• No se han encontrado resultados

INCENDIOS FORESTALES Y AGRÍCOLAS Y EL CONVENIO DE ESTOCOLMO 1

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "INCENDIOS FORESTALES Y AGRÍCOLAS Y EL CONVENIO DE ESTOCOLMO 1"

Copied!
13
0
0

Texto completo

(1)

INCENDIOS FORESTALES Y AGRÍCOLAS Y EL CONVENIO DE

ESTOCOLMO

1

Contenido

Introducción _____________________________________________________________________ 2 Dimensión de los incendios forestales y agrícolas en México ______________________________ 3 Causas de los incendios ____________________________________________________________________ 4 Número de incendios y superficie afectada _____________________________________________________ 5 Emisiones de dioxinas y furanos en incendios forestales y agrícolas ________________________ 7 Incendios forestales _______________________________________________________________________ 7 Incendios agrícolas _______________________________________________________________________ 8 Prevención de incendios forestales y participación social ________________________________ 11 El papel del fuego _______________________________________________________________________ 11 Control del material combustible ___________________________________________________________ 11 Niveles secundarios de control _____________________________________________________________ 12 Norma Oficial Mexicana que regula el uso del fuego en terrenos forestales y agropecuarios _____________ 12 Perspectivas _____________________________________________________________________ 13

1

Este documento elaborado por Cristina Cortinas de Nava, Coordinadora Nacional Técnica del Proyecto para Habilitar a México a formular el Plan Nacional de Implementación (PNI) para dar cumplimiento al Convenio de Estocolmo, no constituye una opinión oficial y es solo la responsabilidad de la autora.

(2)

Introducción

Aún cuando en el anexo C del Convenio de Estocolmo no se citan específicamente como fuentes de liberación de contaminantes orgánicos persistentes (COPs) a los incendios forestales y agrícolas (pero sí a las instalaciones de combustión de madera u otros combustibles de biomasa), en México estas dos fuentes pudieran contribuir con del 8% y del 14% de las emisiones de dioxinas y furanos (PCDD y PCDF), respectivamente. Lo anterior es lo que deriva del estudio realizado por el Centro Nacional de Investigación y Capacitación Ambiental (CENICA), de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para integrar un inventario preliminar de fuentes y de emisiones de COPs, utilizando la metodología del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)2 (ver cuadro y figura siguiente).

Emisión de PCDD/F en México por cada actividad durante el año 2000 (Método PNUMA)

Actividad Emisión

(g TEQ) %

Incendios forestales 260.59 8.29

Incendios agrícolas 442.96 14.09

Incineración de Residuos Biológico-Infecciosos 33.61 1.07

Incineración de Residuos Industriales 724.98 23.06

Quema doméstica de basura 666.90 21.21

Incendios en depósitos a cielo abierto 824.82 26.23

Quema de biogas 0.005 0.00

Quema incontrolada de llantas 0.256 0.01

Industria de producción de ladrillos 0.887 0.03

Industria Cementera 4.18 0.13

Industria Metalúrgica 180.97 5.76

Industria de pulpa y papel 1.34 0.04

Industria de producción de VCM/PVC 2.66 0.08 TOTAL 3,144 100.00 Fuente: CENICA/NE/SEMARNAP. 2000 2 TOOLKIT-PNUMA.

(3)

Distribución de la emisión de PCDD/F en México en el año 2000 Industria Metalúrgica Industria Cementera Quema de biogas Quema de llantas Ladrilleras Quema dom. de basura Incineración de Residuos Industriales Incineración de Residuos Biol.-Infecc. Incendios Agrícolas Incendios Forestales Pulpa y papel PVC-VCM Incendios en depósitos a cielo abierto

Por lo antes expuesto, se anticipa la necesidad de incluir entre las acciones a desarrollar como parte del Plan Nacional de Implementación del Convenio de Estocolmo, una en relación con la prevención o reducción de los incendios forestales y agrícolas, tendiente a disminuir la liberación de COPs derivada de estas fuentes.

Es por lo anterior que se ha elaborado este documento a fin de identificar las oportunidades y los medios de alcanzar el objetivo esperado, con base en el conocimiento de los avances logrados en la caracterización y control de los incendios forestales y agropecuarios e instituciones, grupos y personas claves involucrados en ello.

Dimensión de los incendios forestales y agrícolas en

México

Con objeto de ofrecer elementos para dimensionar los problemas que representan los incendios forestales y agrícolas, se resumirán a continuación algunos datos relativos a 1998, uno de los últimos años en los cuales se presentaron con particular intensidad, y las consideraciones hechas al respecto para determinar sus orígenes, posibles causas y medidas para prevenirlos o reducirlos.3

3

Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

(4)

Causas de los incendios

Una de las principales causas de los incendios en México es el uso del fuego en actividades agropecuarias y en 98% de los casos son atribuidos a causas humanas, como se indica en el cuadro siguiente.

Principales causas de los incendios registrados en 1998 en México

Causa Ocurrencia (%)

Actividades agropecuarias 54

Intencional 16 Fumadores 10 Fogatas 9 Otras causas (cultivos ilícitos, rayos,

trenes, líneas eléctricas)

6

Actividades silvícolas 2

Derechos de vía 2

Actividades Productivas 1

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

Otro dato de interés para los fines que persigue este documento, es el relativo a las diferencias que pueden existir en las causas de los incendios forestales en las distintas regiones del país y que aparecen referidas en el cuadro siguiente, ya que demandan estrategias distintas de prevención y control.

Causas de los incendios forestales por regiones de México

Regiones Causas de los incendios

Centro Quema de pastos para la obtención de

forraje

Fogatas de paseantes

Occidente-Sur Quema de pastos para la obtención de forraje

Cambio de uso de suelo para cultivos frutícolas y pecuarios

Norte Fogatas de paseantes y cazadores

Actividades de aprovechamiento forestal

Noroeste Quema de pastos

Tormentas eléctricas

Noreste Tormentas eléctricas

Desmontes para cambio de uso de suelo

Sureste Roza-Tumba y Quema

Cambio de uso de suelo para ganadería

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

(5)

Entre los factores estructurales que se considera inciden en la generación de incendios, se encuentran los referidos en el cuadro siguiente.

Causas estructurales de los incendios

Factores histórico-culturales y ecotecnológicos Factores de políticas externas Cambios en el uso del suelo Políticas agropecuarias

El sistema de roza-tumba y quema La pobreza

Factores socio-culturales y agrarios Política agraria (PROCEDE: Programa de Certificación de Derechos Ejidales))

Falta de integración de los sistemas productivos Falta de integración entre la política forestal y la política agropecuaria reflejada en la programación a través de los distritos del sector agropecuario Condiciones climatológicas y tecnológicas en el

trópico

Discontinuidad en las políticas hacia el campo y falta de sincronización entre tiempos políticos federal y estatal

Supeditación de los programas a políticas electoreras y fines clientelistas

Los impactos de las políticas de ajuste estructural: la apertura de mercados, costos de oportunidad, el narcotráfico.

El cambio del uso del suelo en zonas rurales adyacentes a las grandes ciudades

El marco institucional Acceso abierto a las tierras de uso común (a nivel

comunitario y municipal)

Acceso abierto a los recursos naturales en zonas federales, comunales y municipales por lo que predomina el saqueo frente al uso sustentable

Fuente: L. Paré Oullet. Causas estructurales de los incendios. En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

Número de incendios y superficie afectada

El número de incendios registrados en 1998 y el total de superficie afectada por ellos, son dos datos que pueden ser de utilidad en la estimación de la liberación potencial de COPs a partir de estas fuentes por entidad federativa, a fin de establecer prioridades de acción, por lo cual se hace referencia a estos datos en los cuadros siguientes.

Distribución de los incendios forestales y de la superficie afectada en el territorio nacional en 1998

Entidad Federativa Número de Incendios Superficie Afectada por Incendio (Ha.)

Aguascalientes 5 33.40

Baja California Norte 105 26.83

Baja California Sur 11 2.36

Campeche 76 71.75 Coahuila 39 371.64 Colima 64 18.61 Chiapas 403 319.62 Chihuahua 921 29.86 Distrito Federal 1,932 2.97

(6)

Durango 436 158.17 Guanajuato 61 46.08 Guerrero 496 38.70 Hidalgo 420 34.66 Jalisco 428 42.51 México 3,649 7.08 Michoacán 1,793 14.38 Morelos 330 7.15 Nayarit 71 31.17 Nuevo León 94 299.30

Oaxaca (no incluye las Chimalapas) 351 135.48

Puebla 544 36.46

Querétaro 96 182.54

Quintana Roo 234 26.53

San Luis Potosí 249 109.16

Sinaloa 129 63.65 Sonora 26 64.12 Tabasco 67 208.03 Tamaulipas 91 195.89 Tlaxcala 439 20.12 Veracruz 539 17.98 Yucatán 41 131.63 Zacatecas 102 45.78 TOTAL DE INCENDIOS Y DE SUPERFICIE AFECTADA 14,242 582,587

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

10 Entidades con mayor número de incendios

Entidad Número de Incendios Superficie Afectada (Ha)

1. México 3,649 25,487 2. Distrito Federal 1,932 5,735 3. Michoacán 1,793 25,790 4. Chihuahua 921 27,502 5. Puebla 544 19,835 6. Veracruz 539 9,690 7. Guerrero 496 19,193 8. Tlaxcala 439 8,832 9. Durango 436 68,960 10. Jalisco 428 18,196 TOTAL 11,177 229,580

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

10 Entidades con mayor número de hectáreas afectadas por incendios Entidad Número de Incendios Superficie Afectada (Ha)

1. Chiapas 403 128,808

2. Durango 436 68,960

3. Oaxaca 351 47,552

(7)

5. Chihuahua 921 27,502

6. San Luís Potosí 249 27,181

7. México 3,649 25,847

8. Michoacán 1,793 25,790

9. Puebla 544 19,835

10. Guerrero 496 19,193

TOTAL 8,936 418,802

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

Cuadro histórico de incendios ocurridos entre 1970 y 1998*

Periodo Número de Incendios Superficie Afectada (Ha)

1970-1996 6,266 203,342

1987-1996 8,024 264,150

1997 5,163 107,845

1998 14,242 582,857

*En 1988 se presentaron las condiciones climáticas y meteorológicas fueron las más adversas de los últimos setenta años.

Fuente: O. Cedeño Sánchez. Incendios Forestales en México: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

Emisiones de dioxinas y furanos en incendios forestales y

agrícolas

Según lo que refiere el estudio realizado por el CENICA, esta categoría comprende la quema de biomasa forestal que se realiza a cielo abierto, así como la quema de matorrales y pastizales (provocados de forma deliberada, accidental o de forma natural). Dentro del Toolkit-PNUMA, esta actividad está catalogada dentro de la

Categoría principal 6–Procesos de combustión incontrolados.

Incendios forestales

El Toolkit-PNUMA establece para los incendios forestales emisiones hacia la atmósfera y hacia la tierra, de 5 ng TEQ/kg y 4 ng TEQ/kg de material quemado, respectivamente. Para las emisiones atmosféricas, estos factores son obtenidos a partir de algunos estudios realizados en cuanto a la quema de madera en lugares abiertos. En cuanto a las emisiones a tierra, se menciona que de acuerdo a estudios sobre concentraciones en esta matriz por incendios forestales, las cantidades en suelo serán mínimas, sin embargo es posible encontrar cantidades considerables en las cenizas y hollín presentes en él. No se consideran posibles liberaciones directas al agua (a excepción del arrastre de residuos por precipitaciones pluviales o corrientes de agua, los cuales se mencionan como posiblemente importantes), tampoco hacia los productos dado que no se espera ninguno.

(8)

El cuadro siguiente contiene los valores encontrados para las emisiones de dioxinas y furanos en México por incendios forestales en el periodo 1995-2000, por el método Toolkit-PNUMA.

Estimación de la emisión de dioxinas y furanos en México por incendios forestales, por medio receptor

Año PNUMA-Atm g TEQ/año PNUMA-Tierra g TEQ/año 1995 405 324 1996 203 163 1997 83 67 1998 705 564 1999 148 118 2000 145 116 Observaciones

Aunado al aporte de la emisión al suelo, el Toolkit-PNUMA establece dentro de la introducción a la Categoría de Quema de Biomasa (donde están clasificados los incendios forestales), que en ese apartado se excluye la combustión controlada en dispositivos como estufas, hornos e instalaciones de caldera.

El método de estudio de donde el Toolkit-PNUMA obtiene los valores para sus factores de emisión se aproxima más a la realidad de los incendios a cielo abierto. Sin embargo, a pesar de ello, se sigue guardando la incertidumbre con respecto a la diferencia de la materia que se quema. Esto último debido a que lo más probable es que los incendios consuman materiales muy diversos, incluidas hojas, ramas, madera viva y muerta, mientras que la mayor parte de los siniestros donde se han realizado las mediciones (para los factores del Toolkit-PNUMA) son trozos de leña cortados y secos, además es importante considerar las diferencias en la composición química entre las distintas especies vegetales que puedan verse involucradas (composición química, cantidad de celulosa, contenido de resina, etc.).

En adición a estas fuentes de incertidumbre es necesario agregar aquella representada por la disponibilidad y certidumbre de la información manejada en el estudio realizado en México. Ello debido a la dificultad de establecer una uniformidad en los factores de biomasa por superficie, dada la biodiversidad tan grande que existe y la complejidad en diferenciar los incendios forestales de la práctica de quemas controladas (en actividades agrícolas y ganaderas). Esto puede llevar a subestimar o sobrestimar las emisiones. Es necesario ahondar esfuerzos para obtener datos mejor validados y certeros.

Incendios agrícolas

En el estudio realizado por el CENICA se menciona que la práctica del sistema roza-tumba y quema en México sigue siendo amplia en las actividades agrícolas del país. La

(9)

evaluación de su magnitud es difícil y los estudios de medición de emisiones son inexistentes. Sin embargo, es de suponer que las emisiones variarán considerablemente de acuerdo a las condiciones en que los materiales sean quemados, las características del cultivo y la posible presencia de contaminantes (como en el caso del uso de agroquímicos o de riego de aguas tratadas).

En el Toolkit-PNUMA, utilizado para realizar el inventario de dioxinas y furanos procedentes de incendios agrícolas, también se hace referencia a la dificultad para obtener emisiones procedentes de este tipo de prácticas ya que no se dispone de datos sobre emisiones de quemas en el campo. Sin embargo, menciona pruebas de quemas realizadas a cielo abierto con materiales que pueden ser representativos de los desechos agrícolas (hojas, haces de paja y cáscara de arroz). A partir de los resultados en dichos estudios, se propone un factor de emisión atmosférica de 30 μg TEQ/Ton de masa quemada. En lo que respecta a la emisión a tierra, se propone un factor de 10 μg TEQ/Ton. No se consideran liberaciones con productos ni residuos.

La emisión anual de PCDD/F en México, en 1999, se estimó a partir de dichos factores y la superficie de cosecha de maíz; esto arrojó una emisión anual de 332.22 mg TEQ exclusivamente para el vector atmósfera, como se indica en la gráfica siguiente en donde se comparan los resultados obtenidos con el método PNUMA y EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos).

Estimación de la emisión de PCDD/F en México por quema de desechos agrícolas en 1999 utilizando el método PNUMA y EPA

221.50 332.22 110.74 442.96 0.00 50.00 100.00 150.00 200.00 250.00 300.00 350.00 400.00 450.00 500.00 1999 g TEQ EPA-México PNUMA-Atm PNUMA-Tierra PNUMA-Total

El año 1999 fue tomado como referencia al ser el único del cual se consideró la información acerca de los valores de biomasa producida (a partir de la superficie cultivada). Es posible observar a partir de dicho gráfico que la diferencia en el resultado de la aplicación de ambas metodologías es importante. Para el año 1999, la emisión atmosférica sufre un incremento entre ambos métodos de cuantificación del orden de

(10)

110.72 g TEQ (equivalente al treinta y cuatro por ciento). Este incremento es evidente, dada la diferencia tan grande entre los factores de emisión de la EPA y del Toolkit-PNUMA (2 μg TEQ/Ton vs. 30 μg TEQ/Ton y 10 μg TEQ/Ton). Sin embargo, si tomamos en cuenta que la cifra manejada por el inventario EPA-México fue sobrevaluada (debido a que se tomó el factor de biomasa por superficie diez veces más elevado), esta diferencia puede ser aún mayor, y supondría un incremento de más de un orden de magnitud en la emisión calculada (cuyo valor sería entonces de 22.15 g TEQ).

Como en el caso de los incendios forestales, el Toolkit-PNUMA considera importante en el caso de los incendios agrícolas la emisión al suelo (con un factor de emisión muy superior al de los incendios forestales, debido a la posible presencia de sustancias precursoras de formación de PCDD/F en la materia quemada). Esto arroja como resultado una emisión de magnitud igual a 110.74 g TEQ durante 1999 como se indica en la gráfica anterior.

Observaciones

Cabe señalar que, dentro de la aplicación del Toolkit-PNUMA la información manejada también representa una fuente de incertidumbre para este tipo de incendios. Ello principalmente respecto a una posible subestimación por la superficie afectada, luego que solo se considera la siembra de maíz, excluyendo los demás tipos de cultivo que recurren a la práctica de la roza-tumba y quema (como el caso de la caña de azúcar, con 621,624 hectáreas sembradas en 1991 de acuerdo con el INEGI y cuyas cifras podrían estar muy cercanas en la actualidad).

Por otro lado, se tiene también una sobrestimación de las emisiones, luego que se considera quemada la totalidad de la superficie sembrada de maíz, lo cual dista de ser real (aún y cuando no se poseen estimaciones sobre el porcentaje de biomasa quemada efectiva). Más aún, el factor de biomasa y el factor de emisión considerados se definieron de forma arbitraria (considerando similar al de pastizal el primero, e igual al de los incendios forestales el segundo).

Para una evaluación más fiel a la realidad en México es necesario obtener datos reales y válidos sobre:

• El número de tipos de cultivo que practican la técnica de quema roza-tumba, así como la superficie total afectada por esta última.

• La biomasa por superficie para cada tipo de cultivo (tanto del cultivo como de los desechos agrícolas).

• Factor de emisión más apegado a la situación de los incendios agrícolas en el país, sobre todo por el uso intensivo de agroquímicos. En este sentido es necesario recopilar información acerca de las zonas de alto volumen aplicación de agroquímicos, realizando, de ser posible, mediciones en campo para su análisis y determinación de la aportación de PCDD/F.

(11)

Prevención de incendios forestales y participación social

Independientemente de los esfuerzos y recursos que se asignen al combate de los incendios forestales, que sin duda contribuyen a reducir la liberación al ambiente de contaminantes orgánicos persistentes, se ha identificado la necesidad de establecer bases legales y mecanismos para prevenir que ocurran –como una medida altamente efectiva- en lo cual la participación activa de las organizaciones de productores forestales, de las comunidades rurales y de las organizaciones civiles (organizaciones sociales) es fundamental.

El papel del fuego

En este contexto es importante tener presente que “el manejo moderno de los incendios no busca eliminar el uso del fuego, sino evitar que rebase el umbral de daño económico y mantener activas ciertas funciones ambientales importantes del fuego”.4

Lo anterior deriva de que el fuego forma parte de los elementos multi-anuales que definen los nichos de varias poblaciones y comunidades naturales que requieren del fuego para liberar su semilla y reproducirse (por ejemplo, las especies serotinas de pino y las caobas). Esto también ocurre con muchos de los pastizales de las zonas semiáridas que dependen de un régimen recurrente del fuego. Asimismo, una de las funciones del fuego es la eliminación de los residuos de las actividades agrícolas y forestales que, de otra manera, no sería costeable eliminar y podrían poner en riesgo dichas actividades al convertirse en focos de infección y refugio de plagas.

Lo antes expuesto indica que el problema principal no es evitar el fuego, sino “mantener su uso dentro de límites que no excedan la capacidad natural de reciclaje del carbono, y que no causen daños económicos, ambientales o humanos, y mantener el régimen dinámico del que dependen la salud de los ecosistemas y la conservación de las especies”.3

Control del material combustible

De los tres factores básicos que se requieren para generar un fuego: material combustible, condiciones ambientales y un factor de inicio, desde la perspectiva de prevención de incendios el primero es el más importante, por lo cual se debe evitar su acumulación alentando la recolección de maderas muertas que pueden ser aprovechadas por las comunidades en actividades artesanales.

4

F.J. Chapela, Alternativas técnicas para la prevención de incendios forestales: En: Incendios forestales y agropecuarios: prevención e impacto y restauración de los ecosistemas. H. S. Fragoso, M. Servín Massieu, H.C. Rodarte Ramón y F.J. Garfias y Ayala, Editores. Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca e Instituto Politécnico Nacional. 1999.

(12)

Niveles secundarios de control

Un ejemplo de nivel secundario de control lo constituye la mejora de los usos agrícolas, ganaderos y forestales del fuego, a través de la organización de sus usuarios, el desarrollo de programas de apoyo técnico y la supervisión misma de la aplicación del fuego en las áreas rurales.

También se ha planteado la posibilidad de que las regiones remotas de México recurran a sistemas mixtos doméstico-municipales, basados en generadores eléctricos para alumbrado público y electrificación doméstica, a partir de la generación de energía mediante el uso de carbón o leña proveniente de sistemas de silvicultura sostenible en los que intervengan productores rurales.

A ello se suma la posibilidad de generar mejoradores de suelo a partir de astillas provenientes de residuos forestales y agrícolas, con los cuales se puede generar composta por la acción de microorganismos mejorados o mediante vermicultura.

Norma Oficial Mexicana que regula el uso del fuego en terrenos forestales y agropecuarios

La Norma Oficial Mexicana NOM-015-SEMARNAP/SAGAR-1997, que regula el uso del fuego en terrenos forestales y agropecuarios, y que establece las especificaciones, criterios y procedimientos para ordenar la participación social y de gobierno en la detección y el combate de los incendios forestales, fue publicada el 2 de marzo de 1990.

Entre otros, esta norma –expedida en el marco de la Ley Forestal y su Reglamento- se basó en el reconocimiento de que la temporada crítica para la presentación de incendios forestales es el periodo comprendido entre los meses de marzo, abril, mayo y junio de cada año, y de que estos incendios abaten y erosionan la cubierta forestal, lesionan la biodiversidad y afectan el equilibrio ecológico.

Esta norma, de observancia general en todo el territorio nacional, tiene por objeto establecer los requisitos y procedimientos para el uso del fuego (en todas las actividades) en terrenos forestales, de aptitud preferentemente forestal, en terrenos colindantes a predios forestales o de aptitud preferentemente forestal, así como en los terrenos de uso agrícola y ganadero, además de determinar las especificaciones y criterios aplicables a promover y ordenar la participación social y del gobierno en la detección y combate de incendios.

Asimismo, la norma regula las actividades de prevención, detección y combate de incendios forestales de los pobladores, propietarios y poseedores de los terrenos a los que se refiere el párrafo anterior: ejidatarios, comuneros, titulares de aprovechamientos de recursos maderables y no maderables, forestaciones y reforestaciones; así como la intervención de autoridades y el apoyo de las organizaciones del sector social y privado en dichas actividades.

(13)

Entre las medidas que establece la norma para prevenir los incendios forestales se encuentran las siguientes:

• Apertura de guardarrayas en zonas de alto riesgo; • Limpieza y control del material combustible;

• Organización, integración y participación en brigadas preventivas, con la asistencia técnica de la Secretaría (de Medio Ambiente y Recursos Naturales); y • Utilización del fuego en los terrenos, de conformidad con los preceptos de esta

norma.

Quienes hagan uso del fuego en los terrenos previstos en esta norma deberán notificarlo con anterioridad a las autoridades en el formato establecido para tal fin y éstas podrán dictarles medidas para la mejor aplicación de esta norma.

Perspectivas

Como parte del proyecto a desarrollar a fin de identificar prioridades y objetivos de las acciones a incluir en el Plan Nacional de Implementación del Convenio de Estocolmo, se identifica la necesidad de:

• Volver a estimar las emisiones que pueden derivar de los incendios forestales y agropecuarios en función de su frecuencia y superficie afectada, tomando como base en datos como los presentados en este documento y distinguiendo las entidades que requerirían atención prioritaria.

• Identificar los avances que se han hecho en los arreglos institucionales destinados a proteger las zonas forestales y a lograr que las actividades forestales y agropecuarias sean sustentables.

• Determinar que programas e instrumentos se están empleando para lograr los objetivos antes señalados y la prevención de los incendios forestales y agropecuarios.

• Evaluar los avances en el cumplimiento de la NOM-015

• Definir en qué forma el Plan Nacional de Implementación del Convenio de Estocolmo puede contribuir a mejorar los resultados de los esfuerzos antes señalados, en particular, en lo que se refiere a la participación ciudadana.

Referencias

Documento similar

En ese sentido son autoridades competentes en materia de bioseguridad, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Secretaría de

La fundamentación del proyecto de modificación de la Licenciatura en Planificación para el Desarrollo Agropecuario y de la creación del Técnico Profesional en Formulación

Comunicación presentada en las V Jornadas Interdisciplinares: Estudios de Género en el Aula: Historia, Cultura visual e Historia del Arte, Málaga, España.. ¿Qué sería de

El sistema de calificación propuesto está de acuerdo con la legislación vigente.. a) Participación activa en las clases teóricas y en los debates generados durante las mismas, así

Al finalizar el curso, el estudiante analiza la legislación ambiental peruana y el rol del Estado en la protección del medio ambiente y en la solución de controversias surgidas por

A partir de los datos de precipitación, Evapotranspiración Potencial (ETP); características hidrofísicas del suelo: CC, PMP y textura en el análisis de suelos;

Reconocemos de manera muy especial el esfuerzo de todos los miembros del equipo docente y el recurso humano de la escuela primaria “Benito Juárez” de San Andrés de la

314044424 COLOMBIA UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER 314058559 COLOMBIA UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER. 314096863 ESPAÑA UNIVERSITAT