• No se han encontrado resultados

Maricas y sus amigas entre revoluciones

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "Maricas y sus amigas entre revoluciones"

Copied!
36
0
0

Texto completo

(1)
(2)

Maricas y sus amigas

entre revoluciones

(3)

6

Larry Mitchell nació en 1938 en Muncie, Indiana (Estados Unidos)

y murió de cáncer en 2012 en Ithaca, Nueva York. Es autor de varias obras de ficción que indagan en la construcción de las formas de vida queer y las políticas radicales en los barrios del Lower East Side y East Village de Nueva York en los años ochenta y noventa. Mitchell fue el fundador de Calamus Books, una de las primeras editoriales dedicadas a la literatura gay, y junto a Felice Picano y Terry Helbing cofundador en 1981 de la editorial Gay Presses of New York. Mitchell se doctoró en Sociología por la Universidad de Columbia de Nueva York y fue profesor en el College of Staten Island durante 25 años.

Además de Maricas y sus amigas entre revoluciones publicado origi-

nalmente por Calamus Books, (1977), es también autor de las novelas

The Terminal Bar, (Calamus Books, 1982), In Heat (Gay Presses, 1986), My Life as a Mole and Five Other Stories (Calamus Books, 1988), ga-

nadora del Premio Literario de la Asociación Lambda, y Acid Snow

(Calamus Books, 1993). Ayudó en la formación de múltiples comunas,

entre ellas una ubicada en Staten Island que escribió colectivamente

el libro Great Gay in the Morning !: One Group’s Approach to Communal

Living and Sexual Politics (Times Change Press, 1972) y de la comuna

Lavender Hill, situada en las afueras de Ithaca, que ha sido objeto de

un documental de Austin Brunn en 2013.

(4)

Fotografía: Ned Asta, tomada en Truro, en el Cabo Cod de Massachusetts7

(5)

8

Ned Asta, natural de Brooklyn, Nueva York (Estados Unidos), ha sido

miembro del Moosewood Restaurant Collective de Ithaca, Nueva

York, desde 1980, y fue cofundadora de la comuna Lavender Hill. A

finales de los años setenta Asta fue integrante del grupo dramático

Hot Peaches, un colectivo queer radicado en la ciudad de Nueva York,

y más tarde cofundaría en Ithaca, junto a Andi Gladstone, la Alianza

del Cáncer de Mama (Ithaca Breast Cancer Alliance). Su hijo Tazio

nació en 1988 y desde entonces continúa aprendiendo de él.

(6)

9 Fotografía: RJ Eldrige

(7)

10

(8)

Maricas y sus amigas entre revoluciones

Texto de Larry Mitchell Ilustraciones de Ned Asta Traducción y prólogo de

Jesús Alcaide y Jonathan Snyder

(9)

Autoría textos Larry Mitchell Autoría ilustraciones Ned Asta Traducción y prólogo Jesús Alcaide y Jonathan Snyder

Corrección Fernando Quincoces Diseño de colección Rosa Llop Impresión Gráficas Iratxe Printed in Spain Edición consonni C/ Conde Mirasol 13-LJ1D 48003 Bilbao www.consonni.org Primera edición en español:

julio de 2021, Bilbao ISBN: 978-84-16205-76-9 Depósito legal: BI 01115-2021

Edición original: The Faggots and Their Friends Between Revolutions publicada por primera vez en 1977 por Calamus Books y reeditada en 2019 por Nightboat Books

© 1977 by Larry Mitchell and Ned Asta

© de la traducción y prólogo, Jesús Alcaide y Jonathan Snyder, 2021

© de esta edición, consonni ediciones S. Coop.

Peq., 2021

consonni es una editorial con un espacio cultural independiente en el barrio bilbaíno de San Fran- cisco. Desde 1996 producimos cultura crítica y en la actualidad apostamos por la palabra escrita y también susurrada, oída, silenciada, declamada;

la palabra hecha acción, hecha cuerpo. Desde el campo expandido del arte, la literatura, la radio y la educación, ambicionamos afectar el mundo que habitamos y afectarnos por él.

(10)
(11)
(12)

Índice

Prólogo 17 Primera parte 27 Así son las cosas Segunda parte 83 La energía de la opresión

(13)

16

(14)

17

Prólogo

de Jesús Alcaide y Jonathan Snyder

Faeries de Norteamérica, Pájaros de la Habana, Jotos de Méjico, Sarasas de Cádiz, Ápios de Sevilla,

Cancos de Madrid, Floras de Alicante, Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!

—Federico García Lorca, Oda a Walt Whitman (1930)

Cuando era chaval los otros chicos le llamaban mariquita.

Con más años los otros chicos le llamaban maricón.

Siendo joven los otros jóvenes le llamaban loca.

Al caminar por la zona de los hombres de la ciudad devastada, los hombres le llamaban queer.

—Larry Mitchell, Maricas y sus amigas entre revoluciones (1977)

(15)

18

El atractivo de esta fábula radica en sus imperfecciones. Nos invita a entrar en un mundo utópico donde no todo tiene que salir siempre bien, donde la felicidad no es un imperativo, donde el fracaso es episódico y solo parte de una historia de liberación más dilatada en el tiempo. Un suspiro. Se trata de un mundo en que la opresión del Imperio de Ramrod, gobernado por adinerados hombres blancos, exige que sus habitantes se cuiden las unas a las otras en tribu y, más allá, en comunidad. Pero, a la vez, desde las mismas grietas de esta utopía imperfecta, surge un manual de supervivencia y resistencia vital, un repertorio de desobediencias populares en forma de fábulas, ritos, fiestas y teatro revolucionario. De jardinería, adoquines, alas de hada y lamé dorado.

Esta fábula marica nos sitúa en un mundo donde aún no existía la terminología LGTBIQ+ que hoy en día conocemos. La edición original de The Faggots and Their Friends Between Revolutions de Larry Mitchell, en 1977, fue posiblemente la primera vez que la palabra «maricas» (faggots) aparecía en el título de una obra publicada en inglés. Según cuenta Mitchell en el epílogo, varias editoriales rechazaron el manuscrito hasta que decidió publicarlo, con ilustraciones de Ned Asta, en el sello de Calamus Books, una editorial creada por él mismo dedicada a temáticas gay y lesbiana.

Desde entonces, Maricas y sus amigas entre revoluciones se ha convertido en una obra de culto underground, que ha circulado entre los lectores en formato libro o en fotocopias a la manera de un fanzine, durante más de cuarenta años. Este hecho nos recuer- da que el momento presente es, como decíamos, solo un episodio más dentro de una narrativa de liberación más extensa. El propio título hace uso de una de las armas de contraataque más potentes y liberadoras que maricas y sus amigas han empleado durante décadas: reapropiarse de las palabras despectivas e hirientes con que se los insulta —maricón, queer, bollo, loca, etc.— resignificán- dolas como signo de identidad propia y, además, como prueba de

(16)

19

un compromiso político con la memoria de la violencia sufrida, encaminada a la superación y la autodeterminación. Darle la vuel- ta a la vergüenza para convertirla en poder.

Maricas y sus amigas entre revoluciones surge tras la estela del movimiento de liberación gay en Estados Unidos, en el que la revuelta de Stonewall de 1969 fue síntoma y detonante de un importante cambio cultural contra la discriminación social y po- licial, y que marcó los inicios de la lucha por el reconocimiento de los derechos a la dignidad y el valor como seres humanos. En esta vena contracultural de la década de los setenta, la experi- mentación se valoraba como vía y método de liberación, es decir, aportando una mirada positiva hacia la experimentación sexual, corporal y política, entendidas estas como herramientas revolu- cionarias y prácticas emancipadoras. Vivir en comuna suponía no solo un rechazo hacia la familia heteropatriarcal como unidad reproductiva de la sociedad, sino también como una manera de experimentar nuevas formas de amar, convivir y construir afectos en lo colectivo.

En este contexto, las contraculturas de los años setenta se desa- rrollaron, en parte, apoyándose en visiones utópicas de este cam- bio social que proponía, entre otras luchas afines, la aceptación de identidades diversas, la neutralidad de género y el compromiso ecologista con otro mundo posible. Documento de un momento de cambio histórico, tal y como fueron las transformaciones que sacudieron los modelos de vida en estos años, el presente texto nace de las experiencias de Mitchell y la propia Asta en la comuna queer de Lavender Hill, establecida en 1973 en una finca en Ithaca, Nueva York. Allí, experimentaron con otras formas de vivir en colectivo, tratando de quebrantar la monolítica visión de la familia heterosexual biológica y apostando, en su lugar, por los nuevos modelos de convivencia que surgiesen tras la construcción de una alternativa afectiva.

(17)

20

El texto de Larry Mitchell y las ilustraciones de Ned Asta par- ticipan de este imaginario utópico. Lejos de imitar el formato del cuento infantil que, según el propio autor, le sirvió de inspiración original, Maricas y sus amigas subvierte este género literario y lo pervierte para un público adulto. Tomando préstamos de varios géneros, presenta un catálogo de tácticas de desobediencia bajo la apariencia de una fábula poblada por personajes coloridos que viven en constante rebelión contra el mundo gris y opresor de los hombres. Un canto a la celebración de la vida en común, una fic- ción utópica para construir todas aquellas revoluciones que están por venir, un manifiesto revolucionario y extravagante que nace del calor humano y la acción radical. Tratándose de un texto ma- rica militante, no podía ser de otra manera.

Reinas, locas que guardan llaves, mujeres que aman a mujeres, maricas del campo y de la ciudad devastada por los hombres. Los ambiguos personajes que habitan el Imperio de Ramrod, y que desafían a menudo las categorías rígidas de género y sexualidad, nos recuerdan que, aunque la estructura de dominación no oprima a todas las personas por igual, la liberación de todas depende de una respuesta coordinada y coral, de una puesta en común de las acciones a seguir. Requiere de un escenario compartido. En pa- labras del autor Larry Mitchell, «todas hacen falta para hacer la revolución». O quizá deberíamos decir las revoluciones. Cuando Mitchell habla de las reinas incendiando la calle, sin duda alguna, hace referencia a la revuelta de Stonewall y a los primeros tiempos de la posterior manifestación del orgullo gay. Pensar esta obra es también hacerlo en plural, atendiendo a unas revoluciones inaca- badas que, vistas desde el momento actual, nos llevan a reflexionar sobre cómo las luchas de los feminismos, los movimientos por la diversidad sexual, los movimientos raciales y todas esas luchas que han venido configurando el panorama social de los últimos setenta años dependen unas de otras, convergen y se cruzan.

(18)

21

En el texto se emplean algunos términos, como las hadas (fai- ries) o los hombres queer, que han tenido otros usos, diferentes y diversos, a lo largo del tiempo. Tal vez estas hadas nos recuerden a la historia clandestina de los faeries de Nueva York, tal como Federico García Lorca los nombra en su invocación a los maricas del mundo de la Oda a Walt Whitman. Puede ser que, también, la comunidad de las hadas nos haga pensar en lo que, con poste- rioridad a la publicación de Maricas y sus amigas, serían grupos como los Radical faeries, o los colectivos queer que rechazan la asimilación gay al modelo heterosexual. Desde la perspectiva actual, el término queer adquiere un sentido muy diferente al que tiene en el texto de Mitchell. Queer entendido como extraño, diferente, inclasificable, marica; pero no en el sentido político, antiasimilacionalista y no-identitario, que movimientos como Queer Nation pusieron en marcha en los años noventa, con sus pancartas y cánticos, «We’re here, we’re queer»; y que son deudo- res de un nuevo activismo, el que ACT UP (Coalición del sida para desatar el poder) inició en la década anterior, y de sus prácticas de desobediencia civil.

Si Larry Mitchell hubiera escrito esta historia en la actualidad, tal vez habría elegido el pronombre elle para el personaje de Rayo de Luna durante su transición, tal vez lo habría empleado con otros personajes también. No podemos saberlo. Al traducir el texto, consideramos la posibilidad de actualizar el lenguaje y hablar de Maricas y sus amigues, pero preferimos no adoptar la terminología inclusiva actual, conscientes del efecto que podría ocasionar en los lectores. En cuanto a nosotros, la elección de no emplear lenguaje inclusivo en la traducción parte de la necesidad de ver el texto original —con todas sus ambigüedades— dentro de un contexto histórico concreto, colocándolo frente a otro que está situado históricamente también y que es el momento pre- sente de nuestra lectura.

(19)

22

Para la revolución no hacen falta armas. Ni siquiera dinero. De hecho, ni tan siquiera es necesario vencer. Aprendemos de los fraca- sos. Ponemos nuestros cuerpos. Somos muchas y diversas. El porvenir siempre está por construir. Siempre hay revoluciones por hacer. En el momento de acabar este prólogo, nos llegan al móvil las imágenes de tres artistas no-binarias haciendo voguing frente al despliegue de la policía en las manifestaciones de Bogotá. La no permanencia de sus gestos nos hace pensar en la forma en que se han construido nuestras genealogías y nuestras historias. Invisibles, transitorias, esquivas. La lucha contra el capitalismo no se hace desde la guerra. Esa es la estra- tegia que usan los hombres de color gris. Será mejor pensar en cómo activarla desde la superficie de nuestros cuerpos cubiertos de sudor y purpurina. Desde una diversidad que rompa contra la monotonía binaria y sombría que nos imponen las políticas de la identificación.

Pensar las políticas del estilo como trascendencia. «Más se aprende de vestirse con falda un solo día que con traje toda una vida». Bailar las re- voluciones y hacerlas todas unidas. «Empezará a surgir un nuevo baile.

En ese momento las terceras revoluciones nos englobarán a todas».

Agradecimientos

Queremos agradecer a Ned Asta, David Caron, Maribel García, Ce- celia Lawless, Martí Manen, Gabrielle Mangeri, Jacopo Miliani, Nie- ves Pulido y Fernando Quincoces. A la productora de arte contempo- ráneo consonni, en especial a María Mur Dean, Munts Brunet, María Macía y Marta Alonso-Buenaposada del Hoyo, y a la editorial Night- boat Books, en particular a Stephen Motika.

A l*s maricas y a sus amigas que estuvieron allí y ayudaron a que esto ocurriese

y a todas las revoluciones que aún quedan por hacer.

(20)
(21)
(22)

Primera parte

Así son las cosas

(23)
(24)

27

Porque nadie es perfecto, porque nadie es libre.

—Blues for Mama (Nina Simone)

(25)
(26)

29

Brindemos por los viejos maricas, que estuvieron allí y ayudaron a que esto ocurriese tan solo por haber estado allí.

(27)

30

Ha pasado mucho tiempo desde las últimas revoluciones, y los ma- ricas y sus amigas todavía no son libres.

(28)

31

Las primeras revoluciones destruyeron las grandes culturas de las mujeres. Una vez hubieron triunfado los hombres, todo aquello que les resultaba ajeno se consideraba inferior a ellos y, por tan- to, merecía el abuso o el desprecio o la extinción. Las historias de esa época relatan acciones heroicas, derrotas terroríficas o esperas silenciosas. Las historias que se cuentan de esta época hacen llorar a los maricas y a sus amigas.

Las segundas revoluciones hicieron que muchas personas fueran menos pobres que antes, e hicieron muy ricos a un pequeño colec- tivo de hombres sin color. Con ingenio y picardía, los maricas y sus amigas pueden vivir en estos tiempos, algunos cómodamente y otros en rebelión. A los hombres les sigue fascinando el saqueo y la des- trucción. A los hombres se los engaña fácilmente, gracias a lo cual los maricas y sus amigas tienen casi suficiente para comer y bastante tiempo para pensar en lo que significa estar vivo, mientras dan ya comienzo las terceras revoluciones.

(29)

32

Los maricas y sus amigas viven ahora en Ramrod*. El líder de Ramrod es Warren-y-su-Follapalo. Es el dirigente de Ramrod por ser el hombre más paranoico y por tanto el más despiadado del país.

Warren quiere saber quién es el líder de los maricas para razonar con él. Pero los maricas no tienen ningún líder. Solamente tienen héroes muertos.

Ramrod es conocido entre sus vecinos por la ferocidad de sus armas y la irritabilidad de sus líderes. Para apoyar su violencia los hombres ricos sin color que son los dueños de Ramrod mandan a sus recaudadores de impuestos a robar lo que las personas ganan con su trabajo: mandan a sus hombres de mirada esquiva para ven- derles máquinas que no funcionan y una seguridad falsa de la que no se pueden fiar. Mandan a sus esbirros y matones a arrebatar a las personas su paz y tranquilidad. Cuanto más pueden robar, sustraer o vender a las personas, más violencia pueden comprar los hombres ricos sin color.

Ramrod es conocido entre sus vecinos por sus rebuscadísimas formas de violencia y su afán de ejercerla.

* (N. de T.) El nombre Ramrod tiene connotaciones fálicas. Literalmente significa

«pistón» o «baqueta», pero también «capataz» o «jefe», y transmite la imagen de un país donde el patriarcado reina por la fuerza.

(30)

33

Los maricas y sus amigas siempre viven mejor durante la caída de los imperios. Dado que los hombres siempre están construyendo tantos imperios como les es posible, siempre hay alguno que está cayendo y de este modo los maricas y sus amigas tienen adonde ir.

Cuando cae un imperio los hombres están tan ocupados oponién- dose a las rebeliones en otros lugares y buscando las razones por las que están en esta situación que no tienen tiempo para vigilar en casa a los maricas y a sus amigas. El pueblo, cansado de escu- char exclusivamente noticias de derrotas extranjeras, concede a los maricas cierto margen de juego. Eso los entretiene. Los hombres, desesperados por la ingratitud de los extranjeros y por el declive de su fortuna en casa, se descuidan y dejan jugar a los maricas. Cuando el imperio ha desaparecido deben encontrar las causas del presente mal. Y a menudo los elegidos son los maricas y sus amigas, juntos con otros. Vuelven entonces los malos tiempos y los maricas y sus amigas se esfuman.

(31)

34

Ramrod tiene un imperio. Aunque es suyo desde hace poco, se en- cuentra ya en un estado descuidado y lastimoso. Los maricas y sus amigas pueden ver, oír y sentir a diario cómo se desintegra el im- perio Ramrod mientras los hombres pierden cada vez más aquello que de entrada nunca poseyeron.

(32)

35

Cuando las cosas están relajadas es posible distinguir a los maricas de los hombres. Los hombres visten de gris y los maricas visten de todos los demás colores. Cuando las cosas están tensas los maricas guardan en el armario todos los demás colores —algo que solo sa- ben los maricas— y así vuelven a esfumarse en el color gris de los hombres y esperan.

(33)

Traducción y prólogo

Jesús Alcaide es curador, crítico de arte e investigador independiente. Es autor de la edición crítica de Pepe Es- paliú. La imposible verdad. Textos 1987- 1993 (La Bella Varsovia, 2018) y coautor con Montserrat Rodríguez Garzo de Los Nombres del Padre. En torno a Pepe Es- paliú (Brumaria, 2015), dos monografías, entre otras, que recogen sus investi- gaciones sobre la obra Pepe Espaliú y las relaciones entre práctica artística, performatividad y VIH/sida. Entre las exposiciones que ha comisariado cabe destacar Agustín Parejo School (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevi- lla, 2016), Itziar Okariz. Una construcción, es decir, una jerarquía… (Centro de Arte Dos de Mayo, Móstoles, Madrid, 2017), Pepe Espaliú−Juan Muñoz. Correspon- dencias (Sala Verónicas, Murcia, 2019), Vivir-juntos. Una puesta en común de las distancias (Centro de Creación Contem- poránea de Andalucía, Córdoba, 2021) y Retrato(s) de un artista (Centro de Arte Pepe Espaliú, Córdoba, 2021). Ha cola- borado mediante acciones, conferen- cias y talleres con instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), Museu d’Art Contem- porani de Barcelona (MACBA), IInstitut Valencià d’ Art Modern (IVAM), Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M), Centro An- daluz de Arte Contemporáneo (CAAC) y Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A). Entre 2010 y 2011 fue director del Instituto Experimental para la Cultura y las Artes en Sevilla (I+CAS) y entre 2014 y 2016 codirigió el espacio de arte independiente Combo en Cór- doba, junto a Javier Orcaray y Gabrielle Mangeri.

Jonathan Snyder es investigador y profesor en Madrid (España), donde imparte clases de Estudios Literarios y Culturales en la Boston University y las Universidades de California (UCEAP) en ACCENT International. Doctorado por el Departamento de Lenguas y Literaturas Románicas en la Universidad de Michi- gan en Ann Arbor (Estados Unidos), es autor de Poetics of Opposition in Con- temporary Spain: Politics and the Work of Urban Culture (Palgrave Macmillan, 2015) y de la edición en español, Poéti- cas de la oposición. Política y obra cultu- ral en la España actual (Brumaria, 2018).

Ha publicado varios textos sobre la pro- ducción cultural contemporánea, entre otros «Making oppositional means: The illustrated zine literature of queer activist groups in Spain, 1970s to the present»

(2020), «Practices of oppositional lite- racy in the 15M movement in Madrid»

(2019), «Percepciones de la crisis en El último verano, del colectivo NOPHOTO»

(2017),«Ghostly subjectivities: Photogra- phy, spectral identities, and the tempo- rality of La Movida» (2013) y «Encounters with the unsightly: Reading (AIDS) history, photography, and the obscene» (2011) con Patricia Keller como coautora.

(34)

157

Otros títulos de la colección

La colección

El origen del mundo rastrea otras formas de pensar, sen-

tir y representar la vida. Resignificamos el título del conocido cuadro de Courbet desde una mirada feminista e irónica, para ahondar en la relación entre ciencia, economía, cultura y territorio. Literatura que es- pecula, ficciona y disecciona realidades. Sumergidas en la turbulencia, amplificamos ideas contagiosas y activamos teorías del comienzo.

Grupo asesor

Esta colección se gestó inesperadamente en una comida de cumpleaños de una amiga, a partir de la insistencia por traducir y publicar otras voces. Fieles a este espíritu original, conformamos un grupo asesor en contenidos. No un reducido comité de expertos, sino una muestra de la comunidad amplia y diversa a la que apelamos. Conformamos así una sociedad no secreta con la que compartir conocimientos, a la que escuchamos propuestas. Algunas se publican en esta colección o saltan a otra, algunas se quedan en la recámara, otras no serán. Queremos visibilizar este apoyo y asesoramiento generoso y muchas veces informal, que muchas de vosotras nos vais proporcionando.

Entre otras inspiraciones, en 2021 este grupo flexible que nos ha propuesto contenidos ha estado principalmente compuesto por:

Ixiar Rozas, Maielis González, Leire Milikua, Helen Torres, Maria Ptqk, Blanca de la Torre, Teresa López-Pellisa, Elisa McCausland, Rosa Casado, Pikara Magazine, Arantxa Mendiharat, Arrate Hidalgo, María Navarro, Remedios Vincent, Daniel García Andújar, Verónica Gerber Bicecci, Iván de la Nuez, Alicia Kopf, Maria Colera, Cabello/Carceller, Cristina Ramos González, Rosa Llop, Claudio Iglesias, Constantino Bértolo, Tamara Tenenbaum, Tania Pleitez, Marta Rebón, Rakel Esparza, Lilian Fernández Hall, Mariano Villarreal, Jorge Carrión, Beñat Sarasola, Katixa Agirre, Goizalde Landabaso,

Uxue Alberdi, Carlos Almela, Txani Rodríguez…

La publicación de este libro ha sido sugerida por Jesús Alcaide y Jonathan Snyder.

www. consonni.org

Producimos y editamos cultura crítica

(35)

160

El origen del mundo

Maricas y sus amigas entre revoluciones, con textos de Larry Mitchell e ilustraciones de Ned Asta, se terminó de imprimir el 7 de julio de 2021 en Gráficas Iratxe, Orkoien, Navarra, en el aniversario del nacimiento de Joseph Marie Jacquard (1752), un tejedor y comerciante francés, conocido por crear el primer telar programable con tar- jetas perforadas que revolucionó la industria textil; del médico y botánico austríaco y ruso Wilibald Swibert Jo- seph Gottlieb von Besser (1784), que estudió y describió varias especies de orquídeas; de la novelista francesa Marguerite Audoux (1863), que escribió la novela Marie Claire; del novelista alemán Lion Feuchtwanger (1884), que luchó contra el partido nazi y el régimen fascista;

del pintor ruso y francés Marc Chagall (1887); del director de cine George Cukor (1899), que además de grandes películas como Ha nacido una estrella y Ricas y famosas, incomodó a quienes se quisieron molestar en Hollywood con su abierta y no armarizada homosexualidad, entre

otras muchas activadoras de comienzos.

(36)

Referencias

Documento similar

La coalición Herri Batasuna, tras el bache sufrido en 1980, en que pierde 35.000 votos respecto a las elecciones provinciales de abril de 1979, recupera en estos dos últimos años

Industrial concentrado Industrial disperso Agrícola-Secano Agrícola-Regadío Otros usos rurales Forestal. Infraestructuras: carreteras Infraestructuras: ferrocarriles

[r]

beralidades piadosas de esta envidiable R eyna, que fué grande, no para nuestra miseria, como el insolente Difilo.. Pedro Crisd- logo que est in cwlis

y para evitarla cede una parte de su asignación mensual con destino á rep¡a- rar y continuar esta obra magestuosa, logrando con gran satisfacción suya

La vida real, no obstante, proporciona la certidumbre de que, en multitud de ocasiones, el interés de cada uno se satisface con el concurso propio y de otro u otros portadores

o esperar la resolución expresa" (artículo 94 de la Ley de procedimiento administrativo). Luego si opta por esperar la resolución expresa, todo queda supeditado a que se

El Acuerdo de 12 de febrero de 2018, de la Comisión del Distrito Único Universitario de Andalucía, por el que establece el procedimiento de admisión para el curso