REPÚBLICA ARGENTINA
V E R S I Ó N T A Q U I G R Á F I C A
C Á M A R A D E S E N A D O R E S D E L A N A C I Ó N
REUNIÓN DE LA COMISIÓN
BICAMERAL DE PROMOCIÓN Y SEGUIMIENTO DE LA COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
Salón Arturo Illia – H. Senado de la Nación
11 de noviembre de 2014
Presidencia de la señora senadora Liliana Beatriz Fellner
PUBLICACIÓN DE LA DIRECCIÓ N GENERAL DE TAQUÍGRAFOS
– En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Salón Illia del H. Senado de la Nación, a las 11 y 18 del martes 11 de noviembre de 2014:
Sra. Presidenta (Fellner).- Buenos días a todos y todas.
Pasados quince minutos del horario de convocatoria a la comisión, damos comienzo a la reunión de la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, Ley 26.522.
Estando presentes la senadora Higonet de La Pampa, la senadora Sigrid Kunath de Entre Ríos, el senador Ruperto Godoy de San Juan, el diputado Mario Oporto de la provincia de Buenos Aires y el diputado Miguel Giubergia de la provincia de Jujuy, así como quien les habla desde la Presidencia de esta comisión, damos comienzo a la reunión en la cual, en cumplimiento del artículo 18, inciso c), de la ley 26.522, hoy nos visita el directorio de RTA, encabezado por el señor Tristán Bauer, a fin de hablar con la comisión respecto de todo lo hecho por RTA este año.
Por empezar, deseo agradecer por la concurrencia de todo el directorio a esta comisión y le doy la palabra a su presidente, Tristán Bauer.
Buenos días y gracias.
Sr. Bauer.- Buenos días a todos y todas.
Es una hermosa oportunidad para nosotros, es decir, para aquellos a los que nos toca conducir los medios públicos de la República Argentina. Gracias, Liliana, por la invitación.
Primero, quiero presentar a los miembros del directorio de Radio y Televisión Argentina aquí presentes: compañero Alberto Cantero, nombrado por el Poder Ejecutivo nacional; en el extremo izquierdo de la mesa se encuentra el compañero Néstor Cantariño, en representación gremial de los trabajadores; el compañero Alejandro Verano, en representación de la Academia; y la querida compañera María Lenz –muchos de ustedes ya la conocen–, designada por la primera minoría parlamentaria. No está presente –nos avisó que está de viaje– el señor Gustavo Cusinato, designado por la segunda minoría. Le agradezco por la presencia a Marcelo Romeu, designado por la tercera minoría parlamentaria.
También nos acompaña esta mañana el director de la Televisión Pública, Martín Bonavetti; la directora de Radio Nacional, María Seoane; el director de Administración, Finanzas y Relaciones Comerciales de RTA, Gustavo Iglesias; la directora adjunta Marisa Alfiz; el director de Asuntos Institucionales, Ramiro Poce y el director de Asuntos Legales, Miguel Freixa.
Celebramos este encuentro como un paso más en la consolidación, en la construcción de medios públicos para la democracia. Lo celebramos también como un avance institucional muy importante.
En el año 2008 asumí la presidencia de lo que era entonces el Sistema Nacional de Medios Públicos. El 17 de diciembre de 2009 se creó Radio y Televisión Argentina. No fue inmediata la conformación integral de este directorio, pero sí, por suerte, para nuestra democracia, el 6 de diciembre de 2012 se integraron los directores de la oposición y empezó a funcionar nuestro directorio, tal cual lo marca nuestra ley, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El 6 de diciembre de 2013 se ratificó a todos los miembros del directorio. Este directorio –creo que es interesante destacarlo– tiene mandato hasta diciembre de 2017, por primera vez en la historia de la República Argentina habrá un cambio de gobierno y las autoridades de RTA continuarán por dos años más.
Nos parece que este es un desafío y un fortalecimiento de los medios públicos muy
hermoso y positivo, que nos ayudará a seguir avanzando para la consolidación y el
fortalecimiento.
Cuando miramos lo que está ocurriendo en el mundo con las comunicaciones y con la comunicación, advertimos que nunca antes en la historia de la humanidad, desde que el hombre es hombre, se habían producido cambios tan intensos y profundos en un período de tiempo tan breve.
Los más de cien mil años de vida que tiene el ser humano sobre esta tierra, casi doscientos mil, si uno analiza la línea de tiempo de ese momento fundamental, cuando aparece la escritura, cuando el pensamiento se hace palabra y la palabra se hace escritura, aquellas caparazones de tortuga que aparecieron 6000 años antes de Cristo o las tablas de arcilla, 3500 años antes de Cristo. De ahí a la erupción y la divulgación de la palabra, la imprenta, 1440, lo que pasó con la generación de ideas del pensamiento hecho palabra, de cómo esa palabra circulaba en el mundo en la época de nuestra revolución, los barcos para ir hasta España, dos o tres meses de ida, de vuelta y allí llegaban aquellos libros. Cuando se ve esa línea de tiempo, estos últimos años a partir del año noventa es casi un punto. Y lo que ocurrió en ese momento a partir de la digitalización y de la circulación con Internet al nivel de comunicaciones, realmente, es extraordinario. Yo creo que es una de las cosas que va más rápido en el mundo, que va más rápido en la sociedad moderna.
Y los que hacemos radio y televisión argentina y que venimos de medios tan fuertemente acendrados en nuestra sociedad, los que venimos del tradicional broadkasting o de la radio, tenemos que ser capaces, este directorio tiene que ser digno de este tiempo de transformación. Por un lado, la digitalización de las imágenes, la digitalización de los sonidos, el pensamiento transformado en bits, en unos y ceros. Por otro lado, los satélites que dan vueltas por el mundo. Y la red de fibras ópticas que cada día se implementa de manera más rápida, más veloz y donde la velocidad de aquellos barcos que era de esos barcos ahora es al 97.7 de la velocidad de la luz, prácticamente a la velocidad de la luz circula por el globo hoy la información. La nanotecnología, lo que han producido estos nuevos dispositivos (Toma un teléfono celular y lo muestra a la audiencia.) que eran teléfonos y que ahora son cámaras de fotos, filmadoras, grabadoras, sistemas de edición y que nos permiten armar redes de comunicación. La aparición de las comunidades a través de toda esta verdadera revolución digital. También, la ruptura conceptual de aquella cuestión tan dura de emisor-receptor en la comunicación, sobre todo para los que hacíamos cine, para los que hacemos televisión, para los que hacíamos radio, ese emisor gigantesco y ese receptor, ese ser humano, muchas veces estupidizado casi hipnotizado frente al televisor. La creciente comunicación participativa donde sobre todo los jóvenes, los niños dejan de ser espectadores de un fenómeno y pasan a ser partícipes activos de esa comunicación. Lo vertiginoso, lo rápido que se dan los hábitos de consumo. De repente, llega al hogar un nuevo teléfono o llega al hogar un nuevo, para lo que nosotros era un televisor, Smart TV y desde el mismo momento en que ese dispositivo se instala en nuestro hogar, en ese mismo instante en nuestros hogares, en nuestras familias cambian los hábitos de consumo. Y cuando uno ve que se legisla y cuando uno cree entender el fenómeno… leímos la semana pasada que la China va a ser por primera vez para toda la humanidad un despliegue de dos mil kilómetros de fibra, pero que ya no lo hace más sobre la física tradicional sino que lo hace sobre la física cuántica; física que hasta a Albert Einstein le costaba comprender y explicar para el sentido común de los mortales.
A los que nos toca conducir hoy Radio y Televisión Argentina y que venimos con esta tradición tan fuerte de los medios, de la radio y de la televisión, sabemos que estamos sumergidos en esta dinámica y sabemos que los medios públicos tienen que estar a la altura de esta dinámica. Y nosotros concebimos la información como un derecho humano básico.
Sabemos que toda esa circulación de información por las redes es un derecho humano y no
queremos que nuestros pueblos, que nuestros hijos se queden mirando cómo circulan todas estas ideas, que no se transformen en consumidores.
Una de las inversiones más grandes que se están haciendo en el sector es para lo que se denomina inteligencia artificial. Inteligencia artificial concebida, diseñada, pensada para ver qué estamos consumiendo cada uno de nosotros, cuáles son las palabras claves para determinar fundamentalmente desde el consumo de una sociedad. Y nosotros entendemos que los medios en general, los medios públicos en la humanidad, en los distintos continentes con sus distintas particularidades, tienen un rol central en el debate cultural en la conformación de nuestras culturas. No podemos hablar de cultura si no hablamos de información, de comunicación y si no hablamos de medios.
Nosotros tenemos una historia como argentinos que nos marca, nos marcan nos guste o no. Ahí están siempre en nuestra historia las luces, las sombras, el nacimiento de la radio en el año veinte –María Seoane siempre lo celebra, lo conmemora, lo trae a nuestra memoria–, el nacimiento de la radio del Estado en el treinta y siete y el nacimiento de la televisión argentina. La televisión argentina nace en una fecha muy particular, la televisión argentina nace un 17 de octubre y nace en 1951. A veces es bueno volver a los orígenes. Cuando con Bonavetti decimos y discutimos las programaciones con los equipos… ¿cuál fue nuestro origen? El origen de la televisión argentina es un acto popular, aquí muy cerca en la Plaza de Mayo. Es el encuentro del general Perón con su pueblo y es ese discurso tan conmovedor, Evita con su fragilidad, enferma. No se grababan las imágenes en ese momento, no está el testimonio televisivo, pero sí hay filmaciones, sí hay fotografías. Allí se lo ve al general Perón sosteniendo por la cintura a Evita, tan enferma, tan débil y, sin embargo, con esa voz desgarradora quedó el registro: “Aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria.” Ese discurso, esa frase es el nacimiento de la televisión argentina. Lindo nacimiento.
Después, nuestra historia, luces y sombras, marcada fundamentalmente por las democracias y las dictaduras, uno puede analizar qué pasó con la Radio Nacional, qué pasó con Canal 7 en todo ese periodo. Llegan los momentos contemporáneos que aparecen de la mano de los criminales de la dictadura, Argentina Televisora a Color, los noventa. ¿Cuál era el modelo cultural de la Televisión Pública? Allí se entregaba dinero, se cortaban manzanas entre tetas y culos, allí el noticiero nos mostraba a Samantha peleándose, agarrándose a las trompadas con Natalia. Y todo un tiempo de degradación y de modelo cultural que se iba imponiendo de la Televisión Pública.
Y en el año 2000, ATC, no solamente quedó devastado técnicamente, en su administración, en un concurso preventivo de acreedores. Hubo un intento real de privatizar el canal y siempre Néstor, el homenaje, a sus compañeros a los trabajadores que lo defendieron. Hay muchas maneras de destruir sistemas de comunicación y tenés varios caminos.
Aquel canal de punta del año 78 de repente quedó hasta el año 2006 transformado en un museo, las mismas cámaras Bosch, las mismas consolas eran las que estaban instaladas cuando asume, por ejemplo, el gobierno de Néstor Kirchner. Y con eso se transmitía y qué autoestima pueden tener los equipos de trabajo si vos estás desarrollando imágenes y sonidos en medio de la celeridad de la transformación tecnológica, con cámaras que no registran con calidad, con micrófonos que no registran el audio y con un sistema de propagación absolutamente perimido. Y no nos olvidemos lo que se hizo en la grilla del cable en ese crecimiento como no ocurrió en otro país del mundo, del cable.
A la Tv Pública se lo coloca en el número 6, se la saca de la zona caliente de la grilla
de los canales de cable y se lo pone en el número 6 donde se lo sacó entre Canal 13 y Telefé,
se colocó el canal TN. Entonces, cuando uno hacía zapping quedaba obligado a pasar por la señal de TN y el canal público en el número 6. ¿Qué pasaba en el número 6 antes de la digitalización? En aquellas épocas de propagación analógica en el número 6 entraban las frecuencias moduladas. Y entonces, se escuchaba o se veía mal. Canal 7 y no se veía. Ustedes se acuerdan, compañeros trabajadores de Canal 7, por que era así. Y los reclamos para cambiar esto y para que se vea. Recién hace muy poco tiempo logramos recuperar el lugar en la grilla. Y la audiencia de canal 7 quedó en cero.
El Estado se había desprendido de toda política de medios para su pueblo y la había dejado en manos de las corporaciones y sus exclusivos intereses comerciales. La voz de los medios públicos había sido acallada. Esa era la realidad en aquellos años de la televisión pública y la realidad de la querida radio nacional y después, como pasa siempre en la historia, como pasa en la historia llegó el día en que asumió Néstor Kirchner, el 25 de mayo de 2003 y empezó a ver la realidad desde una perspectiva distinta y los medios desde una perspectiva. Y un día el presidente nos convocó a Daniel Filmus y a mí y empezamos a hablar de la creación de un nuevo canal.
Y el 5 de marzo de 2007 nació Canal Encuentro. De repente desde el Ministerio de Educación de la Nación nacía una nueva señal, que en esa grilla en la que casi todo se parecía mucho que era monocorde en un sentido, en sus vibraciones y colores apareció una señal distinta, que se hacía desde el Estado. Que raro que se puedan hacer bien las cosas desde el Estado. Y el canal fue ponderado por casi todos. Y, de repente lo que parecía viejo, mostrado de esa manera se transformó en nuevo. Y en ese barullo que era la grilla que todos los argentinos veíamos, el colorinche, los colores brillantes aparecía en blanco y negro Julio Cortázar. Hablaba Julio Cortázar. Y cuando que estaba acostumbrado psicológicamente a encontrar el corte publicitario, no venía el corte y Julio Cortazar seguía hablando y seguía hablando. Y lo viejo se hacía nuevo.
Y el nacimiento de ese canal desde el Estado argentino y el Ministerio de Educación donde ya no era un grupo de personas que lo hacían sino ya desde un núcleo, un ministerio o una red de universidades. Las universidades que habían tenido tiempos de gloria como la universidad de La Plata cuando tenía su facultad de Cine y que había abandonado la producción audiovisual, de repente de la mano de este canal empezaban a crecer las universidades como motor de la transformación audiovisual de la Argentina.
Teníamos, en ese momento, más alumnos de cine que toda la Comunidad Económica Europea y a algunos de los que les gusta las estadísticas o la matemática, decía “¿cómo puede ser esto?”, “son demasiados alumnos de cine”. Y no, todo estaba cambiando y lo audiovisual en la humanidad tiene una importancia que se utiliza hasta para las bodas. Cada uno cuando se casa, ahora quiere tener su video.
Entonces, en el 2003 asume Néstor, en el 2007 se crea Canal Encuentro y en el año 2009, mientras muchos países habían avanzado en la digitalización de la televisión América Latina, salvo Brasil, había quedado un poco rezagada. SE empezaban a producir los apagones analógicos en la isla del Japón, en España, en el Reino Unido de Gran Bretaña y América Latina miraba ese fenómeno pero no participaba. El 22 de agosto de 2009, en la ciudad de Bariloche se produjo un abrazo entre la presidenta Cristina y el presidente Lula y se tomó la decisión de que Argentina se sumara al sistema brasilero japonés. Y la otra buena noticia:
cuando América Latina abandonaba el blanco y negro e iba hacia el color cada país por su rumbo unos íbamos por el sistema PAL, que no era tan PAL porque era PAL-N, otros por el PAL-M, otros por el NTSC y de ahí el continente, los hermanos compraban lo que los proveedores nos querían vender y separándonos.
A partir del abrazo entre Lula y Cristina todo el continente salvo Colombia, incluso
los compañeros del Uruguay que habían tomado el sistema europeo, se suman al conjunto de países latinoamericanos.
Y no les voy a decir a ustedes la otra fecha que es la más importante en estos tiempos de cambio y por eso estemos acá presentes: el 10 de octubre de 2009 se sanciona la 26522, Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y, a partir de ese momento, claramente hay un antes y un después. Siempre voy a agradecerle, como argentino, a aquellos senadores y diputados y al conjunto de la población que luchó con tanta fuerza para dejar esa barbaridad que era la ley de la democracia.
Estos dos elementos, la digitalización por un lado y la ley por el otro son los que han servido para que los medios públicos estén volviendo a ocupar el lugar que tienen que ocupar en la sociedad argentina. La ley, por un lado, y los cambios tecnológicos, ya no los medios públicos mirando lo que pasa, el sector privado avanzando y los medios públicos retrocediendo, sino como protagonista de toda esta transformación tecnológica.
El 21 de abril de 2010, donde Evita da su discurso conocido como de renunciamiento histórico –no es así, pero lo conocemos así los argentinos– encendimos, de la mano de la Televisión Pública, que había estado alejada de todos los cambios tecnológicos, el primer transmisor de televisión digital de la República Argentina. Y aquel canal que había quedado devastado el 1° de agosto de 2010 hace, desde la ciudad de Rosario, la primera transmisión en alta definición no solamente para la Argentina, sino para todo el mundo, porque así como queda para la historia aquel discurso de Evita, cuando se diga qué fue lo primero que se transmitió en alta definición en la Argentina: fue el triunfo de las mujeres, porque fue en la ciudad de Rosario cuando las Leonas salieron campeonas en aquel 2010. Y nosotros, los que hacemos televisión, celebrábamos doble: por un lado, el triunfo de Lucha y su equipo, y también el renacimiento de la televisión pública.
Y siguen pasando cosas, y el 10 de septiembre de 2010 se inaugura Pakapaka, que es el primer canal de televisión para nuestros niños. Los que estamos acá –todos somos bastante grandes– tenemos hijos, algunos nietos, y todos nuestros hijos y todos nuestros nietos, hasta el 17 de septiembre de 2010 se habían formado viendo siete canales infantiles; siete canales infantiles estaban en las grillas o en los paquetes de los satélites; siguen estando, no se han borrado, pero esos siete canales, los siete, estaban generados, desarrollados, desarrollados, construidos, y lo están, en los Estados Unidos de Norteamérica bajo determinados parámetros comerciales, bajo determinados parámetros culturales. Y todo perfectamente armado, un sistema perfectamente armado desde el, desde el baby, desde los kids, cómo lo tomo acá, lo mando al segmento de las 7-8, lo mando al segmento de la adolescencia y armo todo un sistema.
Muchas veces los que hacemos comunicación tenemos como una obsesión particular –mi amiga María Seoane la tiene– con el periodismo, con la información, y está bien que así sea, pero tenemos que ampliar el campo, tenemos que ampliar la mirada y mirar los modelos culturales, ya que todos nuestros niños se formaron bajo esos modelos, extinguiendo la diversidad cultural, el concepto de diversidad cultural, hasta en la lengua. Ese español neutro que se dice que pertenece a todas partes y que en realidad no pertenece a ninguna, y que unifica, como se unificaba, esa grilla. Y ahí apareció Pakapaka, y luego vendrá INCAA TV;
nuestro cine nacional; Tecnópolis TV, del ministerio de ciencias; DeporTV, el deporte como
educación, como formación; Acua Mayor. Había muchas fechas, pero creo que hay una que
es fundamental y es muy reciente, y es lo que ocurrió el pasado 16 de octubre. De repente,
cuando asume Néstor alguien le dice que se iban a perder las órbitas satelitales, y el 16 de
octubre, construido por científicos, por técnicos argentinos con una paciencia –nosotros
estuvimos grabando y estuvimos viendo el proceso–, esos kilómetros y kilómetros de cable
con su soldador, los científicos haciendo las cuentas, los técnicos trabajando, y ahí se elevó, el 16 de octubre, el satélite, y nos dicen los compañeros de ARSAT que todas las operaciones y las maniobras han resultado un éxito.
Y entonces, en esta nueva etapa, los medios públicos van recuperando y van profundizando su rol y ya no miran desde afuera, sino que se convierten en la proa del barco que va abriendo aguas y que va empujando.
Ahora, con qué parámetros de calidad vamos a seguir construyendo, haciendo estos medios; cuál es la palabra escrita de la cual nosotros nos podemos agarrar; cuáles son los modelos; ¿estudiamos los modelos tan difundidos de la televisión española –que nos son cercanos en el idioma–, de la BBC, de América latina? Y ahí nos acercamos a lo que firmamos, que estuvimos trabajando y que ayer ya comenzamos a avanzar de manera precisa con firmas, con presupuestos.
Cuando la UNESCO definió los parámetros de calidad para los medios públicos del mundo en el año 2012, a través de la publicación “Indicadores de calidad de las emisoras públicas. Evaluación contemporánea”, definió como indicadores más relevantes la transparencia, el pluralismo, la diversidad, el acceso y la actualización tecnológica. También sostiene que uno de los roles fundamentales de los medios de comunicación al servicio del desarrollo democrático se vincula con su carácter de correctores de la natural asimetría de la información entre agentes privados e incompetencia.
Desde Radio y Televisión Argentina hemos decidido adoptar los indicadores internacionales fijados por la UNESCO, y con dicho fin venimos llevando a cabo un intenso y productivo proceso de discusiones con la participación de un grupo de expertos internacionales.
La Televisión Pública Argentina –y esto nos honra– es el primer canal de América latina –los hermanos del Uruguay también están recorriendo esta senda– en incorporar los estándares de la UNESCO en un momento donde hemos avanzando en la institucionalidad y donde consolidamos una pantalla con la mejor tecnología y en permanente construcción de contenidos plurales, diversos y de calidad. Transparencia, pluralismo, diversidad, acceso y actualización tecnológica han sido conceptos que han estructurado la gestión de los medios públicos desde que asumimos la conducción en agosto de 2008. Hemos avanzando muchísimo en todos estos años, y aunque queda mucho por hacer, considero que hemos logrado consolidar un modelo de televisión y radios públicas más parecido al que siempre soñamos y al que el pueblo argentino merece.
En términos de acceso a los medios públicos y de innovación tecnológica, la televisión argentina, la Televisión Pública, hoy transmite íntegramente en alta definición, ya que contamos con equipamiento tecnológico del mejor nivel del mundo. La Televisión Pública puede verse por aire, por cable, por satélite, a través de Internet o de teléfonos celulares en una calidad superior a la de cualquier televisora del país y de manera gratuita. Un logro para todos los argentinos que era impensable hace algunos años.
Debemos agradecer, por supuesto, a Néstor, a Cristina y, de manera muy particular, al pueblo y al gobierno del Japón, porque cuando Argentina toma la norma hace importantes donaciones para la televisión pública y se compromete y la realiza con una capacitación que ha sido fundamental y extraordinaria para todos nuestros trabajadores.
Hoy, la Televisión Pública por un lado mantiene su viejo sistema analógico.
Trabajamos en algunas de las repetidoras analógicas más importantes, pero no hacemos
inversión, sólo de mantenimiento en ese sector.
Como todos ustedes saben, en septiembre de 2019 va a ocurrir lo que ya ocurrió en otros países del mundo: se apaga lo analógico y se transmite exclusivamente en televisión digital.
Mientras tanto, se ha hecho con una celeridad realmente asombrosa para nosotros – nuestras felicitaciones al ministro Julio De Vido y a todos los equipos de trabajo– un despliegue de estaciones de Televisión Digital Terrestre a lo largo y a lo ancho de todo el país. Estas estaciones cubren el 82 por ciento de la población y se espera llegar por estos sistemas a una cobertura aproximada del 90 por ciento.
Como ustedes saben, se han hecho planes para distribuir decodificadores para aquellos sectores que no tienen acceso a esta tecnología. Y ustedes dirán "pero bueno, cubrimos el 90 por ciento, ¿qué pasa con aquel 10 por ciento que no está cubierto?". En ese sentido, se desarrolló y se implementó un sistema satelital. Toda la República Argentina está cubierta por un sistema público de televisión digital, incluso nuestras bases en la Antártida. Aquello que se decía que no era una realidad que Canal 7 llegaba a todos lados, que ATC llegaba a todos lados, hoy es absolutamente real. Mediante las estaciones de TDT o mediante el satélite la cobertura ya es del 100 por ciento.
También, transmitimos para todos los celulares; también tenemos streaming para Internet; y junto con el Ministerio de Educación, con Alberto Sileoni, y junto con Planificación instalamos receptores de televisión en las 12 mil escuelas rurales de la Patria.
Todas las escuelas rurales de la República Argentina, todos nuestros niños... Me acuerdo perfectamente que fuimos a una isla con Sileoni e inauguramos la primera en el Mundial de Sudáfrica. Desde aquel Mundial de Sudáfrica hoy tenemos cobertura en absolutamente todas las escuelas rurales del país.
Además –lo que decía antes–, después de muchas luchas, porque la resistencia fue insólita, como fue insólita la resistencia para poner el canal de nuestros niños en el cable por más que la ley lo decía, por más que había reglamentaciones que en sí lo decían; ahora la Televisión Pública está en el lugar de la grilla que le corresponde.
Un factor fundamental para hacer todo esto ha sido avanzar en la capacitación de todos nuestros equipos de trabajo. La capacitación tanto de la radio como del canal ha sido la herramienta fundamental de esta transformación. De nada sirve adquirir y recibir donaciones si no capacitás a tus equipos, si no le devolvés esa autoestima.
Logramos dejar atrás ese Canal 7 desatendido y devastado tecnológicamente. Se recuperaron completamente los ocho estudios del canal y la planta transmisora. Hoy, tenemos el orgullo de contar con la planta de transmisión más moderna y mejor equipada de América Latina con siete transmisores, dos analógicos y cinco digitales, multiplicando su potencia de transmisión. Este crecimiento y modernización de materia tecnológica también estuvo acompañado por un incremento sostenido en términos de audiencia. Esto es muy importante.
Toda esta transformación que hablábamos antes produjo un fenómeno. La televisión de aire que nosotros conocimos, que nuestra generación conoció ha bajado, ha empezado un decline de pérdida de audiencia en el año –si uno toma 2006 hasta 2013– de un 30 por ciento;
30 por ciento menos de consumo de televisión abierta. Mientras se daba esa realidad nuestra
Televisión Pública creció un 94 por ciento. Aquella televisión que no se veía. Esto que
decíamos antes sobre los cambios en los hábitos de consumo; uno ya no espera más que el
programador le coloque la serie y está esperando ahí a las 7 e la tarde. Ahora uno agarra
distintos sistemas y ve la serie de televisión a la hora que quiere, en el momento que quiere y
la ve por capítulo y la ve en todo su conjunto. Esto modifica los hábitos de consumo y
modifica las estrategias que va teniendo en este camino el directorio de RTA en esa
planificación.
Escuchen estos datos. La repercusión de la señal pública también creció exponencialmente en internet. El Canal Público es el mayor proveedor de contenidos audiovisuales de habla hispana en toda América Latina, en la red. Acá no dependemos de empresas que miran audiencias con un interés u otro, acá es la maquinita que va tirando los números.
La web de la TV Pública –www.tvpublica.com.ar– tiene 1.433.749 visitas en el último mes. Tuvimos un pico, un record durante el mundial de 9.300.000 visitas. Tenemos siete canales en Youtube con un total de 107 mil videos que son vistos unas 26 millones de veces por mes. Las transmisiones en vivo por streaming, 442.473 accesos en los últimos 30 días y 3 millones durante los meses del mundial; 48 páginas en Facebook y Twitter con 4.886.000 participantes. ¿A cuánto llegan las publicaciones de la TV Pública en las redes sociales? En una semana la publicación de la TV Pública son vistas por seis millones y medio de personas en 132 países.
El día del lanzamiento del satélite geoestacionario argentino –ARSAT 1– la etiqueta propuesta por Televisión Pública –soberanía satelital– reunió más de 42 mil menciones desde 57 países en sólo dos horas y media. Este record es comparable únicamente a la cantidad de menciones durante los partidos de Argentina en el mundial de fútbol.
Nuestra Radio Nacional –gracias una vez más María Seoane por tu trabajo en la radio–
también vivió un proceso de equipamiento, de mejoras edilicias y de realización de contenidos inéditos que las ubicó entre las cuatro señales de radio más escuchadas del país.
Se incrementó la potencia en un 400 por ciento en las de AM y en un 400 por ciento en las de FM.
Nosotros llegamos a la Televisión Pública; nos hicimos cargo de la 870 y sus 3 FM acá, en Buenos Aires. Había un sistema de 40 radios, que después, de la mano de la ley, se le va a sumar una radio más, que son estas 48 radios. Nunca un interventor del sistema nacional de medios públicos, nunca un presidente había recorrido esas radios. Decía Atahualpa Yupanqui que no se puede creer lo que uno no conoce.
Entonces, nos propusimos salir a recorrerlas, conocerlas. Ahí vamos con Alberto Cantero y llegábamos al sur, comunidades muy pequeñas. Y les digo que daba pena, daba lástima el estado de esas radios. La misma fotografía que había quedado en Canal 7 encontrábamos en esas radios: edificios destruidos. De repente, alguien había tenido en Córdoba la hermosa idea de hacer un auditorio con una arquitectura modernista muy bella.
Ese auditorio era una ruina: cerrado, inundado. Íbamos a Las Lomitas, donde nosotros teníamos en los papeles que había uno radio, y encontrábamos un edificio destruido. La imagen del Estado argentino era esa. "Pero ¿acá hay una radio? Estamos cerca". Y llegábamos a veinte kilómetros, a diez kilómetros, a cinco, y poníamos la FM, la AM, y no se escuchaba;
y sólo cuando estábamos al lado de Las Lomitas, a diez cuadras, se empezaba a escuchar una FM. "Pero ¿qué pasa acá con esto, compañeros?". Venía el director y decía: "No, hace cinco o diez años que no funcionan los transmisores". Entonces, en la ley, en los papeles, estaban las radios, y esas radios no funcionaban. El transmisor de AM de Tucumán, a quince cuadras, no se escuchaba. Así, les podría contar toda una serie de ejemplos.
No es casual esto, queridos diputados, queridos senadores. Si nosotros agarramos un mapa de Canal 7, si agarramos un mapa de esas radios, de esas plantas de transmisión, vamos a ver la destrucción de un sistema nacional de comunicación. No es casual que esto haya ocurrido durante el neoliberalismo.
Entonces, el impulso era reconstrucción. La 870, primero: Néstor Kirchner, un nuevo
transmisor, se dejó atrás el valvular, y después nosotros, con uno de mayor potencia. Nuestras
3 radios temáticas: FM Clásica, FM Folklórica, FM Rock. La Rock también: estaba la radio,
existía la radio y no tenía transmisor. O sea, había una radio, todo un equipo de trabajo, y sin transmisor. Y a las 40 radios, con su historia, con su tradición, de radio nacional; y las 8 radios denominadas comerciales que, por mandato de la ley, asume RTA, y trabaja en esas culturas tan distintas: culturas distintas en la venta de publicidad, culturas distintas en la planificación, culturas distintas en el aire, culturas distintas en la administración.
En este período, querida presidenta, se instalaron ya 40 transmisores de AM. La República Argentina, ese sistema que no se escuchaba, ahora tiene 40 transmisores de AM.
Ya hemos instalado 34 transmisores de FM. Y hemos adquirido 20 de FM y 14 de AM, que ya los tenemos, ya estamos haciendo las pruebas, y serán prontamente instalados en cada una de nuestras radios. De las 48 antenas de transmisión que tenía el sistema, fueron construidas integralmente o renovadas 35 antenas.
Eran radios –en esto que hablamos de transformación– sin Internet. Medios de comunicación, radios que no tenían Internet. Ahora, no solamente tienen todas las radios Internet, sino que hemos creado un sistema de intranet para armar esto que, cuando uno ve el plano, se llena de alegría, porque el que ve ese plano sabe que con las herramientas, con los elementos tecnológicos que tenemos hoy, podemos hacer una bellísima red federal de comunicación. Entonces, ahora se puede hacer eso. ¿Saben cuántas reuniones de directores de Radio Nacional se habían hecho hasta la creación de Radio y Televisión Argentina? Ninguna.
Todos estos directores no se conocían entre ellos. Gracias nuevamente a María Seoane, vamos a encontrarnos y vamos construir esta red. Falta mucho, pero se ha avanzado muchísimo en este terreno, en este campo.
También –esto es para nosotros lo más importante– hemos mejorado sustancialmente la calidad de los contenidos que se ven y se escuchan en nuestros medios públicos. Quiero recordarles que Radio y Televisión Argentina es Canal 7 y Radio Nacional, pero también es FM Clásica, FM Rock y FM Folklórica; el canal público de Trenque Lauquen; 48 radios en todo el territorio nacional y RAE –Radiodifusión Argentina al Exterior–. En cada una de estas emisoras trabajamos para que todo el equipamiento y las condiciones de infraestructura estén al servicio de un proyecto de comunicación artístico, cultural y social que incorpore las voces y las texturas de toda nuestra Patria.
Aclaro también que no he citado a la UNESCO de manera caprichosa o acomodaticia, sino que lo hago porque con el acuerdo que estamos firmando con el organismo internacional estamos dando un paso muy importante para profundizar todo lo que venimos haciendo y para dejar sentadas las bases de un modelo de medios públicos que siga adelante independientemente de los cambios de gobierno.
Debemos lograr establecer parámetros comunes de calidad, pluralismo y diversidad en materia de contenidos, como hemos hecho con canal Encuentro y lo estamos haciendo con la TV Pública y nuestra querida radio. Hemos demostrado avances que son palpables e indiscutibles en este sentido.
Además del equipamiento, fortalecimos los recursos humanos de la radio y de los canales. Realizamos concursos para la incorporación de operadores, locutores, periodistas, productores y personal administrativo de 18 emisoras. También impulsamos un programa de capacitación, del que ya participa el 40 por ciento del personal de todas las radios del interior.
Y en el canal la capacitación es una tarea permanente. Aparte, el canal como escuela: en este momento, hoy, mientras estamos aquí, han llegado a Canal 7 técnicos de los distintos canales públicos de nuestras provincias, que vienen a formarse, a estar al lado de nuestros técnicos, a salir, a ser nuestras transmisoras. Entonces, esa red, con el resto de los canales públicos de cada una de nuestras provincias, se va fortaleciendo, se va creando.
La ley, aparte de las 8 radios, nos da la administración de un canal. En esta gestión
recuperamos del olvido el canal público de Trenque Lauquen, Canal 12, que hoy forma parte del sistema público de medios de comunicación, bajo la órbita de este directorio. Se realizaron transformaciones estructurales a nivel edilicio, tecnológico y de programación. Se produjo una fuerte inversión en la provisión de todo el equipamiento de producción de video, sonido, iluminación, infraestructura edilicia, energía. Hace muy poquito tiempo ya es una realidad su inserción en la plataforma de TV digital de Trenque Lauquen, para lo que se ha adquirido un radioenlace digital entre los estudios y la estación digital terrestre. De esta manera, el Canal 12 de Trenque Lauquen se transformó en un canal modelo en su tipo y, en breve, transmitiremos desde allí para todo el país un noticiero del agro. La semana próxima realizamos en Trenque Lauquen el 12° Encuentro de las Televisoras Públicas de toda la Patria, y en ese acto vamos a inaugurar las nuevas instalaciones y los nuevos equipamientos.
De la mano de las nuevas tecnologías estamos construyendo una red de medios de comunicación pública cada vez más amplia y participativa. Trabajamos sobre nuevas plataformas que nos permiten abordar este nuevo concepto de comunicación multipantalla.
Ya no es más la radio, ya no es más ese parlante que emite, ya no es más ese televisor, estamos frente a un nuevo paradigma de comunicación.
En ese sentido, debo decir que era lamentable, doloroso y penosísimo el estado en que se encontraban los archivos de tapes cinematográficos y sonoros de radio y televisión argentina. Uno entraba a Canal 7 y entre ruinas –miren que no es metáfora– encontraba latas de películas; los que me conocen saben lo que amo el cine y el dolor en la carne que me generaba eso. Había cinco archivos distribuidos; uno aquí, otro allá, pero ninguno en condiciones de seguridad, ninguno en condiciones de temperatura y de humedad adecuada.
Llevamos adelante la preservación de los archivos en su estado original y digitalización. Creamos en Canal 7 una única bodega, a la que los invito a todos, queridos diputados y senadores. De aquella situación hoy van a encontrar en Canal 7 una bodega con las condiciones de seguridad necesarias, con las condiciones de humedad necesarias y con las condiciones de temperatura necesarias para que eso se preserve la mayor cantidad de tiempo que den los soportes. Además, instalamos un transfer para ir digitalizando todo ese material.
En esta línea se enmarca la creación del archivo histórico de los servicios de radiodifusión sonora y televisiva del Estado Nacional bajo la jurisdicción de Radio y Televisión Argentina. De este modo, Radio y Televisión Argentina, Sociedad del Estado, es la encargada de administrar y conservar todos los archivos sonoros, documentales, videográficos y cinematográficos existentes, con el objeto de preservar y poner en valor la memoria audiovisual de la Nación para todos nosotros y para nuestros hijos.
Uno iba al sótano de Maipú 555 y encontraba unos discos de este diámetro (realiza un ademán con las manos) arrumbados, olvidados; hasta para la misma condición de seguridad del edificio y de los trabajadores del edificio era un peligro tener eso allí. No solamente construimos la bodega en Figueroa Alcorta, sino que está muy avanzada una bodega en la planta de Pacheco para albergar todos los archivos de la radio. Allí aparece nuestra memoria y nuestra historia.
El otro día pasé por el transfer, y –como ustedes saben– frente a nuestro canal está la
Biblioteca Nacional. Entonces, veo la plaza y allí estaban Jorge Luis Borges con María
Kodama en el momento en que instalaba la piedra fundamental del edificio que es hoy la
Biblioteca Nacional. Verdaderamente, es uno de los lugares más lindos que hay en el canal
porque cuando uno va frente al transfer empieza a aparecer eso que tiene el cine, eso de fijar
el tiempo. Uno puede ver a nuestros presidentes, nuestras manifestaciones. De hecho,
aparecía una nota en Olivos de Perón antes de salir a su último acto, que era un material que
estaba allí tirado. Asimismo, están todas las cadenas nacionales que recuperó María Seoane.
Ahora cualquier niño en un pen-drive puede tener las cadenas nacionales.
Todo esto va a estar en ese archivo que se ha creado, va a ser digitalizado y en baja resolución será puesto a disposición de la humanidad. Por ejemplo, con una mancha de agua uno va a poder ver allí toda la memoria audiovisual de Radio y Televisión Argentina.
Estamos seguros de que con las condiciones que hemos creado eso que se podía perder no se podrá perder y quedará para siempre.
Los medios públicos también se consolidaron en institucionalidad con la sanción de la ley de servicios de comunicación audiovisual que creó Radio y Televisión Argentina y con el carácter plural de este directorio. Nosotros discutimos mucho y llegamos generalmente, siempre o casi siempre a consensos; les aseguro que estoy orgulloso de presidir este lugar, donde todos los directores defienden lo público. Es decir, hay una defensa de lo público en el marco de la pluralidad de cada uno de los representantes de nuestro directorio.
Se avanzó en consolidar una línea de editorial de los contenidos de la televisión pública y las radios de todo el país con la premisa de lograr medios públicos que reflejen la diversidad de la Argentina. En esa dirección, hemos obtenido un informe positivo elaborado por la Defensoría del Público, que destacó las índices de pluralismo político y participación de los referentes de todas las fuerzas partidarias en la pantalla. De la misma manera, podemos mostrar lo que ocurre con nuestras emisoras radiales. La AM 870 todos los días incorpora las distintas voces partidarias de sus emisiones y las radios provinciales manejan una propia agenda poniendo el foco en la información y no en los lineamientos partidarios.
Todo esto lo hemos hecho con un concepto que aprendimos cuando hacíamos Canal Encuentro, que es el concepto de calidad, porque nuestros medios tienen que tener una mejor calidad. Desde la Televisión Pública trabajamos día a día para acompañar todo este esfuerzo transformador en materia tecnológica e institucional, con el objetivo de construir una pantalla de calidad para todos los argentinos. En los últimos años la Televisión Pública se ha convertido en sinónimo de calidad, inclusión, pluralidad, vanguardia y diversidad. Una televisión más democrática y diversa dirigida a los 40 millones de argentinos.
La ficción volvió a ocupar un lugar central en la Televisión Pública y sus producciones compitieron y fueron premiadas en los más altos certámenes de la industria audiovisual mundial. Los films producidos por la Televisión Pública, como Belgrano, Revolución en el Cruce de los Andes e Infancia Clandestina participaron de los festivales y certám enes de cine más importantes del planeta, como Goya, Cannes, Festival de Mar del Plata y Festival de San Sebastián.
Federalizamos la producción de contenidos, trabajando junto a los planes de fomento que encabeza el BACUA y el CEPI y el impulso de las señales públicas creadas. Con ello nacieron productoras independientes de todo el país, conformadas por jóvenes egresados de las carreras vinculadas con la comunicación, las cuales crearon más de 15.000 puestos de trabajo en los sectores de producción, realización, animación, edición y sonido, entre otros.
Este también es un dato significativo, un dato de cambio profundo de nuestra realidad.
Yo estudié Cinematografía y me formé en el Instituto Nacional de Cine. En ese momento éramos muy pocos estudiantes, porque habría veinte o treinta en todo el país, y no había otra posibilidad que venir a Buenos Aires a estudiar el arte cinematográfico. Después, esos jóvenes que se formaban en Dirección, en Guión, en Sonido, se tenían que venir a vivir a Buenos Aires, porque la producción audiovisual –por la tradición de Argentina, de nuestro cine y de los canales de televisión que estaban acá – estaba hiperconcentrada en la Argentina.
Con el nacimiento de estos canales, con el apoyo del BACUA y con el rol central y
fundamental de las universidades participando de este fenómeno, esa realidad –les aseguro y
lo podemos comentar– ha cambiado profundamente. Hoy a lo largo y ancho del país encontrás centros de producción audiovisuales, pequeñas pymes que son productoras, cooperativas que se organizan. Entonces, ya no es más la imagen que se dispara desde la ciudad puerta, sino que en todas nuestras provincias empiezan a aparecer. Creo que tenemos que estar muy despiertos, muy alerta y debemos profundizar más en esta línea para darle visibilidad a todos esos sonidos, esas imágenes, esas maneras de ver y realizar, ver y devolver las imágenes para crear lo más hermoso, que es la diversidad argentina.
Más de trescientos actores participaron de las distintas producciones que tuvieron lugar en la pantalla de la Televisión Pública. La Televisión Pública es pionera en transmisiones deportivas, con un total de más de mil horas de programación, acompañando a los deportistas argentinos, del país, y del mundo, llevando a toda la población los eventos deportivos nacionales e internacionales más destacados en alta definición y de manera gratuita.
Estamos seguros de que siempre serán recordadas nuestras transmisiones especiales de los juegos olímpicos, mundiales de fútbol, el hockey o el básquet.
Este año volvimos a estar con la selección nacional de fútbol, con la transmisión exclusiva del mundial de Brasil 2014 en alta definición y en vivo por Internet. La misma alcanzó niveles de excelencia en sus transmisiones y niveles de audiencia récord para el canal público en la Argentina. 2014 es el año en que cumplimos cinco años desde que recuperamos el fútbol, las transmisiones de fútbol para todos los argentinos en forma abierta, gratuita y en alta definición.
Ha sido un placer y un orgullo trabajar estos años junto al equipo de Fútbol para Todos en esta idea de democratizar el deporte más popular de la República Argentina.
El ciento por ciento de nuestra programación televisiva tiene incorporados los servicios de Close Caption durante 21 horas diarias y queda cubrir el horario desde las 3 de la madrugada hasta las 6. En la franja infantil y en los noticieros, la interpretación del lenguaje de señas es permanente. Fuimos los primeros en avanzar en estas políticas inclusivas en televisión y continuamos avanzando en este proceso.
Ha sido muy importante todo el ordenamiento administrativo. Les agradezco por estar desde el primer día a Gustavo Iglesias y a Marisa Alfiz, trabajando en un lugar que es complejo.
En el marco de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, instauramos el Reglamento de Concursos Públicos y Abiertos, por primera vez, en una institución que acaba de cumplir 63 años, con 300 concursos públicos realizados.
Desde la multitud de concursos internos y externos ya realizados, no existen recursos pendientes de resolución y no tenemos ni una sola causa judicial impugnando el resultado de ningún concurso.
Me parece que es muy importante destacar que todas estas transformaciones se hicieron en base a la capacitación y al fortalecimiento de los equipos de trabajo, tanto de la radio como del canal. No se realizaron, como ocurría en otras etapas de nuestra historia, ni retiros voluntarios ni despidos masivos.
En el mismo sentido, realizamos los procedimientos de contrataciones mediante licitaciones públicas y concursos de precios, sin recursos judiciales ni reclamos pendientes.
Respecto de los pedidos de informes, en el marco del decreto de Acceso a la Información Pública, todos han sido respondidos positivamente, salvo los pocos casos en los que el peticionante no se identificaba debidamente o cuando requería datos sensibles tutelados por el decreto 1172/03.
En términos de la relación con el personal, deseo señalar que ha sido siempre correcta
y que en todos los casos se han atendido sus peticiones. En el marco de las paritarias, se han encontrado los mecanismos para establecer acuerdos salariales.
Existe sí un tema que se encuentra judicializado, que es el vínculo de Radio y Televisión Argentina con los músicos que se contrataban a través del Sindicato Argentino de Músicos, SADEM.
Cuando asumimos, existía en el canal un grupo de músicos que estaba contratado de manera eventual por el Convenio Colectivo de Trabajo 33/75 para orquestas no estables, con el objetivo de realizar series de conciertos en televisión. Nuestra decisión fue continuar esa prestación, entendiendo que se podían llevar a cabo conciertos clásicos y didácticos para niños y adultos en espacios no tradicionales para la música clásica. Nos embarcamos en esa tarea, generando proyectos como “Vamos a la Orquesta” en el Centro Cultural Konex, en ciclos como “Latinoamérica con Voz de Mujer” y llevamos la orquesta a alguna cárcel.
Con el tiempo, los músicos comenzaron a exigir una relación de dependencia, de pase a planta permanente. En ese sentido, comenzamos un proceso de negociación que se frustró por la negativa de los músicos a presentar su declaración jurada. Este tema hoy se encuentra en la justicia desde noviembre de 2013, a partir de presentaciones realizadas por los músicos.
Quiero destacar que tenemos una radio clásica, distribuimos un canal específico para la música clásica, como es Arpeggio.
En el tema de la incompatibilidad, el director de la orquesta, por ejemplo, es un capitán de corbeta de la Armada Argentina y, como todos saben, es incompatible ser planta permanente de un lugar y del otro. Esto se reproduce en muchos casos individuales de los músicos.
Voy a ir terminando. Para que María Seoane no me rete y para que Bonavetti no se ofenda, profundizaré un poquito más sobre radio y televisión.
La programación de la radio pública en todas sus frecuencias de AM 870, temáticas:
rock, clásica, folklórica, RAE, y de las 48 emisoras de todo el país, ha consolidado una producción de contenidos acordes con su función social de informar con veracidad y en profundidad, y acompañar y entretener a los argentinos.
Nada de lo que ocurra en nuestro país está fuera del interés de la radio pública, la memoria histórica, la política, los derechos humanos, los derechos de las minorías, los derechos económicos y sociales, el desarrollo productivo e industrial del país, la actualidad nacional e internacional, especialmente vinculados a lo que ocurre en nuestra América, como también todo lo que sucede vinculado al desarrollo de la cultura, la música, la plástica, el deporte, el espectáculo, la educación, la ciencia y la técnica, generando programas específicos de cada temática con información y opinión, valorando la producción de programación propia de cada una de las emisoras de las distintas provincias.
La radio pública se mantiene entre las radios más escuchadas del país desde 2010, elegida por los oyentes como portadora de la mejor y más completa programación, por lo que fue reiteradamente premiada en el país y en el mundo.
Es una radio que no sólo interpela sobre el presente, el pasado y el futuro de los argentinos, sino también que presta enormes servicios a su audiencia en todo el territorio nacional, como los mensajes al poblador en las zonas rurales, haciéndole la vida más fácil a su gente.
La radio pública tiene como obligación dar a conocer toda la acción de los gobiernos nacionales y provinciales, y conserva en su patrimonio miles de horas, doscientas mil aproximadamente, con los registros de los discursos presidenciales de todos los tiempos.
Además, cubre los grandes acontecimientos políticos, culturales y artísticos, así como
espirituales de todos los credos, desde el propio lugar donde suceda.
La programación de la radio pública cuenta con destacados profesionales de larga trayectoria en diferentes medios de comunicación, desde la prensa gráfica a los medios audiovisuales, a los que se suma un gran grupo de profesionales jóvenes, produciendo una sinergia entre la tradición radial y la innovación.
Se puede citar al gran conductor Héctor Larrea, maestro en sus lides, analistas como Mario Wainfeld, deportistas periodistas como Roberto Perfumo, periodistas como Roberto Caballero, Nora Veiras, Carlos Ulanovsky, Lucho Galendes, Cintia García, Jorge Alperín, Miriam Lewin, Mona Moncalvillo, Hugo Paredero, Liliana Daunes, Carlos Polimeni, Daniel Tognetti, Gillespi, Horacio Embón, Omar Cerasuolo, Víctor Hugo Morales, Eduardo Aliberti, Tom Lupo, Eduardo Anguita, entre otros.
Además, la Radio Pública valora en su programación segmentos dedicados a la historia en programas como Los caminos de Pacho O’donell, Historias de nuestra historia de Felipe Pigna. En cine, Manivela dirigido por Coco Braunstein, en teatro en El gran especialista, Jorge Dubatti o el histórico radioteatro Las dos carátulas en el aire desde hace medio siglo conducido por Nora Massi. Las FM temáticas con la Folclórica y la Clásica, son reconocidas por su calidad profesional y su diversidad.
El compromiso de los conductores de la Radio Pública es no solo con la veracidad de la información, considerada como un derecho humano básico, sino también con el respeto a la pluralidad de opiniones, la defensa y consolidación de la democracia. La difusión de la unidad e identidad latinoamericana con el respeto y defensa de lo público, de la calidad profesional y la construcción de ciudadanía.
En los últimos seis años la Televisión Pública fue la señal que generó el mayor crecimiento en volumen en diversidad y en calidad de programación en la Argentina. Por ello, fue fundamental la construcción del concepto de televisión pública, cuyos lineamientos generales fueron y son la transmisión de valores para la formación de ciudadanos. De esta manera, la programación dejó de ser una sumatoria de programas y pasó a ser un concepto televisivo a desarrollar. En algún tiempo Canal 7, cuando uno ve en los papeles, en las grillas, advierte que era como un depósito de programas. Y Boravetti, gracias. Porque –él está antes que todos nosotros en Canal 7–, él trabajó mucho en este concepto, en el concepto de la grilla organizada. No un canal como depósito de programas, no esa concepción: ¡ah! Voy a hacer este programa o este programa, sino cómo conformar una grilla en la complejidad de un canal generalista. Este directorio ha decidido mantener esa característica en la televisión pública.
Haremos evaluaciones a lo largo de los años, si esto cambia o no cambia. Por un tiempo vamos a seguir siendo este canal generalista que somos. Y, en ese sentido, el ordenamiento de la grilla y la concepción de una pantalla, me parece que, es fundamental.
Dentro de los lineamientos de una idea generalista, el fortalecimiento se experimentó en todos los rubros: informativos, periodísticos, interés general, infantiles, deportes, ficción, cine y documentales. Al mismo tiempo el canal formuló sus procesos productivos elevando los estándares de calidad y fortaleciendo una matriz de producción que le permite afrontar diversos y complejos procesos de producción.
Hoy es el único canal que puede reproducir con recursos y espertiz propios desde una
ficción como En terapia –que la tenemos en pantalla en este momento– hasta un evento
deportivo como el mundial de fútbol, pasando por la producción de documentales y
programas diarios a escala federal como Cocineros argentinos o Vivo en Argentina. Incluso,
regional e internacional como los noticieros. Muchas veces los equipos de nuestro noticiero
están cubriendo sobre todo los acontecimientos fundamentales de nuestra América. También,
cabe destacar que en términos de eventos especiales como los festejos del bicentenario o la
realización de las cumbres de presidentes la Televisión Pública es el único canal que puede
realizar en esa escala la producción.
Como establece la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la programación de la Televisión Pública se compone de un 60 por ciento de contenidos de producción propia y un 25 de producción independiente. Asimismo, desde hace cinco años ha pasado de ser una de las señales más premiadas nacional e internacionalmente. Las nominaciones por el Martín Fierro año tras año han sido récord históricos frente a otras gestiones así como los reconocimientos de otras instituciones como los premios Fun TV, el INADI, el Senado de la Nación, el AFSCA, los premios Democracia, los premios Nuevas miradas, y nominaciones para el EMI, como Contra las cuerdas, Recientemente zamba y El informe Kliksberg.
Cabe destacar que la programación cuenta con profesionales de un alto valor de consideración como Adrián Paenza –siempre le agradecemos a Adrián por sus programas científicos y por haber hecho la transmisión del lanzamiento del ARSAT hace poco tiempo–.
Adrián recientemente reconocido en Corea como el mejor divulgador de ciencia del año 2013; Pedro Brieger, reconocido analista internacional; Matías Martin, uno de los mejores conductores de la TV; Diego Capusotto, el humorista más premiado y reconocido de la televisión en la última década; el Bahiano; el gran arquero que se ha hecho conductor, primero en el mundial y ahora lo tenemos todas las tardes Sergio Goycochea; Fernando Martín Peña, esos ciclos extraordinarios de cine.
La emisión de cine es muy importante en la Televisión Pública y tenemos los índices –también eso es diversidad– más altos de cine internacional no norteamericanos. Si uno analiza las otras señales tienen más de un 90 por ciento de cine norteamericano, ninguna presencia asiática, francesa. Por supuesto, el argentino está primero, pero inmediatamente el cine europeo, asiático en la diversidad cultural.
Prestigiosos actores como Diego Peretti, Darío Grandineti, Norma Aleandro, Mercedes Morán, Andrea del Boca, Leonardo Sbaraglia, Susú Pecoraro, Maribel Marini, Cristina Banegas, Tina Serrano, entre otros intelectuales de la talla de Ricardo Piglia, Ricardo Zaffaroni, Ricardo Forster, Pacho O’donnell, Felipe Pigna, Bernardo Kliksberg.
También a lo largo de estos años fueron muchos los programas que alcanzaron gran repercusión y reconocimiento tanto de los medios como de la opinión pública. Cabe destacar los ciclos: 6, 7, 8; En terapia, Peter Capusotto y sus videos, Cocineros argentinos, los documentales de la señal Encuentro y los grandes eventos deportivos, los Juegos Olímpicos, el mundial de hockey, de básquet, el rugby y las grandes veladas de boxeo tanto nacional como internacional.
Por todo lo expuesto podemos asegurar que en términos de contenidos y calidad, la Televisión Pública ha logrado en estos años consolidarse como una verdadera televisión para todos.
Para cerrar quiero sintetizar algunos conceptos. Primero, y yo creo que es lo más importante, todos estos cambios se pueden hacer y se van a continuar haciendo, porque hay democracia en la República Argentina. Y me parece que es uno de los valores, o mejor dicho, es uno de los valores que debemos y vamos a propagar permanentemente desde nuestros medios. El concepto de Patria Grande es muy importante para nosotros. Estos cambios que ocurren aquí, en nuestro país, están ocurriendo también en toda América Latina. La radio ya tiene una red de comunicación, de vínculo con América Latina que se llama “Voces del Sur”
y también estamos haciendo una red con vínculos muy fuertes con los canales públicos de América Latina. Vamos a trabajar siempre en el concepto de televisión participativa.
La película Belgrano que hicimos junto a Juan Campanella fue muy exitosa y generó una experiencia que para mí es reveladora y muy hermosa y que vamos continuar haciéndola.
Cortamos la película en 40 secuencias e invitamos a nuestras escuelas públicas a participar y
ahí todos los niños nos devolvieron esas 40 secuencias filmadas por ellos. Algunos con actores, hicieron sus vestuarios y maquillajes, otros con animación, los músicos hacían las bandas de sonido y entonces, quedó la película de Campanella, pero también apareció ese otro Belgrano realizado por nuestros niños. Que en las escuelas haya computadoras que también son filmadoras y sistemas de edición y ese vínculo con el Ministerio de Educación y todos esos niños es realmente de una riqueza extraordinaria.
Queremos desarrollar jóvenes activos, con pensamiento crítico, procesos de generación de discursos e ideas y no de espectadores pasivos. El año que viene se van a cumplir 30 años del juicio a las juntas.
Nuestro homenaje siempre a Raúl Ricardo Alfonsín que con un coraje extraordinario llevó adelante ese juicio. Pero por la televisión pública y no es una crítica a Alfonsín, sólo se podían emitir tres minutos y mudos.
Me parece que hemos avanzado muchísimo en esto. Repito mi homenaje a Alfonsín.
Este Directorio, que es el primero de la historia de la RTA, va a dejar un legado. En el 2017 le pasaremos el mando a otro Directorio y espero que seamos dignos todos nosotros les aseguro que trabajamos para eso y para continuar con esta lucha de respeto irrestricto a los derechos humanos, a la democracia de trabajar en el concepto de equidad con toda nuestra fuerza de trabajar en hermandad con América Latina y la idea de diversidad cultural. Los medios en la sociedad humana en el planeta que estamos viviendo tienen un rol fundamental para que esto, los distintos colores, pensamientos e ideas estén presentes en nuestro país y, desde acá, empujar al planeta. Muchas gracias.
Solicito, presidenta que el resto de mi exposición conste en la versión taquigráfica.
Sra. Presidenta.- Gracias, señor presidente de RTA Sociedad del Estado.
Sí, señor presidente, insertaremos en la versión taquigráfica todo el material que nos presente porque le he pedido acortar un poco su exposición ya que contaba de varias horas. El resto de la exposición le incorporaremos a la versión taquigráfica. 1
Tiene la palabra la señora senadora Higonet.
Sra. Senadora Higonet.- Buenas tardes señora presidenta. Gracias a todos los presentes al directorio en cabeza de Tristán Bauer, pero todos los que han venido han honrado esta comisión con su presencia y con este informe que, como decía la presidenta, me imagino cuanto habrá costado resumir para contarnos todo lo que se ha hecho, más allá de que no tengo dudas de que todos, desde el lugar más chico del país somos espectadores de todas y cada una de las cosas que dijeron.
Lamento que no se encuentren presentes, fundamentalmente integrantes de la oposición, recuerdo senadoras que pedían fervientemente la presencia de Tristán y su equipo, hoy que han llegado acá y han hecho todo este detalle no se encuentran presentes.
Le agradezco todo el informe porque creo que, más allá de lo que ha tenido que acotar no ha dejado nada sin explicar y sin contarnos y mostrarnos. Incluso el conflicto que hoy hay con los músicos que era todo un tema, estaba en los medios y algunos querían preguntar.
La verdad que no me ha dejado preguntas. He tenido en su informe la respuesta a todos y cada uno de los planteos. Sólo un agradecimiento, un reconocimiento. La verdad que estamos viviendo en esta Argentina real, en este país real, momentos históricos. Justamente ustedes vienen acá y hace pocos días tuvimos el lanzamiento de ARSAT, estamos tratando la ley de Argentina Digital y todo esto tiene que ver con que mejor que decir es hacer. Y tomar el derecho humano a la información como una verdadera política de Estado desde todos y cada uno de los ámbitos. Recordaba, en su racconto de lo que ha sido la historia de la
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