El objetivo del estudio fue determinar la relación entre la sobrecarga del cuidador y el nivel de motricidad gruesa de un niño con PCI que asiste al Instituto de Parálisis Cerebral del Azuay “IPCA” durante el periodo septiembre 2022 - febrero 2023. Se desarrolló con un -diseño analítico seccional, y los instrumentos utilizados fueron la Escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit (ZBI) y el Sistema de Clasificación de la Función Motora Gruesa (GMFCS).
Introducción
Planteamiento del problema
El cuidado también tiene consecuencias negativas en la salud física de los cuidadores, pues experimentan cansancio físico, deterioro de su salud y falta de tiempo para el autocuidado debido a esta actividad. ¿Cómo afecta el nivel de la función motora gruesa del niño con PCI a la carga del cuidador?
Justificación
Por ello, en nuestro estudio también analizamos la influencia de las variables edad del niño y sexo del cuidador sobre el grado de sobrecarga. Además, los datos epidemiológicos sobre PCI son escasos en el Azuay, por lo que nuestro estudio determinó antecedentes relevantes sobre la función motora gruesa de niños con PCI de 3 a 12 años, datos que serán de interés en la línea de investigación del neurodesarrollo. de la Universidad de Cuenca.
- Definición de Parálisis Cerebral Infantil (PCI)
- Causas de la PCI
- Clasificación de la PCI
- Clasificación según el trastorno motor predominante
- Clasificación en función de la topografía
- Según el grado de afectación
- Cuidador
- Tipos de cuidadores
- Consecuencias del cuidado en la vida del Cuidador
- Sobrecarga del cuidador
- Calidad de vida
- Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit (ZBI)
- Sistema de la clasificación de la función motora gruesa (GMFCS)
La lesión se localiza en el sistema piramidal, por afectación de la motoneurona superior. Ataxias: caracterizadas por un patrón de movimiento o postura anormal y pérdida de la coordinación muscular, por lo que los movimientos se realizan con fuerza, ritmo y precisión anormales (18). Parálisis cerebral leve: se presenta cuando la persona no se encuentra limitada en las actividades de la vida diaria, aunque presenta algún cambio físico.
Parálisis cerebral severa: la persona necesita apoyo para prácticamente todas las actividades de la vida diaria (19). El cuidado de un niño con parálisis cerebral es una actividad multidimensional donde el cuidador es responsable de varios aspectos de la vida, como el autocuidado y la movilidad. Cambios en la salud: Los cuidadores suelen presentar fatiga física acompañada de la sensación de que su salud se ha deteriorado desde que asumieron el cuidado de la persona adicta (20).
Existen varias características asociadas a la sobrecarga, entre ellas el grado de dependencia del paciente para realizar las actividades diarias y el elevado número de horas de atención. El objetivo del GMFCS es determinar en qué nivel el niño muestra mejor sus habilidades motoras gruesas y sus limitaciones.
Objetivo General
Objetivos Específicos
- Tipo De Estudio
- Área De Estudio
- Universo Y Muestra
- Universo
- Muestra
- Criterios De Inclusión y Exclusión
- Criterios de Inclusión
- Criterios de Exclusión
- Variables (Anexo A)
- Métodos, Técnicas e Instrumentos Para La Recolección De Información
- Método
- Técnica
- Instrumentos
- Procedimientos
- Plan De Análisis y Tabulación
- Aspectos Éticos
- Confidencialidad
- Balance riesgo – beneficio
- Protección de población vulnerable
- Consentimiento informado (Anexo E)
Se realizó una medición de la sobrecarga del cuidador, así como la función motora gruesa del niño con PCI en el área de fisioterapia del IPCA. Por otro lado, se aplicó el sistema de clasificación de la función motora gruesa a través de la observación por parte de los investigadores del niño con PCI en el área de fisioterapia del IPCA, estas actividades dependían de la edad del niño y de la motricidad que presentara. en ese momento, por lo que se observaron actividades específicas para determinar en qué nivel se encontraba. Los datos obtenidos de los formularios de recolección, tanto del ZBI como del GMFCS, fueron ingresados a una base de datos en IBM SPSS STATISTIC 24 donde fueron analizados y procesados.
Además, se determinó la media solo para la edad, ya que es la única variable cuantitativa. Los datos relacionados al género del cuidador y dominios del ZBI fueron representados por gráficos elaborados en Microsoft Office Excel. Previo a la aplicación de los instrumentos de medición, se socializó el consentimiento informado (Anexo F) a cada representante y luego a quienes aceptaron participar en el estudio.
De igual forma, fueron informados sobre los objetivos del estudio antes de aplicar el GMFCS y ZBI. Este estudio proporcionó beneficios como una evaluación adecuada de la carga del cuidador relacionada con el cambio en la función motora gruesa que ocurre en los niños con PCI, para detectar cambios en los cuidadores que puedan perjudicar el cuidado óptimo en el futuro.
Esto es consistente con la literatura, ya que las madres son las principales cuidadoras de los niños. Interpretación: La tabla muestra las categorías de sobrecarga de la ZBI, donde se evidencia que las tres categorías presentan los mismos porcentajes con un 33,33% en cada una de ellas. Interpretación: El gráfico muestra los cinco dominios del ZBI, donde se observa que predomina el rubro “Finanzas”, con un 75,33%, por lo que la sobrecarga que presenta nuestra población se debe a este factor; Esto se debe a que en su mayoría son madres cariñosas, que se dedican únicamente a las labores del hogar, por lo que no reciben compensación económica y dependen de otros medios para cubrir los gastos.
Esto indica que los niños están en la primera infancia y niñez; sin embargo, la etapa infantil es la más común. Interpretación: La tabla muestra los niveles de motricidad gruesa de los 30 niños, donde se observa que el mayor porcentaje se encuentra en el Nivel IV y V (66,66%). Esto indica que la mayoría tiene limitaciones de movilidad y se transporta en silla de ruedas, ya sea motorizada o manual.
Interpretación: La tabla muestra la relación entre el sexo del cuidador, la edad y la función motriz del niño con el grado de sobrecarga. En cuanto a la función motora gruesa, la sobrecarga se evidenció tanto en el Nivel I (83,33%), Nivel IV (80%) y Nivel V (60%), con un valor de p=0,26, lo que indica que no existe relación entre estas variables, ya que los niños del Nivel I caminan sin restricciones y a pesar de ello el cuidador presenta sobrecarga.
Esto se debe a que en nuestra muestra estudiada se incluyeron niños entre 2-12 años de edad y no se incluyó el tiempo de evolución de la enfermedad. En el estudio de Goméz-Ramírez E. Este dato es similar al de nuestro estudio ya que no hubo diferencia estadísticamente significativa entre los porcentajes de cada tipo de sobrecarga, tanto la sobrecarga intensa como la ligera y la no sobrecarga obtuvo un porcentaje del 33,33% no. Por otro lado, Bolaños Roldán A. 28) menciona que existe una importante concentración de mujeres en la tarea de cuidado, sobre todo por la relación directa de familiaridad y sentido de abnegación que ofrecen. 29), describe que las tareas son realizadas principalmente por mujeres, dados los roles tradicionales asociados a la feminidad y la maternidad, así como la fuerte creencia de que las madres deben ser las principales cuidadoras de los hijos; En general, la figura familiar y el rol de la mujer se asocian al sentimiento y afecto reflejado en el cuidado físico.
Esto quiere decir que las mujeres no ven el cuidado de los niños con PCI como un acto que les provoca desgaste físico y emocional, sino que lo ven como un acto emocional o no quieren que la sociedad las vea con tristeza o victimización en esta situación. el área “Vida social y familiar” de ZBI fue la más baja, con un 36,83%. Estos gastos en bienes y servicios se obtienen para un dependiente o para uno mismo: servicios de cuidado; adaptación del hogar; transferencias de dinero; ayuda técnica; etc. Entre las actividades que el cuidador no puede realizar por su rol se encuentran las actividades laborales, o las que generan ingresos económicos, lo cual es un factor de reducción de la capacidad económica, dado que muy pocos dependientes cuentan con un cuidador asalariado que apoye sus actividades básicas. la vida cotidiana.
Al comparar nuestra investigación con otros estudios, quedó claro que hay más variables relacionadas con la sobrecarga de cuidados que podrían incluirse, como por ejemplo:. 27), concluye que la sobrecarga fue más común en el grupo de cuidadores que realizan una actividad adicional (laboral, doméstica, etc.) con p<0,04; y, mencionan que la sobrecarga fue más común entre los cuidadores que tienen más de cinco años en este trabajo, mientras que la mayor representación se ubica en el grupo de los que han desarrollado la tarea por más de diez años; Finalmente, en el estudio de Martínez de Zabarte Fernández J. 31), se menciona que la dificultad de los cuidadores de pacientes con ICP para realizar las AVD aumenta a medida que aumenta el nivel de GMFCS y en aquellos casos con diagnóstico de discapacidad intelectual.
Conclusiones
Recomendaciones
Indique con una X el nivel de función motora en el que se encuentra el niño. El niño camina como modo preferido de movimiento sin necesidad de una ayuda manual para caminar. El niño se impulsa a sí mismo sobre una superficie estable para ponerse de pie, puede caminar distancias cortas con una ayuda para caminar de mano en el interior, necesita la ayuda de un adulto para cambiar de dirección y darse la vuelta.
El niño puede subirse y bajarse de una silla con la ayuda de un adulto o de una superficie estable para empujar o jalar con los brazos. El niño debe ser transportado en la comunidad, pueden lograr la automovilidad con dispositivos motorizados. En espacios al aire libre y en la comunidad, el niño puede caminar con ayudas manuales o requerir la asistencia de un adulto o usar dispositivos de movilidad sobre ruedas para moverse largas distancias.
El niño puede usar las escaleras unidas a los pasamanos con la supervisión o asistencia de un adulto. En casa, el niño se desplaza por el suelo (rueda, gatea o gatea), camina distancias cortas con ayuda física o dispositivos motorizados. En la escuela, al aire libre y en la comunidad, el niño debe ser transportado en silla de ruedas o dispositivo motorizado.
En casa, el niño puede moverse distancias cortas en el piso o puede necesitar que un adulto lo sostenga.