rangos de abundancia
En el sistema agroecológico las especies más dominantes fueron: Lumbricidae con 734 individuos (61.88%), Staphylinidae 391 (32.96 %) y Chillopoda 16 (1.34 %). En el sistema convencional las especies más dominantes son: Lumbricidae con 168 (46.15 %), Formicidae con 50 (13.73%), y Staphylinidae 33 (9.06%). En el bosque las especies más dominantes: Lumbricidae con 119 (36.17%), Formicidae con 60 (18.33%) y Chillopoda 18 (5.47%) (Fig. 4).
La familia Lumbricidae en los sistemas agroecológico, convencional y bosque es el grupo taxonómico común y se mantuvo como especie dominante en ellos aunque con variaciones importantes de abundancia de individuos. Las parcelas agroecológicas con 754, convencional con 168 y bosque con 119. Benzing (2001), realizó un estudio para comparar las poblaciones de lombrices en agricultura orgánica y convencional, encontrando que su presencia en los sistemas no tiene diferencia significativa estadísticamente; sin embargo el número de lombrices/m², fue mayor en agricultura orgánica.
Figura 3. Número equivalente de familias de organismos edáficos por sistema agroecológico, convencional y bosque.
Rango de grupos taxonómicos Lumbricidae Staphylinidae Abundancia 0 0 5 A 10 15 20 25 30 35 200 400 600 Chillopoda
Rango de grupos taxonómicos
Lumbricidae Formicidae Staphylinidae Abundancia 0 0 5 B 10 15 20 25 30 35 40 60 80 100 120 20
Rango de grupos taxonómicos
Lumbricidae Formicidae Abundancia C 0 5 10 15 20 25 30 35 80 100 120
Figura 4. Rangos de abundancia de grupos taxonómicos en los sistemas A) Agroecológico, B) Convencional y C) Bosque.
Este caso puede relacionarse con el presente estudio, ya que no se encontraron diferencias estadísticas significativas de abundancia entre sistemas, solo un número mayor de individuos en el sistema agroecológico comparado con el convencional y bosque, ya que en los sistemas convencional y agroecológico tienen la misma fuente de adición de materia orgánica (bocashi y gallinaza), y el bosque de pino tiene alta cantidad de otra fuente de materia orgánica (hojarasca) disponible. La actividad directa de las lombrices aumenta significativamente la mineralización del carbono y nitrógeno en el sustrato, y tales efectos son proporcionales a la densidad de lombrices (Aira y Domínguez. 2008). Otros autores han encontrado respuestas similares en organismos detritívoros involucrados en la descomposición de la materia orgánica (Domínguez et al .2004).
La familia Staphylinidae fue común en los sistemas agroecológico y convencional como un grupo taxonómico dominante en el sistema. Chamorro (2001), describe como la presencia de los
Staphylinidae en el suelo deriva en la trasformación de residuos biodegradables, especialmente de materia orgánica depositada sobre la superficie; por tanto la presencia de estos que puede corresponder que hay un constante adicionamiento de abonos orgánicos (bochashi y gallinaza) en los tratamientos y su presencia puede estar relacionada con la adición de estos.
La familia Formicidae se encontró como tercer grupo taxonómico dominante en los sistemas convencionales y bosque, sin encontrarse en el sistema agroecológico. Esta familia altamente sensible a la alteración y perdida de la cubierta vegetal, así como cambios en la materia orgánica del agro ecosistema (Caicedo y Sánchez 2011) uno de estos cambios fue que al estudiar la diversidad de hormigas en cafetales de sol y sombra otros autores han encontrado que en el bosque con sombra hay grupos más diversos de hormigas que en cafetales con menos sombra (Rivera y Armbrecht 2005). Para este estudio se puede proponer que la ausencia de
esta familia en el sistema agroecológico puede estar relacionada con el laboreo que se da en las parcelas, pues hay un volteo constante de la cama de siembra que afecta el agroecosistema y factores como la falta de sombra, entre otros. Finalmente los Chillopoda se encuentran compartidos como especies dominantes entre el sistema bosque y agroecológico; estos son depredadores generalistas, mantienen limitadas las poblaciones de muchos otros artrópodos (Curpul y Bueno 2015) y probablemente estén depredando especies en común entre los sistemas.
Diversidad beta
El análisis de componente principal (CP) (Fig. 5), explica el 45% de la varianza y separa los sistemas el agroecológico 1 y 2 que se localizaron a la izquierda y se caracterizaron por presentar alta dominancia de Lumbricidae, con número de grupos taxonómicos similares, en la parte central el convencional 2 presento un número bajo de grupos taxonómicos presentes probablemente esto se deba a que al momento del muestreo se realizaba la adición de